EL PASADO A VECES SE HACE PRESENTE EN LAS REUNIONES FAMILIARES


CAPÍTULO XX: INVESTIGA BIEN A LAS PERSONAS QUE VAS A SECUESTRAR, PUEDEN RESULTAR FAMILIARES DE LOS MEJORES DETECTIVES


—¿Mamá? —contestó Arato una vez que se hallaba fuera de la sala donde se encontraban los demás.

—Kuroba kun, no soy tu mamá —respondió la otra voz al teléfono, eso hizo que regresara sobre sus pasos.

—¡Chico! —cuando le dijeron eso llamó la atención de los demás presentes y les dijo que guardaran silencio y puso la llamada en altavoz—. hemos secuestrado a las mujeres que estaban en este domicilio, si las quieren volver a ver con vida tienen hasta mañana para entregar cinco millones de yen, el intercambio se llevará a cabo en la torre de Tokio y más les vale no contactar con la policía.

Después de que escucharon eso y se percataron de que la llamada había terminado, el detective del Oeste y el mago se empezaron a reír.

—No contactes a la policía —dijo el mago imitando perfectamente su voz.

—Creo que ese hombre no sabe con quién se metió, ¿verdad Conan kun?

—¡Maldición! —soltó el rejuvenecido detective del Este—. Tanto hice por protegerlas, renuncié a mi identidad y me fui a otro país para mantenerlas a salvo y aun así siguen estando en peligro.

—Cálmate pequeño detective —dijo el mago, al ver cómo su cuerpo temblaba y empezaba a sudar.

—¡No me llames pequeño! —gritó.

—Pues ahora te estas comportando como uno, ¿se supone que así actúe el Sherlock Holmes de principios de siglo? —preguntó el mago mientras lo veía serio.

—Deja de llamarme así, sabes que tiene años que renuncié a esa identidad —volvió a gritar.

—Conan kun no debes alterarte. —Heiji se acercó a él y puso la mano en el hombro de su amigo, era la primera vez que lo veía perder la compostura estaba diciendo muchas cosas que comprometen su identidad frente a su yerno—. Es cierto que están en peligro, pero son mujeres fuertes, se protegerán entre ellas y a tu hija. Además, esos idiotas no tienen ni idea de las personas que secuestraron. Aquí estamos dos agentes del FBI y el superintendente de Osaka, seguro que las encontramos antes de que oscurezca —dijo con el intento de animarlo.

—Primero vayamos a la casa para ver si hay pistas —sugirió Arato al ver que su suegro ya estaba tranquilo.

—¡Buena idea hijo! —lo felicito Kaito—. Vamos detective, te necesitamos para esto. No puedes lamentarte lo que pasó.

—Lo sé, sólo que le fallé otra vez a Haibara, dejando que la secuestraran y con esto exponiéndola al peligro una vez más.

—Ella es fuerte, lo demostró esa vez que sirvió como cebo para una peligrosa organización, tratar con unos malos secuestradores es un juego de niños —comentó al entender por qué Conan había explotado de esa forma.

—Tienes razón —respondió para el mago—. Bueno, más les vale que las encontremos en dos horas —comentó una vez animado y después de checar su reloj y ver cuánto faltaba para la puesta del sol.

—¡Vamos! —dijeron animados Kaito y Heiji. Estaban emocionados porque tenían acción juntos.

Llegaron a la residencia Kuroba y lo primero de lo que se percataron fue la ventana rota.

—Oh no, mi sueldo de policía me da lo suficiente para el rescate de mi esposa y ahora tengo que lidiar con una ventana rota —exclamó el mago lamentándose.

—Tranquilo papá, eso lo cubre el seguro —respondió Arato—. De seguro mamá gana el juicio fácilmente.

—Ah bueno —se relajó y ahora entraron por la puerta principal—. ¡Ah no, eso sí que no! Yo no voy a limpiar ese desastre —señaló la harina en el piso.

—¿Cómo papá puede estar haciendo bromas mientras mamá está secuestrada? —pensó en voz alta Arato.

—Bueno, somos conocidos como genios. Además, tu papi suegro es el mejor buscando a tu madre, siempre la encuentra —respondió el moreno.

—¿Siempre encuentra a mamá? —No entendió a qué se quiso referir con eso.

Mientras Kaito estaba lamentándose por la harina en el piso, Conan observaba con detenimiento todo.

—Hay harina regada, eso quiere decir que alguien estaba en la cocina cuando los secuestradores llegaron, ya que ellos entraron por la ventana rota. La persona que estaba —comentó Conan.

—También hay algunas cosas rotas, lo más seguro es que Ran san haya golpeado a más de uno —comentó el moreno.

—Si, además de que hay señales de que arrastraron a sus compañeros inconscientes por los puños de Ran —dijo burlón el mago al ver partes sin harina en el piso.

—Eso quiere decir que Haibara estaba en la cocina, ella trajo la harina para crear un distractor y así Ran pudiera noquearlos.

—Tienes razón —comentó el de Osaka.

Después de decir su deducción fue a la cocina y lo primero que le llamó la atención fue un bolígrafo que estaba sobre la barra sin ningún papel cerca.

—Oh no me digas que usaste esa vieja técnica —habló Conan con sorna. Caminó hacia el bote de basura y encontró una servilleta pulcramente doblada, la tomó y leyó el mensaje, después de eso empezó a reír escandalosamente llamando la atención de todos.

—Pequeño detective, ¿ya enloqueciste? —preguntó con sorna el mago mientras se asomaba desde la puerta de la cocina.

—¡Espera! —Hattori ya había llegado a lado del mago—. ¿Ya lo resolviste?

—Sí —respondió Conan mientras seguía riendo—. Oh por Dios Haibara, lo hubieras hecho un poco más difícil.

—Ahora estás hablando con tu esposa secuestrada, definitivamente enloqueciste —el mago seguía empeñado a la idea de que Conan había enloquecido.

Hattori que ya no quería participar en bromas hacia el rejuvenecido, se acercó a él y leyó el papel que tenía en sus manos.

—Usa tus lentes —leyó lo escrito en voz alta pero no lo entendió

Conan dejó de reír un rato y apretó un botón en sus gafas y entonces su lente izquierdo se convirtió en una clase de mapa.

—Parece que aún están en movimiento, ¿qué dicen? ¿los seguimos o les damos un poco de ventaja? —comentó con sorna.

—¿A qué distancia están de aquí? —preguntó el mago.

—Como a 10 km —respondió.

—Lo mejor sería esperar a que estén en un punto fijo, si los interceptamos en movimiento puede que las pongamos en peligro.

—Eres muy listo chico, me estas empezando a caer mejor —comentó su suegro.

—¡Tienes razón Arato! —respondió su padre.

—Parece que tu hijo es más listo que tú —comentó con sorna el detective del Oeste.

—Pues sacó lo mejor de los dos —pasó su brazo sobre los hombros de su hijo, pero el joven se dio cuenta que esta acción incomodo a los demás.

—Sí, bueno —Heiji trato de romper el tenso ambiente—. ¿Cuánto alcance tienen tus gafas? —preguntó para volver a centrarse su misión, ya que al parecer todos se distraían fácil. Por este tipo de acciones se preguntaba como ellos pudieron derrotar a las organizaciones que los acechaban.

—Veinte kilómetros —respondió Conan con monótono.

—Bueno, lo mejor será subirnos al vehículo por si se empiezan a alejar más de los quince kilómetros —opinó el detective de Osaka.

—Tiene razón —le secundó Arato.

—Está bien —respondieron Conan y Kaito.

—Oigan, no es que dude de sus capacidades —empezó a hablar el moreno en lo que caminaban hacia el vehículo negro, propiedad de Conan—, pero ¿Cuál es el plan de acción?

Arato miro a Heiji como si hubiera hecho la pregunta del siglo, inclusive ellos dos detuvieron su andar. Conan y Kaito se voltearon a ver entre ellos mientras seguían caminando y alzaron los hombros en señal de despreocupación.

—El plan es, que no hay plan —respondió con burla Kaito.

—¡¿Qué?! —Hattori y Arato no estaban muy convencidos con esa respuesta.

—Lo que Kuroba intenta decir es que lo veremos sobre la marcha —aclaró Conan—. Hemos trabajado bien los dos sin necesidad de crear algo antes.

—Siempre hemos improvisado, acoplándonos bien a las capacidades del otro —respondió Kaito al recordar sus viejas vivencias en misiones en conjunto con el pequeño detective.

—¿Seguros? —decir que estaba impresionado era poco, realmente él nunca los había visto trabajar juntos, siempre los vio como rivales.

—É crea los mejores planes —señaló a Conan—, además no está permitido fallar, sus mujeres importantes están en peligro.

—No se preocupen mucho por el plan de acción, lo haremos cuando hayamos visto el tipo de establecimiento donde las tienen encerradas.

—Bueno. —Hattori no estaba del todo convencido—, pero ¿no avisaran a la comisaria? Sé que para cobrar el seguro debe haber un reporte policial.

—Somos la policía, no te preocupes por esas pequeñeces —respondió Conan—. Y ya deja de retrasarnos con ese tipo de preguntas, al parecer ya están a quince kilómetros de nosotros. Kuroba, ¿sabes usar mis lentes?

—¿Eh? ¿Por qué? —Estaba sorprendido por la interrogante.

—No puedo leer el mapa e ir conduciendo —hizo ver lo obvio—, además prefiero confiarte mis lentes a mi vehículo.

—Entiendo, entiendo —respondió el mago—, dámelos.

Hattori y el Kuroba mayor estaban a la expectativa de la acción de Conan, pocas veces o mejor dicho nunca desde que adopto esa identidad se habían quitado los lentes en presencia de nadie.

Estaban dentro del vehículo cuando Conan se quitó las gafas.

—¿Qué? ¿Han visto a un fantasma? —preguntó con sorna luego de que le extendió sus lentes al mago.

Los otros adultos se quedaron callados, pensaron que sería más emocionante volver a ver a "Shinichi", pero él había vivido más tiempo como Conan, que ahorita no podían ver rastros de su identidad pasada.

—Entonces, ¿Edogawa san no utiliza lentes? —preguntó Arato al ver que su suegro estaba frente al volante sin ellas y al notar el silencio de los demás.

—Oh no te preocupes por eso Kuroba kun. —Él que estaba en el asiento del piloto se estiro hacia la guantera, de ahí sacó un nuevo par de lentes y se los pasó.

—Oh —fue lo único que logró articular el menor.

—Kuroba por favor indícame el camino.

El mago que estaba en el asiento del copiloto, aun tenia las gafas en sus manos, luego de su indicación se las colocó y empezó a guiarlos por las concurridas calles de Tokio.

Llegaron al lugar, donde después de un tiempo el punto que indicaban las gafas se había quedado quieto.

—Parece que es aquí —dijo el mago señalando un edificio.

—Ahora sí, ¿Cuál es el plan? —preguntó Hattori.

—Lo principal seria ver en cuál de todos los departamentos se encuentran ellas —comentó Arato.

—Tienes razón. Por el tipo de construcción parece ser que son departamentos residenciales, además de que son nuevos.

—Entonces no todos los departamentos están ocupados, ya que sigue el letrero de compra o renta frente de ellos —Hattori hizo la observación.

—Un secuestrador no llevaría a las víctimas a su casa. Y por lo visto en la casa de Kuroba, fueron tres hombres noqueados por Ran y el que nos habló a nosotros, en total son cuatro secuestradores. Para no llamar la atención con las mujeres secuestradas, puede que se hayan hecho pasar por transportistas de mudanza, así las meten en cajas para subirlas por el edificio.

—Podríamos preguntar a las personas que ya vivan en este edificio si vieron a alguien de mudanza —comentó Kaito.

—Sí es lo mejor, Kuroba kun. Como eres el menor de todos, iras a preguntar en el comunicador que ya tengan registrado un nombre lo siguiente: "Buenas tardes, de casualidad saben en donde se mudaron recientemente es que mi amigo acaba de hacerlo a este edificio, pero no recuerdo su número de departamento" y ya conforme las respuestas que te den podremos deducir donde están.

—Está bien Edogawa san —iba a cumplir con las indicaciones de su suegro.

—Yo te acompañare.

Bajaron del vehículo e identificaron los comunicadores que ya tenían nombre rotulado encima de ellos, eran nada más diez. Eran pocos si lo comparan con el enorme edificio que estaba delante de ellos.

Unos inquilinos se mostraron recios a la interrupción del joven, otros respondían amablemente que no sabían nada al respecto, ya estaban perdiendo la fe hasta que el octavo timbre que tocaron les dio una pista.

—Recientemente no he visto a nadie mudándose —respondió—, pero tengo que irme a quejar con el casero, los inquilinos que viven arriba mío hicieron bastante ruido, como si arrastraran cajas muy pesadas. Entiendo que nos estemos mudando y queramos acomodar nuestras cosas, pero deberían ser considerados y no hacer mucho ruido, mi bebé se despertó a causa de eso.

—Oh entiendo señora, lamento que haya pasado eso.

—Qué joven tan educado, lamento no ser de ayuda.

—No se preocupe señora, que tenga linda tarde.

—Igualmente.

Al terminar la conversación ambos se voltearon a ver entre ellos y tocaron el comunicador del departamento que se encontraba arriba de la señora con la que acababan de hablar y no contestaron, al igual que tampoco tenían un nombre grabado. Después de ese intento ambos regresaron al vehículo.

—Al parecer me equivoque y no se hicieron pasar por una empresa de transportes, solo por inquilinos más, pero para que tengan llaves del departamento han de haber trabajado para la empresa constructora.

—No me importa su trabajo yo solo quiero rescatarlas —comentó Kaito desesperado.

—Es importante saber su ocupación así sabemos que tan fuertes son físicamente, aunque ambos sabemos lucha cuerpo a cuerpo no está de más estar prevenidos —comentó Conan, con eso el mago se quedó callado—. Ahora si el plan de acción. Debemos llamar a la policía, para después de que los hayamos derrotado la policía cumpla con su función y así ponerlas a salvo. Primero Kuroba y Hattori intentan entrar a la casa ya sea por la buena o por las malas luchando contra ellos. Kuroba kun desconozco tus habilidades de combate, ¿crees poder ayudarlos a retenerlos?

—Sí —respondió con determinación.

—Mientras tanto yo, subiré por la escalera contra incendios para buscarlas dentro del departamento, tengo que ser yo, porque si me tengo que enfrentar con alguno para protegerlas. ¿Alguna sugerencia o pregunta?

—¿Quién llamara a la policía? —preguntó Hattori.

—Yo. En un momento lo haré y les daré indicaciones para cómo proceder, ellos lo harán una vez que las hallamos asegurado.

Conan dejó en el vehículo a los demás y habló a la comisaria, ellos estarían aproximadamente en diez minutos con ellos, así que era el tiempo que tenían para buscarlas y ponerlas a salvo.

Los Kuroba y Hattori entraron por la entrada principal del edificio y subieron el elevador como si se tratara de una visita normal. Arato los guio al departamento que supusieron donde las retenían.

Kaito con sus habilidades, forzó la cerradura de la puerta y entraron, primero sin hacer ruido para ubicar a los secuestradores, el tiempo había pasado tenían cinco minutos antes de que la policía llegara a ayudarlos. Tres de ellos de los secuestradores se dieron cuenta de que ya no estaban solos intentaron retenerlos por sí mismos, pero al ver que eran más fuertes que ellos le llamaron al que faltaba que estaba cuidando a las mujeres secuestradas.

Una vez que los cuatro secuestradores se encontraban rodeando a los tres, Kuroba hizo un grito extraño que fue la seña para que Conan entrara al departamento por la escalera contra incendios y por suerte la ventana más próxima era de la habitación donde ellas estaban.

—Están solas —gritó Conan al verlas fuera de peligro y después de su grito se oyeron más pisadas entrando al departamento. —Haibara —la nombró cuando se acercó a ella, estaba tirada en el piso y atada de pies y manos.

—Estoy bien —dijo abriendo los ojos, su ropa estaba un poco sucia debido a su táctica de arrojarles harina a los secuestradores —. En cambio, ellas… —Fijo su vista a quienes fueron sus compañeras de desdicha.

—Kanara, Ran —pronunció sus nombres en un murmuro y es que ver en ese estado a personas queridas le dolía en el alma, se supone que el siempre hacia todo lo posibilidad por mantenerlas a salvo, inclusive renunciar a su identidad para no correr el riesgo que una organización oscura se apoderada de sus vidas para que lo hiciera unos simples secuestradores.

—Están bien, solo que ambas tienen un sentido gran sentido de la justicia, heredado de cierto detective que yo me sé —exclamo mientras era desatada por su esposo.

—¿Estas bien? —cuestionó mientras ella movía sus muñecas para hacer que la sangre circulara mejor después de que él la desato.

—Si —respondió de forma concreta.

—Entonces desata a Kanara y yo iré por Ran.

—Está bien. —Se iba a poner de pie, pero sus piernas no le respondieron—. Lo siento creo que no voy a poder.

—Bueno descansa. Ahorita vendrán los demás.

—Conan kun —gritó Heiji y Kaito mientras entraban a la habitación donde él estaba.

—Edogawa san —le mencionó Arato.

—Kuroba quédate allá afuera controlando la situación y llama a una ambulancia —gritó hacia el mago—. Hattori ayuda a Ai y Arato kun ayuda a Kanara —dio instrucciones mientras señalaba a ellas dos que estaban más cerca.

Corrió hacia la que estaba sola, más alejada y más maltratada. Reviso sus signos vitales y todo estaba en orden, el pulso estaba lento pero continuo y su respiración era normal.

—Como siempre intentando protegerlas con tu fuerza. —Acarició con ternura su frente mientras quitaba con delicadeza los cabellos de su rostro.

—Shinichi… —murmuro aun con sus ojos cerrados, y él logró escucharlo.

—Que bien se siente ser llamado por ese nombre de tus labios. —La cargó estilo princesa y salió de ahí.

La escena entre ambos no paso desapercibida por ninguno de los dos pares, mientras que uno de ellos sonreía en complicidad.

Tal vez si sea cierto que mi suegro haya tenido un interés romántico por mi madre —pensó Arato al ver la escena—. O por lo que escuche hoy, puede que haya algo más profundo de por medio. Hattori san, Edogawa san, lo mejor será que se adelanten me está costando desatar estos nudos y la señora debe recibir atención médica, aunque no sea muy grave.

—Está bien, Kuroba kun te confió a mi hija —dijo mientras se apoyaba en el moreno pues había rechazado ser cargada.

—¿Cuándo vas a dejar de fingir? —cuestionó a su novia una vez que los adultos se habían marchado.

—Tú mamá sí que es muy fuerte, acabo con tres de ellos con puño limpio, solo que utilizaron un electroshock para pararla.

—Mi madre es un hueso duro de roer —dijo con orgullo—. Pero eso no me responde porque fingías estar inconsciente y atada.

—Ventajas de tener un novio mago y tener como pasatiempo desenmascarar todos sus trucos —dijo mientras dejaba caer la soga que rodeaba sus muñecas—. Pero estar en ese estado me hizo darme cuenta de algunas cosas.

—¿Cómo cuáles? —le preguntó mientras ayudaba a ponerse de pie.

—Mi papá llama a mi mamá por su apellido de soltera, ¿qué pareja hace eso? Además de que prefirió poner a salvo a Ran san antes que a su esposa —dijo con indignación.

—Bueno —recordando lo que había escuchado cuando estuvo con ellos, era bastante cierto que se refería a ella por su apellido de soltera, pero no entendía por qué. Pero ahorita no estaba para pensar en ello, ahorita lo más importante era poner a salvo a su novia—, lo más lógico es llevar a la atención médica a la persona que más lo necesite —expuso lo lógico, para desviar su atención.

—Pero a mí ni se me acercó.

—Tal vez se dio cuenta de tu engaño. Es un detective, él debería saber quién miente y quién no. Además, primero atendió a tu madre eso quiere decir que sí se preocupa por ella. Así que deja de estar pensando cosas que no, y debemos salir porque si no se van a preocupar por nosotros.

—Está bien —dijo con desgane, pero había otro misterio que había llamado su atención, inclusive más que la desaparición de su ídolo y eso era la extraña relación de sus padres


MELGAMONSTER

20200405