Y como es costumbre he aquí el descargo de responsabilidad. Estos personajes no son míos, pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la historia es de la gran autora DeJean Smith, yo solo traduzco.
Gracias mil a mi querida amiga y Beta Erica Castelo por ayudarme en una aventura más.
~EE~
Capítulo 17: Llévame al baile a tiempo…
Bella veía su reflejo en el espejo. La costurera de Alice había logrado maravillas, creando un fabuloso vestido en una semana. La tela azul zafiro se adhería a cada curva acentuada de su cuerpo. Se giró de un lado al otro, observando la seda moviéndose fluidamente a su alrededor y suspiró con dulzura al sentir la tela contra su piel. A Bella también le encantaron los rizos que Alice le había hecho en su cabello, aunque estaba insegura sobre el simple mechón que caía sobre su hombro y terminó entre sus pechos. A Bella le preocupaba que llamara demasiado la atención hacia su pecho. Alice le aseguró que no pero a Bella le inquietaba. Solo era una institutriz de dos niños que eventualmente crecerían y ya no necesitarían de sus servicios. No podía permitirse crear chismes sobre su persona y esperar quedarse en Evermore.
Con un delicado suspiro de resignación, Bella agarró su reticule y su abanico antes de dirigirse a la puerta de la recámara. Abrió la puerta cautelosamente solo para encontrarse cara a cara con Edward. Su mandíbula se abrió cuando vio su disfraz. Bella creyó recordar que Alice le dijo a Edward que era el Conde de Montecristo, pero el que estaba frente a ella era Edmundo Dantés durante su estadía en Chateau d'If.
La camisa gris artísticamente sucia de Edward estaba cortada, desgarrada y abierta del cuello, dejando ver una buena porción de su pecho. Sus pantalones marrones colgaban de la parte baja de sus caderas, apretando sus muslos y estaban hechos jirones en las orillas que le llegaban justo debajo de las rodillas, dejando al descubierto sus musculosas pantorrillas. Bella vio los grilletes alrededor de sus dos muñecas y dio un paso hacia atrás antes de mirar a los ojos de Edward. La única concesión del estatus social de Edward eran sus zapatos que habían sido costosas creaciones de cuero, pero ahora estaban raspadas y destrozadas, al menos de arriba, Bella se preguntó brevemente si era verdad lo que había escuchado sobre la talla del zapato y al instante se sonrojó.
Su boca se abrió cuando se dio cuenta que él había estado admirando su disfraz mientras ella se lo había estado comiendo con los ojos. Bella sintió que su rostro se sonrojaba aún más por la vergüenza y bajó la vista antes de hacer una rápida reverencia en saludo.
"Isabella," susurró Edward, dando un paso hacia ella.
Se negó a encontrar su mirada, viendo fijamente al suelo mientras él se acercaba. Una vez más, notó sus zapatos y la idea atravesó su mente, de forma incontrolable.
"Mírame, Isabella," susurró, levantando su rostro al colocar un dedo debajo de su barbilla. La frialdad de su toque y el fuego en su voz provocó que la piel de todo su cuerpo se erizara.
Bella abrió los ojos y jadeó al ver la intensidad de la emoción que vio reflejada allí. Los ojos de Edward parecían completamente negros al mirarla sin parpadear. La respiración se atoró en su garganta. Él podía escuchar el revoloteo del latido de su corazón y en seguida posó sus ojos en el hueco de su garganta, donde el rizo sobre su hombro subía y bajaba por su respiración entrecortada.
Edward tragó de prisa, sus ojos cerrados con fuerza al intentar aclarar su mente. Después de un momento, abrió sus ojos y se le quedó mirando. La mirada que le dio ahora era ligeramente más suave, más gentil. Ella le sonrió nerviosa, incapaz de hablar.
"Respira, Isabella," murmuró, acercándose a ella. Su mano subió para tocar su mejilla con la caricia más delicada.
Bella sintió que se inclinaba hacia su toque frío y cerró los ojos al disfrutar de ese simple gesto de afecto.
"¿Dónde está Alice?" Edward preguntó bajito al mismo tiempo que su mano libre se deslizaba por su cintura.
"La recogió temprano el señor Whitlock." Bella sintió que la acercaba hasta que se encontró entre los muslos de él. Jadeó bajito e intentó alejarse pero fue inútil. Edward le sonrió levemente cuando escuchó el tartamudeo de su corazón y que su respiración se aceleraba una vez más.
"¿Y Carlisle y Esme?" Sus largos dedos se movieron lentamente por su espalda hasta que alcanzaron su banda. Con un movimiento fluido, desbarató el moño centímetro a centímetro.
"Se fueron antes que Alice." Bella tragó con fuerza, incapaz de continuar formando oraciones completas y se sintió incapaz de detener a Edward.
"Entonces, ¿estamos solos?"
Bella asintió en silencio.
"Excelente," susurró junto a su oído, provocando que Bella se estremeciera.
Edward sonrió en silencio antes de arrastrar su nariz ligeramente por la línea de su mandíbula, acariciando suavemente su cuello y luego su clavícula.
"Si quieres que me detenga, Isabella," susurró Edward, "Solo dímelo, y me iré. Estoy cansado de resistir mi atracción por ti y…" Hizo una pausa, retirándose para mirarla a los ojos.
"¿Sí?" Bella tartamudeó.
"No quiero detenerme," murmuró, arrastrando sus labios por su garganta antes de mordisquear su mandíbula, ganándose un suspiro entrecortado en respuesta.
"Señor Cullen," Bella susurró, agarrando los antebrazos de él cuando sintió que la guiaba hacia atrás hasta que chocó con la orilla de la cama, aterrizando en ella con un suave uff.
"Tan, pero tan dulce," susurró, agarrando la orilla de su camisa hecha jirones y quitándosela rápidamente por encima de su cabeza.
Bella miró con la boca abierta el esculpido pecho frente a ella. Sus ojos bajaron más, admirando el toque de ligero vello rojizo que conducía a sus estrechas caderas. Se dio cuenta que él se estaba riendo bajito al escuchar su inocente jadeo cuando vio su excitación y se sonrojó en seguida, cerrando sus ojos con fuerza.
"Creo que ya hemos dejado atrás los apellidos, ¿no crees?"
Edward dejó besos lentos y suaves con la boca abierta en su clavícula.
"Dime que me detenga, Isabella," murmuró, acariciando con su nariz la tela alrededor de su escote al mismo tiempo que sus dedos jugueteaban con lo que sujetaba el vestido por detrás. "Juro por Dios, que no quiero hacerlo, pero lo haré si me lo pides."
Bella sacudió su cabeza, ganándose una sonrisa deslumbrante antes de sentir que sus manos bajaban su corpiño. Bella intentó cubrirse al instante, solo para encontrar que sus brazos estaban sujetos a sus costados.
"Eres demasiado hermosa para ocultarte de mí, mi amor," susurró Edward al subir lentamente su mano por el costado de ella y agarrar su pecho a través ropa interior marfil. "¿Te gusta eso?"
Bella sujetó su cabello y lo mantuvo cerca, incapaz de responder.
"Yo…" tartamudeó.
"¿Sí, Isabella?" Bajó su boca y rodeó un rosado pezón a través del delgado algodón de su ropa interior.
Bella jadeó de pronto, sentándose en su cama, parpadeando sin saber dónde estaba. A medida que sus ojos se ajustaban a la habitación tenuemente iluminada, Bella se dio cuenta que estaba en la casa Cullen. Miró frenéticamente alrededor a las cuatro paredes que la rodeaban, comprendiendo poco a poco el hecho de que estaba sola. Con una sensación abrumadora de decepción, tiró de su camisón blanco que estaba apropiadamente abotonado y en perfecto orden.
"¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Joder!" Bella gritó, estrellando sus manos repetidamente sobre la cama en frustración. Cerró sus ojos con fuerza cuando las lágrimas los llenaron con una desgarradora mezcla de ira, frustración sexual y decepción.
"¿Bella?" Alice la llamó bajito desde afuera de la recámara, dando suave golpecitos en la puerta. "¿Estás bien?"
Bella gruñó en agonía y golpeó su cabeza hacia atrás contra la cabecera de cedro una y otra vez, ignorando el dolor que provocaba.
La puerta de la recámara se abrió cautelosamente y Alice se asomó. Bella suspiró y le hizo un gesto para que entrara, con sus ojos aún cerrados.
"¿Todo está bien?" Alice preguntó, cruzando de prisa el piso de la recámara en su bata y pantuflas. "Pude escucharte al final del pasillo."
"Oh, Dios," Bella gimió, ajustando su lámpara de aceite en su mesita de noche para que llenara la habitación con un tenue resplandor, sin poder hacer todavía contacto visual con Alice. "¿Qué escuchaste?"
"Como que estabas teniendo un buen, pero muy buen sueño." Alice sonrió suavemente. "No te preocupes por ello, Bella. Todos los demás están profundamente dormidos."
Y aunque eso no era completamente cierto, ya que los otros salieron a cazar a James y a Bree, fue suficiente para calmar a Bella que le hizo un gesto a Alice para que subiera a la cama con ella.
"Lo fue," Bella susurró con tristeza. "Fue un sueño fabuloso."
"¿Sería seguro asumir que un caballero estuvo involucrado?"
"Oh, sí." Bella suspiró contenta al recordar fragmentos del sueño que se desvanecía rápidamente.
"¿Dos caballeros?"
Bella sacudió su cabeza furiosamente, ganándose una risita de Alice.
"Dios, no. No soy… eso no sería… Simplemente, no. ¡No!"
"Entonces, ¿fue un sueño ardiente o uno de 'fue un gusto conocerte pero estoy interesada en alguien más'?"
Las mejillas de Bella se encendieron, contándole todo a Alice sin decir una sola palabra.
"Entonces, ¿por qué estás molesta?" Alice se acostó sobre su costado de frente a Bella.
"Terminó muy pronto." Bella respiró hondo y suspiró profundamente.
"¿Fue sobre lord Masen? ¿Tú y él bailando? ¿Él rodeándote mañana con sus brazos? Bueno, hoy más tarde. Son las tres y media."
Bella sacudió su cabeza antes de rodar sobre su espalda, colocando su cabeza en su almohada y mirando al techo.
"No. No era sobre lord Masen."
"¿Edward?" Alice preguntó esperanzada.
Bella tiró de su almohada debajo de su cabeza y cubrió su rostro con ella antes de asentir furiosamente.
Alice esperó con anticipación, pero Bella se rehusó a hablar.
"¿Bella?" Alice preguntó bajito, picando la almohada con un dedo con buena manicura.
Bella permaneció en silencio.
"Bellllllllaaaaaaa." Alice tiró gentilmente de la funda de la almohada.
Bella retiró la almohada despacio pero seguía sin responder la pregunta de Alice.
"Sé que es mi hermano pero olvídate de eso por ahora," dijo Alice para tranquilizarla. "Sabes que te amo como a una hermana, Bella. Háblame. No le diré nada."
"¿Lo prometes?" Bella inquirió tímidamente.
"Te lo juro sobre mi corazón," Alice respondió solemnemente, haciendo los adecuados movimientos.
"¿Recuerdas que te conté sobre mi lista de pros y contras?"
"Por supuesto."
"Creo que mi subconsciente tomó la decisión por mí."
"¡Bueno, eso es fabuloso!" Alice sonrió, y todo su rostro se iluminó.
"No, no lo es."
"¿Y por qué no? Esta noche, bailas con lord Masen, le agradeces cortésmente por su hospitalidad y gentilmente le informas que tienes sentimientos por alguien más."
"No es así de simple, Alice."
"¿Por qué no?"
Bella se levantó de un salto de la cama y comenzó a pasearse de un lado al otro.
"Una parte de Evermore todavía cree que estoy comprometida con lord Masen," Bella empezó a decir. "¿Cómo se vería si repentinamente me vieran con el señor Cullen? Su medio de subsistencia bien podría verse afectado."
"Realmente no creo que tengas que preocuparte por el medio de subsistencia de Edward, Bella," Alice soltó una risita.
"No quiero que las habladurías lo arruinen, Alice."
"Muy noble de tu parte." Alice vio a Bella dar cuatro pasos hacia adelante antes de girarse y dar cuatro pasos de regreso.
"¡Hablo en serio, Alice!"
"No tengo duda de ello."
"Segundo, además de un beso fabuloso y sensacional, el señor Cullen no ha profesado precisamente algún sentimiento por mí. Supongo que no soy nada más una distracción y pronto se cansará de mí."
Bella ignoró el sonido de mofa que hizo Alice y continuó paseándose de un lado al otro.
"¿Y qué hay de mi propia reputación? No puedo ser vista como la mujerzuela del pueblo que pasa de un hombre al otro, de un lord a un abogado. Hasta que esté absolutamente segura que todos saben que no estoy y nunca he estado comprometida con lord Masen, no me pueden ver con el señor Cullen en nada más que la más inocente de las formas."
"Buena suerte con eso," murmuró Alice antes de darle a Bella una amplia sonrisa, quien se dejó caer en la silla de terciopelo rojo junto a un escritorio tallado de forma sencilla.
"¡Es solo que esto es muy frustrante, Alice! ¡Me siento atrapada! Como si no pudiera hacer nada bien." Bella golpeó la mesa con la mano. "Desearía haber nacido en el futuro. ¡Estoy segura que las mujeres del próximo siglo no tendrán que preocuparse por cosas como esta!"
Alice rodeó a su amiga con un brazo y le dio un abrazo reconfortante. Bella le devolvió el abrazo mientras una lágrima de frustración caía por su mejilla.
"Bella, lo prometo, todo se resolverá al final."
"¿Cómo puedes estar tan segura?" Se sorbió la nariz.
"Simplemente lo sé."
Una mirada a los ojos de Alice le dijo a Bella que su amiga realmente creía que todo estaría bien.
"¿Tienes sentimientos por lord Masen?"
"Me agrada."
"Me parece que un 'pero' viene al final de eso."
"Me agrada de la misma manera en que disfruto de los ravioles de champiñón. Está bien de vez en cuando, pero no es algo que quiera todos los días."
"¿Y Edward?"
"¡Alice!"
"En este momento, te estoy hablando como una amiga, Bella. No como su hermana."
"Yo…" Bella no pudo decir en voz alta cómo se sentía. Algo en su interior sentía como si necesitara de Edward Cullen como necesitaba del aire para respirar, pero decir las palabras estaba más allá de su zona de confort.
"Está bien, Bella," Alice la tranquilizó, palmeando el brazo de Bella de forma reconfortante. "Consúltalo con la almohada. Ayer, fue bastante agotador con el fuego y Dios sabe que lidiar con los Newton todos los días no es un paseo por el parque."
Bella soltó una risita al recordar a la señora Newton escabulléndose cada vez que se cruzaba en su camino.
"Mañana tienes un gran día," continuó Alice. "Pero ahora, necesitas descansar. Puedo hacer magia con polvo, pero tiene sus límites."
"Sí," Bella concordó con un bostezo que apenas pudo contener. "Supongo que no necesito verme como si tuviera maletas bajo mis ojos." Estiró su mano y disminuyó la luz, sus ojos se sentían pesados y su corazón mucho más ligero. "Gracias, Alice."
"De nada. Duerme bien, Bella."
~EE~
"¡Alice!" Bella se quejó después de que pasara dos horas arreglándose, alargando el nombre de su amiga en dos muy largas sílabas.
"¡Bella!" Alice la imitó, tirando delicadamente de un rizo que soltó de un trapo que había atado esa mañana temprano después que Bella se bañara y lavara el cabello. "Se requiere tiempo para estar fabulosa, y voy a hacerte fabulosa." Alice canturreó la última palabra, haciendo a Bella sonreír levemente.
"En este momento, me conformo con pasable. ¡Ayyy!"
"Quédate quieta y esto no dolerá."
"Dijiste eso sobre, ¿cómo lo llamaste? Depilar mis cejas."
"Solo agradece que no estemos trabajando en otras áreas más sensibles." Alice echó un vistazo rápido al regazo de Bella, provocando que hiciera una mueca y apretara sus muslos juntos."
"Eso no será necesario," murmuró Bella.
"¡Nunca sabes!" Alice sonrió diabólicamente al arrojar un trapo rizador sobre una mesita.
"¡Alice Cullen!" La boca de Bella se abrió mientras trataba de recuperar su compostura.
"¡Bella Swan! En serio. Nunca subestimes el poder del acicalamiento en tu autoestima."
"Lo que estás sugiriendo… ¡Eso no es propio!"
"Bella," declaró Alice, su rostro perdiendo todo sentido del humor al cruzar los brazos frente a ella. "Algunas veces la mujer necesita agarrar al toro por los cuernos… u otras extremidades… sujetarse durante el viaje. No quiero que pierdas la verdadera felicidad solo porque fo…"
Bella agitó sus manos descontroladamente, tratando de interrumpir a Alice, su rostro tornándose a un tono de rojo cada vez más intenso.
"Por qué es tan difícil de creer que no quiero encamar al señor Cullen."
"Creo que ustedes ya habían pasado la fase del señor y señorita." Alice comenzó a desatar otro trapo rizador. "Y tú, mi amiga, eres una mentirosa."
"¡Estamos en 1827, Alice! No puedo hacer eso."
"¿No puedes o no quieres?"
Los hombros de Bella cayeron un poco.
"Estoy presionando demasiado, ¿cierto?" Dijo Alice con un suspiro cuando ella se sentó en la orilla de la cama. "Lo siento, Bella. Es solo que he visto a Edward solo por muchos años y él es simplemente demasiado cabeza dura para hacer más avances contigo. El hecho que te haya besado en la casa de tu tía es muy fuera de lo normal para él."
"Nunca lo habría adivinado," Bella reflexionó, pasando sus dedos ligeramente sobre sus labios, recordando cómo se habían sentido sus labios contra los suyos. El pequeño pulso de electricidad que los había conectado a ambos, reapareció por el más breve de los momentos.
Alice pudo escuchar que el latido del corazón de Bella se aceleraba y le dio una suave sonrisa a su amiga.
"¿Crees que estás enamorada de él?"
Bella lo pensó por un breve momento, considerando sus pensamientos. 'Sí' había sido la primera palabra que entró en su mente, pero luego su cerebro comenzó a tomar el control y lanzar todo tipo de pensamientos negativos.
"Le estás dando muchas vueltas a esto, Bella." Alice se puso de pie y empezó a arreglar los rizos. "Me gusta la mezcla que he creado para mantener tu cabello rizado toda la noche. Tiene muchos aceites saludables y cosas como esas." El hecho que cambió abruptamente de tema no le pasó a Bella desapercibido y estaba eternamente agradecida por ello.
"Huele como a fresas," Bella musitó cuando Alice empezó a sujetar los rizos hacia atrás con algunas pinzas incrustadas con perlas.
"Supongo que sí." Alice retrocedió para admirar su obra y le asintió a Bella complacida. "Ve a ponerte tu vestido y lo ataré."
Bella se apresuró a ponerse detrás del biombo y se quitó la bata. Suspiró suavemente al mirar la ropa interior marfil que Alice le impuso y que estaba totalmente más allá de su ámbito de experiencia. Aunque era muy bonita y acentuaba aún más la figura de reloj de arena que ya tenía, el escote que creaba le preocupaba solo un poco.
"¡Oh, termina de una vez con el corsé y ponte tu vestido!" Alice dijo desde el otro lado de la habitación. "¡Hace que te veas fabulosa!"
Bella sacudió la cabeza y con cuidado se puso el vestido color azul zafiro.
"¡Lista!" Dijo por encima de su hombro. Por el más breve de los momentos, Bella imaginó dedos largos y delgados que tocaban el piano cerrando su vestido mientras se arreglaban para una cena fiesta y luego volviéndolo a desabrochar. Lentamente. Antes de ir a la cama. "No se supone que piense en eso," murmuró para sí misma reprendiéndose por las imágenes que pasaban por su mente.
"¿Dijiste algo?" Preguntó Alice, terminando. Quitó una hebra del hombro de Bella y la miró, con los ojos amplios anticipando su respuesta.
"Solo algunos pensamientos inapropiados."
"Esos son los mejores," dijo Alice con una risita, llevando a Bella hacia el espejo de cuerpo entero al otro lado de la habitación.
"Eres un individuo muy singular, Alice Cullen," murmuró Bella.
"Sin lugar a dudas," sonrió Alice.
Bella nunca estuvo más agradecida que en ese momento por los zapatos de piso, porque tan pronto como quedó a la vista del espejo, su boca se abrió.
"¿Esa soy de verdad yo?" Bella susurró.
La joven que le devolvió la mirada exudaba seguridad, elegancia y belleza—tres atributos que Bella nunca creyó que tuviera.
"En persona. Por qué no vas por tus cosas y bajas mientras termino de prepararme." Alice sacó a Bella por la puerta, cerrándola con un suave clic.
Bella experimentó el más breve de los déjà vu al estar en el pasillo. Miró frenéticamente a la izquierda y a la derecha para ver si veía a Edward, pero no fue así. Con un pequeño suspiro decepcionado, descendió las escaleras y esperó a Alice, Carlisle y Esme en el salón.
~EE~
Una hora más tarde, Bella, Alice, Carlisle y Esme subieron al carruaje que los esperaba para trasportarlos a la Mansión Masen. Bella jugueteaba nerviosa con su máscara con una mano mientras miraba por la ventanilla. Un minuto, deseaba que los caballos trotaran más rápido y el siguiente, pensaba en suplicarle al conductor que diera la vuelta y se dirigiera de regreso a la casa Cullen donde cepillaría su cabello, se pondría algo más cómodo y se metería en la cama. Sola. Sería una salida cobarde pero en ese instante, parecía una opción plausible.
¿Qué ocurriría esta noche? ¿Lord Masen se tomaría bien su rechazo y se retiraría con gracia o pelearía, jugando la carta de 'pagué las deudas de tu tía, me debes'? Bella temía no conocerlo lo suficiente para estar segura de cómo reaccionaría y la incertidumbre atormentaba su corazón constantemente. Ella era una persona que normalmente rehuía la confrontación y saber que una se acercaba provocó que su estómago se revolviera por enésima vez. Bella abrió su reticule, mirando de prisa el interior con la esperanza de encontrar un antiácido de alguna clase antes de cerrarlo cuando falló en encontrar algún tipo de alivio.
"¿Algo te está molestando, querida?" Esme preguntó en voz baja, palmeando a Bella delicadamente en su rodilla para llamar su atención.
"Bella está en la poco envidiable situación de tener dos pretendientes," Alice dijo con una risita, ganándose una mirada furiosa de Bella. "Y esta noche espera disminuirlo a uno."
"No es muy amable el burlarse, Alice," Esme la reprendió.
"Pero uno de ellos es tu hijo y ya es tiempo de que se una al resto de nosotros en…"
"Alice," Carlisle le advirtió gentilmente, haciéndole un gesto para que se callara. "Bella, sabes que Alice solo quiere lo mejor para ti aunque sus métodos sean, digamos, poco convencionales." Le dio a Alice una mirada con una ceja levantada que no admitía discusión.
Alice se echó graciosamente hacia atrás en su asiento con un puchero digno de cualquier niña de dos años. Bella soltó una risita al ver la imagen frente a ella, ganándose una sonrisa en respuesta. Se sintió agradecida por el breve respiro de las dudas que seguían cruzando por su mente.
"Aprecio los esfuerzos de Alice, doctor Cullen," murmuró Bella al volver a mirar por la ventanilla. "De verdad que sí. Pero hay muchas preguntas pasando por mi mente que no puedo responder y hasta que no estén respondidas por completo, me temo que no podré proceder con ninguna relación independientemente de con quién sea."
"Bueno, Bella," Esme declaró con dulzura, "la única forma de responder cualquier pregunta es reunir información y analizarla. No podrás hacerlo si te ocultas de un desafío."
Bella se quedó mirando boquiabierta a Esme, muda por la impresión. ¿Cómo supo que Bella había contemplado huir? ¿Era realmente así de transparente?
"Ahora, Bella, no somos bacalaos," Esme dijo con delicadeza con un falso acento británico antes de estirar su brazo para cerrar la boca de la joven. "No eres la única persona que tiene dudas respecto a sus sentimientos. Sin duda, no serás la última."
El carruaje bajó la velocidad, indicando que se acercaban a la Mansión Masen.
"Pero por esta noche, te recomendaría que solo te diviertas. Come bien, haz un poco de falsa conversación con la gente que por lo general no hablas, y baila hasta saciarte."
Bella soltó un resoplido y cubrió rápidamente su boca avergonzada por su arrebato.
"En realidad, yo no bailo. Mi pareja pondría sus dedos en riesgo," explicó Bella, con el rostro rojo.
"Pónganse sus máscaras," anunció Alice, rebotando alegremente en su asiento. "¡Llegamos!"
"Todo está en cómo te guíen," le aseguró Carlisle, sacando su máscara de satín negra inspirada en un bandido, que por alguna razón le recordó a Bella al Zorro.
Bella ató su máscara color zafiro, los cristales brillando bajo la luz de la puesta de sol, antes de prepararse para desembarcar del carruaje y enfrentar cualquier cosa que el destino le tuviese reservado.
~EE~
¡Al fin hemos llegado al baile! Veremos cómo le va a Bella, si tendrá el valor de rechazar a lord Masen y si Edward estará dispuesto a esperar hasta que quede claro que Bella no está y nunca estuvo comprometida con lord Masen. ¿Será que podrán mantener las cosas inocentes? La pobre de Bella está más que frustrada sexualmente, ¿quién más gritó con Bella cuando se dio cuenta que todo lo del principio era solo un sueño? Jajajajaja, yo lo hice. Y Edward ha de estar igual de frustrado, y dudo que les sea fácil mantener las cosas inocentes entre ellos. Espero que hayan disfrutado del capítulo y cómo siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció. Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos por nuestro tiempo, y no les cuesta nada, solo unos minutos de su tiempo y su deseo de ser agradecidos.
Espero poder seguir manteniéndolos entretenidos considerando que muchos de nosotros nos hemos visto obligados a estar en caso por las circunstancias actuales en el mundo. Deseo sinceramente que ustedes y su familia estén bien y por favor, sigan las indicaciones que se les den para mantenerse a salvo y saludables. Cuiden de sus viejitos y sus niños *besos virtuales para no contagiar a nadie* y mis mejores deseos de bienestar para todos ustedes.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: DanitLuna, Shikara65, Aislinn Massi, Tecupi, Vrigny, Amy Lee Figueroa, Car Cullen Stewart Pattinson, freedom2604, Adriu, MariePrewettMellark, alejandra1987, Brenda Cullenn, liduvina, Lizdayanna, bbluelilas, jupy, rjnavajas, Tata XOXO, aliceforever85, Rosii, AriGoonz, JessMel, Lady Grigori, PRISOL, patymdn, Lectora de Fics, EriCastelo, tulgarita, paupau1, saraipineda44, glow0718, Gabriela Cullen, Ali-Lu Kuran Hale, NarMaVeg, gabomm, piligm, injoa, Liz Vidal, Pam Malfoy Black, Mafer, Manligrez, Say's, AnnieOR, lagie, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, ¿cuándo? Depende de USTEDES.
