Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

—comentarios.

—"pensamientos".

—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *

(J.A.R.V.I.S.)

—+F.R.I.D.A.Y.+

— [Ddraig, Albion, etc.]


Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto

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Capítulo 19:

CONSECUENCIAS — PARTE 03


Durante toda una semana desde que volvieran de Italia, la situación dentro de la familia Stark era muy dura. Issei era prácticamente un vegetal. No había manera de comunicarse con él, ni una sola. Da igual quién lo intentase o qué método usase, Issei simplemente lo ignoraba todo y a todos. Incluso el propio Ddraig no podía ponerse en contacto con él. La mente de su joven portador se había perdido en lo más profundo de la Boosted Gear, un lugar al cual él no podía acceder, allí donde estaban los restos de los anteriores portadores.

—Nada, no hay manera. No reacciona a ningún estímulo —Murmuró Pepper con los ojos rojos por el llanto—. ¿Qué hacemos ahora? ¿Se quedará como un vegetal para siempre?

—Algo debe de haber. Eh, tú, dragón. ¿Tiene algo que ver el guantelete?

La gema verde apareció en el dorso de la mano izquierda de Issei.

— [Es posible que su trastorno sea más fuerte por el uso de la Juggernaut Drive]

— ¿Tú crees?

— [Es solo una posibilidad. Su consciencia está en lo más profundo de la Boosted Gear, junto a los antiguos portadores. Yo no puedo llegar allí, algo me lo está impidiendo. Normalmente tengo acceso a ese sitio, pero es como si una barrera infranqueable me impidiera llegar más allá]

— ¿Y qué hacemos? No puede estar ahí para siempre.

— [Me temo que sí puede estar. Normalmente habría muerto de no ser por el reactor, y cuando un portador muere, su consciencia, o parte de ella, va al interior de la Boosted Gear. La diferencia en este caso es que sigue vivo. Hay que ir haciéndose a la idea de que es probable que no regrese]

—No. Me niego a pensar eso. Habrá algún modo de hacer que salga del cascarón. La cuestión es, ¿qué riesgos estamos dispuestos a tomar para lograrlo?

—No haremos nada que pueda poner en peligro la salud física o mental de Ise —Sentenció Pepper con dureza—. No puedo creer que siquiera se os haya pasado por la cabeza.

—Hasta ahora los métodos normales no han servido de nada. Tendremos que ir un poco más lejos si queremos tener alguna posibilidad.

— ¿Y cuál será el límite? Hacerle volver a costa de su propia salud… Podríamos hablar de que se quede trastornado, o incluso que afecte a su cuerpo de forma irreparable.

Una acalorada discusión comenzó entre los tres frente al propio Issei, aunque el mismo no parecía reaccionar en lo más mínimo, como pasaba desde hacía una semana.

— [Sugiero que pensemos las cosas de forma más calmada. El ambiente está muy caldeado y ninguno de nosotros tiene la mente despejada]

—Sí…, creo que tienes razón. Consultemos con la almohada.

Pepper frunció el ceño, endureciendo el rostro.

—No hay nada que discutir. No haremos nada que pueda afectarle de forma negativa —Negó con brusquedad.

Dicho esto, abandonó el cuarto sin escuchar ninguna posible réplica. Tony suspiró, saliendo también del cuarto, dedicándole una última mirada a su hijo justo antes de cerrar la puerta. La gema verde siguió brillando en el dorso de la mano, prueba de que Ddraig aún seguía presente.

— [Elsha, Belzard, no sé si podréis oírme, pero, por favor, ayudadle. Yo no puedo hacer más...]

Y dicho esto la joya también desapareció.

XXXXX

El interior de la Boosted Gear, más precisamente aquel lugar donde los restos, o consciencias, de los portadores de la Longinus descansaban, o se hallaban atrapados según la perspectiva, se encontraba la mente del actual portador. Un espacio en blanco lleno de sillas donde los anteriores portadores yacían, inertes, inmunes a cualquier cosa o ser, ya fuera el propio Ddraig o el portador actual. Nunca reaccionaban, a menos que se invocara la Juggernaut Drive, y así había sido desde hacía unas semanas. Luego del incidente de Ostia, todo había vuelto a su cauce, a su calma…, la calma antes de una nueva tormenta.

Dos personas, o más bien las conciencias de dos portadores, aparecieron como si fueran niebla, dejando atrás su forma etérea para adoptar aquella que una vez tuvieron en vida. Esas dos consciencias caminaron entre los anteriores portadores de la Sacred Gear, observándoles de forma indiferente, al menos hasta que llegaron a uno en particular, el actual portador del Dragón Rojo.

—Así que tú también lo has sentido, ¿eh?

—Eso parece. Es raro que no esté aquí.

— ¿Sientes eso? Creo que algo se lo está impidiendo.

—Es bastante probable. Esto está muy deprimente, más de lo normal.

— ¿Verdad? Creo que tiene que ver con él.

Ambos portadores clavaron sus miradas en el más reciente portador de la Boosted Gear.

—La ha usado, pero sigue vivo. ¿Podría ser por eso?

—Podría ser. Ahhh, hay que ver lo bajo que ha caído.

—No seas tan duro con el pobre. Ha sufrido mucho.

—No menos que otros.

—Puede. Pero no por ello debes ser duro con él.

Las dos consciencias se pusieron a hablar entre ellas, pero la consciencia de Issei no prestaba la más mínima atención. No les veía, no les oía…, ni siquiera sentía su presencia. Su estado era el mismo que el de todas aquellas pobres almas en pena de aquel deprimente lugar.

— ¿Y se supone que él iba a ser la excepción? Por favor, sólo fíjate. Ni siquiera nos presta atención.

—Su psique está muy dañada. ¿Qué esperabas?

—No sé por qué tienes tanta fe en él cuando no la tuviste en ese otro —La consciencia señaló a un usuario en particular, el portador más talentoso en la historia de la Boosted Gear—. Era mucho mejor que este niño.

—No es solo talento lo que yo busco, Belzard, ya lo sabes.

El conocido como Belzard se cruzó de brazos, bufando al mismo tiempo.

—Lo sé, lo sé. No hace falta que me lo repitas a cada momento.

—Si dejaras de mencionar eso cada vez que me refiero a este muchacho entonces no tendría que repetirte esa frase.

—De acuerdo, de acuerdo, tú ganas, Elsha.

La otra consciencia, ahora conocida como Elsha, sonrió satisfecha. Se agachó para mirar los ojos del Hyoudou-Stark, vacíos, sin vida. Con cuidado posó sus manos en sus mejillas, alzando la cabeza, pero no hubo la más mínima reacción por parte del adolescente.

— ¿Alguna idea? Cuanto más tiempo pase aquí mayores serán las posibilidades de que no vuelva al mundo real.

—Estoy pensando. Tú también puedes proponer ideas.

—Ya he propuesto una.

—No creo que golpearle sea lo más adecuado.

—Ya sabes lo que opino: un buen puñetazo vale más que mil palabras.

—Ahora entiendo cómo fue que derrotaste a dos Hakuryuukou.

—El sarcasmo no te pega.

— ¿En serio? Y yo que pensaba que realzaba mi personalidad.

Belzard puso los ojos en blanco para después mirar los ojos muertos de aquel muchacho. Dado que en el interior de la Boosted Gear el tiempo no existía, era difícil saber cuánto había pasado desde que Elsha intentara contactar con Issei, pero Belzard tenía claro que en el mundo real habría pasado bastante. ¿Horas, días, semanas? Esperaba que no, por lo menos en cuanto a semanas se refería uno. Así que, al final, apartó con educación a la única consciencia lo suficientemente fuerte como para no estar en ese estado. La mujer suspiró, sabiendo lo que iba a hacer su compañero.

El sonido de la patada resonó en aquel espacio al tiempo que el cuerpo de Issei salía volando, estrellándose en alguna pared invisible. Aquello si le trajo de vuelta, pues se quejó mucho al sentir aquel golpe.

—Esto parece que funciona. Sigamos pues.

—Belzard, creo que…

—Shhh. Tú ya has probado. Ahora me toca a mí.

Ante la mirada triste de la mujer, el hombre caminó hacia Issei, quien parecía recuperarse de aquella tremenda patada. Cuando logró incorporarse una espesa aura negra le envolvió, la misma que envolvía a los antiguos portadores cuando entraba en modo Juggernaut Drive. Issei no pudo sino mirar rabioso al otro portador de la Boosted Gear, o ex portador, mejor dicho. Intentó devolverle el golpe, pero Belzard lo esquivó con una velocidad pasmosa, golpeando al adolescente nuevamente.

—Me parece que esto llevará un rato —Dijo el adulto en voz alta al volver a ver la mirada colérica del adolescente.

Elsha suspiró, procediendo a sentarse en la silla que Issei había ocupado segundos atrás. Allí, con el codo apoyado en la mesa y su cabeza descansando en su mano, la mujer observó a ambos varones pelear, aunque esta fuera unilateral dado que el más joven de los dos no tenía ni la más mínima posibilidad contra el portador, varón, más fuerte de la historia. No era por echarse flores, pero de entre todas las mujeres que habían portado a Ddraig, ella era la más fuerte, y su nivel era el mismo que el de Belzard.

—Por la Existencia niño, ¿no te cansas de ser machacado? —Gruñó molesto Belzard mientras evadía un nuevo ataque del adolescente, golpeándole como respuesta—. Si soy sincero, como que me aburre tirarte al suelo una y otra vez.

— ¿Y no le vas a alabar por ponerse en pie una y otra vez?

—Si no lo hiciera por inconsciencia o por ira entonces sí, pero ahora mismo no es más que un salvaje que ni piensa ni razona —Se quejó mientras mandaba al suelo una vez más al actual portador—. Hum, digo yo que se cansará en algún momento.

—Yo temo por su estabilidad mental. Tus golpes no le harán nada a su cuerpo físico, pero en cuanto a su mente o su alma…

—Estará bien. No es que le esté matando a golpes —se defendió mientras propinaba otro puñetazo en el rostro de Issei—. ¿Ves? Ni siquiera su rostro sangra o se hincha.

No se supo cuánto tiempo pasó en el espacio sin tiempo, pero en algún momento Issei dejó de luchar, de levantarse, quedando tendido en el suelo mientras la vida parecía volver lentamente a sus ojos. Los dos antiguos portadores se quedaron quieto, observando al más joven de los tres, esperando que en algún momento reaccionara, aunque no de forma violenta o negativa. Aquella aura horrible fue desapareciendo poco a poco hasta hacerlo por completo, liberando el cuerpo de Issei de su yugo.

— ¿Quién…? ¿Quiénes…? ¿Qué…?

— ¡Ja! ¡Te lo dije! ¡Mi método ha funcionado! —Celebró Belzard triunfante.

—Pero te ha llevado tiempo —Sonrió Elsha mientras se ponía en pie, acercándose al adolescente junto a su compañero.

—Tú solo ves el vaso medio lleno.

—Y tú medio vacío. Pero no es momento para eso —Elsha se agachó para ponerse a la altura del adolescente—. Issei, ¿puedes oírme? ¿Me escuchas?

El adolescente parpadeó repetidas veces, centrando su atención en la mujer frente a él. Con cuidado se incorporó hasta poder apoyar sus brazos y poder mirarla mejor. No le sonaba ese rostro. Nunca antes la había visto.

—Tú… ¿quién eres?

La mujer sonrió y miró a su compañero.

—Parece que al fin ha vuelto.

—Como he dicho, mi método ha funcionado.

— ¿Dónde…? ¿Dónde estoy? —Preguntó Issei mientras terminaba de ponerse en pie.

Ese lugar tampoco le sonaba de nada, al igual que todas las personas que había allí. De todos ellos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, sólo los dos que estaban junto a él parecían reaccionar a su presencia.

—Es raro verles, ¿verdad? Pero uno se acaba acostumbrando. Es más, hasta hace relativamente poco, o eso creo, tú estabas en el mismo estado —Explicó Belzard cruzándose de brazos.

— ¿Yo? Pero…, no recuerdo…

—Cuando sufriste el shock al enterarte de la muerte de tu novia y revivir el recuerdo. De ser una persona normal sólo habrías estado en estado depresivo un tiempo, pero al portar la Boosted Gear, tu conciencia se ha sumergido hasta este punto.

—Iris… ¿Y quiénes sois vosotros y por qué no me habéis dejado en paz? —Preguntó con un leve tono ácido.

—Respondiendo a tu primera pregunta, yo soy Elsha y él es Belzard. Somos dos de los anteriores portadores de Ddraig…

—Lo más poderosos con diferencia —Interrumpió el hombre la explicación, sonriendo con arrogancia mientras se cruzaba de brazos.

—… Como decía, somos anteriores portadores, al igual que todos ellos. En cuanto al motivo de sacarte de tu pozo de oscuridad, bueno, creo que eres lo suficientemente inteligente como para saber la respuesta.

Issei frunció el ceño, provocando un suspiro de Belzard.

— ¿Y tú eres un genio? Lo dudo. Niño, no sabemos cuánto ha pasado en el mundo real, pero al paso que llevabas, no hubieras tardado mucho más en ser devorado por la maldición de la Boosted Gear, desapareciendo para siempre, siendo incapaz de volver, y tu cuerpo quedaría en estado vegetal para siempre. Llámame loco, pero me parece que hay personas que están desesperadas por volver a verte. Hazles el favor y no les sigas haciendo trabajar las veinticuatro horas para evitar que te mueras por no comer o beber.

El ceño fruncido de Issei desapareció, quedando asombrado. En verdad tan centrado estaba en su propia mierda que ni cuenta se había dado de su nefasto estado. Ese tipo extraño tenía razón. Su sufrimiento no podía llevar a sus seres queridos al punto de cuidar de un vegetal. Tenía que volver y quitarles ese peso y trabajo de encima.

—Aleluya. Ya era hora —Exclamó Belzard con alegría, pero una alegría que significaba librarse de él.

Eso estaba más que claro. Issei se miró, observando que poco a poco parecía alejarse de aquel lugar a una velocidad creciente. En apenas unos segundos, o eso le pareció, aquellas figuras apenas y eran reconocibles.

—Eres nuestra esperanza, Issei Hyoudou-Stark. Cambia el destino del Sekiryuutei.

Aquellas palabras dichas por la mujer fueron las últimas que escuchó antes de que todo se volviera negro.

XXXXX

Al igual que cuando estuvo en el hospital de Roma, Issei abrió lentamente los ojos, aunque esta vez el techo era reconocible. Intentó incorporarse, pero sentía su cuerpo entumecido. Soltó un gruñido de dolor y molestia, volviendo a tumbarse en la cama.

—Joder… Esto duele…

— [Compañero, al fin has vuelto. Pensaba que jamás volvería a saber de ti]

—Ddraig… ¿Cuánto ha pasado?

— [¿Desde que decidiste marcharte sin decir ni adiós? Pues…, una semana, más o menos]

—Eso lo explica todo.

— [Fuiste al fondo de la Boosted Gear, ¿verdad? Allí donde están los restos de las conciencias de mis anteriores portadores]

—Sí, allí fui.

— [¿Y cómo has salido?]

—No ha sido por mí, o al menos no en parte. Un par de tipos muy extraños, aunque ella era una preciosidad de mujer… Dios, menuda belleza…, que cuerpo…, que ojos…, que pelo…, y que tetazas.

— [Elsha, y seguro que el otro era Belzard]

—Sí, esos eran sus nombres.

— [Así que ellos te hicieron volver… Bien, eso está bien. Es agradable pensar que no todos están condenados ahí dentro]

Issei no dijo nada, sino que se quedó mirando el techo durante un rato para después intentar moverse nuevamente. Con gran dificultad logró levantar su cuerpo, incorporarlo en la cama. Apenas se sentó, pero el esfuerzo fue grande. Tener su cuerpo inerte durante una semana en la cama sin ningún tipo de actividad física le había pasado factura. Ponerse de pie fue otra tarea titánica, así como bajar las escaleras. E incluso comer o beber era trabajoso.

Miró el reloj, comprobando que eran poco más de las tres de la tarde. A pesar de la molestia y dolor que le provocaba alimentarse, comió en abundancia, se preparó comida y bebida para llevar y abandonó la mansión sin percatarse de que estaba siendo vigilado tanto por J.A.R.V.I.S. como por un par de agentes de S.H.I.E.L.D., los cuales se encargaban de vigilar la mansión mientras no hubiera nadie en casa. No se sabía cuándo despertaría Issei, así que lo mejor era tenerle vigilado y, en caso de despertar, avisar a alguien, pero no intentar ponerse en contacto con él.

Caminó sin prisa, pero sin pausa. A cada paso que daba su cuerpo iba recuperando la movilidad, calentándose, permitiendo que pudiera moverse con mayor facilidad y rapidez, pero sin exigirse más de lo necesario. Al final no supo si lo hizo de forma inconsciente o no, pero acabó llegando a aquella pequeña playa que tanto le había dado. La última vez que la pisó fue cuando se unió oficialmente a la Iniciativa Vengadores, y aquello le parecía increíblemente lejano. Entró con el calzado en la playa, quitándoselo una vez hubo ingresado lo suficiente en la arena. Se sentó en la arena, observando el mar oscurecido por sus gafas de sol.

No pudo ni quiso evitar que viejos recuerdos colmaran su mente, recuerdos con Iris. Uno de ellos fue la primera vez que la llevó a aquel lugar. Su rostro maravillado y sonriente bajo la luz del atardecer, con el astro rey ocultándose en el horizonte. No debería pensar en esas cosas. Las rupturas son algo muy difícil de superar, pero el fallecimiento del ser amado lo era aún más, sobre todo en unas circunstancias como las que había vivido: que muriera sin poder evitarlo.

— [Lo lamento mucho, compañero]

Issei no respondió de inmediato, sino que se tomó su tiempo.

— ¿Qué es lo que lamentas?

— [Todo. Es por mi culpa que ella muriera. Si nunca nos hubiéramos puesto en contacto, esa muerte nunca hubiera pasado]

El humano sintió su corazón encogerse. Aquello mismo era lo que le habían dicho los anteriores portadores. Por culpa de su estado, de su aislamiento, estaba haciendo sufrir a aquellos que tanto quería, y eso no lo deseaba. Además, ¿Ddraig tenía culpa en la muerte de Iris? No, imposible. Era simplemente ridículo pensar que eso fuera posible.

—No es culpa tuya, Ddraig —Murmuró Issei mientras observaba el mar—. Toda la culpa es mía. Tú no me elegiste como tu portador, no tienes esa opción, ni tampoco me forzaste a revelarme al mundo como el Sekiryuutei. Yo fui el que lo hizo. En mi egoísta deseo de fama, de ser un superhéroe como lo es Tony y todos esos personajes de comics, mangas y animes…, todo por aquel sentimiento infantil… Aun sabiendo cuál era el peligro…, fui tan estúpido como para creer que era imparable, que siempre saldría victorioso, que podría protegerlos a todos… Pero no…, no es así… Por mi arrogancia…, por mi estupidez…, he perdido al amor de mi vida…, y permití que esos demonios asesinaran a aquellas pobres almas… Niños incluidos… —Hacía tiempo que las silenciosas lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas—. Y yo sobreviví… ¿Por qué…? ¿Por qué tenían que morir…? ¿Por qué tuve que hacer esa estupidez…? ¿Por qué tengo que ser yo tu portador…?

Y se hizo el silencio. Ddraig no sabía qué decir. A pesar de sus innumerables años de vida, de haber estado desde hacía más de un milenio encerrado en la Boosted Gear, a pesar de haber tenido tantos portadores…, no sabía qué decirle a su joven compañero para intentar aliviar el pesar de su corazón, mente y alma. Se sentía totalmente inútil. Lo único que podía hacer era ayudar a su compañero, ser un pilar fuerte y robusto para sostenerle.

El tiempo siguió su camino y las horas pasaron en aquel día despejado en California. No se marchó de aquella playa. Se acostó, se puso en pie, se sentó, caminó de un lado a otro, pero siempre en la playa, a veces remojando sus pies con las frías aguas del Pacífico. El sol llegó al horizonte, pintando el cielo con los hermosos colores del atardecer hasta que los últimos rayos desaparecieron y se dio paso a la noche, iluminada por la Luna en su fase cuarto menguante.

Aquella noche durmió al raso, importándole poco si atrapaba un resfriado. Y, como era de esperarse, a la mañana siguiente, cuando los rayos del sol llevaban tiempo iluminando la costa oeste de los Estados Unidos, Issei despertó con el cuerpo frío a pesar de la manta que alguien le había puesto sobre su cuerpo. No había sido buena idea quedarse durmiendo al raso al lado del océano, aunque fuera principios de agosto. Quejándose por lo que le dolía el cuerpo al moverse, el adolescente se puso en pie, colocándose su calzado para volver a la mansión a pie Así había llegado a la playa y así volvería a casa, aunque esta vez con la manta por encima. Sólo esperaba que no hubiera nadie allí. Para su fortuna, la mansión estaría vacía. Pepper seguramente estaría en la sede, trabajando, y Tony seguiría con su papel de superhéroe. En aquel momento, y desde que comenzara su tormento, no le importaba lo más mínimo.

Estar alejado de la prensa era lo mejor, y lo agradecía mucho. Ya bastante tenía con su propia mierda para ver y escuchar al resto del mundo echándole más. No, de eso nada, no iba a aguantar más. Procedió a ducharse con agua caliente en un intento de calentar su helado cuerpo, luego tomó un par de pastillas, desayunó de forma abundante ya que el día anterior no había comido nada, cogió su moto y se marchó hasta la base abandonada, allí donde había desarrollado la armadura de la Boosted Gear.

Tenía que seguir trabajando. Ya no tenía su reactor, el original estaba destruido, pero grande fue su sorpresa al ver que en el taller había un nuevo reactor con una nota de su padre:

Sé que este es un momento muy duro para ti. Lo que estás pasando nos duele, pero tenemos la esperanza de que te recuperes pronto y vuelvas a ser el de siempre. Cuando decidas volver al trabajo, este nuevo reactor te servirá como sustituto ya que el otro está hecho chatarra. He logrado una nueva forma de crear el elemento sin que ello implique destrozar la mansión. Espero que te sirva.

Tony.

Pd: no creo que sea buena idea que te quedes durmiendo al lado del mar, incluso siendo agosto.

Con cariño depositó la carta en su sitio, cogiendo el reactor. En verdad no esperaba algo como eso. Una nueva forma de obtener ese elemento de un modo más sencillo. Hum, cuando terminara con sus nuevas modificaciones tendría que preguntarle cómo lo ha hecho. Guardó el reactor en una bolsa, cogió su moto y se marchó a la sede de Industrias Stark, donde guardó el programa de F.R.I.D.A.Y. para llevárselo a la base abandonada, lugar al que fue nada más terminar allí. Menos mal que no había nadie, o casi nadie. No deseaba tener charlas incómodas. Muchas ideas le habían llegado, y necesitaba ponerlas en marcha cuanto antes. Puede que él necesitara tiempo, pero quien sabe, quizás el mundo no se lo fuera a conceder. Una vez llegó a la base desconectó todo a excepción de un par de cosas, como la corriente eléctrica. No deseaba hablar con nadie, ni siquiera con J.A.R.V.I.S. Agradecía que la IA no le hubiera hablado durante el día de ayer, y en verdad deseaba que la cosa siguiera así.

—Ddraig, haz el favor de recordarme todo lo que puede ser usado contra demonios, todas sus debilidades —Pidió Issei mientras invocaba la armadura, saliendo de ella para observarla y colocar el nuevo Reactor Arc en su sitio.

— [¿Qué estás pensando?]

—Los humanos son más débiles que la mayoría de seres sobrenaturales, ¿no? Puedes matarlos de muchas maneras, no tienen debilidades específicas. Pero seres como demonios, ángeles y demás si las tienen. Sus capacidades físicas son superiores, por no olvidar sus respectivos poderes. Usar la debilidad del oponente es lógico y aconsejable.

— [Compañero, tu mente está perturbada. Lo que veo no me gusta]

—No sé a qué te refieres.

— [No te hagas el tonto conmigo, por favor. Desde que has vuelto me he mantenido atento a tu nivel emocional y mental, pero sin profundizar más de la cuenta. Desde que volviste de la playa me he dado cuenta de que pensamientos horribles han pasado por tu mente. No me gustan nada]

—Eso no te incumbe. Sólo necesito información verídica, y nadie mejor que tú puede dármela.

— [No la compartiré si no aclaras tu mente. Lo que piensas no es algo que harías estando en todas tus facultades mentales y emocionales]

—No me vengas con chorradas, Ddraig —Siseó molesto—. Sabes bien quienes eran, lo que eran. ¿Por qué no debería hacerlo? Investigar quienes son y destruirlos por completo.

— [No te negaría la ayuda si eso fuera totalmente verdad. El problema es que lo estás llevando más allá de los límites. Lo siento, pero no te ayudaré]

— ¡Son demonios Ddraig! ¡Son malvados, crueles, codiciosos! ¡Harán lo que sea para conseguir lo que quieren! ¡Deben ser exterminados!

El dragón no pudo sino asombrarse por las palabras que estaban saliendo de la boca de su compañero. Podía sentir como era consumido lentamente por la maldición, otra vez, pero oírle decir eso era simplemente…, irreal…, y aquello le enfurecía. Su compañero era fuerte, pero las secuelas por los traumas estaban aún demasiado presentes. Debía frenarle en seco.

— [¡Reacciona de una vez, maldición! ¡Mírate en un maldito espejo! ¡Este no eres tú! ¡No te dejes consumir! ¡No vuelvas a caer en eso!]

— ¡Cállate! ¡Todo esto es por tu maldita culpa! ¡Ojalá nunca hubieras contactado conmigo! ¡Ojalá nunca nos hubiéramos conocido! ¡Maldigo el mismo momento en que llegaste a mí!

A pesar de saber que no pensaba realmente eso, que era la maldición la que le hacía decir esas cosas, esas palabras le dolieron mucho al dragón. Y por ese motivo, por saber que era la maldición la que hablaba, no pensaba darse por vencido.

— [No voy a negar que tengo parte de la culpa de que tu vida se haya vuelto más peligrosa de lo normal, pero te preguntaré algo: ¿qué crees que te diría Iris o tus padres si te vieran y escucharan?, ¿qué crees que te dirías a ti mismo?, ¿realmente piensas todo eso que dices o eres tan débil que te estás dejando manipular por la maldición?]

Fue como si su mente hubiera sido atropellada por un tren de alta velocidad. De golpe y porrazo llegaron a la mente de Issei los rostros de sus padres biológicos, así como los de su amada. Sonrientes, hablándole con cariño, riendo… También pudo ver a sus amigos y familia adoptiva, también observando los momentos más felices que había vivido con ellos, así como los más tristes… El sonido de sus sonrisas, de sus palabras, detuvieron el avance de la maldición, la cual fue perdiendo terreno a la hora de tomar posesión del joven portador.

— [Recuerda las lecciones que tus padres biológicos te dieron, las experiencias que has vivido con tus amigos y tu novia, todo lo que has aprendido y hecho con tu familia adoptiva. ¿Vas a fallarles otra vez? ¿Te perderás en la ira y el rencor? No permitas que la maldición gane. No dejes que tu yo original se pierda en ese pozo negro. A pesar de tus pérdidas, aún tienes gente a tu alrededor que te quiere y te necesita. Ahora deberías de recordar las palabras que le dijiste al militar. ¿Vas a juzgar a toda una especie por los actos de unos pocos individuos? Vamos, tú no eres así]

La acelerada respiración de Issei se fue calmando poco a poco hasta volver a tener un ritmo normal. Sentía su cuerpo tembloroso, sus piernas temblando como gelatina. Volteó hacia una de las mesas, intentando alcanzarla, lográndolo justo antes de caer de rodillas al suelo, con el rostro ceniciento y una mueca de terror.

—Ddraig… ¿qué he estado a punto de hacer…? ¿Qué demonios he pensado en hacer…?

— [Tranquilo compañero. Respira profundamente. Intenta recuperarte]

—Yo… Yo…

— [No has sido tú, compañero. Ha sido la maldición. He ahí el verdadero peligro que esconde. Tergiversa tu visión del mundo, te provoca el dejarte llevar por la falta de razón. Todo lo que has dicho, todo lo que has pensado, ha sido producto de la maldición]

—No… Yo, en verdad… He pensado eso…

— [Deseas venganza y matarles, eso no voy a negarlo, y es entendible que odies a la especie de los demonios, pero en verdad es un pensamiento natural luego de lo vivido. Tú, en verdad, no deseas exterminar a una especie solo por el actuar de unos pocos porque sabes a la perfección que uno no puede juzgar a una raza solo por los actos de unos individuos. Ese odio que sientes hacia los demonios es natural, pero se pasará pronto, en cuanto te recuperes, al menos en parte. Ahora descansa, sigue respirando, calma y despeja la mente]

Su portador hizo lo que le aconsejó el ser mitológico, cerrando los ojos durante el proceso para mayor concentración.

—Esto… Esto ha sido aterrador…

— [Ya te lo advertí, ¿recuerdas? Ahora, ¿qué te parece si pensamos en cómo mejorar la armadura? No es mala idea tener algo de armamento anti sobrenatural]

— ¿Tú crees?

— [Por supuesto. A pesar de que incluso las Mark puedan enfrentarles de forma eficaz, el razonamiento que has dicho antes es lógico: aprovechar las debilidades del enemigo para usarlas contra él]

—Entiendo —Expiró largo y tendido, poniéndose nuevamente en pie para mirar la armadura. Cogió una de las libretas que tenía allí junto a una pluma para comenzar una lista—. Veamos: necesitaré agua bendita, ajo, plata…, tengo que encontrar un método para obtener luz, usar ese poder…

— [Eso es un tanto complicado]

— ¿Sabes cómo funciona?

— [Saber cómo obtenerlo y poder usarlo son cosas muy distintas, pero sí. Puedes llegar a crear armas que funcionen como las espadas o pistolas de luz de los exorcistas]

— ¿Algún modo de evitar la autorización de los ángeles?

— [Ellos no son los únicos con poder sagrado. Se puede obtener poder sagrado, poder de luz, sin necesidad del Cielo o los ángeles]

—Con eso me vale. También luz ultravioleta.

— [Te aconsejo la verbena]

— ¿La planta?

— [Si. Tiene ciertas propiedades que son negativas para algunos seres como vampiros y licántropos, por poner algún ejemplo]

—Perfecto. Veamos, ¿con qué más lo podemos equipar?

— [Compañero, por mucho que aprecie tu entusiasmo, incluso la propia armadura tiene un límite. Escoge sabiamente. No solo la vas a armar con las armas de las Mark, sino que también con armamento anti sobrenatural]

—Siempre hay un modo.

Mientras seguía anotando materiales en la lista, Ddraig sonrió con cierto orgullo. Parecía que las cosas estaban mejorando.

XXXXX

Los días pasaron e Issei, una vez terminada la lista, comenzó a reunir los materiales anotados para comenzar a crear el nuevo armamento de la armadura. Sería una tarea difícil, pues la mayoría eran cosas un tanto difíciles de obtener. Además, prefería evitar a la gente. Puede que se hubiera recuperado un poco, pero aún estaba lejos de poder enfrentar al mundo luego de lo ocurrido en Roma. Había intentado acceder a sus redes sociales, pero su padre se las había bloqueado para impedírselo. Estuvo tentado también para mirar las noticias de la televisión, pero logró evitarlo. Otra cosa que pensó en hacer fue ir a visitar la tumba vacía de Iris, pero ignoró ese pensamiento casi al instante. No se sentía preparado para ello, y como excusa se decía a sí mismo: es estúpido ir a ver una tumba vacía. Durante esos días se encerró, se aisló, en la base, teniendo contacto prácticamente nulo con el mundo exterior. La comida y el agua lo pedía a domicilio, dando a los repartidores una ruta cercana a la base, pero nunca demasiado cercana. Dejaba el dinero en un lugar indicado, llegaban los repartidores, dejaban la comida, cogían el dinero y se marchaban. Y si alguno era tan listo como para coger el dinero y marcharse sin dejar la comida…, bueno, lo que ocurría después le hacía replantearse la honradez.

Pero, mientras él se dedicaba en cuerpo y alma a mejorar la armadura con sus nuevas armas, sus seres más allegados seguían preocupados por él. Primero el estado vegetal con el cual estuvo una semana, y luego desaparecer, así como así. Solo Tony sabía sobre la vigilancia de S.H.I.E.L.D., nadie sabía nada más, ni siquiera Pepper.

—Estoy muy preocupada. Hace días que no aparece por casa. Nadie sabe dónde está.

Tony observó a su novia pasearse por su despacho, frotándose las manos con preocupación. Llevaba así días y se lo hubiera dicho antes, pero creyó que sólo necesitaba saber que estaba bien, no dónde. Pero luego de varios días, decidió al fin revelar la verdad.

—Yo sí lo sé.

Pepper detuvo su andar, mirando incrédula a su pareja.

— ¿Dónde?

—Es una vieja base abandonada, donde estuvimos trabajando en su armadura hace tiempo. Al parecer no ha salido de allí, mejorando su armadura noche y día, sin descansar.

— ¡Pues ve a por él! ¡Está obsesionado! Me tiene muy preocupada. Desde que volvió en sí, al menos en parte, no ha dejado de trabajar es esa dichosa armadura. No come bien, apenas descansa… Se está consumiendo. Hay que ponerle freno antes de que se autodestruya —Al final se sentó en su asiento, apoyando los codos en la mesa, tapándose la cara con sus manos—. No hemos podido ayudarle a salir de ese pozo. No puedo verle así, sufriendo de esta manera, teniendo esta obsesión. Tenemos que hacer algo.

Tony expiró por la nariz, caminando hasta Pepper, abrazándola por la espalda.

—Le ayudaremos, ya verás. Lo más difícil está hecho. Ahora el camino es un poco más sencillo. Será duro, pero lo traeremos de vuelta, ya verás.

—Decirlo es muy fácil, pero lograrlo ya es otra cosa —Replicó la mujer deshaciéndose del abrazo—. Primero estar en coma, a punto de ser absorbido por la cosa esa, y ahora se ha encerrado, se ha aislado, para trabajar en esa maldita armadura sin descanso. No, Tony, esto no está bien. ¿Lo más difícil está hecho? Lo dices sólo porque ya no está como zombi, ¿verdad? Pero eso no mejora nada. El problema es el mismo, aunque la situación haya cambiado —Se pasó una mano por los ojos, evitando que las lágrimas salieran—. No podemos dejar que siga en ese estado. Tiene que comenzar a aceptar y superar las cosas. ¿Ha ido siquiera a su tumba?

—No. Solo sale de allí para recoger sus pedidos de comida.

—Comida chatarra, seguro —Bufó—. Debería hablar con él.

—En verdad, creo que hay otro más cualificado que nosotros para tratar este tema con él.

Pepper enarcó una ceja, no logrando seguir el razonamiento de Tony.

— ¿Quién?

El varón solo sonrió un poco.

XXXXX

Un par de horas después, de regreso a la base abandonada, Issei se encontraba creando unos dardos llenos de EDTA, el anticoagulante para reventar cabezas de vampiros, luego de cargar en unos minis espráis plata coloidal atomizada, efectiva contra los nosferatu y licántropos, y agua sagrada. Tan centrado estaba que no percibió la presencia de alguien más en aquel lugar, y dado que J.A.R.V.I.S. no estaba conectado y F.R.I.D.A.Y. aún estaba en proceso de mejora, nadie le avisó de la intrusión.

—Toc, toc, toc. ¿Se puede?

Issei dio un leve brinco, sorprendido por la cercanía. Rápidamente volteó para mirar al militar, quien sonreía divertido. Estaba apenas a dos metros de él.

— ¡Rhodey, por dios, no me des esos sustos! ¡Me van a salir canas! —Recriminó con la mano sobre el corazón.

El militar pudo ver las grandes ojeras que tenía el adolescente, así como su rostro enfermo. Luego de salir del estado vegetal no se había cuidado adecuadamente. Además, la basura que se amontonaba por las cajas y vasos de comida indicaba que no estaba comiendo adecuadamente. Aquello era muy preocupante.

—O prestas más atención o activas la seguridad. Tony me había dicho que tenías sistemas para evitar la infiltración.

—Ya…, bueno… Tengo mis motivos…

—Me imagino.

— ¿Y qué haces aquí?

—Tenía interés en ver tu guarida.

—Ya… Podría mejorar la Batcueva. Tu primera vez, ¿no? —Preguntó mientras volvía al trabajo.

—Sí, mi primera vez aquí —Admitió mientras revisaba todo lo que había en las mesas y luego la armadura—. Así que esto es lo que has estado haciendo —Comentó mientras la observaba fijamente.

—Sí. Necesito estar totalmente preparado. No habrá una próxima vez. Me los cargaré a todos antes de que se les ocurra siquiera respirar.

—Entiendo perfectamente. Pero Ise, creo que te lo estás tomando demasiado a pecho. Mírate, estás que das lástima. Me recuerdas a tu padre cuando no cambiaba el núcleo del reactor de su pecho. Tienes que frenar un poco, y luego aceptar y superar lo ocurrido.

— ¿Cómo puedes decirme eso cuando sabes lo que ha pasado? —Preguntó con molestia mientras dejaba las herramientas en la mesa, encarando al militar—. ¿Cómo puedes…?

—Porque sé mejor que nadie por lo que estás pasando. ¿Sabes a cuantos compañeros y soldados he pedido? A más de los que me gustaría. ¿Crees que no he deseado venganza por ello? Por supuesto que sí. ¿He dejado que me hundan sus muertes aun sabiendo que lo pude haber hecho mejor, que sus muertes fueron por mi culpa? Te equivocarías si pensaras que no. Puede que no seas un soldado, Ise, pero te has metido en un mundo donde a veces se gana y a veces se pierde, y en ambos casos puede haber muerte. No siempre puedes salvarlos a todos, e incluso a veces no puedes salvar a nadie. Debes aprender a aceptar eso o te acabarás consumiendo del todo, como estás a punto de hacer. Veo bien que quieras mejorar para intentar evitar que eso se repita, pero no puedes hacerlo a costa de tu propia salud.

— ¿Y qué se supone que haga?

—Ir más tranquilo.

—Puede que muera gente por ir más tranquilo.

—Lo que no puedes hacer es cargar el peso del mundo sobre tus hombros. Pensaba que habrías aprendido esa lección con todo lo vivido con tu padre y Iron Man.

El adolescente intentó refutar aquel argumento, pero se quedó sin palabras. Todo ello era cierto. ¿Cuántas veces le dijo eso mismo a su padre? Había perdido la cuenta. Mientras él había estado en coma, en estado zombi y luego aislado, Rhodey y Pepper habían cumplido su papel como Iron Man y War Machine para intentar mantener la paz en el mundo, al menos todo lo posible. ¿Y qué había hecho él? Sumergirse en su propia mierda y descuidarse hasta puntos alarmantes.

—Tony y yo podemos ocuparnos de todo por ahora. No voy a negar que tu colaboración es muy importante, pero no puedo tener a un compañero en tu estado. Y ten por seguro que ninguno de los dos te dejaremos actuar hasta que no vuelvas a estar al cien por cien de tus capacidades. Descansa y recupérate físicamente, y habla con alguien, un psicólogo. Puedo presentarte a uno si así lo deseas. Es un experto en traumas por la guerra, y lo tuyo también entra en su campo.

Los dos se quedaron en silencio. Rhodey no dijo nada, pero gracias a su experiencia pudo ver que Issei estaba recapacitando lentamente. Parecía que iba a tener muy en cuenta sus palabras, y quizás seguiría su consejo.

— ¿Has ido a su tumba?

—No. No quiero ir a una tumba vacía… Ni siquiera hay restos...

Rhodey asintió, mirando con lástima al adolescente. Al final decidió dar media vuelta para salir de allí.

—Bueno, por si te interesa…, su tumba vacía está enterrada al lado de su abuela y sus padres.

Issei observó a Rhodey marcharse, pero él se quedó allí, de pie.

— [Deberías ir. Es el primer paso para comenzar a superar esto. Sé que es duro, casi inhumano pedírtelo, pero debes hacerlo. Si no lo haces por ti hazlo por aquellos a los que amas, hazlo por ella]

La armadura desapareció y lentamente los pies de Issei fueron avanzando, a paso corto. Cada paso que daba era un muro casi infranqueable que debía derribar o saltar. El esfuerzo era titánico, pues no salía para ir a por alimento o bebida, sino para algo que le dolía hasta en el alma. Pero, a pesar de todo, fue capaz de salir de la base, invocar la armadura y volar hasta el cementerio donde estaba enterrada la abuela de Iris. No aterrizó dentro, sino que lo hizo fuera de los terrenos ante el asombro de los pocos presentes. Hizo caso omiso a los murmullos sobre él. Avanzó, ya más decidido, ingresando en aquel lugar con la garganta hecha un nudo. A pesar de todos los pensamientos pesimistas que le pasaban por la cabeza, su paso no se volvía más lento, sino que se mantenía constante. Luego de recorrer todas aquellas filas de tumbas y cruces, llegó a su objetivo. Allí se quedó observando en silencio durante largo rato, observando sólo una tumba.

—Al final…, no pude cuidar de ella, como te prometí… —Habló al fin—. En tus últimos momentos me pediste que cuidara de ella…, pero ya ves… No pude impedir que muriera…, y yo soy el causante de que ni siquiera haya un cuerpo o unos restos que enterrar… Te he fallado…, os he fallado a ambas —Nuevas lágrimas recorrieron sus mejillas, perdiéndose en la desaliñada poca barba que tenía. Pusiste tus esperanzas en mí…, y yo las tiré a la basura… No debiste…, no debió… —Las palabras se le atragantaban, casi imposibilitándole hablar de forma clara—. Soy un fracaso… Tanto poder…, para nada… Ojalá…, ojalá…, nunca me hubiera fijado en ella… Ojalá nunca le hubiera pedido salir… Ojalá nunca hubiéramos tenido una relación… Ojalá nunca me hubiera descubierto al mundo como el Sekiryuutei… Todo es mi culpa… Todo… —Al final sus piernas no aguantaron más, por lo que cayó al suelo, de rodillas, llorando ante ambas tumbas—. Lo siento… Lo siento…

No supo cuánto tiempo estuvo llorando allí, arrodillado, frente a la tumba de la mujer que amaba y aquella que le confirió su protección y cuidado. En algún momento, alguien le ayudó a ponerse en pie, abrazándole para sostenerle mientras él seguía llorando, desconsolado. Luego de recuperarse de aquel mar de lágrimas y llantos, Issei se separó de aquel que le sostenía, limpiando los restos de las lágrimas de sus ojos y mejillas.

—Creo que es la primera vez que lloras abrazado a mí. Debo decir y admitir que no es una experiencia agradable. Maldición hermano, has hecho que me ponga sentimental —El Stark sonrió al ver a su hermano Tom limpiándose también los restos de las lágrimas—. Dios, no había llorado tanto desde Toy Story 3, y eso que la estrenaron hace mes y medio, más o menos.

—Lo siento —Se disculpó el menor de los dos mientras se despedía silenciosamente de las tumbas, comenzando a caminar en dirección a la salida del cementerio.

—No, no te disculpes por eso. Retener esas cosas, esos sentimientos, es como veneno para el cuerpo, la mente y el alma. Que no te vengan con las tonterías esas de que un hombre no llora, que es de débiles. A ver, tampoco te estoy diciendo que seas un llorica, pero nadie te puede criticar por llorar como una Magdalena por esto.

— ¿Cómo me has encontrado?

—Bromeas, ¿verdad? Te tenemos bien vigilado. En cuanto me avisaron de que venías para acá decidí venir.

— ¿Me tenéis vigilado? —Preguntó sorprendido—. Dios, ni que fuera un terrorista.

—No es ese tipo de vigilancia, merluzo. Pero obviamente íbamos a tener ojos sobre ti teniendo en cuenta cómo has estado desde…, bueno…, ya sabes…

—No temas decirlo.

—Pues eso, desde el incidente en Roma. Estuviste en coma días y otros tanto como un muerto viviente, sólo que sin deseos de comer carne humana. Después de eso despertaste, por decirlo de alguna manera, y te encerraste en aquel sitio deprimente para trabajar en tu armadura sobrenatural. Han pasado tres semanas desde que murió Iris. No voy a decirte que lo superes, pues superar una pérdida como esa lleva mucho tiempo, ya lo sabemos. Pero no por ello puedes hacer lo que has estado haciendo hasta ahora. ¿Sabes cuánto hemos sufrido todos por verte así? Incluso tus compañeros de trabajo están preocupados por ti. Vale, comprendo que tu psique se fuera por el sumidero debido a que su muerte terminó de romper el cristal y liberar los traumas por la muerte que tienes ahí dentro, pero aun así… Cuando te recuperaste te volviste a aislar de todos y no nos has permitido acercarnos. ¡Eso no está bien! ¡La familia está para apoyarse y ayudarse en todo momento! ¡Y tú has apartado a tu familia! ¡Eso es de ser egoísta! ¡Y encima has perdido muchos años de vida! ¡Yo quería que nos hiciéramos viejos juntos, comprarnos una casita doble en la playa para disfrutar de nuestra jubilación! ¡Pero eso ahora no será posible! ¡Aaaaaahhhhhh!

Issei solo pudo observar impactado a su compañero, amigo y hermano recriminándole como nunca antes. Podía jurar que estaba tan rabioso que en algún momento le daría un puñetazo, pero al final volteó para gritar bien alto y agitar los puños, así como dar patadas al aire. Si, estaba muy enojado, y en parte agradecía que toda esa liberación de ira no fuera en su dirección.

Verle actuar de esa manera le hizo entender que todas las personas que eran cercanas a él debían estar sufriendo mucho por aquel largo periodo de luto, auto abandono y aislamiento que había tenido. Nuevamente la culpa volvió a él, aunque esta vez era por un motivo distinto al que había tenido hasta aquel momento.

—Ahhh. Pero bueno, ya nada puede hacerse, ¿no? Lo hecho, hecho está, el pasado no puede cambiarse. Lo único que podemos hacer ahora es levantarnos y seguir con nuestras vidas. Dudo mucho que Iris estuviera contenta contigo, hermano. Conociéndola como la conocemos, seguramente te daría una buena patada en el culo, exigiéndote seguir con tu vida y no hundirse en la miseria, como has estado haciendo.

—No vas a dejar de mencionarlo, ¿verdad?

—Me has hecho sufrir durante tres semanas. ¿A ti qué te parece?

—Touché.

—Venga, volvamos a casa.

Salieron del cementerio y subieron al coche del rubio, poniendo rumbo a la mansión. Una vez llegaron Tom mandó a Issei ducharse, pues no olía nada bien luego de varios días sin ducharse, sobre todo estando en agosto. Luego cenaron juntos, vieron un poco la televisión y después le mandó a la cama. Era una escena rara y graciosa al mismo tiempo. Cuando se cercioró de que Issei estaba durmiendo, pues prácticamente cayó en el reino de Morfeo nada más tumbarse, procedió a bajar al salón para seguir viendo la televisión, pero siempre atento a cualquier aviso de J.A.R.V.I.S., no fuera a ser que le saltara la vena de escapista al heredero de Tony.

Mientras hacía zapping, el rubio dio con un canal curioso, o más bien un programa curioso. Dejó el mando en el sofá, observando atentamente. Mientras éste avanzaba, en la mente de Tom se iba maquinando un plan, una estratagema, para intentar recuperar el estado óptimo de su mejor amigo. Era una jugada un poco arriesgada, pero sin riesgo no hay victoria, ¿no? Cogió su móvil y comenzó a teclear sin parar, habiendo muchas pestañas y aplicaciones. Sonrió contento, pues el mismo plan podría ponerse en marcha mañana mismo.

— ¿Y tú qué haces aquí?

Del susto casi se le cae el móvil al suelo.

— ¡Por dios Tony! ¡Haz el favor de no darme sustos como ese!

— ¿Sustos que dan gusto?

—Ja, ja. Mira cómo me rio.

—Pero no respondes a mi pregunta.

—Ise está arriba, durmiendo.

— ¿Ha vuelto al fin? —Preguntó Pepper esperanzada mientras ambos adultos clavaban sus respectivas miradas en la dirección donde estaba el cuarto del adolescente.

—Bueno, eso de volver... Todo depende del contexto.

—Te has quedado de niñera —Dijo Tony con cierta burla.

—Alguien tenía que hacerlo, y yo me ofrezco con gusto. Pero, ahora que estáis aquí, me marcho.

—Vaya una niñera.

—Oye, cuando llegan los padres la niñera se va, ¿no? Pero no me voy por eso —Una sonrisa cómplice surgió en el rostro del artista—. Tony, Pepper, creo que tengo una idea.

— ¿Una idea? ¿Puedes ser más específico?

—Para intentar que Ise vuelva a ser el de siempre.

—Cuenta.

Feliz por aquella atención prestada a su persona, procedió a contarles la idea. Una vez finalizada, los dos adultos se miraron, interesados.

—Podría funcionar.

—Muchos hacen eso para recuperarse o antes de comenzar a trabajar. Yo hice algo parecido.

—Dudo mucho que tu hicieras algo como eso.

—Yo también tuve mi tiempo sabático.

—Ese periodo podría abarcar casi toda su vida.

—Oh, qué ataque más gratuito.

—Pero es verdad.

—Ejem.

Al ver que ambos adultos comenzaban a divagar, Tom tuvo que toser para llamar nuevamente su atención.

—Como decía, tengo algo de prisa si quiero que comencemos mañana mismo. Así que me voy. Si puede ser, tened preparada la maleta de Ise desde temprano. Intentaré estar aquí antes de mediodía.

—Tranquilo, estará listo para cuando digas.

—Perfecto. Pero shhh. Quiero que sea una sorpresa.

—Por supuesto. Me encargaré de que Tony no diga nada.

— ¿Por qué iba a decir yo algo? —Se quejó el aludido, pero fue ignorado.

Tom se marchó de la mansión, diciendo por último que mensajearía a Pepper cuando fuera a la mansión para iniciar el plan. Aprovechando que Issei dormía profundamente, los dos adultos procedieron a preparar todo para que el adolescente tuviera lo necesario para lo que estaba a punto de hacer. Incluso si decía que no, le obligarían. Ese plan, esa idea, era posiblemente una de las mejores soluciones y ayudas que Issei podía tener en aquellos momentos, lejos de allí y de las redes sociales. Puede que se hubiera bloqueado todas sus cuentas, por su propio bien. pero evitar la tentación era mejor.

XXXXX

El sol ya estaba bien alto cuando Issei despertó. Era la primera vez desde lo de Roma que no tenía pesadillas recurrentes, que lograba conciliar un sueño largo y reparador. Se sentía mejor, aunque curiosamente muy agotado. Miró la hora, las diez de la mañana, sorprendiéndose.

—Vaya, sí que he dormido mucho.

— [Necesitabas ese descanso, compañero. Tu salud ya está bastante delicada. Ahora que tu mente está más tranquila, lograrás dormir mejor. En cuestión de días deberías estar al cien por ciento]

—Eso espero Ddraig… Eso espero…

Bajó a la cocina, donde vio a Pepper sentada en un sillón del sofá, con un micro en la oreja, un móvil en su mano y una carpeta en el otro. Intentando pasar desapercibido, sin éxito, decidió desayunar, o almorzar, de forma abundante. Tenía mucha hambre, como si no hubiera comido en días. De reojo pudo ver a Pepper

—Bien. Me tomaré un descanso. Nos vemos en media hora —Con un suspiro Pepper se quitó el micro, dejó las cosas en la mesa y se acercó sonriente al adolescente. Issei entrecerró los ojos. Conocía a Pepper lo suficiente para saber que algo pasaba—. Buenos días Ise. ¿Qué tal has dormido?

—Bien, bien.

—Me alegro. No te levantabas y te veo más animado, más resplandeciente. Te hacía falta.

—Sí… ¿Qué pasa?

La mujer ladeó la cabeza.

— ¿Qué pasa de qué? ¿A qué te refieres?

—Tu…, estás ocultando algo.

—Tonterías. No tengo nada que ocultar. Pero no tardes mucho en desayunar, y vístete apropiadamente.

— ¿Eh? ¿Por qué? —La mujer sonrió de forma inocente, alejándose de la cocina para ir al taller—. ¡Pepper, ¿qué habéis tramado?! —Exigió saber, pero la pelirroja ni le miró—. Aquí huele a chamusquina.

— [Si fuera tú, haría lo que dice]

—… ¿Ddraig?

— [Sabes que esa mujer nunca buscaría hacerte mal. Haz lo que dice, anda]

—… Ahhh, está bien…

Suspirando con pesadez, Issei desayunó de forma tranquila para luego ir a cambiarse. Una vez vestido de forma casual, como de costumbre, bajó al recibidor, encontrándose con su mejor amigo, quien sonrió contento al verle.

— ¿Tom?

— ¡Hola hermano! ¡¿Tienes tu maleta?!

— ¿Mi qué?

—Aquí tienes Tom —Tendió Pepper una maleta de grandes dimensiones.

Ver la aparición de Pepper, Tony y Happy por las escaleras del sótano provocó un cortocircuito en la mente del portador de Ddraig.

—Muchas gracias Pepper. ¡¿Qué haríamos sin ti?! ¡Venga, vamos afuera!

Para incertidumbre del menor de los presentes, todos salieron afuera, dejando a Issei detrás. Con cierta curiosidad y precaución, salió tras los pasos del resto, encontrando afuera una furgoneta Volkswagen hippie.

—Pero ¿qué…?

—Bonita, ¿eh? —Dijo Tom abrazándole por el cuello—. Kilómetro cero, prácticamente nuevecita. Es de alquiler, por supuesto, pero eso no importa. Tito Tony tiene dinero como para hundir un crucero.

—… ¿Qué está pasando aquí?

— ¿Acaso no es obvio? ¡Te vienes conmigo! ¡Te vas a tomar una buena temporada sabática! He alquilado esta furgoneta. Vamos a recorrer el mundo. ¡Tú y yo! ¡Y créeme cuando te digo que te drogaré y meteré tu trasero ahí dentro de una patada si es necesario!

—…

—Tom nos comentó esta noche. En cuanto llegamos se marchó para alquilar la furgoneta —Explicó Pepper—. Hemos pensado que te vendrá bien viajar durante un tiempo, liberar la mente, lejos de aquí.

—P-pero…

—Nada de peros —Interrumpió Tony—. Me ha costado dinero alquilarla, así que le tenéis que sacar rentabilidad. Ahora súbete de una vez o haremos lo que el artista empobrecido dice.

— ¡¿Cómo que empobrecido?! ¡Gano lo suficiente como para vivir de forma normal, e incluso un poco cómoda!

—Pues haber pagado la caravana.

— ¡Tú eres multimillonario! ¡Para ti es calderilla!

—Excusas.

— ¡Pero serás…!

Issei parpadeó, observando la furgoneta. Era bonita, ni muy cara ni una sacada de una chatarrería. Era más que perfecta para un viaje de miles y miles de kilómetros. Decidió rodearla para comprobar su estado. Puede que fuera kilómetro cero, pero…

—No te preocupes. Está puesta a punto por el gran Tony Stark —Dijo el propio Tony mientras le daba un par de palmaditas al capó—. Esta pequeña amiguita os duraría para dar cien vueltas alrededor de la Tierra.

—Eso sería si fuéramos a dar la vuelta al mundo por el ecuador en línea recta.

—No hay que tomárselo de forma literal.

— ¿Por qué no? Tú lo haces.

—Dejad ya las tonterías. ¿Está todo listo?

—Todo listo, Pepper. En cuanto el pitufo ponga su culo en el asiento del copiloto, nos pondremos en marcha.

Cuando Issei terminó de dar la vuelta se quedó observando la puerta. Una parte de él estaba deseosa por aquel viaje, deseaba hacerlo, pero la parte que le había provocado su forma de actuar las tres últimas semanas le decía que no lo hiciera, que volviera a la base y siguiera trabajando como si no hubiera mañana. Y, desgraciadamente, esa parte tenía aún mucha influencia sobre el corazón y la mente del Hyoudou-Stark.

— ¡!

El empujón de Tom fue muy sorpresivo, tanto que casi se cae de cara contra las escalerillas de la furgoneta.

—Te lo dije. O subes por las buenas o lo harás por las malas. No voy a darte ni un segundo para pensártelo. ¡Vamos, arriba! ¡Sube, vamos! ¡Buen perrito!

—Idiota.

— ¡Y a mucha honra!

Sin darle tiempo ni a despedirse, Tom le empujó adentro de la furgoneta, ignorando las quejas de su mejor amigo. Una vez dentro cerró con llave para evitar el escape, conduciendo al menor hasta el asiento del copiloto.

—Puedo ser un capullo, pero si te dejo pensarlo la decisión que tomarás no será la acertada, y no me digas que ibas a elegir esta, porque todos sabemos que lo que hubieras hecho sería encerrarte otra vez en ese lugar. Y eso, hermano, no voy a permitirlo.

— ¿Y no podría despedirme?

—No es necesario usar las palabras. Mira, haz como ellos.

Desde el asiento del copiloto, Issei observó a su familia despedirse con la mano, por lo que imitó el gesto, despidiéndose también. En verdad le hubiera gustado algo más íntimo, pero Tom tendría razón. Seguramente intentaría volver a la base y aislarse nuevamente. Se mantendrían en contacto, pero pasaría mucho tiempo hasta que volvieran a verse en persona, o al menos esa era la intención. Entonces recordó algo, por lo que buscó su teléfono, pero no lo encontraba.

—Búscalo en tu maleta.

Hizo lo que Tom sugirió, y suspiró de alivio cuando lo tuvo entre sus manos. Desbloqueó y buscó un número, llamándole.

—*¿Se te ha olvidado algo? * —Escuchó la divertida voz de Rhodey al otro lado de la línea.

—Sí, una cosa. ¿Tienes el número del psicólogo? Creo que podría hablar con él incluso estando de viaje.

—*Por supuesto. Ahora te lo paso. Podréis hablar a través de video llamada, o por Skype o alguna de esas. *

—Perfecto, muchas gracias… Y diles a todos que lo siento por los problemas que….

—*Tranquilo. No hace falta que te disculpes. Y ahora voy a colgar o el momento emotivo se irá por el sumidero. *

Y con una risa el militar cortó la llamada. Issei sonrió, sentándose en su asiento.

—Bueno, pues comienza nuestro viaje. ¡Va a ser divertido!

— ¿Qué ruta tienes pensada? —Curioseó Issei una vez hubieron salido a la carretera.

—Pues por ahora vamos a hacer una ruta continental. Nos vamos a México, y luego seguiremos hasta Argentina. Una vez allí ya veremos hacia dónde ir. Haremos un poco de turismo, por supuesto, pero no es esa la idea. La idea aquí es la carretera. Viajar, viajar, y viajar. No pararemos hasta que mi mejor amigo vuelva por completo. ¡Y me da igual si pasa un año o dos o más!

—No es mala idea.

— ¡¿Verdad que no?! Y tranquilo, tu departamento está en muy buenas manos.

— ¿Y Marilyn?

—Ella está totalmente de acuerdo con que hagamos esto, si te ayuda a volver a ser el que eras.

—Ya veo…

—Bueno, pues hora de activar el GPS. ¡Mundo, allá vamos!

Y tocando el claxon, el dúo de amigos comenzó su viaje rumbo al sur del continente americano.


Bueno, pues espero haber plasmado bien el sentir de cada personaje, no solo de Issei. Si he de ser sincero, estoy más que satisfecho de que hayáis sufrido con la muerte de Iris, porque eso significa que hice bien mi trabajo creando un personaje del cual uno puede encariñarse. En verdad que estoy muy contento, de modo que me duele menos el haberla matado. Qué queréis que os diga, luego de hacerlo varias veces resulta un poco más fácil.

Ahora mencionaré algo que quiero dejar muy claro:

Dado que vamos a entrar de pleno en DxD, quiero hacer una aclaración: obviamente los poderes de DxD serán adaptados a los poderes del UCM, entiéndase que serán disminuidos o nerfeados, como cada uno guste decir. Si este fic se basara en los cómics otro gallo cantaría, pero no es el caso. Es por eso que dejo una APROXIMACIÓN de dichos poderes (o más bien capacidades físicas) comparando los de algunos personajes de DxD con Los Vengadores. Veámoslos:

Sairaorg normal vs Capitán América

Cualquier demonio, ángel, vampiro, licántropo, etc. (a excepción de Dioses, dragones, titanes, gigantes…) en su plena forma física posee unas capacidades físicas similares a las del Capitán.

Aunque claro, hay algunas excepciones: si, por ejemplo, una persona normal y corriente en plena forma física se enfrenta a un tipo más grande, fuerte y robusto, lo tendría difícil, ¿no? Bueno, lo digo por si las moscas (no he incluido el conocimiento de las artes marciales, solo la comparación física).

Sairaorg Touki vs Capitán América

Cualquier habilidad que aumente las capacidades físicas, automáticamente lo coloca por encima del Capi (sólo en capacidades físicas). En caso de tener control absoluto, pueden equiparar en capacidad física a Thor y Hulk.

Vuelvo a decir que estas comparaciones son solo de capacidades físicas, y el tener unos superiores no es sinónimo de victoria.

Sairaorg Balance Breaker vs Hulk / Thor

Cualquier usuario que domine su Longinus tendrá un poder (vuelvo a decir que me refiero a poder físico) equiparable a los dos colosos de Los Vengadores, aunque esto no significa la victoria.

Yuuto Kiba vs Capitán América

Las Piezas Caballo, las cuales aumentan la velocidad, permiten obtener una velocidad un poco superior a la del Capitán, pero olvidaos de superar la velocidad del sonido. Ningún Caballo será más rápido que Pietro Maximoff, ni siquiera podrá igualarle, ni de lejos.

Koneko Toujou vs Capitán América

Al igual que la Pieza Caballo, la Pieza Torre permitiría obtener una fuerza física un tanto superior a la del Capitán. ¿Os acordáis de cuando el Capi detiene el helicóptero donde va Bucky? Pues una Torre (si su usuario está en plena capacidad física), lo tendría un poco más fácil.

Que quede claro, esto es según mi punto de vista. Cada uno tendrá el suyo, pero dado que es mi historia hago lo que me dé la gana con ella jajajaja.

Ahora sí, los comentarios (que admito me ha sorprendido el número jajaja):

Tenzalucard123

Jajajaja. Tranquilo, sin problemas. Te entiendo porque siento lo mismo cuando hacen eso en otras historias. ¿Qué tienes contra Sirzechs? Aquí no ha hecho nada para haberse ganado ese insulto tan gratuito. Odio en general ahora mismo lo tiene, pero ya lo has leído. Con el paso del tiempo su mente volverá a como era antes.

eden de orion

¡Gracias! Es agradable ver ese amor-odio que sienten el noventa y nueve por ciento de los lectores jajaja. Por ahora no mataré a ninguna más…, por ahora...

omega9028

Jajajaja. Eso es porque me vas conociendo como escritor.

Luego de leer el capítulo creo que tu razonamiento es un tanto erróneo, ¿no crees? Por ahora está claro que tienes razón, pero es cuestión de tiempo que Issei vuelva a ser quien era, y entonces ese razonamiento no servirá. En cuanto a Marilyn, no ha salido, pero ella es una de las que más dolidas ha quedado por la muerte de Iris, y obviamente no hará de celestina otra vez.

No haré spoilers sobre eso jajaja.

CCSakuraforever

Respecto a qué pensarán los Maous y compañía, se sabrá un pelín más adelante.

Goku SSJ DIOS SSJ3

Sí que golpeó fuerte ese momento, sí.

A ver, en esta historia intento mostrar que en la Iglesia son humanos y cada uno tiene su pensar, como todos en todos lados. El enfrentamiento incluso con el Papa mostró eso, que intentan seguir el camino marcado por Jesús, pero son humanos después de todo. Eso es lo que buscaba, estar lo más cerca de la realidad y causar ese impacto.

¿De dónde te has sacado eso? ¿Eso aparece en la serie? No me vale que me digas que aparece sólo en fanfics o en otras series jajaja. Tannin será como en la serie, en cuanto al resto, estos pueden ir y hacer lo que les plazca, al menos por ahora.

Mark157Issei

Ostras, pues no es viejo ni nada ese fic jajaja.

Dije que iba a ser la única pareja… Puede que sí…, puede que no… Aún queda mucho fic y trece años hasta que finalice (entiéndase 2023).

Por eso mismo dije lo que dije, que no quería una muerte cliché, sino realista, o todo lo realista que mi mente pudo crear.

A un Brave Saint no se le revive, se le asciende. Las Evil Pieces si pueden revivir dentro de un margen de tiempo, pero lo otro debe estar vivo, además de ser creyente, e Issei no lo es.

Harén… ¿acaso no leéis mis palabras finales, mis notas de autor? Jajaja.

Zasetsu04

¿Sólo arrancarme la cabeza? Que poco en comparación con otros jajaja. Nadie se esperaba eso, nadie. Solo yo. ¡Gracias! Espero llevarlo adecuadamente. Es bastante difícil, la verdad.

¡Igualmente!

LordBranware

Espero continuar con un buen nivel.

Pues no sé qué decirte jajaja.

SAMUROCK

Yo entendí esa

TheAlexxD6

Iré directamente al último review…

¡SI, SOY UN MONSTRUO! ¡FUAJAJAJAJA!

Guest

¿Qué ha pasado?

¡Sí, lo hice, para que sufrierais todos, panda de cabrones! Gracias por entenderlo jajaja.

Eso sería repetir demasiado la novela, ¿no crees? Tengo ya pensado cosas para ese momento, pero es una candidata posible, como otras tantas.

Tomas623

… Colega, mírate las notas finales, las notas de autor, porque me parece que te has saltado una muy importante…

Sesiom zero

Gracias. Espero seguir a buen nivel.

Nos leemos !