Disclaimer: Los personajes no son míos, la historia sí.
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Karypriscilla: Como ya te lo dije por PM, lamento mucho que el anterior capitulo no te gustara, espero que este sí. Harry.
Ladi Jupiter: Me encantan tus reviews, gracias por sacarme una sonrisa con ellos, disfruta de esta actualización y no seguimos leyendo. Saludos, Harry.
Debs-1226: Gracias por comentar, para saber cómo se siente Hiccup debes leer esta actualización, espero te guste lo suficiente como para volver a dejar un review. Saludos, Harry.
A Frozen Fan: ¡Escandaloooo, es un escandaloooo!, tienes toda la razón, Hiccup debió explicarle la jugada a Astrid desde el principio, aun me sorprendo de lo que somos capaces las mujeres cuando estamos celosas.
El pobre rey dragón no tiene ni idea de lo que le espera apenas ponga un pie en el reino de su esposa, ¿quieres celos? ¿eh? ¿los quieres?, ¡pues aquí te los doy!, disfrútalos.
Yo pensé que Elinor había cambiado, pero no, muy en el fondo quiere seguir teniendo todo bajo sus riendas. Sip, la buena relación entre hermanos es algo que no debe perderse, jamás. Además, en ONCE UPON A TIME, Merida hace de todo para salvarlos.
Por cierto, desde ya te digo que, dentro de nada, tendrás un nuevo capítulo de Pequeño Secreto entre tus garras *lol*. Pues nada, deseo de todo corazón que puedas disfrutar de esta actualización, nos leemos. Besitos, Harry.
Guest: Gracias por tu review, disfruta la actualización y espero poder leerte pronto. Harry.
Wand: Tú te desapareces y después ¡PUM!, vuelves, como siempre un gusto leer tus reviews, algo me dice que tardarás en leer la actualización, pero aquí estará la buena Harry, esperándote. Saludos.
Daga Uchiha: Grandes sorpresas se avecinan, me encantó leerte, aunque no veo a Eret como un rival amoroso de Merida… BY THE WAY, el que elegí es mejor… creo. Gracias también por lo de Hiccup, me baso en los dibujos de KadeArt para describirlo por si gustas echarle un ojo. Afectuosos saludos, Harry.
Hiccup.
─ ¿Cómo así que se fue? ─preguntó bruscamente─. ¿Cuándo?, no, espera ¿dónde demonios está?
─ Eret la llevó…
─ ¡Eret! ─bramó, interrumpiendo a su madre. El aludido se acercó a él.
─ ¿Qué pasa?
─ Cómo que qué pasa─ su tono desbordaba molestia─. Ahora mismo me vas a decir donde llevaste a mi esposa.
─ Vamos adentro, estás haciendo un espectáculo─ Valka trató de razonar con su hijo.
─ Sigo esperando por una respuesta─ masculló con los dientes apretados al tiempo que ignoraba a su madre.
─ La reina me ordenó llevarla a DunBroch hace una semana─ informó Eret.
─ Y tu muy obediente, ¿no es así?
─ Es la reina, juré servir a su majestad─ contestó, como si fuese lo más obvio del mundo.
Hiccup lo apuntó con el dedo, abrió la boca para decir algo más, pero finalmente la cerró, las mejillas se le colorearon de enojo y rugió una orden hacia sus oficiales.
─ Prepárense, nos vamos a DunBroch ahora.
─ ¿Ahora? ─preguntó Valka, con los ojos abiertos.
─ Sí, ahora─ respondió el castaño─. ¿Por qué? ¿tienes algún problema con eso, madre?
─ Es un viaje de doce horas, acaban de regresar y los dragones deben estar cansados…
─ Quien guste acompañarme, que venga─ volvió a interrumpirla caminando en dirección de Chimuelo, se trepó en su espalda y después se inclinó para susurrarle─. ¿Qué dices, amigo? ¿vamos por nuestra reina?
Como única respuesta, Chimuelo rugió y se elevó en el cielo.
Astrid.
─ Es un inconsciente, un terco─ escuchó como se quejaba Valka de su hijo─. Alguien debería… no, yo debería decirle un par de cosas.
Astrid negó con la cabeza viendo como el rey se alejaba por los cielos, se giró para encarar a Brutacio, quien murmuraba junto a Brutilda.
─ ¿Qué van a hacer?
─ Pues ir con él, ¿qué más? ─contestó el gemelo rubio, su hermana asintió y lo siguió.
Los gemelos, Patán y Patapez volvieron a montar sus respectivos dragones y siguieron al rey de Berk. Bocón se acercó a ella.
─ No puedo creer que de verdad van a ir a DunBroch─ se quejó Astrid─. Eret dijo que la reina se iría un par de semanas, ¿qué le costaba a Hiccup esperarla una más?
─ Lo que hace un hombre enamorado─ comentó Bocón, suspirando. La rubia se giró bruscamente hacia él.
─ Hiccup no está enamorado─ declaró.
─ ¿De verdad?, porque a mí me parece todo lo contrario─ la apuntó con su mano de palo─. Puede que aun no se dé cuenta, pero lo hará.
"Enamorado, sí, cómo no".
Astrid se tragó la obscenidad que amenazó con proferirle al vikingo, apretó los dientes y se alejó de él antes de no poder controlarse más, después de todo, Bocón era el único que parecía aun tenerle algo de estimación.
Merida.
─ ¿Lista? ─preguntó el joven delante de ella. La pelirroja asintió─. Pues andando.
Espolearon sus respectivas monturas y volaron entre los árboles, apuntaron a diferentes blancos y dispararon las flechas dando en el centro, pararon cuando entraron en un claro, se miraron y soltaron una carcajada estruendosa.
─ Estuvo increíble─ comentó Merida cuando se recuperó de la risa.
─ Estoy de acuerdo contigo─ contestó él, abrió la boca para decir otra cosa, pero Merida lo interrumpió.
─ El último en llegar se comerá el haggis del otro─ espoleó a Angus y se alejó a galope, el otro arquero no tardó en seguirla, pero igualmente la pelirroja resultó ser la ganadora.
─ Eres una tramposa ─la acusó, pero una sonrisa adornaba su cara.
─ No, tu eres un mal perdedor, Hood─ respondió ella, ambos se bajaron de los caballos, les dieron avena y se marcharon en dirección del castillo─. Muero de hambre.
─ Yo también, además, creo que debo comerme tu haggis.
Estaban carcajeándose cuando los trillizos, acompañados del rey Fergus, se acercaron a ellos.
─ ¿Cómo estuvo su día? ─preguntó Hamish, clavando el codo en las costillas de su hermana con disimulo.
─ Estuvo bien, gracias por preguntar─ respondió la pelirroja, lanzándole una mirada de advertencia.
─ Me alegra que Robin y tu se diviertan─ comentó su padre, se volvió hacia el aludido─. Desde que llegó la vi un poco tensa, pero unos días contigo y se ha relajado…
─ ¡Ya está bien! ─lo cortó la pelirroja entre asombra y avergonzada, lo segundo por la sonrisita que había puesto Robin y lo primero porque, para su sorpresa, su padre lo notó, era cierto que fue a DunBroch para despejarse, pero con su madre preguntando por su esposo cada cinco minutos no lo lograba del todo, entonces, cuando llevaba solo dos días de vuelta en su casa, el rey le presentó a un joven arquero, procedente de Sherwood y sobrino del rey Ricardo de Nottingham, que acababa de entrar a sus filas como pupilo.
Tenía que admitir que aquel pelirrojo había hecho bastante entretenida el resto de la semana, llevándola a cabalgar y siguiéndole el ritmo como nadie en el fino arte de la arquería.
Después de discutir un poco más, todos coincidieron con que morían de hambre, así que reanudaron el camino hacia el castillo, entonces un rugido cortó el aire relajado que se había cernido entre ellos, giraron bruscamente y elevaron la mirada hacia el cielo, el color se le fue de la cara a Merida cuando Chimuelo aterrizó delante de ellos, rugió una vez más y, de su espalda y con gesto serio, el rey de Berk descendió.
"Maldita sea".
Hiccup.
Miró alrededor y notó que algunas personas les lanzaron miradas atemorizadas a él y a Chimuelo, después parecieron reconocerlos y relajaron el gesto, delante de él estaban su suegro, sus tres cuñados, un tipo pelirrojo al que no había visto jamás y, finalmente, su esposa. Enfocó la mirada en ella y avanzó ágilmente en su dirección.
─ Pero miren nada más quien ha hecho acto de presencia─ se detuvo delante de Fergus para estrecharle la mano, se volvieron cuando escucharon al resto de su equipo aterrizar─. Han venido todos, que gran sorpresa.
Hiccup le sonrió tirantemente, se acercó a sus cuñados para repetir el saludo, pero los muchachos lo esquivaron para acercarse a sus oficiales… más precisamente a sus dragones, sin atrasar más lo inevitable y muerto de ganas, se dirigió a Merida, le cogió la cara pálida y pecosa con ambas manos, la mirada gélida que le dirigió estaba cargada de advertencia, se sintió tentado de desafiarla y besarla en la boca, ahí, delante de todos para que no pudiera negarse, pero se conformó con depositar un beso inusualmente largo en la frente. Algo le dijo que más le valía no presionar las cosas.
─ ¿Qué haces aquí? ─le preguntó la pelirroja por lo bajo con los dientes apretados.
─ Vine por ti, ¿qué más? ─contestó de la misma forma, se volvió donde su suegro─. Lamento haber llegado sin avisar, pero terminé las exploraciones antes de tiempo y quise alcanzar a Merida.
─ Claro, claro, chico─ Fergus parecía encantado de tenerlo ahí─. Vamos al castillo, afortunadamente le pedí a Elinor que hoy prepararan una gran cena.
Hiccup sonrió y tomó la mano de Merida para dirigirse adentro, su suegro ordenó que alimentaran a los dragones e invitó a sus amigos a entrar, su mirada chocó por varios segundos con las de los trillizos, un brillo malvado las bañaba y él tragó seco.
Desvió la mirada para enfocarla en su esposa, quien miraba al otro pelirrojo que los acompañaba, el tipo no parecía precisamente contento y el castaño no pasó por alto como los ojos verdes estaban clavados en sus manos entrelazadas.
Apretó los dientes mientras una bestia desconocida dentro de su pecho clamaba por el cuello pálido del desconocido.
Merida.
─ Nos encanta que estés aquí, acompañándonos─ dijo su madre con una sonrisita pintada en los labios que Merida deseó borrar lanzándole la copa con whiskey─. Merida no nos comentó que podías acompañarnos.
─ No lo sabía─ contestó su esposo cuando terminó de masticar la carne de cordero─, le dije que tardaríamos un mes, pero terminamos la exploración antes y aquí estamos.
Merida bebió un gran sorbo de su copa para no decir nada, se conformó con mirar a su alrededor, se encontraban en el gran comedor, su padre, limitándose a engullir su montaña de carne y sin opinar, estaba sentado en el lugar de honor, a su izquierda estaban Hamish, Hubert y Harris, mirando con poca simpatía a su esposo, ella estaba sentada a la derecha, seguida de Hiccup, quien no le había soltado la mano desde que llegó, Robin estaba sentado al lado de su marido, no había hablado en todo el rato y frente a ellos y al lado de los trillizos, lo vikingos amigos de Hiccup comían en un inusual silencio, su madre, sentada frente al rey, llevaba las riendas de la conversación.
─ ¿Exploración? ¿qué buscaban? ─se interesó Elinor.
─ Dragones─ contestó Hiccup con una sonrisa.
─ Claro, por supuesto─ durante varios minutos solo predominó el sonido que hacían los cubiertos al chocar con el plato─. Deben estar cansados, le dije a Maudie y a las demás chicas que preparan habitaciones para nuestros invitados.
Hiccup le agradeció y el resto de la cena su madre no dejó de hablar, cuando los platos fueron retirados, los vikingos se excusaron y se retiraron a sus habitaciones a descansar, los trillizos se escabulleron y Merida, alegando ir a buscar unos panecillos, se perdió en la cocina. Robin la siguió segundos después.
─ Tu esposo te busca─ le informó Robin, entrando en la cocina, le quitó la manzana que tenía en las manos y le dio un fuerte mordisco─. No pareces muy feliz de verlo.
Merida optó por no contestar.
─ Te veo mañana, descansa─ le palmeó el hombro y volvió a la estancia donde sus padres charlaban con Hiccup─. Estoy muerta, me voy a la cama, tengan buena noche.
Tan pronto dijo aquello, el castaño se levantó de su asiento de inmediato, deseó buenas noches a sus suegros y la siguió escaleras arriba hasta llegar a la habitación, cerró la puerta y, sin decirle nada, se metió al baño.
Merida aprovechó para ponerse el camisón, se acostó en el lado favorito del castaño a propósito y cerró los ojos, tratando de dormirse lo más rápido posible, pero sus planes se vieron interrumpidos cuando sintió como el otro lado de la cama se hundía bajo el peso de Hiccup.
─ Sé que estás despierta, levántate─ ordenó con seriedad─. Tenemos que hablar y lo sabes.
"Así que mi atento esposo se ha ido".
Elegí a Robin porque... no sé, extrañamente pegan a mi parecer, sé que los celos del rey no fueron muchos, PERO se viene más episodios de este. Decidí que Robin fuera de la realeza por lo que se viene. Lamento haber estado ausente en el mericcup, ojalá aun estén interesados y puedan disfrutar de la actualización, prometo estar más activa.
Entonces qué... ¿Review? ¿No? Ok.
Harry.
