Hola! he vuelto: La historia es de mi autoria, los personajes son de CLAMP. Les recuerdo que los personajes tienen una edad madura para tener relaciones sexuales, se les agradece no arruinarse la vida temprano, aunque para el tiempo que ha pasado creo que ya ustedes son adultos.

-XXI-

Involucrados

Shaoran, última vez 3pm:

-Tomoyo, como estas?- dije una vez que contestó mi llamada

-¿Yo? yo estoy bien Sakura, ¿qué hay de ti? ¿como estas tu? ¿que tal tu trabajo de medio tiempo?¿que tal la comida allá?

-Yo -se me quebró la voz.- bien, todo bien.

-Oh Sakurita, no suenas tan bien…

-No te quiero preocupar pero… Tomoyo necesito hablar con alguien que me entienda

-Aqui estoy para ti sakurita, siempre he estado. cuentame tus penas

-Tomoyo yo debo confesar que jamás pensé irme indefinidamente, Massachusett es… pues no es lo mejor del mundo, actualmente vivo con Watanuki Kimihiro, no se si lo recuerdas

-Claro que si.

-Obviamente no dormimos en la misma cama.-dije en tono de advertencia -Pues, intente a cuestas de él olvidarme de… tu sabes quien. pero he comprendido que lo que quería era tiempo, espacio. Soy una idiota

-Ese tiempo y espacio pudiste tenerlo aquí, no?

-No, Shaoran siempre está ahí, tenía que irme.

-pudiste faltar a clases

-iba a ir a mi casa

-pudiste ir a mi casa

-No Tomoyo, lo que quería era unas vacaciones en temporada de clases, no ver mas su cara pero… constantemente pienso en Shaoran, cambie mi correo, el teléfono y aun así no puedo dejar de lamentarme LA IDIOTEZ QUE HICE.

-Todos nos equivocamos, Sakura…

entonces comencé a llorar, enferma sumida en una gripe incontrolable, con dolor de cabeza y por si fuese poco asintomático por el posible periodo que me tocaba este mes,

-Me acosté con Shaoran, Tomoyo, te juraria que intento acostarme con otras personas pero no puedo. Gaste mi virginidad.

-Sakura, la virginidad está sobrevalorada

-Tomoyo, jamas te haz acostado con otra persona que no sea Eriol

-Pues, es una situación distinta…

-Mi inmadurez sobrepaso límites que no quería, me aproveche de las oportunidades y capricho de mi padre para estar aquí y… solo las use.. -suspire, ella hizo lo mismo del otro lado de la línea- Co… como esta Shaoran? - Tomoyo no contestó de inmediato, pareció pensar en su respuesta.

-No me parece haberlo visto en clases.

-¿No sabes de él? -reafirme mi pregunta, perpleja.

-No mucho -sentí a Tomoyo negar con la cabeza como si estuviese con ella ahí.

-Espero que este bien.- entonces de pronto entre tanto silencio escuché mi eco del otro lado del teléfono, entonces, supuse que estaba en altavoz.

No, nada de suposiciones, realmente estaba en altavoz.

Mi prima me había mentido, No había visto a Shaoran quizá en el momento mientras hablaba conmigo, era mucho más probable que estuviese con ella, y si no estaba tan loca como creía, esta conversación le importaba. Yo le importaba.

-Sakura, él también te debe estar extrañando. Aunque he sabido que tiene un cupo para participar en las finales, se creó una cuenta nueva y actualmente está dejando pasar el tiempo.

Sin presiones, quieren convencerte

-Lo sé, lo intuí. Yo ya no quiero jugar, ya te diré después mis razones. Debo irme, llegó un cliente a la cafetería, hablamos luego.

-Ten un bello dia. Aqui estaremos esperandote cuando quieras volver.

hubo un silencio que solo se podía cortar con un cuchillo

-Al menos lo intentaste…

-Shaoran, parece que no la conoces lo suficiente, la idea está dentro de su cabeza, su cabeza estará rondando la idea. A veces es algo distraida pero no es estúpida.

Miré a Tsubasa, que estaba apoyado en la ventana mirándome con expresión indescifrable, supuse que estaría pensando en la conversación que había terminado de escuchar.

- Shaoran, no te voy a preguntar lo que ya es obvio, se que no la llamas porque no te atiende, ni atenderá tus llamadas. Se que no vas hasta allá porque sería inadecuado, una pérdida de tu dinero y ni aunque Tomoyo te pudiese dar la dirección, tendrías un encuentro desafortunado con el chico con el que está viviendo, ¿cierto? - Tomoyo y yo asentimos, entonces Tsubasa se sentó en la silla rotatoria nuevamente. -Ella inevitablemente va a jugar en algún momento, con la publicidad adecuada, con la idea que acaba de entrar a su distraída cabeza y podríamos acordar un encuentro muy poco posible, por no decir irreal. ¿estás seguro que no es solo un capricho?

-Se lo que vas a decir podría ser por lo que le hice…

-No lo hiciste tú - dijo Tomoyo mientras comenzaba a girar un lápiz tinta sobre la mesa.

-Por favor Tsubasa, es como si hubiese sido mi culpa, la metí dentro de un problema familiar que no tenía nada de correcto o

-¿Normal? -Dijo Tsubasa sonriendo.

-Si, normal… estoy enfermo- dije metiendo los dedos entre mi cabello y apoyándome sobre la mesa.

- Lo estas.- Dijo Tomoyo. -Y ¿si intentaras disfrutar el momento?

-Tomoyo, de verdad lo intentaría pero no puedo con Sakura allá, yo aquí y ese maldito juego entre nosotros, desearía que jamás se hubiese ido el internet, nunca haberme aprovechado de su cuenta, jamás haberme acostado con ella, jamás haber pasado por este torbellino de putos sentimientos.- apoyé mi cabeza sobre el escritorio y volteé a mirarla- ...perdona las palabras. -Ella negó con su cabeza.

-¿Por qué no comienzas devolviéndole su cuenta?

-Y enviarle un ramo de flores -Dijo Tsubasa sarcásticamente.

Yo alce mi rostro y lo miré seriamente. Sí, definitivamente era algo que no haría yo, pero eso era lo que quería; Dejar de ser yo mismo o mejor aún ser lo que Sakura necesitaba, darle a conocer un yo diferente pero que, en efecto, se diera cuenta que era yo, que me quisiera diferente y más claro de mis sentimientos hacia ella. Volver a la etapa donde se supone que me enamoro de su bonita sonrisa, su cabello claro que roza sus maravillosos hombros y perderme en sus verdes ojos. Pasear con ella a donde nunca la lleve, comernos nuevamente un helado y volver a darnos besos fríos.

-Tienes una idea.- dijeron casi al unísono Tomoyo y Tsubasa.- me levanté del asiento y comencé a caminar hacia atrás.

-Te veo después, hermano.- Dije mientras Tomoyo me seguía.

Tsubasa asintió con la cabeza sonriendo mientras ingresamos al elevador. Tomoyo me miró con expresión preocupada.

-No se si estar feliz o preocupada de tus reacciones espontáneas, ¿que tienes en mente?

-Tomoyo, ¿alguna vez Sakura se sentó a hablar contigo sobre lo que hacíamos? Nunca haciamos tantas cosas como las parejas normales, nunca sentí algo por alguien como lo siento por ella, jamás tuve las sensaciones de amar a alguien, toda mi vida estuve solo, mis muestras de afecto familiares eran casi nulas y ella sí sabía lo que era amar y ser amado, entonces yo solo le dí muestras de afecto que no contemplaba lo que ella ya había experimentado, era algo nuevo para ella, pero no romance, es decir, siempre la vi bonita, con ganas de besar su bonito rostro y acariciar su cabello, pero no más allá. Ahora puedo proyectar lo que las mujeres usualmente creen querer, una familia, algo poderoso, amor verdadero.

-¿Insinuas que Sakura no estaba enamorada de tí?- dijo finalmente, yo ladee mi cabeza de lado a lado arrugando el ceño.

-ehh… Algo así. Quizás si tiene sentimientos por mi, pero le entregué lo prohibido, lo excitante que puede ser estar con otra persona y eso le impresionó. Porque eso es lo que está buscando.

-Pero tú la oíste, Shaoran…

-Si Tomoyo, le da miedo estar con otra persona porque no sabe con que se va a encontrar.

-Muy inteligente -dijo mientras colocaba bajo su mentón su mano.

-Y antes de que me preguntes cómo lo haré si ella está allá y yo aquí.

-Necesitas de mi ayuda, ya no se puede estar más involucrada en esta relación. - dijo riendo ligeramente.

Regresando al café pedí dos ordenadores para poder enmendar el error que había cometido, así que volví a entrar a la cuenta de Sakura, dejé todo tal cual hubiese estado si jamás hubiese existido, simplemente hice una réplica de la cuenta de "Daidouji Moon" a la cuenta de "Estrella Nocturna" y cambié la contraseña de Sakura a una disculpa bastante bonita, sincera y sobre todo convincente. Para que volviese a sentirse tentada por un video juego.

Y por si fuese necesario, dejé un correo en la bandeja de obsequios desde mi cuenta con un montón de recompensas robadas de otros jugadores, quizá todo lo que hubiese recolectado en lo que yo habia hackeado su cuenta, Animales y monstruos que no podía vencer por su nivel. Entonces Eriol apoyó junto a mi teclado un postre de crema con chispas de chocolate, voltee la cabeza y me quité los audífonos arqueando una ceja.

-Creo que ya haces suficiente con devolverla a donde debería estar. Cierra su sesión y vamos a enviarle ese bonito ramo de flores del que hablas. - Nunca suelo hacerle caso a Eriol, pero esta vez sonó muy sincero. Así que por un momento sentí que se le había pegado un poco la bondad de Tomoyo e hice caso.

Me levanté del asiento sacando unos billetes algo arrugados de la billetera y pagué el servicio de internet. Tomé una tarjeta de la cafetería y escribí en la parte de atrás con un lápiz tinta la nueva clave y se lo extendí hasta la mesita.

-Tomoyo.- dije interrumpiendo su conversación con Naoko junto a la ventana.- Solo quiero que diga esto, rosas rojas y al menos unas treinta. Te pido el favor porque de verdad, no quiero saber su dirección. Quiero ganarmela honestamente.

-Shaoran - dijo tomando el papelito de la mesita y alzando su mirada a mi.- Es lo mismo si te doy la dirección

-Te llamará y te preguntará porque me diste su dirección. Podrás responderle la verdad, que te pedi este favor sinceramente.- dije y Naoko sonrió.

-Parece que a todos se nos pega la bondad de Tomoyo- dije a voz populi mientras Tomoyo sonreía y enviaba un mensaje de texto.

...Sakura, Última vez a las 9pm:

Llegué a casa y Watanuki estaba cocinando, como de costumbre, era de esperarse porque vivíamos a media cuadra de su trabajo, me sorprendió un ramo de flores sobre el mesón de la cocina en un jarrón que antes estaba vacío.

-Que bonitas.-dije mientras acariciaba un pétalo de una de las bellas rosas.

-Que bueno que te gusten, son tuyas al parecer.

-¿Al parecer?- pregunté, parecía que no las había traído él.

-Vinieron de la floristería, venían con este papel, supongo que significa algo para ti.

-Hmm, pues tendría que ver - argumenté mientras me pasaba el papelito que pareció intentar resbalar entre mis manos.

"1m_ReallY_Sorry-Estrell -Nocturn "

Inhalé profundo, como si mis suposiciones fueran correctas. Dejé el papelito, el asiento del mesón de la cocina y tomé las flores con furia, pisé la papelera y cuando se abrió la compuerta comencé a tirar las flores una por una, pero me sentí culpable a la quinta flor, como si me miraran con tristeza. Estas flores vienen de parte de Shaoran, era la señal de que si se acordaba de mí, dejé las flores nuevamente en el mesón. Se fueron mis ganas de respirar, también mi dignidad cuando volví a tomar el papelito. No parecía un comunicado muy claro, tenía demasiados signos y números para ser un mensaje sincero. Es decir, era claro que se estaba disculpando, cuando volví a sentarme giré un poquito mi cabeza y luego el papelito al revés por si era un mensaje estilo capicúa, pero no lo era.

-Yo lo leí, es una disculpa, pero no comprendo porque está escrita así.

-Shaoran es una persona de pocas palabras en algunas ocasiones pero nunca nada como esto.- fruncí los labios.

-Podemos comer y luego descifrarlo.

-Si, por favor, me muero de hambre.- le tomé una foto al trocito de papel mientras Kimihiro servía la comida.- Coloque el mensajito entre las flores. -Ahí luce muy bonito.

Una vez en mi habitación unas horas más tarde, no me molesté en preguntarle a nadie cómo había conseguido mi dirección, Tomoyo sabía a estas alturas donde estaba y con quién. Estaba muy envuelta en sábanas y aunque estaba cansada no podía lograr dormir , así que en vez de encender mi teléfono volví por el papelito de la discordia y lo lleve conmigo de nuevo a la habitación, dejando la luz prendida me lancé a la cama. Aún estaba a tiempo de comenzar clases en esta preparatoria nueva o volver a Tomoeda con mis amigos, mis aromas y mi verdadera cama a la que sí estaba acostumbrada y donde ya había estado una vez con Shaoran y dejar toda esta estupidez atrás. Coloqué en papelito a contra luz al mensaje, pestañeé varias veces intentando descifrar porque tendría tantos símbolos y números involucrados en tan bonita disculpa. Se notaba que Shaoran no estaba ahí afuera de mi puerta, esperando abrirle y decirle que lo perdonaba, porque realmente no quería, pero después de un dia arduo de trabajo y haber pensado en él casi todo el día echaba de menos este tipo de impresionismo en papel, y no porque lo hubiese escrito, sino porque le había dicho a la floristería que lo escribiese de esa manera. Me mordí el labio cuando cerré los ojos y recordé los besos que nos dimos en la oscuridad de mi primera deliciosa vez. Un poco dolorosa, pero mía. Con mordiscos, rasguños y gemidos. No me sentía culpable a estas alturas, a comparación con aquella vez, porque para entonces no era consciente de lo que había en el trasfondo, nadie me había mentido. Era joven y me había enamorado, no me parecía suficiente y tampoco me había tomado más de unos meses salir de esa relación, seguía involucrada física y sentimentalmente, porque cuando cerraba los ojos seguía sintiendolo como si realmente me estuviese tomando de la cara para llenarme de besos, cortos, largos y suaves; incluso cuando no había lenguas en el proceso. Mi cuerpo palpitaba tan solo de recordar lo enamorada que estaba.

Aun al siguiente día en la tienda, agotada, bostezando, tomándome un mokaccino y con la tarjeta de las flores, algo arrugada en la mano sentí la tentación de botarlo a la basura. A todas estas, quizá sólo era una manera de llamar mi atención, finalmente llamarlo para preguntarle por el mensaje y disculparse. Pero aun no quería. Así que me dispuse a botarlo, pero Kobato llegó con tartaletas de limón para el mostrador antes de ello, así que dejé la evidencia sobre la mesa.

-Que bonito. ¿Quien es Estrella Nocturna?

-Pues, se supone que era yo.- dije mientras tomaba un sorbo más tendido de la taza de café mientras volvía a colocar más pasteles abajo en el mostrador.

Sonaron las campanas de la puerta y con su sonido llegó un mensajero con un nuevo ramo de flores, esta vez margaritas que venían en un jarrón muy bonito, algo exagerada la cantidad esta vez, El mensajero preguntó por mi nombre y yo puse los ojos en blanco.

-Si, soy yo. Disculpe ¿Como es que le dieron esta dirección?

-En la conserjería del edificio indicaron que usted trabajaba aquí.

-Ah bien… - saque mi billetera.- ¿cuánto le debo?

-No se preocupe señorita, no nos debe nada. La verdad es que nos pidieron entregarle flores una vez por semana.

oh…

-Disculpe, la persona que las envia… ¿tienen el nombre?

-Pues, le enviamos la factura a su nombre, pero nos pidió que no dijéramos quién las enviaba. Tómelo como un admirador secreto.

se despidió y se fue en su motocicleta. Seguido miré las flores, las cuales traían consigo un nuevo mensaje, que cuando abrí era exactamente el mismo, sin remitentes, sin postdata, solo el mensaje que estuve mirando la noche anterior. Shaoran sabía que había llegado el mensaje pero que aun no lo entendía.

-Está escrito en una especie de clave -dijo Kobato mientras se agachaba a colocar tartaletas junto a mi en el mostrador- pero se lee claramente.

Entonces se me prendió el foco y la miré, ella imitó mi gesto arqueando una ceja.

-¿Qué dijiste?

-Que se lee claramente

-Exacto, lo suficiente para entenderlo y si estas en lo correcto, también es una especie de clave.

Corrí a la sala de juegos del café con papelito en mano, justo a una de las cinco máquinas donde había instalado el disco que la agencia de videojuegos pidió instalar, a diferencia de las otras veces, no tuve miedo. Estaba segura de lo que hacía. El juego le pudo haber pedido números, caracteres, letras con mayúsculas intercaladas y por supuesto, cinco cabellos de unicornio, porque de eso estaban hechas las claves

No necesité colocar debajo del usuario lo que decía el mensaje en el papel, lo había memorizado.

...e ingresé.

ahí estaba mi avatar, en el nivel en el que debía estar, con ropa que debí haber comprado con mi puntaje hace muchos meses, la bandeja de correo llena de articulos y obsequios desde lo que supuse sería el usuario de Shaoran. Me vi envuelta en esta situación nuevamente, sin ser partícipe de cómo y cuándo, pero estaba pasando, pero esta vez no me afectó tanto como si estuviese en el pasado, era el idioma de Shaoran hablándome, mostrandome afectuosamente lo arrepentido que estaba y finalmente acepté que tenía un problema sobre el internet y lo que nos había hecho. Jamás vi más claro que cuando abrí la cajita de regalías y tenía miles de cofres sorpresa.

-Vaya que tienes cosas.

¡!

-Kobato, me asustaste.

-Lo siento, corriste con tanta impaciencia que me sentí curiosa. Con la mitad de esos ítems y cajitas podrías participar en el campeonato. -me reí ante su consejo.

-No Kobato, ya estoy demasiado grande para estas cosas.

-No lo creo. Yo también lo estaría y de vez en cuando vuelvo, por los buenos tiempos. además, me casé una vez aquí.

-¿Te casaste en el juego?- sonreí atontada.

-Si, lo hice, fue muy bello -dijo con los ojos cerrados reviviendo su momento, luego abrió los ojos.- lo hice con los lentes 3D que probó la compañía, lastimosamente fracasaron porque solo eran útiles con este juego y no podías correr y saltar con libertad, o en mi caso sin tropezar.

-Debió de ser maravilloso- inquirí apoyando mi rostro sobre mi muñeca. -Lastima que nunca me casé en este juego, ni por pantalla, quería otras cosas para mi. Además Shaoran no era parte de mi círculo de amigos para entonces.

-Haz considerado… -Kobato se sentó junto a mí, sonriente. - aquello que llaman "perdón"

hubo un silencio inmediato mientras entraba la luz por los ventanales

-Pues, ahora vaya que sí, pero… nunca tuve este nivel por su culpa, para empezar. Es maravilloso tenerlo ahora, pero piensa en lo que pude haber logrado antes

-¿Qué importa?- respondió casi callandome mientras tomaba mis manos.- si hubiese pasado antes estarías en ese bucle infinito adicta a una pantalla y una vida irreal. No me hubieses conocido.

-No dije que estuviese mal haberte conocido.

-Entonces estás de acuerdo, Sakura.

Voltee mi rostro al monitor. Mi avatar respiraba a juzgar por sus signos vitales en la pantalla sumados a los movimientos de inhalación y exhalación que hacían.

-...Él quiere que juegue.

-¡Entonces esto se pone excitante! haremos un equipo con los chicos de aquí, sumaremos a Watanuki y todos tendremos un genial equipo… Lo haremos bien.

-No Kobato. - Ella me miró y entristeció.- bien, solo esta vez.

No tenía idea de lo que estaba haciendo, en lo que me estaba involucrando… sentimental y físicamente,... otra vez.

Shaoran is online:

Mientras balanceaba el lapicero entre mis dedos esperaba ver a Sakura online mientras yo estaba en modo invisible. Ya era el segundo día con flores, estaba gastando mi dinero en la inversión en el nombre del puto amor y ella no entendía el mensaje al parecer. me quedé observando su bonito nombre en la pantalla. Cuestionando si era el capricho de algo que no podía conseguir o si de verdad estaba enamorado. Sonó la campanita del juego indicando que había un aliado conectado

"Estrella nocturna is online"

Justo estaba dando una vuelta en la silla gamer que me había comprado cuando de pronto casi me caí al leer su nombre en una de las vueltas. por amor al cielo, que alivio, esa es mi preciosa princesa, inteligente… un poco lenta, pero inteligente a fin de cuentas.

No daba más, había estado despierto toda la noche esperando este momento mucho tiempo. era como haberlo planificado y darle un libro de instrucciones a la vida para que las cosas sucedieran de esa manera.

Marqué rápidamente el teléfono de Tomoyo.

-Ya vimos que esta online, Shaoran- Dijo Eriol del otro lado del teléfono

-¿La vieron?

-Lo está pensando su avatar no se mueve.- habló Tomoyo finalmente.

-Me basta con que lo piense, Tomoyo.

-Yo creo que deberías dejar de vigilar un poco, debe sentirse presionada.

-Tomoyo estoy invisible.

-Si pero ella debe intuir que la observas, que quieres que juegue.

Y era lo que quería, pero si quería que volviese Tomoyo tenía razón, abrumar a Sakura no iba a ser positivo en esta relación. Demasiado rápido y en cantidades exageradas no le estaba dando oportunidad de pensar, todo lo contrario, la sometí a hacerlo.

-Es contraproducente y espero que lo entiendas.

Era lógico… yo también estuviese algo temerario de jugar por una serie de acontecimientos como estos. Entonces cerré sesión.

-Si, gracias.

Nicky is Online:

muchos de ustedes acaban de recibir esta notificación después de bastante tiempo, capaz no recuerdan los ultimos dos capitulos, tampoco de como llegamos a este capítulo. No tengo cómo excusarme, migre, me comprometí con un maravilloso chico y estoy cerca de casarme si el COVID-19 nos lo permite. La cuarentena me ha dado el maravilloso obsequio de escribir nuevamente en una computadora prestada del trabajo. Comenzar desde cero no ha sido fácil en otro país, y como no dispongo de un computador propio tome la oportunidad del home office.

Aprovecho esto para pedirles disculpas y dejarles besos con sabor a mcflurry.

Quizá necesitan una imagen de mi, por lo cual he decidido cambiar mi foto de perfil y colocar una mía, para que le pongan cara a la escritora. Aunque no la necesitan.