Parpadeó dos veces, miró por encima de su hombro hacia la puerta todavía abierta donde Muichirou y Genya se asomaban desde el comedor terminando su desayuno, esperando a que él fuera a alguno de los supermercados aledaños a comprar algo para comer más tarde. Se mordió los labios para no gritar y se inclinó a tomar a Yui entre sus brazos con todo el cuidado de no despertarlo. Azotó la puerta tras de sí, esperando que el muchacho recargado todavía en la pared comprendiera eso como una clara señal de la tormenta que se le aproximaba. Pero Tanjirou tenía el sueño más pesado, apenas percibiendo ese golpe en su espalda como un lejano recuerdo de cuando dormía con sus hermanos y el poco espacio le obligaba a soportar patadas y manotazos. Suspiró entre sueños, acomodándose de nuevo.

-Pero qué tenemos aquí, un gatito prófugo- le susurró al oído cuando lo sintió moverse, percibiendo entonces el olor del alcohol-¿Qué voy a hacer contigo, niño?- resopló, caminando hacia la habitación, arropando a Yuichirou. Le soltó el cabello, notando lo enredado que lo tenía-cuando despiertes te voy a dar un baño y luego me voy a ocupar de tu cabello, creo que debería cortarlo un poco- se inclinó a besarle la frente, oyéndolo balbucear y enredarse en las cobijas. Suspiró, volviendo al comedor a servirse café, sintiendo las miradas de los muchachos sobre él, alternadamente besó sus frentes y revolvió sus cabellos antes de sentarse- ¿Quieren que vayamos a comer fuera hoy? Hace un buen día y creo que tus heridas ya cicatrizaron por fin- Mui se levantó la camisa, mostrando los vendajes por fin secos, con una sonrisa complacida.

-¿No vamos a recoger a Tanjirou?- sus ojos resplandecieron de una forma que hizo rodar los de Sanemi, dándole un trago a su café- vamos, Nemi, dejó a su familia por mí, incluso tuvo el valor de ir a hablar con papá ¿No puedes aceptarlo? Yo me estoy muriendo por verlo-

-Creo que está en la edad de ser idiota y tú eres muy ingenuo, es un adolescente cargado de hormonas - resopló, untando mermelada a su pan. Muichirou apretó los labios- no creas que no vi las marcas que te dejó en el cuello. Por su propia integridad no debería poner un pie en el mismo espacio que yo- el muchacho agachó la cabeza, avergonzado, moviendo el cereal en su plato- pero bueno, si de todas formas te va a estar rondando como una maldita mosca, prefiero estar cerca por si quiere pasarse de la raya contigo- suspiró- está afuera, creo que Yui fue a recogerlo o algo así en la noche- Muichirou abrió tanto los ojos que por un momento Genya pensó que se le saldrían, corriendo tan deprisa a la puerta que el sonido de la cuchara al caer contra el plato llegó después que el de la puerta abrirse.

Estaba todavía dormido con el sudor corriéndole por la frente y el cuello, la ropa no era la adecuada para ese clima y aunque Iguro se lo había advertido no se sintió cómodo cambiándose. Así, al verlo recargado contra la pared, con la maleta a un lado y desparramado, con la boca entreabierta roncando suave, cabeceando, Muichirou se sentía como un rayo de luz en medio de la niebla, no quería entrar para romperle, quería simplemente acomodarse, sentirse de nuevo parte, reconocer ese espacio negado durante ¿Cuánto tiempo llevaba sin verlo, sin leerlo? Lo extrañaba tanto que no podía evitar querer quitarle a veces su celular a Sanemi para llamarlo a escondidas. Pero su seguridad, pero la distancia necesaria. Se arrodilló para verlo más de cerca, recordando lo mucho que amaba el color canela de su piel, las puntas de espiral de su cabello borgoña. Abrió las piernas para sentarse en su regazo, rodeando su cuello. Lo sintió suspirar, acariciarle el cabello y una sonrisa se le dibujó contra el pecho de Tanjirou.

-Pareces un vagabundo- se rió al verlo sobresaltarse al despertar y quedarse estático primero, parpadeando rápidamente, mirando al lugar vacío a su lado y luego a él. Tomó su rostro entre sus manos, recorriendo cada parte con la mirada más desesperada que había visto, con los labios temblándole- ¿Me extrañaste, bebé?- se inclinó a besarle la frente, las mejillas y los labios, jalándolo contra su pecho- yo también te extrañé mucho, pero no debiste hacer todo esto por mí-

-Hablando de hacer cosas indebidas, tú- suspiró, rodando los ojos- de todas maneras ya estaba en problemas por tu causa- hundió su nariz en su cabello, notando el aroma a coco y flores, diferente pero igual de agradable, besándolo- estaba tan preocupado, tuve mucho miedo de no volver a verte-

-Te dije que volvería, sólo es por un tiempo- besó su mentón, su mejilla.

-Bueno, conejito, creo que tengo motivos para dudar de tus palabras- le acarició la mejilla, sintiendo la urgencia quemarle por tocarlo más, por besarlo más- necesitamos hablar sobre las mentiras antes de continuar con esto- el muchacho lo miró con duda, ladeando la cabeza dejando que el cabello le cayera a un costado, rozando su pierna- ¿Cuántos años tienes?- la sorpresa fue evidente, el nerviosismo. Se palmeó la frente, ahogando un gritito- ¿Por qué me mentiste, Mui?-

-Cuando nos conocimos parecías tan consternado por eso que pensé que si te decía la verdad no habrías querido ni loco verme otra vez-

-Por supuesto que no ¡Eres un niño!- resopló, gruñó, pasándose la mano por el rostro con mayor fuerza- debí darme cuenta yo también, voy a tomar la responsabilidad pero-

-No pudiste haber venido hasta acá sólo para decirme que vas a terminar conmigo ¿Verdad? Ya casi va a ser mi cumpleaños- susurró, con los dedos en la orilla de la camisa de Tanjirou, sin mirarlo- además sólo fueron dos años los que me aumenté- trenzó las orillas de su cama, ladeando los labios- ¿Quién te dijo?-

-Tarde o temprano lo habría descubierto de todas maneras, eso no es importante ¿Cómo crees que me siento ahora?- le acarició la mejilla, sintiendo su discurso tan ajeno a lo que esa mirada menta, esas facciones de muñeco y la piel sobresaliendo de la ropa de verano le latían en la punta de los dedos- no voy a terminar contigo, Mui. Pero van a cambiar ciertas cosas ¿Entiendes eso?- hizo un puchero, apretando más su camisa.

-No quiero que hablemos de eso ahora ¿No me extrañaste? ¿No quieres saber cómo estoy?- se acurrucó en su pecho, pegando su oreja a su pecho, sintiendo demasiado caliente su ropa y aún así no quería soltarlo- tuve qué ir al hospital- Tanjirou rodeó su cintura, sus labios en su cabello, guardando silencio para que continuara- no es la primera vez que me disparan, pero sí que me queda una bala adentro, tuvieron qué operarme. Nemi debió decir alguna mentira para que no investigaran, en el extranjero no tenemos protección policiaca y supongo que pudieron al menos interrogarnos, no sé- suspiró, mirando de soslayo al interior de la casa. Genya hablaba con Sanemi animadamente- si quieres cuando ellos se vayan a dormir te puedo mostrar mis nuevas cicatrices- Tanjirou se rió muy bajo, cansado.

-¿Van a entrar o voy a tener qué meterlos a la fuerza?- La voz de Sanemi los hizo pegar un brinquito, mirándose entre ellos. Antes de levantarse, Muichirou le dio un beso en los labios, tomando su mano. Tanjirou intentó no ponerse nervioso pero el calor se le intensificó al sentir esos profundos ojos negros sobre él, evaluándolo, midiéndolo-¿Por qué le escribiste a Yuichirou?- fue directo, sin dudas ni un saludo de cortesía- Más importante ¿Por qué lo dejaste quedarse dormido afuera?-

-Él me dijo que no quería despertarlos- aún así no se dejó intimidar, con la cabeza bien erguida, devolviéndole la mirada- no le escribí, nos encontramos por coincidencia- Genya lo miró con timidez, saludándolo y Tanjirou le regresó el gesto, aligerando la tensión. Sanemi resopló, haciéndole un gesto para que se sentara junto a ellos.

-¿Quieres cereal? - Muichirou le extendió un plato y la leche, Tanjirou asintió,agradeciendo y Muichirou estuvo por sentarse en sus piernas, pero un carraspeo de Sanemi le hizo resoplar y sentarse junto a él. Tanjirou debió guardarse una sonrisa, pensando que sin duda él se portaría de la misma manera con sus hermanos menores. Pasó el bocado con amargura. La euforia y la necesidad poco a poco se estaban desvaneciendo y el peso de lo que había hecho poco a poco lo iba alcanzando. Negó con la cabeza, buscando la mano de Mui bajo la mesa. Él la tomó, sonriéndole-¿Podemos ir a la playa, Nemi? Quiero hacer castillos de arena con Tanjirou-

-No estamos de vacaciones ¿Recuerdas?- rumeó, mordiendo su pan tostado con molestia, Muichirou se soltó de Tanjirou para saltar al regazo de Sanmei, colgándose de su cuello para besar sus mejillas- no seas chantajista- pero había comenzado a reírse, besando él también sus mejillas- está bien, pero más le vale a esa mosca que se comporte- besó una última vez su mejilla, incorporándose- voy a ver si Yui ya se despertó- se desperezó y Mui miró por el pasillo hasta verlo desaparecer. Volvió a sentarse junto a Tanjirou, apoyando su cabeza en su hombro, rodeando su cintura.

-Cuando volvamos al país yo iré a hablar con papá para pagar la deuda por el viaje y demás, luego podrás hablar con tu familia, supongo que estarán más calmadas las cosas cuando vuelvas- aspiró su aroma, hundiendo su rostro- pero sinceramente ahora me siento muy feliz porque hayas venido a buscarme, me siento tan importante-

-No creo que pueda volver, Mui- suspiró, masticando con lentitud- pero ahora no quiero que hablemos de estas cosas, por favor- lo tomó el mentón, besando su mejilla, sonriéndole con la frente pegada a la suya- te extrañé tanto- Mui se inclinó a besarlo, apenas rozando sus labios.

-¿Qué tanto?- susurró sobre sus labios, haciendo que Genya tosiera para recordarles que seguía allí- lo siento- se rió bajito, colgándose del brazo de Tanjirou, sentándose bien al ver a Sanemi acercarse a ellos-¿Sigue dormido?- Sanemi asintió, bebiéndose lo último de pie.

-Creo que será mejor que vaya a comprarle un antiácido y alguna pastilla ¿Vienes?- Genya asintió, levantándose - para ti no es una pregunta, de ninguna manera se van a quedar solos- Mui volvió a hacerle un puchero pero Sanemi lo ignoró, tomando su cartera y las llaves- vigila que Yui no vuelva a salirse- le dijo a Tanjirou antes de escuchar la puerta cerrarse. Se permitió mirar mejor, pensó que sería una sencilla habitación de hotel pero más bien parecía una pequeña casa. Había una pequeña sala junto a la cocina-comedor, miró hacia el pasillo contando las habitaciones. Suspiró, volviendo a su desayuno. Al terminar, juntó los platos y vasos vacíos para ponerlos en el lavabo, guardó la leche en el refrigerador y acomodó la caja de cereal en la alacena. Percibió el olor de su sudor y se preguntó si no les molestaría que se diera un baño. Abrió las habitaciones, intentando encontrar el baño. Pero en su lugar llegó a donde Yui se suponía seguía dormido. Lo descubrió abriendo una botella de alcohol etílico para vaciarlo en la taza con leche que le vio a Sanemi. El muchacho primero lo miró con alarma, luego se relajó.

-No deberías- se acercó, suspirando, sentándose junto a él en la cama. Yui chasqueó la lengua, dándole un trago- en serio, Yui, no creo que debas- estiró la mano para quitarle la taza, recibiendo un empujón.

-Métete en tus propios asuntos- gruñó. Tanjirou sabía que le culparían a él por descuidarlo, además que quería ahorrarle el mal trago a Mui de ver a su hermano ebrio. Era fácil darse cuenta que el niño estaba totalmente perdido. Se incorporó , jalándole la taza, caminando hacia la cocina- ¡Oye, no!- lo vio amenazar con vertir el líquido en el lavabo- era la última- tragó saliva, como Mui ya no tenía abiertas las heridas, dudaba que Sanemi comprara más. Caminó con cautela al costado de Tanjirou, luego poniéndose entre él y el lavabo para detenerlo de seguirlo tirando-¿Por favor?- pidió, inclinándose hacia él, lamiéndose los labios-no me hagas volver a escaparme a medianoche, hay mucha gente mala afuera-

-Soy un hermano mayor, los chantajes no funcionan conmigo- terminó de vaciarlo y la mirada de Yuichirou por un momento le hizo jurar que iba a inclinarse a lamer las gotas que se escapaban hacia el desagüe- no le diré nada a nadie, pero eso no significa que vaya a encubrirte-

-Entonces puedes convencer a Sanemi que al menos me devuelva mi cartera- sus ojos seguían pendientes del líquido que corría, viendo la taza que Tanjirou sostenía en sus manos- podemos hacer un trato, tú lo convences y yo los encubro si quieren dormir juntos o lo que sea-

-¿No crees que es un poco bajo lo que estás diciendo?- suspiró, abriendo la llave para enjuagar la taza, sintiendo a Yuichirou temblar entre su cuerpo y la orilla del lavabo.

-Vamos, tú tienes tus necesidades, yo tengo las mías ¿No deberíamos estar haciendo equipo?- inconscientemente buscó el tacto de Tanjirou, intentando calmar sus temblores.

-Lo haces parecer como si tu hermano sólo fuera un rato en la cama para mí, Yui- suspiró, envolviéndolo en un abrazo-¿Quieres un poco de agua? Estás temblando mucho-

-Sé que ustedes lo están haciendo- mordisqueó la camisa de Tanjirou, cerrando los ojos- no podía cuidarlo siempre, algún día iba a hacerlo y supongo que estoy feliz que haya sido contigo, si son verdad la mitad de las cosas que me cuenta Mui, eres una persona muy amable y debes quererlo mucho para haber mandado al carajo toda tu vida para venir a buscarlo-

- Viniendo de mí supongo que es incluso hipócrita, pero ¿No crees que deberías replantearte esto? Tienen doce, no son la clase de cosas por las cuales deberías estarte preocupando-

-Bueno, Tanjirou, entre ocupar mi mente en pensar que en nuestro círculo de amigos hay alguien a quien podrías catalogar como depredador y por nada del mundo debo dejarlo a solas con mi hermano pero tampoco dejar que Sanemi se entere o va a matarlo y vamos a estar en problemas de verdad, pensar que no puedo dormir porque odio tener pesadillas con la gente que matamos, preguntarme si algunos tienen familias, si es justo que decidamos sobre sus vidas sólo porque nos deben dinero sin pensar que pueden estar pasando una mala racha y por eso no puedan pagar, que me gustaría ir al colegio como cualquier estúpida persona de mi edad, dormir temprano y no levantarme a la madrugada aspirando porquerías porque no me puedo mantener atento por el cansancio si no lo hago y demás mierdas que no son de tu incumbencia, creéme que pensar en que mi hermanito sea feliz es lo más normal que ocupa mi mente- comenzó a relajarse por la forma en que Tanjirou pasaba su mano por su espalda.

-Lamento haber dicho eso- susurró, sintiendo más tristeza por la forma en que lo estaba sujetando sin darse cuenta- creo que me hice una idea por las cosas que me dijo Iguro , en realidad no tengo derecho a decir nada al respecto-

-Trata de no confiar mucho en él. No digo que sea mala persona porque así haya querido, tuvo una vida jodida, no lo quiero culpar tampoco, pero ve con cuidado con las cosas que dice. No miente pero suele soltar cosas que no debería para lastimar a la gente-

-Me di cuenta- susurró y Yui lo miró con un claro "¿Qué te dijo?" que le hizo carraspear, intentando escapar de eso, mas las manos del muchacho en su cintura comenzaron a sacudirlo- tu hermano me dijo que era mayor e Iguro se burló porque le creí. Luego me dijo cosas horribles sobre ti y no dejaba de decirme que era un estúpido por haber hablado con el Patrón sólo por querer estar con Mui-

-Tiene razón en que eres un estúpido, pero ya tendrás el tiempo para arrepentirte y por supuesto yo voy a estar ahí para burlarme de ti- aquello sonó como una risa pero era imposible afirmarlo- no sabía que Mui te había mentido, creo que ahora me siento mal por ti- dejó salir el aire, mordisqueando otra vez la camisa de Tanjirou- sé exactamente lo que te dijo de mí, eres muy transparente. Puedes creerlo si quieres pero en realidad es una mentira que le dije , sentí que se iba a engreír demasiado si sabía que es el único con quien he estado, de por sí es insoportable, creo que nunca me habría quitado las manos de encima si era sincero- Tanjirou suspiró con mayor angustia- ¿Sabes? Es curioso que pueda hablar contigo tan calmadamente, debe ser que me siento como una mierda por la abstinencia, porque de otra manera no habría dudado en golpearte o gritarte que eres un imbécil. Tienes una familia que te ama, una casa y gente que cuida de ti ¿Por qué querrías renunciar a eso? ¿Para jugar al héroe con alguien mucho más fuerte que tú? Muichirou no necesita que lo rescaten, Tanjirou. Si vienes con la mentalidad de verlo como alguien débil sólo porque es más joven que tú, te vas a llevar una amarga sorpresa. Y si estás aquí, igual que yo, sólo porque él lo está y de otra manera deberías renunciar a verlo...Vete preparando para las lágrimas de sangre que te esperan-

-Debí pensarlo mejor- suspiró, prestando atención a la respiración irregular del otro-¿Quieres que nos demos un baño? No lo malinterpretes, sólo no creo que puedas hacerlo tú solo y no podría ver a tu hermano a los ojos si te dejo morir ahogado en la bañera-

Seca, madura, pero esta vez, aquello definitivamente sonó como una risa.