"El bastardo"

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La plaza del centro comercial estaba repleta de gente, todo circulaba tranquilo y en orden.

Katsuki realizaba su usual patrulleo a tempranas horas del mediodía, repudiando el intenso sol que le daba directo a la cara sin piedad alguna y el hecho de que recibió una fastidiosa llamada aquella mañana antes de irse a patrullar.

Le acababan de asignar una misión para el día siguiente en compañía de la persona que más odiaba en este mundo: El bastardo de Todoroki.

Casi hace explotar el celular en cenizas al recibir aquella llamada tan nefasta.

Ese bastardo lo único que haría a parte de arruinar su forma de trabajar, es recordarle lo mucho que hizo sufrir a la persona que le gustaba.

Presentía que Todoroki sabía de sus sentimientos y eso solo aumentaba la tensión entre ellos.

Mientras tanto, unas fans mujeres que parecían tener unos escasos veinte años de edad, le pedían un autógrafo, del cual él rotundamente se negó. Le resultaba burdo firmar autógrafos si él no era una celebridad, si él era un héroe hecho y derecho.

Katsuki cambió de posición, y se plantó en el otro extremo del centro comercial con los brazos cruzados y la barbilla en alto.

De pronto, recibió una llamada. Rodó los ojos, pero al ver de quién provenía la llamada, un rubor apareció en sus mejillas.

Deku le estaba llamando.

—Deku— Contestó, guardando la compostura.

—Ah, hola, Kacchan!— Lo saludó en tono risueño. —Te hablo en mal momento?— Preguntó preocupado.

—No— Refunfuñó.

Al contrario, ni un momento es malo para que me llames.

—Qué necesitas?—

—Quería saber si puedo usar tu cocina— Dijo tímido.

—Para qué?— Le pareció risorio esa petición, si él preparaba las comidas en la casa y no había problema con ello; además, a Katsuki le gustaba cocinarle a Deku mañana y noche.

—Es que, quería cocinarte algo— Musitó nervioso, contagiándole a Katsuki la misma sensación. —Tu siempre me cocinas, Kacchan, déjame hacerlo por ti esta vez, te prometo que será a tu gusto—

Katsuki no lo podía creer, de verdad, no lo podía creer en lo más mínimo.

—Haz lo que quieras— Refutó, escuchando a Deku reír de gusto.

—Sí! Gracias Kacchan— Dijo alegre. —¡Suerte en tu trabajo, nos vemos en la noche!—

—Si, si, adiós— Colgó, aun sin creer lo que escuchó.

Al menos, algo bueno sucedería ese día.


Llegadas las siete y media de la tarde, se retiró a la agencia para reportar que no hubo ningún crimen o algún villano que aterrorizara a los ciudadanos.

Una vez realizado aquello, Kirishima le avisó que lo esperaban en la oficina de abajo, algo que le pareció extraño, si él hacía muy bien el trabajo y había habido quejas de su temperamento.

Qué podría ser?

—Sí te esperan abajo— Insistió Kirishima, con el gesto delatándose.

Katsuki pudo ver cierto temor en los ojos de su amigo, sumándole su sospecha.

—Quién me espera?— Inquirió inmóvil.

—Eh, tu verás— Le dijo carcajeándose de nervios, empujándolo.

—Qué tanto te cuesta decirme?— Resopló poniéndose más tieso.

—Es Todoroki, de acuerdo?— Espetó rendido a su terquedad, asimismo, Katsuki de giró a ver a su amigo, hirviendo en cólera.

—Qué?— Su amigo retrocedió, espantando.

Acaso quería hablar con él el bastardo de Todoroki?

Qué demonios quería buscándolo en su agencia?

—No sé a qué vino— Juró su amigo con pánico. —Créeme, solo vino buscándote y no nos quiso decir el porqué, pero se veía muy serio—

—Ese bastardo siempre tiene la misma cara— Replicó Katsuki, frunciendo el ceño.

—Lleva una hora en la oficina— Notificó, y antes de que dijeran más, huyó corriendo de su vista.

—Tsk— A Katsuki no le impresionaba nada que su amigo al primer problema se espantara y huyera de él. Chasqueó la lengua en indiferencia y se fue a la oficina sin siquiera tomarse la molestia de vestirse en ropa casual.

Pasó por la oficina, viendo la molesta figura del mitad y mitad, parado de espaldas con los brazos cruzados.

Una incesante rabia fue sabida en su paladar, una rabia sedienta de ser expulsada de su sistema de emergencia.

Katsuki abrió la puerta.

—Hah, bastardo— Irrumpió sin escrúpulos de por medio o un casual saludo, no. Katsuki estaba furioso de ver al tipo que rompió el corazón de su nerd.

Todoroki se volteó a verle, plasmando ese rostro inequívocamente serio, dejando los brazos pendiendo a sus costados, sus ojos bicromáticos lo escaneaban interrogantes.

—Bakugou— A la mención de su nombre, apretó la quijada y el estómago se le retorció. —Cuánto tiempo sin verte—

—Tsk— Oprimió su tono a uno rudo, poniendo los ojos en blanco.

Era verdad que no se habían visto desde que rompió con Deku, puesto a que iban en agencias diferentes y con justa razón, siempre se llevaron mal durante los tres años de preparatoria.

—Venía a discutir contigo sobre lo de mañana— Dijo Todoroki, tomando asiento en el sofá de color naranja con tonalidades cremosas. —Como has de saber, este es un trabajo que involucra a los mejores héroes—

—Ajá— Asintió indiferente.

—Obvio, no pudimos contactar al héroe número uno— Precisó en tono sarcástico; Katsuki se crispó visiblemente con el comentario. —Porque nos dijeron que esta de vacaciones— Lo vio que rodó los ojos en molestia. —En momentos como este, Midoriya anda bronceándose en cualquier lugar de América del sur, cuando él es supuestamente el símbolo de la paz—

—Vienes a discutir sobre la misión de mañana o a quejarte de Deku?— Emitió, tratando de contenerse, de no estallar y hacer un desastre la oficina con la que tanto esmero Best Jeanist mantenía impecable.

Todoroki fingió sorpresa.

—Bueno, para ser más preciso, vine a hablarte de Midoriya— Sonrió de lado.

Katsuki sintió bullirle la sangre a la cabeza, punzándole con frecuencia.

—Ya es demasiado que hemos evitado este tema desde que íbamos en la escuela— Disuadió su mano. —Y la verdad ya me enfadé de no discutirlo contigo, porque sabemos muy bien que estuvimos vinculados a Midoriya de una u otra forma; además sé que te gustaría preguntarme muchas cosas, no es así?—

—Cómo qué?— Exclamó replicando, haciendo una mueca de disgusto.

—A ver, pregúntame lo que te tanto te intriga— Lo retó, ojeándolo en burla. —No tengas miedo, Bakugou—

—¡No tengo miedo!— Dio un pisotón, gruñendo.

Qué le podía preguntar al bastardo mitad y mitad sobre su relación con Deku?, pues para eso tenía a Deku viviendo en su techo, aunque incomodarlo no era una opción. Deku estaba mejor ahora y no amaba a Todoroki, es decir, él estaba completamente disponible de tener una relación amorosa con alguien más.

Pero había algo que lo intrigaba desde la preparatoria era quién se confesó primero, cómo fue que se hicieron pareja, por qué cortaron, etc.

—Quién se confesó primero?— Se animó a preguntar, llevándose una mano detrás de la nuca.

Todoroki sonrió educado, acomodándose en el sofá con los tobillos cruzados y las manos descansando sobre su regazo.

—Midoriya—

Debió de haberlo sabido, Deku era directo y bastante honesto; todo lo contrario a Todoroki.

—A ti te gustaba Deku, no es—

—Nunca me gustó Midoriya— Lo interrumpió de inmediato.

—Qué?— Lo miró confundido. Acaso escuchó bien? Que Todoroki nunca le gustó Deku?

—Lo que escuchaste— Fingió sonreír displicente. —A mi nunca me gustó Midoriya—

—Entonces…—Katsuki trataba de atar los cabos sueltos, pero todo le parecía un desastre. Una calamidad. —Por qué?—

—Es muy simple— Dijo con obviedad. —No te negaré que Midoriya sí era mi mejor amigo, él me salvó de mis traumas del pasado, me ayudó mucho y gracias a él llegué a tener amigos— Mencionó calmo. —Pero, nunca sentí atracción por él, en ningún momento sus acciones me resultaron adorables o en ningún momento mi corazón latía cuando lo veía; digo, Midoriya me daba señales que indicaban que él sentía cosas diferentes a los de una amistad común, y tan pronto como me percate de esos comportamientos, me dijo que yo le gustaba— Se puso de pie, metiendo una mano al bolsillo de su pantalón azul oscuro. —Y cuando me confesó sus sentimientos, lo único que pasó por mi mente fueron dos opciones— Enumeró sarcástico. —La primera era que si le decía que no, Midoriya iría llorando a los brazos de su querido Kacchan para que lo consolara y así Bakugou pudiera hacerle ver sus sentimientos, hacerle ver que él lo amaba—

—Qué dices, bastardo?— Dijo ofendido.

—Que qué digo?— Inquirió retador. —Yo ya sabía que tu amabas a Midoriya en la preparatoria, y es obvio que aún lo sigues haciendo—

—Yo no he dicho nada!—

—Sólo basta mirar tus ojos para saberlo— Lo señaló.

—Y la segunda opción?— Cambio de tema, sabiendo que sus mejillas estaban rojas.

—Ah sí— Recordó presuntuoso. —La segunda opción era que si le decía que sí, tendría la mejor ventaja que todos ustedes, si tenia a Midoriya de mi lado, él me haría llegar a la cima, y además, desafiaría a mi padre; tu sabes, mi padre odia a Midoriya y si él era mi novio, me vengaría por completo de él— Sonrió perverso. —Y obviamente me quede con la segunda opción, me convenía tener a Midoriya como mi novio, al menos hasta que yo llegara a la cima—

—¡No tienes descaro!— Lo tomó de la solapa de la camisa, atrayendo sus caras de cerca. —¡Eres horrible! Cómo pudiste herir a Deku de esa manera?—

Todoroki se rió triunfal.

—Tenía razón al suponer que aún lo amas— Presumió, haciendo que Katsuki lo soltara ante tal comentario.

—No tienes derecho a hablar de mi, si no me conoces— Advirtió, enseñando sus dientes.

—Ah, pero te conozco lo suficiente para descifrarte— Puso un dedo debajo de la barbilla, cabeceando en maña. —Y sabes cómo supe que te gustaba Midoriya?—

—No me interesa—Movió la cabeza en negación.

—Cuando Midoriya anunció en la sala que éramos novios— Katsuki recordó ese día, ya que había sido de los peores días de su vida; de solo recordarlo, algo en él se rompía. —Al ver tu cara desarmarse al escuchar esa noticia, supe que amabas a Midoriya y que era un amor no correspondido— Suspiró banal.

—Sólo dime— Irrumpió, queriendo terminar esa conversación.

Las imágenes de aquel recuerdo se despertaban en su memoria y no quería mostrarse débil ante el bastardo mitad y mitad.

—Sí?—

—Por qué te esperaste tanto en terminar con Deku?—

Katsuki esperaba que una de sus muchas interrogantes fueran contestadas, y de alguna manera, buscaba saciar su sed de respuestas, para encontrar dentro de sus cavilaciones un plan para acercarse a Deku sin incomodarlo con cosas del pasado.

—Ya te lo dije— Replicó fanfarroneando. —Estaría con Midoriya hasta llegar a la cima, pero él me ganó— Hizo un puchero disgustado. —Cuando fue nominado como el héroe número uno, y nuevo símbolo de la paz, mi orgullo no fue capaz de soportarlo y decidí terminar esa relación de cuatro años que mantuve con Midoriya— Se rascó la oreja con dos dedos, rechinando los dientes. —Me espere tanto tiempo para que Midoriya ocupara mi puesto, y todo para qué? Para que él pudiera salvar a las personas a costa de su vida? A veces llegaba a pensar que Midoriya no tenía consideración ni por él mismo—

Katsuki levantó la mirada, crispándose más.

—Eso sí— Recalcó. —Gracias a que él me contaba todos sus análisis de su libreta, tuve mejor suerte que otros y subí más rápido a la cima—

—Eres un bastardo— Lo insultó Katsuki. —Un bastardo ambicioso y abusivo—

—Y qué me dices de ti, Bakugou?— Lo retó con la mirada, haciéndolo fruncir el ceño. —Midoriya me contó todo lo que le hiciste en la infancia y cómo le dijiste que se aventara del balcón de la secundaria— La sangre se le congeló y perdió el color del rostro. Todo menos hacerle recordar su horrible forma de ser. —Tu también eres ambicioso al querer ser el mejor, y ahora eres el héroe número dos, y también eres abusivo porque le diste un tormento a Midoriya por más de diez años, no crees que los dos nos aprovechamos de Midoriya?— Inquirió.

—No— Pudo decir, sabiendo que no podía negarlo, pues todo aquello era cierto. —Yo no soy como tú—

—Sí lo eres, Bakugou— Sentenció. —Eres ambicioso y también quieres a Midoriya de tu lado para ser el mejor—

—¡No es así!— Discutió. —¡Ya me cansaste, bastardo! Yo no me fijé en Deku con esos fines, yo me fijé en Deku porque es Deku!— Lo tomó del cuello, tumbándolo al asiento del sofá, imponiendo el peso de su cuerpo sobre el suyo, llevado por el impulso de querer callar a ese idiota. Katsuki había tolerado suficiente de sus palabras como para dejarlo sin dar pelea.

—Ay sí— Se burló sarcástico. —Ahora resulta que el chico rudo tiene sentimientos— Fingió tener lástima. —Por el lindo Midoriya, el dulce y gentil Midoriya que no lastima ni a una mosca—

—No te atrevas a buscar a Deku— Amenazó en un aura asesina. —No te le vuelvas a acercar, porque si lo haces, no te dejaré vivo como la otra vez— Los ojos de Todoroki se emocionaron.

—Me encantaría ver cómo intentas matarme— Comentó carcajeando. —Pero me encantaría más ver la cara de Midoriya cuando aparezca frente a su puerta—

—¡Ni se te ocurra acercártele!— Colocó su antebrazo en su cuello, incrustándolo con deseos de callarlo de una buena vez.

—Yo ya sé que Midoriya está de vuelta en Japón— Reveló victorioso. Un escalofrío recorrió su espina dorsal y el calor que se apoderaba de sus sentidos lentamente se vaciaba en miedo de que algo le sucedería a su nerd. —Acaso creías que lo podías proteger perfectamente bien tu solo?— Se rió.

Katsuki aplicó mayor presión sobre el cuello de éste, provocando que comenzara a toser.

—Eres patético, Bakugou— Articuló Todoroki.—Midoriya nunca te va a amar, nunca—

—¡Cállate!—

—No eres su tipo— Tosió. —¡No le vas a gustar nunca!—

—¡Te mataré!— Se atrevió y le dio un puñetazo en el cachete derecho, tumbándole al piso. Todoroki continuó tosiendo, llevándose ambas manos al cuello, sobándose.

—Midoriya no se fijará en ti— Declaró retador.

—Ya tuve suficiente de tus ilusas palabras— Refirió. Dolorosas pero verdaderas palabras. —¡Largo de mi vista, joder!—

—Pero mañana vamos a trabajar juntos—

—Ya lo sé!— Gritó. —¡Lárgate o te saco a golpes de aquí!—

Nada bueno venía de ese bastardo y Katsuki no quería pensar lo que le esperaba el próximo día.

Todoroki acababa de arruinarle su buen humor con solo su presencia y unas crueles revelaciones que si se las contaba a Deku lo desarmarían otra vez, y él, él no soportaría verlo entristecer y escuchar su llanto amargo y desgarrador al saber que lo usaron para un fin cruel y ambicioso.

La labor para proteger a Deku era más grande de lo que creyó.

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P.D. Sé que Todoroki no es así, lo modifiqué un poco para que se amoldara a la trama, y además es Fanfiction.