Ha pasado tiempo desde que los Ingobernables fueron a atrapar a Mario y Deino. Maria, no podía evitar sentir mucha preocupación por los dos, aun más por su hermano.
Tal vez sea una buena señal que los Ingobernables no habían regresado. Que su hermano se había escondido muy bien y por eso no habían regresado. Pero necesitaba estar segura de eso, verlo para estar tranquila. Mientras esté atada, no podrá hacer nada para ayudarlo o los demás.
Ella miró a sus alrededores. Los Ingobernables caminaban aburridamente, su tarea era vigilar que no se escapen. Pero estaban s eguros que no iba pasar eso. No después con lo qué pasó con Sneasel.
Entonces Machamp hablo. "Esto es una perdida de tiempo." Dijo él, aburrido. "Debería hacer algo más importante. Como golpear a alguien. No vigilar a estos."
"Tienes ordenes Machamp." Dijo Druddigon. "Y debes obedecerlas."
"Ugh. Para esto no me uní a los Ingobernables." Dijo él, muy molesto.
"No tiene que gustarte. Nosotros somos tus superiores. Así que deja de quejarte y obedece."
Machamp, enojado por su actual situación, hizo un gruñido y miro hacia otro lado. Maria sabia que era el típico tipo que habla únicamente por los puños.
Estaba enojado con él, ya que anteriormente, noqueo a su hermano menor en el interrogatorio, todo para nada.
Luego miro a Mienshao y Gardevoir, ambas Ingobernables estaban muy calladas. Pero también parece que estaban pensado en algo, no estaba segura.
Por el otro lado, sus amigos y ella también estaban muy callados. Y no era sorpresa. Ellos vieron como Sneasel peleaba inútilmente contra Mienshao que su victoria era perfecta. Además vieron como ella arrojaba a Sneasel hacia su muerte. Una escena que se quedaran grabados por el resto de sus vidas.
Entre todos ellos, al que estaba sufriendo más era Buneary, la chica más dulce que había conocida. Alguien como ella, presenciando todo eso, era lo peor que pudo haber pasado. Ahora mismo, ella había parado de llorar hace poco tiempo, pero su mirada mostraba una tristeza que Maria o los demás nunca pensaron ver en sus vidas.
Maria, quería decirle algo. ¿Pero qué diría? ¿Todo iba estar bien? ¿Qué lo supere? No podía. Ni si quiera creía que alguien de su propio equipo le dijera algo para cambiar su animo.
Entonces Cubone hablo. "Así que… se acabo" Dijo Cubone. "Perdimos."
Su voz mostraba desesperanza. Había aceptado que él y ellos habían fallado en escapar de aquí. No solo él, también Vulpix lo acepto. No importaba si los matabas o los encerraban. Habían perdido.
La periodista podría estar como ellos, si no fuera porque su hermano está ahí afuera, tratando de sobrevivir. Mientras que no fuera atrapado, no perdería las esperanzas.
En ese momento, Snivy hablo. "No se desesperen, aun podemos salirnos de esto."
"¡¿No desesperarnos?!" Preguntó Vulpix, frustrada. "Snivy, déjame recordarte que fallamos a lo grande. Fuimos unos estupidos por intentar escapar en primer lugar."
Snivy, no creía en eso. Casi lograban escapar de aquí, estaban demasiado cerca. Si no fuera un contratiempo y sucesos inesperados, hubieran logrado estar fuera de aquí.
A pesar de los intentos de ánimo del líder del equipo, también tenía cierta inseguridad. No podía evitar recordar una vez más lo de Sneasel. Como líder y amigo, no podía evitar que les pasara a ellos. Incluso la idea de no hacer nada y estar encerrados, era lo ideal. Aunque también sabía que dejarse rendir de esa manera, tampoco era lo más adecuado.
¿Qué podía hacer?
"Trataron de sobrevivir. Todos lo hicimos." Dijo Maria. "Ahora mismo Mario y Deino, están intentando sobrevivir."
"Mmm... ¿Me preguntó que estarán haciendo ellos?" Preguntó Cubone.
"No estoy seguro." Dijo Snivy. "Pero puede haber dos posibles decisiones: una que estén planeando salir de aquí o planear rescatarnos por su propia cuenta."
"¿Cuáles de la dos les conviene?" Preguntó Maria.
"Bueno, si ellos decidieran salir de aquí, lo más probable que irían a la puerta principal y si lo logran, pedirían ayuda y un equipo de rescate tipo platino nos rescataría. Si ellos mismos van a rescatarnos, es obi¡vio que necesitaran un buen plan para hacerlo. Cual sea su decisión, no sera para nada fácil."
"Yo optaría por la primera opción. Solo dijo." Dijo Cubone.
La humana habló. "Esto es mi culpa que mi hermano esté en esta situación y que estemos atados. No debí ser tan testaruda e irnos en cuanto teníamos la oportunidad."
"No es para hacerte parecer la chica mala, pero te olvidaste de Deino."
"Oh, cierto." Dijo ella, muy apenada. "Pero aún siento que es mi culpa de alguna manera. Que he fallado a mi hermano. Le he fallado."
"¿En qué fallaste?" Preguntó él.
"En protegerlo, en sacarlo de aquí y sobretodo. En ser en una buena hermana para él. Una él que se merece."
"No, Maria." Interrumpió Snivy. "Tú eres una buena hermana y también una buena persona. Eres la hermana ideal para Mario." Entonces apartó su mirada hacia el suelo. "Yo en otra parte, falle como líder de este equipo. Debía cuidarlos y protegerlos a toda costa. No pude y ahora pagan por mi ineptitud. Lo siento."
"¡No es cierto!" Dijo ella. "¡No te digas esas cosas! Eres un gran líder y no hay ningún otro como tú."
"Si fuera así, ya estarían todos a salvo."
"Pero nos guiaste hacia las esferas de escape."
"Sí, pero-."
"¡YA CALLENSE QUE ME DESESPERAN!" Gritó Vulpix, interrumpiendo la discusión entre los dos.
Vulpix, le parecía muy insoportable escuchar a los dos quien tenia la culpa. Ahora que se habían callado y miraban a Vulpix, ella aprovecho el momento para hablar.
"¡Estoy harta que sigan discutiendo esa estupidez! ¡¿Saben por qué?! ¡Porque es completamente estupido, por eso mismo! ¡Yo no debería estar aquí, pero lo estoy! ¡Ya no me importa lo que me pase o que ustedes dos sean fracasados, pero por el amor de mi madre, cierra la boca!"
Tras los gritos, ninguno de los dos se atrevieron a responderle a Vulpix. Cubone diría algo, pero no se le ocurría nada. Aunque se le ocurriera, no sentía que debería decirlo, por razones desconocidas.
"Yo soy la fracasada." Todos inmediatamente miraron a Buneary, ya que fue quien hablo. "No pudo ayudarla. No pude salvarla."
Finalmente hablo después de tanto tiempo. No supieron que decir al respecto con lo que acababa de decir. Especialmente que nuevamente que empezó a llorar una vez más.
Snivy se armo de valor y hablo a ella. "Buneary, yo-"
"¡Cree este equipo para ayudar a los demás! ¡Ahora se ha ido! ¡Fracase como miembro y cumplir con el propósito! ¡¿Cómo podré salvar la vida de alguien si no pudo salvarla!?"
Las palabras hicieron reflexionar a los demás. Ademas sus compañeros del equipo, lo conocían muy bien y Buneary siempre ha ayudado a los demás, sin importar lo que sea. Hubo ocasiones que lograr ayudarlo y fallo, pero nunca se quedo parado con los brazos cruzados.
Pero hoy no pudo hacer algo para ayudarla. Incluso cuando quería, no pudo por las ordenes de Snivy o porque estaba inmóvil. Por eso estaba tan triste. Y nadie la culpa.
"Tienes razón, Buneary." Dijo Snivy. "Pero yo soy el culpable. Yo sabía que Sneasel necesitaba ayuda. Yo la ignore."
"Recuerda que intentabas sacarnos de aquí, Snivy. Aunque odie admitirlo. No puedes ayudar a todos. Eso no es malo, es una realidad." Explicó Maria.
"Tal vez. Pero ni siquiera lo intente, Maria. Yo cree el equipo con Buneary con esos mismos valores y objetivo. Yo no soy el buen líder que todos creían que seria."
Esa parte, sino que todos a los que conocen a Snivy, tenían grandes expectativas sobre él. No se imagina como él tuvo que hacer para ser o mantener la compostura para seguir adelante y evitar mostrar cualquier signo de seguridad. O eso al menos ella cree.
Hablando de ella. comparando entre ella, Buneary y Snivy. No sentia que ha sido la mejor persona. También hubo ocaciones que pudo ayudar, pero no lo hizo. Por miedo o por que pensaba no cambiaria algo.
El motivo era para cuando seria periodista, sentiría que ya podría ser una mejor ayuda a los demás y que de alguna compensaría por los errores y a las personas que no ayudo en el pasado.
Recordó que su madre le dijo a ella una cosa muy importante. Lo suficiente para que Maria pudiera seguir adelante, sin importar las circunstancias o los tropiezos de su vida. Las palabras que necesitan ellos. Sus amigos. Y a ella misma.
"Buenas persona tienen buenas intenciones. No siempre sale como lo queremos. Pero seguimos adelante, sin importar lo que pase. Por las personas que nos quieren, las que están con nosotros y las que no están con nosotros. Eres una buena persona. Un buen amigo y no hay muchos que los considero así."
Aquellas palabras hicieron que Snivy sintiera conmovido. Recordaba a su hermano. Siempre le animaba, siempre las peores situaciones. Efectivamente Mario tenia una gran hermana.
Ademas, estaba convencido que sin importar que tan diferentes eran en apariencia, los humanos y los Pokémon o cualquier ser vivo, tienen alguien que los quiere, gente que amar e importar, sentimientos, motivaciones y sueños. Esos atributos hacen que esas especies sean iguales.
"No suenas que tengas muchos amigos." Dijo él.
"No. Tengo como tres o cuatro exactamente. Desearía tener más. Pero no soy sociable como Buneary o abierta. Siento que mi manera de pensar en muy diferente que no encajo en cualquier parte. Como si ni existiera. Además para que alguien fuera mi amigo, necesito que sea alguien que pueda confiar, sin importar lo que pase."
"¿Y nosotros cumplimos tus especificaciones?" Preguntó Snivy y ella sonrío, porque la respuesta era obvia.
"Sí. Todos ustedes."
Al principio, cuando los conoció. Pensaba que solamente eran un grupo de personas que desconfiaba, aunque tenían un objetivo en común. Sobrevivir y escapar. Pero ahora, ya no pensaba en eso. Tras todo lo que pasó, tras conocer a Buneary. Los consideraba a todos ellos como amigos, sin importar que tan diferentes sean; apariencia y personalidad. Incluso no le importaba considerar a Sneasel como amiga, si no hubiera pasado eso.
Tal vez, ella pudo hacer algo para impedir aquel momento.
Snivy se alegraba de escuchar eso. Realmente. Luego su sonrisa se fue y miro a Maria.
"Lo siento, Maria. Lo que tuviste que pasar. Y sobre tu mundo." Dijo Snivy.
"Esta bien, Snivy." Dijo Maria. "No es que mi mundo cambie cuando lo desee o como un Fenix al renacer desde las semillas. Es lo me toco, pero lo que puedo hacer es mi parte y hacer lo que pueda para mejorarlo."
Sin importar que tanto desee, no puede cambiar el mundo ella sola. Unicamente puede hacer su parte. Infundir información y la verdad a la gente. Para que cada uno haga su parte y haga algo a la sociedad, cualquier cosa sea su papel. Pero su obligación no era únicamente para ella, eran para los dos hermanos.
"Deseó que nos hubiéramos encontrado. En diferente situación." Dijo ella.
"Yo también." Dijo Snivy. "Yo también." Luego volvió a mirar a cada uno de ellos. "Ustedes tienen un futuro por delante. Una vida para vivir. Estoy dispuesto hacer que puedan tener esa vida y eso lo que hare."
Eso causó que Maria miro a Snivy, confundido. "¿A qué te refieres con-?" Ella paro hasta que vio un objeto en el látigo cepa de Snivy.
El dichoso objeto era el encendedor que ella le había regalado antes de que los atraparan. Debió mantenerlo oculto muy bien para que los Ingobernables no lo encontraran. Si no mal sospechaba, al parecer planea quemar las sogas que los sujetaba.
Pero si lo hacia, lo iban a descubrir antes que lo encienda. Necesitaría una distracción. También notaba que él lo miraba seriamente. Snivy quería que ella los distraiga. No sabía que era lo planea, pero confiaba en él, como él a ella.
Así que ella esta dispuesta hacerlo y afortunadamente, sabía como hacerlo.
"¿Mienshao, verdad?" Preguntó Maria a la líder de los Ingobernables, que ella la miro y de algunos de su insubordinados. "¿Puedo preguntarte algo?"
"¡Usted no tienes permitido hablar-!"
Un Meowth, dijo, pero fue interrumpido por Mienshao al momento que levanto su pata derecha sin mirarlo. Entonces abrió sus ojos, mirando a la humana.
"¿Qué quieres preguntar?" Preguntó ella.
"¿Qué clase de trato tienen entre ustedes y la Cruz Negra?"
Esa la duda que Maria y los demás lo tenían. Así que era una buena oportunidad para averiguarlo, especialmente preguntando al Pokémon que sabe más de esto.
"¿Para qué quieres saberlo?"
"Soy periodista. Mi trabajo es conseguir información e divulgarla. Pero como dudo mucho que podamos salir de aquí. Por lo menos necesito saberlo."
"Te voy a ser sincera. No importa la cantidad de preguntas, no te voy responder."
La verdad, esa aclaración ya la venia venir. Era demasiado obvio que alguien como Mienshao, no diera información así de fácil.
"Pero. Puedo revelarte un poco."
Maria empezó a escuchar cada palabra con mucha atención y seriamente. Los demás Ingobernables y el equipo de rescate le puso la atención.
"Esta bien. Te escucho." Dijo Maria.
"Cuando vinimos aquí, buscamos los secretos de Gothielle para nuestros fines y efectivamente los encontramos. Y obviamente los portales al mundo humano. Me quede bastante sorprendida con tu mundo y las cosas que han hecho. Estaba tan curiosa de como es la sociedad de tu especie y cómo funcionaban. Investigue con mis mejores hombres y recolectaba lo que podíamos, pero no lo suficiente. ¿Sabes por qué?"
"¿Por qué no querían que los humanos descubrieran a un grupo de malhechores de otra raza?"
Era obvio que no se dejaron ver visto, ya que de ser así, ella no estaría aquí.
"Por ahí va la cosa. Pero sí, no podíamos ser visto. Pero necesitábamos saber más sobre lo ya mencionado. Era obvio que necesitamos a un humano a quien nos otorgue los objetos especifico y que nos enseñe. No sabíamos quien seria la persona indicada, para 'confiar' y conseguirlos. Afortunadamente, escuchamos sobre la Cruz Negra y sus actos. Una grupo que tiene 'ciertas' similitudes con nosotros. Ellos eran los indicados. Por un mes de búsqueda, damos en los aposentos de Salazar."
"Mi primer encuentro con Salazar fue 'memorable'."
Eso sí lo puedo creer. Pensó Maria.
"Tras que se calmaron las cosas, empezamos a discutir y negociar. Llegamos a un acuerdo. Nosotros le pagamos y ellos nos daba los objetos."
"¿Solo eso? ¿Con qué les pagaban?"
Había preguntado, ya que dudaba que ellos aceptara los Poké. Ademas faltaba averiguar lo de Rojas.
"No, solo eso, también unos servicios y les pagamos con gemas de nuestro mundo. Ahora sobre los servicios que mencione, necesitaba que ellos nos enseñaran una cosa típica de los humanos."
Capto la curiosidad de Maria al escuchar eso. ¿A qué se refería al aprender una cosa de los humanos?
"¿Qué cosa?"
"Tu sabes. Cruzar las linea. Es lo mejor que saben hacer. Especialmente que ustedes son capaz de quitar una vida."
En ese momento, Maria quedo impactado al escuchar eso. La parte de la especie humana, su especie era capaz de matar otro humano. Esa parte le hizo enojar a Maria.
"Admiro que han logrado muchas cosas: descubrimientos especiales, creación de miles civilizaciones, invenciones y los famosos avances tecnológicos. Rompieron sus limites. Han logrado mucho que nosotros los Pokémon. Incluso su tecnología puede ser rival de los Pokémon Legendarios. Y todo porque ustedes saben lo que tienen que hacer para cumplirlo. Esa característica lo quiero que mis hombres lo aprendan para cumplir con tu objetivo."
"¿Qué objetivo? ¡¿Qué planeas?!"
"Ya revele lo suficiente. Tú querías saber el trato y te lo conte. Cuando atrapemos a tu hermano, seguiremos mejorando la poción. Para que Rojas pueda enseñar como un Pokémon puede matar a-"
"¡NUNCA LO APRENDERAN!" Gritó Maria, muy enojada e interrumpiendo a la Ingobernable que no le parecía importarle. "¡Ellos no son como nosotros! ¡Nunca aprenderán matar a alguien! ¡Son Pokémon, no humanos-!"
"¿Así que admites la verdad?" Dijo Mienshao, haciendo que Maria guardara silencio. Ella miraba la humana con atención, viendo su emociones. "Veo en tu mirada, intentas negar la verdad de tu especie. La cruel verdad que tu sabes que es realidad. La realidad que odias tu propia especie por lo que ha hecho. Pero también veo que intentas cambiar eso. Que el humano cambie. ¿Por qué? ¿Por qué peleas? ¿Por tí? ¿O por alguien?"
Maria detestaba a Mienshao. Porque cada palabra que había dicho estaban en lo correcto. No era una ingenua o inocente como su hermano. La historia siempre marco que los humanos cruzaban la linea por mucho tiempo. Incluso el tiempo presente, aun existe personas no valoran la vida humana. Era confortante que veía otra especie inteligente como los Pokémon no han hecho eso.
Le envidiaba.
Pero también era cierto que tenia el objetivo para cambiar a la sociedad actual. Por gente como Mario y como Buneary que veía el bien en todos. Personas como ellos deben de existir en su mundo. Luchando contra las injusticias para un mañana. Había una esperanza para su especie.
Una oportunidad que estaba dispuesta tomarlo.
"Sí." Afirmo Maria, con una mirada determinada. "Por alguien y por mí. Puede que tarde muchísimo tiempo para cumplir eso que tal vez no vea ese mañana. Pero no dejare que gente como tu me diga lo contrario. Porque lo veo posible. Ayudare a quien lo necesite o moriré en el intento."
Las dos se miraron entre si. Ambas mujeres tenían dos ideologías muy diferentes y objetivos. Lo que tienen en común, es que para nada del mundo haría cambiar su opinión.
"Ya somos dos."
Las dos voltearon a ver a Snivy, quien había hablado. Entonces vieron que con el encendedor había quemado las cuerdas a tal punto que en cualquier momento se liberaría.
Druddigon hablo. "¡Agárrenlo!" Ordenó él y un Haunter fue tras él.
Mienshao miro a la humana, con poco de sorpresa en su rostro. Ella no le habló solamente para que le respondiera, también su atención para que aquel Snivy se liberara.
Chica lista. Pensó ella.
Cuando Haunter iba agarrar a Snivy, él logro liberarse por completo e impulso su cuerpo para evitar al Pokémon fantasma por arriba de él. Un Politoed intento también agarrarlo, pero él hizo un giro hacia abajo.
Luego él ataco con hoja aguda por detrás del Pokémon que terminó lanzado hacia su compañero, que este ultimo lo termino atrapando. Snivy corrió hacia ellos y Politoed, volteo y ataco con puño hielo. El tipo planta salto sobre él y Politoed giro nuevamente para atacarlo con el mismo movimiento. Pero en ese momento uso cola para agarrar Haunter y usando tanto su peso y la fuerza de su cola, hizo una Frankesnteiner. No solo fue lastimado por aquel movimiento de lucha libre, Politoed lo había lastimado accidentalmente con puño hielo al intentar a atacar al líder.
En ese momento, Snivy uso ciclón de hojas en los dos Pokémon. Como Politoed es tipo agua y Haunter es también es un tipo veneno, lo que significa que tienen desventaja a los tipos planta, haciendo que los ataques de Snivy sean muy efectivos.
Los dos Ingobernables estaban en el suelo, pero no derrotados, aunque bastantes lastimados.
Los demás estaban impresionados o enojados de la habilidad de combate de Snivy. Ese chico es bastante bueno. Pensó Gardevoir.
Los Ingobernables no tuvieron problemas en rodearlo, haciendo que estuviera en un dilema. Sus amigos, incluso Buneary que miró que preocupación a Snivy. No quería que le pasara lo mismo que Sneasel. Pero estaba atada y estaba obligada a ver todo nuevamente. Ahora todo dependía de él, que mostraba valor en su mirada, mientras que miraba a su alrededor.
Antes que nada, Machamp dio un paso al frente. "Este enano es todo mío." Dijo él, con una sonrisa en su rostro.
Druddigon no le gustaba que Machamp exigiera pelear solo contra él, ya que no era nadie para exigir. "Tu no das las ordenes aquí y tampoco es tu casa. Todos ustedes, atraparlo."
"No es necesario. Puedo con él sin ninguna dificultad."
"Entiende, yo te di una orden y debes-."
"Déjalo que luche, Druddigon." Interrumpio Mienshao, causando que él la mire.
"¿Señora?"
"Si quiere tener su 'diversión', que la tenga." Entonces miro a Machamp. "Pero te advierto si te gana, habrá consecuencias. ¿Entendiste?"
"Sí." Dijo con una sonrisa, al saber que ella le dio lo que pedía. "Pero seamos realista. ¿Él, venciéndome? Eso no va a pasar."
Claramente aquel matón lo estaba subestimando y todos lo sabía . Snivy, sabía que esto no sera fácil vencerlo. Ese sujeto era muy fuerte y resistente, pero lo más probable que no sea muy veloz e inteligente. Si usaba bien su cabeza y esperaba la oportunidad perfecta, lo derrotaría.
Pero ganarle no era la prioridad. Su prioridad era salvar a sus amigos. Si lo derrotara, seguramente terminaría cansado y los demás Ingobernables lo atraparan sin problemas y todo habra terminado.
Tendría que buscar la forma de liberarlos en el medio del combate. Pero seguramente que Mienshao y Gardevoir sospecharían de Snivy si actuaba raro en algún punto de la batalla. Tendría que dar un espectáculo para que no sospecharan. Afortunadamente él es un luchador. Y los luchadores son los mejores en hacer un espectáculo.
"Entonces adelante. Utiliza esa fuerza en mi si te crees tan fuerte como presumes." Dijo Snivy, determinado.
"¡Me parece bien!" Dijo Machamp y atacó con puño dinámico.
Snivy salto hacia atrás, evadiendo el golpe. Snivy se sorprendió con la velocidad del ataque. Él entonces retrocedió a una distancia segura y uso ciclón de hoja.
Como él esperaba, el ataque no le hizo gran daño. Ataco con corte karate y Snivy se movió por un lado. Uso hoja aguda y ataco al brazo izquierdo inferior, luego uso el mismo movimiento en la pierna derecha. Machamp uso puño dinámico y él esquivo, pasando por debajo por el y ataco la espalda del matón con hoja aguda.
Machamp, trato de atacarlo con golpe karate y Snivy, lo esquivo. Pero en ese momento, agarro el brazo del Pokémon y se dejo impulsar por aquella para volar y caer en el tronco que estuvo atrapado anteriormente.
Él Ingobernable se enojo, ya que no pudo acertar un solo golpe en el. No tenía gran daño, pero lo suficiente para considerarlo una molestia. Snivy usó Enrosque. Un movimiento que aumenta el ataque, defensa y precisión del usuario. Necesitará hacer ataques directos y precisos, sobretodo evitar los contraataques lo más posible para cansarlo y usar su manera tradicional para luchar. No podía hacer un movimiento de lucha libre a él o usar el látigo cepa, ya que no surtiría un efecto y terminaría exponiéndose a ser golpeado.
El Pokémon de tipo lucha corrió hacia él, para no perder el tiempo. Desde arriba, Snivy usó ciclón de hojas. Él Pokémon no sufrió mucho daño, mientras que aún corría hacia delante. Al llegar, usó tajo cruzado que despedazó el troncó. Él líder saltó hacía un lado, pero uno de los brazos de Machamp, atrapó a Snivy y arrojó hacia el suelo.
Tirado en el suelo, usó enrosque, que aumentó el ataque, defensa y precisión una vez más. Se levantó y usó ciclón de hojas. El ataque ya parecía afectarle al villano, pero aguantaba y siguió corriendo hacia el tipo planta.
Snivy, no dudo y usó de nuevo el movimiento que acertó. Machamp atacó con golpe dinámico. Él lo evadió, pero el golpe destruyó parte del suelo y Snivy fue impulsado por la fuerza del ataque. Snivy se levantó del suelo y fue al Ingobernable para atacarlo directamente. Machamp usó golpe kárate, pero se deslizó y atacó con hoja aguda al estómago. Machamp, luego trató de pisarlo, pero de nuevo lo evadió y atacó al abdomen del Pokémon. Snivy, retrocedió de nuevo y volvió atacarlo. Aunque esta vez, Machamp agarró la cola del tipo planta y lo arrojó hacia arriba.
Él líder estaba en aprietos. Machamp estaba listo para golpear a Snivy en cuando cayera al suelo y él lo sabía. Lo veía. Entonces desde el medio del aire, usos ciclón de hojas y él matón utilizó unos de sus brazos para protegerse su cara. Ahora Snivy usó su hoja aguda y giro velozmente que parecía un halo verde hasta que impacto la cabeza del Ingobernable. Eso causó que rebotó y en el medio del aire, iba usar ciclón de hojas, nuevamente si no fuera que Machamp usó puntapié exitosamente y usó tajo cruzado que mandó volando a Snivy hacia dos Ingobernables.
Cuando cayó cerca de ellos, los dos lo levantaron y empujaron sin importar lo lastimado que estaba. En ese momento, Machamp agarró a Snivy con su brazos superiores el cuerpo y los brazos inferiores la cola. Dejando a él, sin ninguna posibilidad de liberarse.
Ese sería el comienzo, ya que con sus fuerzas, empezó a apretarlo. Snivy, empezó a gritar de dolor por aquel sufrimiento.
Sus amigos no podían evitar mirar toda esa escena con preocupación y miedo. Especialmente Buneary que no podía evitar recordar lo que había pasado a Sneasel, ya que su buen amigo, está pasando una situación similar.
"¡Ya déjalo! ¡Tu, pedazo de idiota!" Gritó Maria, pero Machamp, no le importó lo que decía, mientras que se reía.
Mientras tanto, Snivy pensó. Esto no puede acabar así. No después por lo que pasamos. No después lo que hicimos. Todo para escapar y vivir. ¡Agh! Yo, Uh... yo... ¡Yo los voy a sacar de aquí!
Entonces Snivy, usó su látigo cepa y empezó a golpea al rostro del Ingobernable. Aquel Pokémon tenía sus manos ocupadas y no podía hacer algo para evitar ser golpeado, pero lo que podía hacer es aumentar la fuerza del apretón cada segundo. Él gritó brevemente, aunque volvió a usar el látigo sin importar del dolor. Una, otra y otra vez. En ese momento, el golpe de ambos látigos funcionó y Machamp lo soltó.
Snivy, estaba totalmente a dolorido. Todo su cuerpo estaba muy lastimado. Apenas si podía estar de pie. Estaba inmovilizado. Machamp por otra parte, el último golpe lo ha dejado muy enojado y es muy seguro que hará a Snivy pagar por eso. Miró al tipo planta y corrió hacia él para dar el golpe definitivo que daría el final de la batalla
Tenía que hacer algo. Tenía que exigir a su cuerpo una vez más. Cuando estaba a punto de llegar. Usó ciclón de hojas una vez más. Pero el movimiento no fue para Machamp, sino al todo su alrededor, haciendo que fuese difícil de ver.
Mienshao, tenía un mal presentimiento sobre esto. Sabía que la manera que Snivy usó ese movimiento, no era para derrotar a Machamp, sino para intentar para liberar a sus amigos.
"Graveler, Lioone. Adentro." Ordenó Mienshao y los dos entraron.
Esperaba que con los dos y Machamp adentro, sean los suficientes para atraparlo. Ella sabía que todavía estaba muy lejos de caer desmayado, pero después del apretón, le seria muy difícil rescatar o luchar contra ellos.
Entonces empezó a escuchar golpes y vio una figura salir con impresionante velocidad. Cuando lo vio, reconoció que era Lioone. Esto no era obra del Snivy, no creía que fuera lo suficientemente fuerte para dejar así a un Pokémon.
Luego se escucharon más golpes desde adentro. Parecía que era un batalla completamente difícil y sin un posible ganador.
En ese momento. La tormenta de hojas se despejó y vio que el equipo de rescate se habían liberado. Veía que las cuerdas fueron destrozadas por el ciclón de hojas del Snivy. Pero lo más que resaltaba, era ver Machamp y Graveler, estaban a punto de golpearse entre si, si no fuera que Machamp miró al Pokémon.
"¿¡Qué están haciendo!? ¡Pedazos de idiotas!" Grito Druddigon, enojado.
"¡Creí que él era él otro!" Dijo Machamp.
"¡Si eso trataba de decirte, cuando tú pegaste a Lioone, menso!" Dijo Graveler, enfadado
"¡¿Qué cosa?!" Preguntó Machamp, insultado y considerando golpearlo, pero ahora intencional.
Entonces Mienshao suspiró. Ya no es fácil conseguir miembros competentes en el día de hoy. Solo hay inútiles.
Pero concentrándose de nuevo el problema, los cinco se encontraba en libertad, aunque todos los Ingobernables tenían sus ojos fijados en ellos. Mientras que nuestros héroes miraban a su alrededor con preocupación y enojo.
"¿Snivy, estas bien?" Preguntó Maria, aunque sabía que era una pregunta tonta y veía claramente como estaba.
"Mal." Respondió Snivy. "Pero no estoy tan mal."
"Me sorprendes que hayas logrado liberar a tus amigos. Muy sorprendente." Mienshao elogió a Snivy. "Sin embargo no los has salvado. Lo has metido en un mal predicamento."
Snivy estaba de acuerdo con Mienshao, no pensó bien las cosas y lo metió en un gran problema. "Nunca hago planes con tanta anticipación. Pero no me voy a dar por vencido. Los voy a ayudar. Cueste lo que cueste."
"Snivy..." Dijo Buneary, impactada por las palabras de Snivy y la determinación de su amigo.
"Maria. Sácalos de aquí. Yo haré lo imposible para mantenerlos a raya."
"No vamos a dejarte atrás." Dijo Maria.
"Maria, yo-."
"Incluso si quisiéramos, no hay forma que podemos evadirlos. Extraño que lo diga, pelearemos juntos." Dijo Cubone. "Y luego salimos corriendo. O morimos juntos. Al menos no me moriré solo."
Era muy claro que él no se iba a ninguna parte. Sin importar que mucho lo desee. Estaría dispuesto a luchar. Especialmente que luchar no era una de sus cosas más favoritas en el mundo.
"A mi no me importa morir. Pero sin antes congelar a esa bruja personalmente." Dijo Vulpix, determinada y sin miedo.
Ya eran tres que se quedarían a luchar junto al líder de equipo. Pero la única que no estaba segura era Buneary. Después de lo que hizo Snivy, lo ha dejado sin palabras. Ahora que los cuatro están dispuestos estar unidos y enfrentar a un enemigo común, ella no sabía que hacer.
"Respecto su valentía. Pero teniendo dos de los suyos heridos y que tienen desventaja numérica, no es muy inteligente enfrentarnos. Especialmente a mí y a los mis dos más de confianza." Dijo Mienshao, refiriendo a Gardevoir y Druddigon.
Maria, cubrió su herida de su hombro. Odiaba que tuviera razón. Con ella y Snivy lastimados, no hay mucho que podían hacer. Tal vez, podría dar más en la batalla. Pero ella no podría. Estaba fatalmente herida, estaba demasiado cansada. Además de que entre todos los que aquí presente, no podía pelear. Era un estorbo para sus amigos.
Pero ella no era la única persona. Con Cubone sin su hueso y Vulpix con un solo movimiento, esto no dudaría mucho.
"La derrota es inevitable. Deberían rendirse. Se salvarían del triste destino de la tonta de Sneasel."
"¡Ella no era tonta!" Gritó Buneary, captando la atención de todos los de aquí presentes.
Finalmente Buneary, su estado de ánimo ha cambiado. Ella ya no se mostraba triste, sino con enojo. Algo que era también muy raro de presenciar.
"Sneasel era uno de los Pokémon más astutos que he conocido y también de los más geniales. Desearía ser su amiga. Realmente lo quería. Pero ya no pude serlo. Ni tampoco salvarla." Su voz se había apoderado de tristeza por un momento, pero luego cambió de nuevo, ahora a una determinada. "¡Pero lo que puedo hacer es proteger a mis amigos! ¡Y no voy a perder a nadie más! ¡Así que peleare por ellos y por ella!"
En ese momento, Buneary volvió a ser la misma. Ella no era gran fan de resolver las cosas con violencia, pero sabía muy bien que no se puede y tampoco era su intención ahora. Buneary luchará, pero con el motivo de proteger a los que quiere.
Las palabras de Buneary, hicieron que los demás de sus amigos a impulsar a luchar, sin importar del gran desventaja.
Mienshao para nada impresionada, se les quedó mirando. "¿Así que seguirán con su plan de luchar inútilmente para escapar de aquí?"
La pregunta hizo que Snivy, mirada a los demás. Buscando una aprobación. Cubone, parecía estar de acuerdo. Buneary miraba con una sonrisa, determinada a él. Maria, levantó el pulgar. Y Vulpix, solamente asentó.
Con todo eso, Snivy miró a Mienshao. "Considéralo un hecho."
Tras esto, Mienshao habló. "Como ustedes quieran." Ella les dio la espalda al equipo y miró a Gardevoir. "Acábenlos."
Ella se alejó a una distancia y el resto de los Ingobernables, con excepción a Druddigon y Gardevoir, empezaron a rodearlos. Nuestros héroes, permanecieron juntos y miraban a cada Ingobernables, viendo quién iba atacar y a quien atacar.
Antes que nada, todos los presentes, escucharon grandes ruidos. Ruidos de golpes y ataques potentes afuera de la habitación. Todos miraron a la puerta con preocupación y sorpresa. Incluso los Ingobernables parecían muy asustados.
"¿Qué está pasando?" Preguntó un Meowth, muy preocupado.
"Cálmate." Dijo Druddigon, aunque tampoco sabía que pasaba.
De repente se escucharon gritos, que hicieron que aumentara el miedo entre ellos. Maria, miró a sus amigos, pero también ellos no tenían una sospecha de lo que podía ser.
Entonces un Drowsee, entró por esa puerta y la cerró rápidamente, muy asustado. "¿Qué estaba pasando ahí afuera?" Preguntó Gardevoir.
El Pokémon, estaba muy asustado. Trataba de tranquilizarse, pero no podía. Aunque no era problema era hablar. "¡H-hay otro grupo de Pokémon en el castillo!"
"¿Otros?" Dijo Maria, curiosa.
"¿¡Qué grupo!?" Preguntó Druddigon, inquietado en saber quiénes eran.
"¡No lo sabemos! ¡Son muy fuertes! ¡Pero uno de ellos, es otra cosa! ¡Ella es Giratina encarnada! ¡Es imparable!"
Con la poca descripción, Snivy reflexionó. Era claramente que aquel Pokémon que iba con ellos, era demasiado fuerte. También dijo que era como Giratina encarnada, alguien que podría ser muy furiosa. Pero también que era una mujer. Con todas esas características, solo podría ser-.
"¿Snivy, no crees-?"
"Tiene que ser." Interrumpió Snivy a Buneary.
Druddigon habló de nuevo, con el tono autoritario. "Entonces que esperas y regresa a pelear"
"¡No, por favor, no! ¡No podré ganar! ¡Si apenas logre escapar de ellos! ¡Nos van encontrar y-!"
De repente, un poderoso ataque destruye la puerta y noqueando el Pokémon. Segundos después pasaría un Pokémon de tipo dragón con un rugido. Asustando a varios Ingobernables y a Maria.
"¡¿Qué rayos es eso?!" Preguntó ella, asustada.
"¿Oh, ella? Es la mamá de Deino." Dijo Buneary, tranquila.
"¡¿Su qué?!"
Volvió a mirar a Hydreigon. Tenía rasgos comunes con Deino; como el pelaje azul y negro. Pero se veía muy diferente. Luego recordó sobre la evolución. Una cosa muy importante que hace cambiarlos fisicamente a lo largo de su vida. Como no sabe sobre la evolución, no podia imaginarse como pasa y funciona.
"¿Pero qué esta haciendo ella aquí? No es que me moleste, ¿pero cómo?" Preguntó Cubone.
Tenia razón, ¿Qué hace aquí? Es mas, ¿cómo supo que estaban en problemas y cómo los encontró en este lugar?
Luego aparecieron otros Pokémon. Grumpig y Decidueye del gremio del pueblo Chaparro, algo que les sorprendió al equipo de rescate al verlos. Aun más al ver a Ursaring y Lopunny. Todos ellos con un propósito, rescatarlos.
Eso causo que Los Pokémon del equipo se pusieran alegres al verlos aquí. No esperaban que estarían tan rápido aquí.
Maria miro a Snivy. "¿Qué significa esto?"
"Un chance." Dijo Snivy. "Tenemos un chance."
