Más besitos. Está vez, con Naruhina =).


Beso XI: Espalda


Hinata canturreaba mientras subía la última caja al altillo. Había sido un día muy fructífero. Quizás porque Naruto estaba de misión y ella había tenido que encargarse de recoger todas las cosas que habían llegado. No le molestaba. Más bien, le emocionaba encontrar sus cosas mezcladas en cajas con las de Naruto.

Se quedó mirando el trabajo satisfecha, tan metida en sus pensamientos e ilusiones que no presintió a su espalda al hombre hasta que la rodeó con sus brazos. Dio un respingo y tras mirar, se echó a reír.

—¡Naruto-kun! —exclamó—. Bienvenido a casa.

Él le devolvió una sonrisa antes de enterrar su rostro en su espalda de forma que su camiseta se levantó. Avergonzada, tiró, pero él continuó hasta que sus labios rozaron su piel. Un beso largo, con su aliento cosquilleándole la piel y su lengua marcando un sendero más abajo hacia sus nalgas.

Hinata se llevó una mano a la boca antes de gemir.

Su recién marido siempre era capaz de volverla loca.