¡Hola gente! Actualización sorpresa XD
OBSERVO EN SILENCIO A LA NERVIOSA MESERA ALEJARSE CON MI ORDEN. Ya no podía mantenerme al margen por más tiempo. No después de ver a Tanya quedarse en el bosque los próximos días para evitar a Jack. Sigue empecinada en resistirse a pesar de mis palabras, las advertencias de Edward y las acciones del oficial. Piensa seguir negando sus sentimientos por ¿orgullo? ¿Temor? ¿Estupidez? No sabía y dudaba que ella tuviera idea de lo que estaba haciendo. Perderse el cumpleaños de Jack sólo retrasaría lo inevitable y no se lo permitiré. No sabiendo que este podría ser el último cumpleaños de Jack Lancaster como humano… o su penúltimo.
Aún no estaba segura.
Las versiones vampiras de Jack en mis visiones no lucían mayores de lo que es actualmente. Su conversión será en tres años máximo.
—Entonces, ¿será uno de los nuestros? —susurra Jasper, haciendo una mueca.
Nadie podía sentir las emociones de Jack como Jaz. Reconocía la sinceridad en sus sentimientos hacia Tanya y sus intenciones hacia nosotros. También tiene una noción más clara de lo apasionado que es Jack y lo cerca de la superficie que está esa intensidad, aguardando a ser liberada. La idea de Jack revoloteando por ahí como un neófito lo preocupaba profundamente.
Asentí sonriendo, mientras jugueteaban con los dedos de su mano para distraerlo de su preocupación y nuestros aromáticos alrededores.
—Pero también lo has visto morir.
Fue mi turno de hacer una mueca. No me gustaba pensar en ese escenario. Había visto suficiente de Jack en su futuro y presente como para empezarme a encariñar con él.
—Si Tanya supiera las posibilidades…
—Sólo se resistirá con más empeño—.aseveré con frustración—.Y no ayudará a nadie.
No importa que tanto Tanya se resista. Podría poner continentes entre ellos y sólo empeorará las cosas. El futuro de Jack es una moneda, y sus dos caras son: cadáver o vampiro. La moneda ya fue lanzada y el destino es la gravedad que la hará caer sobre alguna de sus caras.
La primera vez que vi a Jack con claridad, supe que su muerte dispararía terribles eventos. Primero, la devastación que traería para Tanya. Luego, la eventual destrucción de nuestra familia en manos de los Vulturis.
¿Cómo una cosa desencadenaba la otra?
No tengo idea.
Cuando Tanya quiso marcharse de nuestra casa tras conocer a Jack, mentí. Bueno, Edward y yo mentimos. No la vimos cediendo ante la tentación. La vimos apartándose de nuestra familia, rompiendo el corazón de Kate. La vimos siendo consumida por la soledad y la tristeza. Ella buscaría a los Vulturis eventualmente para ser ejecutada. Y también vimos a Jack Lancaster.
Lo vimos vistiendo una capa oscura demasiado familiar, sentado en medio de una enorme fogata. El olor a veneno quemado ese extiende por encima de la blanca nieve. Las llamas iluminan su piel olivácea y resaltan su belleza fuera de este mundo. Tardo un segundo en darme cuenta que soy yo quien estaba en la fogata. Me estaba quemando y quería gritar pero no sentía dolor. No físico de todos modos. Jasper estaba muerto. Todos habían muerto. Podía sentir el peso de la perdida en mi corazón, la agonía del conocimiento, y podía ver todo ese dolor reflejado en su torturada mirada carmesí.
En un futuro con Tanya muerta, Jack de alguna forma terminaría convirtiéndose en vampiro, se unirá a los Vulturis y nos exterminará al resto. No era un futuro atractivo, pero evidenciaba que Jack poseerá un don peculiar. Lo suficientemente poderoso para erradicar a mi familia pero desconozco de que se tratará. No importaba de todos modos. Como arte de magia, una vez que Tanya decidió quedarse, ese futuro cambió radicalmente.
—Alice, hay algo que no me estás diciendo.
—Sí, y preferiría no hablar de ello. —no me gustaba mentirle.
Toda aquella pena y dolor fue borrada cuando comencé a tener visiones de ellos y nosotros junto con ellos. Jack no será nuestro enemigo o destructor ahora que Tanya se quedó, lo cual debería ser relajante pero... Nadie necesitaba saber lo que había visto. Ese fue el acuerdo que alcancé con Edward.
Mientras más personas estuvieran al tanto del potencial de Jack, más viscerales serán las reacciones hacia él. El miedo a lo desconocido era una realidad de la cual los vampiros no escapábamos. Si ya no existía un futuro con Jack en el aquelarre de los Vulturis, su potencial podría ser considerado una amenaza por ellos, en especial, si Tanya lo acepta como compañero.
—Entonces, tienes que dejar de preocuparte.—suspira contra mi oreja.
Sentí mis huesos esponjarse un poco. Justo cuando iba a besar su mejilla, relampaguea ante mis ojos la imagen de dos hombres en uniforme azul ingresando a la Cafetería.
—Están por llegar—dije parpadeando para disipar la imagen—.Será mejor que vayas al baño.
—Mi esposa quiere conspirar con dos hombres de enta con diversión, alejándose un poco—. ¿Debería estar preocupado?
Golpeé su hombro con mi mano, riendo.
—No seas absurdo, Jaz. Será más fácil que cedan si no estás aquí, haciéndoles caras.
Jaz frunció el ceño.
—Soy perfectamente capaz de mantenerme impasible.
—Lo sé y los vas a intimidar de cualquier forma.
Suspira derrotado antes de levantarse de su silla.
— ¿Diez minutos?
—Ni un segundo más. —prometí con una sonrisa.
Mientras lo observaba caminar hacia el servicio de caballeros, mis pensamientos se desviaron rápidamente a las visiones particularmente repetitivas y nítidas que había estado teniendo los últimos días.
En una de ellas reina la desesperación. El fondo es un bosque. Hay alguien acostado sobre el suelo, inmóvil sobre el barro. Su ropa está mugrosa y ensangrentada. Su cabeza yace inclinada hacia un costado. Su rostro está muy pálido y sus ojos verdes distantes, opacos. Miran a la nada. Tanya está sobre él, sus manos ensangrentadas tiemblan ansiosas, sus ojos carmesís horrorizados... La imagen salta entonces a Tanya en Volterra y bueno, sólo hay una razón porque la que Tanya iría ahí. Ella no soportará lastimarlo. No podrá vivir consigo misma.
Suspiré.
Debido a las otras esporádicas visiones que los he visto protagonizar las próximas semanas, estoy segura que a Tanya se le está acabando la resistencia. Ya lo he visto. Más o menos. Es imposible encontrarle sentido al océano de imágenes distorsionadas que me aturde por momentos. Es como una explosión de pasión, rabia, desconfianza y dolor. Es complicado ordenar todo aquello, pero he encontrado tres aspectos determinantes:
1) Jack seguirá tentando su suerte con Tanya.
2) Tanya es la única a quien he visto matarlo.
3) Hay un muchos irritantes espacios en blanco entre eventos que inutilizan mi don.
Me estaba aferrando a un final en particular. Sin duda, el más optimista que he visto hasta ahora. En esa breve visión ambos están envueltos en los brazos del otro. La luz que entra en la habitación diluye los contornos de sus cuerpos en luminiscencia. Su desnudez está cubierta hasta la cintura por una sábana blanca. La cama es enorme pero están tan pegados que sólo ocupan una cuarta parte de ella. Sus frentes descansan una sobre la otra. En esta visión Jack es uno de los nuestros; sus ojos dorados brillan fascinados mientras la adoración cuelga de los ojos de Tanya. Están perdidamente enamorados o lo estarán.
La oportunidad de traer esa imagen a la realidad lo más pronto posible, es lo que me trajo a este lugar.
La campana de la entrada principal me saca de mis pensamientos. Los dos humanos que había estado esperando finalmente ingresaron al local. Con los uniformes azul marino de la policía lucían más parecidos de lo que realmente eran. Uno de ellos era rubio de ojos azules y con nariz aguileña, posiblemente por una fractura mal curada. El otro era castaño de ojos marrones y tenía un hoyuelo en la barbilla. Los había visto interactuando con Jack en mis visiones. Por su dinámica, sé que son amigos.
Ambos se acercan al mostrador con rapidez, hambrientos. Me alegré por haber previsto aquello. El rubio levantó la cabeza, escaneando los alrededores, mientras su amigo sopesaba opciones. Por suerte, no tardó mucho en notarme. Su boca se abrió un poco antes de desviar la mirada. Después de unos segundos volvió a mirar en mi dirección y le sonreí en respuesta.
Sus ojos amenazaron con salirse de sus cuencas.
—Alice Cullen está aquí—dice casi sin aliento, apenas llamando la atención de su acompañante. El castaño arqueo una ceja hacia su amigo—. Luke, Alice Cullen está aquí y nos está mirando.
Luke, el humano de cabello castaño gira la cabeza sin disimulo, siguiendo la mirada de su amigo. Amplié mi sonrisa desde el extremo opuesto de la cafetería- justo donde suelen sentarse. Levanté la mano y moví el dedo índice para indicarles que me acompañaran.
Boquiabiertos, se giran para lanzar una mirada sobre sus hombros. Una vez confirman que estoy saludándolos a ellos, comparten una mirada de soslayo.
— ¿Por qué quiere hablar con nosotros? —preguntó Shawn con un tono urgido—.No lo hizo ni si quiera cuando estábamos en preparatoria.
—No lo sé—susurra Luke, mirándome sin entender pero con abierta curiosidad—.Bueno, no es de caballeros hacer esperar a una dama.
— ¡¿Qué?! — chilla el rubio, ganándose la mirada supresora de algunos clientes. El hombre se sonroja un poco antes de modular su voz—. ¿Estás loco?
— ¿Qué crees que va a hacer, Shawn? —.replica el castaño con una sonrisa burlona—. ¿Secuestrarnos y torturarnos?
"No tendría que llegar tan lejos."
Aquello de alguna forma tranquilizo al rubio y ambos se acercaron. Inseguros sobre si tomar asiento o no, se quedan de pie detrás de las sillas enfrente a mí.
—Buenos días, Luke, Shawn—.saludé amistosamente con una sonrisa. Sus corazones se aceleran estrepitosamente. No esperaban que supiera sus nombres— ¿Gustan sentarse conmigo un momento? Hay algo de lo que me gustaría hablarles.
Se sientan de inmediato, sin dejar de mirarme con una combinación entre alerta y curiosidad. La mesera se acercó rápidamente, con dos cafés en sus manos y una caja de donas glaseadas.
—Aquí tiene.
—Muchas gracias.
No termine de decir las palabras cuando la chica se había ido. Sin darle importancia, levanté la mirada hacia los oficiales.
—Me tomé la libertad de pedir café y una caja de donas para ustedes. Espero que no les moleste.
Miraron hacia los alimentos como si fuera una especie de arca perdida antes de mirarme a mí.
—Oh, vaya, gracias.
—No tenía que molestarse. —señala el rubio con evidente incomodidad. Era normal. Sus instintos estaban gritando ahora mismo.
—No fue una molestia—comenté sonriendo, en un intento de relajarlo.
Sus rostros se sonrojaron inmediatamente. Luke fue el primero en desviar su atención hacia la taza de café frente a él.
—Oh, justo como me gusta. —deja escapar tras el primer sorbo.
—Me alegra haber acertado.
Shawn dio un sorbo a su café y pestaño sorprendido. Espero unos segundos aguardando porque bajaran la guardia. Una vez roto el hielo, debía poner en marcha la fiesta de cumpleaños de los gemelos. Para ello, debo convencer a Luke y Shawn, amigos y organizadores de la fiesta sorpresa de Jack, de planear una fiesta.
"O mejor aún, dejarme planearla."
Shawn es el primero en volcar su atención a mí.
—Bueno, eh… Alice… ¿qué haces aquí?
La pregunta o su nivel de rudeza no me sorprendieron pero sabía que Jasper no reaccionaría bien a ello. Ya lo había visto venir. Shawn es por mucho más directo de los amigos de Jack.
El castaño, horrorizado con la rudeza de su amigo, le lanzó una mirada de reprobación.
—Lo que Shawn quiere decir es, —se apresuró a añadir— ¿en qué podemos ayudarte?
Luke, por otro lado, era el más diplomático.
—Escuché de Charlie que estaban organizando una fiesta de cumpleaños sorpresa para Jack y quisiera ayudarlos.
—Bueno, ya avanzamos mucho en nuestros planes y…—comenzó Shawn con cautela.
—Pensábamos arrastrar a Jack a Las Vegas por un par de días. —confiesa Lucas evidentemente emocionado.
Sonreí.
—Suena emocionante. Estoy segura que se divertirán mucho—.aseguré. Ya lo había visto. Jack iría con ellos a Nevada una vez le entregará su regalo a Zachary, pero aquello retrasaría su avance con Tanya—. ¿Podrían decirme cómo puedo ayudarlos para la fiesta?
—Eh, ¿cuál fiesta?—indaga el castaño.
—Me refiero a la fiesta que harán antes de irse a Las Vegas. La fiesta en la que los amigos y familiares de los gemelos estarán para conmemorar su cumpleaños—explique con lujo de detalles—. Charlie cuenta con ustedes para sorprender a Jack, ¿saben?
Los rostros de ambos hombres se paralizaron casi como si no hubieran olvidado de aquello.
—Piensan celebrar su cumpleaños por todo lo alto, ¿cierto? — presioné, sabiendo que no era así—.No todos los años se cumple 25.
—Ah, bueno, no pensábamos involucrar a tantas personas en nuestros planes.
Soy consciente de ello. Literalmente, era una escapa a las Vegas entre tres hombres solteros. Tanya odiará cada minuto que Jack esté allá –bueno, lo hará cuando se entere- y aguardará su regreso hecha una furia.
— ¿En serio? ¿A cuántas personas pensaban invitar?—pregunté con morbosa curiosidad a pesar de conocer la respuesta.
—En realidad, no pensábamos hacer una fiesta aquí en el pueblo—confiesa Luke, sonrojándose un poco.
—Ni si quiera sabíamos que el jefe esperaba que hiciéramos una fiesta para ambos.
—Oh, bueno, Zachary está saliendo con Leah, la hija mayor de Sue. Esperaba matar dos pájaros de un tiro al celebrar los dos cumpleaños al mismo tiempo—.suministré con emoción antes de lanzarles una mirada introspectiva y añadir: —Aunque yo me preocuparía más por lo que Jack quiere.
Compartieron una mirada de soslayo antes de mirarme con un enorme signo de pregunta en su cara. Forcé una expresión melancólica en mi cara.
—Me refiero a que son hermanos gemelos. No se puede pensar en dos seres más unidos, ¿cierto? Han compartido tantas experiencias desde que eran indefensos bebés, siempre han estado ahí para el otro…—estaba siendo melodramática; sin embargo, sabía que provocaría la reacción deseada: —. Amarían celebrarlo juntos incluso si ya lo han hecho antes. Es su forma de honrar al otro, de celebrar la existencia de su más fiel amigo y los momentos que han compartido, ¿no creen?
Casi podía escuchar los engranes moviéndose en su cabeza. Al igual que con mis hermanos, las circunstancias de mi adopción son desconocidas para los habitantes de Forks. Eso nos brindaba un margen de maniobra bastante amplio cuando necesitábamos de algo en específico o negarnos a hacer algo. Era útil tener un pasado desconocido. La visión de los amigos de Jack entrando en pánico centelló un instante, pero fue cortada rápidamente por la realidad.
—Oh, Dios… Eso… eso sería perfecto.
—Aún tenemos tiempo, ¿cierto? —.pregunta Luke con urgencia a su amigo—.Podríamos hacer una fiesta, ¿no?
—No hay forma en que podamos hacer algo tan elaborado tan a destiempo.
—Tampoco tienen un lugar. —comenté con ligereza.
El horror en sus caras me hizo sentir un poco mal por recordarles ese detalle. Ellos querían sorprender a Jack. Regalarle algo que él valore y recuerde con afecto. El viaje a las Vegas sería suficiente para alcanzar ese propósito.
— ¿Podríamos ir a Cherry Bomb? —propone Luke, a unos segundos de hiperventilar.
Shawn y yo arqueamos las cejas.
— ¿Cherry Bomb? —.bufó el oficial—. ¿Puedes imaginar a la Señora L y Annie ahí?
—Oh, Dios…
—Tranquilos, muchachos—.intenté calmarlos con delicadeza—.Les aseguro que si dejan la logística en mis manos, todos terminaran muy satisfechos con el evento.
"Era lo mínimo que podía hacer por ocasionarles tantas molestias."
Ambos hombres me miran con ojos cargados de curiosidad.
— ¿Por qué quieres ayudarnos? —pregunta Shawn, el más desconfiado de los dos.
—Creo que a lo que mi amigo se refiere es: ¿por qué estás tan interesada en todo este asunto, Alice? —suavizó Luke—.Apenas conoces a Jack.
—Bueno, Jack es un amigo de Charlie y espero que pase a formar parte de mi familia en un futuro—.respondí con sinceridad. —Me haría muy feliz ayudar a crear buenos recuerdos para Jack y su hermano.
Luke me mira con sus gentiles ojos marrones.
—Eso es muy amable.
—Aun así—.negó Shawn con la cabeza—.Es demasiado trabajo para una sola persona.
—Es cierto— secunda su amigo, asintiendo ausentemente—.Te ayudaremos en todo lo que necesites.
Puse mis manos sobre las suyas sobre la mesa. Sus cuerpos se tensaron por el contacto pero no rechazaron el gesto. Podía percibir porque Jack era su amigo. Ambos eran demasiado amables.
—Tranquilos, muchachos—palmeé delicadamente sus manos un par de veces antes de retirar mis manos—. Con que me den total libertad creativa es suficiente.
— ¿Segura? —preguntaron en seudónimo, relajándose un poco.
Asentí con firmeza. Luke parecía listo para ceder. Shawn aún no lucía seguro.
—No lo sé. Ya pagamos el adelanto por las habitaciones y…
—No se preocupen por eso—.me aseguraría de conseguirles una mejor habitación que en la que pensaban hospedarse sin pagar un centavo más. Encontraré una manera—.Pospongan sus planes en la Ciudad del Pecado unos días y me encargaré de encontrarles un mejor precio.
Eso era lo que necesitaba. Una visión me golpea, anunciando algunas sorpresas el próximo viernes. Carlisle será vital para convencer a Zachary de asistir. Organizaría algo extraordinario a pesar del poco tiempo que tenía. Sospechaba que la falta de detalles se debía a los licántropos que asistirían pero los rostros sorprendidos de los gemelos Lancaster era suficiente por ahora.
—Oh, eres…eres…
— ¡Eres un ángel! —concluye Shawn con admiración.
Me reí, atrayendo las miradas sorprendidas de las personas alrededor. Ya han pasado diez minutos. Jasper salió del sanitario.
—Los amigos de Jack, son mis amigos—.dije levantándome para recibir a mi amado.
—Buenos días. —saluda educadamente mi compañero.
La espalda de los humanos se tensó al escucharlo. Se sentaron derechos, y saludaron de vuelta de forma tensa.
—Los espero mañana en mi casa, ¿de acuerdo, muchachos?
Ambos hombres asintieron tensamente mientras sus miradas saltaban de Jasper a mí y viceversa. Jasper tomo mi mano y se despidió con un silencioso asentimiento.
— ¡Nos vemos, chicos!
Shawn y Luke se despidieron con hondeando sus manos de forma enérgica. Jasper y yo salimos del local y caminamos tomados de las manos por la acera un par de calles. La calidez envolvía mi corazón y la electricidad recorría mi cuerpo a pesar de la intensa llovizna caía sobre nosotros como un velo.
La lluvia no me molestaba ni a Jaz. De hecho, me recordaba un poco nuestro primer encuentro en aquel restaurante en Filadelfia. Sonreí, apretando un poco nuestros dedos entrelazados.
—No me hiciste esperar esta vez.
Jaz pestañea, sorprendido por el comentario. Luego, sonríe ampliamente, lleno de felicidad. El agua se escurría por su rostro y las marcas en él. Besaría cada una de ellas al llegar a casa.
—No volvería a hacerla esperar, señorita.
El aliento queda atrapado en mi garganta. Después de todo este tiempo juntos, Jasper Whitlock no ha dejado de robarme el aliento.
"Nuestro hogar está muy lejos."
Él arquea una ceja y me mira con silenciosa intensidad en reacción a mi repentina ansiedad. Me reí, recostándome a su lánguido cuerpo.
Este sentimiento de pertenencia mutua, de total entrega, era maravilloso y único. Nada en el mundo era mejor que eso. Estaba segura que cuando Tanya tuviera un poco de ello, una pequeña probada de ese sentimiento, no podrá rechazarlo. Mis expectativas y dinero están en Jack, en la bondad que había visto en sus actos. Confiaba en su amor hacia mi prima, y por extensión hacia nosotros. Nunca la lastimaría adrede. Aún no sabía cómo haría que Tanya asista a la fiesta de los gemelos pero el caprichoso destino me sonreirá.
De una u otra forma, siempre lo hacía.
Espero que lo hayan disfrutado. Dejen sus comentarios por favor. Fue un reto escribir desde la perspectiva de Alice pero me gustó (no tanto como para volverlo a hacer pero nunca digas nunca XD). El siguiente capítulo sale a mediados del otro mes XOXOXO
