Capitulo dedicado a nanabeli que nunca perdió las esperanzas de que yo terminara esta historia.

Capítulo 18: Ciclón

Jane atravesó las puertas del hospital una hora más tarde de cuando notaron su desaparición. Por un instante todos la miraron, luego se aproximaron a ella con miles de preguntas al mismo tiempo, Thor la sujetó por los hombros y comenzó a buscar heridas.

‒Estoy bien‒ Aseguró a Thor y al resto.

‒ ¿Qué demonios estabas pensando? ‒ Preguntó Thor ahora furioso.

‒Créeme que no fue intencional‒ Dijo algo criptica y miró a su alrededor‒ Tengo algo muy importante que decirles, se dónde está Loki.


Amora caminaba por la habitación de Lorelei, ahora debía improvisar. Maldijo a Loki por lo bajo mientras miraba el cuerpo de Darcy inconsciente a su lado. Todo iba tan bien en sus planes y luego todo se había ido a la mierda, todo por culpa del dios del caos.

Miró que Darcy abría lentamente los ojos, con expresión cansada miró el techo, luego abrió los ojos desmesuradamente y giró con dificultad la cabeza, hasta que dio con ella.

‒ ¿Qué…?‒ inició, pero la encantadora la acalló con un gesto.

‒No tienes ningún derecho de preguntar algo, humana‒ Interrumpió mirándola con despreció ‒ Tu estúpida historia de amor está interfiriendo en mis planes.

Darcy frunció levemente el entrecejo. Aquella habitación se le hacía conocida, volvió a girar el rostro y se dio cuenta de qué estaba en el piso, y ahí donde había enfocado su visión estaba una cama y en esa cama podía verse una mata de cabello rojizo. Un escalofrió recorrió la espalda, aspiró fuertemente el aroma a flores secas que guardaba aquel cuarto.

Estaba aterrada, algo de lucidez volvió a su cabeza y se llevó las manos al vientre desinflado.

‒ ¿Dónde está mi bebé? ‒ Preguntó con miedo en su voz, mientras dirigía de nueva cuenta la vista a la mujer rubia.

‒No te dije que te callaras‒ Respondió de mala gana la encantadora, luego chasqueó la lengua y con una sonrisa perversa le dijo‒ Si te quedas quieta y me obedeces en todo, nada le pasara a tu hijo.

‒No le hagas nada‒ Exclamó Darcy en pánico‒ Hare caso, lo prometo.

Y en silenció comenzó a llorar, no quería hacerla enfadar, por todos los cielos, ni siquiera había conocido la carita de su hijo todavía. Pero sería fuerte, por él.


Jane de pronto sentía como si le hubiera salido otra cabeza por la manera en que todos la miraban escépticos.

‒Si no me juran qué no le harán nada a Loki, no voy a decir ni una palabra.

‒Por favor Doctora Foster‒ Insistía Fury ‒ Es un peligro para la humanidad.

‒No es la humanidad la que está en riesgo esta vez‒ Dijo y miró a Thor de soslayo‒ Es Darcy la que está en peligro. Más ahora que Amelia la tiene.

‒ ¿Cómo sabe usted eso? ‒ Preguntó el hombre frente a ella.

‒Loki me ha contado todo‒ Respondió ella.

‒ ¿Sabe qué puede ser todo una trampa?

‒Si hay una trampa, no es de Loki, ‒ Contestó muy segura ‒ Por eso se llevó a Darcy.

‒Entonces no me queda opción. ‒ Suspiró‒ No le haremos nada a Loki por lo pasado, pero no prometo nada por lo futuro.

‒Con eso me basta‒ Dijo Loki mientras aparecía detrás de Jane.

Rápidamente todos le apuntaban con un arma, él alzó una ceja a Fury y este ordenó a su equipo que bajara sus armas.

‒Ahora bien, necesito su ayuda para salvar a Darcy‒ Y obtuvo la atención de todos los presentes.


Darcy comenzó a sentir como pasaban los efectos de la anestesia, le dolía todo el abdomen y la espalda, supuso que mucho se debía a que estaba recostada en el piso. Aunque aún no podía sentir las piernas del todo. Temía tanto por su hijo y como por ella.

No sabía porque se encontraba en aquella situación, siempre había pensado que estaría esquivando a alguien que quisiera llevarse a su hijo, nunca se esperó ser ella la que estuviese secuestrada.

Con dificultad e ignorando sobrehumanamente el dolor, alzó y se apoyó en el dosel de la cama, cuando pudo ponerse dificultosamente en pie, vio algo que la dejo paralizada por el miedo, era la mujer de sus sueños, la pelirroja que le anunció su embarazo y que la ayudó en algunas ocasiones. Estaba delgada, pálida y parecía sin vida.

‒Es una lástima que no hubiese resistido un poco más‒ Dijo la rubia apareciendo repentinamente a un lado de la cama‒ Si ella hubiese sido más fuerte, tu no tendrías que ocupar su lugar.

Con cinismo le acarició los cabellos al cadáver de la mujer inconsciente. Darcy se quedó callada.

‒Solo necesitó qué Loki llegue con mi ingrediente final‒ Agregó con una sonrisa triunfal.

Darcy abrió los ojos y la miró sorprendida.

‒Tú‒ Acusó.

‒Yo‒ respondió con sorna la otra y comenzó a reír al ver la expresión de pánico de Darcy. Si en definitiva aquello sería más divertido que haber terminado el ritual con su hermana, se regodearia del sufrimiento de Loki por haber intentado traicionarla.


Frigga miraba el cuerpo de su nieto, era pequeño y debían mantenerlo frio en lo que acondicionaba su condición de gigante de hielo al mundo humano. Aunque mantenía muchas esperanzas en que se desarrollara bien, el bebé pateaba y lloraba con fuerza, esa parecía ser una buena señal.

Miró hacía la puerta de cristal que daba el acceso hacía la fría incubadora. Ahí estaba Loki, que miraba la incubadora con su hijo, tenía la mirada ausente, pero Frigga sabía que estaba preocupado tanto por el niño como por la madre.

‒Entra‒ Ordenó.

Loki dudó un poco, pero luego ingresó en la habitación.

‒No siento que tenga mucho derecho sobre él‒ Comentó. Frigga lo miró enternecida.

‒Es tu hijo, tienes todo el derecho del universo. ‒Declaró.

‒No tengo muy buenos modelos paternos para empezar. ‒Frigga le concedió una mueca entre molesta y divertida por aquel comentario.

Loki contempló a su hijo, le parecía tan pequeño que seguramente le cabria en una mano, estaba rodeado de tubos y monitores. Tenía la piel de un azul pálido, el escaso cabello negro, el niño hizo una mueca y abrió la boca sacando la lengua. Loki quedó maravillado por aquel acto y Frigga de la expresión de amor de su hijo.

‒Se parece tanto a ti‒ Confesó‒ Cuando el Padre de Todo de dejó en mis brazos, aun sabiendo lo que eras, no fui capaz de sentir miedo o desprecio, no, sentí un profundo amor brotar desde el centro de mi ser. Lamento tanto el haberme equivocado.

‒Tú fuiste una buena madre‒Respondió sin dejar de ver al niño. ‒ Él fue quien se equivocó al tenerme como un acto diplomático antes que como a un hijo.

‒Él te ama.

‒Vaya forma de demostrarlo‒ Dijo sarcástico.

‒Creó que se equivocó en pensar que no ansiarías el trono de Asgard.

‒Me crío como príncipe, pensé tener los mismos derechos.

‒Lamentó no haber tenido algo mejor que ofrecerte.

‒Me diste la magia y con ella planeó salvar lo único bueno que me ha pasado en mi vida.

‒La amas, a mí no puedes engañarme. ‒ Dijo con una sonrisa‒ Tráela de vuelta, juntos denle un nombre a este niño, y sean felices.

‒Solo puedo prometerte que Darcy conocerá a su hijo‒ Respondió él seriamente y en contra de todo lo que Frigga hubiese esperado, vio como le acariciaba el piecito al bebé.

La diosa hubiese jurado que se estaba despidiendo de su hijo.


‒ ¿Sigue con el niño? ‒ Preguntó Thor a Jane.

‒Si‒ Respondió ella con la mirada medio ausente.

‒Sabes que no tienes que ir si no quieres. ‒Le dijo cautelosamente.

‒Ahora no es por mí, es por Darcy.

Thor sabía que estaba enojada por la historia de trasfondo que les había contado Loki, y es qué Thor aceptaba que en el pasado se había comportado como un verdadero bruto, pero ahora estaba seguro de su amor por Jane, había sufrido demasiado cuando pensó que no la volvería a ver.

Suspiró.

Ojala pudiese golpear con su martillo al Thor del pasado.

‒Ten cuidado‒ Pidió finalmente. ‒ Sólo ten cuidado.

Jane relajó su postura y le concedió una mirada de ternura a Thor.

‒Lo tendré.

‒ ¿Lista? ‒ Preguntó Loki que volvía del cunero de su hijo.

‒Lista ‒Afirmó Jane.

Thor besó a su novia largamente, no queriendo pensar en la idea de que aquel sería el último beso que compartirían. Loki aguardó en silencio. Cuando la pareja se separó, mirándose con cariño, él carraspeó para llamar la atención a Jane y apurarla. Thor le tomó del hombro.

‒Cuídala‒ Advirtió.

Pero Loki no le respondió.


La Encantadora había tenido la decencia de ofrecerle a Darcy un diván para reposar y le había mandado un plato con fruta y una copa con agua.

Darcy medio comió, no sentía realmente hambre, sobre todo por la incertidumbre de que habría pasado con su hijo, además de qué aún estaba en una habitación con el cadáver de Lorelei. La encantadora le había contado la historia y la humana había quedado asombrada de la tranquilidad con que la mujer describía el horrible acto.

Ahora Darcy podía observar el cadáver hasta ese entonces incorrupto por el tiempo. Lorelei aunque estaba delgada y pálida, el cuerpo inerte de la pelirroja seguía hermosamente colocado entre las sabanas doradas, rodeada de lúpulos morados y blancos. Era perturbadoramente pacifico estar en aquella habitación.

La puerta se abrió y cruzo el umbral la rubia que la mantenía cautiva, llevaba su traje de guerra y miró a Darcy.

‒Tendremos visitas‒ Informó risueña.

Darcy se mantuvo en silencio, pero la miraba con furia e impotencia, pero eso solo hizo que la encantadora sonriera de manera triunfal y soltando carcajadas volvió a dejar sola a Darcy en aquella habitación.

Por un momento que le pareció eterno la puerta no volvió a abrirse y cuando finalmente lo hizo, Darcy vio que la Encantadora entraba en compañía de Loki, que tenía a Jane atada, amordazada y sujeta de un brazo.

‒ ¿Ves? ‒Dijo divertida Amora‒ Te dije que estaba bien, pero tú nunca confías en mí.

Pero Loki no miraba a Darcy, no, miraba la cama donde estaba el cuerpo de Loreleí.

‒Lamento que la hayas tenido que ver así. ‒ Comentó la rubia desinteresada mientras se miraba las uñas despreocupadamente.

‒Fuiste tú‒ Acusó Loki mirándola furioso.

‒Era tan tierno ver tu cara de horror mientras te acusaba de haberla matado. ‒ Comenzó a reír y luego se mostró totalmente seria‒ Tu ya no me sirves.

Y apuñaló a Loki, frente a las aterradas humanas.

‒Tu maldito sentimentalismo casi frustra mis planes, primero te comprometes con mi hermana, ¿Sabes lo humillante que fue eso? ‒Clavó aún más el arma en el pecho de Loki que se contrajo por el dolor. ‒Rompiste el sello de tu magia para salvar a esta patética humana, pero yo soy más rápida.

Loki cayó de rodillas y Amora lo empujó a un lado de una patada. Miró con despreció a la aterrada Jane y luego a Darcy.

‒Ahora sí, a divertirnos.