Thomas da la señal y todos corren hacia los guardias. Al estar cerca y los guardias prepararse para atacar, todos los del lugar de Tormento se transforman en titanes. La gente se asusta. Ymir se transforma en Titán Fundador, ruge y transforma a sus guardias en titanes. Comienza la batalla. Diana se transforma en titán, semejante a su Acorazado, pero con un aspecto diferente y más tétrico, sus ojos son rojos y su armadura negra.
Eren mira a todos, da la orden a Mikasa de que se fueran. Él se queda junto a los que habían sido titanes cambiantes. Le pide a su hermano luchar a su lado y este acepta. Todos se transforman en titanes y luchan a favor de Diana. Algunos Fritz y Reiss al ver que se unieron más deciden transformarse en titanes. Hay una gran batalla de titanes como nunca vista. En ese momento Ymir Fritz lleva ventaja.
Reiner se ha logrado zafar de las cadenas y se va corriendo con la gente. Escucha a alguien hablar desesperado.
—¿Nos van a matar a todos? Escuché que ella dijo eso
Reiner se detiene y se queda pensativo. De pronto alguien choca con él. Reiner evita que se caiga y cuando ve quien es, se sorprende.
—Historia —Sonríe—
—¿Reiner? —Ella le agarra la mano— Por favor haz algo, intenta detener esta batalla, no dejes que nadie más salga lastimado
—Lo prometo
Ella lo abraza fuerte. Historia sigue corriendo junto a los demás, sus antiguos compañeros de la Legión la protegen.
Luego Reiner se gira y ve al Titán de Diana. Él aún sigue nervioso y toma una decisión. Corre hasta donde está la batalla. Ve algunos tratando de escapar y los ayuda. Se transforma en Acorazado y se mete en la batalla. Aunque evita matar. Intenta buscar a Diana, al no encontrarla decide hablarle a su mente, pero Diana está tan llena de ira que no lo escucha.
Diana está en frente de la batalla. Ymir Fritz da la orden de atacar al Titán de Thomas. Varios titanes le atacan, él se defiende, pero destruyen un poco su cuerpo. Diana llega y los mata. Su Titán está parcialmente destruido. El Titán de Diana se fusiona con el de Thomas, haciendo que se regenere más rápido.
Eren se encuentra al Titán de su padre. Grisha ve a Zeke.
—¡Papá! —Grita Eren—
—¡Hijos! Tenemos que seguir peleando, no se rindan
Eren sigue peleando. Zeke está un poco triste, pero no deja de batallar. Un Fritz en titán se acerca.
—Eres un maldito traidor, Zeke
—Yo sólo busco la libertad de Eldia
—¿Y crees que la vas a conseguir así?
—Tal vez no, pero no permitiré ser un esclavo de nadie —Zeke ruge y se lanza sobre el Fritz. Ambos pelean—
Ymir Fritz está buscando a Diana, ve su Titán peleando y corre hasta ella. De un golpe lo destruye, pero ve que ella no está dentro. A la distancia la ve riéndose. Diana corre, usa el poder del Martillo de Guerra para crear unos escalones donde viene corriendo hacia Ymir. Ella da un salto y chasquea sus dedos. Todos se paralizan, el tiempo pasa tan lento que parece haberse detenido. Esto no ha afectado a Ymir. Diana se transforma en titán y ambas pelean. Ymir la intenta empujar hasta un árbol enorme, la entrada de los Caminos. Diana está furiosa y la golpea sin control. Ymir da un brinco y la empuja hacia la entrada. Ambas caen al otro lado siendo humanas. Ymir es una niña y Diana aún sigue adulta. Se acerca para golpearla cuando Ymir la detiene.
—¿No vas a golpear a una niña?
Diana baja el puño.
—Tienes razón... No puedo hacerlo —Patea la arena haciéndola levantar, cruza a través de ella y se transforma en una niña— Pero ahora si —Diana se ríe—
Ambas pelean entre ellas. Diana lleva ventaja al tener más experiencia en combate cuerpo a cuerpo, pero Ymir le da golpes que hacen caer a Diana al suelo varias veces. En una de las ocasiones que ella cae Ymir usa la arena para crear titanes. Les da la orden de matarla, corren hacia Diana, pero logra transformarse en titán. Los titanes la empujan hasta la entrada y Diana vuelve al lugar de batalla. Los titanes la intentan devorar, pero ella chasquea los dedos y el tiempo vuelve a la normalidad. Thomas en su Titán al verla corre hacia ella y mata a los titanes. Ambos salen de su Titán. Ven que los Colosales han neutralizado a varios guardias, Fritz y Reiss. Ella camina hasta ellos y sin pensarlo comienza a desintegrar a cada uno, empezando por los guardias. Hace desaparecer sus memorias y su existencia. Thomas le ayuda sosteniéndolos.
Reiner sale de su Titán. Ve la cuchilla de un guardia y la toma.
Ymir Fritz entra de nuevo y ve que está perdiendo la batalla. A la distancia ve a Diana matando a varios, ya ella está matando a algunos Fritz. Ymir se desespera.
—¡Diana detente!
Ella ha perdido el control y se gira enojada. Da la orden a todos de salir de sus titanes. Ella camina hasta Ymir Fritz.
—Si te hubieras arrodillado nada de esto pasaría... ¿Que se siente no poder defender a los tuyos?
—Está bien Diana, tu ganas
Ymir está por arrodillarse, pero Diana tiene intenciones de matarla. De pronto, de la nada, apuñalan a Diana en el corazón, entrando por la espalda. Ella se gira y se sorprende al ver quien ha sido.
—¿Reiner?
En ese momento esa apuñalada le duele más. Thomas se enoja y viene corriendo, pero Diana le hace señas para que se detenga. Reiner saca la cuchilla.
—¿Por qué?
—Diana cálmate, ¿No ves que has lastimado a muchos? Estás haciendo lo mismo por lo que estás luchando en contra
Los ojos de Diana cambian de rojos a su color azul. Ella llora un poco y entra en razón.
—Tienes razón —Se va caminando—
Ymir Fritz mira a Reiner. Él se va detrás de Diana. Thomas al verlo se aleja un poco.
Karl Fritz le murmura a Ymir.
—Deberíamos atacar ahora que tiene la guardia en baja, debemos seguir con el plan que tenemos
—No, somos pocos y ellos nos traen ventaja... Tengo otra idea para protegernos y acabar con esto
La gente al ver que la batalla ha terminado se acercan intentando averiguar qué sucede. Diana les habla a todos.
—Quien decida unirse a mí le prometo que no volverán a vivir en esclavitud, todos tendrán la paz que tanto anhelan
Miles están de pies detrás de Diana. Ymir Fritz se para con coraje ante toda la gente que se le ha unido. Ella habla con furia.
—¡No puedo creer que me hayan hecho esto! ¡Yo fui quién les dió vida, están aquí por mi misericordia!... ¡Pero ya han tomado una decisión y no hay vuelta atrás!
Diana mira hacia atrás. Thomas se ha acercado. Ella agarra su mano a escondidas. Luego se gira hacia Ymir y ve a Reiner. Él se acerca a Diana y le da la mano, sin ver a Thomas. Ella agarrada de ambos mira con odio a Ymir Fritz. Todas las venas de Diana se vuelven negras, sus ojos rojos.
—¡Malditos sean ustedes y toda su descendencia! —Grita Ymir Fritz con mucha autoridad— ¡Desde hoy los destierro de este lugar! —Se transforma en titán y ruge haciendo estremecer todo el lugar—
Diana se siente caer al vacío. Ella junto a todos los que se le unieron son desterrados de los Caminos. Diana se ha llevado una cuarta parte de los eldianos.
—¡¿Ymir que has hecho?! —Karl grita con furia— Esto no era parte del plan que teníamos
—Fue lo mejor que podía hacer, todos íbamos a morir
—Mientes... Cuando él se enteré que liberaste a ese titán te vas a arrepentir de todo esto —Karl se va enojado—
Ymir se queda triste y llora un poco. Rod se acerca a ella.
—Diana tiene a Zeke e Historia. Mas vale que los uses para manipular, debemos destruirla por donde más le duele... Su corazón
Ymir mira de mala manera a Rod y se va.
Mientras Diana y los demás caen los lleva al lugar que había ido con el ser misterioso. Todos están en el suelo. Se levantan confundidos viendo el lugar donde están. Diana los mira y sonríe.
—Lo logramos —Les sonríe—
Eren comienza a gritar de felicidad. Todos gritan también. Sus gritos estremecen el lugar. Diana abraza a Reiner, él aún sigue incrédulo. Muchos se acercan a Diana para abrazarla. Ella intenta buscar a Thomas, pero lo pierde de vista. Todos se abrazan entre sí sin importar si fueron enemigos en el pasado, están felices.
Diana busca a Thomas entre la multitud. Reiner se encuentra a Historia. Él se emociona al verla.
—Te uniste a nosotros
—Prefiero vivir aquí —Historia sonríe—
Ambos se abrazan.
Diana encuentra a Thomas. Ambos se miran a los ojos, pero él baja la cabeza.
—Gracias por unirte a mi
—Y lo volvería a hacer todas las veces que sean necesarias
—Hay algo que debí decirte hace mucho, pero no encontraba el momento indicado —Diana se le acerca y alza su mentón. Lo mira a los ojos— Thomas yo... te perdono —Le sonríe—
El semblante de Thomas cambia. Él sonríe muy feliz. Diana lo abraza con fuerzas. Ambos lloran de felicidad.
—Además de liberarme, esto ha sido lo más hermoso que has hecho por mi —Thomas le da un beso en la cabeza— Gracias por perdonarme... Te prometo que jamás te volveré a lastimar —Se vuelven a abrazar—
—Thomas... perdóname por romperte el corazón, fui una tonta al ilusionarte... Perdóname por matar a toda tu familia, lamento tanto acabar con la vida de tu mamá. Ellos no tenían culpa de nada —Diana llora—
—Las cosas entre nosotros pasaron porque tenían que pasar y fue hermoso el tiempo en que duró... Nunca debí forzarte a elegir entre Reiner y yo. Si siempre supe que lo amabas demasiado... Debí respetar tu decisión... Lo que hiciste a mi familia no se compara nunca con todo el daño que te causé
Ambos se quedan tristes.
—Diana, yo te perdono de la misma manera en que lo hiciste conmigo —Le acaricia el rostro y le seca las lágrimas—
—Siempre termino lastimando a quienes amo, pero lastimarte ha sido lo peor que he hecho. Nunca te valoré en aquel tiempo y quien diría que ahora me serías de gran ayuda
—Tranquila, ya eso quedó en el pasado... Lo que importa es lo que hagamos de ahora en adelante
Diana sonríe y le da un beso en su mejilla. Thomas suspira y sonríe.
Ella sigue caminando entre la gente. Ve a alguien acercarse. Ella lo reconoce.
—¿Andrew?... ¡Papá!
Él corre hasta ella y la abraza.
—¿No me digas que también falleciste con el Retumbar?
—Sí —Él lo dice triste—
Reiner se acerca a Diana.
—Pero sus hijos están bien, igual que tus hermanas, Diana... Yo me sacrifiqué por ellos para que pudieran huir
—Papá... —Diana llora— Gracias, te amo
—Yo te amo más, mi niña —Ambos se abrazan aún más fuerte—
Llegan Clara, Beth, Kenny y Erwin para abrazarla. Diana está muy feliz. Se une a la gente, todos la saludan felices. Ella y Eren también se abrazan.
—Gracias por darnos la libertad que no pude traer —Eren sonríe—
—Aún puedes cambiar la historia —Diana pone su mano en su hombro—
—Lo sé y lo lograré
Diana encuentra a Roy, Jeff, Arla, Karl y Tiffa. Todos se emocionan y gritan de alegría por al fin verse. Diana abraza fuerte a Roy y llora sobre su hombro. Arla se acerca y los abraza, igual Jeff, Karl y Tiffa. Se dan un abrazo grupal.
Thomas al ver a Reiner cerca decide alejarse, pero Reiner se da vuelta y lo reconoce. Se enoja, corre hasta él y lo golpea.
—¿Qué haces aquí maldito desgraciado? —Lo sigue golpeando hasta tirarlo al suelo—
Diana corre y separa a Reiner. Todos se sorprenden al verlos pelear.
—Cálmate Reiner —Diana intenta controlarlo—
—¿Que me calme? Ese hijo de perra no merece ni existir...
—No Reiner... Eso quedó en el pasado... Él fue mi única compañía durante el tiempo en que estuve en el lugar de Tormento. Cuando estuve sola... —Llora— ...él estuvo ahí para consolarme... Hice todo esto por ustedes dos... Yo quería liberarlo de ese infierno, y también no iba a permitir que te mataran
—¡Debiste dejarlo allí, que se pudriera en ese lugar! —Grita molesto— Prometí matarlo con mis propias manos y así lo haré —Reiner se abalanza sobre Thomas y lo agarra del cuello—
Diana se interpone, al estar en contacto con ambos se activan las memorias de Thomas. Reiner ve todo lo que él hizo cuando la secuestró en Mare. Reiner se aparta y se queda sorprendido, comienza a llorar. Diana intenta levantar a Thomas.
—Eres el peor ser humano que pueda existir... Sabía lo cruel que eras, pero nunca imaginé a que grado lo fuiste —Siente náuseas— Me das asco
—¡¿Crees que no me he arrepentido de todo esto?! —Grita molesto y varias lágrimas bajan por su mejilla— ¡Cada maldito segundo de mi vida me odio a mí mismo por todo lo que hice!
—Diana estás mal de la mente para poder perdonar a alguien como él... Deberías acabar con su sufrimiento y matarlo de la misma manera que Ymir Fritz iba a hacer conmigo. Que no quede nada de él, ni su memoria... ¡Que pague por todo!
Thomas estalla en llanto frente a todos, le duele su corazón porque sabe que Reiner tiene razón. Diana lo consuela y lo abraza.
—Yo no haré nada de eso, Reiner... Tomé la decisión de perdonarlo y así será siempre... ¿Acaso no te perdoné por todo lo que me hiciste?
Reiner se sorprende y se molesta un poco.
—No estaré en el mismo lugar que él
Diana y Reiner se miran molestos. Eren se interpone.
—No tengo idea de lo que haya pasado, pero creo que no es tiempo para esto... Hay asuntos más importantes, como destruir el poder titánico que Diana tiene
—¿Por qué destruirlo? —Le pregunta Diana—
—Tenemos que acabar por completo la maldición, el tenerlo aún pone en riesgo a todos los que estamos aquí y los que aún siguen con vida. No puede quedar nada. La humanidad merece vivir en un mundo sin titanes
—Entiendo lo que dices... —Diana se queda pensativa. Ella mira en su mano el anillo de Reiner. Suspira triste— Sólo hay una manera de hacerlo y pues, va a costar tu existencia, tus memorias y todo de ti
—Es un riesgo que yo lo puedo aceptar si es necesario
—No Eren... Tu mereces vivir en paz. Deja que sea otro quien lo haga —Diana se para enfrente de todos— Necesito que todos los que han sido titanes cambiantes y puros pongan su mano entre sí hasta llegar a Eren —Diana pone sus dos manos y Eren coloca las suyas sobre las de ella—
Cada uno hizo una cadena tocándose la espalda hasta llegar a Eren.
—Reiner, Thomas... Ustedes también únanse
Reiner toca el hombro derecho de Diana y Thomas el izquierdo. Todos los poderes titánicos pasan a ella. Siente mareo al tener en su mente tantas memorias. Sus ojos se ponen rojos.
—Es demasiada carga —Se toca la cabeza al sentir dolor— Vamos, hay que hacerlo
Todos van detrás de Diana. Ella los lleva cerca de un precipicio muy profundo, donde no se ve nada hacia abajo, sólo una niebla espesa. Cerca del borde hay un árbol enorme.
—Este es el lugar... Una vez caes, ya no hay retorno
—¿Quien hará el sacrificio? —Le pregunta Eren—
—Yo
—Ni lo creas Diana, yo no lo voy a permitir —Reiner se molesta—
Los tres están discutiendo quien debe hacerlo. Todos los demás también discuten. Nadie se atreve sacrificar su existencia. Entre el tumulto se escucha una voz alzarse.
—Yo lo haré
Pero nadie lo escucha. Vuelve a alzar la voz.
—Yo haré el sacrificio
Todos miran a Thomas.
—Yo me sacrificaré por todos. Yo no tengo a nadie, no tengo nada que perder
Diana se acerca.
—Thomas tú me tienes a mí —Diana lo agarra de la mano—
—Deberías dejarlo que lo haga —Reiner lo dice molesto—
Diana mira a Thomas y él se entristece.
—Necesito que todos se alejen de aquí —Diana les da la orden—
Todos se alejan, incluso Reiner. Ella y Thomas se apartan del borde. Diana los mira a todos. Mira a Reiner y sonríe triste. Thomas pone sus manos para que ella le dé todos los titanes. A Diana le tiemblan las manos. Las coloca sobre las de él.
—Todo lo que hice fue por ustedes... Quiero que vuelvan a sonreír y que puedan vivir la paz que nunca pudieron tener
—Yo también quiero lo mismo... Por eso voy a dar mi existencia por ustedes. Quiero remendar mis errores y hacer algo bueno por la humanidad
Diana se aparta un poco y mira a Reiner, le sonríe. Ella disimuladamente se quita el anillo. Le agarra la mano derecha a Thomas. Reiner está sospechando de que algo no está bien y se acerca poco a poco.
—Dile a Reiner que lo amo mucho —Diana le sonríe con tristeza a Thomas. Ella comienza a correr—
Thomas se paraliza, mira su mano derecha y ve el anillo. Reiner corre y grita.
—¡Diana! ¡No!
Thomas reacciona y corre gritando.
—¡Diana!
Reiner sigue gritando.
—¡Diana!
Ella llega al precipicio, se lanza dándose vuelta para poder verlos por última vez. Thomas y Reiner llegan al borde gritando y llorando.
—¡Dianaaaaaa! —Thomas grita hasta quedarse sin aire—
Diana ve sus rostros hasta que la niebla la cubre totalmente.
Thomas se va a lanzar, pero Reiner lo detiene. A Thomas le tiembla la mano y la aprieta fuerte.
—Ella se... —Reiner llora— Se... —Sigue llorando—
Todos se acercan aún sorprendidos. Eren se acerca a Reiner para consolarlo. Thomas aún sigue incrédulo mirando el principio. Reiner al verlo se enoja.
—¿Por qué la dejaste hacerlo? Maldito, no puedes hacer nada bien —Reiner lo golpea fuerte—
Eren trata de detenerlo.
—Reiner ya es tarde, no hay nada que hacer
—Si él se hubiera sacrificado ella estaría aquí y no este desgraciado... ¡Maldita sea!
Thomas se levanta y se acerca a Reiner. Aprieta su puño derecho con fuerzas.
—Sus últimas palabras fueron que te amaba mucho —Llora. Le devuelve el anillo a Reiner—
Él al tomarlo comienza a llorar sin control. Varias personas se le acercan para consolarlo. Eren mira a Thomas.
—Lo lamento —Eren se va con Reiner—
Thomas se sienta al borde del precipicio, mirando el lugar. Está llorando desconsoladamente.
Reiner se va solo a llorar en una esquina. Historia e Ymir se acercan a él. Historia se sienta a su lado.
—Lo lamento... Si necesitas compañía no dudes en buscarme —Ella pone su mano en la rodilla—
Reiner sigue llorando.
Pasan los días, muchos van a dejar sus ofrendas a Diana como agradecimiento por su sacrificio. Reiner va semanal. Roy a veces va.
Thomas está todos los días en el mismo lugar. Ya ha creado su propia casa para nunca apartarse de allí. Él tiene las esperanzas de volverla a ver.
Los días pasan. Cada vez van menos gente al lugar. Reiner va una vez al mes hasta casi no ir.
Cada uno vive como siempre quiso. Cada uno ha hecho su propio hogar. Entre todos construyen un pueblo donde viven como cuando estaban con vida. Hay mucha paz y armonía en el lugar. Excepto por un pequeño grupo que siempre está detrás de Thomas cada vez que él va a la ciudad. Un hombre le hace frente.
—No deberías estar aquí, maldito desgraciado
—Tranquilo... Yo no quiero problemas con nadie —Thomas trata de apartarse—
El hombre comienza a alzar la voz para que todos escuchen.
—No se acerquen a este hombre... Él fue General en Mare y nosotros fuimos sus víctimas... Nos usaba para sus experimentos. Nos torturó hasta más no poder y cuando no le servíamos para nada más, nos mataba... Thomas Benton tiene la mente enferma. Es un asesino, un violador y un psicópata
Thomas ve el rostro de asombro de los que escucharon lo que el hombre dijo. Muchos hablan entre sí. Thomas siente vergüenza y se va rápidamente del lugar, pero más adelante se tropieza con Reiner. Lo ve burlándose de él.
—Estoy seguro de que fuiste tu quien ha reunido esa gente
—Yo no hice nada... Ellos se acercaron al verte por aquí
Thomas se va enojado.
—Cuídate... Recuerda que no está Diana para que te defienda —Reiner se ríe—
Thomas llega a su casa y se encierra. Él llora con coraje y arroja con furias algunas cosas. Alguien toca a la puerta. Al abrir ve a Gardner.
—¿Erik? ¿Qué haces aquí?
—Llevaba tiempo buscándote hasta que vi toda la situación de horita y al fin te encuentro
—No sabía que te habías unido a nosotros
—Prefiero estar aquí. Me gusta este lugar... Yo también estuve en el lugar de Tormento, sólo que estuve encerrado en las celdas de afuera
—A mí me tenían abajo... Me torturaban casi todo el tiempo
—Supe que estuviste cerca de Diana
—Ella me perdonó poco antes de su sacrificio
—Esa mujer sí que olvida fácil... ¿Qué piensas hacer con todo esto? ¿Vas a permitir que te humillen?
—Yo no voy a hacer nada... Ellos no están mintiendo. Prefiero estar solo, que volver a lastimar a alguien
—Yo te puedo hacer compañía —Gardner se le acerca—
—Erik por favor, aléjate... Yo no soy el mismo de antes. Estoy intentando cambiar en memoria de Diana —Algunas lágrimas bajan por su mejilla—
—Te entiendo, disculpa
—Yo te aprecio mucho, pero lo mejor es que te vayas y hagas tu propia vida en este lugar
—¿Que? ¿Ya no te importa los años de amistad?
—Yo no quiero volver a ser una influencia en tu vida... Vete, por favor —Thomas cierra la puerta—
Gardner se queda sorprendido, se va enojado y triste.
**********
—Ha pasado tanto tiempo que no lo puedo determinar en años. Cada día compañeros y amigos que sus vidas terminaron en su mundo se unen a nosotros para comenzar otra vida en este lugar. He vuelto a ver tanta gente importante para mí. Lo bueno de estar aquí es que podemos vivir como queramos sin el miedo de enfermarnos o morir. Podemos ser jóvenes por siempre... El mundo que conocía ha cambiado grandemente. El ser humano ha estado evolucionando rápido y ha podido salir hacia adelante sin la necesidad de vivir bajo un mundo con el miedo hacia los titanes... Estoy seguro de que esto era lo que Diana quería —Reiner sonríe—
Él comparte con sus compañeros y madre. Él está feliz, aunque por las noches se siente muy triste y llora extrañando a Diana. A veces se acerca al lugar y ve a Thomas solo, hablando a la nada con un semblante decaído. Tiene el cabello largo y no se ha vuelto a afeitar.
Reiner espera a alguien a la entrada del pueblo y ve dos ancianos llegar. Al entrar al lugar sus cuerpos se rejuvenecen hasta el punto de tener la apariencia de jóvenes adultos. Reiner les sonríe, ellos lo reconocen por la foto de sus padres que sus tías le habían dado.
—Mikael... Areli
—¿Papá? —Ambos lo dicen al unísono—
Ellos corren y los tres se abrazan fuerte. Reiner los lleva a ver la familia de Diana. Él les cuenta lo que le sucedió a su mamá. Ellos lloran.
Al tiempo Reiner los lleva a donde Diana se lanzó. Ellos ven a Thomas, pero no le hablan. Ambos se cruzan miradas, pero Reiner aún sigue molesto.
—¿Papá quien es él? —Le pregunta Mikael—
—Muy pocas veces lo he visto en el pueblo —Areli lo mira con curiosidad—
—Él no es nadie
Se van de lugar.
Un día Thomas sale de su casa y ve una chica pasar con una canasta en sus manos.
—Hey, hola... Disculpa que esté por aquí, pero es que me perdí luego de ir a buscar estos frutos... ¿Me puedes decir que camino lleva a la ciudad?
Thomas se siente nervioso.
—Te puedo acompañar —Agarra la canasta—
Ambos se van caminando.
—Muy amable de tu parte —La chica le sonríe— No te había visto antes, ¿cómo te llamas?
—Thomas
—Mucho gusto, yo soy Erika
—Bonito nombre. No se me va a olvidar ya que te llamas igual que un viejo amigo ¿Llevas mucho tiempo aquí?
—No, me uní hace muy poco. Por eso no conozco mucho del lugar —Ella se le queda mirando y sonríe—
Llegan hasta la entrada a la ciudad.
—Lamento no poder ayudarte con la canasta hasta tu destino, es que no soy muy bien recibido aquí
—No te preocupes, gracias —Ella toca su hombro, luego agarra la canasta y se va—
Thomas sonríe y se regresa a su casa. Al rato tocan a la puerta desesperadamente. Él abre y ve el mismo grupo de gente que lo molesta.
—¡¿Que hacías con esa chica?! ¿Estabas intentando caerle bien para que se te hiciera más fácil llevarla a la cama?
—¿De qué hablas?... Yo no tenía ningunas intenciones con ella, sólo la ayude a llegar a la ciudad... Por favor déjenme en paz —Thomas cierra la puerta, pero ellos le impiden—
Lo sacan de la casa a la fuerza.
—Te conocemos y no vamos a permitir que alguien inocente sea tu próxima víctima... Espero que esto te sirva de escarmiento para que ni pienses en hacer nada
La gente comienza a golpearle y patearle. Él siente coraje, pero se controla y evita golpearlos de vuelta. Le desgarran la camisa y el pantalón. Él intenta cubrirse con las manos su entrepierna. Entre los golpes le desgarran más el pantalón hasta dejar en descubierto un secreto que lleva ocultando desde hace mucho. Todos se sorprenden y comienzan a reírse.
—Bueno gente, creo que no volverá a hacer nada
—Me alegro de que te hayan castigado de esa manera... Te lo mereces, maldito enfermo —Le escupe en la cara—
Todos se van. Thomas siente coraje y golpea el suelo. Luego se levanta, se limpia el rostro y entra a la casa a ponerse ropa nueva. Sale con una soga en sus manos.
—Estoy harto de todo esto —Lo dice furioso—
A la distancia ve a Reiner burlarse de él. Thomas amarra la soga al árbol que está cerca del precipicio, hace un nudo grande y se lanza al vacío. Con la soga frena la caída y se acerca a la niebla tratando de ver el fondo, pero su espesor no le permite. Cuando da un salto para pasar la niebla se percata que vuelve al mismo lugar. Intenta bajar varias veces, pero vuelve a subir al mismo lugar. Él se frustra y grita de coraje. Comienza a escalar hasta llegar de nuevo arriba. Al subir ve a Reiner parado a su lado.
—Pensé que al fin nos habías hecho el favor de suicidarte
—Reiner... Lárgate de aquí... Sólo vienes a molestarme... ¿No estás contento con las humillaciones que me han hecho?
—Sólo quisiera no volver a verte más —Reiner se va—
Sigue pasando el tiempo. Reiner ha hecho su vida tratando de olvidar a Diana. Está en su cama con alguien luego de tener relaciones. Ambos están desnudos. Reiner le acaricia su cabello rubio, también besa su espalda y se recuesta sobre ella.
—Eres tan hermosa... Definitivamente eres mi diosa, te amo
Ella lo agarra de la mano. Reiner sonríe.
—Tengo que irme, tengo varias cosas que hacer... Además, hoy es el aniversario del sacrificio de Diana... Te veré después —Él se viste y la besa. Se va de la casa—
Mientras tanto Thomas está en la ciudad comprando unas frutas. Él está encapuchado para que no lo vieran. Está nervioso al ver gente pasándole por el lado y mirarlo extraño. Cuando él paga, el dueño del puesto le sonríe.
—Que tenga bonito día Señor Benton
Thomas se sorprende.
—Gra...cias... Igual a usted —Le sonríe de vuelta y se va de regreso a su casa—
Durante el camino ve varias personas que lo saludan con amabilidad. Este le sorprende aún más. Aunque otros lo ignoran o lo miran de mala manera. Él llega a la casa, deja las cosas dentro y se sienta al borde del precipicio como siempre.
—Hola Diana, he vuelto otra vez. Como todos los días... Hoy regresé al pueblo a buscar algunas cosas, todos me miraban extraño, pero aun así algunos fueron amables conmigo... Ojalá pudieras ver lo hermoso de este lugar. Parece como si estuviéramos vivos. Cada uno viviendo como quiere y en paz. Es más de lo que tuvimos en vida. Todo gracias a ti —Sonríe triste— Espero volverte a ver algún día
Thomas comienza a recordar las veces que él y Diana bailaban en su habitación mientras ponían música en el tocadiscos.
Ambos se están riendo mientras bailan. Thomas le da una vuelta a Diana y la pega a su cuerpo. Él se acerca a su cuello para oler su piel. —No te acerques tanto, me da cosquillas —Es inevitable... Amo tu olor y tu calor Diana lo abraza mientras siguen bailando. —Deberíamos hacer esto más a menudo —Ella lo besa—
Thomas sonríe. Mientras baila él canta la misma canción que está sonando en el tocadiscos. Luego se besan con deseo.
Thomas mientras mira el precipicio comienza a cantar con la voz entrecortada la canción del recuerdo.
—Quiero decirte... Cuanto te amo —Thomas comienza a llorar—
A los minutos Reiner se acerca y deja unas flores. Mira a Thomas, pero este lo ignora.
—¿Tú no te rindes?... Han pasado tantos años, dudo que ella regrese
—Al menos he estado aquí... ¿Tu la amas de verdad?
—Sí, no tienes por qué preguntar
—Al parecer no la amas mucho... Casi ni vienes
Reiner se enoja.
—Que te importa las veces que venga... Yo la sigo amando, no tengo porque venir a este lugar todo el tiempo
—Reiner te he visto en el pueblo y no pareces muy sufrido, también te he visto salir con alguien
—¿Que sabes tú de mí sufrimiento y de todas las veces que he llorado sin consuelo?... Además, tengo que rehacer mi vida, no la puedo estar llorando por siempre
Thomas se levanta, va de camino a su casa.
—Te haces el más sufrido, pero todo esto fue culpa tuya —Reiner lo dice con coraje—
Thomas se detiene y se gira.
—¿Mi culpa?
—Si, tuya... Ella se ha sacrificado dos veces por tu culpa. Primero cuanto te mató y ahora esta... Tu no la mereces, maldito, no mereces ni llorar por ella —Reiner está enojado—
—Yo no fui quien destruyó el muro y acabó con casi todo lo que ella amaba. Si nunca hubieras destruido su hogar, ella nunca hubiera tenido que ir a Mare. Nunca la hubiera conocido, y nada de esto hubiera pasado
—Si tan sólo hubieras respetado la decisión de ella al estar conmigo, entonces esto nunca hubiera pasado —Reiner se enoja aún más—
—¿Sabes qué?... Ya me cansé de ti —Thomas lo golpea fuerte en el rostro—
Reiner cae al suelo y nota que está sangrando por la boca. Thomas se le abalanza y lo sigue golpeando sin control. Reiner le da un puño fuerte en la cara, Thomas se marea un poco y pierde el balance. Reiner se levanta y lo patea varias veces. Alguna gente los ve pelear y se acercan. Bertholdt toma a Reiner de brazos. Mikael y Areli corren hasta él.
—Papá no pierdas el tiempo peleando —Areli lo detiene—
Eren ayuda a Thomas a levantarse.
—No es tiempo para peleas... Ya Diana no está, no hay porqué seguir trayendo cosas del pasado y decirse quién fue el peor con ella
Reiner y Thomas aún siguen molestos.
—¡Maldito tú no mereces estar aquí! —Thomas grita con furia— ¡Lárgate y nunca regreses! —Thomas se va caminando de nuevo al precipicio—
Se llevan a Reiner. De pronto un rayo cae. Todos se asustan. Thomas ve un cuerpo en el suelo, él se sorprende y grita.
—¡Reiner!
Reiner se gira molesto.
—¿Qué demonios quieres ahora? —Él también ve el cuerpo y se sorprende—
Thomas corre primero y luego Reiner. Ambos miran el cuerpo y ven que es Diana. Ella está dormida y desnuda en una posición fetal. Su aspecto es diferente y más joven. Reiner la intenta tocar, pero se quema la mano.
—Está muy caliente
A Thomas no le importa quemarse y la levanta un poco. Ella abre los ojos y los mira a ambos.
La gente ya se está acercando.
—Diana —Reiner llora—
Ella lo mira a los ojos y le acaricia el rostro.
—Reiner
Él se emociona y la abraza. Thomas está paralizado.
—No puedo creer que si regresaste —Thomas llora y la abraza—
—Thomas —Diana sonríe—
Ambos la ayudan a levantarse. Reiner se quita su camisa y la cubre. La ayudan a caminar. Su familia al verla corre hacía ella y la abrazan. Roy y sus compañeros también. Mikael y Areli están llorando de emoción al ver a su madre. Todos van a abrazarla. Diana ve a Eren, le sonríe y se abrazan.
—Me alegra que estés de vuelta, gracias por todo y por tu sacrificio
Le buscan ropa y la llevan al pueblo. Todos van emocionados avisando a los demás de su llegada. Hange, Levi, Erwin y Kenny corren hasta ella, también la abrazan. Diana está muy feliz, llora de tanta felicidad que siente al verlos nuevamente. Reiner y Thomas no se apartan de su lado. Se sientan a hablar. Diana está desorientada.
—¿Cuánto tiempo ha pasado?
—Bastantes años, no sabemos cuánto —Eren le contesta—
—El mundo a cambiado mucho —Reiner toma su mano—
—Los tiempos son diferentes en cada lugar... Yo estuve mil años encadenada
—¿Mil años? —Thomas pregunta sorprendido—
Todos se sorprenden.
—¿Por qué tanto tiempo? —Le pregunta Reiner—
—Porqué fue el tiempo en que me tardé en devolver todo. Cada titán cambiante, cada titán puro que me pertenece. Excepto los titanes de Ymir. Los Colosales que aún hay en el mundo a causa del Retumbar no los pude desaparecer... Fueron mil años en oscuridad y soledad. Sólo escuchaba voces. Al principio eran cientos, con el tiempo cada vez eran menos, hasta quedarse sólo una voz. Una voz que me hablaba todos los días —Diana mira a Thomas— Eras tu voz Thomas, fuiste mi compañía durante todo ese tiempo, no perdí la mente gracias a ti —Diana lo agarra de la mano y él la abraza—
Reiner se siente un poco triste y molesto a la vez.
Continúan hablando. Luego Reiner lleva a Diana a su casa. Thomas se queda solo y se regresa a su casa. Diana está con su familia hablando. No deja de abrazar a sus hijos.
—Al fin puedo tenerlos a mi lado... Los amo tanto, mis hijos
—Estamos felices de tenerte, madre querida —Mikael le sonríe—
—Al fin podemos abrazarte —Areli no deja de abrazarla—
A la noche dejan a Diana y Reiner a solas.
—Me siento tan feliz de tenerte a mi lado
—Yo también —Ella sonríe triste—
Reiner le devuelve el anillo a Diana.
—Nunca olvides lo mucho que te amo —Él la abraza— Supongo que debes estar muy cansada... Ven, descansa
Diana se acuesta. Reiner se recuesta a su lado y la besa. A los minutos Diana se duerme.
En la madrugada Reiner se despierta y no ve a Diana, él se asusta un poco. Al encender la luz la ve en una esquina del cuarto, sentada y dormida. Ella se despierta asustada.
—¿Qué haces aquí?
—No me acostumbro a la suavidad de la cama, ni a la luz de la luna que entra por la ventana
Reiner siente lástima y la lleva de nuevo a la cama. Él la comienza a besar y se recuesta sobre ella.
—Te extrañé tanto —Él le acaricia el rostro—
—Y yo a ti
Intentan tener relaciones, pero Diana está sin ánimos.
—¿Que pasa mi amor?
—Nada, sólo que aún no me acostumbro al contacto con alguien
Reiner se aparta. Diana se queda sentada en la cama.
—Entiendo que necesites espacio
Diana se queda pensativa.
—El tiempo en que estuve allí, ¿Venías a verme?
—Claro que sí
—Yo escuchaba tu voz casi todos los días, pero luego de un tiempo dejé de escucharte
Reiner se sorprende.
—Esos mil años estuve totalmente sola. Era un lugar muy oscuro y áspero. Las cadenas apenas me dejaban moverme de lugar. A veces sentía mucha calor, otras veces hacía mucho frío y no paraba de llover. Así viví todo ese tiempo... Sólo me acompañaba la voz tuya y la de Thomas, luego solo escuchaba la de él
—Diana perdóname por no estar ahí todos los días, pero estuve con nuestros hijos, aprovechando el tiempo perdido
—Yo te entiendo, de igual manera lo hubiera hecho... Pero al menos hubieras venido más seguido. No sabes cuánto apreciaba escuchar sus voces
—Lo lamento Diana, de veras
Reiner llora y la abraza. Diana no puede dormir en toda la noche. A la mañana Reiner le prepara el desayuno. Se sientan a la mesa.
—Ya había olvidado el sabor de la comida... Me gusta
—Yo te cocinaré todo lo que quieras
—En este lugar no es necesario comer, pero ¿aún lo hacen?
—Lo hacemos para recordar nuestra vida pasada. Es una forma de siempre pensar que aún seguimos vivos
Diana se queda pensativa. Sigue comiendo. Luego ella sale sola a dar una vuelta. Regresa a donde está Thomas. Toca a su puerta y él abre, se sorprende al verla. Thomas se ha afeitado la barba, pero aún tiene el cabello largo.
—Diana que sorpresa verte... No pensé que vinieras
—Quiero hablar contigo
—Ven, pasa
Diana entra. Reiner la ha seguido sin ella darse cuenta, se acerca a escondidas para escucharlos hablar.
—Vine a darte de nuevo las gracias por nunca dejarme sola —Ella lo abraza—
—Siempre tuve las esperanzas de que ibas a regresar
Diana sonríe y le acaricia la cicatriz en su rostro del ojo izquierdo. Luego le suelta el cabello.
—Me gusta verte con el cabello largo, te queda muy bien
—No quise volver a arreglarme hasta volverte a ver... Pero ya hoy me afeité por ti
Ella le toca la barbilla y sonríe.
—Diana te extrañé muchísimo
—Te podía escuchar llorar, te entiendo... No sabes cuantas veces gritaba deseando que me pudieras escuchar
—No quiero volver a vivir esto, fue un dolor horrible, peor que estar en aquel lugar de Tormento... No quiero volver a perderte así
—Te prometo que nunca me volveré a ir, siempre estaré contigo —Diana le da un beso en la mejilla—
Thomas le agarra el rostro para besarla.
Reiner los observa por la ventana. Se sienta en el suelo, está llorando. Luego se va enojado.
Ambos pueden sentir su aliento, ya están por rozar sus labios cuando Diana se aparta.
—No puedo hacerlo
—Disculpa, no debí excederme así
—Ya no quiero volver a cometer el mismo error de antes. No quiero volver a lastimarte mientras estoy con Reiner... Él y yo nos casamos simbólicamente, así que de alguna manera estamos unidos. Además, quiero estar con él y que podamos al fin ser felices junto a nuestros hijos
—Te entiendo y respeto tu decisión
Diana abre la puerta.
—Perdóname, aún sigo siendo una tonta —Diana se va llorando—
Thomas se queda un poco triste.
En la noche hacen una cena enorme en su honor. Thomas llega, aunque se queda aparte a los demás. Reiner disimula su molestia al verlo allí. De vez en cuando Diana y Thomas se cruzan las miradas, él aún sigue un poco triste pensando que Diana no le volvería a hablar. Todos comen y brindan por Diana. Están conversando entre sí.
—¿Ustedes como vivieron el Retumbar? —Diana le pregunta a Mikael y Areli—
—Fue algo caótico, aún éramos muy niños para entender lo que sucedía —Areli se entristece—
—Los Colosales arrasaron con todo a su paso. Abuelo dió su vida para que pudiéramos huir... Vivimos con nuestras tías en una cueva, alejados de todo. Desde pequeños tuvimos que aprender a matar para sobrevivir. Había gente buena que ayudaba y otros eran egoístas... Con el tiempo fuimos moviéndonos de lugar. Los ejércitos que quedaban de pie trataban de matar los Colosales, pero eran demasiados. Muchos optamos por vivir bajo tierra. Los alimentos, el agua y medicamentos escaseaban. Sólo había un grupo que salía a buscar provisiones. Areli y yo éramos voluntarios. A los años Leena se enfermó de un virus extraño y falleció en poco tiempo. Meses después Eva también enfermó, pero ella pudo sobrevivir por más tiempo hasta que su cuerpo no pudo más. Mucha gente de los que vivían bajo tierra, que apreciábamos como familia, también fallecieron por el mismo virus... Al quedamos Areli y yo optamos por no crear vínculos con nadie para así evitar sufrir las perdidas. Ninguno de los dos sabemos lo que es sentir amor romántico por alguien, nunca lo experimentamos ni teníamos el tiempo para eso, así que nunca tuvimos hijos... Salimos de ese lugar y nos fuimos lejos. Nos dimos cuenta de que habían ciudades nuevas que intentaban crecer otra vez. Ya los Colosales eran menos, pero aún seguían siendo una amenaza... La humanidad tuvo que volver a empezar de nuevo... Morimos de ancianos, viviendo solos en un refugio —Mikael se seca las lágrimas—
Todos los que escucharon están llorando. Diana se sorprende, se enoja y mira de mala manera a Eren. Este está cabizbajo y pensativo.
A lo lejos se escucha una discusión.
—¡Sasha no te comas toda la carne! —Connie grita—
—¡Deja carne a los demás! —Jean grita—
—Lo lamento no puedo evitarlo —Muerde la carne que Connie le acaba de quitar—
Todos al ver lo que sucede se ríen. Diana se levanta y le deja su plato con más carne, ella se emociona.
Donde Diana se acercan unas personas.
—Aun seguimos orgullosos de ti, Diana Smith
Ella reconoce la voz, se gira y se emociona al verlos. Son Glory, Wil, Héktor y Dr. Henry. Ella los abraza fuertemente y llora sobre sus hombros.
Reiner toma parte para hablar.
—Ya que todos estamos aquí, quisiera proponer y si ella lo acepta, que Diana sea quien nos dirija como líder de todos nosotros
A todos les gusta la idea.
—Me gusta lo de tener un líder, pero siento que no estoy hecha para eso... Sin faltarles el respeto yo propongo que sea Historia Reiss nuestra líder. Ella fue nuestra Reina y tiene más experiencia liderando que yo —Diana mira a Historia—
—Yo soy una Reiss, no quisiera traer problemas a nadie por mi linaje
—Yo con usted no tengo problema, ni con Zeke... ¿Que decide?
Historia sonríe.
—Acepto
Todos aplauden y le hacen reverencia a Historia. Ella se emociona y mira a Reiner, ambos se sonríen. Historia se convierte en su Reina. Ella va donde la gente a ver qué necesitan y mantener el orden. Diana y Reiner siempre la acompañan. En una de las veces que Diana sale con ellos ve entre los árboles a Thomas escondido. Diana decide ir donde él.
—Sigan, los veo después, tengo que hacer algo —Diana se va—
Diana camina por el bosque tratando de buscar a Thomas porque lo ha perdido de vista.
—¿Y qué hace sola una mujer tan hermosa por estos lugares?
—Viendo el paisaje —Diana lo mira y le sonríe—
—Oh... ¿Sabes que hay un viejo que le gusta llevarse a las mujeres bonitas?
—¿Ah? ¿Sí?
Thomas la agarra al hombro y se la lleva. Diana se ríe a carcajadas. Reiner está escondido viéndolos, se molesta un poco, pero regresa con Historia. Thomas lleva a Diana a un llano, donde la pone en el suelo.
—No había visto este lugar... Está bonito —Diana mira maravillada el lugar—
—Aquí vengo a distraerme mientras veo las nubes
—Pues este será nuestro pasatiempo de ahora en adelante
—¿Segura que quieres venir aquí conmigo?... Después de aquel día pensaba que no me querías volver a hablar ni a estar a mi lado
—Eso nunca
Diana se sienta en la grama y se recuesta para ver las nubes. Thomas sonríe y hace lo mismo.
En la noche Diana y Reiner al fin habían podido tener relaciones. Ella está recostada sobre su pecho mientras él le acaricia la espalda. Ella sonríe, aunque está pensativa.
Pasa el tiempo, Diana a pesar de tener su familia y amigos cerca, ella aún sigue sin acostumbrarse a estar con la gente, a veces está muy distraída. Pasa horas hablando con Erwin, Hange y Levi. Va de paseo con Mikael, Areli, Andrew, Clara, Eva, Leena, Beth y Kenny. Pasa horas con Roy, Jeff, Arla, Tiffa y Karl. También sale con Reiner y sus compañeros de Paradis y Mare; también con su madre Karina y su prima Gaby. De vez en cuando Diana se ve a escondidas con Thomas.
Roy y Arla deciden casarse. Diana y Reiner serán los padrinos de su boda.
Aunque Diana y Reiner aparentan estar felices frente a todos junto con sus hijos, pero en la intimidad están un poco separados y pocas veces se les ve juntos. Ellos acaban de tener relaciones, pero Diana está un poco desanimada. Reiner al terminar se acuesta. Ella le intenta coquetear, pero Reiner se queda dormido. Diana se gira triste. A la mañana siguiente Reiner se levanta temprano y se va. Diana se queda sola. Ella se siente mal, camina hasta ver su reflejo en el espejo. Cuando ve su rostro, tiene los ojos rojos y las venas de la cara, negras. Ella se asusta y al volverse a ver en el cristal, ya no hay nada. Ella decide salir de la casa.
Reiner va donde Historia, se acerca por detrás de ella y la abraza. Ella se asusta. Thomas ve a Reiner hablando con ella, pero se esconde para que no lo vean. Ve a Reiner besar su mano y tocar su barbilla.
—¿Como está mi Reina?
—Reiner, aléjate un poco, nos podrían ver
—¿Y? —Le acaricia el rostro—
—No quisiera que piensen que me estoy aprovechando de la confianza de Diana... ¿Cómo sigues con ella?
—Bien, aunque está un poco distraída, no sé si es por el tiempo en que estuvo encerrada y se le hace difícil acostumbrarse aquí o es que el idiota de Thomas le ha comido la cabeza —Se pone triste—
Historia le acaricia el rostro. Se dan un pequeño beso. Luego ambos se van.
Como siempre Diana busca a Thomas y ambos se van juntos al bosque. Ella se siente un poco desanimada. Él siente coraje por lo que había visto pero decide no contarle a Diana.
—Últimamente no me siento cómoda
—¿Conmigo?
—No... No sé qué me pasa, me cuesta tanto estar con los demás, aunque quiera
—Es un proceso en lo que te acostumbras, fueron mil años en ese lugar
—Me da miedo que esto afecte mi relación con Reiner... A veces pienso que él tiene a alguien y por eso no me da tanto cariño como antes. Tal vez estoy paranoica imaginando cosas que no son. Tal vez es miedo de que me haga lo mismo que le hice. Además, si él tuvo a alguien en ese tiempo en que yo no estuve, no lo culpo, estaba en su derecho de hacerlo y si no está cómodo conmigo, tampoco lo culpo. Llevamos más tiempo sin vernos que el tiempo en que hemos podido estar juntos. Entiendo si su amor se ha enfriado —Diana se pone triste— Siento que he perdido esa conexión con él. Es más, desde que nos volvimos a ver en los Caminos de Ymir ya sentía que todo fue forzado, como si alguien le hubiera dicho que lo hiciera. Ya no sentía ese amor sincero de antes, lo notaba un poco frío en sus caricias y palabras hacia mí... Ya ves que fue capaz de apuñalarme antes de hacerme razonar de otra manera. No es el Reiner que conozco, ni el Reiner del que me enamoré
—Yo también he notado un cambio en él, pero de manera negativa... Me da lástima que haya cambiado contigo
—No quiero volver a quedarme sola —Se seca las lágrimas—
—Yo siempre voy a estar a tu lado pase lo que pase —Thomas le hace cosquillas para animarla, haciéndola reír—
Mientras tanto Reiner e Historia están recolectando frutas. Reiner le ayuda a bajar las que están altas, pero Historia decide subirse al árbol.
—Mi Reina no debería hacerlo, déjame bajarlas
—Yo puedo
—Tenga cuidado —Reiner está pendiente a ella—
Historia toma varias frutas, pero quiere una que está muy alta y pierde el balance. Al ella caer Reiner la agarra en brazos y ambos caen al suelo. Ella cae sobre él. Se miran a los ojos y se ríen. Ymir llega.
—¡Ejem! —Ymir frunce el ceño—
Historia se levanta rápido y se ríe nerviosa. Ymir agarra molesta una canasta de frutas y se va, pero se lleva a Historia. Antes de irse Reiner le dice algo al oído, ella se sonroja y sonríe. Ambas se van.
Diana y Thomas están en el mismo lugar jugando de manos. Mientras se empujan Diana cae de espalda y Thomas cae sobre ella. Ambos se miran a los ojos. Él se le acerca para besarla. Diana se paraliza por un instante al recordar cuando él la abusaba. Ella un poco desesperada intenta quitarlo de encima y lo empuja. Thomas se aparta.
—Perdón Diana, no debí propasarme... Yo sé en lo que pensaste —Él lo dice con tristeza—
—Perdóname tu a mí, no debí reaccionar así... Sé que no me ibas a hacer nada... Es que... —Diana se sienta— Lo lamento... Yo confío en ti —Le acaricia el rostro—
Él aún se siente mal y decide irse.
—Thomas no te vayas
—Siento que te falté el respeto y la confianza
—No lo hiciste, además no pasó nada... Por favor no te vayas... Ahora mismo eres mi único amigo y con quien me siento cómoda
Thomas se detiene y se gira llorando un poco.
—¿Por qué estás llorando?
—Aunque tuviese la oportunidad de estar contigo, no podría hacerlo
—¿Por qué?
—Luego de que te encontraron escondida en el lugar de Tormento, los Fritz me castigaron de una manera horrible —Comienza a llorar sin consuelo— Me quitaron todo —Se toca el pantalón—
Diana se sorprende y lo abraza. Él llora sobre sus hombros.
—Sé que me lo merezco por todo el daño que hice, pero aun así no deja de ser traumante
—Cuanto lo lamento —Diana se enoja—
—Aunque lo tuviese, de igual manera no haría nada... No puedo, siento asco de mí mismo
—No digas eso —Diana lo agarra de la mano— Ven, quiero llevarte a un lugar, sé que te va a gustar
Ambos se van.
Mientras tanto Reiner ha tenido relaciones con alguien. Él suspira y se levanta. Se viste y antes de irse la vuelve a besar, luego se va.
Diana y Thomas llegan a la entrada de una cueva. Al entrar él se sorprende viendo su interior. Ve muchas luces dentro como estrellas, parecido a las constelaciones en el cielo.
—¿Que es todo esto? Es parecido a los Caminos
—Son las memorias de aquellos que nunca pudieron nacer
—¿Cómo pudiste obtenerlas?
—Cuando Ymir Fritz nos desterró pude arrastrar todas esas memorias conmigo
—Hay luces que se van y otros llegan
—Los que se van son los que están teniendo otra oportunidad para poder vivir... Lamentablemente los que llegan son los que no lo lograron
Caminan por el lugar. A Thomas le llama la atención una luz.
—Desde que entramos esa comenzó a brillar más que las demás
Diana la mira y sonríe. Toma la luz en su mano.
—Puedes tocarla... No le harás daño
Al Thomas poner su mano la luz brilla aún con más intensidad. Él sonríe al sentir como una corriente recorre su mano.
—Siento como una conexión... Como si esta luz fuera parte de mi
—Todos los eldianos estamos conectados, por eso puedes sentirlo —Diana mira a otra parte—
—Este lugar es hermoso —Thomas sonríe—
Diana se queda pensativa.
—Necesito un momento a solas... ¿Me permites?
—Claro... Te espero afuera —Thomas se va—
Al él irse Diana mete la luz dentro de su corazón. Suspira.
—Algún día voy a poder conocerte
Ella escucha en su mente una niña gritarle con emoción.
—¡Mami!
Diana sonríe, llora un poco, devuelve la luz en su lugar y se va.
Al día siguiente Reiner está peinando a Areli ya que todos van a salir de paseo.
—Tu cabello es idéntico al mío, pero si me lo dejara crecer —Reiner sonríe—
—Mamá me ha dicho que tengo muchas cosas iguales a ti, además de obviamente el físico... Me alegro ser parecida a ti... Michael si se parece a mamá en todo... Es increíble que sin haberlos conocido nuestra forma de ser haya sido igual a ustedes
—Es la conexión —Reiner termina de peinarla y le coloca una diadema de flores—
Ella se emociona.
—Papá, está hermosa
—Lo hice para ti... Te amo —La abraza y le da un beso en la mejilla— Vamos ya es hora de salir
Mikael coloca un cajón en una carreta.
—Gracias cariño, ve y móntate... Hay que irnos, los demás deben estar esperándonos —Diana se gira para llamar a Reiner cuando los ve salir. Ella sonríe al ver a Areli con la diadema— Te ves hermosa —Le acaricia el rostro—
Areli la abraza y se monta en la carreta. Diana y Reiner se quedan mirando, pero ninguno dice nada. Ella baja la mirada, sonríe triste y se va.
Al salir de la ciudad encuentran a los demás en sus carretas. Va Andrew, Clara, Beth, Leena y Eva. En otra carreta va Hange, Levi, Kenny y Erwin junto a su padre. En otra carreta van Roy, Arla, Jeff, Tiffa y Karl.
Todos continúan el camino. Toman la ruta por donde vive Thomas. Al pasar Diana lo ve fuera de su casa. Ella le pide a Reiner que se detenga.
—Thomas, ¿Quieres venir con nosotros? Vamos a dar un paseo y acampar
—No, está bien... No quiero ser un entrometido en algo que es familiar y de amigos
—Tu eres mi mejor amigo —Ella le sonríe—
Thomas se sonroja. Diana se baja de la carreta.
—Insisto... Ve y busca tus cosas —Lo empuja hasta la casa—
Reiner se queda enojado. Areli ve su ceño fruncido.
—Papá, nunca nos has contado quien es él... ¿Por qué lo odias tanto?
—Él es el culpable de que ustedes se separaran de su madre
Areli y Mikael se sorprenden. Reiner cuenta de manera resumida quien es Thomas y las cosas que hizo. Areli está incrédula y Mikael está pensativo. Ellos ven a Diana acercase y se secan las lágrimas. Thomas se monta en la carreta con ellos.
Al ellos encontrar el lugar para acampar comienzan a bajar las cosas. Entre todos van montando las casetas. Reiner está sacando algo de un cajón mientras sigue mirando de mala manera a Thomas. Roy al verlo se le acerca.
—¿Aún lo odias?
—Y lo seguiré haciendo... ¿Y tú?
—Ya no... Él fue a donde mi a pedir disculpas de manera sincera. También lo hizo con Arla y Jeff por ser el causante indirecto de sus muertes. Incluso se disculpó con Tiffa sin haberla conocido en vida y con Karl por haberlo obligado a servir al ejército siendo aún tan niño
En ese momento ambos miran a los demás mientras se ríen a carcajadas después de haber montado una caseta y esta se cayera. Reiner mira a Thomas reírse.
—Yo nunca lo podré perdonar... Lo odio muchísimo
—Deberías hacerlo, te hará sentir mejor contigo mismo... Tómate el tiempo de observarlo y te darás cuenta de lo mucho que él ha cambiado —Roy se va—
Areli al ver lo que sucede se le acerca a Reiner y lo abraza.
En los días siguientes Diana estuvo ayudando en la preparación de la boda de Roy y Arla. Tienen ya casi todo listo, sólo falta decorar el lugar de la recepción. Diana está muy emocionada por que sus compañeros están por casarse. Los hijos de Diana se van a encargar de la decoración.
Un día después, temprano en la mañana, Diana y Thomas están acostados viendo las nubes. Buscando formas extrañas. Thomas señala una.
—Esa parece una tortuga
—¿Queriendo morder unas nalgas?
Ambos se ríen a carcajadas hasta quedarse sin aire. Thomas se seca las lágrimas.
—Me hiciste llorar de la risa, tienes razón, eso parece
Diana se gira y no para de mirarlo con mucho amor. Thomas se da cuenta y se sonroja.
Ambos pasan todo el día juntos. Thomas le cuenta la historia de su vida. Diana está asombrada. Ella le acaricia el rostro mientras él llora.
—Gracias por contarme tu historia... Ni tenía idea de todo lo que viviste e hiciste
—Gracias a ti por escucharme
Ambos se abrazan fuertemente. Luego se miran a los ojos. Acercan sus rostros poco a poco. Hasta rozar sus labios y besarse. Ambos se detienen, se sonríen y vuelven a besarse.
—Extrañaba sentir tus labios —Él con su pulgar va acariciando suavemente su labio inferior—
—Thomas, te amo mucho
—Y yo a ti, amor mío
Diana se sienta sobre sus piernas para seguir besándose.
Al día siguiente se vuelven a ver a escondidas, luego de Diana ayudar en la decoración y dejar todo preparado para la boda. Ya es de tarde. Diana y Thomas se recuestan en la grama mirando el atardecer en el cielo.
—Me encanta estar a tu lado, me haces muy feliz
—También me encanta estar contigo... Ojalá pudiera estar siempre cerca tuyo
Diana sonríe triste. Thomas se gira hacia ella y coloca algo en su mano. Ella se sorprende al ver la flor.
—Es la misma flor de aquel día en el cultivo de flores —Diana sonríe—
—Al verla me acordé de ti... De tantos momentos juntos, aquel día fue muy especial
Ambos se sientan y se toman de las manos. Al estar en contacto se activan sus memorias del día en que fueron a otra ciudad a llevar unos documentos y de regreso se detuvieron en un cultivo de flores.
Ambos están sentados juntos, Diana no para de sonreír y Benton no para de mirarla con mucho amor.
—Aquel día quería que sintieras lo mucho que te amaba y de que te amo desde la primera vez en que te vi —Thomas llora—
Diana y Benton están teniendo relaciones. Sus cuerpos cada vez más se hacen uno. Diana por un momento se conecta con la mente de Benton. Ella se sorprende a poder ver sus memorias. En ese instante él está pensando cuando la vió por primera vez, Diana ve que él siempre estuvo enamorado de ella. Diana escucha los latidos de su corazón y todo lo que él siente por ella. Ella reacciona. —Diana... —Él gime—
Ella aprieta sus uñas en su espalda. Ambos gimen fuerte. Benton se alza un poco mientras la sigue embistiendo. Ambos se miran a los ojos. Benton aprieta sus manos contra la grama y Diana se estremece. Terminan. Él no deja de mirarla con mucho amor. Diana lo agarra y lo recuesta sobre ella, le besa la frente y acaricia su cabello. Ella llora de felicidad.
Después de un rato descansar, se visten. Como siempre él la ayuda a vestirse. Se montan en el vehículo y se van. Benton conduce mientras la agarra de la mano. Diana no deja de mirarlo, aún tenía dudas de cómo pudo conectarse a su mente y se queda pensativa.
Todo fue tan extraño. Lo mismo me pasó con Reiner la primera vez que tuvimos relaciones, pero ambos somos titanes cambiantes, de alguna manera estamos conectados. Pero ¿por qué me pasó lo mismo con el General? Él que yo sepa no es eldiano para que sea un titán cambiante... Además, sentí como si alguien hubiera querido que viera y sintiera sus sentimientos —Diana se voltea y mira hacia el cielo— ¿Alguien me estará dando un mensaje? Tal vez fue casualidad —¿Estás bien? Te veo un poco ida —Ah sí, estoy bien —Diana sonríe— Él le besa la mano. En la tarde llegan a la base.
—Ojalá me dé diera cuenta en ese momento de lo mucho que me amas. Ojalá pudiera cambiar todo el pasado... Aquel día debí elegirte si siempre fui feliz a tu lado —Diana llora— A veces me pregunto ¿Qué pasaría si te hubiera elegido aquel día? ¿Qué vida habríamos vívido?
Thomas acerca su cabeza a la de Diana.
—Sería una donde te hubiera hecho feliz hasta tu último suspiro
—A pesar de todo si hubiéramos sido felices... Fui una tonta en no elegirte
—Era algo que no sabías... Amabas demasiado a Reiner, y entiendo por qué tomaste esa decisión
—Con Reiner nunca hubiera tenido un vida feliz sin importar la decisión que hubiese tomado… Ahora mismo no lo soy
Diana llora un poco. Thomas le seca las lágrimas. Ambos se abrazan fuerte.
—No sabes cuánto daría poder sentirte nuevamente dentro de mi
—Sé que por lo que me sucedió ya no te puedo complacer como quisiera, pero aún hay cosas que puedo hacer, si así lo quieres —Thomas la besa— Lo haré hasta donde me lo permitas
Diana le agarra el rostro. Se besan con pasión. Thomas le muerde el cuello.
—No me muerdas duro —Diana ríe—
La vuelve a morder, pero en el hombro.
—Ni que te fueras a transformar en titán
Diana se queda pensativa.
—Sabes que puedo perder fácilmente el control
Thomas la acuesta en el suelo y se recuesta sobre ella.
—Quiero ver cuanto control tienes —Le da pequeñas mordidas en su hombro hasta el cuello—
Diana suspira fuerte. La respiración de ella cambia y se agita.
—Este traje te queda muy hermoso —Le sube un poco el traje y mete su mano por debajo. Comienza a estimularla mientras ella gime en voz baja. Él sonríe al escucharla. Le baja las mangas de su traje y besa su pecho hasta su seno mientras la sigue estimulando con su mano—
Ella le alza la camisa, toca su pecho y abdomen. Gime más fuerte y entierra sus uñas en el pecho de Thomas. Luego de varios minutos ella le agarra la nuca y grita de placer. Él ve como su piel se eriza y su cuerpo se contrae. Thomas sonríe. Ella se sienta.
—Hace tiempo no sentía tanto placer
—¿Reiner y tu no están teniendo relaciones?
—No tanto como antes y las veces que ocurre ya no es con tanto deseo. Me recuerdan los últimos días en que estuve con Roy cuando estábamos en Mare —Diana se entristece— Disculpa que en parte te haya incitado a hacer esto. Lamento que no pueda complacerte
—No te preocupes... Mi mayor satisfacción es saber que te pude complacer —Thomas le da un beso en la frente, la ayuda a acomodarse el traje y se levanta—
Ambos se van agarrados de manos. A mitad de camino comienza a llover fuertemente. Ambos juegan y bailan debajo de la lluvia. Él le acaricia el rostro y la mira con amor.
—Mi Diana Ackerman, tú siempre serás la luz de mis ojos, el sol que ilumina mis días y la luna que me guía en la oscuridad. Eres mi ángel y mi razón para vivir. A tu lado he pasado los mejores momentos de mi vida... Te prometo que nunca te voy a dejar y jamás volveré a lastimarte... Te amo y te amaré por toda la eternidad
—Quisiera que algún día puedas sentir lo mucho que te amo, mi Thomas Benton... De verdad que tú me haces muy feliz —Se le entrecorta la voz— Tu llenas mi vida y me complementas. Definitivamente eres el dueño de mi corazón... Ojalá fueras tú el hombre que esté a mi lado por siempre
Se besan y se abrazan. Siguen caminando bajo la lluvia. Se van echados de brazos hasta la casa de Thomas. Al entrar él enciende la chimenea. Diana se desviste completa y coloca su ropa cerca del calor. Thomas la cubre con una sábana para que se mantenga caliente. Mientras tanto él se quita toda la ropa frente a ella, pero dándole la espalda. Se gira y se tapa con una sábana. Se acerca a ella cabizbajo.
—No tienes por qué sentir vergüenza —Ella le quita la sábana y ve su cicatriz— Esto no define quién eres. Lo que verdaderamente te define es lo que llevas dentro de tu corazón
Él se sienta desnudo a su lado.
—Gracias por todo esto. Sin ti no lo estaría superando... No te miento de que verdaderamente me hace falta sentirte, pero a la vez he aprendido a amarte sin que las relaciones sexuales influyan en lo que siento por ti. Mis sentimientos no son sólo por el contacto físico sino por lo que siento en mi corazón... Yo sé que de la misma manera en que te amo, tú también me amas. Lo puedo ver en tu mirada, en tus caricias y créeme que me encanta esa ilusión de saber que alguien me ama tal y como soy. Me encanta saber que alguien me ha perdonado a pesar de todos mis errores... No me importa estar así una eternidad, pero lo más que me importa es estar cerca tuyo y ver tu hermosa sonrisa... Diana, tú me vuelves loco, y no me cansaré de decirte lo perdidamente enamorado que estoy de ti
Diana está llorando. Él le seca las lágrimas y la besa. Luego de un rato Diana se va de regreso a su casa.
Al día siguiente Thomas va de camino a la boda de Roy y Arla. Se encuentra a Reiner en el camino.
—¿Para dónde vas?
—Me invitaron a la boda
—¿A ti? —Ríe— ¿O es una excusa para ver a Diana?
Thomas intenta seguir caminando, pero Reiner se interpone.
—Te estoy hablando —Reiner lo empuja fuerte y lo tira al suelo. Pone el zapato en su rostro— Tú te acercas de nuevo a mi mujer y te juro que te voy a torturar de la peor manera posible... Mucho peor de lo que te hice en la cárcel
—¿Fuis... Fuiste tú?
Reiner se ríe. Thomas recuerda ese momento.
Thomas está sentado en el suelo. Lleva días sin saber de Diana. Tiene temor de que le hubiera pasado algo malo. De pronto unos guardias de Ymir entran a la celda. Un hombre encapuchado lo mira fijamente, pero Thomas no puede ver su rostro. Los guardias comienzan a golpear fuertemente a Thomas. Él está encadenado por lo que no pudo defenderse. Lo dejan tirado en el suelo. El hombre encapuchado asiente con su cabeza y le entrega al guardia una cuchilla.
—¿Le hacemos lo que nos ordenó los Fritz? —Pregunta el guardia líder—
—Necesito que traigan el hierro caliente que dejé calentado afuera —El guardia le da la orden a otro— Un guardia sale a buscarlo. A Thomas lo amarran de brazos y piernas, pero con ellas abiertas. El guardia líder comienza a cortar. Su grito de dolor estremece todo el lugar. Él comienza a llamar a Diana en un intento de pedir ayuda. —¡Diana!... ¡Diana! —Grita llorando—
—Ella no te va a oír, así que no pierdas el tiempo —El guardia le corta todo— Thomas está sin fuerzas de tanto dolor. El otro guardia llega con el hierro y le cauterizan la herida. Thomas grita y se desmaya. Lo desamarran y lo dejan tirado en el suelo. El hombre encapuchado entra a la celda y lo agarra por el cabello. Deja caer su cabeza contra el suelo y lo patea varias veces. Todos se van.
A las horas Thomas despierta. Ve mucha sangre a su alrededor. Como puede se arrastra hasta los barrotes. Al llegar se levanta con dificultad. Mira hacia abajo y llora al ver lo que le han hecho. Los que viven en el lugar de tormento se acercan a él, pero Thomas se avergüenza y se esconde en la oscuridad.
—Ojo por ojo Thomas... Yo sé que ahora no le puedes hacer nada, sólo cosquillas —Se burla— Pero aun así no te quiero cerca de ella, porque si no te juro que te voy a torturar mil veces peor —Reiner lo patea varias veces—
Thomas se enfurece intenta levantarse, pero no puede. Reiner le sigue pateando. Hasta que Thomas logra empujar a Reiner y se levanta. Reiner agarra una rama y la parte, lo golpea, pero este los bloquea. Un golpe le da en el rostro y lo hace caer de nuevo al suelo. Thomas cierra el puño con mucha furia. Lanza el golpe, pero Reiner lo esquiva y golpea el tronco de un árbol, haciendo que una parte cayera al suelo. Reiner se sorprende. Cuando Thomas lo va a golpear nuevamente se detiene.
—¡Si haces infeliz a Diana te juro que te mato!
—Yo nunca la he hecho infeliz, no soy tú que la lastimaste hasta más no poder... ¿Tú crees que Diana te quiere de la misma manera que me ama a mí?... Diana me necesita y ella jamás me va a lastimar, por eso estoy a su lado
—¿Estás por conveniencia?
—Tómalo como quieras... La única diferencia entre tú y yo es que ella siempre me va a proteger
Thomas llora un poco.
—Ni sabía que fueras tan llorón —Reiner ríe. Se limpia el traje— Más vale que te largues a tu casa y no vuelvas a acercarte a nadie y menos a ella —Reiner le escupe y se va—
Thomas se queda temblando y camina con dificultad hacia su casa. A la distancia Erika ha visto todo lo que sucedió, se ríe en voz baja y se va rápidamente.
Reiner llega a la boda. Diana lo está esperando.
—¿Por qué tardaste tanto?
—Me estaba terminando de arreglar
—Vamos ya está por empezar
Diana y Reiner son los padrinos de la boda. Fue un día hermoso para todos. Luego de la boda terminar están haciendo la fiesta. Todos están felices. Bailando, comiendo, bebiendo. Reiner pide un momento para hablar.
—Como algunos saben, Diana y yo estamos casados, pero fue una boda simbólica entre los dos. En ese entonces decidimos esperar a que todo estuviera mejor y poder celebrar nuestra boda con nuestros seres queridos, ustedes... Así que les quiero anunciar que muy pronto Diana y yo nos vamos a casar oficialmente
Todos aplauden felices. Reiner le hace señas a Diana para que se acerque, todos la miran. Diana se levanta y se para al lado de él, ella sonríe un poco forzada. Reiner le da un beso en frente de todos.
Al rato Diana se siente un poco mal y decide irse a solas. Thomas sale de la casa y la encuentra sentada en el borde del precipicio.
—¿Qué haces aquí? Todos están celebrando la boda
—Aun no me acostumbro a estar con tanta gente. Siento ansiedad y prefiero irme sola
Thomas se sienta a su lado.
—¿Por qué no fuiste a la boda? Roy te había invitado
—No tuve ánimos
—¿Sucedió algo?
—No... Diana deberías regresar con ellos, no pases tanto tiempo conmigo
—Prefiero mil veces estar contigo —Diana suspira triste— Reiner se quiere casar conmigo, oficialmente
—Con más razón no deberías estar aquí
—Me sentí forzada a aceptar porque todos me miraban, pero no sé qué hacer... Hace mucho que no me siento feliz a su lado, pero a la vez quisiera intentarlo y que todo esto haya sido sólo una etapa difícil entre los dos —Diana mira Thomas— Yo soy realmente feliz a tu lado —Ella le da un beso en la mejilla, lo abraza y se da cuenta que él está temblando— Mi amor ¿Por qué tiemblas? ¿Qué te pasa?... Sucedió algo, ¿Verdad?
—Diana no confíes en nadie, ni incluso confíes en mí —Thomas se hecha a llorar—
Diana lo abraza.
—¿Por qué no puedo confiar?
Reiner se acerca a ellos.
—Diana... Te estuve buscando
Ella se levanta.
—Disculpa, quise estar sola
—Pues no veo que estés muy sola —Reiner mira mal a Thomas—
Este se levanta y se para de frente a él. Reiner estuvo a punto de golpearlo cuando Diana se percata.
—Por favor ya dejen de pelear y menos al frente mío. No estuve mil años encadenada allí para venir aquí a estar viéndolos enojados
—Perdón —Thomas la mira con tristeza—
Reiner le agarra la mano a ella.
—Diana, vámonos de aquí
Ella se va con Reiner, no deja de mirar triste a Thomas.
Pasan dos semanas. Llega el día de la boda de Diana y Reiner. Ella y Arla están en una habitación terminando de arreglarse.
—¿Cómo estuvo esa luna de miel? —Le pregunta Diana—
—Espectacular... Roy es tan hermoso y tan buen hombre. Me siento agradecida por tenerlo a mi lado... Gracias a ustedes por hacer nuestro sueño realidad
—De nada... Me alegro de que ambos sean felices y espero que así lo sean siempre —Diana termina de arreglarse y se para frente al espejo—
—Te ves tan hermosa vestida de novia, sé que Reiner cuando te vea se emocionará mucho... Me alegro de que a pesar de todo lo malo que han vivido su amor prevaleció. Ustedes merecen ser felices junto a sus hijos
—Gracias Arla —Sonríe triste—
—Yo terminé de arreglarme, me adelantaré
—Si ve... Cuando sea hora salgo
Arla abraza a Diana. Leena y Eva entran a la habitación para ver a Diana, están felices. Todas se abrazan. Luego se van y Diana se queda sola. Ella está triste, a punto de llorar. Se vuelve a mirar al espejo. Se habla a sí misma.
—¿Diana estás segura de que esto es lo que quieres?... ¿Segura que serás feliz con esta decisión? —Diana agarra una ropa de ella y la mete en una mochila. Escribe algo en un papel. Sale de la habitación sin nadie darse cuenta—
La boda está por empezar. Todos están reunidos. Reiner la espera en el altar.
Diana llega hasta la casa de Thomas. Toca a la puerta, cuando él abre se sorprende al verla con el vestido de novia y una mochila. Rápido la hace entrar para que nadie la viera.
—¿Diana que haces aquí?... ¿No se supone que hoy es tu boda?
—Lo es, pero no me siento feliz. Así que tomé una decisión —Diana se quita el vestido de novia frente a él—
Thomas se sorprende.
Mientras tanto han pasado varios minutos. Nadie ha visto a Diana. Reiner está desesperado. Alguien viene y le entrega el papel que encontró en la habitación. Al Reiner leerla se enoja y estruja el papel. A la vez siente vergüenza ya que todos le miran. Él se va solo, casi llorando.
Diana se cambia la ropa.
—Yo quiero ser feliz y prefiero que sea a tu lado
Thomas se emociona, la besa y la abraza.
—Te amo demasiado y juro que te haré feliz siempre
Ambos salen de la casa.
—¿Que vamos a hacer? —Le pregunta Thomas—
—Irnos lejos de aquí... Regresar al mundo
—Pero Diana estamos muertos, ¿cómo vamos a regresar?
—Hay una manera —Diana agarra a Thomas de la mano—
Él se percata que la respiración de Diana aumenta, puede ver su aliento. Ella patea la tierra, se levanta el polvo y cuando va a soplar Reiner la interrumpe.
—¡Diana! —Grita enojado—
Ambos se giran.
—¿Cómo pudiste hacerme esto?... No sabes la vergüenza que siento ahora mismo
—Lo siento Reiner, pero fue una decisión que tomé... Ya a tu lado no me siento feliz
—Y prefieres estar con este psicópata. Él lo único que ha hecho en su vida ha sido torturarte
—¡Reiner basta! —Le grita Thomas—
Reiner se le acerca y le hace frente. Está muy furioso.
—Reiner cálmate —Thomas mantiene distancia—
—¿Que me calme? Lo único que has hecho en esta vida es quitarme a mi mujer
—Thomas no te quitó nada, yo fui quien decidió estar con él
Reiner mira de mala manera a Diana.
—Diana nunca pensé decir esto de ti, pero eres una egoísta y mala agradecida. Para mí ya dejaste de valer algo... Ahora mismo eres nada para mí. Eres una cualquiera, una p... —Alza su mano para golpearla—
—¡Reiner! —Thomas detiene su mano y lo empuja— Ni te atrevas a tocarla y menos a lastimarla
Diana está llorando. Reiner se enoja y golpea a Thomas. Este le devuelve el golpe aún más fuerte haciendo sangrar a Reiner. Ambos se enredan a pelear. Diana intenta separarlos, pero Reiner la empuja. Diana se tropieza con una raíz del árbol y al agarrarse del tronco algo en ella se activa y grita con furia.
—¡Ya! —En ese grito ella ruge como titán—
Todo el lugar se estremece. La gente a lo lejos lo escucha porqué sonó igual al estruendo de un relámpago y corre para averiguar qué sucede.
Reiner y Thomas se asustan, y dejan de pelear. Ambos se giran y se sorprenden al ver a Diana con sus venas negras y sus ojos rojos.
—Diana... ¿Aún eres un titán? —Reiner pregunta sorprendido—
—¿Pero no lo devolviste? —Thomas no sale de su asombro—
—Perdónenme...
—Nos mentiste —Reiner se molesta— ¿Por qué aún lo tienes? No ves que el no destruirlo aún pone en peligro la humanidad y nuestra existencia. Ese era el punto de tu supuesto sacrificio, ¡maldita sea!... Liberarnos de los titanes
—Tuve que hacerlo... Tuve miedo de que todo se repitiera y no tener con que defenderlos
—¿Te quedaste con el Fundador? —Le pregunta Reiner—
Diana se queda en silencio.
—¡¿Con que demonios te quedaste?! —Reiner grita—
—Por favor entiendan y no se enojen
—Yo no estoy enojado, sólo decepcionado con todo esto —Thomas se entristece—
—Les juro que no lo usaré si no es necesario... Por favor no le digan a nadie
—Lo prometo Diana —Thomas la mira a los ojos—
—Yo igual —Reiner cruza los brazos—
A los minutos varias personas llegan hasta donde están ellos.
—¿Que fue ese estruendo? —Bertholdt pregunta preocupado— Sonó igual a la transformación de un titán
Reiner está muy molesto. Ere, Grisha y Zeke se acercan.
—¿Reiner que sucede? —Le pregunta Zeke—
—Que sea Diana quién lo diga
—¿Decir qué? —Eren mira a Diana—
Diana se queda callada, está un poco nerviosa. Reiner habla.
—Diana aún tiene un titán, pero no sé cual
—¿Qué? —Eren se sorprende. Mira a su padre y hermano—
Los que han llegado también se sorprenden al escuchar.
—¡Nos mentiste en la cara a todos! —Eren grita con furia— ¡No ves que teniendo un titán aún nos estás condenando a vivir lo mismo!
—Eren yo lo hice por...
—¡Cierra la boca! —Grita Grisha—
Toda la gente comienza a murmurar. Algunos ya están enojados. Thomas intenta calmar la situación.
—Todos cálmense por favor
—¿Tú también lo sabías? —Le pregunta Zeke— Eres tan mentiroso como ella. Estas de su lado porque estoy seguro de que quieres su Titán y así cumplir lo que no hiciste en vida
Diana está nerviosa. Thomas se enoja. La gente comienza a reclamarles. Algunos se acercan a ellos y los empujan. Thomas se interpone entre Diana y recibe algunos golpes. Reiner guarda silencio.
—¡Deberías volver a ese lugar y pasar otros mil años! —Eren grita— ¡Igual tú Thomas!
Diana llora, Thomas pone su mano en su hombro, él está triste.
—Yo sólo quería tener con que defenderlos si ocurre otro ataque con titanes
—¿Defendernos? Más bien condenarnos... Los dos deberían saltar al precipicio y nunca regresar —Eren se aparta—
El único cerca de ellos es Reiner.
—Reiner, ahora puedo ver lo mucho que la amabas —Thomas lo decía con sarcasmo— Maldito traidor, le acabas de prometer no decirle a nadie. No puedes guardar un secreto, no puedes hacer nada bien por ella —Se enoja— Pero supongo que no le has dicho a ella que tu fuiste el responsable de quitarme todo en el lugar de Tormento y que aquí me molestas e insultas en cada oportunidad que tienes. Dile que estás al lado de ella por conveniencia
—¿Reiner es cierto? —Diana pregunta sorprendida—
Él guarda silencio.
—Dile a Diana que has estado saliendo con la Reina desde que ella estuvo los mil años encadenada. Dile que esa era la razón para no ir a visitarla. Dile que aún después de ella regresar te ves con la Reina a escondidas para tener relaciones. Por eso tienes a Diana desatendida y te acuerdas de ella cuando te conviene —Thomas está furioso—
—¡Cállate, Thomas! ¡Eres un mentiroso!
—Te vi con Historia y escuché todo lo que le dijiste, estoy seguro de lo que hablo
Diana está sorprendida. Mira a Historia con coraje, ella se avergüenza. Diana se acerca a Reiner.
—Reiner dime la verdad, ¿Es cierto todo lo que él dice?
Él se encuentra molesto y se queda callado.
—¡Reiner dime! —Diana lo sacude. Al estar en contacto con él, se activan sus memorias y ella ve todo lo que hizo desde que llegó a los Caminos. Se sorprende— Eres un mentiroso. Todo este tiempo me engañaste... Eres un traidor. Le contabas todo de mi a Ymir Fritz —Diana llora un poco— La apuñalada que me diste no fue para detenerme, sino para intentar distraerme y los Fritz pudieran matarme... ¿Por qué lo hiciste?
—Lo tuve que hacer porque me iban a matar, me iban a hacer desaparecer mis memorias
—Eso no es razón para mentirme, me hubieras contado la verdad
—Tuve miedo Diana... Ellos sólo querían que te espiara y les contara todo de ti. Ya ellos sabían que tenías un poder titánico oculto, yo se los dije... Desde que mataste a uno de sus guardias, luego buscarte y llevarte ante ella, el "sacrificarme" por ti y llevarte al lugar de Tormento, todo fue una provocación para hacerte revelar tu poder
Diana se sorprende.
—Entonces, ¿Todo ese tiempo a tu lado fue mentira? ¿Todo lo que vivimos fue fingido?
—Diana no… —Reiner llora— …No todo
Thomas está furioso.
—No puedo creer que hayas sido capaz de traicionarla por salvarte el pellejo... Maldito traidor
—Aquí quien no debe opinar eres tú... Tu hubieras sido capaz de matarla con tus propias manos sólo para salvarte —Reiner llora, pero se enoja— Lo hice porque estoy harto de siempre estar sufriendo por los demás. Sólo quería de una maldita vez vivir en paz y no iba a permitir que nadie me lo quitara... Sé que suena egoísta, pero no iba a aguantar más sufrimiento... No tienen idea de lo mucho que sufrí en vida. De las veces que estuve a punto de suicidarme. Gracias a Ymir Fritz por borrarme tus recuerdos, Diana, porque yo no hubiera aguantado seguir recordando en todo lo que me fallaste
Diana se sorprende y llora sin consuelo. Se quita el anillo de Reiner y con coraje lo tira al suelo. Sus hijos y familia llegan corriendo. Se enteran de lo que pasó con ella y se sorprenden.
Diana y Thomas se giran hacia el precipicio. Su familia llora.
—He sido una tonta. Siempre sacrificando mi vida para nada... He estado rodeada de gente mal agradecida... —Diana se gira al frente de ellos— Se supone que cada uno de ustedes hubiese estado en ese lugar y no yo —Grita furiosa casi llorando— ¡Mientras ustedes vivían aquí en paz y felices yo estaba llevado sus cargas en ese infierno!... Ese maldito lugar, que no deseo que nadie viva lo que viví —Llora desconsoladamente. Se seca las lágrimas. Vuelve a mirar a su familia e hijos y mira con coraje a Reiner— Pero no me queda de otra que hacer lo que debí hacer desde un principio —Diana se enfurece. Agarra la mano de Thomas, lo mira y sopla en su rostro—
Él se siente sin aire. Grita de dolor. Sus ojos se vuelven brillantes y una corriente fluye por su cuerpo mientras millones de recuerdos y memorias pasan por su mente. Se conecta con cada eldiano que está en ese lugar. Diana aun lo mantiene agarrado de la mano y lo ayuda a calmarse para evitar su transformación. Todos se asustan. Thomas está confundido.
—Si quieren vivir libres, sin miedo a los titanes... Así lo harán
—¿Diana que vas a hacer? —Le pregunta Reiner—
Todos están asustados. Los ojos de Diana se vuelven rojos, sus venas negras. Thomas la mira asustado, se percata que su respiración aumentó y puede ver su aliento. En el rostro de ella se refleja algo extraño para todos. Thomas siente una corriente recorrer su mano hasta ella. Diana grita y un rugido fuerte estremece todo el lugar. La gente intenta huir, pero cada uno fue desapareciendo poco a poco. Se desintegran en el aire.
Reiner intenta acercarse a ella para tocarla. Ella lo mira molesta y lo ignora.
—Diana, per... —Reiner desaparece—
Los únicos que quedaron allí fue Diana, Thomas, Mikael y Areli.
—¡¿Diana que hiciste?! —Thomas pregunta desesperado y la sacude—
—¡Mamá! —Mikael grita—
—Lo tenía que hacer... Lo hice para que no sufrieran más —Diana llora—
—¡¿Qué culpa tenía papá?! —Areli llora—
Diana la mira con tristeza y se aparta. Thomas llega hasta ella y la abraza mientras lloran.
—¿Y qué haremos ahora? —Mikael le pregunta a Diana—
—Regresar al mundo y evitar que los humanos vuelvan a tener en su poder algún poder titánico... Pero primero tengo que hacer algo —Diana se acerca a sus hijos y les sopla en el rostro—
Ellos caen al suelo gritando, se sienten sin aliento, sus ojos brillan y una corriente fluye por sus cuerpos. Diana los calma.
—¿Que nos hiciste? —Le pregunta Areli—
—Les di con que defenderse en el mundo real —Diana toma tierra del suelo y sopla—
Ella crea sus cuerpos en el mundo real y lo ocupan. Al despertar se sorprenden al ver lo diferente que está el mundo y como el ser humano ha evolucionado bastante.
—Aquí podemos envejecer si queremos o cambiar nuestra apariencia todas las veces que queramos... Tratemos de pasar desapercibidos en lo que destruimos todo rastro de algún suero de titán o descendientes del linaje de Ymir Fritz
—Como diga mi General —Thomas le sonríe—
Diana le acaricia el rostro. Areli aún se siente molesta. Mikael ha aceptado la misión.
Los cuatros se van juntos.
Continuará...
(Volumen 5 parte 1)
