Capítulo 19: Daños

‒Comienzo a ponerme nervioso‒ Dijo Iron man mientras observaba expectante el cielo.

‒Lo sé‒ Respondió Thor con el entrecejo arrugado, mientras sentía como se acentuaba el nudo qué tenía en la boca del estómago. ‒Ya deberían enviado la señal.

Los vengadores estaban esperando que Loki descubriera la locación de la guarida de la Encantadora, entonces podrían llegar y detener a Amora antes de que dañara a Jane o a Darcy, pero la espera comenzó a parecer eterna.

Ninguno estaba dispuesto a exteriorizar la posibilidad de que algo hubiese salido terriblemente mal.


Darcy no podía dejar de llorar, mientras dificultosamente había llegado al lado de Loki. Se hincó juntó a él y sostuvo la cabeza de Loki sobre sus piernas mientras le acomodaba los cabellos negros.

‒Lamento todo esto‒ susurró con voz rota. ‒ Lamento no haberte dicho que eres padre.

‒Lo sabía‒ Comentó Jane que se encontraba enclaustrada junto a Darcy en aquella habitación dorada, ya sé había quitado las ataduras con ayuda de la otra y miraba con cautela por el balcón que daba a un profundo acantilado‒ él pudo conocer al niño.

‒ ¿Dónde está mi bebé? ‒ Preguntó mirando a Jane consternada.

‒En el hospital, ‒ Respondió ‒ Frigga lo está cuidando.

Darcy suspiró un poco más tranquila, pero seguía desconsolada.

La Encantadora volvió a entrar, flotando detrás de ella estaba una gran mesa de roca negra, las puertas y las ventanas se sellaron de golpe. Un aro de fuego verde apareció en el suelo de la habitación, la rubia comenzó a hablar en una lengua extraña para ellas y abriendo los brazos hacia el cielo y siguió invocando.

Un rayo verde apareció en el centro del aro de fuego y la encantadora sonrió.

Con un movimiento de su mano se aseguró de qué Jane estuviese nuevamente en amordazada con cintas invisibles y la coloco en la mesa que había traído. Cuando Darcy intentó ponerse en pie para ayudar a su amiga la encantadora la ató con las mismas amarras invisibles en los tobillos y muñecas. La Encantadora se posiciono, dijo algunas palabras y alzando una daga negra que materializó en el aire.

Darcy gritó. Pero la daga nunca llegó a rozar a Jane, porque una lanza había perforado por un costado a la Encantadora, ella miró con los ojos muy abiertos como Loki poco a poco se ponía de pie y se enfrentaba a la rubia.

‒ ¿Cuantas veces caerán en la misma treta? ‒ Cuestionó Loki borrando el rastro de sangre que bajaba por la comisura de su labio.

La encantadora se quitó la lanza y la aventó con furia hacia un lado de ella, el dolor comenzaba a ser insoportable y el aire comenzaba a escaparse de sus pulmones, dio algunos pasos hacia atrás mientras Loki avanzaba a ella, Darcy sintió como sus amarres desaparecían y Jane también pudo ponerse de pie.

Loki y la Encantadora comenzaron a forcejear, Loki trataba de quitarle la daga y ella trataba de clavarla en el dios.

‒Todos estos años me hiciste creer que había muerto por mi culpa. ‒ Acusó Loki mientras la hacía chocar contra la ventana cerrada.

‒ Ella no iba a superarme, no iba yo a ser la segunda, tú deberías entender muy bien ese sentimiento.

‒ Yo amaba a Loreleí, no importa que hubiese sido feliz a su lado, nada más hubiera importado. ‒ Volvió a arremeter golpeándola contra la estructura otra vez. ‒Y trataste de hacerlo de nuevo con Darcy.

‒ No voy a rendirme, Thor y Asgard serán míos‒ Declaró la Encantadora y haciendo acopió de todas sus fuerzas, empujó a Loki y este al querer combatir su ataque la estrelló con tanta fuerza contra la ventana cerrada que esta se abrió haciendo que ambos se tambalearan peligrosamente en el borde del acantilado.

Amora jaló a Loki de la capa y esto hizo que ambos perdieran el poco equilibrio que mantenían y se precipitaran al vacío. Darcy ahogó un grito al presenciar tal escena y se acercó corriendo al alfeizar de la ventana.

Loki alcanzó a sostenerse de una roca saliente debajo del borde de la ventana, ahí los encontró Darcy balanceándose peligrosamente.

‒Dame la mano‒ Pidió la mujer tendiéndole la mano.

Loki hizo amago de alcanzarla, pero la encantadora tiraba de su capa fuertemente en un intento de sostenerse, Loki sentía como el broche le calaba en la garganta y recordando todo lo que la rubia había hecho, se desabrochó sin miramientos la capa.

Amora gritó mientras caía hacia una muerte segura.

‒Por favor Loki, dame la mano‒ Insistió Darcy con pánico en la mirada.

Loki alcanzó su mano y comenzó a intentar subir de nuevo, pero la roca en la que se estaba apoyando, cedió bajó el peso de su cuerpo y quedo colgando con el abismo bajo sus pies. Una sensación desagradablemente conocida se le instauró en la boca del estómago. Miró a Darcy que penosamente trataba de sujetarlo, cuando sus miradas se encontraron, Darcy estuvo absolutamente segura que él quería soltarse.

Darcy comenzó a aplicar más fuerza en su agarre y con ello los puntos en su abdomen comenzaron a abrirse uno a uno, provocándole un doloroso tormento.

‒No tienes derecho‒ Le gritó‒ No tienes derecho a abandonarme después de todo esto.

Loki no sabía cuánto tiempo resistiría Darcy y en contra de todo lo que había esperado, Jane se aproximó al alfeizar y ayudando a Darcy lo subieron de vuelta.

Respiraron agitadamente, mientras Darcy y Loki se abrazaban con fuerza.

‒Idiota‒ Repetía Darcy entre lloriqueos mientras ignoraba el dolor que segundo a segundo crecía en su vientre, comenzó a sentir como la sangre manaba de la herida.

‒Darcy‒ Exclamó Jane que observaba como la bata que usaba Darcy se manchaba de sangre. ‒ Debemos ir al hospital.

Loki se dio cuenta de que se refería Jane y tomando a Darcy en los brazos abrió un portal y apareció en el hospital, donde también estaba su hijo.

‒Ayúdenla‒ Gritó mientras el personal buscaba una camilla y se llevaba a Darcy por un pasillo, y él se quedó ahí parado sin saber qué hacer.


Jane miró como Thor e Iron man se acercaban por el cielo, ellos llegaron primero y luego llegaron por tierra un destacamento de la milicia asgardiana, comenzaron a inspeccionar el lugar mientras ella narraba a Thor y a Tony lo que había ocurrido.

‒Me temo que murió‒ declaró Thor‒ Heimdall pudo ver este sitio en cuanto Amora dejo de existir, fue quien nos guio hasta acá, cosa que se supone Loki y tu iban a hacer.

‒Ese era el plan, pero a Loki lo distrajo el cadáver de la mujer que está en la cama y ella lo apuñalo, creí que había muerto.

‒Loki es el dios del engaño, ya me había hecho creer eso en el pasado.

‒Se llevó a Darcy en cuanto notó que ella estaba en peligro, estaba sangrando mucho del abdomen.

‒En cuanto terminemos con esto‒ Dijo Tony‒ Estaremos de vuelta en La Tierra.

‒Solo espero que este bien‒ Deseó preocupada Jane


Frigga miró como Loki estaba ausente observando al niño en la incubadora, aún estaba con la ropa manchada de sangre y solo salía de la habitación para preguntar el estado de Darcy, al parecer habían tenido que reintervenirla y se encontraba en cirugía, y de eso ya iban dos horas.

La doctora entró al recintó y miró al par de dioses sintiéndose intimidada, aspiró fuerte antes de hablar.

‒Está a salvó‒ Dijo‒ La señorita Lewis esta fuera de peligro, han tenido que hacer una histerectomía de emergencia, pero ella estará bien, debe estar dos horas en recuperación antes de pasarla a su habitación, hasta entonces podrán verla.

‒Gracias‒ Musitó Loki sin mirarla siquiera, con la vista pérdida en el niño.

‒Gracias‒ Reiteró Frigga sonriéndole a la doctora.

‒De nada‒ Respondió la doctora y se retiró.

Loki volvió a acariciar el piecito de su bebé, el niño estaba mucho mejor tomando en cuenta que había nacido un mes antes. Esa cámara de frio le estaba ayudando en sobremanera. Entonces el niño abrió los ojos y no eran rojos como los de un jotun, eran violetas, una combinación del azul de los ojos de Darcy y de los rojizos originales de Loki.

Parecía que el bebé lo miraba con extrañeza. El bebé abrió la boquita formando una "O" perfecta, hizo un sonidito y volvió a revolverse tranquilo en su sitio.

‒Tu presencia le gusta‒ Dijo Frigga al observar la escena con el corazón enternecido. ‒ Dejo de llorar en cuanto llegaste.

‒Es tan pequeño‒ Comentó Loki.

‒Es fuerte‒ Declaró Frigga orgullosa‒ Será alguien grande.

Pero Loki no agregó nada más, esperó hasta que el niño durmiera y luego desapareció, Frigga solo suspiró derrotada, ya no sabía que debía hacer para qué Loki entrara en razón.


Loki apareció en la sala de recuperación donde estaba Darcy dormida, estaba tan pálida, había escuchado lo que la doctora había dicho y lo había comprendido a la perfección, Darcy no podría tener más hijos y había estado a punto de morir. Y todo había sido su culpa.

Darcy no merecía aquello. Si tan solo hubiese permanecido distante, sin dejarse llevar, aquello no hubiese ocurrido. También su hijo sufría, al ser un mestizo con la sangre de un jotun y la sangre de una humana, su pequeño cuerpo se debatía en qué origen seguir.

Y la sensación de impotencia estaba haciendo estragos en sus entrañas, besó a Darcy, que aun dormía, en los labios y desapareció.


‒Es tan hermoso‒ Exclamó a Darcy al ver a su hijo por primera vez.

Estaba azul, pero no importaba, ya había visto a Loki en aquella forma y se había hecho a la idea de que el niño podría nacer en aquel estado.

Pero para ella era precioso.

Los ojos se le llenaron de lágrimas, se preguntó cómo estaría Loki, nadie parecía saber nada de él desde que las rescatara a ella y a Jane. Al principio la noticia de que le habían tenido que extirpar el útero la altero, pero mientras miraba al niño en su incubadora fría, supo que con el sería suficiente, no importaba nada más si él estaba con ella.

Pero deseaba tanto que Loki formara parte de su vida y la del niño, pero ahora todo parecía tan incierto.

‒Paso todo el tiempo que pudo con él‒ Dijo Frigga como para animarla. Darcy aún se acostumbraba a verla con atuendo humano.‒ Estuvo al pendiente de él en todo momento.

‒ ¿Por qué no está aquí ahora? ‒ Preguntó amargamente.

‒No lo sé‒ Sinceramente Frigga‒ No sé qué pasa en la cabeza de Loki, pero creo que se sentía culpable, estoy segura de que por un momento no esperaba volver vivo de la pelea contra la Encantadora.

‒Por un momento, él se rindió, lo pude ver en sus ojos, había aceptado morir.

‒Pero decidió vivir por ti, y aun no deberíamos adelantar conclusiones.

‒Supongo que no desea enfrentarse a las consecuencias.

‒Quizá‒ Respondió Frigga‒ o quizá esté buscando una manera de volver.

Darcy sonrió brevemente, no deseaba hacerse muchas esperanzas, pero en el fondo esperaba que la madre de Loki tuviese razón.

‒ ¿Podría hacer una última cosa por mí? ‒ Pidió Darcy

‒Lo que quieras, querida. ‒ respondió la diosa.

‒ ¿Escogería el nombre del bebé? ‒ Preguntó.

Y Frigga sonrió.


‒ ¿Magnus? ‒ Preguntó Jane con el entrecejo medio fruncido mientras miraba al bebito.

‒Creo que le va‒ Respondió con una sonrisa Darcy que tomaba a su bebé en brazos.

‒ ¿Cuándo podrás llevártelo a casa? ‒Preguntó Jane.

‒Mañana, si todo va bien, lo darán de alta.

‒Veras que si‒ Animó Jane. Pero aun así pudo ver ese rastro de tristeza en la mirada de Darcy, sabía que extrañaba a Loki, ella los había visto abrazarse, estaba segura de que se amaban, lo único que no terminaba de entender era la actitud tan extraña de Loki.

No sabía porque había desaparecido de aquella manera, prácticamente había conseguido inmunidad por parte de S.H.I.E.L.D.

Pero había decidido no hacer juicios en contra del hermano de Thor, por que Loki era realmente inconstante y estaba dispuesta a olvidar todas las cosas pasadas, siempre y cuando no le rompiera de nueva cuenta el corazón a Darcy.