Día 21: Presidenta de la clase.


- Marinette, Felix habló conmigo. Está bien.

- Luka, tengo miedo. Ahora no se como rayos haré para perder el concurso.

- ¿Tu crees que es probable que ganes?

- Si y lo peor... Siento que este concurso, si está involucrada Lila, puede significar una cosa o eso creo.

- ¿Cuál es?

- Que Gabriel Agreste quiere akumatizarme.


Llegó el día del regreso a clases, Marinette al ver a todos sus amigos de nuevo le daba felicidad, mas porque siendo la guardiana estaba ocupada con los pequeños kwamis y estaba alejada de sus amistades.

Pero por fin llegó el día donde podría volver a ser solo la chica normal con una vida normal.

Pero... Adrien.

Hoy es el día.

Llegó, se ubicó con su mejor amiga al costado y ella le dio un abrazo enorme.

- Marinette, te extrañé tanto.

- Igual yo, Alya.

- Es que no puede ser que no hayamos pasado todas las vacaciones juntas, ahora no te escaparás de mi, tendremos 10 meses para estar juntas todo el tiempo.

- Te prometo que ahora si estaremos juntas a cada momento.

- *Eso espero, Al, eso espero.* - pensó la azabache.

En ese momento llegó Adrien y comenzó a saludar a sus amigos, pero al momento de ver a Marinette, su mundo se iluminó.

- Hola Alya. - saludó con la mano y se dirigió al sitio de Marinette. - Ho-hola, Marinette - la saludó con un beso lento en su mejilla y en su mano, sin que se diese cuenta su mejor amiga, le entregó un papelito.

- Hola Adrien. ¿Estuvieron bien las vacaciones?

- De maravilla.

- Eso me alegra, Agreste. - dijo Marinette dedicándole una fresca sonrisa. - Oye, ¿te gustaría almorzar luego con nosotras? Puedes invitar a Nino si lo deseas.

- Oh, e-está bien Mari.

- Muy bien, entonces hablamos luego.

Luego se ubicó al asiento de adelante con su mejor amigo Nino.

- Ahora si me tendrás que explicar ese comportamiento extraño entre ambos. - dijo Alya.

- ¿Cuál comportamiento?

- Ese comportamiento. No estás nerviosa ni estás queriendo derretirte como helado por lo que te dijo Adrien.

- He pasado el verano entero haciendo otras cosas y adivina que... Se fue el gusto loco por Adrien. No pasa nada.

- Entonces... ¿No me digas que estás con Luka ahora?

- N-no, Alya. No. Para nada. ¡NO!

- Está bien, creeré en ti.

Luego de la nada, apareció la profesora Bustier con una hoja en la mano.

- Buenos días, queridos alumnos.

- Buenos días señorita Bustier. - dijeron todos a una sola voz.

- Tengo algo que decirles, por el hecho de que Chloe no quería saber nada de París, su padre decidió retirarla de la escuela.

Todos se quedaron asombrados, en especial Marinette y Adrien, porque sabían exactamente el motivo.

- Y es por eso que quedó un asiento vacío aquí y tengo el honor de decirles que tendremos una nueva estudiante. Ven aquí, Kagami.

La chica se asomó a la puerta y todos le quedaron mirando.

- Miren, es la chica de los memes. - dijo Kim.

- Wuju, la chica de los memes, es sensacional. - dijo Mylene.

Marinette miró con ojitos de ilusión a su amiga, por fin decidió armarse de valor y decirle a su madre que quería ir a la escuela. Eso se lo había dicho el día que se reunieron en su casa.

- Hola miss Bustier. Estoy feliz de estar aquí y de aprender mucho en el sistema educativo público.

- De hecho que vamos a acogerte de una manera espléndida. Te presentaré luego a la presidenta de la clase para que te haga un recorrido después de la primera clase, ¿te parece?

- Si, está bien.

- Como dijimos el año pasado... - continuó Bustier. - ...Marinette Dupain-Cheng es la presidenta de la clase hasta que termine todo lo que queda en la secundaria, ¿alguien se va a oponer?

- Yo me opongo. - dijo una voz que Marinette logró detectar tan bien.

Apareció Lila en el salón de clases y todos se sorprendieron.

- ¿Lila, que sucedió? Ya son mas de las 8 y estás aquí. - preguntó Bustier.

- Es que tuve que ayudar a un anciano a cruzar la calle y como fui tan generosa con él me invitó a desayunar y no podía negarme. Por eso llegué tarde.

- Owwwwwww, eres tan generosa, Lila. - dijo Kim.

- La mejor. - agregó Max.

- De hecho necesitamos mas personas así. - concluyó Sabrina.

Marinette y Adrien se quedaron resignados al escuchar una mentira mas de Lila. Esperaban que algún día pare con esto pero por ahora no iba a pasar.

- Bien Lila, ubícate en tu asiento del año pasado, por favor.

- Si, maestra.

Cuando subía miró con cara de maldad a Marinette. Ella se lo esperaba. Porque además de hacer un vestido para ella, la vería en clases. Vaya suerte que tenía.

Solo pocos días. Solo unos pocos días.

-.-

- Marinette, ya que mañana vas a regresar a clases, ¿qué harás si aparece Lila?

- Voy a cerciorarme de que ella tenga alguna conexión con Gabriel Agreste. Aunque siento que se va a tratar de acercar a Adrien de nuevo. Ese es el problema.

- Si ella suelta la lengua del concurso en frente de Adrien tendrás que decirle, será malo pero tendrás que decirle la verdad. Porque necesitamos a Adrien para este plan, Marinette.

- Luka, tengo miedo por él.

- Tu le dijiste ayer eso cuando se quiso sacrificar por ti. ¿Puedes confiar en él?

- Está bien. Lo haré.

-.-

- Bien, ubíquense en la página 3 de sus libros, comenzaremos con la Historia de Francia para ver si se acuerdan. Kim, ¿Quisieras decirme cuantos colores tiene la bandera?

- ¿20?

- 3, Kim. No es tan difícil.

Si, sería un largo día.

-.-

En el primer descanso.

Marinette estaba decidida para hablar con Adrien de todo el asunto y aprovecharía el almuerzo para hacerlo, de seguro Alya hará su trampilla de dejarlos solos y ahí podría intervenir.

Luego, una asiática chica interrumpió sus pensamientos.

- Hola, Marinette. Tengo que hablar contigo. Es algo privado. - dijo Kagami.

- Está bien, Kagami. Vamos al patio y conversamos antes de que comience la siguiente clase, ¿si?

- Está bien. Alya, ¿te parece si te la quito por 10 minutos? - le habló a la mejor amiga de la azabache.

- Me parece bien. Vuelvan pronto, que Mendeliev se puede molestar si no están a la hora. - dijo ella.

- ¿Bueno, de qué quieres hablar Kagami?

- Marinette, ¿te acuerdas de que ese día que estuvimos en tu casa en la noche te dije que Adrien quería hablar conmigo al día siguiente?

- Si, me acuerdo.

- Marinette, él me rechazó. - dijo ella casi a punto de ponerse a llorar.

- Oh, Kagami. Creo saber la razón.

- Igual yo.

- ¿Y cuál es?

- Marinette, Adrien se enamoró de ti.

- ¿Q-qué?

- Mari, no soy tonta. Sé que hablaste con él y le dijiste algo malo de mi.

- Espera, ¿Q-qué?

- Lila me lo dijo.

- Mira Kagami, no se lo que Lila te dijo pero es mentira hasta cuando respira, no se si te haz dado cuenta de eso.

- Mari...

- Te contaría toda la historia pero es algo complicada de decir...

- No quiero que me ocultes nada. Puedes decírmelo.

- Sé lo estoy ocultando hasta a Alya que se supone que es mi mejor amiga.

- ¿Entonces me lo puedes decir hoy en tu casa?

- Esta bien. Pero si prometes que no me matarás ni te molestarás conmigo.

- Te lo prometo, pero te diré algo, ¿si? No me molestaría que estuvieras con Adrien. De verdad los aprecio tanto, son mis amigos y quisiera que ambos fueran felices.

- Kagami, si necesitas soltar todo, puedes decirme ¿lo sabes, no?

- Si, Mari. Gracias por todo, de verdad. Ya entiendo porqué tus amigos te eligieron como la presidenta de la clase, eres una magnífica persona. Me alegra ser tu amiga. - la abrazó.

¿Puedo confiar en ella? ¿Otra persona mas? Enserio si el Maestro Fu viera como le digo a la mayoría de mis amigos que soy Ladybug, me quitaría a Tikki sin dudarlo.

Kagami presintió algo extraño y miró el tacho de basura moverse.

- Y ahora ¿puedes decirme un poquito de que trata eso, Marinette? - elevó la voz y trató de mover sus ojos para que Mari se diera cuenta que alguien estaba escuchando su conversación.

- ¿Lista para las emociones?- logró entenderla y comenzó a elevar la voz también.

- Si, es algo muy secreto que nadie debería enterarse. - dijo Kagami acercándose al tacho de basura.

- Y si alguien lo hace.- Marinette se acercó, ¿iba a hacer lo impensado? Luego, asintió.

- ... Podría... - Kagami la miraba con cara de hagámoslo.

- ...Descubrir... - A la 1...

- ...Tu... - A las 2...

- ¡SECRETO! - dijeron las dos al mismo tiempo y empujaron el basurero y la basura cayó encima de Lila. Solo pensaban hacerla caer, no que la basura cayera encima de ella.

- Muy bien, Lila. ¿Qué estabas haciendo ahí? ¿Quieres saber mi secreto o qué?

- No se saldrán con la suya. Arruinaré sus vidas. - dijo la italiana.

- Pues a ver si te creen.

- Ten cuidado con lo que dices, Marinette.

Adrien salió del salón y vio a Kagami y Marinette juntas mientras Lila se iba al baño a limpiarse.

- Chicas, ¿está todo bien?

- Si, Adrien. De maravilla, si me disculpan, voy al salón. Marinette, hoy en tu casa, ¿si?

- Claro Kagami. ¡Te invitaré chocolatada y algunos croissants!

- Wujuuuuu, graciaaaaaas. No demoren chicos, ya comienzan las claseeeees. - Dijo Kagami como si hubiera pasado algo adrenalínico en su corta vida.

- ¿Qué fue eso, hermosa?

- Nada, solo Kagami siendo una chica fantástica.

- Ya sabes que ella confía mucho en ti, me alegra que mis chicas se lleven bien entre ellas.

Marinette codeó a Adrien por lo que dijo.

- Oye, ¿qué hice ahora, princesa?

- Espero que no la hayas rechazado como lo peor de la existencia.

- Fui sincero, mas bien, ya te contaré pronto como fue. Hasta terminamos teniendo una batalla de esgrima, me derrotó pero aprendí mucho de esto. Me dio valor.

- ¿Valor para qué?

- Para saber lo que realmente quiero.

- Y a qué te ref...- el rubio besó a su novia en los labios, abrazándola.

- No tienes reparo.

- Te amo mucho, Mari.

- Y yo a ti, Adrien.

Volvieron a besarse.

- Vamos al salón, ya comenzará la clase. Y Adrien, quisiera hablar contigo de algo.

- ¿Es algo malo?

- No. Pero quisiera que supieras esto pronto...

- Marinette, eso si suena serio, ¿es de ya sabes que?

- Adrien, te prometo que te lo contaré pronto. No seas impaciente, por favor.

- Oh, Marinette. Sabes que no me molestaré, ¿estamos juntos en esto, no? - dijo Agreste abrazándola y dirigiéndose al salón con ella, antes de cruzar la puerta se soltaron y fueron a sentarse a sus asientos.

Lila escuchó la conversación de Marinette y Adrien detrás de una banca, para que no vuelva a pasar lo dee

- ¿Con que están juntos no?

Lila llamó a un número desconocido en su teléfono pero que ella en la mente conocía tan bien como la palma de su mano.

- Hola, ¿señor Gabriel? Tengo una noticia para usted.


¡Día 21 terminado!

No puede ser que ya falten 10 caps y termina esta aventura, espero que le esté gustando la historia.

¿Ahora que sucederá con el secreto?

Quédense en casa y sigan las instrucciones de salud de su país.

¡Nos leemos mañana!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 22: Akumatizada.