Disclaimer: No poseo ningún personaje, de ser así esto no sería un fanfic.

Si es rated M es porque puede haber algunas cosas que ofendan o hieran la sensibilidad de algún lector, así como ofender o molestar aunque eso se toma por descontado cuando DxD está involucrado, si no te gusta no leas. También habrá situaciones y personajes que actúen como parodias de anime, series o películas.

En respuesta de los reviews.

Dark-feel. El pairing, ciertamente tiene que haber, y lo habrá, pero por ahora me estoy centrando más en otros aspectos de la historia, como en desarrollar las relaciones entre los personajes. Fate Stay Night si es un eroge, pero el fic está basado en Fate Kaleid y ese no es eroge, por extraño que a veces parezca, por lo que el emparejamiento no ocurrirá tan rápido, si bien te aseguro que habrá. Es evidente que Issei molestara a Shirou, pero eso no quiere decir que este no haga lo mismo.

LostNeko120. Vaya, no sé cómo te las apañas, yo con 3 ya estoy saturado. Joder, siento hacerte spoiler, no sabía que aún no lo habías jugado. Nunca he escrito una historia yuri, pero sí que me gustaría meter algo en algún fic, aunque aún tardaría, por ahora no hay oportunidad. Te aseguro que si fuera tan fácil conducir uno de esos yo ya habría estrellado siete. Lo del parto admito que puede sonar raro, pero era una idea que estaba en la versión original del fic y aunque todo el desarrollo de la idea lo he cambiado he querido dejar al menos una escena del original. Para Aries no fume nada, no al menos demasiado malo XD. Con tantos sabores era evidente que esa cosa no podría saber bien.

Lo de perderse Shirou lo menciona porque le han dicho que Astolfo ya era un servant en la guerra, lo que implicaría que tenía un maestro, que ayudo a Sieg a escapar y después le dicen que Sieg se convierte en el maestro de Astolfo. Shirou dice perderse por que no sabe cómo Astolfo acabo como servant de Sieg. Lo de domesticar a los perros temo que es secreto comercial… Si os hubierais esperado que Raynare fuera la prima de Shirou me preocuparía, he intentado no dar demasiadas pistas. Ocultar que Shirou, Luca, está vivo no ha sido nada fácil para Raynare, eso te lo aseguro, y solo habéis visto la punta del iceberg. Shirou se reunirá con el resto de la familia cuando vayan a los rating games, algo que sucederá en la segunda parte de la historia. En cuanto al resto de preguntas, solo el tiempo, y yo cuando proceda, lo dirá.

En cuanto a Claire Edelfelt, ya se hablara más de ella...

PD: Intento no tardar mucho, pero últimamente el tiempo no me da para más.


-Deberías decírselo.

Raynare suspiro cuando las palabras de Azazel se clavaron en ella como puñales. No era la primera vez que le sugería que se lo dijera, ya lo hizo en cuanto descubrió que este seguía con vida, pero como en aquel momento seguía negándose. Ni siquiera aunque Leo y White le dijeron que tenía que decírselo les hacía caso.

-Leo o White podrían decírselo. Leo conoce a Ouma y Edelweiss, y White ya se ha encontrado con Emilia y CLaire -Azazel la miro –Leo podría haber hablado con Shirou para decirle desde el principio quien era, pero prefirió que tú lo hicieras, ambos decidieron que debías ser tu quien lo dijera. Eres su prima Ray-chan, él tiene derecho a saber eso.

Raynare gruño al escucharlo. Ella no necesitaba que le dijeran que tenía que contarle la verdad a Shirou, ella ya lo sabía. Lo sabía desde el mismo momento en que supo que su primo seguía con vida.

Desde hacía tres años decidió ocultarle a Shirou, y por extensión al resto de su familia, que este seguía con vida.

En aquellos días acababa de deshacerse del nombre de Yuuma, gracioso porque de hecho al Instituto ingreso con el alias. Issei y los demás se volvieron un poco locos cuando supieron que ella no era de hecho Yuuma, y que su personalidad no era tan… sumisa, como había estado actuando desde que se unió ni de lejos.

Al principio había pasado de ser una linda florecilla a, según palabras de Ravel, una perra del infierno.

Por suerte gran parte de esa mala uva se evaporo sobre esa época, en aquellos días ella al igual que Emilia quería ir por Ouma. Una actitud que desapareció en cuanto vio a Shirou con su "novia".

-Esa zorra-esa idiota le puso los cuernos a su primo por que este era, según ella, "demasiado aburrido" -¡Mierda de caballo! Ni siquiera estuvieron juntos el tiempo suficiente.

Aunque si tenía que ser sincera, en el tiempo en que no le había visto Luca se había vuelto un poco estirado, aburrido, muy centrado en los estudios e ignorando lo demás. Una actitud que distaba mucha de la revoltosa que tenia de niño.

Es decir, hasta que Issei le atropello y acabo uniéndose al Instituto. Desde entonces se estaba echando a perder, o recuperando su actitud original, dependía de cómo se mirase.

-Aún tenemos que discutir sobre ese asunto en particular.

-E imagino que aun a pesar de todo no se lo dirás- Raynare asintió, algo muy grave tendría que ocurrir para que ella decidiera contarle su parentesco al pelirrojo.

No tenía planes para decírselo en poco tiempo.

O nunca si de ella dependiera –De todos modos, ¿de que serviría a estas alturas? Es solo cuestión de tiempo que se acuerde por sí mismo.

Azazel rio -¿Si le dices tú por iniciativa que sois primos en vez de esperar a que él lo recuerde?- el tono irónico que impregnaba las palabras era imposible de ignorar, ni con todas sus fuerzas sería capaz –Por supuesto que marcara diferencia. En vez de parecer que lo has ocultado deliberadamente parecerá que se lo ocultaste porque consideraste que era lo mejor para él, pero cuando quiso recordar decidiste decírselo.

Raynare bufo –Pareceré una cobarde. Una cobarde que no ha querido hablar en todo este tiempo por miedo a su reacción.

Azazel cogió la caña que estaba en su asiento, uno ergonómico especial para pescadores, Azazel solo usaba lo mejor, y lanzo el sedal hacia el océano –Eso no es malo. Te preocupas por él.

-¿Qué me preocupo por él? ¡Pues claro que lo hago! ¡Es mi primo! ¡Durante años fue casi como un hermano para mí! ¡Sería imposible no preocuparme!

Azazel agito un poco la caña al ver que no picaban –Dile eso y ya está.

Raynare bufo con rabia y una mirada furiosa –Lo haces sonar fácil, y no lo es. ¡No hay forma en que hablar de esto con él sea fácil!

Azazel suspiro cansado -Lo es. Tú lo vuelves complicado.


-Issei-san, ¿seguro que es por aquí?

-Pero por supuesto que sí.

Asia asintió con duda y miro por la ventana –Issei-san, ya hemos pasado por aquí.

Issei piso el freno –Te sigo que sé por dónde vamos. Nos dirigimos a la iglesia.

Asia le miro -¿La misma a la que nos dirigíamos cuando nos conocimos?- Issei asintió -¿Estábamos por aquí?

Issei se quedó callado, no estaban ni remotamente cerca de donde se conocieron. De hecho si les pusieran un plano de Fuyuki verían que en realidad estaban yendo en dirección contraria.

Normalmente seria evidente cuando iban en dirección contraria, pero dado que Asia no era de Fuyuki ella no había podido ver que Issei, intentando lucirse, había decidido tomar un "atajo" y llegar a toda velocidad a la iglesia.

La actual situación era un claro ejemplo de la hilaridad del destino. Por querer chulearse la había cagado a lo bestia. Había metido la pata hasta el fondo.

Y ni siquiera la inocencia de Asia podía mejorar la situación, casi la empeoraba.

-No pasa nada Issei-san.

-Asia. Su bondad es casi dolorosa.

Ni siquiera estaban cerca de la iglesia y ya estaba sufriendo lo indecible. Temía con creces cuando llegara el momento de pelear con la pesadilla.

Aunque con suerte no tardarían mucho, según Le Fay esta se había movido desde la iglesia hacia el noreste, lo que la dejaba en las proximidades del edificio central, en Shinto, a unos cuatro kilómetros del puente.

Por fortuna en la actualidad ellos estaban cerca de la antigua residencia Tohsaka, por lo que en breves llegarían y podrían lidiar con la pequeña y débil pesadilla.

No sabía por qué ese pensamiento aun le daba ganas de reír.

-No tardaremos demasiado en llegar, vete preparando.

Asia trago saliva y se hundió en su asiento, más nerviosa de lo que Issei consideraría normal. ¡Si hasta estaba acariciando su cruz de plata con ojos llorosos!

-No pasara nada estamos llegando a la zona y pronto encontraremos a ala inofensiva pesadilla.

No había ninguna razón para que Issei dijera eso, pues considerando su historial algo mala tendría que pasar, sí o sí. Ignorando la lógica que le gritaba que todo eso era una mala idea Issei comenzó a frenar en cuanto vio el edificio central. No había ningún rastro de la pesad—

-¡Allí!- Issei sintió la emoción y el alivio y la confusión en cuanto vio a la ¿pesadilla? -¿Qué demonios?

-¿Una jirafa?- pregunto Asia inclinando su cabeza a un lado.

-… Eso creo- la pesadilla era indudablemente una jirafa, no importaba como la mirara eso era una jirafa. Un poco extraña, dado que las jirafas no tenían una especie de corona de huesos y tampoco tenían crin, pero era evidentemente una jirafa.

Nadie podía negar que lo fuera, ahora, lo de que esta huyera era algo ya más extraño. Y le daba un acojone que lo flipas. El mal presentimiento que tenía antes se había convertido en una sirena de policía que sonaba a pleno volumen en su cabeza repitiendo la misma frase una y otra vez ¡Houston, tenemos un problema!

Y el problema se mostró segundos después en la forma de una segunda pesadilla que destrozo a la primera en cuestión de segundos embistiéndola con dos enormes cuernos que surgían de su cabeza.

La nueva pesadilla era cuadrúpeda, y extremadamente alta, el coche no le llegaba ni a la cintura, media más de veinte metros y el rasgo más alarmante, aparte de los colmillos como cuchillos y la expresión terrorífica, era que el cabrón estaba mamadisimo.

-Mi… mi… mi… mi… mi… mi… mi… ¡Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!- no lo pensó dos veces, tras ver a ese monstruo descomunal Issei mando todo a la mierda y piso el acelerador girando al máximo el volante, solo tenía un pensamiento en la cabeza.

¡Huir de esa cosa!

-¡Kiaaaaaaa!- Asia grito de terror en su asiento, e Issei podría haberla dicho que se callara, pero estaba demasiado ocupado huyendo de esa cosa.

El cabrón ya parecía haber decidido que ellos eran su nueva presa y, aun a pesar de lo acojonado que estaba por ver a esa cosa acercarse por el retrovisor, Issei reconocía que la cosa era demasiado rápida.

Mucho más rápido que el falaris, lo suficientemente rápido como para alcanzarlos, necesitaría despistarlo, y si de paso lo golpeaba con edificios, mejor que mejor. Un acantilado le vendría mucho mejor, pero no le parecía que hubiera ninguno en Fuyuki. Una lástima que no pudieran tirarlo por el pue—

-¡Agárrate fuerte! Como tengamos que pagar por los destrozos estaremos muertos.

Issei piso de lleno el acelerador y comenzó a callejear todo lo que podía, sin perder de vista su destino final y fingiendo no oír los sonidos de destrucción que esa cosa dejaba tras ellos. La mitad de los edificios de esta zona no necesitaban una remodelación, y de hecho esa tienda que acababan de pasar era la favorita de Ravel, pero tras esta noche la necesitaría.

-Mierda, si esta cosa no me mata las chicas lo harán- el monstruo había destruido ya varias tiendas de ropa, y algunas las conocía por sus compañeras, por lo que ahora estaba realmente acojonado. Si sobrevivía a esta noche tendría que actualizar su testamento.

-¡Issei-san! ¡La tienda!

-¡¿De qué tien— ¡Whaaaa!

CRASH

El coche atravesó el escaparate de una tienda de comida rápida, y salió por la parte de atrás de la tienda destrozando una pared algo endeble.

No es que fuera a quejarse.

-¡Lo sientooooooooo!- grito Issei con voz ahogada mientras el coche seguía su curso dando trompicones y los ruidos de destrucción y demolición continuaban tras ellos.


El resto de la conversación con Azazel se discurría de su mente como los viejos recuerdos de su niñez, estaba en algún lugar pero era incapaz de pensar en ella de forma racional. Las calles se difuminaban a su paso mientras no dejaba de cavilar las palabras de Azazel, ¿debería realmente decírselo? A estas alturas ni siquiera sabría si él la creería y estaba segura de que si dejaba que el tiempo pasara él lo recordaría, pero… por otra parte era como Azazel la había dicho, si dejaba que Shirou la recordara él solo complicaría las cosas.

Lo mejor sería que esperara a que regresara, entonces podría decidir si le decía la verdad o no. Probablemente no habría pasado nada grave, la primera cazeria de Laeticia habría sido un paseo por el bosque y ella podría aplazarlo un poco.

No había necesidad de decírselo.

-¿Raynare?- la morena alzo la cabeza y miro confundida a Ravel -¿Estas bien?

La chica miro a la entrada del instituto, estaban todos reunidos -¿Pasa algo?

-Issei y Asia están de camino, nos han llamado hace poco.

Raynare asintió -¿Y Shirou y Laeticia?

Jeanne entrecerró los ojos –Nada.

El estómago de Raynare se apretó en cuanto lo escucho -¿Nada?

Ravel negó con la cabeza –La última noticia que tuvimos fue que se estaban acercando al templo Ryuudou, pero de eso hace ya varias horas.

Raynare saco el móvil de su bolsillo y miro la hora: 4.39 de la mañana. Demasiado tarde para no tener noticias suyas. Demasiado tarde para que aun no hubieran regresado.

-Joder.

Ese idiota iba a matarla de preocupación algún día de estos

-¿Qué contaron Issei y Asia? ¿Qué tal la primera cacería?

Ravel gimió –Dijo que ya nos contaría, lo describió como "acojonante". Curiosamente también dijo que no salieron del coche y que este ha acabado mal.

-¿Se ha cargado el coche?

La gran mayoría de los que Da-Hee retiraba se mejoraban, un favorcillo de unos idiotas a cambio de que Da-Hee no los detuviera por sus estrategias de venta poco ortodoxas, para que aguantaran un poco más, por lo que cargarse uno no era tan fácil como debería.

¿Qué carajos había ocurrido?

-Aunque eso explica por qué Jeanne esta tensa.

Que su hermana estuviera ilocalizable y que su otra hermana aparentemente hubiera tenido más problemas de los planeados era muy preocupante.

-Issei habrá querido lucirse y la habrá cagado. Ese idiota.

Jeanne asintió –Eso dice Ravel y Le Fay, pero…

-No será nada- una hermana protectora preocupada era lo ultima que necesitaban, más aun si esta era Jeanne d'Arc, antigua servant.

-Issei-sama y Asia-sama no deberían tardar mucho más- dijo Le Fay acercándose a ellos acompañada de Gasper y Xenovia. Leo no estaba por ninguna parte.

-Llamaron hace un rato, así que no.

Raynare suspiro, no era como saber del cabeza hueca, pero era mejor que nada –Esperemos a que lleguen.

-No tendréis que esperar mucho más- la voz de Leo los distrajo de su conversación, ni siquiera sabían que este estuviese cerca, pero cuando vieron a que se refería no le dieron importancia.

Issei y Asia estaban acercándose… aunque no en el coche en el que se habían ido. Y hablando de eso… ¿porque llegaban en un coche viejo, sin techo y al que le faltaba una puerta trasera y tres neumáticos? ¿Esa cosa podía circular siquiera? Las llantas no parecían girar demasiado bien…

-¿Qué demonios?- El coche ni siquiera era capaz de andar correctamente por amor de dios, ¡¿Qué demonios había pasado?! ¿Es que hoy era el día de preocupar al personal?

-¿Pero que os ha pasado?- Jeanne envolvió a Asia en un abrazo tan pronto como está bajo del coche destartalado, no tardo ni un minuto en separarse de la rubia y revisarla en busca de alguna herida que no se viera a simple vista. Una reacción común si consideraba la apariencia que tenía el coche en el que venían, aunque probablemente desproporcionada porque ambos, salvo algún arañazo en la cara del castaño, estaban en perfectas condiciones, si bien Asia estaba un poco verde e Issei estaba bastante rojo físicamente ambos parecían estar bastante bien.

-¿Qué ha ocurrido?

-Largo de contar- dijo Issei bajando del coche, intentando mantener la cara seria cuando su puerta se venció y cayó al suelo con un ruido sordo en cuanto intento abrirla.

-¿No ibais por una pesadilla floja?- pregunto Xenovia examinando el coche -¿Y no ibais en otro coche?

-Cogimos este del desguace, cortesía de Da-Hee. Tenemos suerte de que estuviera trabajando hasta tarde.

-¿Da-Hee?

-Tuvimos que llamarla cuando la segunda pesadilla, la que mato a la primera, se cargó medio Shinto persiguiéndonos.

-¿Medio Shinto destruido?- Ravel les miro con los ojos enfurecidos -¿Os habéis cargado medio Shinto?

-No fuimos nosotros- exclamo Issei en protesta -¿Qué parte de pesadilla persiguiéndonos no entiendes?

-Issei-sama, ¿Qué ocurrió? La pesadilla que detecte era una débil.

-Lo era- afirmo Issei –La primera que vimos lo era. La segunda ya era otra historia. El cabrón estaba mamadisimo.

-¿Cabrón?- Le Fay arrugo el entrecejo ante el termino -¿Qué era?

-Un monstruo cuadrúpedo enorme. Con colmillos como cuchillos y dos cuernos enormes. Tenía una actitud de los mil demonios.

-Un Begimo- Leo frunció el entrecejo. Por la descripción que Issei daba esa pesadilla podría haber asumido muchas formas, pero un begimo era una buena suposición. Extrema agresividad, actitud territorial y un cuerpo robusto y durísimo –Una pesadilla demasiado fuerte para ellos, una que no podrían haber derrotado de forma ordinaria.

Jeanne trago saliva -¿Estáis bien?

-Nos persiguió por todo Shinto y le tiramos por el puente.

-¿Y eso lo mato?- preguntó Xenovia.

-Nop, pero derribarle un edificio encima sí.

-Ni de lejos- en el reverso Leo había enfrentado algunos begimos, cuando aún estaba en Libra, y sabia por experiencia propia que algo como tirarle un edificio de hormigón no funcionaría para derribar a uno, apenas lo enfadaría –Eso solo debería haberlo enfadado, y sin embargo por lo que dicen es evidente que creen que está muerto. Un begimo no se habría retirado, pero una pesadilla sí. ¿Qué está pasando? ¿Por qué se retiraría?

Raynare bufo -¿No podríais dejar la ciudad tal cual la encontrasteis?

-Esa cosa destruyo la ciudad, no nosotros.

-Issei-san.

Issei silbo inocentemente ante la mirada de Asia, pero cuando esta se cristalizo ya suspiro –Vale, le guiamos un poco contra los edificios.

-¿Un poco?- repitió Jeanne mirando el coche –Ni siquiera habéis vuelto en el mismo coche.

-Normal- dijo Issei –Ese está en el fondo del rio.

-¿Cómo dices?- Xenovia le miro incrédula -¿En el fondo del rio?

-Era eso o dejarlo en el parque.

Raynare no dijo nada, pero era evidente que ella, y casi todos los demás, creían que habría sido más fácil dejarlo en el parque. Aunque dejar un coche destrozado en el medio del parque podría suscitar muchas preguntas, y hundirlo en el rio podría ser más seguro. Mas si lo descubrían…

-Mientras no lo encuentren- dijo Issei encogiéndose de hombres, quitándole hierro al asunto -¿Qué sabemos de Shirou y Laeticia?

Jeanne gruño –Nada.

-Silencio absoluto.

-La última noticia es de antes de llegar al templo, y de eso hace ya horas.

Issei entrecerró los ojos. Si dijéramos que habían salido cerca de las doce y media o una, lo cual no estaba asegurado, eso implicaba que llevaban más de tres horas sin dar señales de vida. Algo difícil de digerir salvo que se hubieran encontrado con alguna pesadilla que ellos no hubieran visto, al igual que les había pasado a Asia y él.

Misma conclusión a la que parecían haber llegado los demás.

-Issei, Asia.

El moreno y la rubia centraron su atención en el joven portador de los llamados "Kamigami no Gigan" -¿Pudisteis recoger el libro del be… de la pesadilla?

Asia e Issei se miraron –Bueno, íbamos a hacerlo pero…

-Había demasiados escombros.

Leo asintió confirmando sus sospechas, era seguro afirmar que el begimo no había sido derrotado, este se había retirado –Se ha retirado o alguien le ha ordenado hacerlo... y seguimos sin noticias de Shirou y Laeticia. Bien, chicos, quedaos aquí, iré por ellos.

-¿Tu?- pregunto Issei incrédulo -¿Ir por ellos?

-Soy el instructor del Instituto Issei, y eso, aunque no lo parezca por todo el papeleo, implica principalmente ayudaros. Un buen ejemplo de ello es esta situación.

-¿Quieres que nos quedemos aquí?- pregunto Jeanne con voz baja -¿Quedarnos cuando Laeticia y Shirou siguen desaparecidos? ¿Qué no hagamos nada?

-Van a ser las cinco de la mañana Jeanne, estáis cansados, y en tu caso particularmente preocupada. Si realmente ocurre algo, lo cual aún no está confirmado, solo conseguiríais complicar las cosas si vais. Ahora mismo todos sois magos aprendiendo en el instituto, magos que están bajo mi responsabilidad, como tu hermana y Shirou.

-Podríamos hacer algo- dijo Jeanne -¡Podría ayudar!

Leo negó con la cabeza –Ya no eres una servant Jeanne, ahora eres humana. Aun tienes mucho que aprender. Si se han encontrado con una pesadilla fuerte no serias de mucha ayuda.

-Pero…- Jeanne no era feliz. No necesitaba que Leo la dijera que no ya no era tan fuerte como antes, ella misma lo sabía de primera mano. Las batallas en Minamata se lo confirmaron, ella ya no podía pelear al mismo nivel que antes –Pero aun así. Es mi hermana.

-Hmmm… Sonic- el pequeño mono apareció de la nada y gimió feliz antes de posarse sobre los hombros de la rubia –Si se separa de ti vuelves al Instituto, sin discusión.

Jeanne miro al mono con asombro, este no estaba ni cerca hace pocos segundos. ¿Cómo se había movido tan rápido?

-Iré por un coche, quédate aq—

-¡Yo también voy!

-¡Cuenta conmigo!

Leo rodo los ojos, esperaba a Raynare, sobre todo considerando su historia con Shirou, e Issei… bueno, él y Shirou se habían hecho buenos amigos, así que tampoco era tan raro.

Tampoco era raro que por las expresiones de los demás pensaran salir todos a buscarlos.

Solo había un problema –No tenemos un autobús y somos demasiados para ir en furgoneta. Si es un begimo puedo manejarlo, y Shirou es más fuerte de lo que se imagina, sobre todo si es capaz de recordar algo de lo que Edelweiss le enseño. Si es capaz de recordar entonces podría incluso proyectar a Kanshou y Bakuya… aunque considerando la apariencia de Archer preferiría que no lo hiciera.

Archer se había quemado como consecuencia de abusar de la proyección, preferiría que Shirou abusara de ella cuando su cuerpo pudiera resistirlo sin quemarse. O directamente que no sobreutilizará la proyección. Si podía recordar el entrenamiento de Edelweiss y podía hacerse con un par de espadas buenas no debería tener demasiados problemas para lidiar con pesadillas débiles.

Por el entrenamiento al que Edelweiss le sometió de joven a estas alturas, si no hubiera perdido forma, podría ser fácilmente el más fuerte, excluyendo a White y a él, del Instituto. Xenovia podría darle estopa de la buena con Durandal y si Issei se hacía más fuerte con el Boosted Gear, algo de lo que aún tenía que hablar con él, probablemente perdería, pero por ahora podría ser el más fuerte.

-Eso si se hubiera mantenido en forma y creciendo, tal y como están las cosas podría estar en apuros.

Si Amon no hubiera muerto Shirou podría ser un gran Knight gracias al entrenamiento de su hermana, él y Emilia podrían ser de los mejores de su Instituto. Edelweiss y Ouma nunca se convertirían en quienes eran hoy.

-Pero eso no importa ahora- hoy por hoy Luca era Shirou, un mago del Instituto Fuyuki, Emilia estaba en un Instituto en Hellsalem´s Lot, Ouma era un fugitivo de la Clave y Edelweiss la Knight más poderosa de esta.

La familia Saijou sufrió un gran revés el día en que Amon y Luca murieron a manos de Ouma. Un revés del que la madre no fue capaz de recuperarse, lo que dejo a Edelweiss para cuidar de Emilia cuando esta apenas podía encargarse de sí misma. Y todo ello porque Génesis, el mismo que se convertiría en el líder del círculo, señalo a Ouma como culpable.

Puede que Ouma no lo puso fácil al huir de la Clave, pero ahora podía ver con perspectiva y se hacía evidente que Génesis, quien posteriormente se revelaría como un radical extremista que intento hacerse con el control de la Clave utilizando el gran grial que planeaba ganar en la cuarta guerra, había mentido. Ouma no mato a Luca, y sinceramente él no creía que hubiera matado a Amon.

A estas alturas dudaba que Ouma hubiera pertenecido al Círculo de Midgar. Por desgracia esa duda creaba nuevas incógnitas que solo el propio Ouma podría responder.


-¡Kiba!- Shirou maldijo en voz alta y abandono su espada proyectada, arrojándosela al capra que aparecía de entre las sombras del callejón, para correr al lado del castaño.

El aparcamiento en el que había dejado a Laeticia hacía tiempo que había desaparecido en la distancia, con la mujer de parto lo mejor sería alejar a la pesadilla. Por ello lo atrajo como pudo, ardiendo en rabia al ver que había sustituido una de sus armas por su espada, y mantuvo su atención para que lo persiguiera por las calles y así alejarlo del aparcamiento.

Era una idea que, aunque defectuosa y mal planificada, había dado buenos frutos.

Unos frutos que germinaron en cuanto se encontró con Kiba. Y este aunque al principio se sorprendió al verle no tardo en proyectar una espada para ayudarlo a enfrentar al monstruo. De ahí todo debería haber sido fácil, siendo dos y siendo el otro Kiba no debería haber habido ningún problema.

Esa era la teoría.

-¡Me estaba aburriendo de matar sacerdotes!- en la práctica, como siempre últimamente, había un elemento que no había previsto, Freed Sellzen. El antaño exorcista, ahora lunático a tiempo completo, había intervenido y, viendo como la pesadilla se había detenido cuando este la miro, Shirou solo necesito un par de segundos para comprender algo.

Ese bastardo estaba controlando a la pesadilla.

-Quiero comparar vuestros pedazos de mierda de proyecciones, con mi Noble Phantasm, ¡Excalibur!

-Mierda- Shirou sintió como se le ponía la piel de gallina cuando Sellzen mostro su espada. Aunque el idiota no dijera que era un noble phantasm Shirou confiaba en poder adivinarlo gracias al aura ominosa dorada que rodeaba la hoja retorcida.

-¡Callate!- grito Kiba con una expresión enfurecida abalanzándose sobre él -¡Holy Eraser!

-¡Me cago en dios!- grito Shirou cabreado -¡Quieres pensar un poco! ¡Aún tenemos a esa co— ¡whoa!

En el último segundo, y solo porque vio un reflejo por el rabillo del ojo, pudo tirarse al suelo para esquivar la gran espada que había intentado decapitarlo.

-Eso podría haberme matado- Shirou rodo por el suelo para alejarse de la pesadilla y después tomo impulso para levantarse de un salto –Voy a tener que hacer algo con este pesado ya mismo.

Y primero de todo debería recuperar su espada.

-Vale, puedo hacerlo.

Esa cosa debía de ser lenta, muy lenta, por lo que si aceleraba al máximo y proyectaba alguna espada de fuego podría salirse con la suya y matarlo.

Aunque no le había ido exactamente bien cuando pelearon contra eso en la gruta bajo el monte Enzo, pero entonces estaba rodeado de perros zombi y completamente desprevenido, ahora estaba alerta y podía verlo.

-¡Puedo hacerlo! ¡Trace On!- el prana estallo en sus manos cuando proyecto dos espadas de fuego y se plantó ante la pesadilla -¡Ven cabrón!

La pesadilla no espero por otra invitación. Se agacho tensando los poderosos músculos de sus piernas y tan solo un segundo después cruzo la distancia que le separaba con el pelirrojo con sus armas en alto.

-¡Demasiado rápido!- Shirou maldijo y se tiro a un lado en un fútil intento de evitar el daño que esas hojas, una de las cuales era suya, le harían.

Pero ni siquiera esquivar por los pelos ese ataque sirvió de algo, antes de levantarse el monstruo estaba cargando contra el con una oscilación horizontal. Sin tener oportunidad para reaccionar o pensar siquiera alzo ambas armas de fuego para interceptar el ataque que impacto milésimas después.

-¡Tch!

Gruñendo una maldición y con ambos brazos paralizados Shirou dio un gran salto para alejarse de esa cosa. Era evidente que ni siquiera era rival para esa cosa, la diferencia de fuerza era brutal.

-¡Ghaaaa!

El ataque no termino ahí, solo había empezado. El monstruo era mucho más rápido de lo que su tamaño sugería, y aunque Shirou lograra esquivar sus ataques directos su inmensa fuerza hacía temblar el asfalto y añadían nuevas heridas cuando los fragmentos de acera impactaban en el pelirrojo.

El demonio parecía francamente aterrador, aunque eso podía deberse al creciente pánico del pelirrojo, incluso podía verlo más alto y atemorizante de lo que era antes.

-¿Kiba una ayudita?- la falta de respuesta fue más que suficiente para saber que el rubio no estaba en una situación en la que pudiera ayudarle -¿Dónde están los refuerzos cuando se necesitan?

No le haría ascos si ahora mismo llegara Xenovia con Durandal.

-¡Vuooo!

Las hojas volvieron a cortar el aire cuando el capra cargo una vez más en su dirección, balanceando ambas espadas con la intención de decapitarlo.

-¡Ya estoy contigo!- Shirou soltó un rugido y salto hacia atrás para tomar distancia mientras aferraba ambas espadas en sus manos. Si no podía contar con refuerzos y kiba seguía ocupado con el idiota de Sellzen entonces eso le dejaba a él –¡Ven a bailar imbécil!

Era un monstruo acojonante, uno que solo podía ver como un jefe de algún juego jodido, pero si tenía que matarlo lo mataría. Solo tenía que asegurarse de que esa cosa no lo tocara, no sería fácil pero lo lograría.

-¡Aun tengo que reunirme con esas dos a fin de cuentas!

No tenía ningún recuerdo de su familia biológica, ¡y ningún monstruo feo con cabeza de cabra mutante le impediría conocerla!

-Yaaaa- Shirou acelero y agacho el cuerpo para poder coger un mayor impulso para lanzarse contra el monstruo.

En sus entrenamientos con Xenovia nunca había peleado a este nivel, pero no tenía dudas de que si era capaz de reaccionar contra esa cosa era gracias a ella. Si peleara solo con la experiencia del club de kendo ya estaría muerto, pero gracias a Xenovia seguía con vida.

Y no tenía planes de visitar tan pronto el otro barrio.

Su espada de fuego choco con la hoja azul de la espada que Ouma le entrego en Minamata, mientras la otra Fire Bland salió disparada soltando chispas cuando choco con el espadón que el monstruo portaba en su otra mano.

Era un empate, uno que acabaría mal para uno como no lograra desequilibrar la balanza a su favor. Aunque eso vendría después de sobrevivir a los golpes del monstruo, si sus brazos podían aguantar el tiempo suficiente.

-¿Quién caerá antes monstruito?- Shirou rodo esquivando el golpe y de un certero golpe le corto la cola esquelética al monstruo, aprovechando para sustituir una de sus espadas por la cola monstruosa -¡Ahora sí!

Sus planes consistían en utilizar la cola esquelética como un látigo contra el monstruo, y aunque fue capaz de hacerlo ni siquiera parecía notarlo, cargando una vez más en un gran salto, por lo que Shirou no tardo en soltar el apéndice cercenado y rodar una vez más.

Ya empezaba a marearse y ni siquiera había logrado hacerle un daño significativo aparte de cercenarle la cola, lo cual no creía que le doliera demasiado.

-Mientras empuñe esas armas…

Esa sería la primera preocupación, el espadón y su espada, mientras pudiera lograr que soltara ambas no tendría problemas en lidiar con él.


Lamento muchísimo el retraso, pero últimamente no he tenido mucho tiempo para dedicarlo a escribir, y con todo cuanto está ocurriendo últimamente no me siento demasiado inspirado.

Pero al menos he acabado el capítulo, incluyendo la pelea con el capra. Espero que os haya gustado, pero dado que no he jugado el juego no sé si el monstruo me ha salido un poco más fuerte o débil de lo que se supone que es.

Para el próximo se viene el final de la pelea con el capra y Fred.