Capítulo 25: Hora de empacar

Habían tres grupos en esta sala. El grupo de los jóvenes, los Ingobernables y el recién llegados, el grupo de los adultos. El grupo que vinieron por un largo camino para rescatar al equipo de rescate.

Todos los Pokémon estaban felices de verlos, incluso Vulpix. "¡Papi!" Dijo Buneary, muy feliz.

Lopunny también estaba feliz de verlos, especialmente a su hija. Pero al momento que ella le llamo papi, se sintió avergonzado. "¡Que no me digas papi!"

Maria miró a al padre de Buneary. Ella podía creer que él sí era su padre, por tener más rasgos comunes con ella. Le sorprendía bastante sus grandes orejas y su cuerpo se parecía a un humano.

Una vez que observo a él, también miró a los demás del grupo. Uno de ellos tenía la apariencia de un oso gigante, el líder al parecer. Uno se parece a un búho largo y parecía que tenía lentes puesto. El último era un cerdo morado, rechoncha y con perlas negras en su cuerpo, uno en el pecho y dos en la cabeza.

Pero aún la duda estaba ahí. ¿Cómo los encontraron? No solo el equipo de rescate y la humana, sino todos los aquí presente.

"¿Qué hacen aquí?" Preguntó Snivy, sorprendido.

"Obviamente a rescatarlos y sacarlos de aquí." Dijo Ursaring, calmado.

"Sí, es bastante obvio." Dijo Cubone. "¿Pero cómo sabían que estábamos en problemas y sobre todo que supieran que estábamos aquí?"

"Estábamos preocupados que no hubieran vuelto, especialmente Hydregion." Explicó Lopunny. "Así que fuimos los tres al pueblo Chaparro."

"Al llegar ahí, supimos lo obvio y los cinco fuimos a buscarlos hasta llegar a una casa abandonada." Dijo Ursaring.

"Y ahí encontraron el camino secreto que conectaba al castillo." Dijo Snivy.

Era obvio asumir que al momento de pisar la casa abandonada, fueron recibidos por los Pokémon de tipo fantasma con la misma cortesía con el equipo de rescate, pero también era fácil asumir que a diferencia de la anterior ocasión, terminó de otra forma.

"Exactamente. Pero he de admitir que no esperaba que ustedes se metieran en problemas. Uno muy grande."

"¿Qué cosas, no?" Dijo Buneary.

Mienshao, vio a los intrusos. Los cinco parecían bastante fuertes, especialmente que habían llegado hasta acá sin que ellos se dieron cuenta hasta ahora. Pero lo que más que resaltada era que reconocía a Ursaring, Decidueye y Loppuny a la perfección.

Sentía que todo esto no era coincidencia. Que haya encontrado con el hijos de Loppuny y Weavile, pero que luego aparecieran los miembros del equipo Oran, en el momento indicado. Para ella, las coincidencias no existen.

"Vaya, vaya." Dijo Mienshao, atrayendo la atención de todos. "Es toda una reunión. Es toda una sorpresa verlos todos aquí. No, mejor dicho 'casi' todos."

Ursaring miró con desprecio a Mienshao, a quien lo reconoció al instante. Aunque no era el único, Lopunny y Decidueye también hacían lo mismo. Los tres habían perdido un buen amigo por culpa de ella.

"No creas que nos hemos olvidado de ti." Dijo Ursaring.

"Yo nunca dude sobre tu memoria y sobre todo su rencor. Únicamente comentaba sobre la... casualidad... de verlos una vez más."

"¿Casualidad?" Dijo Lopunny, confundido.

"Bueno, si no lo sabían, que por supuesto que no, hace poco tiempo estaba la hija de aquel amigo suyo."

"¡¿Sneasel, estába aquí?!" Preguntó él, sorprendido y sus dos amigos, también al escucharlo.

"Sí, efectivamente estaba aquí."

Ursaring, miró a su alrededor, buscando a la hija de Weavile. Habían pasado seis años desde la ultima vez que la vieron, pero él no tendría ningún problema para reconocerla.

Sin poder localizarla, miró a Mienshao. Él recordaba muy bien que había dicho que no estaba y que ella podría estar encerrada en el castillo, así que no perdió el tiempo y habló. "¿Dónde está exactamente?"

Buneary, apartó con mirada con tristeza. Los demás miraron a ellos, pero sus miradas mostraban que sabían lo qué pasó. Pero también vieron esa expresión con tristeza.

"Bueno, ella intentó vengar a su padre y ella recibió su merecido. Y cuando dijo su merecido, ella sufrió el mismo destino que su querido padre."

La noticia les hizo que quedaran impactado. Al escuchar que la hija de Weavile había fallecido también, se sentían que habían fallado a su amigo nuevamente.

Mientras que Ursaring parecía enojado, Lopunny y Decidueye, les costaba mucho creerla.

"¡Estas mintiendo!" Gritó Decidueye.

"Me han llamado muchas cosas en la vida y mentirosa no es una de ellas. Si no les bastan mi respuesta, pregunten a ellos." Dijo ella, señalando a los jóvenes. "Ya que presenciaron el momento cada segundo."

Lopunny miro a los jóvenes, con preocupación. "¿Es verdad?" Preguntó, pero era una pregunta que no quería que le respondieran.

Unos segundos después, Snivy miro a ellos, con tristeza. "Sí."

Tras escucharlo, sintieron tristeza. Cuando Weavile había dejado el mundo de los vivos y antes de eso, él había pedido a sus amigos si pasara algo, que ellos la cuidaran. Al momento que había escapado, no tuvieron una posibilidad de encontrarla y cuidarla. Y ahora que estaba difunta, ya no había forma de mantener la promesa.

Los del equipo de rescate presenciaban por primera vez a Ursaring, totalmente frustrado. Snivy y Buneary, se sentían mal al verlo así. Antes que cualquiera de los aquí presentes, él miró a Mienshao.

"Entonces sufrirás mi furia." Con esas cuatro palabras, ya dejo en claro que Ursaring se encargara personalmente de aquel Ingobernable.

Mienshao no estaba preocupada o importarle. "¿Un tipo normal enfrentando a un tipo lucha? No es una idea muy inteligente. ¿Estas de acuerdo, Lopunny?"

Lopunny, se sintió insultado. Ya que le recordó la paliza de que él recibió por parte de ella, ademas que no faltaba mencionar que los dos eran los tipos mencionados.

Antes que él padre de Buneary, pudiera decir algo, Hydreigon interrumpio. "¡Ya basta de charla! ¡Yo vine por simple razón, rescatar a mi hijo y darles una paliza cada uno de ustedes!"

Como era esperarse, Hydreigon estaba totalmente enojada que ellos hayan secuestrado a su hijo y hacerle pasar por muchas cosas.

"¿Acaso crees que nos asustaran con simples amenazas?" Preguntó Druddigon.

"Pues deberían." Dijo Cubone. "Saben que aquellos que hagan malo a su hijo, terminar muy mal. Especialmente de que dijeron que nos iban a matar uno de nosotros y-."

"¿¡QUÉ QUERIAN MATAR A MI HIJO?!" Gritó ella, sorprendida y enojo.

Todos en la sala, se quedaron callados y temerosos al ver la reacción del tipo dragón y siniestro al escuchar que tenían en mente en acabar la vida de su hijo. Aunque claro que en pensar matar a él, no estaba en su cabeza, pero sí existía que él corriera ese riesgo.

Cubone, no pudo evitar, pero comentar sobre esto. "Creo que no debí haber dicho eso. Pero los que van a recibir paliza son ellos y yo no, así que no importa."

Luego hablo un Gourgeist entró a la charla. "¡¿Quién te crees que eres para amenazarnos!?" Preguntó ella, dirigiéndose hacia la madre de Deino, subestimando la situación. Aunque lo más curioso, es que tenía el hueso de Cubone.

Ella caminaba hacia ella, mientras que aún le gritaba. Los demás que conocían a Hydreigon y enfrentarse a ella de esa manera, era lo peor que podía pasar. Especialmente que ella estaba muy enfadada.

Y de repente cuando estaba enfrente, ella fue golpeada y mandada volando hacia arriba. Todos vieron como volaban y caía hacia hasta el suelo.

"Y creí que mi madre daba miedo cuando esta enojada." Dijo Maria, sorprendida.

Cubone miró a su alrededor, brevemente y fue corriendo donde Gourgeist soltó el hueso. Lo recogió rápidamente y con esa misma velocidad, regresó con sus amigos.

Los Ingobernables menores se quedaron viendo a Hydreigon, asustados. Dio un pequeño movimiento y la mitad se pusieron detrás de Druddigon.

Necesitamos nuevos miembros. Pensó Gardevoir.

Mienshao miró a su alrededor y reflexionó más sobre la situación. Efectivamente Hydreigon era tan fuerte como daba su primer impresión. Contando a ella, tenía a cuatros Pokémon enojados con ellos y bastante fuertes. Ellos aún tenían la ventaja numérica, pero sabía que la mayoría de los presentes en esta sala, no duraría mucho y que no algunos de ellos no estarían dispuestos a enfrentar con cierto tipo dragón y siniestro. Pero no hay que olvidar de que ella y sus dos más de confianza son los mejores de la todo Ingobernables. Además de que están en su propio territorio y que para nada fueron cautelosos al llegar aquí, así que los demás Ingobernables llegarían en cuestión de tiempo. Los vencieran a todos o no, estaba segura que ningún intruso saldrá aquí. Con vida.

"Parece que charlarlo no arreglará nada." Dijo Mienshao.

"No, no lo hará." Dijo Ursaring, mirando a ella. Esperando impacientemente para golpear su bello rostro con su peluda pata.

"Parece que en ese caso nos queda una opción. La más obvia por supuesto."

Todos sabían que la opción era pelear. Las batallas era algo que siempre sucede y la mejor cosa para arreglar cualquier situación. Los Pokémon lo sabían mejor que cualquiera. Ahora para empezar esta batalla, solo se necesitaba que uno haga algo como atacar o el mínimo movimiento en falso y todo se volverá un caos.

"Sí y con ansias espero."

"¿Druddigon, qué opinas?"

"Que con cuerdo contigo y con él." Afirmó él tipo dragón.

"Parece que sí al menos se puede estar de acuerdo en algo. ¿No es así, Gardevoir?"

"Totalmente." Dijo ella.

"Ya que llegamos a un punto." Paró Mienshao y segundos después volvió hablar. "Druddigon."

En ese preciso momento, Druddigon atacó con furia dragón, pero no a los adultos, sino a los jóvenes. El impacto del ataque fue muy cerca de ellos y que hizo que cayeran al suelo.

Maria sufrió por la caído, ya que sus heridas aún no fueron tratados apropiadamente y son recientes. Ella volteó a ver y vio que Meowth, iba directamente atacarla. Iba lograrlo, sino fuera que Decidueye atacó al Pokémon puntada sombra que su tiro atinó.

Maria, miró a los adultos con expresión de sorpresa. "¡Chicos corran aquí! Gritó Decidueye.

Ella se levantó y junto con los demás corrieron por donde estaban Decidueye y Grumpig, mientras que el resto de los adultos se fueron a batallar. Al llegar con los dos, Buneary abrazo a Decidueye.

"¡Muchas gracias, tío Decidueye!" Dijo ella, aunque en realidad no son familia. "Lo siento sobre Sneasel."

"Olvídalo, por ahora hay sacarlos de aquí." Dijo él.

"¿Cómo exactamente?" Preguntó Maria.

"Desafortunadamente saldremos peleando. Pero su salida para ustedes dos es diferente, Maria Gómez."

Al escuchar que Decidueye, dijo el nombre de la periodista, Maria se sorprendió. No solamente ella, también los miembros del equipo de rescate.

"¿Cómo sabes mi nombre y mi apellido?"

"¿Y a qué se refiere con ustedes dos?" Preguntó Vulpix.

En ese momento, detrás de la puerta destruida y para la sorpresa de los jóvenes, entraron Mario, llevando la esfera que contenía a Mew, detrás de él, estaba Deino. Ahora tenía sentido del como los encontraron, se encontraron con los dos y debió informar toda la situación.

Al ver a su hermano a salvo, le dio mucha alegría y fue con él para abrazarlo. "¡Mario, estas bien!"

Él también la abrazó, pero en el momento, se había olvidado que tenía a Mew y accidentalmente lo soltó. Dio un pequeño gritó, pero nadie le dio importancia.

"¡Lo siento por dejarlos ahí, debí ayudarlos en cuando pude!" Dijo Mario,

No solamente ellos dos se abrazaron, Buneary y Snivy, se dirigieron con su amigo de tipo dragón y siniestro, alegres de verlo sano y a salvo.

"¡Me alegra de verte!" Dijo ella.

"Yo también." Dijo Snivy.

"¡Chicos!" Dijo él, mientras abrazó a los dos.

Tirado en el suelo, atrapado y molesto, habló. "¿Saben que aún existo, verdad?"

"A nadie le importa." Dijo Vulpix y Mew se sintió insultado.

"Ya no hay respeto." Dijo él, entre lágrimas.

Tras que terminara el abrazo entre los hermanos, Maria miró a su hermano. "Ya veo que volviste a la normalidad."

"Oh, cierto. Volví a la normalidad un poco antes de encontrarnos con ellos."

"No eres como me lo imagina." Dijo Buneary.

"¿A qué te refieres?" Preguntaron ambos hermanos, mientras que miraban a Buneary.

Los Pokémon no tenían mucha diferencia en el genero. Varias especies tienen una diferencia entre el macho y la hembra. Pero los humanos son diferentes por cada individuo existente.

"Crei que parecerias a Salazar."

"¿¡Qué yo me parezco a él!?" Preguntó Mario, ofendido.

"¡Solo en apariencia! ¡Eres una buena persona y nunca te compararía de esa manera!"

"Pues obviamente te falta aprender mucho sobre nosotros." Dijo Maria.

"Eh, odio interrumpirlos." Intervino Decidueye, enfocándose en lo principal. "Pero tenemos una situación y un plan."

"Mencionaste que un salido para ellos, ¿A que te referías?" Preguntó Snivy, haciendo que volviera capturar la curiosidad de la periodista.

"Les contamos sobre los situaciones de los dos." Dijo Mew. "Decidueye se encargara de llevarlos a portal."

La noticia era toda una sorpresa para ella. Era su objetivo todo ese tiempo. Había olvidado de esa idea al ser capturados y ahora la oportunidad se había vuelto aparecer.

"¿En serio?" Preguntó Maria.

"Sí." Afirmo Decidueye. "Yo los escoltare a ti y a tu hermano hacia puerta, mientras que usted me guía."

"Entonces cuando lleguen el portal, ustedes dos tendrán que destruirlo, así causara que el otro portal se descontrole y cause efectos muy negativos, pero Decidueye, destruirá la otra esfera en ese momento para evitar daños."

"Espera un momento." Interrumpio Buneary.

"¿Acabas de olvidarlo?" Preguntó Mew, haciendo referencia que ya se los había contado.

"No, lo recuerdo. Pero si lo hacen, eso significa que… ya no nos veremos de nuevo."

Cuando terminó hablar, con tristeza en su voz. Maria, Mario, Snivy y Deino, se entristecieron. Cubone y Vulpix, no parecían tristes, pero si estaban un poco sentimental, aunque no los mostraban.

Este lugar los han convertido en aliados a amigos. Una amistad inquebrantable y ahora tendrían irse en caminos separados.

Grumpig habló. "Buneary, entiende que-."

"¡Lo sé!" Dijo ella y luego miro al suelo con tristeza. "Lo sé."

Ella admitía que ellos tenían que volver a su mundo. Tenían un hogar, una madre que les amaba muchos y amigos. Si estuviera en su lugar, también quería volver. Pero no quería que se fueran, quería compartir un momento de amigos. Hablar, jugar de nuevo ese juego uno, contar chistes y así. Al cruzar ese portal, seria la ultima vez.

"¿Podremos volvernos vernos de nuevo?"

Él Pokémon mistico lo pensó seriamente. Ya había escuchado de humanos que regresaron ese mundo, pero esos humanos eran personas que ayudaron al salvar su mundo y no entendía como funcionaba. Había forma, Sí. Pero que las conocía, no.

"No lo creo." Dijo Mew, pero desearía responderle otra cosa.

Buneary, no dijo nada y volvió a mirar al suelo. Estaba a punto de llorar, sino fuera Maria se acerco con ella, se arrodillo, tomo la pata izquierda de Buneary y la sostuvo con sus dos manos, muy gentilmente. Causando que ella la miraba con confusión.

"Tranquila. Yo tengo esperanzas de que nos volveremos a vernos. Y si no, te garantizo que nuestra amistad prevalecerá." Dijo Maria, con una sonrisa.

"¿En serio?"

"Sí." Afirmo Snivy, antes de tocar el hombro de su amiga. "Pasamos por mucho y cada segundo, nuestra amistad se fortalecería."

"Yo también lo creo." Dijo Mario. "Gracias a ustedes, estoy aquí con mi hermana de nuevo. Yo creí que nunca la volvería a verla, sino fuera que me rescataron. No hay forma de que los olvide."

"¡Dame un abrazo!" Dijo Deino y se lanzo hacia Mario con un abrazo que termino tirándolo al suelo.

"Yo creo que tampoco los olvidare." Dijo Cubone. "Especialmente por esta experiencia traumática."

Como siempre, la honestidad de Cubone siempre estaba presente, pero la verdad, es que no le importaba, ya que todos saben que Cubone también tenia un fuerte lazo.

Por ultimo, Vulpix habló. "Creo que me alegra de haberlos conocido y haber hecho amigos con ustedes dos."

"Y eso es mucho decir, ya que literalmente su única amiga es Buneary." Dijo Cubone.

"Cállate, Cubone."

Tras escuchar esto. Buneary empezó a sonreír. Se alegra escuchar que todos eran amigos, ahora creía mucho que su amistad era fuerte, que ella siempre creía en eso. Entonces Buneary abrazó a Maria. Ella no tardo ni un segundo para devolver mucho.

"Los voy a extrañar."

"Y Nosotros a ustedes." Entonces paró el abrazo, pero aun se miraban. "Hasta que nos volvamos a vernos, sigue ayudando a la gente."

"No te preocupes, no te voy a defraudar." Dijo Buneary, determinada.

"Lo sé que no lo harás."

Snivy intervino. "Yo tampoco te voy a defraudar y esta vez ayudar a todos que estén a mi alcance. Pero también debes ayudar a la gente de tu mundo y tienes la persona indicada para cubrirte tu espalda."

Maria sabía a quien estaba refiriendo. Ella miro a Mario levantarse y Deino lo ayudaba. Le impresionaba que Mario haya logrado liberarse y encontrarse con los adultos sin ser atrapado. Era muy listo y ella nunca lo venía venir de él. Efectivamente, tenía alguien que le cubría su espalda.

"Sí, lo tengo."

En ese momento, Decidueye, los interrumpió de nuevo. "Odio interrumpir su momento, realmente. Pero tenemos que movernos."

Al escucharlo, Maria se levanto. "Cierto." Afirmo la periodista y miro a Mew. "¿Otra cosa qué debamos saber?"

"Sí. Cuando lo vayan a destruirlo, asegurarse de destruirlo en una distancia, ya que hara un pequeña explosión."

"Entendido." Dijo ella.

Mario se dirigió al equipo de rescate con su mochila. "Tenga esto. En la mochila hay muchos objetos que podrían ser muy útiles."

Cuando se les entrego, Snivy miro a Mario. "Gracias, Mario. Haremos que cada objeto cuente."

"¿Estas listos?" Preguntó Decidueye, a los dos humanos.

"Sí." Afirmaron los dos al mismo tiempo.

"Bien, Maria, guía el camino."

Maria paso delante y Decidueye y su hermano menor, la siguieron. Pero antes de irse, Buneary hablo a los hermanos Gomez. "Chicos." Ellos pararon y miraron a Buneary, insegura lo que iba a decir. "Tengan cuidado."

"Ustedes también." Dijo Mario y los tres continuaron con su camino.

Tras perderlos la vista. Cubone habló. "¿No es qué sea negativo, pero lo lograrán?"

"Lo lograran." Respondió Vulpix, sin ninguna duda. "Sé que lo harán."

Con aquella respuesta, Cubone se quedo sin ninguna duda. Pero aun estaban en una situación muy desfavorable.

"¿Qué hacemos?" Preguntó Snivy a Grumpig.

"Ustedes se quedaran aquí donde yo pueda protegerles." Dijo ella.

"¡No podemos quedarnos, tenemos que ayudarles!"

"Tranquilo. Seguro que lo tienen controlado. Ursaring y Lopunny son fuertes por lo he visto y la madre del pequeño esta-."

Entonces vieron como un Pokémon que salto volando hasta que cayo al suelo. Era obvio que Hydreigon era el responsable.

"Definitivamente va a estar bien." Dijo Cubone.

Tras la explicación, Snivy aun no estaba convencido. "De todas maneras, siento que debemos hacer algo."

"Niño, no entiendes-."

"Al contrario. Lo entiendo, pero lo queramos o no, de todas maneras terminaríamos batallando."

"¿A qué te refieres?" Preguntó ella.

"Es muy obvio. Sin importar que tan alegados estemos, aun seguimos en el medio una batalla. Recuerda que tarde o temprano, los demás Ingobernables llegaran aquí y tendríamos que luchar. Y sin ofender, pero no creo que dudaras mucho tiempo sola."

Grumpig, no pudo decir más para defender el plan original. Sus argumentos superaron a los de ella. Snivy, era un sujeto que pensaba el siguiente movimiento. Cuando luchaba en la lucha libre, él luchaba con pasión y energía, como ningún otro de su especie. Pero como los de su especie, son muy inteligentes. Así que esperaba, veía y pensaba. ¿Qué hace? ¿Cúal es su estrategia? ¿Su estilo de combate? ¿Qué tan fuerte? ¿Cúantos son? ¿Su proximo movimiento? ¿Qué puede hacer? Y etc…

Ademas sus amigos, sabían que Snivy, discute con un adulto si este ultimo se equivoca y sí él tiene puntos para discutir. Grumpig notaba la mirada seria de Snivy y sabía que no andaba con rodeos.

"Ademas la verdadera batalla, esta a punto de empezar."

Mientras que Snivy discutía con Grumpig, Ursaring, Lopunny y Hydreigon, lograron derrotarlos. El detalle es que eran los Ingobernables menores, obviamente que los únicos que quedaban eran aquellos tres. Mienshao, Gardevoir y Druddigon.

Los tres adultos, miraron fijamente a los tres Ingobernables, que también tenían sus miradas fijamente en ellos.

"Y esta escena se parece cada vez más con la anterior, ¿no les parece?" Dijo Mienshao, confiada.

"Pero esta ocasión, no pasara lo mismo." Dijo Lopunny.

"Estamos en acuerdo en eso, pero obviamente no estamos pensando en la misma cosa. No necesito ser psíquico para saber que ustedes esperan derrotarnos y salir de aquí. Lo que yo pienso que pasara lo mismo, pero en esta ocasión, nadie saldrá con vida."

"Suenas muy confiada." Dijo Ursaring, serio.

"Estando dentro de mi castillo, dos de mis Pokémon más de confianza y que dentro de mucho o poco, llegaran el resto de los refuerzos. Sí, estoy mucha confianza."

"Te doy consejo. No deberías. No con nosotros. Ademas la sobre confianza hace la gente descuida."

"Un consejo muy cierto. Lo reconozco. ¿Pero quien dijo que yo o cualquiera de nosotros tres teníamos sobre confianza?" Preguntó ella, pero no hubo respuesta. "¿Por cierto, no es la misma sobre confianza que costo su victoria y la vida de su amigo? Porque de ser así, entiendo de donde sacaste el consejo."

Tras esto, Ursaring no pudo aguantar y se enfureció. Pero antes de atacar directamente a Mienshao con toda su furia y fuerza, miro a Loppuny y a Hydreigon. "¡Ahora sí! ¡Hydreigon, Lopunny! ¡Ataquen a-!"

Antes de completar lo que iba a decir, Gardevoir aprovecho el momento que los tres tenían su guardia baja y ataco al grupo de jóvenes que también se encontraban distraídos con fuerza lunar. Deino se dio cuenta y les aviso, pero fue demasiado tarde y el ataque había alcanzado. Nadie recibió el ataque directamente, pero el impacto hizo que fueran lanzados en diferentes dirreciones.

Al ver eso, se preocuparon los tres y el que más se preocupo, era la madre de Deino. "¡Hijo mío!"

Entonces la preocupación, se convirtió en furia y se lanzo hacia Gardevoir. Pero ella uso teletransportación y desapareció. La madre vio a su alrededor y vio al Ingobernable, cerca de Grumpig. Mientras que el Pokémon de tipo psíquico se levantaba, vio a Gardevoir con sorpresa y ella uso hipnosis. El movimiento hace que el oponente caiga dormido y eso es lo que paso con Grumpig, que cayo dormida.

Hydreigon no le dio importancia lo que hizo y fue hacia una vez más hacia el Ingobernable, ya que aun estaba furiosa y que también estaba cerca de él, mostrando que aun es una amenaza para su hijo.

"¡Hydreigon, espera!" Gritó Lopunny, inutilmente.

La razón que dijo que se detuviera, era que estaba cometiendo un error atacando de esa manera. Y las razones, prácticamente le sobraba. Primera y la más obvia, era que aparte de ser tipo psíquico, también era tipo hada. Los Pokémon de tipo hada son muy efectivos contra los de tipo dragón. Segundo, tenia el movimiento teletransportación. Un movimiento muy util para aquellos que sepan utilizar con inteligencia y ella pinta que lo sabía muy bien. Y Loppuny sospechaba, que Ursaring compartía la misma sospechaba, utilizar el movimiento para teletransportarse y atacar desde una distancia segura y por la espalda. Si Hydreigon atacara con movimiento a distancia o de golpe, utilizaría el ya mencionado movimiento y repetir la misma táctica, una, otra y otra vez. Pero esa táctica no era lo que planeaba y eso llevaba la tercera razón que no debía atacar inmediatamente a Gardevoir. Ella utilizaría hipnosis.

Y eso lo que paso. Ese mismo momento que estuvo a punto de golpearle.

Cayo al suelo, dormida completamente. "¡Madresita!" Exclamó Deino.

"¡Chanfle!" Exclamó también Loppuny, al ver con facilidad que Gardevoir, pone a dormir a la madre de Deino.

Pero segundos, después, recibió una tacleada de Druddigon y que termino llevando a Lopunny con facilidad.

"¡Lopunny!" Exclamó Ursaring, pero después fue atacado por detrás por Mienshao, que uso aura esfera.

Exclamó de dolor y ella habló. "Otro consejo: Mantén siempre la vista a tu oponente, pero creo que ya lo sabías."

Con enojo, él voltio y ataco con hiperrayo a Mienshao. Ella lo evadió y Ursaring ataco con machada.

Mientras tanto, los del equipo de rescate se recuperaban de ataque. Deino, fue el primero y fue hacia su madre para despertarle, aunque era inútilmente. Por el otro lado, Buneary trataba de levantarse, pero se dio cuenta que una sombra la rodeaba. Cuando levanto la mirada y vio a Gardevoir.

Snivy, noto eso y sabía lo que iba a hacer. "¡Buneary!" Dijo él, al momento de levantarse y pretendía correr hacia ellos dos para atacar al Ingobernable. "¡No mires a los-!"

De repente, alguien lo agarro su cuerpo detrás, cuando miro a su espalda, vio que era Machamp. Le sorprendió verlo de nuevo y una vez que lo recuerda, él no lo había visto luchando con los adultos.

Con una sonrisa, él hablo. "No creas que me libraras tan fácilmente." Y lanzó hacia una columna.

El impacto lastimo la espalda del tipo planta y no pudo levantarse para ayudar a su amiga. Pero lo que podia hacer, es mirar que Buneary iba ser otra víctima del movimiento de Gardevoir.

Cuando estaba apunto de usarlo, ella fue atacada en la cabeza por hueso de Cubone. Buneary miro como el hueso iba regresando hacia Cubone y ella agarro su cabeza por el dolor.

Vulpix habló. "¡No te quedes ahí paradota como mensa y muévete!"

Tras esto, Buneary hizo caso y se fue a una distancia segura. Gardevoir se recupero y miro a Cubone, enojada. La verdad que no se sorprende que estuviera enojada, le dio un buen golpe y cualquiera se enojaría si le pasaran mismo. Excepto él, tenía un craneo muy seguro. Pero eso no significa que no se preocupara, ya que era seria a punto de ser atacado y dudaba que su craneo, lo protegería de lo que sigue.

"¡Tu pequeño mocoso!" Dijo ella y atacó con fuerza lunar.

Afortunadamente, Cubone uso protección y se salvo del ataque. Vulpix aprovecho el momento y utiliza rayo de hielo. Gardevoir, se dio cuenta y uso protección en el momento indicado. Vio la posición del tipo hielo y se teletransporto por detrás de ella. Vulpix uso el único movimiento que tenía y Gardevoir uso protección. Vulpix, sin más opción, retrocedió. Pero el Ingobernable agarro la cola antes que pudiera hacer lo ya mencionada acción.

"¿¡Por qué siempre jalan mi cola!?" Gritó ella, enojada.

Trato de usar el movimiento, hipnosis, pero Vulpix, evitaba ver sus ojos. Entonces opto por otra estrategia e iba usar fuerza lunar, solamente sino fuera por Buneary que uso rapidez y dio al blanco. Ella soltó Vulpix y el Pokémon de tipo hielo, uso rayo de hielo para congelar la pierna de aquel Pokémon y se retiro a una distancia segura.

Mientras que ellas se enfrentaban al Gardevoir, Cubone estuvo a punto de unir a los dos, a no ser que noto que Machamp acaba de agarrar a Snivy y en cualquier segundo, será lastimado.

Cubone, sabía que necesitaba ayuda, pero los demás también. No podía ayudar a todos. Así que miro a Deino, aun intentado despertar a su madre. "¡Deino, ayuda a Snivy!" Dijo él y fue a unirse a las chicas.

Deino, noto que Snivy estaba en problemas y fue corriendo para salvar a su amigo. Machamp tenía bien agarrado a Snivy con sus dos brazos de abajo e iba golpearlo con sus dos manos superiores. Snivy, trataba de mantener la calma, pero no evitaba sentirse frustrado que no pueda ser nada. Ni siquiera morderlo.

De repente, Deino golpeo a Machamp con cabezazo por la espalda. El golpe que perdió un poco de fuerza de su manos y él líder de equipo de rescate se libero y con su cola, agarro el cuello de Machamp y lo estrello su cabeza en la columna y luego hizo un Frankesnteiner.

Machamp se levantó y estaba muy lejos de desmayar. Ahora el equipo de rescate estaba dividido. Snivy y Deino se enfrentan a Machamp. Mientras que Buneary, Vulpix y Cubone se ocupaban con Gardevoir. Dos batallas, pero muy difícil para nuestros héroes.

Mientras tanto, Maria, Mario y Decidueye, seguían a camino hacia el portal. La periodista les guiaba a los dos muy bien y la prueba era que estaban en el mero piso. Solo era cuestión de localizarlo. Era difícil encontrar el buen camino, ya que no faltaba mencionarlo que cuando estuvo en este piso, estaba huyendo y cuando salió del piso, salió por una ventana y que no pudo memorizar los pasillos.

Pero no se mostraba dudosa. Utilizaba su razonamiento para ubicarse dentro del piso y para guiarse. Ahora mismo, veía por dos caminos y estaba decidiendo por que camino se debe ir. No importaba si hubiera un camino con Ingobernables, ya que Decidueye había dicho que se ocuparía de ellos.

En ese momento, el jefe del gremio, habló a la chica. "¿Estas lo seguro que es por aquí?"

"Estoy viendo." Respondió ella. "El portal se encontraba en una gran sala, Así que pienso que debe estar alguna parte del centro del piso."

"¿Y si no?"

"Pues tendremos que buscar por todo el piso." Dijo ella. "Por la izquierda."

Decidueye, fue el primero en pasar y Mario lo siguió. Pero entonces, vio a su hermana, quedándose atrás. Él se dirigió hacia ella con preocupación. "¿Hermana, qué pasa?"

"Me siento cansada y me duele la cabeza."

La causa de eso, era las heridas recientes y sus esfuerzos constantes. Ella no tuvo los tratamientos adecuados para curar sus heridas y la perdida sangre de su cuerpo. Básicamente era un milagro que no se a caído inconsciente todavía.

"Maria, me costara decirte esto, pero ya casi salimos. Resiste un poco más."

"Lo sé, ambos hicimos una promesa."

Ella trato, de mover pero el dolor de la espalda le dolió. Entonces su hermano menor, agarro la mano de su hermana y puso su brazo en sus hombros, para que le sirva como un apoyo. Maria no dijo nada y los dos se dirigieron en cuanto antes con Decidueye.

"¡Vamos, deprisa!" Gritó él. En ese mismo momento, nota que Mario ayudaba a su hermana a caminar. "¿Qué le pasa?"

Cuando le iba a responderle, Decidueye fue tacleado por Grapploct. Mario se sorprendió de volverlo de nuevo y de como de un buen golpe, termino lanzando contra la pared y cayo al suelo.

"¡Chanfle!" Exclamó él.

La ultima vez que lo vio, fue cuando lo habían encerrado a él, en una habitación, antes de ir a rescatar a su hermana y a los demás. Obviamente logro salir de la habitación. Era una mala suerte encontrarse en este situación.

"¡Ahi estas!"Dijo él, mientras que se dirigía hacia los dos.

"¡Espera! Podemos llegar a un acuerdo."

"¿La misma excusa? Lastima que no funciona conmigo."

Con cada paso que daba el Ingobernable, lo dos retrocedían. No podían hacer algo para defenderse o usar un objeto, ya que al momento que intenten algo, terminarían golpeado en cuestión de segundos.

Momentos antes de golpearlos a los dos, Grapploct fue golpeado y cayo al suelo. Todo fue confuso hasta que delante de los dos, otro Pokémon cayo de pie. Y para la sorpresa de los dos, era Sneasel.

"¿¡Sneasel!?" Exclamó Maria, muy sorprendida.

"¡No contaba con mi astucia!" Dijo Sneasel, tras su entrada triunfal.

Grapploct se levantó del suelo, enojado. "¡Me la pagaras!" Gritó él y atacó con demolición.

Sneasel, saltó encima del Ingobernable y uso corte. Aprovecho el momento y puso sus pies sobre el malo, salto sobre el con impulso que tiro al suelo. Entonces utilizo rayo de hielo para congelar su cuerpo.

Ella miro rápidamente al Pokémon, que parecía bien atrapado y luego dirigió su mirada a los dos humanos. "¿Están los dos bien?"

"Estamos bien. Bueno, mi hermana no tanto…" Respondió Mario, mientras que miraba a su hermana.

"Lo veo. Necesitas curarte."

"Llamaremos a los paramédicos cuando salgamos." Respondió Maria, aunque Sneasel no sabía que significa paramédicos, pero creía que serian personas que podía ayudarla. Pero después ella, cambio el tema. "¿Pero qué pasó contigo? Te creímos que habías muerto."

"Sí, aunque personalmente no entiendo como sobreviví. ¿Pero qué hacen aquí? ¿No estaban atrapados?"

"Tuvimos ayuda." Dijo Mario.

"¿Qué clase de ayuda?"

Antes de que pudiera responder la pregunta, Grapploct, logro liberarse del hielo.

Es tipo agua. Debió afectar el ataque de tipo hielo. Pensó Sneasel, sin saber que fuera Grapploct es solamente de tipo lucha.

"¡Cuidado!" Dijo Maria.

Antes de nada, Grapploct recibir un ataque, pero el ataque no era de Sneasel, sino de Decidueye. Él se había recuperado justo a tiempo, ya que el golpe no era mucho y al estrellarse lo había dejado inconsciente por poco tiempo.

"¡Decidueye!" Dijo Mario. "¡Gracias por la ayuda!"

"No hay de que." Respondió él, aun aturdido. "Vaya, ese tipo me lanzo muy fuerte. Me recuerda una ocasión que-."

En ese mismo instante, Decidueye nota la hija de Weavile que estaba parada enfrente de él y que estaba sorprendido de verlo al instante que Grapploct, desmayado.

Decidueye, se quedo impactado. Demasiado al ver Sneasel, de pie. "¿Eres tu o el fantasma de tu?"

Entre sorpresa y confusión, Sneasel, miro a a los hermanos. "¿Lo golpeo muy fuerte?" Preguntó ella, por la manera de actuar del jefe del gremio.

Insultado por el comentario, se dirigió a los dos hermanos, específicamente hacia Mario. "¿Qué ella no estaba muerta?"

"Eso creí." Dijo él, sorprendido. "Lo aventaron de una ventana y-."

"Y si hubieras estado, también estarías muy convencido como nosotros." Dijo Maria.

"Creo que tienes razón ahí." Dijo Decidueye y miro Sneasel. "¡Pero que alegría volver a verte!"

"Durante los últimos seis años, decirte que también estoy alegre de verte, estarías loca si lo dijera. Pero con los recientes hechos y que lo voy a decir es verdad y sincero. También me alegro de verlo." Explicó ella, con una sonrisa. "¿Pero qué haces aquí?"

"Vinimos a rescatar al equipo de rescate de Buneary."

"¿Vinimos?" Preguntó ella, confusa.

"El padre de Buneary, Ursaring, la madre de Hydreigon y Grumpig, también vinieron aquí por el mismo propósito."

Al escuchar la mención de Lopunny y Ursaring, también dejó a Sneasel aún más sorprendida. "¿También ellos?"

"Sí." Afirmó Maria.

Sneasel, no sabía que decir. Los tres habían sido compañeros y buenos amigos de su padre. Por tanto tiempo, les había echado la culpa a ellos por lo sucedido. Pero ahora, ya no pensaba así. Es más, se sentía culpable por tenerlos desprecio por tanto tiempo.

"Niña escucha." Dijo Decidueye. "Lo siento por haber fallado a tu padre y por no haberte estado a tu lado cuando lo necesitabas. De ser así, tú no estarías en este-."

"No, ustedes no lo tienen. Hicieron lo posible y lo aprecio mucho. Pero la culpable soy yo. Yo les hice un lado, solté mi enojo contra ustedes, ya que no se lo merecían. Mientras que yo, literalmente pedía eso."

"Sneasel." Habló Maria. "La gente, aprende muchas cosas. Pero desafortunadamente lo aprendemos por la mala. Así que no te sientas como si fuera la primera que lo hace."

"Lo sé y también sé que no puedo cambiar mis errores. Pero lo que puedo hacer es hacer las cosas bien ahora."

"¿A qué te refieres?" Preguntó Mario.

"Es que al despertar, decidí volver a la sala para ayudarlos a escapar. Pero claro que lo más seguro es que vuelva a pasar lo mismo. Así que andaba buscando por una esfera de escape y usarla para escapar sin problemas."

Maria, miro con curiosidad a Sneasel. Le llamaba mucha la atención que para ayudarles a salir de aquí, usando el plan original y adquirir el mencionado objeto. Pero el plan sigue siendo bueno, aunque tiene el mismo problema. ¿Dónde esta?

"¿Si estas buscando las esferas, porque estas aquí, no están en el laboratorio?"

"No, ya busque por todo laboratorio y no estaban. Pero encontré una nota que decía que lo movieron por alguna parte de este piso, en una habitación por aquí."

"¿Cuánto tiempo llevas aquí?"

"Acabo de llegar y oí a ustedes dos y vine hacia aquí." Dijo ella. "¿Y los demás?"

"Están en la misma sala. Los adultos se enfrentan a los Ingobernables. Mientras que Decidueye nos escolta hacia el portal." Explicó Maria.

"¿Por qué están ahí? Deberían irse de inmediato. Es peligroso quedarse un segundo más."

"Pues hay un problema. El portal que pasamos, estaba como estropeado y es lo causante de las tormentas y debemos que destruirlo las dos esferas al mismo tiempo. Mew te puede contar los detalles."

"Esta bien y entiendo, ¿Pero cómo es el plan de escape de los demás?"

"A travez de golpes. Pero no creo que funcione."

"Pues ya somos dos." Dijo Decidueye. "Pero no vemos otra opción."

"Pero lo hay." Dijo Sneasel, mientras que empezaba a irse.

Decidueye, no pudo evitar preocuparse por Sneasel. "¿¡A dónde vas!?"

"Por la esfera de escape. Es la única opción segura."

"¡Sneasel, es peligroso!" Dijo Mario.

Tras lo que paso con ella, anteriormente, Maria y Mario, no querían que le pasase de nuevo. Ya que tal vez no tenga tanta suerte como la anterior. No pudieron hacer nada para, pero ahora es diferente y no lo iban desperdiciar esta oportunidad .

Ella paro y miro a los tres. "Sé que es peligroso. Es un riesgo que estoy dispuesto a correr."

"Entonces voy contigo." Dijo Decidueye.

"No, esto me encargo." Dijo Sneasel, determinada.,

"No estoy preguntando tu opinión."

"Y yo tampoco te pedí tu ayuda. ¿Te olvidas que necesitas escoltar a los dos hermanos?"

Mario, entro a la charla entre los dos Pokémon y busco otra alternativa, para satisfacer a los dos Pokémon. "Oye, tranquilos. Tenemos suficientes objetos. Podemos utilizarlos para quitar cualquier problema que nos cruce."

La idea no era tan buena, pero Decidueye lo consideraba como aceptable para confiar a los dos hermanos que vayan por si solos. Sneasel, no le gustaba esa idea.

"Sin ofender, Mario, pero no les confío que vayan solos sea lo mejor. Sé que ustedes saben cuidarse y lo visto. Pero tu hermana esta herida y eso es un gran peso. Eres listo, pero se necesita más que inteligencia para salir aquí. Decidueye les garantizada la salida."

Decidueye se acercó a Sneasel. "Mira, Sneasel. Yo no pude ayudar a tu padre y no pienso que la hija de mi buen amigo le pase lo mismo."

"Yo no pienso morirme." Dijo Sneasel. "Ya no más. Agradesco que quieras protegerme, en serio. Pero durante seis años, he hecho múltiples robos y crimines, solo para hacer mi venganza." Entonces puso su atención en los hermanos. "Y culpa de mi egoísmo les puso a ustedes dos y los demás en peligro. Como había dicho, vine hacer las cosas bien. Tengo que hacerlo, esta mi oportunidad de redimirme por todo lo mal que he hecho. Por favor, déjame ir."

Las palabras de la ladrona, tenía mucho peso y sinceridad. Algo que los dos les sorprenda mucho oírlo. Había cambiado y Maria, lo sabía. Muy dentro de su corazón. Pero otra parte, no quería que se arriesgarse. Quería ayudarla, pero seria un estorbo para ella. Entonces dejo que su corazón tomara su decisión.

"Decidueye, déjala ir." Dijo ella y Decidueye, la miro sorprendido.

"¿¡Tú también!? ¿¡Olvidaste lo peligroso que es que vaya sola!?" Preguntó él, preocupado.

"No lo he olvidado. Pero ella es mi amiga. Confió en ella." Dijo Maria, seriamente.

Decidueye, se quedo sin palabra y no pudo pensar en un respuesta.

"Yo también confío en mi amiga." Dijo Mario, apoyando a su hermana.

Sneasel, estaba impactado. Los dos hermanos consideraba a ella, como una amiga más. Algo que se alegraba saber.

Decidueye, entre duda y miedo. Estaba sin saber que hacer. Había hecho una promesa, junto a los demás a Weavile. Había creído haber fallado la promesa y ahora que había otra oportunidad de mantenerlo, las palabras de los jóvenes les daba una razón de confiar en sus juicios. Esa misma confianza que tenían entre los cuatro.

Sabía que se iba arrepentir sobre esto. "Esta bien. Confió que lo lograras por usted sola."

Con ello, era lo que quería escuchar. "Gracias Decidueye." Miro a los hermanos. "Gracias. Amigos. Buena suerte."

"Lo mismo dijo." Dijo Mario.

Con eso, se fueron a donde deben ir. Para los hermanos y Sneasel, eso significaba la despedida.

Los tres pasaban por los pasillos y llegaron a la puerta de un cuarto. Por precaución, él jefe del gremio miro brevemente lo que había dentro del cuarto si había enemigos. Tras examinarlo, Decidueye, les dijo que era seguro entraron a la sala.

Afortunadamente, era la sala que buscaban. El portal estaba aquí y no había ningún peligro. Ya que los dos Ingobernables que vigilaban la puerta, estaban tirados en el suelo.

"¿Qué les pasó?" Preguntó Mario y Decidueye fue a examinar a uno de ellos.

"Este esta dormido. Y supongo que el otro también."

"La pregunta del millón es, ¿Por qué están así?" Dijo Maria.

"Tal vez Sneasel, ya se ocupó de los dos." Dijo Mario.

"Es lo más probable." Dijo Maria. "Debemos pasar de una vez."

"Sí." Afirmó Mario y miro a Decidueye. "Gracias por la ayuda."

"De nada. Ya vayan y ocupense de la esfera del otro lado, para que yo pueda destruirlo y reunirme con los demás."

"Lo haremos." Con eso, los dos pasaron al portal.

Al llegar el otro lado, se encontraban en el túnel que estaba debajo de la casa abandonada. Además que significa que volvieron a su mundo. Pero ahora tenían que ocuparse de la esfera.

"¿Cómo lo destruimos?" Preguntó Mario.

"Bueno, supongo que será fácil de destruirlo. Pero Mew había dicho que explotaría si lo destruyamos y la explosión causara que se derrumba el túnel y nos enterramos vivos. Claro si la explosión no nos mata primero."

Los dos pensaron en una idea que sea segura para destruirlo. Mario pensó que deberían tomar la esfera y destruirla arriba y a una distancia segura. Pero parecía que tomarlo no era una buena idea.

"Ya sé. Vamos a destruirla con la dinamita." Dijo Mario, mientras que sacaba el objeto de la mochila.

Con la mención de la dinamita, Maria no pudo evitar mirar a Mario, con confusión y sorpresa. "¿¡Dinamita!? ¿¡De dónde encontraste dinamita!?"

"En el laboratorio, estaba donde se encontraba los objetos humanos, cuando estaba con Deino." Respondió momentos antes, de sacar el objeto. "Aquí está."

La dinamita era diferente que los demasiados, ya que este tenía un detonador con cronómetro. Era perfecto para poner un tiempo para que explote.

"No me imagino que clase de cosas que usarían con la dinamita." Dijo Maria, pero se concentró en el problema principal. "Con 10 minutos son más que suficiente para irnos a una segura."

Mario estaba de acuerdo. Maria hizo aquella acción y el detonador estaba encendida. Dejaron la dinamita y los dos se dieron prisa para salir de aquí. Subieron usando la roca y salieron del túnel.

Al salir se encontraron con un problema. A Rojas.