Era un recuerdo de una conversación con un ente misterioso, esta conversación ella decía algo que no entendía. Esa conversación siempre estaba en sus sueños pero hoy pudo recordar la mayor parte.

— ¿Qué quieres? —Dijo molesta al sentir la presencia.

Me diste tu vida —dijo una voz etérea.

Hermione volteó a ver a su acompañante y vio a la muerte. Ella le sonrió con ironía.

Y te la di; he muerto —declaró molesta. Hermione empezó a caminar dejando a la muerte con la palabra en la boca.

¿Segura?

Si, ella estaba segura que murió. Esto no era un sueño y era real, esta conversación desafortunadamente fue real.

Puedo cumplir tu deseo pequeña dama. —Dijo aquel ente—. Puedo enviarte al pasado… pero, todas las muertes que ya tengo, se esfumaran de mis manos. ¿Qué debería hacer? —Preguntó la muerte como un pequeño niño que no entendía y necesitaba un consejo.

Ella ya no pudo recordar que había dicho, lo que si sabía era que la muerte cumplió y ella ahora estaba en veinte años atrás. Suspiró cansada mientras se limpiaba el sudor con la manga de su túnica.

Las lágrimas brotaron al darse cuenta que ella tenía una carga, ya no podía fingir locura, demencia. Era tiempo que madurara y aprendiera a lidiar con el gran peso que tenía en sus hombros.

—Harry…

Si, fue por el amor a su amigo, fue por la lealtad de aquel niño de ojos color esmeralda. El futuro hijo de su hermana.

—Prometo que cambiare tu destino, lo prometo.

Ella volvió a llorar.

:::::::::

Rabastan llegó a la enfermería como un alma en pena cuando se enteró por medio de Regulus que Hermione había colapsado en el séptimo piso. Necesitaba confirmar que su pequeña pelirroja estuviera bien.

—No llores —musitó mientras la abrazaba desesperadamente para lograr calmarla.

—Vi a la muerte…

—Shhh… no lo digas. Ignora todo lo que veas, yo te protegeré. ¿Estamos?

Rabastan vio como aquella niña asentía mientras más lágrimas derramaban.

—Tengo miedo… tengo mucho miedo.

—Shhh. Estoy aquí. No tengas miedo, nada te pasara. ¿Estamos? —Preguntó viendo insistente a la pelirroja.

—Si…

—Bien.

La abrazó de nuevo, después de tres minutos sintió como Hermione se quedó dormida. Esa noche no se movió de la enfermería. Esa noche, él tomó la decisión que había decidido no aceptar. Hermione necesitaba protección, y él sabía quién podía darle aquella protección.

:::::

Narcisa sintió como su pecho se estrujó, sentía un gran vacío enorme al dejar Hogwarts, pero ese vacío era por cierta persona. Lágrimas rodaron al ver desaparecer el castillo. Era oficial, ella era recién graduada de Hogwarts y ya no podía ayudar a Hermione.

Rompió en llanto, al ver que la niña de sus preocupaciones estaba dormida en los brazos de Rabastan. Se veía más pálida, y las ojeras eran más profundas.

— ¿Qué haremos para cuidarla? —Preguntó a nadie en particular.

Vio cómo su primo Regulus suspiró, para después hablar.

—Estoy al mismo grado que ella, yo la cuidare. —Regulus sacó algo de su bolsillo y se lo ofreció.

—Haré lo que sea necesario para que el señor oscuro no sepa de ella. —Dijo Rabastan mientras acariciaba los rizos indomables de la pequeña pelirroja.

Narcisa asintió. Lucius también le comentó algo parecido, limpió las lágrimas con el pañuelo que su primo Regulus le dio.

—Las pesadillas… —comentó insegura.

—No hablemos de eso, hoy no. —Declaró Rabastan con acidez.

Cuando llegaron a la estación de King Cross, tuvieron que despertar a la niña para despedirse de ella. Narcisa lloró mientras le prometía que iba hacer todo lo posible para estar en contacto con ella.

Rabastan le obsequió una hermosa pulsera de platino, le dijo que eso la haría invisible por el momento, que solo su familia y ellos la podían verla. Hermione asintió aun somnolienta.

Al final del día, Narcisa se encontraba llorando en su cuarto, sintiendo que había abandonado a su propio hijo a la intemperie. ¿Así se sentiría cuando fuera madre? ¿Era esto que se llamaba amor materno?

Si era así, era lo más doloroso que haya experimentado aún sin ser madre.


N/A:

Hola, espero que todos estén bien. Con la crisis de la pandemia y parte de la economía, me hace sentir frustrada que caí en la depresión.

Ahora ya estoy mas o menos bien. Necesito trabajar para poder sobrevivir, necesitamos ser fuertes.

Les deseo que estén bien y que se cuiden. Nos leemos mas adelante.