AHORA SI! AQUÍ ESTA!
Capitulo 19: Lo más importante para mi.
La casa de la Detective siempre había sido un lugar en donde se sentía en paz. Sin importar cuanto tumulto hubiese en su interior, estar en su casa siempre lo calmaba.
Aun que quizá fuese el hecho de saber que ella estaba allí lo que le hacía bien.
Pensó en entrar sin golpear como siempre lo había hecho, pero después de todas las cosas que le habían pasado en ese ultimo tiempo, lo mejor era anunciarse como cualquier otra persona externa lo haría.
La que abrió la puerta fue una feroz Mazekeen.
- Maldición Lucifer. Te tomaste tu tiempo para volver.
- Para mi también es un placer verte Maze. ¿Cuánto tiempo hace que me fui?- preguntó con curiosidad.
- Dos días y medio más o menos.- la mirada de Maze parecía preguntar que podría haberle llevado a tomarse tanto tiempo. -Estuviste aproximadamente un mes y medio en el infierno…-
- No estuve solo en el infierno Maze. Mi Padre me llamó.- respondió con resignación.
El rostro de Maze perdió ese matiz de reclamo para parecer furioso. –Ese maldito bastardo tuvo el descaro de castigarte de nuevo ¿no es verdad? Ese grandísimo hijo de pu…-
La detuvo con una mano. –Es más complicado que eso.- le sonrió con cariño. –Siempre mi defensora. A pesar de todo…
Maze no contesto pero asintió con la cabeza.
Ella también debería formar parte de la decisión… pero aun no.
Primero necesitaba hablarlo con Chloe.
- ¿Ella está adentro?- le preguntó
- Ambas lo están. Trixie está triste Lucifer. Asegúrate de no cagarla más.
Asintió y ella se corrió como para dejarlo pasar. – Iré con Linda. No se te ocurra olvidarte de pasar a verla.
El mensaje era claro. No vuelvas a irte sin avisarme.
Asintió nuevamente aun que sabía que Maze no lo veía.
Cuando entro busco a la Detective, pero solo pudo ver a la pequeña comiendo desanimadamente en la barra. Cuando se escucho el característico "click" de la puerta, la pequeña giro su cabeza y se lo quedó mirándolo. A diferencia de otras oportunidades en las que se tiraba sobre él, se paro lentamente y camino hasta ponerse delante de él con la mirada baja.
- Mamá me dijo que vendrías a despedirte.- dijo en voz baja. Cuando levanto la vista, sus ojos estaban vidriosos por las lágrimas contenidas.
Sin poder ni querer contenerse, se agacho y extendió los brazos. Eso fue suficiente para que la pequeña se tirara sobre él y lo abrazara por el cuello.
Le devolvió el abrazo y la dejo llorar por un momento. Vio a la Detective asomarse por la puerta que daba al pasillo pero no se acercó.
Cuando sintió a la pequeña calmarse intento separarla un poco, para poder decirle lo que quería mirándola a los ojos, pero la pequeña se agarró aun con más fuerza. Quizá era mejor así.
- Pequeña… Trixie… quiero que sepas que tu madre y tú son las dos mejores cosas que me pasaron desde que vine a la tierra. En toda mi vida, y ha sido muy larga, nunca pensé que un engendro humano iba a ser tan importante para mi…- no sabía de que manera expresar lo mucho que ella había llegado a importarle…
- Yo también te quiero Lucifer.- dijo Trixie con simplicidad. Le dio un beso en la mejilla y se separó un poco de él. –No quiero que te vayas aun… he estado haciendo un cuadro para que tengas en tu casa y así te acuerdes de nosotras… pero aun no lo termino…- agregó en un susurro.
- No lo haré. Necesito charlar sobre algo con tu madre… ¿Por que no vas a tu habitación a terminarlo?
- ¿Juras que estarás aquí cuando baje?- pregunto con seriedad Trixie.
- Si… no volveré a irme sin una despedida adecuada. – le contestó con una sonrisa. –Y como sabes yo siempre cumplo mi palabra.
Trixie sonrió de oreja a oreja antes de soltarlo, darle otro beso y salir disparada hacia las escaleras.
Se quedo por un momento en esa misma posición viéndola alejarse.
Cuando se había encariñado tanto con ella era difícil de saber. Con Chloe había sido casi automático. Aun si él no lo había sabido reconocer de inmediato; pero con la pequeña…
Vio a la Detective acercarse lentamente. En su rostro no había lagrimas pero si tristeza y resignación.
Se paró y abrió los brazos igual que lo hizo para Trixie, y como ella, la Detective se tiro sobre él para el abrazo que ambos estaban necesitando.
- Te amo tanto que ciento que una vida no sería suficiente.- le dijo al oído la Detective.
La amaba.
Era tan sencillo como eso.
Sería tan fácil quedarse allí. Ser recibido cada día con un beso de su Detective e irse a dormir cada noche con sus cuerpos enredados.
¿Pero valdría la pena para ella? ¿Estaría dispuesta al caos que implicaría estar con él?
No dudaba de su amor, pero temía la respuesta que la parte racional de su Detective podría darle. Linda había estado a punto de morir e incluso de perder a su hijo…
Chloe lo soltó y él aprovecho para poner distancia entre ellos. Necesitaba pensar bien en lo que le iba a decir.
- El caso esta cerrado.- dijo de la nada la Detective. –Por lo menos nuestro último trabajo juntos no quedo incompleto.
Eso lo sorprendió. -¿Cómo hiciste para cerrarlo?- La única culpable de lo que había pasado, ahora era un alma a la espera de una familia.
- En realidad mas que cerrado esta arreglado. Maze se encargó de filtrar la información de las victimas de Los Ángeles. Ayer el FBI apareció en el precinto y se llevaron todo lo que teníamos… incluso el informe que yo casualmente estaba escribiendo que señalaba a la joven morocha de la foto como sospechosa. Le había pedido a Ella que buscase si aparecía en videos de vigilancia alrededor de las otras victimas…- sonrió con astucia. –Por lo que se, hoy cuando encontraron el cuerpo en el mismo estado que el de las otras victimas, dieron por cerrada la cuestión. Maze me dijo que el FBI supone que el agente químico que uso para matar a las victimas callo sobre ella…
Alzo una ceja en forma de interrogación ante eso último.
- No,- respondió a la pregunta muda Chloe. –no se como es que Maze sabe eso y honestamente, prefiero vivir en la ignorancia.- sonrió a manera de disculpa.
Podía ver lo que ella estaba intentando. Quería facilitárselo. Hacer que la despedida no fuese tan dolorosa. Como si les esperara un "hasta luego" en lugar de un adiós.
- Chloe…- no sabía como expresar las opciones que tenía por delante.
- ¿No hay manera de que te quedes verdad?- le preguntó ella sin mirarlo a los ojos.
- Si la hubiese… ¿Qué estarías dispuesta a arriesgar para conseguirlo?
Chloe alzó su mirada con esperanza. –Todo.- contestó con firmeza.
- ¿Incluso tu seguridad? ¿Tu vida y la de Trixie?
El silencio los envolvió mientras la Detective pensaba en lo que le había dicho. Sabía que jamás arriesgaría la vida de Trixie por nada. Ni siquiera por él.
Y estaba bien con eso. Él tampoco quería que ellas estuviesen en peligro.
- Tú no estabas aquí cuando Lilith vino por mi Lucifer. Por lo que dijeron hacía más de dos meses que sabía de mi existencia. Solo se tomo su tiempo por que quería que yo fuera la última.
- A eso mismo me refiero. Te pongo en riesgo por el solo hecho de haber existido en tu vida… Destruyo todo lo que toco…
- No, no lo entiendes Lucifer.- dijo la Detective acercándose a donde él estaba. –Si no fuese un demonio sería un humano. Mi vida esta en riesgo cada vez que hago mi trabajo. O por lo menos ese es el riesgo de hacerlo bien…
Sabía que era así, pero también que nunca la habían herido en su trabajo hasta que él había llegado. - ¿Arriesgarías a tu hija por estar conmigo?
- No… pero estar contigo me hace mas fuerte. Jamás va a estar tan protegida como lo está cuando tú estas cerca. ¿Acaso dejarías que algo le pase?
- Jamás.-
- Trixie es la persona más segura sobre la faz de la tierra si tiene a su Diablo guardián.- dijo con una sonrisa gigante Chloe. –Estas preguntas… ¿Significas que te quedaras?- había esperanza en sus palabras.
No se le escapaba que la Detective no había preguntado ni el como ni el por que. Realmente no le importaba mientras se quedara.
Aun temía todo lo que podía llegar a traer a su vida pero sonrió y asintió. –Tendré que…
Sus palabras quedaron cortadas cuando la detective salto sobre él con tanta fuerza que lo tiro sobre el sillón. Empezó a besarlo como si fuesen la última vez en la vida.
Dejo que sus manos resbalaran por su espalda y las puso en su cintura.
Cuando se separaron para poder respirar, su alegría era contagiosa por que ambos estaban riendo.
- ¿Desde cuando eres tan fuerte Detective?
- Ya te dije, cuando estoy contigo me siento mas fuerte.- dijo mientras le dejaba besos en diferentes puntos de su cara.
De repente el momento se vio interrumpido por unos golpes a la puerta. Ella se levanto como pudo de encima de él y se dirigió a la puerta.
Él se colocó en una posición un poco menos indigna en el sillón de la que había caído. –Que poco decoró que tiene Detective. No puede besar así a un hombre y después dejarlo abandonado.
Chloe se rió con ganas. –Espera que me deshaga de nuestra inesperada visita y podremos continuar en donde lo dejamos.- se giro para guiñarle un ojo y siguió riéndose.
La sonrisa con la que Chloe abrió la puerta desapareció cuando vio a quien sea que hubiese llegado.
Preocupado se paro para ver quien estaba del otro lado.
Le sorprendió encontrarse nada más y nada menos que con su padre.
- Padre…- dijo sin saber que más agregar. ¿Por qué estaba ahí? ¿Habría cambiado de parecer? ¿Habría ido para informarle que tenía que volver al infierno?
De la nada y sin mediar ninguna otra palabra, la Detective levanto el brazo y abofeteo a su padre con tanta fuerza que le hizo girar la cara y enrojecer la mejilla.
Desde detrás de la figura de su padre se escucho un sonido atragantado y pudo ver que su hermana Remiel había venido como escolta y no parecía muy contenta.
Antes de que su hermana se recuperara de su sorpresa y pudiese atacar a Chloe, se lanzó hacía adelante y la corrió de enfrente de su padre.
Sin siquiera pensarlo sus alas aparecieron para construir un escudo protector entre ella y los seres celestiales que parecían casi congelados en la puerta.
Su hermana empezó a avanzar hacia ellos pero su padre colocó una mano en su hombro para frenarla.
- Padre… esa humana…- Remiel no podía hablar de la indignación.
- Me temo hija que la Detective Decker me ha hecho saber en varias oportunidades que esto era lo que me iba a ocurrir el día que me conociera. Puedes relajarte hijo.- agregó mirandolo. -Ni yo ni tu hermana lastimaremos a la Detective.
- Si vino a buscar a Lucifer,- dijo, desde detrás, Chloe. –No lo dejaré. No es justo.- sintió las manos de ella intentando apartar sus alas del medio por lo que volvió a guardarlas aun que se mantuvo en la misma posición. –Lucifer no es un monstruo y no se merece nada de lo que le ha hecho. Si fuese humano estaría preso.- no dijo nada por un segundo. Era como si quisiese contenerse pero no pudiera. -Si fuese humano… creo que le dispararía.- dijo con enojo. -Debería ser usted el que estuviese en el infierno. Y no él. Un padre no hecha de su casa a sus hijos cuando se ponen rebeldes. No les permiten creer que son monstruos. No se merece ser su padre.
Todos estaban bastante sorprendidos por la audacia de la Detective. Probablemente incluso la Detective lo estaba. Solo su padre parecía mantenerse tranquilo.
- No voy a defenderme de sus acusaciones, Detective Decker, por que son ciertas. Solo puedo decir en mi favor que hace tiempo que entendí mi error y he intentado corregirlo.
Chloe no parecía contenta pero por lo menos se había tranquilizado.
- ¿Para que viniste Padre? ¿Se acabo la generosidad? ¿Vas a exigir algo a cambio de dejar que me quede?
- No Lucifer. Nada de eso.- fijó su mirada en Chloe antes de continuar. –Vine por dos motivos. El primero era conocer a las personas de las cuales mis hijos se han enamorado.- dio un paso hacia la Detective lo que lo puso en tensión. No podía hacer mucho si su Padre quería hacerle algo, pero pelearía hasta la muerte para evitarlo. Sin embargo él solo alargo una mano y la puso sobre el corazón de Chloe. –Gracias. Hoy le expliqué a Lucifer que yo no tuve nada que ver con los sentimientos que nacieron entre ustedes. Yo solo sabía que te convertirías en alguien muy especial para mi hijo y que lo ayudarías a sanar su corazón. Agradezco que lo quieras y lo cuides como su familia falló en hacerlo.
- Lo hago por que él se lo merece.- contesto cortante Chloe aun que claramente apaciguada por la aceptación de su padre sobre sus errores.
- Lo se. Y aun así yo no supe hacerlo… se que ambos aun están muy enojados conmigo pero espero que algún día puedan perdonarme.
Por un momento nada ocurrió. Él no tenía nada que decirle y parecía que Chloe tampoco. Finalmente ella asintió con un seco movimiento de cabeza.
Su padre bajo su mano, les sonrió y continuó. –Lo otro que me trae por aquí,- dijo mirándolo a él. -Es el pedido que le hiciste a tu hermana respecto al paradero del alma de Lilith… hay algo que no te dije hoy cuando hablamos, por que no quería que sintieras que estaba nuevamente intentando manipularte… He esperado hasta sentir que tu decisión de quedarte y construir una familia con la Detective Decker era firme… debo entonces darles mis mas sentidas felicitaciones.
Ambos se miraron sin entender a que se refería.
- ¿Por qué nos felicitas?- le preguntó preocupado.
- Por que eres el segundo de mis hijos que me convierte en abuelo.
Se quedo pensando de que podía estar hablando. De repente Chloe que hasta ese momento había permanecido quieta, llevo ambas manos a su panza y se puso blanca como un papel.
Aun con todas esas señales le llevo varios segundos hacerse una idea de lo que estaba pasando. Sintió como el miedo lo paralizaba y de nuevo, sin que mediase ningún pensamiento o intención, sus alas se desplegaron los envolvieron a ambos, escudándolos del mundo.
No supo cuanto tiempo estuvo así, sin entender nada de lo que pasaba. La detective se había apoyado sobre su cuerpo cuando sus alas la habían corrido para poder envolverla, por lo que en automático ambos se habían abrazado.
De a poco, la voz de Chloe empezó a atravesar la bruma que cubría su cerebro.
- Lucifer… ¿estas bien?- Chloe sonaba preocupada. Quería responderle pero las palabras no parecían poder salir de su boca. –Lucifer… ¿me escuchas amor?
- Chloe… tu… yo no… ¿tu estas…?
- No… no lo se… creí que tú no… nunca nos cuidamos… pero pensé…
- No… ósea… nunca…- ¿Que le podía decir, que nunca antes había embarazado a nadie?
¿Qué iba a hacer? ¿Sería posible que todo fuese una mentira? Pero… ¿Para que?. Miro a Chloe que seguía con ambas manos colocadas de manera protectora sobre su vientre. Los colores estaban volviendo a su cara.
Los labios de Chloe parecían repetir una y otra vez una única palabra... -Un hijo... un hijo...-
Iba a tener un hijo.
Él.
Iba a tener un hijo... Iba a ser padre de un pequeño o pequeña que dependería de él para todo. Había tantas formas en que podría arruinarlo.
Las manos de Chloe habían tomado suavemente su cara para obligarlo a verla -¿Sería tan malo?- le preguntó Chloe con angustia.
- Yo no puedo ser padre Chloe. Lo arruinaría. Seguramente mi hijo terminaría odiándome.
Y sin embargo, la idea de tener un hijo que fuese de ambos le generaba un sentimiento raro en el pecho. Angustia y deseo mezclados.
La mano de Chloe se poso en su mejilla. –Tú no serías como tu padre. Y no estarías solo. Estaríamos juntos…- una pequeña sonrisa adornaba en esos momentos el rostro de su Detective.
-Hijo…- se escuchó la voz de su Padre por fuera del escudo protector de sus alas. –Se que todo esto ha sido una sorpresa para ti, pero hay algo más que me gustaría decirte.
Miro a Chloe que parecía mucho más entera que él. Volvió a guardar sus alas pero no se aparto de su lado.
Su padre seguía sonriendo como si no le hubiese tirado una bomba encima.
Iba a tener un hijo… seguía repitiendo esa frase en su cabeza con la esperanza de que cobrara sentido en algún momento.
Chloe fue la primera en hablar -¿Está seguro?-
Dios asintió.
- ¿Estará bien?
- En ninguno de los caminos que puedo ver hay peligro en su nacimiento. Será una bella niña, aun que deberías cuidarte con los caramelos de regaliz. Se que son ricos pero te causaran acidez.
Chloe sonrió ensimismada. –Si… con Trixie fue igual.- Era como si hablase con ella misma mas que con él.
- Padre, creo que ya es hora de que te vayas. La Detective y yo necesitamos pensar.- le dijo.
- Se que fue una sorpresa hijo, pero hay algo más.- espero a que ambos lo estuviésemos mirando antes de continuar. – Como te dije, Remiel me trasmitió el pedido de que la segunda oportunidad de Lilith fuese en un lugar donde la amaran… y no se me ocurre un hogar más lleno de amor que el que ustedes construirán.
- Tienes que estar bromeando.- No podía creer que su Padre le saliera con eso. Sabía que no le permitiría simplemente elegir sobre su vida.
- Es su decisión.- contestó tranquilo su Padre. -Tuya y de la Detective Decker. Si no quieren, nada malo pasara. Yo mismo me encargaré de buscar otra familia. Ella estará bien. No estoy intentando chantajearte o hacer un trato.
Si no era un chantaje no entendía el por que de su ofrecimiento. ¿Acaso estaba tan seguro de que lo arruinaría como padre? Quizá era su forma de castigarlo sin que pareciera que lo hacía. No es algo que Él no haría.
¿Podría perjudicar lo suficiente la segunda oportunidad de Lilith para que terminase de nuevo en el Infierno?
Miro a Chloe.
Ella sería su madre. Solo por eso sus oportunidades de ser feliz aumentaban… Quizá podría irse si empezaba a arruinarlo todo…
- ¿Tú ya sabes que elegiremos?- le preguntó Chloe
- He visto muchos caminos. En algunos lo hacen, en otros no. Siempre resulta en que mi nieta más pequeña se vuelve una niña hermosa.- contestó con una sonrisa.
Cuando Chloe se giró para verlo, supo que ya había tomado una decisión.
- Una vez me dijiste que nada cambiaba, ya fuese que el alma sea o no reencarnada… Eso significa que sería nuestra hija de una u otra manera.
- Detective… yo no se si puedo hacer esto… ni siquiera se si puedo ser padre…- No podía dejar de pensar en todas las cosas que podía hacer mal. Despues de todo, su propio padre no era un ejemplo particularmente bueno.
- Lucifer… tú no cometerás los mismos errores que tu padre… Cometerás otros. Yo también lo haré. Pero Lilith me dijo que fuiste el único que la trato bien y a su manera ella te quería… y nosotros querremos a nuestra hija…
Se veía tan segura. Desearía estar tan seguro como ella.
- ¿Y si arruino su segunda oportunidad?
- No será su segunda oportunidad. Será nuestra hija. ¿Hay algo que no estarías dispuesto a hacer por tu hija? ¿Por Trixie?
- Sabes que haría lo que fuera por ellas... Por ti... Pero no quiero que ella sufra.
- No lo hará. Estaremos ahí para ella. Pero eso no es lo que importa ahora… ¿estas dispuesto a que sea el alma de Lilith quien pase a formar una parte de nuestra hija?
Suspiró. Podía recordar la luz brillante que Gabi había convocado. La esencia de Lilith era pura luz. Cualquier niño sería beneficiado de un alma tan pura.
Asintió.
Chloe parecía feliz. Miro a Dios y también asintió en silencio.
- Muy bien, en ese caso Detective Decker debo pedirle que cierre los ojos. La luz de Lilith es mucho para un mortal. Aun para una milagrosa.
- Chloe.- lo corrigió antes de cerrar los ojos. Estaban tan cerca que la podía sentir temblar ligeramente a su lado. Tomó su mano con fuerza para darle seguridad y que supiera que no estaba sola.
- Muy bien Chloe. No sentirás nada. Es muy curioso como el cuerpo de un bebe en desarrollo cambia cuando un alma entra en contacto con él.- mientras hablaba, Remiel se había acercado y estaba convocando el alma de Lilith a salir de su collar. Su Detective estaba tensa por lo que la abrazó con mas fuerza.–Es un empuje de crecimiento. Algunas almas encuentran su camino desde que son solo células reproduciéndose, y otras lo hacen mucho después… es un proceso hermoso de ver.
Fue solo cuestión de un segundo. En cuanto la esencia de Lilith toco el cuerpo de Chloe, ella encontró sola su camino.
- Ya esta Chloe.- le dijo al oído mientras la abrazaba. –Puedes abrir los ojos.
La Detective lo miro confundida. –No sentí nada… ¿estás seguro que funciono?
- Funciono.- respondió secamente Remiel.
La miró con mala cara antes de responderle a la Detective. –Nuestra pequeña ya tiene un alma.-
Le generaba sensaciones tan raras decir eso.
Su padre solo los miraba con una sonrisa. Aun le molestaba su intervención. Deseaba quedarse a solas con Chloe para poder empezar a procesar todo lo que había pasado.
Iba a tener una hija. Una bebe con el alma mas pura y brillante...
Y aun debía volver al infierno para hablar con sus hermanos. Ver si ellos podían ayudarlo a organizar ese lugar. Ahora que sabía lo que iba a pasar, no había forma que se lo perdiera.
- Hijo, antes de irme a conocer a mi otro nieto hay algo más que desearía pedirles.
Se tensó. No sabía que sería, pero por principio no le gustaba. Pudo sentir como Chloe le acariciaba la mano que estaba en su costado.
- ¿Qué?- le preguntó Chloe con una sonrisa serena.
- Quisiera conocer a mi nieta mayor... Beatrice.-
La Detective frunció el seño. – Trixie no es hija de Lucifer. Es mía y de mi ex marido.
- No es la sangre lo que la hace su hija sino la manera en que la quiere. Si mi hijo la siente como parte de su familia... me gustaría conocerla. No me molestaré si deciden no hacerlo, pero realmente deseo conocerla.
Chloe no parecía convencida pero aun así la llamó.
Se escuchó el sonido de rápidas pisadas y la voz de la pequeña desde el cuarto.
- ¡Aun no termino el cuadro Lucifer! ¿Por qué no te que…?- la pregunta quedo interrumpida cuando llego a la puerta y vio a las dos personas extrañas para ella.
- Monita ven un momento.- le dijo la Detective. –Quería presentarte a estas dos personas.- la pequeña se acerco con algo de timidez y se detuvo quedando media escondida detrás de ellos. –Este hombre es el papá de Lucifer y ella- dijo señalando a su hermana. –Es Remiel, una de las hermanas de Lucifer y Amenadiel.
La revelación sorprendió a la pequeña que no dijo nada por un momento.
Estaba por decirle que no tenía que saludarlos si no quería cuando la pequeña se puso muy recta y se adelanto con cara enojada.
Era el mismo gesto que ponía la Detective cuando quería retarlo por algo.
- Estoy muy enojada con usted.- le dijo con seguridad a su padre. –Lucifer sufrió mucho por las cosas que le hizo. Mamá dice que los papás también pueden equivocarse pero que tienen que reconocerlo y pedir disculpas.-
Probablemente se hubiese reído si su hermana no hubiese estado mirando al engendro con cara de querer cortarle la cabeza.
Cuando se iba a adelantar para sacar a Trixie del alcance de Remiel lo freno su padre agachándose para estar a la altura de la niña.
- Tienes razón pequeña.- levanto la mirada hasta encontrarse con sus ojos. –Lucifer, realmente lamento todo lo que hice y no hice contigo. Deje que el enojo nublara mi visión y luego solo callé, esperando que las cosas se solucionaran por si mismas. Fui negligente y lo siento. No solo tú, todos sus hermanos merecen que les pida perdón y espero que, el día que estén listos, vuelvan a la Ciudad de Plata con nosotros.
Supuso que debería contestarle algo, pero no sabía que. Sin embargo, fue de nuevo Trixie quien hablo.
- Muy bien. Cuando Lucifer se sienta preparado lo perdonará.- le dijo con los brazos cruzados y su gesto aun serio. –Hasta que eso pase, creo que él debería quedarse con nosotras para que este feliz. Aparte se merece un premio por haberse portado tan bien estos años. No se si lo sabe, pero el ha cuidado de mi mamá y de mi cada vez que algún malo ha venido por nosotras. Creo que eso es algo que hay que recompensar. ¿Tenemos un trato?- dijo estirando su mano esperando que Dios la agarrase.
No podía dejar de sonreír.
Esa pequeña era única.
Si hubiese podido la habría filmado. –¿Estas segura que no es mi hija?- le preguntó en un susurro bajo a la Detective.
Ella solo se rió por lo bajo.
Dios estrecho la mano de la niña. –Es un placer hacer tratos con usted señorita Espinoza.
La pequeña dejo que una sonrisa gigante llenará su cara. –Puedes llamarme Trixie si vamos a ser familia. Si quieres ver a Lucifer debes esperar a que él quiera. Pero si quieres puedes venir a charlar conmigo y te contaré como ésta.
Su padre le sonrió. –Eso me encantaría Trixie. ¿lo cuidaras por mi mientras tanto?
- Cuenta con eso.
AHHHH Por fín llegamos al final de esta historia! Fue hermoso escribirla y leerlos. Ojala que sigan contándome que les parece! Quizá agregue un epílogo despues, pero no lo tengo escrito aun y sería solo para que supieran como van las cosas de esta familia!
Les agradezco por leerme hasta el final! Espero que hayan disfrutado de la historia! Los quiero y nos vemos en la próxima!
