Fandom: Final Fantasy VI (Square-Enix)
Personajes: Kefka Palazzo y Terra Branford
Prompt: In formal wear
+ El hombre que temes +
A Terra no le llevó mucho tiempo acostumbrarse a la nueva prenda en tomar el lugar de la anterior como su personal uniforme. La tela adhiriéndose delicadamente a su figura cubriendo tanto su torso como su trasero en la parte inferior, aún ciñiéndose unos pocos centímetros más al atar un cinturón alrededor de su cintura. La pequeña sonrisa con la que lo exhibía sin darse cuenta de altivez alguna suficiente para complacer a quien fue el responsable de su entrega, distinguiéndola entre filas y filas de soldados ejercitándose a lo ancho y largo del patio de entrenamiento.
Llevaría algo más de tiempo vincular la idea de un puesto de grado superior con la imagen que Kefka Palazzo mostraba, único general cuyo uniforme no encajaba en los patrones que preservaban el resto de camaradas, vistos por la joven moverse entre las lineas que separaban a cada grupo de soldados. Más sencilla era la vinculación de su titulo como "mago" aunque Terra nunca hubiese visto a uno de esos en su vida. Termino con el que fue introducido por jocosos guardias previa entrada a su porción de terreno dentro del castillo si Terra no recordaba mal.
Y aún así, tan extraña como era la combinación de sus telas, llamativas tanto por la vibrante elección de colores como los hipnóticos estampados con sus figuras circulares y bicolor lineas, si se pensaba en el constantemente cambiante humor de su dueño, ésta reflejaba fielmente su excesiva personalidad, efectivamente separándole del riguroso y estoico resto de militares. La rubia razonaba abandonando su alejado espacio, recibiendo una indicación de abandonarlo.
La llegada de Kefka siempre determinando el final de su sesión de entrenamiento o el inicio de otra implicando el uso de su magia. Sosteniendo contra su pecho por desarrollar el arma, dedos de ambas manos enroscados en el delgado mango fuertemente, se detenía frente a los dos hombres de ligeramente apreciable opuesta altura.
-Desenvaina tu espada, hoy me gustaría hablar de tus progresos. -Sus pintados labios se abrían para comunicar, extremadamente curvados para el gusto de la joven y el oficial. Una delgada pero masculina mano posándose sobre uno de los pálidos puños de Terra, sus uñas teñidas de igual pigmento que sus labios.
-Sí señor. -Rosados labios se movieron a la vez que asentía con su cabeza.
Obedientemente sin emitir más palabras, guardando su arma de entrenamiento en su sencillo forro la entregó al responsable de su entrenamiento, ya listo para retomar su deber.
