Capítulo 22
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-¿Y bien? ¿Cómo llegaremos al infierno? ¿ustedes saben?
Luego de que lograron enlazarse con Camus y Mu, los ángeles mencionaron que debían encontrar una forma de ir al inferno e incluso de movilizarse por ahí, pero siendo sinceros, ellos no parecían conocer mucho del lugar, lo cual era obvio, el cielo y el infierno eran dos cosas muy, muy distintas. Y en cuanto a ellos, ni siquiera conocían bien la religión, jamás sabrían como llegar al lugar.
-No lo sabemos. - respondió Miguel- pero sabemos quién si y los traeremos de vuelta.
Ambos seres se colocaron uno frente al otro. Una intensa luz empezó a brillar cegándolos momentáneamente. Debían confiar, ahora el único plan que tenían era el de ellos. Con forme fue cesando poco a poco vieron como dos figuras aparecieron dejando ver a dos personas que jamás en la vida esperarían. Dohko quedó en shock al mirar bien, la figura femenina que había era de…
-M-Mila…
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Trató de incorporarse, pero los golpes y magulladuras se lo impidieron. Debió haber perdido el conocimiento en algún punto mientras la agredían y lo más extraño de todo era que no escuchaba la voz de Danna.
Haciendo un esfuerzo mayor, logró darse la vuelta y detalló la celda contigua. Estaba vacía, Danna no estaba y a su lado, el demonio que la había lastimado se encontraba mirándola con burla.
-Al fin despierta la bella durmiente. Sabes, no aguantaste mis golpes, eres muy débil, supongo que ser una sangre sucia trae esto como consecuencia.
El demonio parecía ser una chica unos cuántos años menor que ella, pero sin duda la muy bastarda golpeaba fuerte y estaba segura que se aprovechó de su condición débil. ¡Maldición! Si tan solo pudiera quitarse ese estúpido collar…le arrancaría la garganta.
-En cuanto logre librarme de aquí…tu serás la primera a quien mate…-amenazó Arianna.
-No me amenaces desgraciada. Sigo sin creer que alguien tan insignificante como tú haya matado a nuestro señor.
-Pues créelo. Porque lo disfruté y baile sobre su cadáver de la misma manera que haré con el tuyo.
Un nuevo golpe le calló de lleno, pero esta vez, fue distinto. Había logrado hacer que su captora perdiera los estribos y con ese golpe mal dado sintió como el collar en su cuello aflojó. En su histeria el demonio atinó a irse de ahí. Odiaba que por ser un demonio menor la relegaran a tareas tan tontas.
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-M-Mila…
Cuando Dohko pronunció esas palabras los dorados que tenían el mínimo conocimiento del nombre de la madre de Arianna reaccionaron, entiéndase Shion y Mu.
-¿En dónde estamos?- preguntó Mila confundida. En un momento estaba en el cielo y de pronto estaba en un extraño lugar terrenal. Miró a su lado y encontró a Gin también lo cual la hizo sentir una milésima más tranquila.
-Saludos, ex demonio Mila y ex protector Gin.
Al reconocer a los ángeles de Danna tanto ella como Gin se aliviaron. Al menos su sobrina estaba ahí, aunque…no lograba ubicarla.
-Disculpen- interrumpió Shion- se que deben encontrarse confundidos, pero por favor les solicitamos que nos escuchen- Mila de manera tranquila procedió a prestar atención al peliverde frente a ella, pero al detallar en todos los presentes notó a la persona que pensó no vería jamás. Dohko se encontraba mirándola fijamente, imaginó que estaba tan sorprendido como ella.- En estos momentos tenemos un serio problema.
-¿Y cuál es?- preguntó Mila con desinterés. Si algo tenía claro es, que, si Dohko estaba ahí, ella no movería ni un dedo.
-Antes de contestar Excelencia, me gustaría que estas personas nos dijeran quiénes son y cuál es el motivo por el que están aquí- Shaka había hablado por casi todos ahí. Ellos no estaban familiarizados con el trasfondo de la vida del maestro.
-Son la madre del demonio y su protector- contestó Miguel.
-Esperen, esperen. ¿Ósea que ella es la mamá de la hija del maestro? La mujer que el maestro abandonó- preguntó Afrodita sin ninguna pizca de tacto.
-Si, así es- respondió Mila con una sonrisa fingida. Ese comentario le cayó como una patada en el estómago.
-Jajajaja. Vaya, no deberían conocerse por cosas así. Mi nombre es Gin, soy el protector de Mila y el padre de crianza de Arianna.
Gin era un hombre alto, de cabello grisáceo gracias a la vejez, ojos del mismo tono zafiro que Danna y de tez un poco más morena gracias al trópico propio de América. Realmente los dejó sorprendidos pues se notaba que era una persona llena de tranquilidad y amabilidad.
-Ahorrándonos las presentaciones innecesarias y los comentarios desagradables…¿nos van a explicar por qué estamos aquí?- de tal palo tal astilla, pensó más de uno pues el tono con el que la mujer había hablado era igual o peor de insolente que el de Arianna.
-Fue de nuestro conocimiento que Arianna asesinó al demonio Lucifer, por esa razón la citamos a que viniera al Santuario. Al llegar sufrimos una serie de ataques por parte de otros demonios. Esto implicó que su hija llamará a su protectora, la aspirante Danna, para que nos ayudara a derrotar a los demonios, pero…por una serie de circunstancias el día de ayer fueron secuestradas por un demonio llamado Belfegor.
-Ya veo, con razón Miguel y Rafel están aquí.
-¡¿Dejaron que se llevaran a Mí hija al infierno?! ¡¿Qué clase de inútiles son?!- Mila explotó. Esto era lo último que se esperaba.
-Admito que hubo gran negligencia por parte nuestra…
-¿Negligentes? Dejar que un demonio se lleve personas vivas al infierno no es ser negligente, ¡es ser estúpidos! No tienen idea de las implicaciones que eso puede tener…Y Belfegor…de todos los demonios tenía que ser él.
-Mila tranquila- trató de calmar Gin- creo que debemos hablar con calma. Todos. Imagino que si nos trajeron es porque quieren que les ayudemos a rescatar a las niñas.
-Es correcto- habló Dohko quien no se había animado a hablar desde la llegada de ambas personas. Realmente quedó impactado por la belleza de Mila y también por la imponencia del hombre, Gin, no se había equivocado al catalogarlo como un hombre extraordinario-Necesitamos que alguien nos diga como llegar al infierno y nos guíe por él.
-Ahora es comprensible la razón de que Mila esté aquí.
-Necesitamos su ayuda, por favor- Mu habló esperanzado, a pesar de que el ambiente se sentía extremadamente tenso sentía que si ellos estaban ahí lo lograría, después de todo eran los padres de su chica.
-Esta bien- accedió Mila de mala gana- pero obedecerán todo lo que yo les diga.
Los reunió a todos en un círculo para poder explicar de la mejor forma su plan. Se sentía realmente incómoda por estar ahí con ese bueno para nada, pero su hija estaba en peligro y haría lo que fuese por ella.
-En primer lugar. Lamentablemente el único que puede abrir un pasaje directo al infierno es Belfegor, supongo que por eso se le facilitó llevarse a mi hija y mi sobrina…aunque no entiendo para qué…
-Quieren usarla a Arianna para revivir a Lucifer y a Danna para que posea una parte del poder del dios pagano Poseidón. - explicó Mu sin pelos en la lengua. Él haría lo posible para que el anciano maestro no tuviera que estar en tanto contacto con su…¿suegra?
Mila al escuchar aquello solo tragó grueso y habló cantarina:
-Vaya,vaya…voy a descuartizar a Belfegor…- a más de uno se le heló la sangre con esa confesión- En fin. Como yo no puedo hacer un pasaje tendremos que usar la forma habitual. Tendrán que morir…¡esperen! No pongan esas caras y déjenme terminar. Al infierno solo entran almas, los cuerpos físicos suelen ser comidos por los perros del infierno, fue por eso que les dije que era peligroso. La forma más rápida de llegar es a través de la electrocutación, eso hará que el cuerpo no sufra un daño grave.
-Si no podemos llevar nuestros cuerpos, ¿de cuánto tiempo contamos? Es decir, si estamos muertos nuestros cuerpos empezaran a sentir los efectos de la putrefacción poco a poco.- A Camus realmente le preocupó la forma en cómo llegarían a aquel lugar.
- 3 Minutos. Cuando una persona muere, el cuerpo tiene un lapso de alrededor de 3 para revivir. Eso es lo máximo que se ha registrado en una persona que falleció y luego revivió. 3 minutos terrestres equivalen a 6 horas en el infierno, así que deberemos ser rápidos.
-Me parece que es muy poco tiempo- comentó Aldebarán.
-Vamos a rescatar a mi hija y mi sobrina, no a empezar una guerra en el infierno. Si se debe pelear, se pelea, de menos evítenlo. Otra cosa, deben buscar algo que pertenezca al infierno.
-¿Algo como qué?- preguntó curioso Milo.
-Bueno…algo que los haga pasar como un demonio. De lo contrario serán detectados de inmediato como extraños y los atacarán. Podría ser un cabello de algo…De Arianna estaría bien…
- Creo que no tenemos cabellos de su hija, pero aún quedan los restos del demonio bestia que nos había atacado. Guardé en Cáncer algo de su cabello y su cráneo.
-¡Genial!- comentó Mila emocionada. Ese muchacho la llenaba de orgullo, era como ella.
-Sabes Máscara, tú en verdad eres perturbador- acotó Aiorios con desagrado.
Mientras se dedicaron a esperar los objetos que utilizarían tanto para su muerte inducida como para su protección, Mila y Gin se dedicaron a acomodar las cosas y a dibujar los correspondientes símbolos diabólicos que ayudarían a que llegaran al infierno. A sus espaldas sintieron la presencia de alguien, más específicamente de Dohko, quien se acercó con toda la intención de hablar con su ex pareja.
-D-Disculpa. Yo…yo quisiera hablar contigo.
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Los dorados restantes observaban atentos la situación, aquello era un potencial chisme. El ex y el actual sumado a la situación de rencor que rodeaba a aquella familia, todo en un solo momento.
-Les apuesto mi próxima quincena a que la suegra de Mu manda al maestro a darse una vuelta por la mierda.- inició DM con descaró.
-No seas cobarde Máscara. Eso es apostar a lo seguro- continuó Kanon- te apuesto esta y la que sigue a que ni siquiera le presta atención.
-Están siendo irrespetuosos- regañó el siempre correcto Shura- no deben jugar así con una situación tan delicada.
-No vengas a jugar de santurrón cabra de monte que en la apuesta anterior tu fuiste quien más apostó.
-¡Ya basta ustedes!- regañó Shion dándoles un coscorrón a los involucrados- debería darles vergüenza.
-Eso no es justo Excelencia, nosotros solo queremos saber un poco más. Usted se sabe el chisme por eso no le interesa.
-Milo si no cierras la boca te la van a coser.
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-Tu y yo no tenemos nada de qué hablar- respondió cortante Mila y continuando con su labor.
-Sí tenemos. Es sobre nuestra hija…
-Querrás decir, "mí hija", porque te recuerdo que fuiste tú quien no la quiso y nos envió a América.
Con el fin de evitar roces Gin decidió interceder con la esperanza de que esa pequeña espinita de dolor desapareciera al fin de su esposa.
-Mila, cariño, ve y habla con él. Ambos necesitan aclarar muchas cosas y, todo sea por el bienestar de Arianna.- la sonrisa de Gin logró tranquilizarla un poco y a duras penas aceptó retirándose con el de Libra unos cuántos metros mientras el peli gris continúo con su labor.
-Escucha….
-Por favor déjame hablar.
-¡No! ¡Escucha tú!, tuviste veinte años para hablar conmigo, ¡veinte!, y ahora que dispongo de un tiempo no voy a desperdiciarlo contigo, debo salvar a mi hija.
-¡Lo sé! Y quiero disculparme contigo. Yo…lo que hice no estuvo bien y me ha pasado factura. Me ha costado mucho que Arianna me tenga algo de aprecio, ella me odia, pero…ahora, después de varios meses ella…me habla, pide mi consejo. ¡Incluso está enamorada del tipo peli rosa de allá!
Mila permanecía en silencio escuchando cada palabra del pelirrojo y tragándose las ganas inmensas de matarlo ahí mismo. Volvió a ver a Mu con una mirada casi asesina cuando escuchó la confesión de Dohko, cosa que Mu notó de inmediato y supuso que el anciano maestro lo había echado al agua.*
-Sabes, estoy muy feliz de que estés pagando y sufriendo justo en estos momentos lo que nos hiciste. Es lo mínimo que mereces por haber sido un cobarde, un desgraciado…yo te esperé mucho sabes, yo renuncié a mi mundo por ti Dohko. Y tu nos despreciaste.
-Era joven y estúpido Mila, yo enserio me arrepiento mucho de lo que hice.- habló el tigre con pesar y genuina tristeza.
-¿Hablaste con Ari sobre lo que pasó?
-Sí, si lo hice y, creo que fue por eso que me odió un poco más. Yo no me justifiqué, acepté mi culpa totalmente, ustedes estaban en toda su razón de detestarme.
-¿Ella qué te dijo?
-Bueno…me dijo que muriera y que en el infierno te buscara y te pidiera disculpas porque era a ti a quien le debía algo, no a ella, me dijo, que ella ya tenía un padre.
-Típico de mi niña- sonrió Mila con ternura, una que Dohko jamás miró en alguna mujer y que le revolvió el estómago de una manera que no supo cómo calificar- Mira Dohko. Yo te odié también y ese odio se lo transmití a Arianna, pero eso no estuvo bien. Aprendí lo que era el perdón de corazón, y en cuanto de perdoné y todo ese odio se fue yo…yo aprendí a ser feliz, aprendí a ser una mamá, aprendí a ser una persona, aprendí la diferencia entre amar a una persona- habló mirando a Gin con un amor tan genuino que la envidia nuevamente lo invadió- y el obsesionarte con otra. Cuando dejé se sentir obsesión por ti yo…me sentí libre y fui feliz. Así que gracias, gracias por despreciarnos porque me di cuenta que éramos demasiado para alguien que no vale nada como tú, no nos merecíamos a un canalla como lo eras en ese entonces, pero éramos exactamente lo que Gin merecía y lo que nos merecíamos.
-Mila yo…quiero enmendar las cosas para intentar tener algo de paz.
-Si te da paz, entonces date por perdonado, no mereces ni siquiera mi rencor. Pero…ahora lo importante es Arianna y ella nos necesita a los tres, a sus padres. Tu…tu solo dedícate a cuidar de nuestra hija cuando todo esto acabe porque nosotros ya no pertenecemos a este mundo para poder hacerlo, y protégela Dohko, con tu vida, porque es lo mínimo que puede hacer y porque vendré y te mataré si me entero de que algo le sucedió nuevamente.
Dicho esto empezó a caminar dispuesta a marcharse, el evitar platicar con ese hombre era lo mejor que podía hacer por ella principalmente, le tomó años superar todo aquello, le tomó años perdonar y alcanzar la paz que alcanzó al lado del peli gris, no echaría a la basura su esfuerzo y el amor que su marido le profesaba incondicionalmente.
-¡Mila! Estoy muy feliz por ti. Maduraste mucho y te convertiste en una mujer aún más hermosa de lo que puedo recordar…Tu…a diferencia de mí creciste e hiciste de nuestra hija una mujer maravillosa, gracias por perdonarme, no voy a decepcionarte nuevamente.- La miró retirarse dejándolo con la palabra en la boca. Al mirarla llegar nuevamente con su pareja una punzada de dolor, celos y envidia se instauró en su pecho, vamos,vamos, él no tenía derecho de desear ahora lo que tanto tiempo despreció.
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Capítulo 22 ¡up!
Se que tengo bastante tiempo de no actualizar y les pido mis más sinceras disculpas. Estuve un poquito ocupada ya que estoy llevando clases virtuales, entre otros proyectos, así que lo lamento.
Este fue un capítulo que en principio iba a redactar de manera distinta, iba a poner un poco más de tensión (más de la que ya hay), entre Mila y Dohko, pero que, a pesar de ser prácticamente el eje principal de la historia, redundar en los problemas es innecesario, además, como mujer, considero que seguir dándole y dándole sufrimiento a Mila con su decepción amorosa es bastante cruel y si la considero lo suficientemente fuerte para superar las cosas y haber iniciado un amor correspondido y genuino. No soy de personajes mártires y menos de mujeres que se aferren a hombres.
*En costa Rica, "echar al agua", significa que una persona "te canta" o que te deja en evidencia ante otros.
Sin mucho que agregar…¡Nos leemos y besos infinitos!
