CAPÍTULO 20

ANA

-¡Mierda tío! ¡Deberías tener más cuidado! ¡Me lo has tirado encima!- gritó Embry de muy mal humor, al dirigir mi vista a la puerta vi a Jam observarnos con el ceño fruncido mientras él trataba de limpiarse la camisa, parecía haberse caído uno de los vasos sobre él. Por su posición en la puerta debió entrar primero y malinterpretar lo que estaba pasando ¿Pero qué estaba pasando? ¡Ni siquiera yo lo sabía!

-Lo siento, algo me distrajo…- casi gruñó y me miró muy mal ¡Como si le debiera algo! ¡Imbécil!

-Ven que te ayude con eso ¡Vamos al baño!- dije para quitarme del reto de miradas que se estaban dando Jack y James. No entendía porque, suspiré desconcertada, de todas maneras no creo que su intención fuera besarme… ¿Verdad? Una vez que salimos de mi oficina y entramos al baño se puso a despotricar contra él.

-¡Ese hijo de puta lo ha hecho a propósito! ¿Sabes lo que me ha dicho cuando estábamos solos?

-No puedo imaginarlo ¡Dime!- no pude evitar rodar los ojos.

-¡Que no se me ocurra acercarme a ti! ¿En serio? ¡Como si fuera alguien importante en tu vida para hacerlo!- rodé los ojos con exageración de nuevo.

-No le hagas caso…- hice un movimiento con la mano para quitarle importancia- ¡Ni si quiera te alteres!- alzó una ceja- Sé que Jam puede ser un dolor en el culo pero en el fondo es un gran tío…- ahora los rodó él.

-Un gran tío que se cree tu dueño… – dijo destilando sarcasmo y no pude evitar reír, se veía gracioso mirándome así con toda la camisa cubierta de chocolate, eso me dio la idea para cambiar el tema.

-Deberías cambiarte…- lo señalé- ¿No tienen en vestuario algo para ti?- me entrecerró los ojos.

-¿Estás cambiando de tema? En serio Ana, ese tío está obsesionado contigo…- resoplé con exasperación- ¡Si hasta que dijo que eras su futura esposa! ¡Cuando ni si quiera sois pareja!- negué riéndome de las tonterías que decía.

-No me importa lo que diga, eso no va a pasar…- le guiñé el ojo- Él no es mi tipo…- sonrió.

-Tu tipo es Christian Grey ¿Verdad?- preguntó divertido mientras se cruzaba de brazos, a pesar del avance con nuestra relación, todavía no estaba preparada para hablar de formalidades o matrimonio así que hice lo que mejor hacía.

-¡Voy por otro chocolate mientras te cambias de ropa!- comenzó a reír mientras negaba con la cabeza.

-¡Sí! ¡Huye!- lo escuché gritar mientras salía por la puerta y volví a reír, enseguida me acerqué a Kate.

-Kate, haz que traigan una muda de ropa para Embry…- abrió los ojos sorprendida- Está en ese baño de allí…- señalé el lugar y sus ojos se iluminaron- ¡No te atrevas a hacer lo que estás pensando!- rodó los ojos.

-¡Ni siquiera sabes que pienso!- ¡Como si hiciera falta ser muy lista!- Solo pensaba en llevarle la ropa yo misma.

-Kate, ya nos conocemos…- le entrecerré los ojos- Te he dicho que no quiero nada de sexo en horas de trabajo, cuando acabe tu jornada puedes hacer lo que quieras…- me miró y comenzó a reír de forma sarcástica.

-Querrás decir que solo tú puedes tenerlo ¿Verdad?

-¿Pero de qué coño hablas?- rodó los ojos.

-Ana, sé perfectamente lo que estuvieron haciendo Christian y tú en tu oficina…- le entrecerré los ojos.

-¡Soy la jefa y mando yo!- rodó los ojos con exageración- Además…- la señalé con el dedo muy seria- Lo que hiciera en mi hora de descanso no es asunto tuyo…- miré el reloj- No puedo decir lo mismo de ti ahora mismo…- le guiñé el ojo- Cuando lo sea, siempre y cuando nadie se entere podrás aprovechar…- se abalanzó sobre mí.

-¡Gracias Ana! ¿Eso es un pase libre con Embry o con cualquiera?- no pude evitar reír.

-¡Kate por dios! ¡Contrólate! No te quiero revoloteando alrededor de los clientes o los trabajadores ¿De acuerdo?- asintió.

-¡Lo haré!- gritó golpeando el puño contra su palma- Por el momento le llevaré la ropa a Embry…- el alcé una ceja y siguió antes que agregara nada- ¡Me comportaré! ¡Lo prometo!- gritó gesticulando y no pude evitar reír.

-Confío en ti…- le guiñé- Voy por un chocolate a la máquina de abajo ¿Quieres algo?- tras unos segundos pensativa contestó.

-No creo que puedas darme lo que quiero de todas maneras…- le di un codazo en el lado antes de alejarme ¡Salida! Nada más sacar mi chocolate volví a la oficina donde encontré a Jam y Jack discutiendo, ninguno reparó en mi presencia.

-¡Eres más hipócrita de lo que pensé!

-¡No es eso! Solo lo sacaste de contexto...

-¿En serio? ¿Esa es tu excusa? ¡Eres de lo peor! Según tú debo alejarme porque está con tu amigo y en cuanto me doy la vuelta vas y le entras…- esto estaba resultando bastante incómodo.

-¡No le he entrado! Son imaginaciones tuyas...- ¡Ya era suficiente!

-Jam…- grité algo más fuerte de la cuenta para llamar su atención, en cuando me miraron seguí- Jack tiene razón, solo lo estaba confortando por algunas cosas que no te interesan…- apretó los dientes bastante enojado pero no dijo nada- ¡Bien! Aclarado todo me gustaría sentarme a tomar mi chocolate…- ambos asistieron sin replicar y se sentaron frente a mí a tomarse sus cafés que seguro estaban fríos, estuvimos en un tenso silencio hasta que Embry entró de nuevo.

-¡Ana! ¡No puedo creer que me mandaras a la loca...!- calló al ver la tensión en el ambiente- ¿Qué pasa? ¿Se ha muerto alguien?

-Nada… ¡Tonterías de hombres!- los miré muy seria- ¿Verdad chicos?

-Sí…- gruñó Jam a lo que Jack solo asintió, debía hablar con él, se le notaba incómodo y no entendía el motivo, solo esperaba que no fuera por nada de lo que Jam insinuaba antes.

-¡Bien! ¡Pues aquí hay otro hombre! ¡Así que contadme!- sonrió a ambos y luego me miró a mí- Y tú…- me señaló con el dedo- La próxima vez que me desnude no mandes a tu amiga a verme…- rodó los ojos y tuve que contener la risa que luchaba por salir- ¡No sabes lo que ha costado sacarla de allí! Y cuando traté de salir no se movía de la puerta…– miró alrededor como buscando algo- ¿Mi café?

-Aquí…- se lo acerqué- Pero seguro que estará frio…- le sonreí- ¿Quieres que llame a Kate…?

-¡Mejor lo tomo así!- lo cogió rápidamente y comenzó a beberlo, no pude evitar reír.

-Será mejor que volvamos Jam…- tosió- Tenemos algunas cosas que hacer…- asentí, pero no podía dejarlo irse así.

-Chicos…- miré a Jam y Embry- ¿Podéis dejarnos a solas?- el primero me fulminó con la mirada mientras que el segundo rodó los ojos asintiendo.

-¡Entiendo la indirecta!- me mandó un beso volado antes de salir.

-Estaré pegado a la puerta…- gruñó Jam por lo bajo ¡Como si no se escuchara! Cuando al fin estuvimos solos me acerqué a él que se veía muy nervioso.

-Jack ¿Te ocurre algo?- se pasó la mano por el pelo.

-Siento que he fallado a un amigo y me siento fatal…- alcé ambas cejas en confusión.

-¿Porque lo dices? – su cabeza se mantuvo mirando el suelo.

-¡Dios!- se despeinó con frustración- Creo que es bastante obvio…- seguí con la misma mirada esperando que se explicara mejor- He intentado besarte hace un momento…- ahora alzó su mirada y vi la culpabilidad reflejada en ellos, otra vez volvió a pasarse las manos por el pelo- ¡Christian me matará y con razón! Yo...- me acerqué para quitarle las manos de la cabeza.

-No me has besado…- le guiñé- ¡Así que olvídalo!- sonreí- Ni siquiera me di cuenta que quisieras hacerlo…- reímos.

-Gracias, pero eso no me hace sentir mejor… – quería abrazarlo pero no sabía si lo haría sentir más incómodo, así que le di un leve codazo en el costado.

-¡Vamos! ¡No es como si no lo hubiéramos hecho ya!- dije divertida y aunque al principio se mantuvo serio acabamos riendo de nuevo.

-¿Si verdad? – dijo de igual modo antes de levantarse- Bueno debo irme…- asentí- Nos iremos viendo Ana y gracias…- lo acompañé a la puerta y una vez fuera los despedí de un beso en la mejilla. Cuando quedé sola terminé de ultimar algunos detalles para poder irme a casa ¡Estaba deseosa de ver lo que tenía Christian preparado para mí esta noche! Esos juguetes me daban muchas ideas, me relamí los labios, tal vez debería preparar algo…Tras pensar unos minutos lo tuve ¡Estaba segura que le iba a encantar!

CHRISTIAN

¡Mierda de día! No veía la hora de irme a casa y follar a mi Ana, sonreí recordando nuestros previos encuentros.

-¡Que alegre te veo!- miré a José bastante sorprendido.

-¿Porque estás aquí a ésta hora?

-Pues… Quería saber cómo llevas lo de Bombón y el video…- me sonrió con ironía- Por si te ha dejado otra vez por tus celos enfermizos…- dijo divertido y le entrecerré los ojos.

-No…- dije secamente- Lo hemos tratado de forma madura y me he contenido…- resoplé- Pero ganas no me faltan de darte tu merecido…- dije amenazante y levantó las manos en rendición.

-¡Voy a pagarlo ayudándote a hacer de niñera! ¿No crees que sea suficiente castigo?- reí.

-Será memorable, por cierto tu hermano va a venir…

-¿Qué? ¿No será Jared verdad?- preguntó con cara de pánico y reí.

-Sí, según dijo nos hará un reportaje.

-¡Mierda! ¿Porque no le dijiste que no? Mi hermano usará esa mierda hasta que me muera para sobornarme.

-¡No seas exagerado! Lo haremos bien…- dije con una seguridad que no tenía- Seguro que se duerme pronto y no nos dará problemas…- ¡O eso esperaba!

-¡Oye! ¿Jack?

-No le he preguntado todavía ¿Porque? ¿Crees que vendrá también?

-Deberíamos decírselo de todas formas…- miró alrededor- Pero a lo que me refiero es que me ha citado aquí para una charla de chicos y parece ser que no ha llegado todavía ¿No te parece raro?- abrí los ojos sorprendido.

-¿Charla de chicos?– asintió- Es muy raro, no me ha dicho nada de esto ¿Qué crees que sea? Debe ser importante para reunirnos…- estuvimos divagando en lo que podría ser hasta que llegó con cara de espanto ¿Qué coño le habría pasado?

-Christian…- dijo bastante serio- Antes de nada quiero decirte que lo siento mucho… No pensaba lo que hacía... Su cercanía me confundió y me dejé llevar…

-¿De qué diablos estás hablando?- ¡Esto no me gustaba nada! Tras un suspiró siguió.

-Intenté besar a Ana…- bajó la vista apenado, me levanté como un rayo y lo cogí del cuello de su camisa.

-¿Qué coño Jack? ¡Es mi chica demonios! ¡Debemos respetarnos entre nosotros!- resopló.

-Lo sé Christian, fue solo…- suspiró- Ni siquiera puedo saberlo… Solo ocurrió…- tuve que hacer de tripas corazón para no romperle la cara.

-¿La besaste? - ¡Joder! ¿Quería saberlo?

-No…- miró a otro lado- Nos interrumpieron… Jam llegó en ese momento… – volvió a suspirar- Pero si no hubiera entrado lo hubiera hecho…- apreté más mi agarre y José me separó antes que le partiera la cara.

-¡Tío! Tranquilo… Ya te dijo que no llegó a hacerlo…- se giró a Jack- ¡Y tú no deberías romper tus propias promesas!- rodé los ojos.

-Fue un loco impulso ¡Lo siento! Estábamos hablando y no sé…

-¡Joder tío! ¡No lo puedo creer!- me despeiné el cabello de forma desesperada- ¿Sabes lo que tengo que lidiar con los todos tipos de alrededor para que encima tenga que preocuparme también por mis amigos?

-Ya te dije que no era mi intención Christian…- suspiró- No es un secreto que ella me gusta y mucho…- ¡Mierda!- Pero respeto nuestra amistad y no haría lo que estás pensando…- me miró amenazante y reí con ironía.

-¡Pero aun así trataste de besarla!- reí sin ganas- ¡Sólo espero que no vuelvas a pensarlo siquiera!- le entrecerré los ojos.

-¡Prometo intentarlo!- lo miré muy mal- Pero esos recuerdos que me llegan un poco distorsionados y…- ¡Un momento! ¿Dijo recuerdos?

-¿Te acuerdas de lo que pasó esa noche?- se sonrojó al igual que José ¡Cabrones!

-Solo flashes de algunas cosas…

-¡Joder!- me puse a dar vueltas alrededor sin saber que hacer- Todavía me siento culpable por eso…- me pasé la mano por el pelo varias veces- Yo también tengo vagos recuerdos…- suspiré- Ella me ha comentado algo también…- ambos abrieron sus ojos sorprendidos.

-¿Ella recuerda?- negué.

-¿Podríamos recrearlo para...?- con mi mirada supo que debía callar y lo hizo pero como era típico de él tuvo que dar la puntilla- ¡Bombón seguro que está bien con ello!

-¡Tío! ¡Al final te voy a dar en serio!- lo amenacé.

-Te estás pasando con las bromas José y estamos todos hablando en serio…- agregó Jack antes de volverse a mí- Aunque si ella estuviera interesada en hacerlo tampoco me importaría…- dijo entre serio y divertido antes de comenzar a reír sin control, traté de no hacerlo pero me rendí y los acompañé ¡Malditos hijos de puta!

-¡No!- los señalé con el dedo a cada uno- Nunca más se volverá a repetir ¡Así que olvidadlo! Y espero que ninguno intente besarla de nuevo…- esta vez me centré sólo en Jack que se removió incómodo en su silla- Y mucho menos sacarla casi desnuda en un video…- ahora mi atención se volvió a José que solo sonrió ¡Maldito hijo de puta!

-Sí, estuvo muy bien…- quedó perdido en sus pensamientos un rato, solo esperaba que no estuviera haciéndose pajas mentales con mi chica.

-¡Despierta tío! ¡Que es hora de irnos! - nos levantamos los 3 y fuimos hacia el parking.

-¿Porque no tomamos algo juntos?

-Ana me espera.

-¡No hace falta que nos lo restriegues! Ya sabemos que te espera…- rodaron ambos los ojos casi a la vez y sonreí con suficiencia.

-No podéis culparme por preferir estar con ella que con vosotros.

-No…- se quedó pensativo unos segundos- ¡Es más! Si estuviera en tu lugar ni siquiera me habría molestado en salir de casa, estaría todo el día foll…- le tapé la boca con las manos.

-¡Suficiente! No necesito escuchar eso.

-Parece que solo seremos nosotros esta noche…- Jack le pasó el brazo por el hombro.

-Con algo de suerte encontraremos una chica ardiente que llene nuestros espacios…- dijo de forma sugerente y sensual ¡Se iba a enterar!

-Kate se le parece mucho…- cogí mi móvil con la mano y se los enseñé- Podría llamarla y decirle donde estáis…- chasqueé la lengua- Seguro que está más que dispuesta a compartir con ambos…- pusieron cara de horror.

-¿La loca? ¡Prefiero estar sin compañía! ¡Esa chica debe ser insaciable! ¡Nos dejaría exhaustos para el resto!- reí, no podía negarles la razón.

-¿No te interesa Jack?- negó.

-Sabes que las prefiero más dóciles…- me guiñó- Ella es un hueso duro de roer y demasiado parecida a nosotros…- resopló- No quiero tener que preocuparme de con quién está cuando esté de viaje- ¿Qué? Rodó los ojos antes de seguir- Ya me cansé de esto…- nos señaló a los 3, entendía lo que decía porque me pasó lo mismo antes de conocer a Ana- Quiero algo que sea formal y duradero…- me miró fijamente- Quiero lo que tú tienes Christian y espero conseguirlo más pronto que tarde…- asentí en acuerdo.

-Yo también lo quiero…- agregó José- Pero mientras llega seguiré follando lo que pueda…- rompió la seriedad del momento y volvimos a reír.

-¡Bien! ¡Que lo paséis bien! Yo tengo que irme a casa con mi chica…- nos despedimos y una vez en mi coche le marqué.

-¡Christian!- su alegría me contagiaba a mi ¡Era maravilloso!

-¡Hola princesa! ¿Quieres algo especial para cenar?

-¡No hace falta! Te he hecho algo especial, espero que te guste.

-Si lo has hecho tú me gustará seguro…- rió.

-No soy muy buena cocinera pero Rose ha venido a echarme una mano…- suspiró- Pero al enterarse el resto también se apuntaron y han colaborado.

-¿Tanta gente has metido en ese sitio?- ¡Y yo que pensaba que nadie más que nosotros debía saberlo!

-¡Christian! ¡No es tan pequeño! Hay sitios peores...

-Sí, pero también mejores…- suspiré con pesar- Y sigo pensando que estarías mejor en mi apartamento.

-Los chicos creen que es mejor así, están seguros que saben de nuestro noviazgo y darían conmigo enseguida…- ¿Que podía decir? Tenía toda la razón… No veía el día que se acabara toda esta mierda.

-Voy llegando, enseguida nos vemos.

-¡Ah Christian! ¡No te olvides de los juguetes!- reí a carcajadas.

-No lo olvidaré preciosa…- tras un sonoro beso colgué.

¡Joder! Los tipos estos me tenían harto, esperaba que ésa línea que seguía la policía tuviera éxito y los cogieran de una vez para poder estar tranquilos. De todas maneras ¿Quién querría a una mujer que no se conoce de nada? ¿Sería por dinero? ¿Por cobrar un rescate? No creía, los tipos que la quieren decían venir pagados por otro que la quería a ella ¿Quién sería? Por lo menos estaría a salvo mientras no supieran quien era… Porque no lo sabían… ¿Verdad? Todavía no era seguro si en su piso encontraron algo para encontrar a Anastasia. Todo esto me escamaba y mucho… Perdido en mis pensamientos llegué al lugar y fui directo con mi chica, en la puerta ya estaban Collin y Cayo que sonrieron al verme.

-¡Te has perdido la visita de Ana!- reí- ¡Han formado un gallinero que no veas! ¡Sobre todo la rubia loca!- Collin lo miró duramente.

-No deberías decir eso de ninguna señorita Cayo…- le rodó los ojos- A pesar de todo le han subido el ánimo.

-Suelen tener ese efecto en ella…- dije tratando de zanjar el tema- Ahora si me disculpáis, vamos a tener un velada romántica…- sonrieron cómplices dejándome pasar.

-¡Que tengas buena noche!- le guiñé.

-¡Haré mi mejor esfuerzo!- cuando entré me llegó un olor exquisito.

-¡Christian!- Ana se lanzó a mis brazos, no dudé en alzarla y darle un beso ardiente.

-¿Qué huele tan bien?

-La comida…- agarró mi brazo y tiró de mí- ¡Ven! – me arrastró a la misma- Mira hemos preparado puré de patatas, filetes con salsa roquefort y de postre pudin de chocolate…- observé cada cosa que me señalaba y se veía delicioso, la tomé de la cintura pegándola a mi todo lo que pude.

-Me encanta todo…- besé ligeramente sus labios- No podemos olvidar que después tenemos otro postre mejor… – dije alzando las cejas y sonrió en complicidad.

-Claro que sí, estoy deseosa de ese postre… – besó mi nariz- Y de probar esos juguetes tuyos…- le devolví el beso en la nariz enseñándole la bolsa que traía en mis manos.

-Nuestros… Ahora son nuestros…- rió.

-Lo había olvidado…-se mordió el labio- Me gusta cómo suena ese nuestro…- ¡Joder! ¡A mí también!

-Será mejor que comamos antes que se enfríe la comida, eres demasiado tentadora…- susurré lo último y asintió antes de soltarse.

-¡Si, vamos!- me llevó a la mesa que había colocado junto a la ventana y arreglado con velas y todo- Siéntate mientras traigo la comida.

-¿Quieres que te ayude en algo?- me dio la botella de vino que había en una hielera al lado de la mesa- ¿Podrías abrirlo?- me hizo un puchero adorable- Es que soy pésima en ello.

-¡Claro!- ella se fue y me quedé abriendo la botella, cuando regresó ya tenía el vino servido para ambos.

-¡Espero que te guste! Lo hemos hecho con el mayor cariño.

-Seguro…- empezamos a comer el suculento menú que había preparado y estaba todo riquísimo. Durante la comida conversamos de cosas sin importancia hasta que terminamos, los 2 sabíamos lo que se venía ahora y estábamos más que ansiosos, me pegué a ella para sentarla en mi regazo.

-Deberíamos ir a la cama por el otro postre ¿No crees?- dijo de forma sexy mientras se relamía los labios y se ponía a horcajadas sobre mí, me besó de forma desesperada, enredándome las manos en el cabello.

-Lo estoy deseando…- susurré entre besos, la levanté enganchada a mi cintura apretando mí ya evidente erección en su centro y fui directo al dormitorio donde me aseguraría de hacerla gozar toda la noche.

Nos desnudamos el uno al otro utilizando manos y dientes ¡Ver como Ana tiraba de mis bóxer con los dientes era algo digno de admirar! Sobre todo cuando no llevaba nada puesto. Nos deleitamos el uno al otro utilizando algunos de los lubricantes que compré, aunque nada como el sabor de ella sin aditivos, pero ya que estaba lo aprovechamos al máximo. Cuando llegó el momento de follarla empecé por su coño mientras usaba un consolador anal como hicimos en la oficina y le gustó tanto, pero antes de corrernos cambié, cogí el otro consolador más grande y yo la metí por detrás mientras que introducía el consolador en su coño y hacia círculos con mi palma en su clítoris, no tardamos mucho en alcanzar el orgasmo.

-¡Vaya! Me has dejado sin fuerzas de nuevo…- sonreí.

-Voy a limpiar los juguetes antes de empezar con el segundo round…- empezó a reír.

-Segundo round ¿eh?- le di una palmada en su delicioso trasero antes de ir a hacerlo, una vez todo bien limpio lo dejé sobre la mesita antes de abrazarme a ella.

-¿Ya está todo bien limpio?

-Sí, ahora creo que debo limpiarte a ti también…- susurré en su oído mientras lamía su cuello, fui bajando hasta alcanzar sus pezones y chuparlos con fuerza.

-¡Joder Christian!- reí a la vez que le daba un ligero muerdo en uno de ellos.

-Eso es, disfruta que luego te tocará a ti…- me dio esa mirada nublada de placer.

-Eso ni lo dudes…- jugando y disfrutando del mejor sexo que había tenido en mi vida estuvimos hasta cerca de las 2 de la mañana que caímos rendidos.

A la mañana siguiente desperté solo en la cama, al agudizar mi oído pude escucharla cantar en la ducha, sin pensarlo mucho fui a acompañarla, cuando entré estaba de espaldas a mí enjuagándose el cabello, no se dio cuenta de mi presencia hasta que me posicioné tras ella acariciando sus senos.

-¡Buenos días!- se giró para besarme con pasión mientras subía una de sus piernas hasta mi cintura.

-¡Muy buenos!- susurró antes de besarnos salvajemente y la arrinconé en la pared, subí un poco más la pierna que tenía en mi cintura y la penetré lentamente, disfrutando el momento mientras seguía besándola con pasión, mis manos cobraron vida para acariciar todo a su alcance hasta que alcanzamos el orgasmo.

-Ahora será mejor que nos terminemos de asear o llegaremos tarde de nuevo…- dijo haciendo un puchero y sonreí.

-Somos jefes…- le guiñé- ¡Podemos permitírnoslo!- me dio un codazo en el costado.

-¡Eso no es excusa! Debemos dar ejemplo…- dijo bastante seria, como no podía negar su gran razón hice lo que dijo y nos apresuramos para terminar de vestirnos. Una vez listos salimos a la sala donde se encontraban Phil y Quil esperando a Ana, sabía que era su trabajo ¡Pero ese tío no me gustaba! Nuestro pasado no fue nada agradable ¡Lo quería bien lejos de mi Ana!

-¡Buenos días chicos!

-¡Buenos días Ana!- la saludaron a la vez.

-Sí, buenos días…- prácticamente gruñí antes de ir a la cocina por mi café, ellos siguieron charlando como si nada ¡No podía soportarlo más! Lo mejor era quitarse de en medio, no soportaba sus malditos babeos por mi chica ¡Imbéciles!

-Como iremos directamente al trabajo comeremos algo rápido antes de irnos…- dijo Ana y me relamí los labios observándola ¡Mejor me callaba lo que quería comerme yo! Sonreí, por su forma de mirarme entendía perfectamente lo que pensaba, le guiñé un ojo y ella hizo lo mismo riéndonos ambos en el proceso. Desayunamos conversando de cosas banales hasta la hora de irnos, como nos íbamos directamente al trabajo nos dejaron a solas para despedirnos.

-Voy a estar contando las horas hasta vernos de nuevo…- comenzó a reír mientras rodaba los ojos.

-¡Exagerado! El día pasará muy rápido…- me guiñó- ¡Ya lo verás!

-¡Eso espero!- nos dimos un apasionado beso como despedida.

-¡Christian para! A este paso no saldremos de aquí…- la abracé más fuerte.

-No me importaría quedarme…- me obligó a separarme y abrió la puerta, no pude evitar resoplar- ¡Está bien! ¡Lo he pillado! ¡Vamos!- me dio su sonrisa de satisfacción y emprendimos nuestro camino a nuestros respectivos coches. Por el camino no podía dejar de pensar en lo largo que se me haría el día… O tal vez… Sonreí ¡Sí, tal vez lo hiciera!

ANA

-¡Pero Ana! Yo quiero verlo…- me hizo ese puchero suyo tan característico.

-Kate, ya sabes que los actores tiene algunas peticiones y en este caso él no te quiere cerca…- rodó los ojos con exageración.

-No entiendo porque…- repitió el puchero- Nos estamos convirtiendo en grandes amigos…- suspiró- De verdad que no lo entiendo…- quedó muy seria pensando, en ese instante sonó mi móvil y me alejé para contestar.

-¿Sam?

-¡Joder Ana! No hay quién dé contigo…- suspiré- Te he llamado varias veces desde ayer y nunca estás disponible.

-El móvil lo llevo siempre encima ¿Dónde me has estado llamando? ¿Tal vez marcaste mal?

-¿Mal? ¡Si me sé tú número de memoria! – rodé los ojos- Te he llamado a la empresa…- tosió- No quería pillarte en mal momento con tu novio…- terminó con algo de sarcasmo en su voz, era bastante evidente que Christian le caía mal.

-Pues ahora no está, dime para qué soy buena.

-Necesito que me acompañes a una reunión esta tarde, ya sé que es apresurado, pero necesito tu punto de vista antes de firmar nada.

-¿De qué se trata?

-Unos americanos quieren que abra una sucursal de mis tiendas en Nueva York, te necesito como amiga y asesora ¿Qué dices?- suspiré, no es que me apeteciera mucho pero no podía decirle que no.

-De acuerdo, dime la hora y haré todo lo posible por estar allí.

-¡Gracias Ana! ¡Eres la mejor! Por la ropa no te preocupes que mandaré un vestido a tu trabajo…- algo bueno iba a sacar- Así podrás venir vestida para la ocasión, nos veremos en el hotel Luz de Luna a las 19:30.

-Bien… ¿No será mucho verdad?- escuché un fuerte resoplido de su parte- Es que tengo planes para esta noche…- no iba a entrar en detalles pero era lo suficientemente listo para adivinarlo.

-Tranquila, seguro que acabaremos pronto.

-Eso espero…- miré el reloj- ¡Te dejo que tengo muchas cosas que hacer!

-¡Gracias de nuevo! Nos vemos…- se despidió y colgó, a continuación le marqué a Christian para decirle, esperaba que se lo tomara bien.

-¡Hola preciosa! ¿Me echabas de menos?- no pude evitar reír.

-Por supuesto, aunque te llamaba para decirte que me ha surgido algo esta tarde…- pude escuchar un fuerte suspiro- Tal vez llegue tarde…

-¿Mucho trabajo?

-No…- tomé aire para explicarme- Tengo que acompañar a Sam a una cena de negocios…- gruñó.

-¡Pero…! ¿Porque no se lo dice a otra? ¡Seguro que Elena estaría más que encantada de acompañarlo!- yo pensaba lo mismo, pero por otro lado era demasiado obvia y no daría muy buena impresión a sus futuros socios, además del hecho que no entiende nada de negocios…

-Hasta Kate estaría más contenta que yo, pero ambos sabemos que ni una ni otra le resultaría de mucha ayuda...

-Además del hecho que prefiere que seas tú…- dijo algo molesto.

-Te prometo que te compensaré…- susurré tratando de sonar sexy- Solo espera y verás… -podía notar su sonrisa a través del teléfono.

-Eso me gusta más…-reí- La esperaré ansioso señorita Steele.

-Es usted muy ardiente señor Grey.

-Me gusta cómo suena ese señor Grey, debemos utilizarlo en otras circunstancias ¿No crees?- sonreí.

-Esta noche seré su sirvienta y usted mi señor ¿Qué te parece?

-¡Estupendo!- exclamó de mejor ánimo- Nos vemos después preciosa, ahora tengo un asunto del que encargarme…- no pude evitar reír.

-De acuerdo, que te sea leve…- colgué.

-¿De qué te ríes?- preguntó Kate junto a mí.

-De nada ¿Porque?- me miró incrédula.

-No te creo ¿Con quién hablabas?- rodé los ojos.

-¡Kate! Eres mi secretaria no mi madre…- resopló.

-También soy tu hermana gemela perdida…- dijo bastante seria- ¡Eso si me da derecho!- si algo había aprendido es que con ella nunca ganas, así que procedí a contarle.

-Esta noche tengo que acompañar a Sam a una cena de negocios y me va a mandar un vestido para la ocasión…- asintió mientras ponía ese puchero suyo.

-¡Qué suerte tienes! ¡Ya me gustaría que también me regalara esos lindos vestidos!

-Ya te lo prestaré…- le guiñé- Tenemos casi la misma talla.

-Tienes razón…- amplió su sonrisa- Y volviendo al tema de Embry…- me alejé riendo e ignorándola por completo, no iba a explicarle ni una vez más que no quería que nadie entrara y mucho menos ella.

¡Necesitaba beber algo! Así que fui a la máquina de bebidas por un chocolate, mientras salía miré hacia la calle y me pareció ver al mismo tipo que hablaba con Kate el otro día, por extraño que se viera parecía estar mirándome fijamente ¿Me habría confundido con ella? ¿Realmente le interesaba Kate y por eso estaba aquí? Lo saludé con la mano antes de coger mi vaso e irme a mi despacho sin darle mayor importancia, de todas maneras a ella no le interesaba.

Una vez dentro estuve bastante atareada y solo salí para supervisar todo lo referente a la publicidad de Elliot y Jack. Quería tenerlas lo antes posible.

-Ana…- interrumpió Kate- Ha llegado el traje de Sam…- me levanté enseguida para verlo, Kate esperaba ansiosa a mi lado, cuando lo saqué de la funda quedé de piedra ¡Era precioso! No podía negar su buen gusto. Era un traje a la altura de las rodillas, sin mangas, ajustado al cuerpo y de color rojo. También traía una chaqueta, bolso y zapatos a juego ¡Era simplemente maravilloso!-¡Es fantástico Ana!- volvió a poner su característico puchero- ¿Porque no puede pedirme esos favores a mí?- puso ojos soñadores- ¡Yo estaría más que encantada a cambio de toda esta preciosa ropa!- rodé los ojos.

-Será por la confianza…- asintió entrecerrándome los ojos.

-Seguro que es por eso…- dijo destilando sarcasmo- De todas formas ¿Me lo prestarás verdad? ¡Me encantaría poder ponérmelo!

-Ya te dije que sí…- rodé los ojos- Siempre puedes ponerte lo que quieras de mi armario…- me puse más seria- Ahora deberías volver a tu puesto…- suspiró.

-¡Ya voy!- antes de salir se volvió de nuevo- Por cierto, Eleazar está esperando…- la miré extrañada- Es lo que venía a decirte pero me distraje con el vestido…

-¿Tenemos cita?

-Según mi agenda no, pero el asegura que quedó en verse contigo hoy…- fruncí el ceño, no recordaba haber quedado con él, se acercó a mí para susurrar a mi oído- Sinceramente estoy convencida que miente pero tú eres la jefa.

-Dile que pase…- dije abatida, tal vez fuera importante- Así me entero de lo que supuestamente he olvidado…- dije con sarcasmo y sonrió.

-¡Voy!- dejé el vestido colgado en una percha y me senté esperando a Eleazar, nada más entrar se sentó sonriendo frente a mí.

-¿No te alegra verme?- rodé los ojos.

-No sé porque estás aquí…- le dije mientras golpeaba la mesa con mis dedos- No recuerdo haberte citado…

-La verdad es que necesito un favor…- ¡lo sabía!- Y tú eres la única que puede conseguirlo…- alcé una ceja y me dio una sonrisa que no me gustó nada.

-Si me dices que quieres veré si puedo ayudarte…- se puso más serio mientras se acomodaba en la silla.

-Según me han dicho Jessica está con un tal Michael Newton…- a pesar que no quisiera reconocerlo era un secreto a voces.

-Si… ¿Y?

-Necesito que nos ayude en un caso…- quedé bastante perdida ¿qué tenía esto que ver conmigo?- Verás…- suspiró- Si se lo pido directamente me mandará a la mierda literalmente…- era listo, sabiendo su pasado con Jessica definitivamente lo haría y ambas lo apoyaríamos.

-Explícate mejor…- lo señalé con el dedo de forma amenazante- Porque a la mierda puedo mandarte también yo…- volvió a suspirar- No necesitas a ninguno de ellos…- rió.

-¡Vaya modales Ana! Te creía más civilizada…- sonreí con ironía.

-No es gracioso.

-Lo sé, iré directo al grano…- ¡Por fin!- Tengo un cliente que asegura que estaba reunido con él en el momento que lo acusan de robar en su empresa…- asentí y me miró suplicante- Su testimonio nos vendría muy bien para el juicio.

-Para eso no había que venir, con citarlo en el juzgado no tendrá más opción que ir…- negó ¿Que me estaba perdiendo?

-A pesar que él asegura que fue ese día y a esa misma hora no hay pruebas y como bien sabes sin ellas no puedo obligar a nadie a ir al juzgado…- volvió a recostarse en la silla mientras me miraba muy serio- Pero si tú hablas con él de mi cliente sin mencionarme puede que consiga su testimonio voluntario…- no creía que Mike quisiera ver en la cárcel a un inocente por culpa del ex cabrón de Jessica pero era mejor no arriesgarse.

-¿Te verá en el juzgado o mandarás un sustituto?

-Me verá…- resoplé y siguió antes que dijera algo- Pero una vez allí no se echará atrás y te prometo que en ningún momento le diré nada de ti…- visto así…

-¡Está bien! Hablaré con él, pero no te prometo nada…- tomé lápiz y papel- Dame el nombre de tu cliente.

-Joe Call…- ¿Call?

-¿Has dicho Call?

-Sí ¿Porque? ¿Lo conoces?- negué.

-No, es solo que se apellidan igual, debe ser casualidad…

-¿De qué hablas?- preguntó extrañado y me expliqué.

-De Embry, también se apellida Call pero supongo que es solo coincidencia…- no le dio mucha importancia y asintió.

-Entonces… ¿Puedo contar contigo?

-Ya te dije que sí, le comentaré lo del tal Joe y ya te diré lo que me diga Mike…- lo señalé con el dedo- ¡Asegúrate que ese Joe haga como que me conoce cuando lo llame Mike! No te gustaría verme cabreada… – asintió alzando las manos en rendición.

-No te preocupes…- me dio una de sus enigmáticas sonrisas- Gracias Ana, sabía que podía contar contigo…- rodé los ojos, se levantó y lo acompañé a la puerta. Kate desde su mesa lo miraba de mala gana- Si algún día necesitas algo, no dudes en llamarme…- me dio una tarjeta de su bolsillo.

-Sabes que estoy cubierta…- tomé la tarjeta- Pero lo tendré en cuenta…- le sonreí sin ánimos y el asintió.

-Siento que todo haya terminado así, éramos muy buenos amigos…- resoplé con algo de mal humor.

-Después de lo que le hiciste a Jessica ¿No pensarías que las cosas seguirían igual verdad?- pregunté entrecerrándole los ojos para enfatizar lo que quería decir.

-Sé que debí dejarla antes de estar con otra, pero en mi defensa diré que ya llevábamos tiempo con problemas antes de llegar a eso…- rodé los ojos ¡Los hombres siempre tenían alguna excusa para poner los cuernos!

-Con más razón debiste dejarla, así le hubieras ahorrado el mal trago de verte follando a su compañera de piso…- dije susurrando de manera acusatoria, suspiró en derrota ¡Ja! ¡Lo dejé sin argumento!

-Veo que no llegaremos a nada…- dijo con pesar- Gracias de nuevo, yo me marcho ya…- señaló la tarjeta en mi mano- Y sigue en pie lo que te he dicho…- enseñó su móvil- Cualquier cosa no dudes en llamarme…- me dio un beso en la mejilla que correspondí sin muchas ganas y se fue, nada más irse vino Kate junto a mí.

-Oye… ¿Porque no me dijiste que ese imbécil era el ex de Jessica? Le hubiera dado un…

-¡Kate aquí no!- suspiró hondamente- Cuando lo veas en la calle hazle lo que quieras pero en el trabajo contente.

-De acuerdo, lo haré…- le entrecerré los ojos riéndome- ¿De qué te ríes ahora?

-Kate, el chico con el que estuviste en los baños de la fiesta…- me interrumpió rodando los ojos.

-Follar, Ana se dice follar…- se los rodé yo a ella.

-¡Vale, lo que sea! Era el ex de Rose y no fue eso lo que hiciste con él… – abrió los ojos con horror- Y éste si no te hubieras enterado de quién era te lo hubieras "follado" también…- abrió los ojos horrorizada.

-¿Qué? ¿Me tiré a uno de los imbéciles? ¡No puede ser!- empezó a dar vueltas como loca a mi alrededor y la metí a la oficina.

-No te preocupes, solo te vi yo y no he comentado nada a las demás, de todas formas Rose está genial con Emmet, no creo que le importe.

-¡Pero como pude no darme cuenta!- le pasé las manos por la espalda para tranquilizarla.

-Los trataste muy poco, recuerda que en esa época estabas en Inglaterra haciendo un curso y las pocas veces que los vistes estaban demasiado acaramelados con las chicas.

-¡Menos mal que no me he tirado al de Jessica!- puso cara de horror- ¡Estoy convencida que me mataría!- no pude evitar reír.

-¡No seas exagerada! Ahora vuelve al trabajo y mueve lo que queda pendiente a mañana que es casi la hora de reunirme con Sam.

-¿Comemos juntas? He reservado en el restaurante de Ava…- lo pensé un momento.

-De acuerdo, pero primero voy a ver cómo van los chicos con el anuncio…

-¡Voy contigo!

-Kate, ya te he dicho que no puedes entrar…- levantó las manos en rendición.

-No entraré, prometo que te esperaré en la puerta…- resoplé en cansancio y la dejé acompañarme. Cuando llegué al set, entré para hablar con... ¿Pero qué diablos pasaba aquí? ¿Porque habían tantas mujeres...?

-¡Chicas, chicas! ¡Tranquilas! Os puedo ir atendiendo una a una y así…- dejó de hablar en cuanto su vista hizo contacto con la mía, ira era una palabra muy suave a como me sentía.

-¿Se puede saber que hacen todas están personas aquí Mark?- se puso bastante nervioso.

-No pude evitarlo Ana… Se corrió la voz… Y como aquí el caballero tiene esa fama…- suspiré tratando de serenarme- Cuando quise darme cuenta se nos echaron todas encima…

-A partir de ahora quiero la puerta cerrada con llave para evitar que nadie ajeno al rodaje entre…- me dirigí a las chicas- Y vosotras ¡A vuestros puestos!- salieron todas relatando por lo bajo, luego me dirigí a Embry- En cuanto a ti te digo lo mismo que a Kate…- lo señalé con el dedo bastante enfadada- ¡Liga en tu tiempo libre! ¡Aquí no!- asintió sin rechistar- ¡Bien! Ahora debo ir a comer pero pasaré de nuevo antes de irme esta tarde y ver cómo va todo…- los miré amenazante- ¡No quiero más sorpresas!

-Lo siento Ana…- se disculpó y suspiré- De verdad…- sabía que era sincero pero me molestaba que no se tomara su trabajo en serio.

-¡Que no se repita! Como te dije puedes verte con ellas fuera de aquí, pero mientras estés trabajando te quiero haciendo eso precisamente ¡Trabajar, no ligar! ¿Entendido?

-Sí, lo he captado, no te preocupes.

-Eso espero, nos vemos luego…- salí sin agregar nada más, creo que lo había dejado bastante claro. Kate se encontraba con el oído puesto en la puerta, al ver que abrí la otra hoja de la puerta se me quedó mirando con una risa nerviosa.

-¿Porque estaban todas esas ahí y yo no puedo entrar?

-¡Nadie puede! Ya lo he dejado bastante claro, solo personal autorizado.

-¡Joder Ana!- se quejó de nuevo y pasé mi brazo por el hombro para dirigirla a la puerta.

-¡Vamos a comer que tengo muchas cosas que hacer!- sonrió con picardía.

-Sí…- me guiñó el ojo- Cosas que requieren llevar un lindo vestido…- se los rodé.

-Te lo dejaré cuando quieras.

-Sí, ya sé…- nos llevaron Phil y Quil en su coche, por la forma de comportarse de Kate estaba convencida que ya había pasado a la historia, suspiré con pesar, otro más que no llegaba a nada pero tenía la esperanza que pronto llegara el suyo y dejara de ir de flor en flor.

Al llegar al restaurante, nos acompañaron a nuestra mesa, los chicos se sentaron en otra muy cercana.

-Es un poco pesado…- susurró Kate mirando de reojo a Quil.

-A mí me parece agradable ¿No te gusta?

-Ana…- chasqueó la lengua- Sabes bien que no es el tipo de hombre que busco…- rodé los ojos.

-El hombre que siempre has buscado es Jared, no sé porque…

-¡Te equivocas!- me dio una deslumbrante sonrisa- Hay alguien que me encanta…- dijo con ojos soñadores- Pero necesitaré tu ayuda ya que es demasiado tímido…- ¿No sería quién estaba pensando?

-¿Por quién lo dices?- pregunté entrecerrando los ojos.

-Elliot…- dijo con total sinceridad- Es tan apuesto, guapo, educado, caballeroso…- así siguió hasta que llegó Ava a saludarnos.

-¡Ana! ¡Kate!- nos abrazamos- ¡Me alegro de volver a verlas! Aunque de todas formas tenemos una salida el sábado- sonreímos- ¡Estoy deseando ir! ¡Nunca me lo había pasado tan bien!- me volvió a abrazar y susurró en mi oído- ¡Gracias Ana!

-¡No es nada! Tú te las ganaste a todas al igual que a mí…- le guiñé- ¡Solo te queda congeniar más con los chicos!- se puso bastante sonrojada y nerviosa.

-Es que con los hombres me pongo muy nerviosa y no sé qué decir…

-¡Todo lo contrario a mí!- la interrumpió Kate- Podemos darnos consejos la una a la otra, tú me ayudas a ser más recatada y yo a ti a ser más suelta…- la señalé con el dedo muy seria.

-¡Sin pasarse Kate!- aunque seguía sin fiarme del todo- Será mejor que medie entre ambas para que ninguna se vaya a los extremos…- ambas sonrieron en acuerdo.

-¡Hecho! Ahora ¿Qué queréis? ¿Os traigo algo en especial o de todo un poco como el otro día?

-De todo un poco mejor…- miré a Kate y asintió.

-Enseguida os lo traigo y si tengo un hueco me tomo el postre con vosotras, así iremos hablando de ese tema que nos interesa…- nos guiñó y se fue.

-¿Llego tarde?- levanté la vista y me sorprendí de ver a Elliot de pie junto a mí, se veía algo agitado – Tenía varios pendientes que no podía dejar, así que cuando Kate me dijo que querías verme tuve que terminarlo cuanto antes…- se sentó mientras hablaba y miré a ésta de forma acusatoria ¡Me había usado para hacerle una encerrona! Ella solo sonrió guiñándome un ojo ¡se iba a enterar!

-Sí, quería preguntarte si podías venir a la fiesta del 4ºaniversario de nuestra empresa, incluso tengo a la persona perfecta para que te acompañe ¿Verdad Kate?- pareció atragantarse con su propia saliva y Elliot se puso nervioso ¿Podría ser que le gustara? Debía comprobarlo…- Kate está libre ¿Que te parecería ir con ella?- bajó la vista y su cara se iluminó como un árbol de Navidad ¡Le gustaba! Esto sería más fácil de lo que pensaba, lo difícil sería que Kate aguantara mucho tiempo con el mismo hombre…

-Bueno, si ella no tiene a nadie más…- enseguida lo interrumpió.

-Me encantaría ir contigo Elliot…- le cogió la mano sobre la mesa y le dio su sensual mirada- No hay nadie más con quién me gustaría ir.

-¿En serio?- preguntó más decidido- Supongo que es una cita… – se sonrieron mutuamente ¡esto iba bien, muy bien!- ¿Habéis pedido ya?- asintió más que contenta.

-Nos va a traer de todo un poco, como el otro día que vinimos y debo decir que estaba…- me desconecté de su conversación para mandarme mensajes con Christian, así les daba un poco de privacidad.

¿Qué haces?

Pensando en ti y lo que te haré esta noche.

Yo estoy comiendo con Kate y Elliot en el restaurante de Ava.

¿En serio? Si lo hubiera sabido os habríamos acompañado.

No me vendría mal, ahora mismo están los 2 coqueteando.

Me lo puedo imaginar, yo estoy comiendo con unos amigos que han venido de Nueva York, me llamaron a última hora, les he hablado mucho de ti y están deseando conocerte.

¿En serio? Lástima que no pueda ser hoy, pero si quieres quedamos con ellos mañana.

Te tomo la palabra preciosa, ya quedaré con ellos.

Llegó la comida y tuve que despedirme.

Te dejo Christian, ya llegó nuestra comida, muchos besitos y recuerda que esta noche te compensaré.

No lo dudes ¡Muchos besos preciosa!

-¿Que hacías que te tenía tan sonriente?- le sonreí.

-Hablando con Christian.

-¡Lo sabía!- ¡Cómo no! Nada se le escapaba a Kate Kavanagh. A continuación estuvimos comiendo entre risas y conversaciones, en las que intenté por todos los medios de unirlos más y parece que estaba resultando. Elliot se veía más suelto que antes, Ava se comió el postre con nosotros como prometió y nos despedimos con la promesa de encontrarnos el sábado. Me fui en el coche con Phil y Quil mientras Kate se iba agarrada del brazo de Elliot a su coche, suspiré esperanzada, deseaba que le saliera bien esta vez y llegaran a más.

Al llegar a la oficina me pasó el día en un visto y no visto, pasé por el set para ver cómo iba todo y me habían hecho caso. Estuve un rato hablando con todos los responsables antes de volver a la oficina para llamar a Mike antes de arreglarme.

-¿Ana?

-Hola Mike, necesito pedirte un favor…- suspiré apenada por mentirle- Un amigo mío, Joe Call, ha tenido problemas, lo acusan de algo que dice ocurrió durante una de vuestras reuniones.

-¿Joe Call? Recuerdo haber tenido varias reuniones con él, solo dime día y hora para comprobar si puedo ayudarle…- suspiré de nuevo, no disponía de muchos datos.

-Gracias Mike ¿Te importa hablarlo con él mejor? Es que ahora mismo no recuerdo bien el día, así te pone al tanto de todo.

-De acuerdo, lo llamaré enseguida.

-Muchas gracias Mike.

-De nada Ana, es un placer ayudar.

-Bien, no te entretengo más, espero verte pronto.

-Lo mismo digo, adiós… ¡Ah y Ana!

-¿Si?

-¡Cuida a mi Jessica el sábado!- reí- Que no se le acerque nadie del sexo opuesto.

-Tranquilo, lo haré, adiós…- colgué.

-¿Que ha hecho ahora mi querido tío?- me sobresaltó la voz de Embry y lo miré asombrada ¡Ya decía yo que no podía ser casualidad que tuvieran el mismo apellido!

-No lo sé seguro, su abogado vino a pedirme un favor y estoy en ello…- lo miré- Deberías llamarle para saber más…- me alzó una ceja.

-Acabas de decir que lo conoces…- rodé los ojos.

-No podía decirle al actual novio de Jessica que el ex de la misma le quiere pedir un favor ¿Entiendes?- por su cara de extrañeza no había entendido nada.

-¿Qué? No me he enterado de nada…- me señaló bastante serio- Pero puedo asegurarte que Joe no es alguien de fiar, así que no te involucres en nada con él ¿De acuerdo?

-No te preocupes ¡Ni siquiera lo conozco!- ahora tenía menos ganas de hacerlo- Ahora será mejor que te vayas porque tengo que cambiarme y…- me dio su pícara sonrisa.

-¿Tienes una cita con tu novio?

-No, voy con un amigo a una cena de negocios…- me entrecerró los ojos.

-¿A Christian no le importa?- lo miré mal ¿En qué tiempos creía que vivíamos?

-Él no me dice qué hacer o no…- asintió tratando de esconder su risa- Por lo mal que se llevan supongo que no le hace mucha gracia pero entiende que es mi amigo y voy a hacerle un favor.

-¡Si, claro!- rió con ironía- No te olvides que el viernes es la nuestra ¡La tengo totalmente organizada!- rodé los ojos.

-¡No lo olvidaré!- señalé la puerta- Ahora si me disculpas, tengo que cambiarme.

-¡Hasta mañana preciosa!

-¡Hasta mañana!- una vez sola cerré la puerta por dentro y comencé a vestirme, cuando estuve lista me retoqué maquillaje y pelo en el baño con Kate de supervisora. Mientras lo hacía no paraba de hablar de Elliot, se la veía tan feliz.

-¡Es genial Ana! ¡No te imaginas lo atento y adorable que es! Hemos quedado el viernes para conocernos mejor y…

-¡Mierda Paul!- con todo el jaleo no me había acordado de decirle nada de nuestra cita doble, por la falta de tiempo decidí mandarle un mensaje para que me informara del día y la hora que le viniera mejor antes de apagar el móvil, no sería muy apropiado que interrumpieran nuestra cena de negocios, lo vería después o mañana si Christian me entretenía mucho.

-¿Quién es Paul? ¿Qué tiene que ver con mi cita del viernes?

-Un amigo, quedé de presentarlo con alguien…- ¡Debía irme lo más rápido posible!- ¡Hasta mañana Kate!

-¡Un momento! ¡No me has aclarado a quién ni quién es!- ignoré sus gritos de inconformidad mientras alejaba corriendo hacía el coche seguida por los chicos. Me llevaron al Hotel donde Sam me citó, en la recepción me informaron que me esperaba en el bar del mismo, me indicaron por donde debía ir, los chicos nos siguieron de cerca hasta que llegamos al lugar y pude verlo junto a 3 tipos más que se veían bastante bien ¡Vaya con sus socios americanos! Me fui acercando lentamente, cuando me fijé mejor me llevé una grata sorpresa, aligeré el paso para llegar cuanto antes…

¡No podía creer que estuviera aquí!

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*