Retroalimentación:
CherryLeeUp chapter 21 . Mar 13: Asiria ya es consciente, y de hecho está más allá del medio camino de volverse algo más… No seas modesta, viste por ahí un par de cosas que yo no… serías una gran editora… sobre la actitud de nuestro protagonista, bueno, cualquier parecido con la realidad… Dale una oportunidad a Tomoyo, es una buena chica pasando por una época cruel para todos. ¡Debíamos darle a Dobby algo aquí! Sí, sé que no es él, pero la mención siempre es bonita. Eriol tendrá lo suyo, tómalo con calma. Shandian va a estar bueno… Es cierto, tenemos una gran batalla en ciernes. Y hablando en plata, las cosas se van a poner muy, muy obscuras desde aquí. ¡Muchas gracias por tu comentario!
Sahure chapter 21 . Mar 13: Más bien de la desgracia. Sobre Eriol, descuida, le irá bien. ¡Gracias por leer!
Reader2109otp chapter 21 . Mar 13: ¡Estamos conectados, mujercita! Los foros chan son onligados para cualquier internauta que se respeta… pensé en meter cosas de la DW, pero nos desviaríamos mucho de lo que trataba de expresar. Vuelvo a lo que te decía: Sakurita, a pesar de haberse convertido en mujer, tiene mucho de la niña aún en ella. La reacción de Li podría ser muy de él, pero es en realidad sacada muy arbitrariamente de mis experiencias personales, el Li de esa escena es una parte de mi alma. Es natural que sean así de maduros, es un asunto de educación, de alguna manera tienen toda su cultura detrás… sí, se mamó Tomoyo, casi cincuenta mil Euros de un trancazo… suficiente para vivir cómodamente un par de meses. Hermione tenía que enseñarle, creo que en ausencia de Dumbledore era la más adecuada. Uy, y Tomoyo no sólo está es su faceta freaky, está por convertirse en algo más. Algo me dice que Diakko será una de tus favoritas… y aún no lo has visto todo de ellas. De Shandian y Eriol sabremos más cerca del desenlace, pero no los olvides. He de preguntar con curiosidad legítima: ¿en qué te hizo pensar Eriol como lo imaginaste? Ahora ahijada, en absoluto honor a la verdad he de decirte: las cosas en la historia están por ponerse muy obscuras, pero en serio obscuras, así que prepárate para un clímax argumental bastante fuerte. Tal vez, sólo tal vez sea hora de estar realmente asustados. ¡Gracias por la inyección de vida con esta reseña!
AZULMITLA chapter 21 . Mar 13: Tienes toda la razón. Hay un motivo por el cual los co protagonistas tuvieron una conexión, pero eso será visto un poco más en el futuro. Black será un dolor para los Li, ya lo verás. Tomoyo eventualmente se convertirá en una chica grande, es cosa de tenerle un poco de paciencia. Hermione de vuelta, recargada y lista para la revancha. Las palabras y comportamiento de Li son cortesía de la vida misma, me tomé una licencia especial tomándolo de experiencias personales. ¡Gracias a ti por leer! Las cosas se pondrán feas de verdad a partir de aquí.
Wonder Grinch chapter 21 . Mar 13: Holi. "S" y Asiria tienen más en común de lo que crees, pero tiempo al tiempo, querida. Sí, Fujitaka qué va a decir. En cualquier escenario, la relación de su hija es superior moralmente a la suya. Li está basado en hechos reales en este capítulo, agradécele por él a la vida misma. Tus expresiones sobre Tomoyo son oro puro. Sí, se pasó de listo el fulano… veamos cuál será su castigo por esa afrenta. Tranquila, la justicia vendrá. Prepárate para tiempos aciagos, querida. ¡Gracias por tu reseña!
Liz Padilla chapter 21 . Mar 14: Hola. Qué bueno que le di al clavo en la reacción de nuestros protagonistas, es todo sacado de la vida real. Sí, Dobby fue un gran personaje, merecía un homenaje pequeñito. Erron ya tiene dos objetivos listos, será un gran dolor de cabeza para los Li, pero paciencia, ya veremos llegar ese momento. Sobre Al y Meilin, veremos qué podemos hacer. Ahora, viene algo muy fuerte en la historia, has de tripas corazón que esto se va a poner muy feo. ¡Gracias por tu reseña!
Lin Lu Lo Li chapter 21 . Mar 14: Hola. Es verdad, "S" y Asiria tienen mucha historia por delante, más en común de la que crees. También aciertas en pensar en la posible relación antagónica de Erron con los Li, aunque estará ahí para dar dolores de cabeza. Estás entendiendo a Eriol de buena manera: hay algo más detrás de los eventos que rodean su vida en este momento, y ahora tiene más clara su participación en la historia de quienes lo rodean, y efectivamente necesita conocer más gente, en especial a aquellos que estarán dispuestos a reconocerlo y quererlo, y Tomoyo, en este universo, tal vez no era la mejor opción. La noticia y la conversación fueron inspirados en hechos reales, así que la vida misma fue la que nos dio este diálogo tan gustado, al igual que la actitud nueva de la que nuestros protagonistas fueron dotados. Tomoyo tiene mucho trabajo por delante, veremos si puede abarcar todo lo que la rodea. En fin, hay temas en los que tal vez no sea prudente entrar por ahora, te dejo ante un capítulo un poco pesado y definitorio, prepárate para un par de giros importantes. ¡Muchas gracias por tus palabras! Disfruta el capítulo.
ulquiorra5 chapter 21 . Mar 17: Hola. ¡Muchas gracias por tu reseña, mi amigo! Estamos ya ante la cúspide de la historia, y las cosas van a ponerse serias y feas a partir de este momento. Gracias por estar al pendiente, estaré esperando tus mensajes y reseñas a cada actualización. ¡Disfruta el episodio!
Bien. De aquí en adelante sería justo decir que la historia está entrando en el punto crítico. Se va a poner feo. Sean fuertes conmigo.
Capítulo 21.
Rota.
o
De la advertencia olvidada.
¿Cuál podría ser el sentimiento más terrible para un ser humano? Aquel que se instala en el núcleo mismo del alma y que no se puede sortear, que se queda allí hasta que la víctima se sobrepone o termina de sucumbir, provocando pérdidas y dolor. Ese sentimiento, es el miedo.
El terror puede destruir todo, roba el aliento y puede llegar a arrebatar incluso el propósito de mismo de vivir. Ni las palabras tranquilas pueden apaciguarlo, y si la justicia real existiera, ninguna persona tan joven debería enfrentarlo. No ella.
Aún siendo tan imparcial como cualquier fenómeno natural puede ser, La Muerte serena, casi indiferente, parece disfrutar de las reacciones de aquellos que se creyeron más listos o fuertes que ella, y que incluso le cobraron una victoria sea voluntaria o fortuitamente. Enfrentarla es como luchar contra las olas, una parte del agua salada volverá al océano, pero eventualmente la marea subirá y te engullirá.
—Sabes que no puedes salvarlos a todos, ¿verdad?
—Ya basta, por favor…
—Mi pequeña ingenua. Descuida. Todo estará bien. Terminemos con esto.
—Por favor… ayuda… —las lágrimas ya caían abundantemente por su rostro, su voz estaba completamente descompuesta, apenas podía respirar y su espalda, brazos y piernas estaban a nada de ceder—. ¡P-por favor…! ¡Alguien…! ¡Quién sea…! ¡AUXILIO!
Era fácil ver desde la distancia a quienes buscaban. Un par de hombres de casi dos metros vigilaban casuales la entrada a la oficina, que estaba encubierta tras una manta de mantenimiento y construcción. Fumaban e incluso bromeaban entre ellos, sin dejar de mirar furtivamente en todas direcciones, y cada diez minutos daban un reporte a través del auricular en su oído, informando que no había novedades. Ese era el momento que debían aprovechar.
El minuto nueve entre reportes.
Aquella avenida era concurrida, así que un par de jovencitos con audífonos y de ropa deportiva, no deberían destacar entre la gran afluencia peatonal. Rose estaba muy nerviosa, jamás había intentado una maldición imperdonable en un ser humano, y sus manos sudaban un poco. Miró de reojo a Scorpius a su lado, dándole una imperceptible seña de que era la hora.
Cuando estuvieron justo a la entrada al lugar, el rubio se agachó frente a uno de los hombres, atándose una agujeta, mientras que Rose siguió unos pasos más, hasta quedar justo detrás del segundo guardia.
Ambos, por debajo de su ropa, apuntaron con sus varitas a los hombres, totalmente desprevenidos.
—Imperio. —Conjuraron al unísono.
Los dos sujetos se quedaron rígidos al momento, pero sólo un instante después, ambos relajaron la postura, aletargados.
—Informa que no hay novedades. —ordenó Rose.
—Olimpo sin novedad. —dijo el hombre, carente de voluntad a través de su radio.
—Actúa con normalidad y señala con la vista las cámaras que podrían vernos.
El fulano apuntó con la mirada a uno de los drones que flotaban en las inmediaciones, luego a la parte superior de la puerta, y por último al cruce más cercano. Scorpius, sin levantarse, apuntó aún sin mostrar su varita hacia la cámara en la puerta, conjurando un aquamenti que la desbordó, inhabilitándola al instante.
—¿Qué están haciendo los dos aquí adentro? —preguntó un tercer guardia que vigilaba detrás de la cortina, contrariado—. ¡Saben perfectamente que no podemos dejar sin vigilancia afuera, idiotas…!
Sólo hasta que fue muy tarde notó que sus compañeros no actuaban por voluntad propia.
—¡Svención! —exclamaron al mismo tiempo, al parecer, la versión antimágica de un hechizo Stupify.
Por algunos segundos, los tres dieron un espectáculo de combate antimágico, pero estaban gastando tiempo valiosísimo. Un tercer invitado en ropa deportiva y con capucha llegó a terminar la inesperada contienda.
Corriendo entre los hombres, hizo un par de acrobacias, esquivando con pericia los antihechizos lanzados, y a fuerza de puñetazos y patadas noqueó con eficiencia a los tres. Pose de kung fu para recuperar el aliento. Se retiró la capucha, mostrando una confianzuda sonrisa adornada con ojos verdes destellantes. Al se había tomado muy en serio el entrenamiento dado por Meilin, y ahora no dependía sólo de su varita en un encuentro.
—Presumido. —le espetó su prima Rose, sonriente—. Vaya que Meilin ha hecho maravillas con tu cuerpo.
—¿Perdona? —preguntó Al, repentinamente sonrojado.
—Qué te ha entrenado bien… ¿O en qué estás pensando?
—En eso justamente. —Respondió, recomponiéndose.
Neville fue el último en unirse a ellos, extrayendo de su bolsillo al quinto miembro de su equipo.
—Bien, ya estamos aquí… —Kero se ajustó la correa del casco que llevaba, donde la diminuta lente de una cámara apuntaba en sincronía con su cabeza, y que estaba diseñado para quedar como un pendiente en una de sus orejas al cambiar a su forma real—. ¿Pueden ver y escuchar, Tomoyo?
—Perfectamente, Kero… Vas a prestar mucha atención a las indicaciones que te dé, podrías ser el único enlace entre ese equipo y La Madriguera… Dobby y yo estaremos con ustedes todo lo que podamos. ¡Suerte!
El guardian hizo un asentimiento a Neville, que apuntó hacia afuera con su varita.
—Expecto Patronum.
Al ver la neblina plateada salir hacia el cielo, Eriol levantó su cetro desde el tejado de un edificio cercano, ahuyentando a toda la gente que transitaba por esa parte de Londres, y unos momentos después, de forma masiva comenzaron a aparecer magos entre las calles y avenidas, mientras que otros tantos llegaban en escobas e incluso en distintos tipos de monturas.
—Tengo un fallo en la cámara de la entrada principal. —reportó una robusta mujer castaña de traje sastre, llegando hasta donde el jefe de la oficina trabajaba en una laptop.
—Repárela entonces, Ingrid.
—Ese no es el asunto. Recibí un reporte de normalidad desde esa entrada, pero no tengo a ningún guardia disponible que responda…
—Valide con un drone…
—Ya lo hice… —la mujer gesticuló, mandando desde el móvil en su muñeca a la pantalla de la oficina un video en tiempo real, mostrando como una gran cantidad de magos entraban al ministerio.
Súliman, lejos de parecer asustado, sonreía en una extraña complacencia.
—Finalmente han venido a negociar.
—Con todo respeto, señor, no creo…
—Después de lo que pasará hoy, no tendrán otra opción que negociar, mujer. Vaya allá y confróntelos, sólo quiero tres prisioneros: Potter, y el matrimonio Granger-Weasley, ¿fui claro?
—Como el cristal.
La mujer salió a la carrera al tiempo que los primeros signos de combate comenzaban a sonar en el interior de la construcción. Súliman le habló al móvil en su muñeca, el primer Symbio en ser probado en combate.
—Asiria, comunícame con "S".
Sakura no lo había notado, pero los dedos de Xiao-Lang estaban blancos por la falta de circulación provocada por la forma en que ella los apretaba. Después de entrar al inmenso pabellón principal del ministerio, Potter se volvió a todos los que iban con él.
—Bien, todos saben a dónde tienen que ir. Neville y los chicos ya están haciendo camino a los tejados, los otros equipos buscarán invasores en todos los departamentos, Hermione, Ginny, Ron y yo iremos a la oficina ministerial. —Observó a Sakura, Eriol y Xiao-Lang—. Ustedes se quedarán aquí como equipo de respaldo junto con algunos aurores y curanderos. Sé que tienes habilidades curativas importantes con una de tus cartas, Sakura, tu misión será procurar que todos lleguemos vivos a casa, ¿de acuerdo?
—Entendido.
Harry estuvo a punto de agradecer cuando la ráfaga de un rifle de repetición hizo eco en el salón, provocando que Sakura diera un gritito y se cubriera la cabeza instintivamente, las balas fueron oportunamente bloqueadas por alguno de los aurores presentes. El jefe sólo dio un asentimiento y la verdadera batalla comenzó.
Toda suerte de hechizos, antihechizos y disparos resonó a lo largo y ancho de la sala, era más que evidente que los no magos eran superiores en número, pero su desconocimiento de las mecánicas mágicas del edificio aún a pesar del tiempo en ocupación, los ponían en cierta desventaja. Sakura invocó en un susurro a Rebirth, haciendo aparecer a una mini Sakura que se quedó en su hombro, expectante. Mientras que Eriol y Xiao-Lang quedaban como sus guardianes, noqueando a todo quien tuvieron cerca.
Sakura observó sin entender realmente lo encarnizado de ese combate. Para ella, la guerra era algo ajeno, completamente incomprensible a pesar de los ejemplos en la historia y los vividos en carne propia, le resultaba espeluznante la idea de que un ser humano hiciera daño a otro por algo que no fuera su propia supervivencia.
Interrumpiendo esos pensamientos llegó una auror a su lado, arrastrando a otro que parecía herido de bala. Por fortuna y a pesar de la sangre en la ropa del hombre, Sakura respondió con eficiencia, y Rebirth se encargó de sanar las heridas del auror. Sakura conocía ese proceso, aún cuando tenía algunos años de no usar esa carta: era una magia compartida, ella aportaba poder mágico, pero el beneficiado aportaba fuerza vital, lo que la dejaba a ella gradualmente sin magia y al paciente, dependiendo de la gravedad de sus lesiones, inhabilitado para luchar o inconsciente.
La misma oficial que trajo al herido ya se batía en duelo con un antimago bastante talentoso, pero años como representante de la ley la hicieron superior al final, atravesando su defensa y dejándolo vulnerable para un último ataque. La mujer parecía realmente enojada, y no lo dudó ni por un segundo…
—¡Avada…!
—¡Percussum! —La interrumpió Sakura con su propia varita, arrojando lejos al antimago, que se impactó contra un muro, completamente abatido.
La auror miró a Sakura, confundida, y luego miró su propia varita, al parecer reflexionando sobre lo que estuvo a punto de hacer. Agradeció sin palabras a la chica y siguió la contienda.
Scorpius había sugerido que Kero se mantuviera en su forma falsa todo el tiempo, esto debido a que sería más fácil de ocultar, si alguien lo veía, podrían hacerlo su blanco. Los cuatro magos eran los que se abrían paso a través de las escaleras móviles del lugar, noqueando a todo antimago en su camino. Llegaron a un punto desde el cuál el salón principal era visible casi en su totalidad.
Tomoyo trataba de tomar la mejor vista posible del lugar y situación desde La Madriguera.
—Kero… ¿podrías observar a las columnas en la parte superior del salón principal? —Solicitó Tomoyo. El guardián obedeció en silencio—. Dobby… dame zoom a esa luz… —a través de su monitor, Tomoyo observó varios dispositivos en las columnas que emitían una luz pequeña e intermitente.
La chica se preguntó si era eso lo que producía la falla en comunicaciones mágicas, aunque sería redundante, puesto que ya sabían que ese era trabajo de los drones, y le ordenó a Dobby que buscara cualquier información sobre ellas.
—Tomoyo, tenemos un problema… —dijo la computadora, sacándola de sus reflexiones.
—¿Y qué es?
—Al parecer, "S" no está en el ministerio… pero veo actividad muy inusual a su alrededor.
—Hará un ataque a distancia…
—Eso es lo que supongo.
—Pues entonces nosotros haremos una defensa a distancia también.
La chica tomó los lentes VR, y a punto estuvo de ponérselos cuando sus pequeñas manos quedaron entre las enormes del samurái, que la veía con un gesto extraño.
—¿Kurogane?
—¿Estás segura? ¿No sería mejor que la máquina se hiciera cargo sola de enfrentar a la chiquilla?
—Estoy segura… Dobby es poderoso, pero no puedo dejar fuera el factor humano. —estrechó los dedos del chico con dulzura—. Descuida, estaré bien.
—Lo que intentas hacer es muy demandante, Tomoyo, —dijo Fye, mientras extraía un par de cables de la nuca de Chii—. Así que nosotros nos encargaremos de prevenir que Asiria interfiera, "S" es toda tuya. Kuro-Pu, en algún punto podría ser necesario que la conexión de Tomoyo se interrumpa, "S" podría atacarla directamente o peor, entrar y causar estragos en Dobby. Tu y Charlie pueden usar esas maravillosas espadas y cortar ese cable… —señaló a uno de los entramados más gruesos de la computadora—, que es el que lleva a la antena satelital.
—Y justo cuando lo haga, me encargaré de cortarte la lengua, —respondió amenazante—, te advertí sobre ponerme apodos.
—Perro que ladra no muerde.
Luego de reír por la curiosa escena, la Doncella Amamiya ajustó su reloj digital, el cual monitoreaba sus signos vitales, se colocó los googles y comenzó el viaje.
Ninguno de los antimagos estaba realmente preparado para ver a cuatro de las varitas más fuertes juntas y en acción. Ron era un gran duelista al igual que su hermana Ginny, Hermione había sido desde su infancia una de las brujas más virtuosas, y Harry era un Señor de la Muerte armado con la varita más poderosa que existía. A su paso, sin importar el número, antimagos eran abatidos sin que una sola maldición imperdonable fuera pronunciada, la Trinidad Británica más uno era el equipo de ensueño por excelencia.
Al arribar finalmente a las afueras de la oficina ministerial, una sensación desagradable inundó el pecho de Hermione al ver su oficina reparada por no magos, ignorando el gradual trabajo mágico de auto reparación del lugar… y algo aún peor: el lugar estaba ocupado. Apenas estuvieron ante la enorme puerta, el grupo de choque con el que combatían se retiró.
—¿Y ahora qué…? ¿tocamos la puerta y ya? —preguntó Ron, rompiendo el desconcertado silencio de sus acompañantes.
—Algo así… —respondió Harry, disculpándose con la mirada—. ¡Reducto!
La puerta se hizo astillas de inmediato, revelando que en el interior sólo había un hombre ocupando la silla de Hermione.
La tupida barba de Súliman se curvó en una sonrisa al ver justo a aquellos que había solicitado fueran llevados a su presencia. El corpulento hombre, un poco por arriba de los ciento noventa centímetros, de piel de bronce y ojos verdes se levantó de su asiento. Incluso más allá de la situación, era una persona que imponía, que irradiaba poder, resultaba intimidante. Y no se podía negar el tipo de contrincante que era, Ginny lo había confrontado ya una vez en el primer asalto al ministerio, cuando estuvo a punto de apuñalar a Harry.
—Mi padre desde siempre supo que ustedes eran los responsables de muchas de las cosas malas que le suceden al mundo. Por grupos como el suyo es que no podemos unificar a la humanidad como es su destino.
—¿Unificar? ¿A través del Islam? Hay magos musulmanes, señor…
—Alruwh, ministra Granger-Weasley. Súliman Alruwh. Sí, esos pobres hermanos castigados injustamente con la enfermedad de la magia. Pero mi familia encontró el antídoto para confrontar esta prueba que Alá puso a nuestros hermanos, y por supuesto, dar escarmiento a los infieles que usan la brujería como estilo de vida. —El hombre mostró su Symbio en la muñeca izquierda—. Deberían estar agradecidos. Morirán en el nombre del Justo, la paz sea con él.
—Tomemos esto con calma, señor Alruwh… nadie debe morir hoy. —Dijo Hermione comenzando a levantar lentamente la varita, aún cuando sabía que una negociación pacífica era imposible.
—Todo lo contrario, ministra. Todos morirán hoy. —¡Allahu àkbar malnacidos!
El escritorio una vez más fue el primer objeto en ser utilizado como un arma. Súliman lo había hecho levitar, arrojándolo contra Harry, mientras que con antimagia no verbal disparaba un haz de energía luminosa a Ron, que pudo protegerse apenas, pero siendo arrastrado varios metros atrás.
Ginny y Hermione fueron las siguientes en disparar sendas maldiciones aturdidoras, pero sorprendentemente, las protecciones antimágicas impuestas por el árabe lo resguardaban con gran efectividad.
Más allá del esfuerzo y el gasto de magia por parte de los cuatro hechiceros, estaba la sorpresa: Súliman era un antimago excepcional, suficiente para someterlos sin problemas por separado, y que estaba dándoles un duelo impresionante aún siendo cuatro a uno.
El salón principal comenzaba a llenarse de escombro, metralla y muchos abatidos. Gracias a la intervención de Sakura, y aún ante los reclamos de los hechiceros, no había que lamentar víctimas mortales, pues ella se encargaba de captar a cada herido sin importar el bando, y lenta pero inevitablemente los magos comenzaban a obtener una ventaja.
Sin embargo, la forma de trabajar de la maestra de cartas comenzaba a dejarla sin magia, llegaría un punto donde no podría seguir haciendo curaciones sin caer desmayada.
Arriba, en el tejado del edificio, el equipo anti drones finalmente se abría paso cada uno desde un extremo, y buscaron sus objetivos sigilosamente, previniendo ser vistos por los aparatos.
Kero fácilmente se confundía con una pequeña parvada de palomas que volaba en círculos alrededor del tejado. El drone detectó su presencia tarde.
Cerbero reveló su verdadera forma en un instante, y de un zarpazo reventó el chasis del desprevenido aparato. De inmediato vinieron en auxilio del derribado otros siete artefactos, al parecer ahora armados con pequeñas armas de fuego de corto alcance. El guardián disparó una llamarada al más cercano que pronto cayó incendiado mientras sus partes se fundían, y uno más estuvo a nada de disparar a la bestia del sello, que se descuidó por un momento.
Tres hechizos sagitta atravesaron limpiamente a ese aparato haciéndolo caer, cortesía de Rose; en otro lado Al hizo algunos incarcerous que trabaron las hélices de otro, impidiéndole volar, mientras que Scorpius repetía el aquamenti que inundó y fundió los circuitos del drone desde adentro, y Neville llanamente pulverizó al que tuvo cerca con un reducto.
Entre los cinco habían destruido al menos una veintena de máquinas, y a cada una hacían pruebas de comunicación con la varita o de desaparición, pero aún no resultaba.
Los últimos cinco aparatos aparecieron a una distancia prudente del grupo, siendo aparentemente lo único que los separaba de la liberación del edificio de su influencia, pero por supuesto, no podía ser tan fácil.
Rose fue la primera en notarlo: los aparatos se mantuvieron lejos de su alcance, como esperando algo. Ese algo era la forma extraña e inquietante en que las luminarias, semáforos y prácticamente cualquier cableado visible comenzaron a moverse.
Dentro del Ministerio, todos los combatientes sintieron la vibración bajo el suelo, que sólo podía tener una explicación.
—"S" está aquí… —susurró Eriol para sí mismo—, ¿estás listo, Spy?
—Siempre.
Luego de un silencio no natural, la instalación eléctrica e infraestructura de las calles fue arrancada del suelo, formando un gigantesca liana, la cual se separó en muchos pequeños filamentos que comenzaron a atacar el edificio desde afuera, apoyando a los drones restantes. Los únicos cinco hechiceros sobre el techo comenzaron a atacar mientras se ocultaban en cualquier saliente que les diera refugio en el tejado.
El suelo del salón principal del ministerio se partió en varios puntos, dejando salir los largos tentáculos de la tecnomante, que rápidamente se coordinó con los antimagos, nuevamente poniendo la ventaja de su lado.
Sakura, en el suelo sobre un auror herido y dándole atención, dejó que Xiao-Lang se hiciera cargo de protegerla, y comenzó a pensar que tal vez deberían escapar. Hubo un momento en que pareció que realmente lograrían ahuyentar a los invasores, pero la intervención de "S" lo cambiaba todo.
Xiao-Lang, por su parte, hacía gala de todos sus conocimientos y destrezas enfrentando a antimagos y extensiones de "S" por igual, pero comenzaba a ser superado, y su corazón casi se detuvo cuando vio a uno de esos apéndices evadirse de él y hacer camino directo a Sakura, que seguía haciendo de curandera.
La preocupación se terminó de inmediato.
El apéndice había sido frenado en seco y a mano desnuda por una criatura. El fino pelaje negro azulado estaba presente en los más de dos metros de altura del fornido coloso aquel que presionaba los cables casi sin esfuerso, y con la otra mano buscó la cámara en uno de los costados, haciendo que apuntara directamente a su rostro, ese de atemorizantes facciones felinas antropomórficas que irradiaba confianza excesiva.
—Volvemos a vernos, "S". —Susurró Eriol con una voz profunda que no era suya.
A muchos kilómetros de ahí, en su guarida, "S" observaba incrédula al hechicero fusionado, y su expresión la delataba… ella no era de las que se sorprendía.
En un rugido, Eriol-Spinel partió por la mitad al siniestro cableado, y saltó sobre las cabezas de los presentes buscando uno nuevo para hacerlo pasar por la misma suerte, ante la mirada descreída de Sakura y Li, y que luego compartieron un gesto de asombrada aprobación ante lo recién ocurrido.
Sin embargo, seguía sin ser suficiente. Arriba, el equipo de Rose comenzaba a ser acorralado por "S" y los pocos drones que quedaban.
Súliman, por su parte, había arrastrado poco a poco a Harry y compañía hacia la sala principal del ministerio, tratando de matarlos, pero también de sacarlos del edificio a cualquier costo. Nadie se atrevió a involucrarse en la pelea de ese quinteto cuando llegó al lugar, era verdaderamente atemorizante el nivel en el que combatían, no así "S", que distrajo a los hermanos Weasley de la contienda principal, dejando a Súliman sólo con Harry y Hermione.
La ministra disparó un expulso a quemarropa, pero con terror notó que Súliman había sido capaz de detenerlo a mano desnuda. Al parecer Symbio hacía innecesario que el usuario apuntara directamente con el móvil para hacer uso de la antimagia, logrando una simbiosis con el anfitrión. Luego de contener el hechizo por unos segundos, lo regresó amplificado a la bruja, arrojándola hacia la entrada del salón, dejándola parcialmente inconsciente.
Con su mano libre, alcanzó finalmente a Harry, tomándolo por el cuello y levantándolo del suelo al menos unos quince centímetros. No era sólo la antimagia, sino su enorme poder físico.
Harry estaba cerca de ser estrangulado, no podía siquiera concentrarse para conjurar, y "S" estaba por someter a su esposa y cuñado a la distancia, mientras retrocedían para asistir a Hermione. Estaban por perder algo más que la contienda, Súliman no parecía tener ánimos de hacer una tregua… así que trataría de ganar algo de tiempo para permitir que escapara quien pudiera hacerlo. Uno de los cables tomó de la muñeca a Ginny y otro del cuello a Ron. Arriba, cayó el único muro que separaba a los chicos y a Kero de los drones armados. Había demasiados heridos en el salón.
Ingrid, la jefa de seguridad vio a un auror apuntar a Súliman por la espalda. No lo pensó siquiera, sólo se puso en su camino mientras escuchaba al auror gritar una palabra en latín, y lo siguiente que supo fue que nunca había experimentado tanto dolor. Estaba recibiendo de lleno una maldición cruciatus, nunca imaginó que una persona pudiera sentir tal tortura.
El suplicio terminó cuando el auror fue abatido por "S".
Como pudo se reincorporó para preguntar a su jefe si estaba bien. Lo que recibió, sin embargo, no era lo que esperaba.
—Mujer estúpida. —Musitó el hombre, sin abandonar por un momento su afán de acabar con Harry con sus propias manos.
Harry trató de decir algo, y Súliman sonrió.
—E-esas… esas no son formas de tratar a una dama…
—No importa qué ocurrencia tengas, Potter. No hay hechizo que puedas utilizar contra mí.
—Te apuesto que sí… —respondió con energías renovadas—. ¡Serpensortia!
Un par de serpientes se materializaron rodeando el cuello del árabe, sacándole un grito de terror legítimo, liberando a Harry, que tosió unos segundos, pero levantándose al momento. Trató de aprovechar su ventaja, pero "S" se interpuso en su camino.
El emiratí colérico, se deshizo de las serpientes y trató de establecer nuevamente combate.
—Es Kinomoto. —dijo "S" a través del comunicador.
—¡No me importa! No voy a repetirlo: sin prisioneros. Quien no salga de este edificio morirá.
La tecnomante abrió un paso seguro a Súliman para salir derribando una pared. Ahí, su motocicleta ya lo esperaba.
"S" comenzó a ejecutar entonces la orden… o al menos lo intentó. Por desconcertados segundos, se preguntó por qué todas sus extensiones se habían quedado inmóviles, nunca le había pasado, y junto con la incertidumbre, el lado izquierdo de la cabeza comenzó a dolerle como nunca antes.
—¿Qué está pasando…? —se preguntó, abriendo los ojos y buscando en su monitor algo que no pudiera ver a través de sus cámaras, en la línea de comandos. Encontró el defecto, el texto se había interrumpido en algún punto y una leyenda se había apoderado de la parte final del mismo: "Dobby: Hola". Eso, lejos de responder sus preguntas, creó más—. ¿Qué? ¡¿Qué demonios es Dobby?!
En la pantalla se borraron sus órdenes escritas en lenguaje de programación, dando paso a una imagen animada: la "D" estilizada de Industrias Daidoji.
—¡Tomoyo! —Exclamó Sakura al ver los tentáculos caer exánimes, reconociendo la magia de Loyalty en el ambiente.
En la madriguera, sin embargo, la chica apenas si se podía mantener consciente. Aún ayudada por Dobby, la intervención que estaba haciendo era demasiado para su mente y su cuerpo, que ya sufría una pirosis galopante y signos vitales arrítmicos.
—¡Desconéctala! —Ordenó Kurogane, tratando de tomar a Tomoyo.
—¡Espere un momento por favor! —Pidió Dobby desde los altavoces—. Permita solamente que evacuen el edificio, ya sé que son los aparatos en las columnas del salón principal.
—¿Y eso es importante? —reprochó el samurái con impotencia.
—Sí que lo es… —respondió Tomoyo, apenas pudiendo hablar—, son… son cargas explosivas… —justo cuando esa revelación llegó, el último drone cayó, liberando comunicaciones y transportes mágicos—. ¡Kero! ¡Salgan rápido de ahí!
Neville pasó la orden a través de su varita a todos. Cada mago que tuvo la posibilidad desapareció del salón, Harry ayudó a sacar a los que pudo por la entrada principal, pero había al menos medio centenar de personas de los dos bandos heridos o en recuperación en ese mismo salón, incapaces de escapar por sus propios medios.
Xiao-Lang tomó en hombros a una antimaga, mientras que Eriol cargó con dos y los llevaron a las puertas.
A la distancia, Súliman observó furioso sobre su hombro como la enorme estructura creada por "S" caía.
—Nunca mandes a una mujer a hacer el trabajo de un hombre… —resolvió con voz siseante, y habló hacia Symbio—. Detona las cargas, vuélalo todo.
—Entendido.
La conflagración fue ensordecedora. Las ocho columnas principales del pabellón se pulverizaron en una nube incandescente que hizo caer el techo completo en sólo segundos. No hubo un alma dentro de ese salón que no lanzara un grito de terror al ver que no había posible escapatoria, en pocos segundos estaban cubiertos de polvo, sabiendo que el único destino que les aguardaba era morir aplastados bajo la construcción.
La gigantesca nube de polvo del interior arrojó a Li junto con todos los que estaban a su alrededor varios metros lejos, cubriéndolo de polvo, incluso llegó a ingerir parte de él. Al levantarse vio a muchos magos agitar sus varitas para limpiar el aire y dejar ver a los presentes. Potter y su comitiva estaban ahí, Rose y su propio equipo junto con Kero aparecieron a unas decenas de metros, mirando incrédulos lo que pasaba…
Desde ese momento, el desconcierto lentamente comenzó a convertirse en pánico. Había aún muchas personas en el edificio. Y el miedo casi lo desmayó cuando notó una ausencia en particular.
—¡SAKURA! —Gritó con todas sus fuerzas corriendo hacia la montaña de escombros, seguido de cerca por Eriol y Cerbero.
"S" se retiró con fuerza todos los cables que normalmente entraban a su cuerpo como si quemaran, cayendo sobre sus rodillas luego de caminar tambaleante unos metros. Se miró las manos, incrédula… nada importaba, había sido repelida, habían peleado en una batalla justa contra ella… y por un sólo momento, la habían derrotado… era hora de buscar venganza… no importaba nada más que un nombre para ella desde ese momento. Comenzó a hiperventilar, repitiendo en su jerigonza el apellido "Daidoji" incontables veces. Había encontrado a su némesis.
El dolor en su cabeza estaba cerca de lo insoportable, poco le faltaba para desmayarse, y se hizo un ovillo en el suelo, apretando los ojos.
—Resiste un poco… déjame ayudarte a tolerarlo. —Dijo la voz varonil que sabía había escuchado antes.
Al mirar arriba encontró a un diminuto drone flotando sobre ella, apuntándola con su cámara. Sin saber qué más hacer, estiró uno de sus brazos, permitiendo que el par de cables que salían del dispositivo entraran a su cuerpo.
—¡Ahora! ¡Corten su conexión! —ordenó Dobby con una Tomoyo víctima de convulsiones.
Kurogane y Charlotte corrieron hasta el lugar indicado y dieron los mandobles más poderosos que pudieron. Sin embargo, el ensamblado de Dobby era mágico, y el golpe no destruyó el cableado. El samurai gritó un improperio al aire y retrocedió unos pasos. Siempre fue renuente a usar la magia que había en él, pero no era momento de proteger su honor. No iba a permitirse perderla por eso.
Corrió al encuentro del cableado nuevame, saldo un salto y pasando la espada sobre su cabeza para dar el golpe más potente que había intentado en su vida, junto con el único conjuro que conocía y sabía utilizar.
—¡Hamma Rioujin!
El cable se partió limpiamente, el samurái abandonó ahí su espada y corrió a quitar a la chica de la máquina. La sacó del cobertizo y la llevó a una pileta, donde se sumergió en el agua junto con ella, esperando a que despertara.
Todo había pasado muy rápido. Sakura vio las explosiones y como todo el pabellón se derrumbaba sobre su cabeza. Había muchas personas ahí, muchas de ellas incapaces de escapar o siquiera darse cuenta que estaban a punto de morir.
No iba a permitirlo.
—¡Power!
A su invocación, su cuerpo emitió luz por un momento, soltó su báculo a sus pies y a mano desnuda sostuvo el techo fragmentado, dando a los supervivientes un espacio equivalente a su estatura. Aún así, muchos de ellos fueron golpeados por trozos más pequeños de la construcción y parcialmente sepultados en el polvo, quedando en completa obscuridad.
El verdadero problema, sin embargo, era la magia de Sakura… la había agotado casi toda en curar heridos, y podía sentir como la magia de Power comenzaba a drenar su fuerza vital.
Estaba obscuro y el único sonido era un tétrico zumbido propio del final de un derrumbe, ese era por mucho el escenario más atemorizante para ella, ignoraba si alguien además de ella había sobrevivido, le dolía a horrores el cuerpo y tenía muchas dificultades para respirar por el aire repleto de polvo. Su fuerza se terminaría en cualquier momento. Si nadie la ayudaba, moriría aplastada ahí mismo…
Tal como se mencionó:
¿Cuál podría ser el sentimiento más terrible para un ser humano? Aquel que se instala en el núcleo mismo del alma y que no se puede sortear, que se queda allí hasta que la víctima se sobrepone o termina de sucumbir, provocando pérdidas y dolor. Ese sentimiento, es el miedo.
El terror puede destruir todo, roba el aliento y puede llegar a arrebatar incluso el propósito de mismo de vivir. Ni las palabras tranquilas pueden apaciguarlo, y si la justicia real existiera, ninguna persona tan joven debería enfrentarlo. No ella.
Aún siendo tan imparcial como cualquier fenómeno natural puede ser, La Muerte serena, casi indiferente, parece disfrutar de las reacciones de aquellos que se creyeron más listos o fuertes que ella, y que incluso le cobraron una victoria sea voluntaria o fortuitamente. Enfrentarla es como luchar contra las olas, una parte del agua salada volverá al océano, pero eventualmente la marea subirá y te engullirá.
—Sabes que no puedes salvarlos a todos.
—Ya basta, por favor…
—Mi pequeña ingenua. Descuida. Todo estará bien. Terminemos con esto.
—Por favor… ayuda… —las lágrimas ya caían abundantemente por su rostro, su voz estaba completamente descompuesta, apenas podía respirar y su espalda, brazos y piernas estaban a nada de ceder—. ¡P-por favor…! ¡Alguien…! ¡Quién sea…! ¡AUXILIO!
—No importa cuan fuerte grites, mi niña, nadie puede ayudarte, nadie jamás podrá hacerlo si es a mí a quien te enfrentas.
Sakura finalmente abrió los ojos, encontrando ante ella a su madre alada, pero que sabía que era sólo un engaño, que estaba ante la única fuerza de la naturaleza de la que ni los mismos dioses escapaban.
—¡A-AYUDA! ¡AYÚDENME, POR FAVOR! ¡XIAO-LANG! ¡TOMOYO…! ¡PAPÁ, MAMÁ! ¡NO… NO QUIERO ESTAR AQUÍ! ¡SÁLVENME, POR FAVOR!
—El tiempo se acaba. Sólo suéltalo… con la magia que te queda podrías utilizar a little y reptar entre los escombros, y salir ilesa.
—¿Qué pasaría con todos los que están aquí? —su interlocutora sonrió con cinismo sin responder—. No… no puedo permitir que estas personas mueran.
Una loza se rompió por la presión bajo su pie derecho, en el movimiento sintió como su tibia y peroné se partían limpiamente, arrancándole un grito de dolor, y por poco suelta su carga cuando un metal retorcido de la estructura se incrustó en su hombro. La presión creciente la tenía en la posición de Atlas.
—Se acabó el tiempo. Que sea como tú misma has elegido..
La fantasmagórica figura se desvaneció, dándole oportunidad a Sakura de ver un poco alrededor. Una luz LED destelló a unos metros de ella, Ingrid la observó desconcertada mientras que varias decenas más de combatientes se levantaban, iluminando con sus móviles o con débiles hechizos lumos.
—¡Rápido! ¡Ayuden a la chica! —grito la jefa de seguridad, repentinamente desesperada, entendiendo lo que pasaba.
—P-puedo soportarlo un poco más… pongan a los heridos en el espacio delante de mí… ¡Twins! —Los gemelos, debilitados y semitransparentes aparecieron y buscaron en un santiamén a cada persona detrás de la maestra de cartas, llevándolos donde Sakura indicó, y terminada la faena, desaparecieron una vez más—. Protéjanse… —ordenó en un susurro finalmente, dándose permiso de descansar.
Rocas y nubes de polvo. Removido todo en instantes, pulverizado al momento, incluso con más celeridad de lo que una máquina lo haría. Pero Xiao-Lang no sentía que fuera suficiente. Wu Xing partía el suelo bajo sus pies con eficiencia, Eriol-Spinel levantaban las rocas como si no pesaran, Cerbero se había acabado las garras rascando la tierra. Junto a ellos, cada mago que podía cooperaba. Pero no bastaba.
Un repentino estallido los hizo volverse a todos a un punto entre los escombros, del polvo resultante surgió Ingrid, llevando por el hombro a un auror desfalleciente. Fue recibida con varitas amenazantes apuntando su pecho y rostro, pero no tenía tiempo para tonterías.
—¡Hay que sacar a todos los sobrevivientes! —exclamó, entregando al auror a sus congéneres—, y la chica… tenemos que sacar a la chica…
El miedo que Li experimentó al escuchar esas palabras lo superó, y milagrosamente pudo resistir el desmayo. Apenas se recuperó corrió hasta el agujero recién creado, donde comenzaban a evacuar, se coló a través del reducido espacio ahora iluminado por luces artificiales y mágicas, y nuevamente tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no desfallecer.
Debajo de un montón de despojos pudo ver un brazo y una cabeza que sobresalían. Reconoció el ahora alborotado y sucio color caramelo del cabello de su amada y su corazón se partió en muchos pedazos.
Ignorando sus propias ganas de morir, tomó la loza, tratando de levantarla con toda la fuerza que tenía y el poder mágico que le quedaba, dejando que las lágrimas corrieran por su rostro, gritando de impotencia al ser incapaz de levantarla. Un momento después, vio a su lado que alguien se unía a su lucha. Rose, con los ojos enrojecidos comenzó a tirar también, y al otro lado, la jefa de seguridad de los invasores.
En sólo unos instantes, toda la familia de los Potter, los Weasley y Granger, así como aurores y antimagos se habían unido en una pelea común con su fuerza física y los hechizos que conocieran, logrando darle los centímetros necesarios al muchacho para hacer el rescate.
Xiao-Lang aferró por el torso a la chica, sacándola lo más rápido que pudo, y luego tomándola en brazos para llevarla al exterior: su cuerpo estaba frío y flácido, su rostro sucio estaba blanqueado por la tierra y sangre cubría su lado derecho, y una de sus piernas estaba torcida en un ángulo no natural. Por mucho, la peor pesadilla del lobo.
A miles de Kilómetros, cerca de Tokio, siendo casi medianoche, el plato de cristal que lavaba Fujitaka cayó estallando. En su propio hogar, Touya despertaba de un salto, encontrando a los pies de su cama a Yue con la cabeza entre las manos, viendo sus alas temblar. Tomoyo, en brazos de Kurogane despertó también de forma violenta, exclamando el nombre de su prima y peleando por salir del agua.
Al llegar afuera, Eriol y Spinel ya eran personas separadas, y junto con Cerbero miraban sin creer lo que pasaba. Fue Hermione la primera en llegar a Li, en un shock igual al de él. Se quedó en silencio mirando a la pareja. Tuvo que ser él, en completo estado de fuga quien rompió la quietud que ahora reinaba sobre las calles abandonadas y el edificio derrumbado, con una voz completamente plana y ausente:
—Está viva, ministra… se lo suplico, ayúdela.
Hermione atinó a asentir en silencio después de reaccionar. Hizo un gesto a Harry, indicándole que estaba a cargo, y desapareció llevando a los chicos directamente a San Mungo.
El sonido de la desaparición hizo eco por los fantasmagóricos segundos que siguieron. Lo siguiente que sonó fueron varios golpes y cristal rompiéndose. Ingrid había arrancado su móvil de la muñeca, arrojándolo al suelo y con la roca más grande que pudo cargar, lo molió a golpes, y un momento después, se dejó caer sobre sus rodillas, entregándose con las manos en la nuca. Todos los antimagos presentes la imitaron sin ninguna resistencia, sabiendo que la pequeña bruja que se había ido, les había salvado la vida, quizás a costa de la propia.
Sakura disfrutaba de ir a la playa. No lo hacía a menudo, porque no vivía tan cerca de ella como le gustaría, pero ciertamente se sentía tranquila y feliz en el agua, y de alguna manera le daba paz el estar sumergida hasta la cintura en esa agua clara y sin marea, bajo ese cielo luminoso que no daba pistas sobre si era el alba o el ocaso.
El cambio vino cuando notó que no estaba sola en ese onírico y hasta un instante atrás, tranquilizante paraje. Flotando de puntillas sobre el agua estaba su falsa madre.
—¿He muerto? —preguntó en un susurro.
—Aún no, niña. Cincuenta y siete personas, contándote a ti, estaban sepultadas en el ministerio, no te importó quedarte ahí.
—No podía escapar… cada una de esas personas quizás tenía familia, hermanos, hijos, padres… No podía abandonarlas egoístamente para volver yo a casa.
Las alas de La Parca se abrieron, y libró la distancia entre ambas en un parpadeo, haciendo que Sakura se estremeciera.
—¿Egoístamente? No sé si es inocencia o simple estupidez lo que te caracteriza, pequeña Sakura. — siseó. Podía verse un ligero matiz de irritación en el rostro indiferente de aquella entidad, pero era muy bien disimulado con la sonrisa taimada que dibujaba—. Yo no pierdo, nunca pierdo, no me voy de un lugar sin cobrar lo que el destino pone ante mí. Muchas de esas personas no merecían la segunda, tercera o cuarta oportunidad que les diste, lo que es más, con esto pudiste quitarle a tu padre una hija, una hermana a tu hermano, y el amor a tu Hilo Rojo. Yo voy a ocurrir a pesar de ti, pero creo que para este punto no lo entenderías. Vive con las consecuencias de tus elecciones sobre mí.
La mujer comenzó a alejarse sin darle la espalda a la maestra de cartas.
—Las cincuenta y siete personas… ¿todas sobreviviremos?
—Sólo he tomado una de esas vidas. —Dijo La Muerte cambiando de forma y tono de voz mientras se alejaba.
Al final, quedó convertida en un niño pequeño que le recordaba lejanamente a Xiao-Lang, desvaneciéndose por completo y dejándola sola.
Sakura miró al agua por impulso, notando con horror que la que la rodeaba estaba mezclada con sangre.
El atardecer caía sobre Londres. De acuerdo a lo que Hermione había escuchado luego de dejar a Sakura y Xiao-Lang en San Mungo, no hubo pérdidas humanas que lamentar, y en unos días el Ministerio estaría reconstruido. Los antimagos capturados serían interrogados, y luego desmemorizados para regresarlos a la vida común. No había sentido en procesarlos como criminales.
Ella misma había insistido en que Sakura fuera tratada por Malfoy, y no se fue hasta que el curandero en persona recibió a la maltrecha jovencita, y llevaba ya algunas horas en su cuidado. Li se había quedado en la diminuta sala de espera confinada, seguía ausente, tratando por todos los medios de no pensar en un mundo sin Sakura.
La puerta exterior se abrió, dando paso a Molly, Akko y Meilin, la última guiaba a Tomoyo en una silla de ruedas, al parecer demasiado débil para andar por propio pie luego de enfrentar a "S". Li apenas si las miró, y volvió a poner la cabeza entre sus manos.
Estaba sucio aún, totalmente cubierto de tierra y sangre seca en algunas partes, imposible saber si era propia o ajena, y había perdido un zapato.
—¿Qué sabes de ella? —Preguntó Meilin, temerosa.
—Que está viva. —Respondió, temblando un poco al sentir las maternales manos de Molly acariciando su nuca.
Pasaron sin hablar sólo un poco más, hasta que la puerta que daba al apartado médico se abrió, dejando salir la cetrina cara de Draco, que guardaba su varita en su bata.
Xiao-Lang se levantó, pero un miedo orgánico no le permitió caminar.
—La sacaron del derrumbe justo a tiempo —comenzó a explicar—. Tenía muchas fracturas, cortes y golpes, algunos muy graves pero ninguno de origen mágico, así que todo pudo ser corregido. Varios curanderos trabajaron conmigo para tratarla como era debido, y vaya que tomó tiempo. Supe que salvó a medio centenar de personas, es una heroína, es lo menos que merecía. Despertó hace unos minutos. No le quedarán más que cicatrices prácticamente imperceptibles. —Dijo con un sosegado optimismo, pero su tono de voz decía que había más—. ¿Quién es el responsable de ella?
El "soy su prima" de Tomoyo murió en el "soy su prometido" de Xiao-Lang. Malfoy miró a los presentes y se puso aún más pálido. El profesionalismo de médico finalmente se sobrepuso a la pena de hombre, a pesar de lo difícil que la siguiente pregunta iba a resultar.
—¿Sabían que la chica estaba embarazada?
Silencio asfixiante.
—¿Estaba…? —Preguntó Li con la voz trémula.
Más silencio asfixiante.
—Lo lamento mucho. —concluyó Draco, haciendo una seña con la mano, indicándole al lobo que podía pasar a verla.
Él obedeció corriendo, ignorando completamente los lamentos de Tomoyo y Meilin que ya se abrazaban para ese instante. Akko se dejó caer en una de las sillas, incapaz de concebir que era capaz de sentir tanta tristeza, y Molly anduvo con paso lento y cansado hasta Malfoy, dándole un par de palmaditas en la mejilla cuando lo alcanzó.
—Ha sido un día espantoso, Molly. Hubiera preferido no haber nacido para no ver esto.
—Lo sé, muchacho… imagina estar en mis zapatos, que lo he visto ya dos veces.
Cuando la vio en la cama, no pudo evitar sentir un alivio inmenso junto con un dolor insoportable. Estaba viva y consciente, pero su expresión decía que no deseaba estarlo. Sus ojos apuntaban al techo, enrojecidos e hinchados. Su alma estaba rota, tal vez más allá de lo reparable.
Él se acercó lentamente y no fue hasta que tomó su mano que ella notó que estaba en la habitación. Se sostuvo de dicha mano como si su vida dependiera de ello, dejando que nuevas lágrimas de las que creyó ya agotadas inundaran sus mejillas, él se abrazó de ella, dejando que las propias se combinaran.
—No pude protegerlo… —dijo ella con voz cortada—. Perdóname, por favor…
—Yo no pude protegerte a ti… no es tu culpa, sino mía. Tú eres quien debe perdonarme a mí.
Ahí estaban, vivos apenas, sanos apenas, juntos apenas.
Pero en más de un sentido, una parte de ellos murió esa tarde.
Capítulo 21.
Fin.
¡Gracias por sus comentario! Y un agradecimiento especial a CherryLeeUp por sus anotaciones sobre este episodio. He de insistir: ¡Sean fuertes conmigo!
