Resumen: Papillon por fin obtuvo los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y utilizó su deseo para cambiar la realidad. Marinette despierta en un nuevo mundo que el villano creó en su lugar, y tiene que enfrentar las consecuencias de su derrota.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
CIEN DÍAS
CAPÍTULO 7
Lugar desconocido
Poco después
Marinette finalmente había decidido confiar en Li Jun y lo siguió hacia un edificio cerca del colegio. Para sorpresa de la chica, Adrien ya estaba esperándolos en la puerta cuando llegaron al apartamento. Li Jun le explicó que se había encargado de que alguien tomara el lugar del chico durante el entrenamiento de esgrima, aunque no especificó los detalles de cómo lo había hecho.
El hombre los hizo pasar al apartamento, y los adolescentes entraron tras mirarse entre sí. Adrien tomó la mano de Marinette mientras que entraban y se acomodaban en un tapete en el suelo. Para la chica el ambiente le parecía extrañamente conocido, lleno de hierbas, calderos y tarros con ingredientes, como si estuviera de regreso en el pequeño anexo del apartamento del maestro Fu.
-Tenemos una hora para tener esta discusión- dijo Li Jun mientras que servía un par de tazas de té verde y se las ofrecía a los dos adolescentes. Ambos las tomaron pero ninguno de los dos lo bebió. El hombre no se ofendió por ello, al contrario, le pareció gracioso- sé que ambos aún no confían en mí, Ladybug y Chat Noir-
-Sin ofender, pero tenemos aún nuestras dudas- dijo Adrien apretando suavemente la mano de Marinette con la suya, que no se había atrevido a soltar.
-Es bastante válido y sobre todo prudente, sobre todo en esta extraña realidad en la que estamos- dijo Li Jun dando un sorbo a su propia taza de té- solo… escúchenme, y juzguen por ustedes mismos-
Marinette asintió levemente. Por eso estaban ahí.
-Bien, lo que pasó fue bastante simple. Gracias a ustedes el templo de los Guardianes, al que yo pertenezco, fue restaurado y todos fuimos liberados- comenzó a explicar Li Jun- unos meses después de que Wang Fu perdió su memoria y que tú te convertiste en la nueva guardiana- se volvió a Marinette- los antiguos maestros me enviaron a París para vigilar el progreso de Ladybug y Chat Noir contra Papillon. No sabía quienes eran ustedes, pero no intervine porque parecía que todo estaba bien-
-Entonces, ya saben que fallamos en nuestra misión- dijo Marinette en un tono derrotado- Papillon nos venció y nos quitó nuestros Miraculous-
-Lo hizo- dijo Li Jun seriamente- los Miraculous fueron creados para encausar los poderes de la Creación y la Destrucción y con ellos proteger a la humanidad, no para ser utilizados para propósitos malvados, que es lo que hizo Papillon. Esa no fue culpa de ustedes. Ustedes dos jamás debieron tener esta responsabilidad en sus hombros-
Los dos chicos se miraron entre sí.
-Tenemos que arreglar esto, maestro Li Jun, no podemos dejar las cosas así- dijo Adrien- pero no sabemos por dónde empezar-
-No teníamos a quién preguntar lo que pasó porque los Miraculous que tenía bajo mi protección desaparecieron en esta nueva realidad- dijo Marinette.
Li Jun asintió.
-Esto ya ha sucedido en una ocasión en el pasado, aunque en menor escala- dijo el hombre mayor- cuando un deseo se pide con los Miraculous de la Creación y la Destrucción, todos los Miraculous de esa Miraclebox en particular se esparcen por la ciudad en la que se pidió el deseo-
-¿QUÉ?- dijeron los dos chicos al mismo tiempo, palideciendo mortalmente ante ese comentario.
Adrien se volvió a Marinette con una expresión asustada. Si eso era cierto, todos los Miraculous, incluidos los de ellos dos, estarían cerca del alcance de Papillon y podía usarlos tan pronto como los encontrara. Y sería sumamente difícil encontrarlos ahora porque podrían estar en cualquier parte de París.
-Entonces, ¿Papillon puede volver a atacar con todos los Miraculous, si los encuentra antes que nosotros?- dijo Adrien, horrorizado al imaginar a Plagg en manos de Papillon, siendo esclavizado por el villano.
-No necesariamente- dijo Li Jun sacudiendo la cabeza- hay algunas excepciones pero… cuando se pide un deseo, todos los Miraculous de esa Miraclebox pierden su poder por cien días desde que se cambió la realidad-
-¿Cien días?¿Es decir, poco más de tres meses?- dijo Marinette.
Marinette se mordió la lengua. Si toda la Miraclebox llegaba a estar en poder de Papillon, y si encontraba todos los Miraculous, podría volver a usarlos en aproximadamente tres meses. No solo usarlos, podía incluso tomar el control de París. Rechazar a un par de adolescentes intentando recuperar la Miraclebox iba a ser sumamente sencillo.
La chica levantó la mirada y se volvió hacia Adrien, quien seguía meditando lo que Li Jun había dicho.
-¿Porqué nosotros aún recordamos la realidad anterior a esta?- preguntó Adrien con curiosidad- nadie más lo recuerda-
-Sus Mirauculous protegieron sus memorias-
-Pero no los teníamos puestos cuando se pidió el deseo- dijo Marinette- además, no fuimos los únicos portadores-
-Estoy al tanto- dijo Li Jun- pero ustedes estuvieron con Tikki y Plagg la mayor parte del tiempo. Ustedes son uno con la Creación y la Destrucción. Eso los protegió de su efecto-
Los chicos se miraron entre sí. Al menos eso era algo.
-Sé que quieren arreglar las cosas, deshacer esta realidad y regresar a como era antes. Es sumamente difícil. No les voy a mentir- continuó el maestro- pero este juego esta amañado contra ustedes-
Los dos chicos lo miraron dudosos. Ese hombre parecía tener buenas intenciones, y había algo de él que les recordaba un poco al maestro Fu. Claramente conocía la historia tan bien como ellos. Ahora, el mensaje que les estaba dando no era el mejor; parecía que no tenían muchas esperanzas.
-Entonces, ¿dice que es mejor que nos rindamos?- dijo Adrien arrugando la nariz con disgusto- ¿qué dejemos las cosas como están?-
-Por supuesto que no. Es imperativo devolver todo a la normalidad- dijo el hombre seriamente- pero es complicado de hacer. Casi imposible-
Marinette frunció el entrecejo.
-¡No importa!¡Podemos hacerlo!- dijo la chica- Adrien y yo somos el mejor equipo que existe. Mantuvimos a Papillon a raya por cuatro años a pesar de sus constantes ataques. Podemos hacerlo. ¡Todo problema tiene solución!-
Adrien sonrió ampliamente mientras que sus mejillas se teñían de color rojo, mirando a Marinette con adoración. Li Jun sonrió.
-Justamente eso era lo que quería escuchar- dijo el hombre, levantándose y dándoles la espalda para caminar hacia el armario frente a ellos. Los chicos miraron con curiosidad y abrieron los ojos desmesuradamente al ver que sacó una caja cuadrara y caminó hacia ellos. El símbolo de los Guardianes adornaba la tapa de la caja.
-Pero esto es…-
-No puede ser…-
Li Jun abrió la caja, que era una Miraclebox, y reveló su interior. A diferencia de la que los chicos ya conocían, solamente tenía doce compartimentos, cada uno con uno de los símbolos del zodiaco griego ilustrados en el fondo. En el centro había un dibujo de un sol, pero no un Miraculous.
-Esta es la prueba de mi confianza en ustedes, Ladybug y Chat Noir. Lamentablemente no será como en el pasado- dijo Li Jun- los Miraculous de la Catarina y del Gato Negro son los más poderosos del universo, pero estoy seguro de que estos les serán útiles-
Mientras decía eso, Li Jun tomó la joya del primer compartimento, que era un brazalete dorado, y la puso en las manos de Adrien.
-Adrien Agreste, recibe el Miraculous del carnero, que confiere el poder de la fuerza interior y la curación- dijo Li Jun sonriendo- te servirás de él para el bien de los demás-
Marinette se llevó las manos a la boca para ahogar una exclamación de sorpresa. Esa era la misma frase que el maestro Fu usaba cuando le entregaba un Miraculous. Mientras tanto, Adrien se puso el Miraculous, el cual se camufló a un brazalete de plata que parecía un reloj de muñeca. Un pequeño kwami en forma de un carnero salió del Miraculous y flotó hacia el chico rubio.
-Salut, me llamo Aries y soy tu kwami- dijo el carnerito con una voz dulce, posándose en las manos de Adrien.
-Es un gusto conocerte, Aries- dijo Adrien sonriendo tristemente, seguramente recordando a Plagg.
Después de ello, Li Jun tomó el quinto Miraculous, un collar con un dije en forma de una cabeza de león, y lo puso en manos de Marinette.
-Marinette Dupain-Cheng, recibe el Miraculous de Leo, que confiere el poder de la fuerza exterior y del fuego- dijo el Guardián- te servirás de él para el bien de los demás-
Marinette tomó extrañada el collar y se lo puso. Tan pronto como lo puso alrededor de su cuello, el león del dije se convirtió en un girasol como camuflaje. Un pequeño kwami en forma de león flotó frente a ella.
-Salut- dijo Marinette.
-Me llamo Leo, y soy tu kwami- dijo el pequeño león con más entusiasmo de lo que Marinette había visto en un kwami. Agitó su melena orgullosamente e infló el pecho- ¡verás que haremos grandes cosas juntos!-
La chica sonrió enternecida, aunque como Adrien, una parte de ella aún extrañaba a Tikki y sabía que ningún otro kwami podía reemplazarla. Leo se posó en su muslo y se acurrucó ahí, comenzando a ronronear. Marinette levantó la vista y vio que Adrien acariciaba la cabeza de Aries con un dedo.
-Gracias, maestro Li Jun- dijo Marinette.
-Ahora, solo quiero advertirles una última cosa- dijo el maestro- si un Miraculous estaba roto o dañado, es probable que se haya quedado con su dueño. Si el Miraculous de Papillon o Mayura tenían esas características…-
-¿Cómo podríamos saber eso?- dijo Adrien.
-Un Miraculous dañado daña a su portador con el tiempo- explicó Li Jun- no podría usarse por mucho tiempo sin causar estragos…-
Adrien y Marinette se miraron entre sí. Había aun Miraculous que contaba con esas características: el del Pavorreal. Ellos habían visto a Mayura debilitada en los primeros meses de su aparición.
-Creo que tengo una idea para saber si Papillon tiene acceso a los Miraculous- dijo Marinette- pero será peligroso-
-¿Qué estás tramando, ma lady?- dijo Adrien mirándola de reojo, pero al notar su sonrisa, el chico sonrió igual- oh, esto va a ser bueno-
Li Jun sonrió también. Había tenido sus dudas sobre los elegidos de Wang Fu, sobre todo por el error que el anciano guardián había hecho en su juventud: no confiaba mucho en su criterio. Pero incluso si esos dos adolescentes habían perdido la guerra contra Papillon, ellos aún estaban dispuestos a seguir luchando para arreglarlo. Ambos eran valientes y determinados.
-Bien, mientras tanto yo comenzaré a buscar las energías de los Miraculous y les avisaré cuando localice alguno- dijo el maestro asintiendo levemente- manténganme informado y, si me necesitan, ya saben donde encontrarme-
Adrien y Marinette agradecieron al maestro y se levantaron, dispuestos a regresar a sus actividades para no levantar sospechas. Una vez que los chicos se fueron y se quedó solo, Li Jun volvió a llenar su taza de té y apoyó la espalda en la pared, mirando el anillo que tenía en su mano derecha.
-Parecían buenos chicos, maestro Li- dijo una vocecita a su lado.
-Lo sé. Wang Fu los eligió bien- dijo Li Jun con paciencia- a pesar de ello, los dos están a punto de comenzar una guerra muy difícil de ganar-
-¿No está arriesgando demasiado?- dijo la vocecita- quiero decir, si los chicos fallan, Leo y Aries pueden perderse en esta pelea-
-No temas, Tauro- dijo Li Jun- esos dos chicos soportaron los constantes embates de Papillon desde los catorce años sin peder los Miraculous más poderosos del universo, y sin caer en la tentación de abusar de sus poderes. Estoy seguro de que podrán hacer bien con lo que tienen-
El kwami en forma de toro miró con una sonrisa a su portador.
-Es hora- dijo Li Jun mirando de reojo- ve al colegio y despierta al chico que tomó el lugar de Adrien-
Tauro asintió y salió por la ventana, dirigiéndose al colegio Françoise Dupont para liberar de su poder al chico que había controlado para que usara un uniforme de esgrima y se hiciera pasar por el rubio.
x-x-x
Mansión Agreste
Esa noche
Tras darle las buenas noches a su madre, Adrien regresó a su habitación con una enorme sonrisa en sus labios. Cerró la puerta de su habitación y apoyó la espalda en la misma, sonriendo como idiota y deslizándose hacia el suelo. Aries salió de su escondite lo flotó sobre él, mirándolo confundido.
-Adrien, ¿estás enfermo?- dijo Aries flotando a su alrededor con una expresión preocupada. ¡Acababa de obtener un portador y ya se le había enfermado!- tienes la cara roja. ¿Estás afiebrado?-
El chico sacudió la cabeza con la misma sonrisa idiota que tenía.
FLASHBACK
Cuando ambos chicos habían salido de casa del maestro Li Jun y se apresuraban de regreso al colegio, Adrien había tomado la mano de Marinette para detenerla. La chica se volvió hacia él con una expresión interrogante.
-¿Qué piensas de esto, bugginette?- dijo el rubio en voz baja.
-Creo que podemos confiar en él- dijo Marinette- habla como el maestro Fu, y creo que nos puede ayudar a rescatar a Tikki, Plagg y los otros-
-De todos modos, creo que debemos tener cuidado- dijo Adrien preocupado- tenemos que seguir fingiendo delante de todos que nos disgustamos mientras que resolvemos esto. Y debemos tener cuidado con Lila. ¿Cuál es tu idea?-
-Retar abiertamente a Papillon- dijo Marinette.
-¿Qué?- dijo el chico sorprendido.
-No temas, te lo explicare más tarde- dijo ella, viendo que el auto del Gorila se acercaba- tienes que apresurarte antes de que tu guardaespaldas se dé cuenta de que saliste de tu clase de esgrima. O peor, que Lila se entere-
Adrien bajó los ojos. La idea de regresar con esa bruja que les hacía la vida imposible a sus amigos y a la chica que amaba le parecía completamente insoportable. Al verlo dudar, Marinette lo empujó al callejón cercana. El chico se sorprendió, pero ella se puso de puntillas para alcanzar su rostro.
-Lo lograremos, chaton- dijo ella antes de darle un beso rápido y casto en sus labios, antes de salir corriendo de ahí hacia su casa. A su vez, Adrien se quedó congelado. Marinette lo había besado. ¡Su lady lo había besado!
FIN DEL FLASHBACK
-¿Adrien?-
-Estoy bien, Aries- dijo Adrien en voz baja, sonriendo levemente mientras que pasaba sus dedos sobre la suave lana del corderito- eso solo que… Marinette me sorprendió con… no me esperaba ese beso-
El kwami parpadeó extrañado. No entendía muy bien a este nuevo portador, pero podía percibir sus sentimientos. Supuso que era normal para él estar enamorado de la chica de Leo. Los humanos eran extraños.
-¿Qué es lo que comes tú?- dijo el rubio de pronto.
-¿Perdón?-
-Mi otro kwami, Plagg, siempre comía… come queso. Entre más apestoso, mejor- explicó Adrien- quería saber qué comes para que no pases hambre-
-Los kwamis podemos comer de todo- le explicó el kwami- Plagg es uno de los kwamis más mañosos que existen. Todos tenemos nuestra comida preferida, pero no tienes que conseguirla para nosotros-
-¿Cuál es tu comida preferida, Aries?- preguntó el chico.
-Las zarzamoras- dijo el kwami.
-Bien, conseguiré unas zarzamoras para ti- sonrió el chico bostezando- vamos a dormir, mañana vamos a tener un largo día-
El kwami asintió y siguió a Adrien hacia su cama, acurrucándose junto a él en una de las almohadas. Esa noche las cosas estaban bien y prometían mejorar. Mientras el chico dormía profundamente, Aries abrió un ojo mirándolo y prometiendo silenciosamente a Plagg que cuidaría de su cachorro.
x-x-x
Habitación de Marinette
Al mismo tiempo
A diferencia de Adrien, las cosas no iban nada bien con Marinette. Cuando la chica llegó a su casa, la encontró completamente impecable. No había rastros de botellas o basura. O de su padre. Sus abuelos estaban en la puerta.
-¿Mamie?- dijo Marinette volviéndose a la nonna Gina- ¿qué sucede?-
-Marinetta, tu abuelo y yo necesitamos hablar contigo- dijo la abuela haciéndola pasar y sentarse con ellos en la sala- tu padre está pasando por un momento muy difícil, como sabes. Decidimos convencerlo a entrar a una institución para rehabilitarse de su alcoholismo-
La chica hizo un puchero al escuchar las noticias. Es cierto que ya lo había escuchado, pero no se imaginaba que pasaría tan de pronto y que ni siquiera había alcanzado a despedirse de él antes de que se fuera. Su abuela notó su tristeza y la abrazó, dándole unas palmaditas en la cabeza. El abuelo Roland se ajustó las gafas.
-Tu abuela y yo nos mudaremos a la casa mientras que tu padre está fuera- dijo su abuelo- no queríamos que la boulangerie estuviera descuidada, ni que te mudaras tan lejos del colegio mientras tu padre regresa a casa-
La chica sabía que sus abuelos tenían razón. No podía encargarse de ser Ladybug para regresar todo a la normalidad mientras que su padre estaba en esas condiciones. Y si ella y Adrien tenían éxito, todo iba a regresar a la normalidad.
-Tienen razón. Gracias por todo, mamie, papi- dijo Marinette.
-No te preocupes- dijo la nonna Gina- el domingo iremos a visitarlo. Ahora ve a dormir, Marinetta, ya es tarde-
-Son las ocho de la noche-
-Vamos, a tu habitación- dijo el abuelo Roland.
Marinette sonrió. Sus abuelos se iban a dormir temprano, no significaba que ella se fuera a dormirse también. Tras desearles buenas noches, la chica subió a su habitación y cerró la puerta tras de sí. Aún estaba entristecida por la noticia de que su padre estaba en esa institución. Suspiró en voz alta.
Leo salió de su escondite y flotó a su lado.
-Hey…- dijo el kwami con expresión dudosa- ¿te encuentras bien?-
-Estoy bien, Leo- dijo la chica frotándose discretamente los ojos- ya me imaginaba que papa sería internado en una institución. Es por su bien, para que se desintoxique y… le ayuden a superar lo de mi maman-
El kwami entrecerró los ojos. No le gustaba ver a esa chica triste. Aunque la acababa de conocer, era su portadora, su cachorra y no iba a dejarla llorar, no en su guardia. El kwami flotó a su hombro y comenzó a frotar su cabeza contra la línea de su mandíbula, ronroneando en voz baja.
-¿Leo?-
-No te vas a alocar y matar a toda tu familia en un berrinche, ¿verdad?- dijo el kwami de pronto. Marinette se volvió asustada a él ante esa sugerencia.
-¡No!- exclamó la chica en un tono ofendido, poniendo una mano sobre su pecho- ¡claro que no!¿Cómo puedes decir eso?-
-Me pasó una vez, ser portado por un hombre con graves problemas de carácter- dijo Leo con una sonrisa traviesa, alzando las cejas.
-¿Quién hizo eso?-
-Un portador, hace muchos años- dijo Leo cabizbajo- se llamaba Heracles-
-¿Heracles, como en la Grecia Antigua?- dijo Marinette, y el kwami asintió. Le pareció curioso que un héroe así fuera un portador de Miraculous, pero al mismo tiempo, si Jeanne D'Arc había sido una también, no debía sorprenderle- Leo, puedes estar tranquilo, no voy a hacer nada por el estilo-
-Menos mal- dijo Leo dando un enorme bostezo, como el de un león perezoso- Heracles era un héroe poderoso, pero tenía un temperamento bastante rápido-
-Seguro conociste a otros héroes- dijo la chica.
-Por supuesto. He tenido de todo tipo de héroes, aunque jamás en una situación tan complicada. Pero no temas- dijo el kwami al ver que la sonrisa de Marinette desapareció- ¡tú eres Ladybug! Todos los kwamis de la Miraclebox hemos escuchado tus aventuras con Tikki. No temas, serás la mejor heroína a la que he asistido-
Marinette sonrió ante su comentario. No sabía mucho del carácter de Leo, pero de lo poco que conocía de Tikki, sabía lo mucho que los kwamis podían apegarse a sus portadores. Acunó las manos, dejando que el pequeño león se posara en sus manos.
-¿Qué te gusta comer?- preguntó Marinette de pronto.
-El pan dulce- dijo Leo- aunque realmente puedo comer de todo-
La chica asintió y bajó a la cocina, para traer una pieza de pain au chocolat y ofrecérsela al kwami, quien la devoró de un bocado.
-Ñam, que delicia- dijo Leo con un bostezo.
-Vamos a dormir, Leo- dijo la chica- la nonna Gina tiene razón, sería buena idea descansar-
El kwami se acurrucó en la almohada de gato que estaba sobre su cama, mientras que Marinette se arropaba con una sonrisa. Leo abrió un ojo y vio sonriendo a su portadora. En silencio, el kwami le juró a Tikki que él cuidaría de Marinette hasta que la recuperara.
X-x-x
Colegio François Dupont
Al día siguiente
Cuando Lila entró al colegio a la mañana siguiente no pudo evitar sentirse furiosa. Como Gabriel, realmente odiaba el ambiente de felicidad a su alrededor. No sabía que era lo que había alterado el equilibrio en el colegio, pero ella tenía que devolver todo a la normalidad.
Primero y más importante, la inminente relación de Luka con Kagami era un gran problema. Se suponía que esa nueva realidad era un castigo que la japonesa se merecía, no podía permitir que encontrara la felicidad en ese momento. ¡No lo permitiría! Tenía que destruirla.
Después estaban esos dos perdedores de Nathaniel y Marc, quienes realmente no le habían hecho nada, pero su amistad con Kagami y Marinette los convertía en un blanco de su venganza también.
Miró a sus amigas entrar y saludarla a lo lejos. Sonrió maliciosamente pensando en como había castigado a Marinette robándole a todos sus amigos, tal y como se lo había prometido cuando la amenazó en el colegio hacía todos esos años. Alya era ahora su mejor amiga, no la de Marinette. Una parte de ella deseaba que la panadera recordara todo para que viera cómo había ganado todo, incluido Adrien.
Sonrió maliciosamente. El idiota de Adrien era todo suyo, el chico más famoso y más apuesto de todo París estaba a sus pies.
-Salut, Lila-
-Oh, salut chicas- dijo Lila con su sonrisa fingida- ¡que gusto verlas hoy!-
-¿Vas a ir con nosotros a casa de Alya para hacer la tarea de química?- preguntó Myléne.
-¡Me siento terrible por ello!- dijo la castaña- pero el hámster de mi tía se enfermó, y no hay nadie más que lo llevara al veterinario. Lo siento tanto, dejaré al hámster e iré con ustedes…-
-No te preocupes, Lila- dijo Mylène- nosotros la haremos por ti-
Lila tuvo que utilizar todo su autocontrol para no echarse a reír. Los idiotas de sus compañeros seguían siendo tan ingenuos como antes de que Papillon cambiara la realidad. No había nada que pudiera destruirla.
Y de pronto lo peor pasó, una terrible tragedia para Lila. Marinette estaba sentada en una banca al fondo del patio del colegio, junto a Kagami, quien estaba tocando la guitarra. Marc y Nathaniel aún no llegaban, pero Luka estaba ahí a pesar de no tener clase de esgrima, mirando enamorado a la japonesa.
Pero eso no era lo que la puso furiosa. Adrien entró al colegio, llevando consigo su mochila y con una extraña expresión que Lila no pudo deducir. Lila vio como los ojos del rubio se fijaron por un momento en Marinette, y sus labios se curvaron en una sonrisa sincera. El intercambio duró un minuto apenas, y después de ello Adrien siguió su camino y fue a saludar a Lila y sus amigas como si nada hubiera pasado. Pero la castaña alcanzó a ver la extraña conducta de su novio.
"Oh no", pensó la chica "esa idiota de Marinette no me va a ganar en esta realidad, así tenga que destruirla aquí también"
X-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Ahora ya saben porqué la historia se llama "Cien días" (roll credits) y que Li Jun es uno de los guardianes que está en París para ayudar. Los kwamis del zodiaco griego fueron elegidos porque conocemos el de Marinette y Kagami (en la versión en francés de Ikari Gozen, Kagami dice que es Escorpión y Marinette dice que es Leo). Veamos si pueden encontrar los Miraculous antes de que pasen los cien días. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
