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Capítulo 5. Pasión suave como flores y fuerte como huracán.
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—¿Entonces así fue como se hicieron novios? — Shikamaru enarco una ceja, incrédulo. Aquella historia parecía sacada de una serie de televisión para jóvenes, se negaba a creer que las cosas realmente sucederían así en la vida real. — ¿No era más sencillo preguntarle si quería serlo directamente?
—No con ella, si algo aprendí de Sakura es que nunca hubiera podido tener una oportunidad de no ser por ese chantaje — Sasuke le respondió sin vergüenza de admitir que había tenido que caer así de bajo.
—¿Porque no te puso atención por no ser un hombre mayor tras cual ir? — preguntó el inspector sin intención de ofenderlo o a la fallecida, pero el Uchiha no se lo tomó muy bien.
—Porque Sakura no confiaba en nadie — su voz molesta se alzó en la habitación y los agentes que acompañaban a Nara se pusieron alerta, pero este les ordenó calmarse y dejó que Sasuke se desahogara. — Solo creía en mí y me costó conseguir esa confianza.
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Luego de aquel extraño día en que su relación cambió Sasuke no había dejado de pensar en ella. Pero esta vez de una manera distinta a como la evocaba antes.
Si bien anteriormente la imagen de Sakura se veía pura, virginal y tímida en su mente. Tan inocente, retraída e inofensiva. Ahora ella le había dado la vuelta al concepto que tenía, la Haruno en verdad era apasionada, experimentada, controlada y en perfecto balance y consciencia de su sensualidad. Inhibida, coqueta pero reservada y distante.
Curiosamente mientras más lo reflexiono en su tiempo libre más se dio cuenta de que si bien la imagen que ella proyectaba al exterior pudo construir la idea que creo de su persona, era muy tonto sorprenderse de la realidad. Ella se lo había dicho, no la conocía en realidad. Al tiempo que le dijo que se iba a arrepentir de jugar con ella.
Ya había pensando en eso también, en tomar en serio su aviso porque si era sincero, ninguna venganza suya iba a hacer que se arrepintiera. Por dios, había tenido sexo con ella, si bien le había usado como un maldito juguete sexual, al final lo habían hecho juntos y eso no tenía forma de negarse.
Habían pasado un par de semanas después del inicio de su formal "relación" y aunque no hablaban ni se veían tanto como las parejas normales, comenzó a asumir que nada de lo que tendría con ella seria de esa manera. Le había pedido su número de teléfono y aunque al principio Sakura se resistió a dárselo al final cedió, pero era muy raro que se enviaran mensajes, a Sasuke simplemente no le gustaba tanto hablar de esa manera y a ella rara vez la veía siquiera tomar en sus manos su celular, su número telefónico estaba informalmente reservado para emergencias.
Tuvieron algo parecido a una cita un día, después de clases ella le pidió que la acompañara a comprar un postre en una tienda que quedaba cerca de la escuela. Si, eso había sido todo, pero al menos pudo verla y claro que se besaron un rato.
A pesar de que todo el asunto de ser novios era un chantaje del muchacho, Sakura había sabido ignorar ese hecho lo mas que podía, incluso si le diera una etiqueta a lo que tenían seria mas apropiado decir que eran amigos con derechos, pues en ocasiones la descubría mirándolo detenidamente, se sonrojaba en contados casos y habían compartido una larga lista de besos que iban desde los más sencillos y cortos a los más lujuriosos y largos.
Esto lo confundía mucho, tratar de comprender que era lo que estaba construyendo con Sakura era un misterio, pero por más que quisiera aclararlo, sentía que ella no iba a decirle nada. La mujer era después de todo una fría caja de indiferencia.
—¿No tienes que sentarte conmigo a almorzar sabes? — ella le dijo mientras metía una fresa en su boca.
—¿Y entonces como dejare en claro que somos novios? — Uchiha sentado a su lado, lo más cerca que podía de ella le robo un pedazo de carne de su almuerzo.
—No finjas que no esparcirse la noticia Sasuke-kun — la pelirrosa se rió suavemente. — Las chicas de la escuela me odian ahora.
Por supuesto que no había decidido acompañarla para que todos se enteraran que estaban juntos, sino porque tenía un extraño deseo de pasar el tiempo que pudiera con ella. Le gustaba mucho verla y desde que la joven le había perdido el odio la sentía más abierta y conversadora, era algo fantástico el hablarle. Debía admitir que también sentía algo de placer el saber que ahora era su novia, Suigetsu incluso le había felicitado por su hazaña.
Aún si era una relación "falsa" como ella siempre le recalcaba.
—¿Podemos vernos después de la escuela? — preguntó el joven, pero ella le negó con la cabeza lentamente. — ¿Porque no? Ya terminamos las tutorías de tu querido Kakashi, no tienes nada más que hacer.
—Primero que nada, deja de molestarme con Kakashi — ella levantó un dedo en su dirección y le dio un golpe en la punta de la nariz. — Y si tengo algo que hacer.
—¿Que puede ser más importante que tu novio Haruno?
—No comiences con eso de darme obligaciones que no tengo Sasuke-kun — le dijo fingiendo estar enojada y le ofreció un pedazo de nugget de pescado. — La única razón por la que no te he mandado al diablo y te permito estar conmigo es porque es más divertido que estar sola.
—Y porque soy un encanto — él sonrió con burla mientras comía, Sakura solo le sonrió.
—Cuando no estás tratando de coquetear conmigo, lo eres.
—A veces funciona — el Uchiha se le acercó y le comenzó a rozar la oreja con los labios. — Y nos la pasamos muy bien cuando eso ocurre.
—Aquí no Sasuke — Sakura no se apartó, pero tampoco se veía afectada por el intento de seducción del muchacho.
—No veo porque, me dijiste que Hatake no te importaba, ¿qué más da si nos ve?
En días anteriores habían conversado acerca de ese asunto. A Sasuke la verdad era que luego de pensarlo no le agradaba tanto la idea de interponerse entre ella y su profesor si acaso tenía sentimientos serios por él, pero ella seriamente le había dicho que no había nada de eso entre los dos. Lo explico como simple atracción que en algún punto había pasado a volverse deseo por él. Obviamente quiso preguntarle si ese sentimiento aún existía, pero se contuvo, temiendo que la respuesta no le gustara.
—Sasuke-kun — ella volteó a verlo y le dio un suave beso en el labio inferior. Ese contacto el Uchiha creía que ella usaba para callarlo o para evitar hablar de algo, como ahora. — Tengo lección de piano, así que podemos hacer esto. Si vas a recogerme podemos ir a comer a mi casa y si así lo deseas quedarte a dormir.
—Que atrevida Haruno...
—O puedes pasar la noche del viernes solo.
—Ahí estaré cariño — a la ojiverde no le gustaba que la llamara así, la tomo de la barbilla y la beso en los labios de manera muy diferente a la que ella hacia con él. Unos estudiantes que pasaban cerca reaccionaron sorprendidos por la muestra de afecto, pero ante la fría mirada de Sasuke se retiraron.
—Te enviaré la dirección entonces ¿tendrás problemas en casa si no llegas a dormir?
—Te lo aseguro, no van a extrañarme — el tono ambiguo y desinteresado que utilizo debió disfrazar lo que quiso decir, pero aun así ella comprendió. Lo miro con pena y ternura y tomando su mano le dio un beso en los nudillos como consolación.
A veces ella era así, si bien tenía sus ratos de frialdad y de completo aislamiento en ocasiones podía tener gestos como ese con él. Era por eso que tenía dudas de sus amenazas, no se veía sufriendo por culpa de la misma persona que se comportaba con tanta dulzura con él.
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Eran las 7. Había esperado cerca de diez minutos extra luego de la hora en la que ella le indico que estaría esperándolo.
La dirección que le había dado estaba correcta, pero pensó que Sakura acudiría a clases de piano en una escuela o en algún estudio de música, no en una residencia privada que por fuera se veía tan sombría y solitaria. El barrio estaba desolado y no pudo evitar preguntarse si ella caminaba por ahí sola todo el tiempo, se propuso entonces que mientras sus obligaciones no se lo impidieran la acompañaría y la recogería lo más que pudiera.
El cabello rosado de Sakura salió de la casa apresurada, le sonrió al verlo y cerro la puerta de la residencia completamente sola. Sasuke por alguna razón tenia la esperanza de conocer a su profesor, pero lo único que pudo ver antes de partir a casa de la muchacha fue una silueta grande y oscura asomándose por la ventana.
Una visión que, aunque fue fugaz le produjo un malestar solo de verla.
—Odio esa cosa — Sakura le dijo mientras se quitaba el casco, se rió ella sola por su comentario por lo que el de cabello azabache decidió no tomarla en serio, en su lugar contemplo la enorme casa de la pelirrosa.
—Mierda Haruno, jamás me habías dicho que eras una maldita rica — le dijo sorprendido, ella se alzo de hombros y le tomo la mano para entrar al lugar.
—Porque carece de relevancia, vamos — ella tomo las llaves del bolsillo de su falda y abrió la puerta. Sasuke creía que como en las películas aparecería un mayordomo a recibirlos y llamando a Sakura "señorita Haruno" con un tono pomposo mientras les ofrecía bebidas extrañas, pero eso no paso. La casa estaba totalmente vacía.
El hogar de la Haruno era un lugar completamente blanco, tanto que lastimaba sus ojos. Silencioso como un cementerio, frio y desolado. Le daba una sensación de que nadie había habitaba la casa aun si ellos estaban ahí. Sakura lo llevo a la cocina y saco del refrigerador una jarra con agua de naranja y sirvió un vaso para los dos.
—¿No tienes algo más fuerte? — le dijo recibiendo la bebida y sentándose en una de las sillas del desayunador.
—Estoy segura de que eso de lo que hablas está en la habitación de tu suegra falsa — ella se rió y le dio un trago a la bebida. Luego regreso a revisar la nevera que había dejado abierta. — ¿Qué quieres comer? No soy tan buena cocinando así que deja fuera las peticiones complicadas.
—Lo que quiero no necesita cocción — le dijo con burla y ella solo le sonrió con los ojos entrecerrados.
Al final Sakura cocino carne con verduras, ciertamente no era la mejor cocinando, pero hacia mucho que no tenia y disfrutaba de una comida casera hecha para él, y por alguna razón el que la pelirrosa lo hiciera ya era por si solo especial.
—Cuéntame algo sobre ti Sasuke-kun — ella le dijo sentada a su lado mientras metía una papa cocida a su boca.
—Tu nunca me dices nada sobre ti y quieres que te hable sobre mi… tiene sentido.
—Vale, detecto el sarcasmo, ¿Qué quieres saber?
—Para empezar porque la casa esta totalmente vacía — Sasuke le miro fijamente y la reacción de la chica a su pregunta fue simplemente alzarse de hombros sin despegar la vista de su plato.
—Hoy todo el servicio descansa, mi madre, seguro tiene alguna fiesta o reunión y mi hermano quien sabe.
—¿Tienes un hermano? — eso sí que fue inesperado.
—Hermanastro, en realidad — aquello genero dudas en su mente y realmente deseo no haber preguntado lo siguiente.
—¿Y tu padre? — Sakura se puso tensa y soltando el vaso que tenia en su mano se limito a contestar sin mirarle a los ojos.
—Mi padre murió hace mucho y por ahora mi madre no ha vuelto a casarse.
—Lo sien… — iba a disculparse, no había sido su intención tocar un tema sensible para ella, pero la chica lo interrumpió.
—No importa, pero, ¿ahora si puedes soltar un poco de información sobre ti? — terminando ambos de comer ella se acomodo de frente suyo para ponerle atención. Aquello intimido un poco a Uchiha quien no estaba muy cómodo contándole sus cosas a alguien.
—Bueno, no tengo una casa lujosa como la tuya, pero al igual que tu no tengo el mejor modelo materno, y mucho menos paterno, solo estoy ahí por mi hermano menor — aun si había sido breve consiguió que la Haruno lo mirara con empatía y le acariciara el muslo como consuelo. — Es todo, lo que puedo decirte creo.
—¿Y en tu información importante no entra el que vendes drogas? — ella le soltó aquello con la mínima delicadeza, pero no como un reclamo, lo hizo porque realmente deseaba saberlo. Por su parte la miro confuso y como siempre Sakura supo interpretar esa mirada. — No soy estúpida, todos lo saben.
—No es algo de lo que quiera hablar — lo que de verdad quería era evitar el tema.
—Comprendo — Sakura se levanto de su lugar y sentándose en las piernas del muchacho le tomo el rostro para que la mirara a los ojos, no dándole lugar a escapar de lo que iba a decirle. — Confió en que algún día me lo contaras.
Dicho eso le beso. Un beso que logro encenderlo a pesar de la sencillez que este tenía. Realmente sentirla tan cerca de su cuerpo y tener la plena consciencia de que estaban solos encendía un fuego de lujuria y deseo en él que necesitaba saciar lo más rápido posible. Y conforme la urgencia del beso aumentaba sintió que la chica estaba pensando lo mismo.
—Quería darte un tur por la casa, pero mejor vamos arriba — le susurro contra los labios masculinos ardiente de necesidad en su voz.
No eran la pareja romántica clásica que subía las escaleras con uno siendo cargado en brazos por el otro, en cambio Sakura le tomó la mano y comenzaron a subir las escaleras en silencio.
Era un silencio tan bruto, pero estaba cargado con todas las emociones que sentían y lo único que podía escucharse por los pasillos eran los gritos de las miradas de ambos diciéndose "te deseo"
La habitación de Sakura, tan blanca como el resto de la casa los recibió lista. La chica iluminó levemente el cuarto y cerró la puerta, no molestándose en poner el seguro.
Se besaron ansiosos y Sasuke con urgencia comenzó a quitarle prenda por prenda sin dejar de prestarle especial atención a sus labios y devorar su boca con su lengua. Sakura tan desnuda como vino al mundo, siempre le parecía una aparición divina. La piel blanca y reluciente, el cuerpo delineado suavemente curva por curva. Le fascinaban sus largas piernas, el delicioso culo que poseía, sus caderas anchas combinadas en armonía con su estrecha cintura, pechos coquetos firmes y llenos y su cuello largo y dulce. Toda ella era un manjar que cada vez que podía disfrutar llenaba no solo su libido sino su alma de una forma que jamás había experimentado.
Pero lo que más le gustaba de Sakura era definitivamente su rostro. La Haruno podría jactarse de poseer una estructura ósea tan delicada, preciosa y única que podía encantar hasta el más frío de los hombres. Ojos verdes, grandes, brillantes y capaces de mostrar desde la más ardiente de las pasiones como en ese momento hasta la más fría de las indiferencias, nariz pequeña respingona, mejillas altas cubiertas por un encantador rubor si acaso la chica se avergonzaba o entraba en éxtasis, frente amplia en la que le gustaba que le dieran besos y sus labios, aquel hermoso par de pétalos de flor que lo recibían ansiosa, dulce y entregada.
Como si estuviera enamorada.
Aquel pensamiento rompió un poco la magia y se separó ligeramente de ella. Creer que Sakura pudiera enamorarse de él si bien era algo que le encantaría lo veía lejano y hasta imposible, era doloroso darse cuenta de ese hecho, pero era verdad. La pelirrosa interpretando mal su distancia le sentó en su amplia cama y le quitó la camisa.
En un acto que Sasuke solo pensó ver en sus fantasías Haruno se sentó en el suelo sobre sus piernas y recargo su rostro en sus muslos mirándolo a los ojos, el pelinegro no puedo evitar acariciarle la cara y los labios y fue justo al llegar a ellos que la chica atrapó su pulgar en su boca y comenzó a chuparlo con gula y pasar su lengua por él, sin romper el contacto visual en ningún momento.
La chica comenzó a quitarle los pantalones con su ayuda y una vez estos estuvieron fuera al igual que su ropa interior comenzó a jugar con su pene sin siquiera pedir permiso. El que la chica lo rodeará con sus pequeñas manos y lo masturbara ya era algo magnífico por si solo pero el que tomara su miembro en su boca fue tan inesperado como mil veces más placentero. Sus labios repartían besos húmedos desde la base hasta la punta deteniéndose en ese punto para lamerle con esmero, comenzó a meterlo dentro de su caliente boca y chuparlo con fuerza arrancándole sin querer suspiros y escalofríos. La sensación de estar siendo succionado por ella al tiempo que la joven le masajeaba los testículos con las manos y por todo su aparato reproductivo corría la saliva de la chica no tenía comparación. Después de un rato de estar así cuando sintió que iba a correrse levantó a Sakura con facilidad y sentándola sobre él la penetro sin piedad.
Siempre, cada vez que estaba dentro de ella como era sentirse en el cielo y en el infierno al mismo tiempo. Lo volvía loco lo caliente y estrecha que era y como sus paredes vaginales volvían su pene a la perfección. Le encantaba que ella lo acompañara al ritmo de sus embestidas y que gimiera tan cerca de su oído como se pudiera.
Hicieron el amor con nada de delicadeza por toda la cama y en diferentes posiciones. En un momento levanto a Sakura todavía dentro de ella, tomándola por las rodillas y la empotró contra la pared levantándola con la fuerza de sus brazos para penetrarla una y otra vez. Habían perdido la cuenta ya de cuántas veces se habían corrido, pero percibía que aquel que estaban persiguiendo en ese momento era el verdadero orgasmo de la noche.
Pero parecía que no iban a poder conseguirlo pues el sonido de un auto estacionándose frente a la casa los interrumpió. Estaba por soltar a Sakura para asomarse por la ventana, pero la chica se aferró a él abrazándole más con los tobillos la espalda baja.
—No — pidió con voz cansada pero aun eróticamente llena de deseo.
—¿Qué? ¿Quieres que nos descubran así? — preguntó el muchacho agitado, se había quedado quieto dentro de la chica en una perfecta agonía de saber su miembro aún apretado por ella. Pero con la mente lo suficientemente clara para pensar en que no quería que los encontraran en semejante situación.
—Es mi hermano — ella murmuró segura y tomando impulso de los hombros masculinos se levantó ella misma y volvió a penetrarse soltando un gemido tan sensual y necesitado que llego hasta lo más profundo del alma del chico. — Tenemos dos opciones, o me sueltas y terminamos por esta noche o te corres y me das mi satisfacción antes de que suba.
Sasuke no lo pensó mucho, había algo en la mirada suplicante y apasionada de Sakura que lo convenció por completo. Aquella hermosa muchacha era en ese instante toda suya, la tenía entre sus brazos retorciéndose de deseo por él y no iba a detenerse por nada en el mundo. La comenzó a embestir nuevamente a ritmo acelerado y conteniendo los gruñidos roncos en su garganta que amenazaban con salir, así como ella se mordía el labio inferior conteniendo sus agudos y escandalosos gemidos.
Escucharon unos pasos subir por las escaleras y Sasuke por la adrenalina sentida de saber que los iban a descubrir acelero aún más el ritmo. En respuesta la pelirrosa echo la cabeza hacia atrás y abrió su boca jadeando lo más bajo que podía.
—¿Sakura? — una voz grave al otro lado de la puerta llamo. Su hermosa novia solo se aferró a él y le indicó que no se detuviera. Un mechón de cabello le corría por su rostro y su cuerpo perlado de sudor se pegaba al de él deliciosamente. Lo miro a los ojos con intensidad, como si se sintiera en ese instante poderosa. Con los labios hinchados, rojos y en una sonrisa poniendo su índice frente a su boca le indico que guardara silencio — Supongo que has comido ya, iré a mi cuarto entonces. Descansa.
Durante el tiempo en que el hermano de la Haruno estuvo tras la puerta Sasuke siempre sintió que iba a entrar, pues la joven no había puesto el seguro a la puerta. Pero ella por su lado parecía que tenía todo bajo control pues nunca lo dejó parar en su tarea de hacerle el amor y lo que es peor lo había mirado segura y casi divertida cuando su pariente se había ido y reconoció el alivio en el rostro de su amante.
Como si ella hubiera planeado y calculado todo.
Estaba en la cima de su placer y no se contuvo de dejarse venir en ella. Sakura obtuvo su orgasmo también al tiempo que él, soltó su satisfacción en un sonoro y libre gemido al odio del Uchiha y aferrada a los músculos de su espalda temblaba y reía por la maravillosa sensación.
Cuando los efectos de su culminación se fueron Sasuke se permitió soltarla en la cama suavemente y tumbarse a su lado. Agradecida la chica le comenzó a besar los labios con lentitud y delicadeza. Era el tipo de beso que era más propio de las mujeres el recibir, pero a él le encantaba como se sentía.
—¿Te ha gustado? — ella preguntó entre besos y se rio mirándolo con dulzura. — Espero no te asustaras mucho.
—Eres una bruja Haruno, pero me ha encantado — respondió sinceramente, ganándose una enorme sonrisa de la pelirrosa que logró derretir incluso sus huesos.
—Entonces ven porque dormirás a mi lado y vas a dejar que te abrace — lo guió hasta acomodarlo dentro de las sábanas blancas del lecho y se juntó lo más que pudo a su cuerpo escondiendo su cabeza en su pecho y soltó un tierno susurro contra su piel. — Quiero sentirte.
—Me has sentido toda la noche Haruno — se río de ella. Pero levantando su cabeza lo miro seriamente y en sus ojos Sasuke solo pudo ver honestidad.
—Pero no como quisiera — realmente lo había dejado sin palabras y se limitó a asentir y dejar que ella se abrazara a él.
Dormir abrazado de ella y despertar a su lado había sido quizá lo más placentero que había experimentado más allá de tener sexo con ella. Por ese día entendió a lo que ella se refería, él también a partir de esa noche comenzó a desear sentirla mas cerca de él, conocerla más, saberla suya finalmente.
Y le fascinó aquella posibilidad de tenerla para si mismo.
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—¿Viste a Neji ese día?
—No, sino al siguiente. Bajamos a que me despidiera y nos atrapo antes de irme.
—¿Se veía complacido de que su hermana menor pasar la noche con un hombre en su habitación?
—Se veía ajeno a la situación. Se presentó, yo lo hice y al escuchar la palabra novio solo miro acusadoramente a Sakura, como si le reclamara algo más. — suspiro de recordarlo. Lo incómodo y duro de la mirada de Neji sobre él, como ella se aferró a su mano con valentía y miro a su pariente no sanguíneo con reto y frialdad en los ojos. — Debí darme cuenta desde ese día que algo raro pasaba con él.
Shikamaru se levantó de su silla. Estaba agotado pues el interrogatorio había sido largo y Sasuke, aunque cooperaba bastante, lo cierto es que de sus historias solo podía sacar las siguientes conclusiones: Sakura era una toda una depredadora y que guardaba secretos más allá de lo normal.
—Escucha Sasuke, he agotado el tiempo por ahora para escucharte — ante lo dicho el muchacho palideció y se alteró. —Tendremos que terminar otro día.
—Pero aún no he terminado ni la mitad de la historia. — se veía y se escuchaba muy enojado, pero sobre todo desesperado.
—Lo sé y tendrás oportunidad después, pero por ahora, es todo.
Sin darle más tiempo de reclamarle algo más salió de la sala de interrogación y los agentes tomaron a Sasuke para llevarlo a su celda. Él y Madara eran los únicos que no habían pagado fianza de libertad mientras las investigaciones avanzaban. La esposa de Kakashi había pagado tan pronto como pudo y la familia Haruno de inmediato había soltado la cantidad indicada para que liberaran a Neji.
Eso encendía ciertas dudas en él acerca de que puedo haber tenido ese dichoso hermanastro en la muerte de Sakura. Pero todo tenía que tener un orden y aún no era el momento de hablar con ese tipo. Dentro de dos días tendría su interrogatorio con Madara y quería tener la mente lo suficientemente fría para enfrentarse a aquel hombre.
Después de todo, era de él de quien sospechaba más.
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Okay, creo que estoy mejorando en esto de escribir lemon. ¿Es normal que me esta gustando hacerlo?
El interrogatorio de Sasuke ha terminado, al menos por ahora. Conocemos ahora un poco mas de un lado de Sakura, pero no se hagan una idea de ella todavía porque aun faltan muchos que descubrir. Y el siguiente sera el que Madara conoció.
Se supone que todavía tengo mucha tarea pero la estoy postergando para escribir jaja. Es que esto es mas importante. Dejenme leer que opinan de este capitulo y sus teorías conspirativas para lo que viene. Les agradezco mucho el apoyo, compartan la historia con un amigo y no dejen de dejarme reviews para saber que les gusta la historia.
Sin mas, cuídense mucho mis cuarentenosos. Los quiero, bye.
