CAPÍTULO 21
EDWARD
Tras dejar a Bella fui directamente al Club, dónde encontré a Emmet nada más entrar.
-Buenos días hermano.
-Buenos días… ¿Hay algo urgente hoy?- negó y suspiré aliviado, últimamente no me apetecía mucho trabajar.
-Nada de lo que debas preocuparte…- sonrió divertido, seguramente se imaginaba mis pensamientos, pero no lo podía evitar… ¡Por fin un día tranquilo!- Veo que te alegras…- asentí mientras palmeaba su hombro y me entrecerró los ojos.
-¡No podía estarlo más!- su cara denotaba extrañeza.
-¿No vas a contarme?
-Me voy a casar…- dije entusiasmado, él abrió los ojos bastante sorprendido, tras unos segundos en silencio reaccionó.
-¿Qué? ¿Casarte?
-¡Así es hermano! Mi Bella ya está lista para dar el paso…
-¿No será muy precipitado?- preguntó desconcertado y lo miré mal.
-¿Por qué lo dices?- rodó los ojos.
-¡No malpienses tío!
-Si no quieres que lo haga explícate…- dije cruzándome de brazos y suspiró.
-Es solo porque lleváis muy poco tiempo saliendo juntos… ¿No es mejor esperar unos meses?
-No veo la razón…- insistí.
-Estáis viviendo juntos ¿Por qué no compruebas que funcionáis como pareja antes de dar el paso?- chasqueé la lengua antes de contestar.
-Emmet, te diré algo…- asintió- Cuando encuentras a la persona correcta no es necesario esperar porque el corazón te dicta el camino a seguir…- me entrecerró los ojos.
-¿Acaso te volviste poeta?- se los rodé.
-¡Que gracioso!- solté una risa bastante sarcástica y me dio una palmada en el hombro sonriendo.
-No te enojes hermano, solo doy mi opinión.
-Lo sé…- suspiré- Pero lo que necesito es que te alegres por mí y no que me hagas dudar…- resopló algo apenado.
-No era mi intención…- me miró sonriente- Pero te verdad que me alegro por ti.
-Gracias…- tras darle otra palmada en la espalda, decidí dejarlo hasta aquí- Ahora voy a meterme en mi cueva…- reímos- Si surge algo me avisas…- me guiñó.
-¡Dalo por hecho!- me alejé a mi oficina bajo su atenta mirada, sabía que en el fondo lo entendería. Nada más llegar y tomar asiento llamé a seguridad.
-¿Señor Cullen?
-Buenos días…- ¿Por qué demonios no podía recordar los nombres?- Necesito que busques alguien de confianza para que vigile a mi mujer.
-¿Se refiere a un guardaespaldas?
-No…- tosí algo incómodo- Ella no debe saber que lleva vigilancia.
-Entiendo…- suspiró- Debido a mi experiencia no me parece la forma adecuada pero si usted insiste…
-Ella no lo querría de otra manera.
-De acuerdo, buscaré al mejor…- escuché sonido de papeles- Pero necesito toda la información que pueda darme de su mujer.
-Te mandaré un mensaje con todo lo necesario ahora mismo…- suspiré mientras apretaba el puente de mi nariz con los dedos- Lo más importante es que no debe enterarse.
-No se preocupe señor Cullen, así será.
-¡Bien! Eso es todo…- antes de colgar recordé- Por cierto… ¿Cuándo instalarán lo que pedí?
-Como a muy tardar hoy en la tarde.
-De acuerdo, que tenga un buen día…
-Lo mismo le digo señor Cullen…- tras colgar quedé más tranquilo, ahora podría tener a Bella a salvo de todos estos malditos locos que se habían empeñado en molestarnos… ¡Una buena noticia al fin! Una vez arreglado me puse con unos pendientes hasta que llamaron a la puerta y suspiré frustrado.
-¿Quién?- pregunté con algo de molestia.
-Soy yo Edward…- me levanté bastante extrañado, al abrir y ver su cara me temí lo peor.
-¿Ha ocurrido algo?- negó enseguida.
-Necesitamos hablar…- lo invité a entrar y nos sentamos en el sofá.
-¿Te apetece algo de tomar?
-No, gracias…- suspiró y esperé que empezara, algo me decía que era bastante importante para que viniera a buscarme a la oficina- ¿Recuerdas la conversación que tuvimos?- ¡Como para olvidarla!
-Si…- volvió a suspirar.
-Sue va a dejarlo…- sonreí.
-Me alegro por ti, ya te dije que solo era cuestión de hablarlo…- me interrumpió.
-¡Está embarazada!- dijo bastante feliz dejándome algo desconcertado- Vamos a ser padres, después de hablarlo y meditarlo hemos llegado a la conclusión que debe dejarlo…- asentí en acuerdo, al fin y al cabo en su estado no podría hacer "ciertas cosas"- Más adelante buscará algo diferente.
-Me parece bien…- dije sin más y me miró muy serio.
-¿No vas a decir nada más?- negué.
-No soy quién para juzgar a nadie, me alegro por vosotros…- sonreí y me devolvió la sonrisa en agradecimiento- No quiero que lo tomes a mal, pero no entiendo porque vienes a decírmelo a mí.
-¡Eso tiene fácil explicación! Ella lo ha querido así…- asentí.
-No hacía falta que te mandara, nos conocemos lo suficiente para haberme llamado o venido ella personalmente.
-Lo sé…- miró el reloj- Debe estar por llegar, quedamos en vernos aquí para hablar contigo...- ahora me cuadraba más.
-Y tú te has adelantado…- asintió.
-Necesitaba asegurarme que no había ningún problema antes que ella viniera, lo que menos quisiera es que se llevara un disgusto en su estado…- rodé los ojos con exageración.
-Me conoces lo suficiente para saber que no soy así…- volvió a suspirar.
-Puede que esté demasiado paranoico…- sonreí con algo de envidia, daría lo que fuera por estar en su situación- Pero hace tanto que no me siento así...- su mirada quedó perdida unos segundos, me imaginaba que en los recuerdos de su hijo fallecido.
-Seguramente estaría igual que tú…- negó.
-Y yo sería el papá más feliz del mundo…- sonreí- Aunque le va a costar dar ese salto por culpa del estúpido gilipollas…- dijo con odio en su voz y no pude evitar reír.
-Demasiado diría yo…- resoplé- Pero por suerte no será una molestia demasiado tiempo…- me entrecerró los ojos.
-¿No irás a matarlo verdad?- reí mientras negaba con la cabeza.
-No, aunque ganas no me faltan.
-Te entiendo perfectamente…- chasqueó la lengua- ¡Pero volviendo al tema en cuestión! ¿Tendrás algún problema con el hecho que Sue se vaya antes de terminar su contrato?
-Ninguno…- sonrió en agradecimiento y le devolví la sonrisa de igual modo.
-Gracias Edward…- en eso volvieron a llamar y Charlie se levantó a abrir, esta vez era ella así que me levanté para saludarla de 2 besos en la mejilla.
-Perdón por la demora…- nos volvimos a sentar, ellos lo hicieron muy juntos y dándose las manos- Pero he tenido un pequeño accidente…
-¿Te ha pasado algo querida?- preguntó Charlie preocupado y negó mientras le daba un ligero beso en los labios.
-Nada querido, pero la chica con la que tropecé se lastimó y me paré a curarla…- volvió a besarla.
-Esas cosas son las que más me gustan de ti…- tosí para llamar su atención, no me apetecía verlos dándose arrumacos y mucho menos cerca de mi hora de comer.
-¿Y bien?- insistí y ella se ruborizó completamente.
-Lo siento…- negué quitándole importancia.
-No es nada, solo quisiera saber que tienen que decirme antes de ir a comer…- abrió los ojos sorprendida.
-¿No comiste?
-Me entretuve con el trabajo hasta que llegó Charlie...- le dio una mirada algo rara antes de volverse a mí de nuevo.
-¿Quieres que salgamos a comer mientras hablamos?
-¿Ustedes no comieron?- se miraron y asintieron- Entonces iré después, ahora cuentéenme…- insté de nuevo y comenzaron a contarme sobre su relación, el bebé y el trabajo. Por mi parte no habría ninguna objeción como ya le había dicho a Charlie… Aunque deseaba con toda mi alma estar en su lugar… ¿Algún día Bella me diría que estaba embarazada? Ahora mismo teníamos la boda en puerta, ya después insistiría en tener hijos… Conforme se explicaban transmitían la misma felicidad que sentían… A pesar de sus diferencias, no estaba solo la edad si no también su posición social y trabajos… Ella había seguido "ejerciendo" a pesar de su relación, aun así él quería estar con ella y aceptaba ese hijo como propio… Yo no sabría qué hacer en su lugar ¡Agradecía haberme enamorado de alguien sin mucha experiencia! El sólo hecho de imaginarme al idiota de su ex tocándola ya me ponía bastante cabreado, si hubieran sido tantos como yo me volvería loco…
-Entonces… ¿Cómo lo ves Edward?- preguntaron al terminar y sonreí.
-Me parece perfecto…- me levanté para tomar su contrato y tras hacerle unas modificaciones se lo devolví firmado, a pesar de no haberse cumplido el tiempo le hice un cheque con el dinero correspondiente al pactado, ella me abrazó muy fuerte.
-¡Muchísimas gracias Edward! ¡No te imaginas como te lo agradezco!- tras separarse fue Charlie quien me dio un apretón de manos en agradecimiento.
-Sabía que podía contar contigo.
-Somos familia…- asintió orgulloso.
-Bella no podía haber encontrado nadie mejor…- se miraron de nuevo- Ya que hemos arreglado todo te dejamos para que vayas a comer…- suspiró- Yo debo notificar las buenas nuevas a mis hijas…- volvieron a besarse.
-¿Quieres que te acompañe?
-No querida, será mejor que lo haga a solas ¡Ya te las presentaré!
-Como quieras…- volvieron a prestarme atención.
-¡Adiós Edward!
-Nos veremos…- en cuanto quedé solo, tomé mis cosas y salí a ver si alguno de los chicos me acompañaba pero debido a la hora todos habían comido ya, así que no me quedó de otra que ir solo. Mientras esperaba la comida miré mi móvil y vi un par de mensajes de Bella ¡Mierda! No había podido contestar y ahora seguramente debía estar trabajando, suspiré con frustración, tendría que esperar… Además tenía curiosidad por saber cómo tomaría la noticia de su futura "tía"… Cuando se enteró de su trabajo no se lo tomó muy bien ¿Podría enfadarse por esto?
Mientras comía no dejé de darle vueltas al asunto, tras comer volví a mi trabajo y me enfrasqué en mis cosas hasta que vi que se acercaba la hora de su salida y fui a buscarla, al llegar a su puerta di 3 golpes antes de entrar.
-¡Hola preciosa! ¿Lista para irnos a casa? – nada más verme se golpeó la frente y la miré extrañado.
-¡Mierda!- le alcé una ceja y sus colores subieron de golpe.
-Es que olvidé decirte que teníamos que ir a cenar a casa de mamá…- me podía hacer una idea de para qué.
-¡Bien! No hay problema…- enseguida se levantó para recoger sus cosas y me percaté de las heridas en sus rodillas.
-¿Qué te ha pasado?- pregunté algo alterado y suspiró.
-Me caí…- resopló avergonzada- Pero no es nada…- dijo quitándole importancia pero no podía dejarla así, tras hacerla sentarse tomé su botiquín para curarla.
-Lamento no haber podido hablar o comer contigo pero estaba reunido…- me disculpé mientras lo hacía y me sonrió.
-No te preocupes, maté el tiempo viendo Evil…- suspiró un poco decaída- La novia del abuelo también estará…- traté de fingir sorpresa.
-¿Sue vendrá?- pregunté tratando que fuera ella por iniciativa propia quien me contara, asintió mientras sonreía- ¿Eso quiere decir que ya es oficial?- seguí insistiendo.
-Supongo…- dio otro suspiro bastante apagado y alcé la ceja esperando su "pero", como no llegaba insistí de nuevo.
-¿Y…?- tras poner el botiquín de vuelta en su sitio me senté junto a ella.
-Van a tener un hijo…- asentí.
-¿Eso es un problema para ti?
-No, estoy contenta de verlo feliz, pero me da miedo que le haga daño…- entendía su preocupación, la abracé muy fuerte.
-Voy a decirte algo que verás por ti misma después…- necesitaba que entendiera para aliviar su preocupación- Ella ama a Charlie como yo a ti.
-¿Te lo dijo ella?- preguntó curiosa y negué.
-No hace falta…- le guiñé- Solo con verla hablando de él o verlos juntos se nota…- besé ligeramente sus labios- ¿O no es lo mismo que nos pasa a nosotros?- pregunté tratando que lo entendiera mejor, entrelazó los dedos en mi cabello.
-Gracias Edward.
-No hay de qué…- tras un beso más intenso de la cuenta la obligué a separarse- Ahora será mejor irnos, después podrás agradecerme mejor…- dije de forma sugerente para que entendiera, todavía tenía una cita pendiente con la encimera… Ella sonrió del mismo modo.
-Tienes razón…- susurró mientras mordía mi labio antes de alejarse por su bolso para irnos, en cuanto llegamos, fui a abrirle la puerta y al bajarse me di cuenta que estaba nerviosa, así que la tomé fuertemente de la cintura para pegarla y susurrar en su oído.
-Te caerá bien…- asintió antes de avanzar hacia la puerta, durante el corto trayecto no paraba de suspirar con fuerza, en cuanto abrió el pequeño Jazz saltó sobre ella.
-¡Tía Bells!
-¡Hola Jazz! ¿Cómo estás?
-¡Bien!- se volvió a mí para darme la mano- Hola tío Ed.
-¡Hola pequeño!- saludé mientras le daba un apretón de manos y me rodó los ojos.
-Ya soy mayor…- se quejó y tras mirarnos entre nosotros tratamos de aguantar la risa- ¡Pero ahora quiero que conozcas a mi nueva abuelita!- gritó entusiasmado y no pude evitar alegrarme por ambos, sobre todo por ella, había entrado a formar parte de la mejor familia posible. Los seguí al salón, una vez en la puerta me di cuenta que se miraron de forma extraña ¿Acaso se conocían de antes? Pero no entendía en qué circunstancias o lugar… Para romper el tenso silencio me acerqué a saludar.
-Buenas noches…- mientras daba un beso en la mejilla a las chicas y un apretón a Jasper y Charlie no podía dejar de darle vueltas al asunto sin dejar de mirarla para que reaccionara de una vez…
BELLA
Cuando fijé mi vista en Edward frente a mí fue cuando caí en la cuenta que había quedado demasiado tiempo parada sin reaccionar ¡Dios! ¡Pensaría que era tonta o algo así! Enseguida puse una sonrisa en mi cara para acercarme a ella.
-Hola, soy Bella…- me dio una sonrisa bastante amable- Siento lo de antes pero no esperaba verte aquí...- hizo un gesto con su mano quitándole importancia.
-No te preocupes, me ha pasado lo mismo…- el abuelo nos miraba extrañado.
-¿Me he perdido algo?- negamos riendo.
-Encantada Bella, Sue…- se presentó, el abuelo la agarró de la cintura mientras me daba un beso en la mejilla y a su vez hacía lo mismo con ella- Me han hablado muy bien de ti.
-Lo mismo te digo…- al mirarse entre ellos pude ver lo que dijo Edward, reflejaban el mismo amor que sentíamos, eso me hizo pensar, seguramente su vida no había sido nada fácil y había salido adelante como había podido… Ahora era feliz junto al abuelo y viceversa… ¿Quién era yo para poner objeciones? En mi caso, si las pusieran por el pasado de Edward me importaría bien poco… Más concretamente nada… Lo amaba y no importaba nada más.
-¿Verdad que es guay tía Bells?- preguntó Jazz sacándome de mi ensimismamiento, su madre se recolgó de mi brazo sonriente ¿Cuándo había llegado junto a mí?
-¿No es adorable?- puso ojos soñadores y tanto Jazz como yo nos miramos negando- ¡Estoy tan feliz!
-Yo también…- el abuelo me sonrió agradeciendo y le guiñé.
-¡Por fin estamos felices con nuestras respectivas parejas!- gritó entusiasmada, mamá se acercó a nosotras y el abuelo le alzó una ceja, por su cara de nerviosismo me imaginaba que no sabía nada de Paul.
-Alice…- le dijo pero siguió ignorándola completamente.
-¡Oh vamos, mamá! ¡Debiste invitar a ese bombón tuyo para juntar a la familia al completo!- el abuelo agudizó su mirada pero ella siguió sin atender- A James se lo dije pero tenía una cita con el suyo y no podía venir…- suspiró- Para la próxima será…- terminó al fin, Jasper vino enseguida junto a ella.
-Mi amor… ¿Por qué no me acompañas a poner la mesa?- me soltó y se agarró a él.
-¡Por supuesto! ¡Vamos cariño!- nos guiñó a ambas y se alejó llevándose también al pequeño Jazz, que no paraba de quejarse porque prefería quedarse con nosotros.
-¿Tienes algo que contarme Renee?- mamá suspiró.
-Sé que debí hacerlo antes pero…- volvió a suspirar- Es tan reciente que prefería esperar.
-Ya…- chasqueó la lengua y se puso en plan papá- Sabes que me preocupo por ti.
-Lo sé y lo siento… Pero no tienes porqué…- miró a Edward, él se encontraba por detrás de mí- Seguramente lo conoces también…- el abuelo le alzó la ceja a Edward.
-¿Tú lo conoces? ¿Por qué no me dijiste?
-Porque no es cosa mía hacerlo…- dijo alzando los hombros, enseguida vino junto a mí y me agarró la cintura.
-Charlie, la única que debe contarte mi vida soy yo, nadie más.
-Si…- rodó los ojos- Pero no me gusta que me dejen al margen…- dijo apenado, mamá ella lo abrazó, Sue se alejó un poco para darles espacio.
-Lo sé y te quiero más por eso…- volvió a suspirar- Pero no ha sido por querer dejarte al margen simplemente quería esperar al sábado…- se separó abruptamente.
-¿Qué ocurre el sábado?- volvió a mirar a Edward y fue él quien contestó.
-He organizado una barbacoa en casa para celebrar nuestra pronta boda…- todas las miradas se centraron en mí y sonreí más que feliz- En la que todos están invitados…- asintió.
-Entiendo…- chasqueó la lengua de nuevo- Supongo que lo conoceré allí…- Edward volvió a mirar a mamá y ésta le asintió.
-Ya lo conoces…- le entrecerró los ojos- Es Paul…- abrió los ojos bastante sorprendido.
-¿Paul? ¡Pero es muy joven para ti!- tanto mamá como yo lo miramos con la ceja alzada pero fue Sue quien lo expresó.
-¿En serio Charlie? ¿Eso te parece importante?- se apenó demasiado.
-No es lo mismo mi amor…- se puso en arras.
-¿Cómo que no lo es? ¡Paul es casi de mi misma edad! Y ella es más joven que tú…- se acercó a ella pero se alejó.
-Tal vez me he precipitado cariño, no te alteres…- suspiró y decidí hablar yo ahora.
-No deberías alterarte…- le sonreí- Ya estamos acostumbradas a sus cabezonerías y comentarios fuera de lugar por sus celos de padre…- rió mientras que el abuelo me miraba mal.
-¿Cómo que cabezonerías? – rodé los ojos.
-Charlie, Bella tiene razón, a veces te pones demasiado protector…- rodó los ojos.
-Pero es porque las quiero demasiado…- ambas nos miramos y lo abrazamos a la vez.
-Nosotras a ti también…- dijimos a coro y quedamos unos segundos así hasta que Alice se nos echó encima y casi caemos.
-¿Por qué no me avisaron?- se quejó- ¡Abrazo familiar! ¡Eh! ¡Ustedes 2! ¡Vengan aquí ahora mismo!- no tardaron en unirse a nosotros, incluso Jasper y el pequeño Jazz…- ¡Se siente bien estar en familia!
-Muy bien…- susurró el abuelo, tras separarnos se agarró a Sue tal como Edward de mí y le dio un ligero beso en los labios- ¿Todo bien cariño?
-Más que bien…
-¡En ese caso pasemos a la mesa y empecemos a comer…!- la cena fue de lo más agradable, me cayó muy bien y tras saber de sus conocimientos supe cuál sería el mejor puesto para ella…
La noche terminó antes de darnos cuenta, aprovechando que el abuelo salió un momento al baño quise hablar con ella antes de irme…
-¿Sue podríamos…?- asintió y me acompañó al jardín, una vez fuera fui directa- No quiero andarme por las ramas…-suspiré- Pero dado que conozco su historia y sé que tu trabajo actual no es el más indicado para ti, me gustaría proponerte algo…
-¿Eso sería?
-Tenemos una recepcionista realmente mala…- puse cara de horror y reímos- Podría proponer que ocuparas su puesto, estoy convencida que con tus conocimientos estás más que cualificada…
-No sé…- dijo dudosa y tragué grueso antes de preguntar.
-¿Acaso no quieres dejarlo?- me miró algo molesta.
-Ya lo he hecho…- suspiré aliviada- Pero dado que Edward me ha pagado bien a pesar de irme antes de cumplir mi contrato, lo mejor es esperar que mi bebé nazca para ver que hago con mi vida…- me sentí algo idiota ¡Ni siquiera se me había pasado por la cabeza algo así!
-Lamento si te he molestado, yo solo…
-¡Nada de eso!- me interrumpió- Te agradezco tu preocupación, pero no tienes porqué…- dijo alzando los hombros y desviando su mirada al frente- Siempre he salido adelante y esta vez no será la excepción…- me dio una fugaz sonrisa antes de volver su mirada al frente- Eres tal cual me contó tu abuelo…- me sonrojé- Y me alegro que Edward te tenga en su vida.
-Me siento más que afortunada de tenerlo…- asintió.
-Así mismo me siento con Charlie…- volvió a sonreírme antes de volver su mirada al frente- Sé que sabes sobre mis andanzas y nuestra relación…- suspiró- Pero quiero que entiendas que hice lo que hice porque necesitaba el dinero…- soltó una risa algo sarcástica- No voy a negar que Charlie se ofreció a "mantenerme"…- otra risa sarcástica- Pero no soy una chica que le guste depender de los demás…- ahora me miró directamente- ¿No sé si lo entiendes?- asentí.
-Me pasa lo mismo…- sonrió.
-Entonces entenderás la razón por la que nunca quise dejarlo a pesar de la insistencia de tu abuelo, pero en mi defensa diré que fueron pocos y sólo cuando realmente lo necesitaba.
-Entiendo…
-¡Y lo más importante, siempre tomando precauciones!- no pude evitar sonrojarme, precisamente esa fue una de las cosas que pasaron por mi cabeza.
-Sue…- suspiré- No soy quién para juzgarte…- ahora fui yo quien miró al frente- Lamentablemente he desperdiciado años de mi vida a la sombra de un idiota que no hizo más que dañarme y romperme hasta que llegó Edward a mi vida…- se acercó, tomó mis manos entre las suyas y cuando la miré sonrió.
-Voy a decirte algo que negaré si me preguntan…- asentí curiosa- También has llegado a la de Edward para hacerlo feliz, antes de conocerte siempre andaba serio e irritable…- dijo seria mientras resoplaba- Sobre todo cuando lo acompañaba esa horrible mujer…- terminó poniendo cara de horror.
-¿Horrible mujer?- pregunté a pesar que me imaginaba quién podía ser, miró hacia la puerta antes de susurrar.
-Tanya…- asentí cansada.
-Es demasiado insistente…- rodó los ojos.
-¡Eso se le queda corto! Siempre ha estado obsesionada con él, si me preguntas te diré que se creía su dueña…- sonrió- Pero como has podido comprobar no es un hombre que se deje convencer de nada…- reí.
-Tienes razón.
-Cada vez que venía al Club nos miraba mal a todas…- rodó los ojos con exageración- A veces había razones de estar celosa…- me guiñó- Entenderás que dado su atractivo más de una trató de conquistarlo…- asentí, no podía culparlas por eso- Pero nunca ha mezclado trabajo y sexo…- me miró de reojo- Así que supongo que se conocieron en otro entorno…- tosí tratando de disimular mi nerviosismo.
-Algo así…- hubo algo de silencio antes que volviera a hablar.
-No tienes que contarme si no quieres… Pero hay algo que debes saber…- tras mirar de nuevo a la puerta susurró cerca de mi oído- Eres la única relación que le he conocido…- sonreí más que feliz, yo podría decir lo mismo- Y puedo asegurarte que…
-¿Qué hacen ahí?- nos interrumpió Edward mirándonos extrañado.
-Solo hablábamos…- contestó separándose de mí mientras me guiñaba y reí- Pero ya íbamos a entrar.
-¿Por qué será que no te creo?- rodó los ojos mientras se alejaba a la puerta.
-¡No tengo ni idea!- dijo como si nada, antes de entrar volvió a guiñarme bajo la atenta mirada de Edward, una vez solos me alzó una ceja.
-¿Vas a explicarme?- lo abracé.
-Solo nos estábamos conociendo…- besó ligeramente mis labios.
-¿Pudiste verlo? ¿Ya te sientes mejor?- asentí y sonrió.
-Lo he visto bastante bien…- nos dimos un beso más apasionado.
-Pero eso no explica que salieran aquí.
-Porque no quería hablar ciertas cosas frente a mamá.
-Ya… ¿Y?
-Nada…- alcé los hombros- Ahora me siento más tranquila…- sonrió de lado.
-Pues… ¿Qué te parece si nos despedimos y volvemos a casa?
-Me parece una idea maravillosa…- se acercó a darme un ligero muerdo en el labio dónde susurró-Tenemos una cita con la encimera…- lo miré extrañada.
-¿La encimera?- sin pararse a contestar me llevó dentro tras guiñarme el ojo, el abuelo y Sue estaban a punto de irse, así que tras despedirnos de todos volvimos a casa. En cuanto atravesamos la puerta me llevó a la cocina, cosa que me extrañó- ¿Tienes hambre?
-Así es…- le entrecerré los ojos pero me ignoró completamente mientras me acorralaba contra la encimera- Esta mañana quedé con ganas…- reí, ahora entendía lo de "la cita".
-¿En serio?- mordió el lóbulo de mi oreja consiguiendo que perdiera el control- ¡Edward!- gemí deseosa de sentirlo dentro de mí otra vez.
-Quiero disfrutarlo…- comenzó a desnudarme lento, demasiado… Tan solo me dejó quitarle la parte de arriba para poder acariciarlo mientras lo hacía, cuando me dispuse a sacar su miembro me cogió la mano- Después…- una vez desnuda me subió a la encimera y tras agacharse a la altura de mi intimidad me hizo alzar la piernas y abrirlas lo más que pude, tras darle una lamida susurró- Deliciosa…- siguió volviéndome loca con su lengua mientras sus manos vagaban traviesas por mi cuerpo hasta alcanzar mis pechos y comenzaron a jugar con mis pezones consiguiendo que soltara un fuerte gemido de placer al alcanzar mi orgasmo, a pesar de todo no paró y siguió en lo mismo pero bajó una de sus manos para penetrarme con sus hábiles dedos, esta vez el estallido fue más que increíble, quedé totalmente laxa mientras se levantaba y se colocaba sobre mí para besarme, sentir mi sabor en su boca era una sensación indescriptible- Ahora voy hacerte el amor Bella…- asentí perdida en las sensaciones de mi más reciente orgasmo, durante el mismo escuché como se desnudaba de cintura para abajo, a continuación me arrastró al borde en la encimera y tras apoyarse en una de las banquetas fue acercándome para introducirse en mi interior, con la perfecta visión de sus músculos marcados por la fuerza de moverme me deleité con su penetraciones cada vez más fuertes hasta que alcanzamos el orgasmo casi a la vez, tras sentarse en la misma banqueta quedé sentada sobre él sin romper nuestra unión- ¿Cómo te encuentras?- sonreí antes de darle un ligero muerdo en el labio.
-Demasiado bien…- sonrió sobre los mismos.
-Eso me complace…- pasé los brazos por sus hombros para besarlo con pasión.
-Te amo Edward.
-Como yo a ti…- volvimos a perdernos en el deseo pero esta vez fui yo quien comenzó a moverse a un ritmo marcado, dado mi escasa movilidad por el lugar me ayudó un poco con sus manos… Justo cuando estábamos a punto de alcanzarlo sonó mi teléfono.
-¡Mierda!- grité más que molesta y susurró.
-¡Déjalo!- sonreí.
-Puede esperar unos minutos…- dije al fin y tras volvernos a besar con pasión aceleramos el ritmo hasta que volvimos a alcanzar el clímax- Como sigamos así acabaré escocida…- rió con fuerza.
-Compraré crema por si acaso…- me guiñó y sonreí.
-Será lo mejor…- tras un corto beso señalé mi bolso- Ahora debería…- asintió y me ayudó a bajarme, sin molestarme en limpiarme o vestirme caminé hacia él y me extrañó ver que la llamada era de James cuando pude ver mí móvil, eso me preocupaba ¿Le habría pasado algo? No era propio de él llamarme a éstas horas, enseguida le marqué pero no lo cogía ¿Qué demonios? ¡Vamos cógelo!
-¿Ocurre algo?- susurró en mi oído abrazándome por detrás.
-Era James…
-¿Qué quería?- suspiré.
-No lo sé, le estoy marcando y no lo coge…- dije bastante frustrada mientras lo miraba preocupada.
-¿Crees que sea algo de gravedad?- negó.
-No lo creo…- tomó mi móvil y tras toquetearlo puso un mensaje de voz de James.
-Bella…- suspiró demasiado hondo- ¡Mierda! Esperaba que siguieras despierta, bueno ya ni modo hablaremos mañana…- su voz sonaba ahogada- Necesito…- otro suspiro- ¡Ahhh! Mejor mañana…- colgó, ambos nos quedamos mirando igual de perdidos… ¿A qué se debía su misteriosa llamada…?
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA SWAN*
