DAENERYS
Llevaban semanas viajando. Como habían acordado, desviaron su camino hacia Fuerte Terror, pero encontraron la fortaleza vacía. Los pajaritos de la araña habrán volado hasta aquí- Sugirió Tyrion. Jaime le contó que Tyrion se refería a Lord Varys, consejero de los rumores en Desmbarco del Rey, y que parecía saberlo absolutamente todo. También le contó que el día que mató a su padre, tanto Lord Varys como Jaime habían intentadao convencer a Aerys de que no permitiese entrar a Lord Tywin, pero los había desoído.
De cualquier modo, desandaron la ruta hasta volver al Camino Real. Dany envió a Jon en busca de los caballeros del Valle. Los demás continuaron la marcha sin descanso. Los primeros días fueron radiantes, pero a estos les siguieron otros encapotados, y luego, la lluvia. No los afectaba ni el viento ni el agua. La columna mantuvo el mismo paso hacia el Sur por el camino Real, y cada noche, Jaime y ella buscaban tiempo para los dos solos.
En una de esas noches encontraron al fin un nombre para los dragones. Dany quiso que llevasen los nombres de sus hermanos, así que dos de ellos llevarían sus nombres, Rhaegal y Viserion. Y el de color negro, el mayor de los tres, se llamaría Aegon, como Aegon el Conquistador, que instauró la dinastía Targaryen en Poniente.
Tyrion le había aconsejado que comenzase a adiestrar a las criaturas, para que se acostumbrasen a obedecer. Y Dany así lo hizo. Consiguió que siguiesen instrucciones sencillas, como hicieron en Invernalia con los lobos. Solo que también pudo enseñar a sus dragones a escupir fuego. Solo tenía que decir dracarys,una palabra en alto valyrio que significaba fuego.
Pero si las noches las pasaba así, La compañía tenía que seguir viajando. No tardaron en ver los rastros de la guerra por todas partes. En los sembrados crecían malas hierbas, espinas y arbustos, cuando debían verse grandes campos repletos de trigo. Apenas encontraron viajeros por el Camino Real, y los lobos gobernaban todo aquel mundo. Casi todos los animales eran lo suficientemente listos como para no acercarse, pero un jinete de la avanzadilla que había enviado Jaime vio como mataban a su caballo cuando desmontó para mear.
Ningún animal sería tan osado- Dijo Ser Barristan- Son demonios con piel de lobo enviados para castigarnos-
Este caballo debió de cometer pecados terribles- Replicó Tyrion.
Al día siguiente cruzaron el arroyo que marcaba los límites de las tierras que debían lealtad a Aguasdulces, que era a donde se dirigían para liberar el asedio. A medida que se acercaban al castillo, el mundo era cada vez más oscuro. Cabalgaron bajo cielos plomizos, junto a aguas pantanosas... A Dany le gustaba ver como sus tres dragones volaban sobre ellos, apareciendo y desapareciendo entre las nubes.
Finalmente, al subir una colina, divisaron Aguasdulces un día que el Sol se había aventurado a asomarse entre las nubes. El castillo de la casa Tully se alzaba en medio del río. La luz teñía de rojo los muros de piedra, que parecían altos y poderosos.
Los atacantes habían rodeado la fortaleza con tres campamentos. Jaime le explicó que el del norte lucía los pendones de la casa Frey. Era el más grande, pero también el más desordenado. Los otros dos mostraban el león rampante de la casa Lannister.
Decidieron levantar el campamento en esa misma colina, y aguardarían hasta el amanecer del día siguiente para parlamentar. Dany se sentó sobre la hierba húmeda, propia de la zona, para poder observar con calma el castillo. Cuando la noche se fue abriendo camino, pudo ver mejor los centenares de hogueras que se encendieron alrededor de Aguasdulces, hogueras que lanzaban al cielo columnas de humo. Tyrion y Jaime se sentaron junto a ella-
Parece que el Pez Negro tiene todo bajo control- Dijo Tyrion.
¿Es él quien resiste en el castillo?- Preguntó ella.
Eso parece. Lord Edmure fue echo prisionero en la Boda Roja, así que debe ser él-
Conocí al Pez Negro en el campamento de Robb- Intervino Dany- Fue bueno conmigo-
Lamento no poder decir lo mismo...- Respondió el mayor de los Lannister.
Fue antes de que mi hermano os derrotase en el Bosque Susurrante- Dijo la joven, burlona- Aún recuerdo como gruñías cuando fuiste hecho prisionero-
Oye mi Rugido- Sonrió Jaime- Maté a unos pocos norteños ese día...-
Espero que no tengas que matar a unos pocos Lannister mañana- Respondió ella.
No será necesario, ese blasón es de ser Daven, será fácil convencerle- Intervino Tyrion- En cuanto a los Frey...-
Walder Frey mató a Robb- Interrumpió Dany- Se hará justicia-
Hay muchos modos de hacer justicia, alteza- Respondió Tyrion- Vuestro padre y el mío habrían reducido a cenizas su hogar-
Yo no lo haré- La joven se puso en pie- Pero tampoco permitiré que su traición quede impune-
Sin esperar respuesta se marchó hacia su tienda.
A la mañana siguiente, enviaron un mensaje diciendo que los recibirían en la tienda de Daenerys. La joven sabía que acudirían- A los generales les gusta hablar- Le había dicho a Jaime- Además, querrán ver a los dragones, sentirán curiosidad-
Esa misma tarde se presentó el primero de los parlamentarios.
Ser Daven Lannister- Anunció Jaime, que había reconocido al hombre.
Un hombre de gran tamaño entró en la tienda. La barba y el pelo largos y de intenso color dorado le hacían parecer una bestia magnífica. Llevaba enfundada una conta de malla, con una piel de zorro sobre los hombros.
Jaime- Dijo el hombre- Por todos los dioses, es cierto, has traicionado a tu familia.
Yo no lo diría así, primo- Respondió Jaime- ¿Y esa barba? ¿te ha robado algún bandido la navaja de afeitar?-
Juré que no me cortaría el pelo hasta que vengara a mi padre- respondió ser Daven- Rickard Karstark lo asesinó en combate. Y ahora tú te unes a ellos ¿Cómo has podido?-
Disculpa, querido primo- Dijo Tyrion- Pero yo también estoy aquí. ¿No me saludas a mi también-
No será necesario- Intervino Dany- Odio interrumpir este reencuentro familiar, pero tendréis tiempo para saludaros como es debido después. Ser Daven, estamos aquí para discutir las condiciones de su rendición-
¿Rendición?- Rugió ser Daven- ¿Quien ha hablado de rendición?-
Mi señor, contamos con cuatro veces más hombres que vosotros- Dijo ella- Solo soy una niña que nada comprende del arte de la guerra, pero no me parece que tengáis muchas posibilidades-
No nos alzamos solos, mi señora- dijo Daven.
No os alzáis, punto- Respondió la joven- Levantad el asedio y uniros a nosotros, marchemos juntos a la capital-
¿Pretendéis que traicione a mi familia?- Rugió de nuevo el caballero.
Jamás os pediría eso- Replicó Dany- Lord Jaime y Lord Tyrion marchan conmigo, y más de veintemil valerosos guerreros de vuestra casa-
Mi lealtad está con Lord Tywin, y con el Trono de Hierro- A ser Davan comenzaba a temblarle la voz.
Dany vio que Tyrion dio un paso adelante.
Nosotros seguimos siendo leales a Roca Casterly y al Trono, primo- Dijo el Gnomo- Ser Jaime y Lady Daenerys se unan en matrimonio, las casas Lannister y Targaryen volverán a estar unidas-
Es... ¿Es eso cierto?- Preguntó ser Daven mirando a Jaime.
Sí, primo- Respondió el Lannister- Ya sabes que yo nunca me alzaría contra mi familia-
Los dragones hicieron notar que también estaban allí. El de color verde siseó y echó humo, y el negro escupió una pequeña llamarada. Ser Daven dio un paso atrás, visiblemente sorprendido.
Yo... Yo- Dijo intentando articular palabra- Necesito... Tiempo. ¿Me permitís discutirlo con mis generales... Alteza?-
Por supuesto. Pensad en lo que os hemos dicho- Respondió Dany, satisfecha al ver que ser Daven se había dirigido a ella como alteza- ¿Tendré vuestra respuesta por la mañana?-
La... La tendréis- Dijo ser Daven, que se giró para salir a trompicones de la tienda.
Cuando el caballero salió, ser Barristan, que aguardaba junto a Dany, tomó la palabra.
Se rendirán. Ser Daven tiene fama de buen guerrero, pero no parece tener el mismo temperamento-
Nunca ha sido muy despierto- Respondió Tyrion.
Parece tener buen corazón- Dijo Dany- Me inspira confianza-
La cortina que cerraba la tienda se abrió, dando paso a un guardia vestido del escarlata de los Lannister.
Alteza, ser Ryman Frey y su hijo ser Edwyn piden audiencia con vos- Dijo mirando a Dany.
Haced que pasen- Respondió Dany.
Pocos minutos después se presentaron ante la reina dragón dos hombres de aspecto muy distinto. Ser Ryman era un hombre muy pasado de peso, de aspecto desaliñado, cuya amplia papada evidenciaba una vida de excesos. Ser Edwyn sin embargo era alto y esbelto, de rostro pálido y ojos pequeños.
Ruego que disculpéis nuestro aspecto- Dijo ser Edwyn nada más entrar- Llevamos muchos meses de campaña-
No tiene la menor importancia, mi señor- Respondió Dany con voz suave.
Estoy seguro de que mi bisabuelo estaría encantado de recibir a una dama como vos en su salón para mostraros cortesía-
Dany no sabía si ser Edwyn pretendía mostrar cortesía, burlarse por la Boda Roja o simplemente amenazarla, pero ella pensó que esta última opción era la correcta.
Siento no tener en alta estima la hospitalidad de vuestro bisabuelo-
Es una lástima que os mostréis tan descortés- Respondió Ser Edwyn- Robb Stark sí que supo disfrutar de la velada-
Daenery sintió como despertaba el fuego en su interior.
Si tan interesantes son vuestras veladas os aconsejo que levantéis el sitio y volváis con vuestro señor en un plazo de tres días-
No puedo hacer...- Ser Edwyn no tuvo tiempo de terminar su frase.
Si pasado ese tiempo veo un solo Frey en Aguasdulces reduciré Los Gemelos a cenizas-
¿Me estáis amenazando?-
¿Vos créeis?- Dany se encogió de hombros- Dracarys-
Los dragones respondieron. Rhaegal siseó y echó humo, Viserion lanzó una dentellada, y Aegon escupió una llamarada que rozó la manga del jubón de ser Edwyn, prendiéndola al instante. El caballero se retorció por el suelo entre gritos y maldiciones, agitando el brazo mientras que su padre, ser Ryman, perdió el equilibrio y cayó de espaldas al suelo.
¡Jurásteis que tenía vuestro salvoconducto!- Aulló cuando al fin consiguió apagar las llamas.
¿Todos los Frey lloriquean tanto por un simple jubón chamuscado? Os compraré uno nuevo... Si levantáis el sitio. De lo contrario, Aegon os dará un beso más cálido- Arrugó la nariz- Os lo habéis hecho encima, que desagradable-
Jaime no pudo contener una carcajada.
Pagaréis cara vuestra arrogancia- dijo Edwyn, señalándola con el dedo- ¿Créeis que es difícil matar a un dragón?-
Más que a un Frey. Tres días, mi señor-
Ya había oscurecido cuando los Frey salieron del campamento. La noche prometía ser oscura, sin luna y sin estrellas, pero con un viento gélido que soplaba del norte. Las hogeras ardían por doquier como diminutas estrellas rojas dispersas entre la colina y el castillo.
Ser Barristan- dijo- convocad al consejo.
Dany se sentó entre cojines para aguardarlos, rodeada por sus dragones.
Creo que ha ido bien- Dijo cuando estuvieron todos reunidos-
El Frey se ha cagado- Dijo Tyrion- Literalmente-
La joven trató de obviar el comentario, aunque no pudo ocultar una ligera sonrisa.
Espero que Lannister y Frey capitulen. Si finalmente lo hacen, ser Jaime y ser Barristan iréis a parlamentar con ser Daven, quiero que se nos una. Cuando Jon regrese, marchará con los norteños a los Gemelos y sitiará la fortaleza. Lord Eddard siempre decía que el Norte recuerda, y nadie debería olvidarlo- Sonrió- Aunque claro, solo soy una niña que no comprende el arte de la guerra. ¿Qué opinan mis señores?-
Que sois la hermana de Rhaegar Targaryen- dijo ser Barristan con una sonrisa triste.
Sí- asintió Tyrion- y también una reina-
Tardaron una hora en ultimar todos los detalles. Al fin se marcharon todos y quedó sola con Jaime. Se sentaron juntos sobre los cojines, con una copa de vino en la mano.
¿Cómo era todo cuando reinaba mi padre?- preguntó Dany- Nunca me has hablado de eso-
Igual que ahora- Respondió Jaime- Pero con un rey loco. Bueno, ahora tenemos una reina loca- Dijo sonriendo.
No... Hablo enserio- frunció el ceño- Quiero saber la verdad-
¿Qué verdad?- el Lannister bebió un trago- vuestro padre reinó muchos años-
Bueno, él te nombró Guardia Real... ¿No? ¿por qué no me cuentas esa historia?-
Dany vio la duda asomar en los ojos de Jaime, y casi pudo imaginarse el por qué.
Creo que ya te conté alguna vez el honor que suponía ser el Guardia Real más joven de...-
Jaime, sé cuando me mientes- Le miró a los ojos- cuéntame la verdad-
No te gustaría oír la verdad- dijo el Lannister.
Menos me gusta la mentira-
Sabes tan bien como yo- gruñó Jaime- Me incorporé a la Guardia Real por amor, claro. ¿Contenta?-
No- protestó la joven- Eso ya lo sabía. Quiero que me lo cuentes todo-
¿Todo?... Es una larga historia-
No tengo ninguna prisa-
Se acomodó en su asiento y sirvió otras dos copas de vino, preparada para escuchar una historia interesante.
Te he hablado alguna vez de mi hermana ¿No?-
No mucho, pero he oído rumores-
Todos son ciertos-
Dany no era tonta. Sabía la relación que Jaime tenía con su hermana, y no le importaba en absoluto. Ella misma se habría casado con su hermano si no hubiese habido una rebelión.
Cersei y yo estábamos muy unidos, desde pequeños. Cuando cumplimos once años yo dejé Roca Casterly para servir como escudero de Sumner Crackehall y Cersei se marchó a la Corte con mi padre. Quiso casarla con tu hermano, con Rhaegar, pero tu padre no lo permitió. Cuando a mi me nombraron caballero lo primero que hice fue...
Espera- le interrumpió Dany- Nunca me has contado como te nombraron caballero-
¿De verdad te interesa eso?-
La joven asintió. Le encantaba escuchar historias, más aún si Jaime aparecía en ellas.
Fue tras la batalla contra la Hermandad del Bosque Real. Tu padre envió a la Guardia Real y algunos caballeros y escuderos más para acabar con la banda. Sumner y yo estábamos entre ellos. Ser Barristan también estuvo-
¿De veras?-
Sí, mató a Simon Toyne, el líder de la banda, y ser Arthur al Caballero Sonriente-
¿Quien era el Caballero Sonriente?-
¿Tampoco conoces al Caballero Sonriete?- Bufó Jaime- Parece que Lord Eddard no era muy dado a los cuentos. Era el Gregor Clegane de la época, yo llegué a cruzar espadas con él-
También lo has hecho con el Gregor Clegane de esta época- apuntó la joven- entonces ¿cómo te nombraron caballero?-
Fue Arthur Dayne quien lo hizo, por mi ''arrojo y valor en la batalla''-
Dany había escuchado hablar a Ned de Arthur Dayne. Dijo que era el mejor caballero con el que se había enfrentado, y que le habría matado de no haber sido por Howland Reed.
Y entonces decidiste unirte a la Guardia Real-
No, fue después, en Desembarco del Rey- Jaime bebió un largo trago, como preparándose para lo que venía- Cersei me contó que mi padre quería casarme con Lysa Tully. Yo no quería casarme con nadie, bueno, con nadie salvo con Cersei, así que a ella se le ocurrió que vistiese el blanco. Ya sabes, los caballeros de la Guardia Real no pueden tomar esposa-
Y... ¿Tu padre lo permitió?-
No, claro que no- Respondió Jaime- Le dije a mi hermana que nunca lo permitiría, pero ella me dijo que Aerys no le iba a preguntar. También le pregunté por Roca Casterly, pero ella me terminó de convencer esa noche...-
¿Y qué pasó entonces? ¿Qué dijo tu padre?-
Te lo puedes imaginar. Pero eso no fue lo peor. Mi padre abandonó Desembarco del Rey y se llevó a Cersei. Yo me quedé allí sólo-
Cuando Jaime terminó, Dany se tomó unos instantes para reflexionar.
Entonces, ¿tu padre era mano del rey cuando entraste en la Guardia Real?-
Sí, y llevaba siéndolo desde muchos años antes-
¿Y quien ocupó su lugar?-
Hombres de poca valía. Las manos ascendieron y cayeron muy rápido. La última fue Rossart...-
Al que mataste-
Jaime asintió.
Entonces todo eso ocurrió... ¿Por amor?-
Sí. Todo lo hice para estar con Cersei-
Daenerys vio el rostro abatido de Jaime. Intentó descifrar lo que se ocultaba detrás de esa mirada apagada. ¿Será porque la echa de menos? ¿estará enamorado de ella?
¿Aún te duele?- Preguntó temiendo la respuesta-
No me arrepiento de lo que hice- Respondió el Lannister- Pero tampoco me arrepiento de lo que estoy haciendo ahora. Siempre he sido más de actuar que de pensar-
Como un león- Pensó Dany- Entonces... ¿Sigues enamorado de tu hermana?-
Jaime sonrió.
¿Estaría aquí si tuviese alguna duda de lo que hago?-
Dany quedó muda, sin saber qué decir. Jaime la abrazó con su brazo derecho y la besó, como tantas veces había hecho. Y con ese beso se llevó todas las dudas que pudiesen quedar.
