Día siete: "Otra vez, Ladybug piensa que Chat solo sabe decir tonterías… aunque, tampoco era un disparate del todo."

Ladybug y Queen Bee


—Por todos los cielos... —suspira Ladybug, mientras Chloé corre a transformarse en Queen Bee. La emoción de la rubia al verlos a ambos, tanto a Chat Noir como a la misma Lady, con su caja miraculous, tal como la de una niña que recibe un regalo en navidad, hace replantearse a la heroína de París si ha tomado la decisión correcta otra vez.

—Oh, vamos —canturrea el de mallas negras*, con cierta insinuación en su voz, que confunde a la azabache.

—¿Qué?

—Ella te agrada —se burla Chat, aprovechando que la chica en cuestión no puede oírlos. Quien se indigna es Marinette, y no Ladybug, ya que la heroína no tiene nada personal con Chloé, pero como su forma civil… Decir que eran solo "riñas" no bastaba para describir lo mal que se podían llevar estas dos personas.

Aun así, como Ladybug…

¡No, no, no! ¡Era un NO definitivo! Chat otra vez deliraba en un mundo de fantasía, uno en donde todos se trenzan el pelo entre sí y Queen Bee y Ladybug hacen pulseras de la amistad. ¿Agradarle Chloé Bourgeois? ¡Bueno, era cierto que le caía mejor que Lila, mil veces mejor, pero eso no significaba nada!

El día que a ella le cayera en gracia la rubia, tendría que admitir a Chat que a veces sí caía en sus encantos... ¡Ja, como si eso fuese a pasar!

Asi que, riéndose irónica del comentario de su compañero, dejó el tema a un lado y se centró en el akuma.

Aunque, en medio de la batalla, cuando las cosas se complicaron y Chat Noir se veía en desventaja de combatir ya que al usar el cataclismo una vez y haber fallado el plan inicial, se comenzaría a destransformar. El héroe gatuno ya no contaba en la ecuación, ahora quedaban ellas dos.

Para sorpresa de Ladybug, Queen Bee la salvó de un ataque y luego apartó, para comentarle del plan que se le había ocurrido. Era una idea muy buena, sería muy tonto de su parte no hacerle caso. Entonces lo ejecutaron, trabajando como equipo.

Cuando Chat Noir volvió a la batalla, presenció el final.

—¡Ladybug! —le gritó la rubia, llamándole la atención luego de quitarle el objeto donde se hallaba el akuma, luego de inhabilitar al oponente con sus poderes. La azabache hizo lo suyo, purificando a la mariposa, que una vez negra, ahora era tan blanca que rozaba la transparencia.

Ambas festejaron, y Chat se acercó a ellas. Queen Bee se dirigía a la persona akumatizada, quien no entendía qué ocurría, cuando Ladybug la llamó.

—Oh, sí, el miraculous...

—Chloé —interrumpió antes de que volviera a su forma civil. La chica la miró, parpadeó antes de entender por qué tenía el puño extendido hacia ella. Luego sonrió con la misma emoción que antes, y chocó su puño con el de su heroína favorita.

Cuando se alejó de ellos, Chat le dedicó una sonrisa presumida a su lady.

—¿Qué?

—Ella te agrada, admítelo.

Ladybug sonrió de costado ante la insistencia de su compañero. Antes de que pudiera decir algo, su miraculous sonó, advirtiendo que se acababa su tiempo.

—Tú encárgate de pedirle el miraculous, nos vemos —se despidió*.

El rubio negó con la cabeza, resignado y divertido. A pesar de que ella lo negaba o no le concedería la razón, sabía que tenía la razón. Luego miró a Chloé, antes de acercarse.

Tal vez él tenía sus propias fantasías, pero el que sus dos chicas importantes se llevaran bien, no estaba tan lejos de ser realidad.


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*: Me encanta decir que lleva mallas jajsjaja, le da un tono distinto que a decir traje.

*: A pesar de que es Ladybug quien se encarga de llevar y entregar los miraculous, me gusta pensar que en mi fanfics, ella confía en Chat :(

No niegO ni afirmo que casi lloro mientras escribía este oneshot (sí, porque drabble no es, me pasé del límite por 59 palabras), porque recordÉ QUE CHLOÉ YA NO ES QUEEN BEE DIOS ESTOY LLORANDO. Cosas que no les voy a perdonar nunca a Tomas, ni a Marinette: Que Chloé ya no sea superheroe.

Honestamente, no habrá mejor que ella. Lo dije.