CAPÍTULO 21

EDWARD

Cuando los chicos me llamaron para quedar con ellos no podía creerlo, habían pasado unos años desde que no los veía. Estuvimos comiendo juntos y cuando supe con quién iban a reunirse no dudé en unirme a ellos, sonreí ampliamente ¡Debía ser mi día de suerte! Yo pensando que iba a estar toda la noche esperándola en aquel deprimente lugar y sin embargo aquí estaba, con ellos esperando que llegaran Sam y Bella ¡Estaba deseando ver la cara de éste cuando me viera!

-Entonces Edward… ¿Tu novia también viene?- asentí orgulloso.

-Así es, viene con su amigo Sam…- les guiñé- Vuestro futuro socio…- me miraron extrañados.

-Creía que la chica que lo acompañaba era su novia…- le entrecerré los ojos.

-¿Él dijo eso?- negó.

-No lo dijo directamente, pero por la forma de hablar de ella lo supusimos…- Patrick y Jean se miraron entre ellos asintiendo y alzaron los hombros.

-¡Pues no es su novia! Son amigos nada más…- enfaticé en lo último.

-¡Mira! ¡Ahí está Sam!- lo observé venir muy sonriente hasta que llegó donde me encontraba y me miró de forma acusatoria.

-¿Qué haces tú aquí? Bells no me dijo que para venir ella tenías que venir tú también…- rodé los ojos.

-Ella no lo sabe, ellos son amigos míos…- señalé a Patrick y Jean- Me comentaron hoy en nuestra comida que se reunirían contigo y me invitaron a unirme…– le sonreí con ironía- Cuando se enteraron que mi novia también vendría les pareció lo mejor…- asintió a regañadientes y de mala gana, pero como estaban sus socios de mi parte tuvo que joderse.

-Está bien, vayamos al bar y diré en recepción que cuando llegue Bella la manden para allá…- se acercó al mostrador y lo esperamos.

-¿Ves cómo se ha puesto todo territorial?- suspiré bastante molesto.

-Lo sé, pero Bella se niega a verlo…- me acerqué a susurrar- Antes de conocerla mejor lo escuché decirle a su hermano que la quería…- abrieron los ojos sorprendidos- Pero no he querido decirle nada...

-¡Vaya! ¡Tu novia debe ser una belleza!- asentí bastante orgulloso- ¡Estoy deseando verla!

-¡Yo también!- sonreí.

-Solo espero no babeéis como estoy acostumbrado…- me alzaron una ceja y les rodé los ojos- ¡No me hace ninguna gracia!- se echaron a reír.

-¡Bien caballeros! Vayamos tomando algo en lo que llega Bella…- insistió Sam antes de mirar su reloj- La cité a las 19.30 por lo que quedan unos 15 minutos para que llegue…- nos dirigimos al bar donde pedí mi whisky solo con hielo, los demás pidieron lo suyo y estuvimos charlando de los negocios que querían llevar a cabo hasta que uno de ellos casi gritó mirando hacia la puerta.

-¡Joder tío! ¡Una castaña impresionante viene directa para acá!- al girarme me encontré a mi Bella con una sonrisa tan amplia como la mía, el vestido que llevaba le quedaba de infarto. No podía negar que Sam tenía muy buen gusto, como preveía quedaron ensimismados al verla mientras que Sam le sonreía ¡Maldito hijo de puta! ¡Sus sonrisas son todas mías! Me adelanté abriendo mis brazos para encontrarla.

-¡Edward!- le di un caluroso beso antes de soltarla- ¿Qué haces aquí?- se veía bastante feliz de verme.

-¡Pues que más!- sonreí de lado- Los socios que tenían reunión con Sam eran los amigos de los que te hablé ¿Recuerdas?- abrió los ojos sorprendida.

-¿En serio? ¡Qué casualidad!- la cogí de la cintura para acercarla a ellos.

-Bella, ellos son Patrick y Jean…- les dio 2 besos a ambos.

-Encantada…- luego se acercó a saludar a Sam que no se molestaba en disimular que le gustaba Bella ¡Maldito!- ¡Hola Sam!

-Hola Bella, de nuevo gracias por ser mi apoyo en los momentos más difíciles…- dijo besando su mano ¡Cabrón! Lo fulminé con la mirada pero me ignoró vilmente y mis amigos rieron entre dientes, dándome los pulgares hacia arriba para que supiera que la aprobaban, lo malo es que miraron su trasero más tiempo del necesario.

-No tiene importancia, tu harías lo mismo por mí…- asintió y me acerqué a ella de nuevo.

-¿Quieres tomar algo princesa?

-Tomaré después de cenar…- asentí en acuerdo, de todas maneras ya mismo pasaríamos al comedor.

-Así que tú eres la chica que ha conseguido retirarlo del mercado…- dijo Jean señalándome.

-Eso parece…– me sonrió y le correspondí.

-Como podéis ver…- sonreí ampliamente mientras la agarraba de la cintura- Estoy más que cubierto con mi chica…- les guiñé el ojo, sonrieron en acuerdo y Sam rodó los ojos exasperado ¡Me encantaba sacarlo de quicio! ¡Jódete imbécil!

Enseguida nos llamaron para entrar al comedor, seguimos a la mesera que no nos quitaba los ojos de encima a ninguno, yo llevaba a Bells pegada a mí para que todos supieran que era mía. Mientras íbamos hacia nuestra mesa pude percatarme que era el centro de atención de todos los hombres presentes ¿Acaso no veían lo obvio? La pegué a mí todo lo que pude para dejárselo bien claro, tanto Patrick como Jean se reían de mí ¡Me importaba una mierda!

Nos sentamos a la mesa y ordenamos las bebidas mientras charlábamos de negocios, Bella se veía muy puesta en todo el tema, entre ella y Sam consiguieron deslumbrar a ambos. Cuando hicimos los pedidos Bella se retiró un momento para ir al baño y me vi tentado de seguirla pero no se vería muy bien en un lugar como éste… Cuando se hubo alejado los chicos empezaron a silbar.

-Ahora entendemos que no quieras más ¡Está que se sale!

-¡Si tío, está muy buena!- asentí en acuerdo.

-¡Y es toda mía!- exclamé más que orgulloso.

-¡De momento Cullen!- saltó Sam y lo miré mal.

-¡No es momento de tonterías! Bells y yo estamos muy bien…- rodó los ojos.

-Lo que digas, el tiempo lo dirá…- tuve que apretar la mesa para no golpear su linda cara ¡Imbécil!

-Pues… ¡Qué buen tiempo hace por aquí! ¿Verdad?- trató Jean de romper la tensión y desviar el tema.

-Si claro…- le seguí la corriente para no discutir con el idiota.

-¿Tiene hermanas?- preguntó ahora Jean y no pude evitar reír.

-No, solo 2 hermanos que son un dolor en el culo para mí…- suspiré y sonrieron de lado.

-Alguien a quién no conquista el gran Edward Cullen…- se miraron entre ellos antes de volver su vista a mí- Tenemos que conocerlos.

-Podemos desayunar un día en su cafetería, así conoceréis al mayor y si Bella le dice a Seth también vendrá…- asintieron.

-¡Es una pena que no tenga una hermana! ¡Está muy, pero que muy…- me guiñó el ojo antes de terminar-…buena!

-Hermana no pero tiene una íntima amiga que se dice su gemela…- les guiñé- También está muy bien, solo que está…- antes de terminar lo hizo Sam por mí.

-¡Loca!- se puso muy serio mirando a ambos- Y si sabes lo que es mejor para ti mantente alejado de ella…- puso cara de horror- ¡Se pega como una lapa!- asentí en acuerdo.

-Es una pena, aunque me gustaría conocerla de todas formas. Si está tan buena como ella no me importaría echarle un buen polvo…- Sam resopló y reí.

-¡No te rías Cullen! A Bells no le haría ninguna gracia ver como ofreces a su amiga…- me dio una sonrisa malévola ¡Maldito cabrón!

-¡No me reía por eso y lo sabes! Es porque conociendo a Alice…

-¿Qué pasa con Alice?- ¡Mierda! Preguntó Bella justo detrás de mí y no sabía si volverme o no ¿Cuánto habría escuchado?

-Edward nos comentaba que se parece mucho a ti…- dijo Jean y le sonreí en agradecimiento...

-¿En serio?- me volví y por suerte estaba sonriendo- Pues lamento deciros que ahora mismo se encuentra fuera de mercado…- abrí los ojos bastante sorprendido ¿El idiota estaría saliendo con ella?

-¿Desde cuándo?- ella puso una mano en mi pecho y sonrió.

-Desde que Jasper le pidió una cita…- me quedé más sorprendido si cabe ¿Era en serio? ¿El mismo Jasper que yo conocía?- Está muy ilusionada, así que no creo que sea posible… – ahora les sonrió a ellos y ambos se removieron incómodos, tosiendo ¡Me daba a mí que se les había puesto dura!

-Señores, señorita si están listos tomaré sus pedidos… – preguntó el camarero de nuevo ¿Por qué demonios tenía que mirarla así? ¡Sin propina lo iba a dejar para que aprendiera la lección!

-Si será lo mejor…- añadió Patrick dándome una mirada de disculpa, Jean sonrió y alzó los hombros en disculpa.

Hicimos nuestros pedidos y seguimos la conversación sobre los negocios, en la que Bella era la voz dominante ¡Me estaba poniendo duro solo de escucharla! Con razón la quería a ella, los tenía a ambos metidos en el bolsillo, consiguieron llegar a un acuerdo que les venía bien a todos y quedaron en firmar por la mañana ¡Mi chica era genial! No solo era hermosa también muy inteligente.

-¿Edward?- me giré hacia la voz femenina que me llamaba y… ¿Quién era? La recordaba vagamente, seguramente de algún polvo pero su nombre… ¡Ni idea!

-¿Si?- pregunté al fin con desconcierto, al ver mi reacción se sonrojó un poco.

-Lo siento, no quería molestar… Solo pasaba por aquí, te vi y pensé que te gustaría saludarme…- ¿En serio? ¡Pobre ilusa! Bells me dio un codazo en el costado para que hiciera algo, la chica se veía súper incómoda.

-Sí, hola…- me levanté a darle 2 besos esperando que me dijera su nombre.

-Ann…- ¡Gracias dios!- Nos conocimos en una fiesta, pero por lo que veo no me recuerdas…- dijo bastante decepcionada y traté de ser lo más cortés posible.

-Suelo asistir a muchas fiestas y siempre me olvido de las caras…- los chicos reían de mi mal trago, sobre todo Sam ¡Cabrón! ¡Lo que daría por que Tanya estuviera aquí!

-Bella, encantada…- se levantó a saludarla- Soy la novia de Edward…- Ann se sonrojó más todavía y se puso nerviosa ¡Bien! Ahora sabría cómo me sentía.

-Encantada también… Yo debo... Solo... No quería… Mi intención no era... ¡Adiós!- comenzó a balbucear antes de retirarse rápidamente por el pasillo y todos en la mesa empezaron a reír.

-¡Tío! ¡Has estado genial! Esa labia que tenías era estupenda…- dijo de forma irónica y le rodé los ojos.

-¡Ja, Ja! ¡Qué gracioso Jean! ¿Acaso tú recuerdas los nombres de todas con las que echas un polvo?

-No, pero las caras si y tú…- me señaló con el dedo bastante sonriente- No recordabas ni lo uno ni lo otro.

-Tienes razón… Si no me lo hubiera dicho ni lo recordaría…- Bells me dio otro codazo en el costado.

-¡Eso ha sido muy grosero Edward!- me reprendió, al mirarla no se veía muy contenta que digamos- La chica se veía demasiado ilusionada…– me miró de forma acusatoria- Espero que no le mintieras para llevártela a la cama…– ¿qué? Abrí los ojos entre asombrado y horrorizado.

-Nena…- dije algo molesto- Nunca lo he necesitado…- rodó los ojos y sonreí- Ellas se me ofrecen sin tener que decir nada…- le besé la nariz tratando de desviar el tema.

-No me gustan esos comentarios Edward y espero que no los vuelvas a hacer en mi presencia…- dijo bastante seria y enfadada ¡Mierda! Le pasé el brazo por los hombros y la abracé besando el tope de su cabeza.

-¡Está bien princesa! Lo siento, eso estuvo fuera de lugar…- me disculpé y me besó en los labios.

-De acuerdo, que no se vuelva a repetir.

-¡Vaya! ¡Te han domado del todo!- exclamó Jean y sonreí- ¡Si no lo estuviéramos viendo no lo creeríamos!

-¡Si tío!- lo secundó Patrick mientras nos echaba una foto con su móvil- ¡Voy a colgarlo en Facebook ahora mismo!- se levantaron ambos poniéndose detrás nuestra y haciéndonos un selfie con los 4, después me pidieron fotos con Bella y se puso Sam también. En último momento ella nos la hizo a los 4 juntos- ¡Ya empiezan a opinar!- miró un momento el móvil pero no dijo nada- ¡Bueno! Ya que hemos terminado de cenar ¿Os apetece una copa antes de retirarnos?- preguntó cambiando de tema sin decir nada más, raro, pero ya le preguntaría después.

-Os lo agradezco pero estoy cansada y necesito ir a casa…- me miró- Pero podéis ir vosotros si queréis…- ¡Joder! ¡Moría por llevarla a casa y hacerle el amor de mil formas! Pero por otro lado ellos estarían solo unos días, debió intuir mi debate mental que se acercó a susurrar- Ve con ellos, nuestra velada la podemos dejar para otro día… – besó mi mejilla y se levantó a despedirse de todos- ¡Me alegro de haber venido! Supongo que nos veremos en otra ocasión… – se despidieron de besos y la acompañé a la puerta donde la esperaban con el coche listo.

-Te echaré de menos…- me quejé y alzó una ceja.

-Puedes venir cuando termines…- le sonreí ampliamente- Eso si no terminan muy tarde, aunque sea solo a dormir…- aclaró y la volví a besar.

-¡Excelente idea! Lo haré o no dormiré nada esta noche sólo en mi cama…- volví a quejarme y volvió a reír.

-Entonces nos vemos después…- tras un caluroso beso de despedida se montó en el coche y se fue. Entonces volví al interior con los chicos.

-¿Dónde vamos ahora?- no lo pensé, lo mejor era ir al pub de siempre, por el camino les mandaría un mensaje a Jake y Riley por si estaban ya allí o decidían unirse a nosotros.

-Al pub Millenium ¡Es el mejor de aquí!

-¡Pues vamos! ¡Estoy deseando ver el mercado!- exclamó emocionado mientras me guiñaba un ojo.

-Yo también estoy deseando probar alguna preciosa chica siatelita…- rodé los ojos.

-¡Como si no lo hubieras hecho ya!- rió más fuerte.

-Sí, pero tú me entiendes…- dijo alzando ambas cejas a la vez.

-Iré con vosotros también, necesito tomar algo y relajarme…- agregó Sam… Estuve tentado a decirle que eso me sonaba a sexo pero debido a la tensión entre nosotros decidí dejarlo estar.

-Pues… ¿A qué esperamos? ¡Vamos para allá!- fuimos cada uno a su auto y quedamos en vernos allí, llegué el primero y los esperé cerca de la entrada donde el chico amigo de Bella empezó a charlar conmigo.

-¿Viene Bells hoy señor Cullen?

-Puedes llamarme Edward, ya que eres tan amigo de mi novia…- recalqué la palabra novia ¡Si lo sé! Era exagerado, pero lo necesitaba…

-Lo sé…- suspiró- Es un tipo con suerte…- asentí más que orgulloso- ¿Sabes? Después de lo ocurrido con Alec, nunca mostró interés en ningún hombre y puedo asegurarte que no era por falta de ellos…- volví a asentir- Hasta ahora…- me sonrió- Espero que les vaya bien y sepa valorarla…- al final resultó ser buen tío.

-Puedes estar tranquilo que sé perfectamente lo que vale…- le sonreí yo ahora- No pienso perderla por nada.

-¡Eso habrá que verlo Cullen!- gritó Sam tras de mí, al volverme vi que los demás estaban también allí y reían.

-¡Te apuesto lo que quieras!- dije algo alterado- ¡Bella será mi esposa más pronto que tarde!- todos quedaron boquiabiertos.

-¿Qué? ¿Estás hablando de matrimonio? ¡Edward, estás más que cazado!- bromeó Jean.

-Sí ¡Es increíble! Pero mucho mejor para los demás…- rieron ambos.

-Ahora mismo no me interesa nadie más que mi Bella…- que me esperaba en casa.

-¡Dejemos la charla y vayamos dentro! Quiero tomar algo, buscar un buen polvo y dormir que mañana hay que madrugar…- dijo divertido y reí con ellos. Tras despedirnos de Aro entramos y fuimos junto a Jake y Riley que también se alegraron de verlos, tras saludarse tomamos asiento y pedimos unas copas. Sam al principio estuvo algo tenso pero conforme conversábamos se fue abriendo aunque sin dejar de mantener las distancias. Al cabo de una hora se acercaron un grupo de chicas necesitadas de amor y se fueron con ellos, solo quedamos Riley y yo.

-Deberías haberte ido con aquella morena…- dije señalando el lugar por el que se había ido y resopló.

-No quiero más sexo sin sentimientos Edward…- asentí, lo entendía a la perfección. Desde que Bella entró en mi vida el sexo era mucho mejor, más que nada por nuestros mutuos sentimientos.

-En eso tienes razón, el sexo con amor es lo mejor.

-Sí…- suspiró- Espero encontrarlo pronto o mis bolas se pondrán azules…- dijo entre serio y divertido y comenzamos a reír.

-¡Ya verás como sí!- le guiñé- Hablando de amor… ¿Y Lauren? ¿No crees que pueda volver a florecer vuestro amor?

-Edward…- chasqueó la lengua- Ahora es lesbiana…- ¡mierda! No lo recordaba- Así que totalmente descartada…- asentí.

-Aunque si le recuerdas lo bien que lo pasabais juntos tal vez…

-¡Edward para!- gritó algo ¿molesto?- Lauren no me interesa… – suspiré tratando de alejar de mi mente la chica que sí lo hacía.

-¡De acuerdo!- estuvimos un rato más conversando de nuestras cosas hasta que terminé mi whisky y decidí irme en busca de Bells- Yo ya me voy…- me levanté y él hizo lo mismo.

-Yo también, así descanso un poco…- salimos en busca de nuestros respectivos autos y nos despedimos antes de llegar al mío que se hallaba un poco más allá. Cuando llegué el lugar donde vivía Bells fui directo al estudio, en la puerta ya estaban de nuevo Collin y Cayo, los saludé de pasada y entré con ansias de verla ¡Ojalá estuviera despierta y ansiosa como yo!

Cuando entré en la habitación la vi enroscada entre las sábanas, por lo poco que podía ver no creía que llevara mucha ropa encima, me relamí los labios ¡Bien, menos trabajo para mí! Me desnudé antes de meterme en la cama tras ella, me pegué por detrás y comencé a acariciar su costado hasta que alcancé sus pechos, un gemido escapó de sus labios a la vez que se ponía boca arriba, en ese momento quité las sábanas ¡Estaba totalmente desnuda! Comencé a besarla y pasar mi lengua por todos sitios mientras sus gemidos iban aumentando conforme iba despertando.

-¡Edward!- gimió y la besé con desesperación, comenzamos a dar vueltas tocando todo a nuestro alcance, cuando la sentí lista la penetré de golpe y no tardamos mucho en alcanzar el orgasmo- ¡Esa fue una buena forma de despertarme!

-Sí…- la besé- Pero para el próximo te consentiré más…- rió- Este ha sido demasiado rápido, no podía esperar más…- me quejé y sonrió.

-Yo deseaba que lo hicieras…- se puso sobre mi pecho y comenzó a acariciar mi torso mientras yo enroscaba su pelo- ¿Cómo fue tu rato de chicos?

-Bien, pero te echaba de menos…- rió más fuerte.

-Edward, si apenas fueron unas horas… ¿Cómo podrías echarme de menos?

-Sinceramente te necesitaba como barrera…- alzó la cabeza y me entrecerró los ojos- Ya sabes, las chicas se arrojaban sobre mí y necesitaba mantenerlas alejadas…- dije divertido y volvió a reír.

-¡Estoy segura que sabes cómo manejarlo sin mí! Al igual que yo…- no pude evitar gruñir y ella volvió a reír.

-¿Sabes? No me gusta el camino que está tomando esta conversación…- susurré mientras le acariciaba un pezón- ¿Qué tal si hacemos algo más placentero?- no contestó, se limitó a lanzarse sobre mí, besándome con ardor, nos dejamos llevar por la pasión 2 veces más antes de caer exhaustos...

BELLA

El despertador sonaba pero me encontraba demasiado exhausta para poder levantarme, después del día y noche tan ajetreada que había tenido… ¡Pero con todo el trabajo que tenía no podía ni pensar en faltar! Resoplé ofuscada, miré a Edward que seguí dormido y le acaricié el rostro ¡Era tan guapo! Le aparté el pelo de la cara y empezó a despertar, cuando abrió los ojos me dio su sexy sonrisa.

-¡Buenos días princesa! ¿Cansada?- me besó el tope de la cabeza.

-Un poco…- le sonreí de vuelta- Pero debo ir al trabajo…- resoplé- Tengo mucho que hacer…- me hizo ponerme a horcajadas sobre él de forma que su erección rozaba mi centro, sin pensarlo mucho fui bajando para que fuera entrando lentamente y lo monté mientras nos besábamos y acariciábamos por todas partes.

-¡Joder Bells! ¡No voy a durar mucho!- en cuanto tocó mi centro nos corrimos casi a la vez.

-Ahora…- le sonreí tratando de recuperar el aliento- A la ducha y al trabajo…- lo besé antes de levantarme e irme al baño.

-¡Voy contigo!- sonreí- Así ahorramos tiempo…- me guiñó ¡Seguro! Tal como preveía más que ducha seguimos nuestro juego hasta que terminamos de arreglarnos, era sorprendente como nos sincronizábamos, a pesar de todo no se me hacía incómodo, cada día me sentía más segura con él, apenas quedaban 2 semanas para el 4º aniversario de mi empresa, suspiré, ¡Esperaba que todo este asunto del secuestro estuviera arreglado para entonces! Ahora me sentía más animada a decir la verdad.

-¿En qué piensas?- me abrazó por detrás y besó mi cuello.

-Nada de importancia, solo en las cosas que debo hacer…- asintió no muy convencido.

-¿Podemos comer juntos hoy? Puedo pasar por ti o vernos en el lugar que quieras…- suspiré pensando en lo que me esperaba hoy y si podría escaquearme.

-Mejor nos vemos allí…- sonreí- Yo te aviso cuando vaya por si me entretengo con algo.

-No creo que puedas entretenerte con algo más sabiendo que espero por ti nena…- dijo con su tan conocida sonrisa ¡Engreído!

-Bueno…- me acerqué a susurrar sobre sus labios- Todo puede pasar ¿No crees?...- pregunté mientras batía mis pestañas con fuerza.

-Eres mala conmigo…- fingió un puchero adorable- Por si acaso, te llamaré a la hora del almuerzo para recordártelo…- sonreí.

-Esperaré ansiosa tu llamada…- entonces me acordé- ¿Tus amigos vendrán o seremos solo los 2?

-Solo los 2…- apretó su abrazo a mi cintura- Con ellos podemos quedar en otro momento…- besó ligeramente mis labios- De todas maneras tenían una mañana muy ajetreada, no creo que estén libres para el almuerzo.

-Entiendo…- lo besé de nuevo- Ahora vayamos a comer algo antes de comenzar el día…- cuando salimos al salón ya estaban Cayo y Collin esperándonos, tras saludarlos desayunamos juntos en la pequeña cocina y una vez terminamos nos dieron privacidad para despedirnos.

-Nos veremos luego preciosa, te echaré de menos…- me besó de forma intensa antes de salir hacia el coche ¡Echaba de menos conducir a mi bebé! No podía esperar para volver a cogerlo.

-¡Vamos Bella!- Cayo me abrió la puerta del coche, Edward volvió a besarme antes de entrar.

-¡No lo olvides! ¡Te llamaré!- gritó antes de alejarse y le sonreí en acuerdo.

-¡No lo haré! ¡Que tengas un lindo día! Nos veremos luego…- fuimos al trabajo, cuando llegué a la altura de la mesa de Alice pude apreciar que estaba radiante- ¡Buenos días!

-¡Oh Bells! ¡Muy buenos días! Necesito hablar contigo en privado…- susurró emocionada mientras me arrastraba a mi oficina y cerraba la puerta- ¡Bells! Necesito que me prestes uno de esos bonitos vestidos de Sam para mi cita con Jasper…- me hizo gracia el tono suplicante en su voz.

-Claro que si Alice, ya te dije que puedes coger lo que quieras de mi armario…- le sonreí- Se te ve muy animada con la cita.

-¡Sí!- gritó con ojos soñadores- ¡Me encanta Bells! Espero que sea algo más…- agregó guiñándome el ojo.

-Yo también lo espero…- me abrazó efusivamente- Es un gran chico Alice, no lo estropees…- se puso en arras mirándome ofendida.

-¡Me gusta mucho Bells! ¡Puedes estar segura que no lo estropearé!

-Me alegro…- abrí la puerta de nuevo- Ahora debo empezar a trabajar…- rodó los ojos.

-¡Ya me voy!- salió hacia su mesa- Te dejo con tus asuntos…- reí.

-Adiós Alice…- me saludó con la mano mientras se acercaba a la misma y entré de nuevo a ponerme manos a la obra. La mañana pasó de forma rápida, cuando quise darme cuenta era la hora de comer, Edward me mandó un mensaje para decirme que le había salido un imprevisto y no iba a poder comer conmigo.

-¿Me acompañas preciosa?- levanté la vista para encontrarme a un divertido Embry- Hemos terminado por hoy y cuando me iba Alice me dijo que todavía no habías salido a comer.

-¿Alice también vendrá?- pregunté y puso cara de espanto a lo que no pude evitar reír.

-¡No! Ella se iba con Jasper…- asentí contenta, parecía estar tomándolo en serio.

-De acuerdo ¡Vamos!- cogí el móvil por si Edward me llamaba, la chaqueta y salimos junto a los chicos. Nos llevaron al restaurante de Alec, una vez en la mesa recordé que Paul no me había contestado a lo de la cita y decidí llamarlo mientras Embry llegaba del baño.

-¿Hola? ¿Bella?

-¿Porque no me has contestado el mensaje? ¡Creí que querías conocer a mi amigo!- suspiré algo molesta- Me costó convencerlo pero ahora no sé si ha sido buena idea…

-Perdona, no es lo que crees, me sigue interesando, es solo que he estado muy ocupado para responderte…- escuché ruido de papeles- Voy a mirar mi agenda y te digo el día…- asentí a pesar que no podía verme- Tengo libre la noche del domingo ¿Qué te parece?

-Por mí no hay problema pero tendría que consultarlo con Edward y Alec.

-Entonces me confirmas cuando lo hagas y te mando el lugar y hora.

-De acuerdo, te lo confirmaré lo antes que pueda… Adiós…- cuando colgamos les mandé un mensaje a cada uno preguntándole al respecto.

-¿Qué haces tan atareada con el móvil?- rodé los ojos.

-Preguntando como tienen la agenda Alec y Edward para el domingo.

-¿Y? ¿Qué tienes en mente?

-Algo especial…- le guiñé y me acerqué a su oído a susurrar- ¿Porque hoy no hay prensa?- pregunté desconcertada de no ver periodistas o quinceañeras tras nosotros.

-Hoy alguien les dijo que estaría en el Carver…- me guiñó- Así podemos estar tranquilos…- reí.

-Desde que tengo escolta no sé lo que es eso…- susurré algo melancólica ¡Deseaba recuperar mi vida de nuevo!

-¡Seguro que pronto terminará todo!- puso su mano sobre la mía y la apretó- Pero si te sientes más tranquila puedo hacer una llamada y…- reí.

-Por mí no lo hagas pero si necesitas de tus fans…- negó.

-A veces necesito tranquilidad…- le entrecerré los ojos.

-Siempre he pensado que te gustaba todo esto de ser perseguido…- rodó los ojos.

-Antes sí, ya me cansé…- suspiró- Cuando estábamos en la universidad era una novedad para mí, ahora se ha vuelto demasiado monótono…- asentí en acuerdo- Solo me gusta cuando me interesa la persona que lo hace...- reí.

-Eso quiere decir que solo para ligar ¿Verdad?- comenzó a reír alzando sus manos.

-¡Suena muy mal viniendo de ti!- dijo divertido- Pero lo has clavado…- rodé los ojos- Así tengo diversión mientras llega la indicada…- me miró muy serio antes de seguir- Lo que me lleva a la pregunta… ¿Edward es el tuyo Bells?- abrí los ojos sorprendida, todavía no estaba preparada para contestar.

-Puedo asegurarte que estamos bien…- me entrecerró los ojos.

-No es eso lo que pregunté.

-Lo sé…- alcé los hombros- Pero no estoy preparada para contestar de momento…- suspiré- Estamos bien y espero seguir así mucho tiempo...- esperó en silencio que agregara algo más pero al ver que no lo hacía…

-¡Eres imposible! ¿Tan mal te dejó tu ex que no quieres hablar de compromiso?- lo señalé con el dedo bastante seria.

-¡Eso no es asunto tuyo! Eso quedó en el pasado, lo que nos depare el futuro solo nos interesa a Edward y a mí.

-¡De acuerdo! No te enfades, solo quería saber hasta qué punto va en serio lo vuestro, ya sabes…- le entrecerré los ojos y me los rodó ¿Qué habría querido decir con eso? Pero contesté lo más sincera que pude.

-Lo quiero mucho, no puedo asegurar que estaremos siempre así pero por ahora me vale…- suspiré- Y con el tiempo…- sonreí- ¿Quién sabe?

-Supongo que quieres decir que si…- alcé los hombros mientras tomaba la carta.

-Supongo…- señalé la suya- Ahora será mejor que comamos algo o se nos pasará la hora...- Seguimos conversando de cosas relacionadas con el trabajo durante nuestra comida y cuando ya nos íbamos nos tuvimos que topar con las 3 idiotas.

-¡Qué coincidencia vernos aquí!- gritó Tanya, como siempre ella era la voz cantante del grupo de idiotas.

-Por suerte para todos, nosotros ya nos íbamos.

-¿Qué haces comiendo con él?- señaló a Embry- ¿Edward hoy no tuvo tiempo para ti?- ¡Idiota! ¡Cómo si le importara!

-Hemos tenido cosas importantes que hacer y no hemos podido sacar tiempo, si es lo que te interesa…- dije tratando de mantener la calma y rieron.

-¿Se puede saber qué demonios os importa lo que hagan los demás? ¿No tenéis vida propia o qué?- gritó Embry colérico y todas quedaron blancas ¡Joderos zorras!

-¡Será mejor que volvamos con nuestros amigos y dejemos a estos maleducados!- ¡Pobres ilusos con los que estuvieran!

-¡Iros antes que se den cuenta de las víboras que sois y salgan corriendo!- les volvió a gritar bajo su mirada asesina ¡No podía creerlo! ¡Tenía una mezcla de emoción y alegría increíble! A pesar de todo se fueron con la cabeza bien alta y el orgullo intacto sin molestarse en contestar, una vez que las perdimos de vista nos miramos y comenzamos a reír a carcajadas, me puso el brazo por el hombro y fuimos al coche- ¡Ésas sí que están locas de atar!- asentí totalmente de acuerdo, una vez nos montamos emprendimos el camino de vuelta, pero enseguida sentí que Cayo y Collin se pusieron nerviosos.

-¡Mierda!

-¡Debemos despistarlo! Se nos está acercando demasiado…

-¿Qué ocurre?- pregunté mientras miraba en la dirección que ellos lo hacían y vi un coche pegado a nosotros, me resultaba vagamente familiar…

-¡Nos están siguiendo! ¡Así que agarraos fuerte!- dicho esto comenzó a acelerar y la adrenalina me puso a 1000… Embry se veía divertido, yo en cambio no sabía cómo sentirme, cuando entramos a un tramo de carretera estrecho se pusieron a nuestra altura y pude ver a ambos tipos ¡Mierda! ¡Uno era el que vi ligando con Alice y el otro el que intentó secuestrarme la primera vez!

-¡Son ellos! ¡Avisa a la policía! ¡Si los cogen de una vez podré recuperar mi vida!

-Ya hemos avisado Bella, han preparado una emboscada al final de la calle…- dijo Cayo sonriente señalando al frente- No tiene salida.

-¡Bien!- aplaudí más que contenta ¡Sería genial volver a mi rutina diaria!

-¡Esto es emocionante! Me recuerda a una de las películas de acción que hice… ¡Pero esto es mucho mejor!- iba a reír pero comenzaron a dispararnos ¡Dios! Esperaba que no saliera nadie herido.

-¡Agachaos!- nos ordenó Cayo a la vez que disparaba de vuelta- ¡Mierda! No consigo darle a las ruedas.

-¡Dámela! Tengo mejor ángulo desde aquí…- me miró como si estuviera loca - ¿Qué?

-¿Sabes disparar?- Rodé los ojos ¡Ni que fuera tan difícil!

-No, pero seguro que puedo hacerlo….- negó.

-Lo siento Bells, pero no puedo dejarte un arma si no sabes ni disparar ¡Sería un peligro para todos!- se pasó al asiento de atrás y comenzó a disparar desde mi ventanilla, Embry me tenía abrazada por los hombros y pegada a él. El camino se me hizo eterno hasta que de repente todo paró y dejaron de escucharse disparos. Yo seguía abrazada de Embry y tapándome los oídos hasta que lo escuché.

-Bells, ya acabó todo…- besó el tope de mi cabeza y asentí llorando de la emoción ¡Por fin recuperaría mi vida!

-¡Me alegro!- dije mientras las lágrimas escapaban de mis ojos sin control, al ver su cara de desconcierto le aclaré- Son lágrimas de felicidad…- asintió volviendo a besar el tope de mi cabeza.

-¡No llores más preciosa! Vamos a bajarnos, tenemos que ir a declarar a comisaria…- asentí y él tuvo que guiarme, me encontraba tan desorientada y emocionada a la vez.

-Bells ¿Puedes ir con él?- preguntó Cayo señalando a Embry y asentí- Nosotros iremos al interrogatorio para averiguar quién les pagó por secuestrar a Isabella y porqué.

-Claro…- uno de los policías nos llevó a comisaria donde tuve que presentar la acusación formal, declarar todo lo ocurrido y certificar que eran los mismos tipos del ataque anterior. Llamamos a Leah que se presentó allí enseguida para hacerse cargo de todo el papeleo. Se puede decir que estuve toda la tarde allí metida y cuando acabamos era demasiado tarde para volver al trabajo…

-¿Te llevo a casa Bells?- preguntó Leah y asentí.

-Sí, pero… ¿Te quedarás hasta que venga Edward? No quiero quedarme sola.

-Por supuesto que lo haré…- me guiñó el ojo y le sonreí.

-Yo las acompañaré…- se apuntó Embry y lo miramos sonrientes- ¿Qué? Después de lo ocurrido no puedo dejar a 2 bellas damas abandonadas a su suerte…- reímos.

-¡Anda vamos!- fuimos en el coche de Leah, cuando llegamos se encontraba Quil allí, pensé que después de lo de hoy no sería necesario, el debió intuir mi duda.

-Será el tiempo que encontremos al que los mandó…- resoplé con frustración- No podemos bajar la guardia y mande a otros a terminar el trabajo…- ¡Mierda! Esperaba que fuera cuestión de unos días. Leah, Embry y yo entramos al estudio, les ofrecí algo de beber y comer mientras me duchaba, cuando salí lo hice con mi pijama y bata, estuvimos conversando y riendo sin parar, Embry era muy divertido, me vino bien para desconectar de todo… Pero el cansancio de no haber dormido apenas anoche más el estrés de lo ocurrido me hizo caer dormida en el sofá junto a Embry…

EDWARD

¡Joder! Llevaba intentando dar con Bella desde la hora del almuerzo, aunque le mandé un mensaje necesitaba escucharla, suspiré en derrota, incluso llamé a Collin y Cayo y nada… ¡Nadie me contestaba! Eso me preocupaba ¿Les habría pasado algo? ¿Mi Bells estaría bien?

¡Me iba a volver loco de preocupación! Entonces mi móvil sonó pero era un número desconocido.

-¿Si?

-Edward soy Leah, la amiga de Bella.

-¿Está contigo?

-Sí, está con nosotros, acaba de quedarse dormida…- ¿Qué?

-¿Porque no me ha llamado? Estaba muy preocupado...- tras un suspiro que no me gustó nada me contestó.

-Han atrapado a los 2 secuestradores…- comenzó a contarme todo con lujo de detalles ¡Me alegraba que los hubieran cogido! ¡Malditos hijos de puta! Iba a hacer lo que estuviera en mi mano para que callera sobre ellos todo el peso de la ley. Mi pobre Bells debía estar agotada, me puse la chaqueta y recogí todo para irme directo al estudio para estar con ella.

-Voy ya para allá.

-Está bien, te esperaremos para irnos…- tras colgar fui a mi coche lo más rápido que pude y llegué enseguida cuando subí encontré a Quil.

-¡Vaya Cullen! ¡Que tarde te apareces hoy! Tu chica se encuentra muy bien acompañada…- me sonrió de una forma que no me gustó nada.

-Leah me lo dijo…- alzó una ceja.

-¿Y no te importa?- ¿a qué demonios se refería?- ¿Te molestaba que yo estuviera al cargo de su vigilancia y sin embargo que el actor ése esté ahí con ella no?- ¿Qué? ¿El idiota estaba ahí? Por mi cara se dio cuenta que no sabía y comenzó a reír.

-No te han dicho ¿Verdad?- negué y entré corriendo ignorando sus risas. Nada más entrar la vi recostada en el sofá sobre ese maldito, estaba dormida y él le acariciaba el pelo ¡Maldito idiota!

-¡Qué demonios haces tocando a mi Bells!- paró de hacerlo para mirarme.

-Solo trataba de confortarla, ha sido un día duro para ella.

-Si Edward, ella no quería estar sola y decidimos acompañarla…- lo secundó Leah y asentí a regañadientes.

-Bien, pues ahora que estoy aquí, no hace falta que os quedéis más tiempo…- lo dije mirándolo a él nada más para que se diera por aludido.

-¡Eso ha sido muy grosero Cullen!- me gritó y le entrecerré los ojos- Pero tienes razón, ya es hora de ir a dormir y estoy seguro que aquí no hay sitio para todos…- dijo con una amplia sonrisa ¡Idiota!

-Si…- Leah le rodó los ojos antes de volverse a mí- No ha comido nada antes de dormirse, cuando despierte oblígala a comer algo…- asentí, Embry se levantó con cuidado de no despertarla dejando su cabeza sobre el cojín, enseguida los acompañé a la puerta.

-Gracias por estar con ella cuando yo no podía…-me disculpé bastante apenado y molesto por no haber sido informado de esto antes- Pero nadie me avisó de nada y no supe lo ocurrido hasta que me contaste tú…- miré a Leah.

-Lo siento Edward, debí haberlo hecho antes pero con todo el trajín no me acordé.

-No te preocupes, al menos ya lo hice…- le sonreí- Más vale tarde que nunca, luego llamaré a Collin para saber qué pasó con esos tipos.

-Yo hablaré con ellos mañana, debo ultimar unas cosas para la denuncia.

-Cullen…- interrumpió Embry nuestra conversación- Eres un tipo afortunado, cuídala u otro se la llevará…- dicho esto me guiñó el ojo mientras se alejaba con Leah ¡Idiota! Me quedé observando sus coqueteos con ella ¡Era peor que yo! Volví al interior con Bella, me acerqué a ella y besé ligeramente sus labios, ella fue abriendo los ojos poco a poco y al verme sonrió ¡Su sonrisa iluminaba mi alma de una forma increíble! Era como si nada más que nosotros 2 existiera.

-¡Edward!- me abrazó efusivamente- ¡Me alegro de verte!- nos besamos con ardor- Siento no haber estado atenta al móvil, pero con todo lo que pasó ni siquiera me acordé…- me senté a su lado y la abracé.

-No te preocupes, lo entiendo, ya Leah me contó lo ocurrido, luego llamaré a Collin para saber si hay novedades…- asintió- Ahora debemos comer algo…- le di un beso en la cabeza y me levanté para ir a la cocina.

-¿Vas a cocinar tú? No hay nada hecho y no me apetece hacerlo ¿Qué tal si pedimos unas pizzas? ¡Me apetece una de 4 quesos!

-Pues pizza será…- cogí el teléfono y llamé para pedirlas.

-¿Cuánto tardará?- preguntó con esa mirada que conocía demasiado bien.

-Una media hora…- me dio un beso ardiente y puso su mano sobre mi miembro, fui regando besos por su cuello- ¿Tienes algo en mente para ocupar ese tiempo?

-Me apetece probar este sofá…- dijo mordiéndose el labio y sonreí.

-Tus deseo son órdenes…- la tomé de su apetitoso trasero para colocarla sobre mí y comencé a desnudarla con rapidez, lamiendo todo lo que quedaba a mi alcance, cuando sentía la necesidad de bajar más la tumbé y me agaché para seguir probando su centro, mientras la saboreaba la penetraba con los dedos hasta que sentí su orgasmo. A continuación me desnudó de cintura para abajo y se agachó a comerla con el mismo deseo que yo a ella, ella siguió hasta que no pude más y alcancé el orgasmo, tras limpiar los resquicios del mismo la puse en cuatro y la penetré primero por delante, cuando me quedaba poco cambié a atrás usando mis dedos en el otro para corrernos juntos.

Cuando acabamos estábamos sudados y agotados, por lo que fui decirle a Quil que íbamos a ducharnos y recogiera las pizzas por si llegaban antes que termináramos. En la ducha nos volvimos a entretener limpiándonos al uno al otro, antes de volver a hacerla mía de nuevo bajo el chorro de la misma ¡Nunca podría saciarme de ella! ¡Haría lo que fuera por hacerle perder el miedo al compromiso y conseguir que se case conmigo!

-Edward, debemos salir ya…- insistió tras el mismo- Las pizzas han debido llegar hace rato y no quiero comerla fría…- mientras hablaba la seguía besando en el cuello y reía- ¡Edward!

-¡Está bien! ¡Me rindo! ¡Vístete!- salimos de la ducha y mientras ella se vestía cogí la pequeña maleta de ropa que llevaba conmigo desde que me quedaba con Bells y me puse un pijama. Una vez listo salí a ver si había llegado nuestro pedido, Quil lo había dejado encima de la mesa, me aseguré que estuviera caliente para comerla, cogí 2 copas y una botella de vino y lo puse en la mesa.

-¡Qué bien huele! ¡Estoy hambrienta!- dijo al llegar y nos pusimos a comer, conversando de cosas sin importancia, cuando estábamos a punto de terminar sonó mi teléfono, era Collin.

-Dime Collin.

-¡Los tenemos bien cogidos! Aunque no sabemos con certeza quién les pagó para ello…- suspiró- Según dicen el tipo lo hizo todo por teléfono por lo que nunca lo vieron cara a cara, solo nos serían de ayuda en un reconocimiento de voz…- volvió a suspirar- Y sin un sospechoso no podemos hacer mucho…- ¡Mierda!

-Entonces… ¿Con la seguridad que haremos?- Bella me frunció el ceño.

-Dejaremos solo uno, no creemos que tras lo ocurrido se vuelva a arriesgar.

-¡Pero no podemos confiarnos! También tenemos la fiesta dónde hará público que es ella.

-No creo que sea conveniente, es mejor dejarlo para cuando atrapemos al tipo.

-Se lo comentaré, pero no creo que le haga mucha gracia.

-Lo sé pero es lo mejor, se lo pondríamos más fácil si saben que es ella.

-Lo sé, bueno Collin te dejo descansar y nosotros haremos lo mismo.

-Mañana os informo mejor y hablo son Bella detenidamente ¡Nos vemos Edward!

-Adiós…- colgué.

-¿Seguiré con la vigilancia?- asentí- ¡Joder! Esperaba que una vez los cogieran me dejaran tranquila…- la abracé besándola suavemente.

-No sabemos quién los manda así que no podemos arriesgarnos, pero solo será 1 a partir de mañana…- asintió sin mucho ánimo.

-Supongo que algo es algo…- la tomé en brazos y la llevé a la cama -¿Y de volver a mi casa?

-Collin no me ha dicho nada, sólo que mañana hablará contigo ¡Ahora a descansar!

-Mi móvil Edward, debo cargarlo y mirar si tengo algo importante…- suspiró- No lo he visto desde el mediodía. Rebusqué en su bolso hasta dar con él y se lo di, cuando lo encendió estuvo mirándolo un rato hasta que se puso pálida y lo dejo caer.

-¿Qué pasa Bells?- ella negó mirando hacia el móvil. Lo cogí y miré lo que la había en la pantalla, era un mensaje enviado a su correo personal por alguien desconocido.

Parece que nuestro encuentro va a retrasarse un poco, pero no importa… Si algo tengo es paciencia para conseguir lo que quiero.

Además ahora tengo la ventaja de saber tu secreto y muy pronto serás mía Isabella ¿O debería decir Bella?

Prefiero Bella, es un nombre más acorde a tu belleza, siempre tuve la sospecha que serias hermosa pero no imaginaba cuánto. Esperaré con ansias nuestro encuentro.

Besos

Caballero de la luna.

¡Mierda! ¡Ahora estaba convencido que no iba a ser tan fácil deshacerse del tipo este!

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*