La Dama y el Vagabundo.

Temporada 2

Capítulo 5:

"ASMR"

Oscar: "Más patética, imposible"

André: "Estás soñando, Grandier"

-Lo que pasa es que… -"Y aquí sigo en la misma senda de la tontería" - Dijiste algo hace rato sobre pasar la noche conmigo.

-Sí… Sí… o sea… no, no… me parece, no así. - dijo bajando la voz, casi susurrando. "Estoy a punto de graduarme de estúpido frente a esta chica"- ¿Por qué no descansas y mañana cuando te sientas bien lo charlamos mejor? - " Sigues de estúpido, Grandier… como si lo que quieres es charlar precisamente con ella"

-Es que siempre que ingresas a mi cuarto, he tenido una sensación placentera… no me lo tomes a mal, o no sé, tal vez sí. Es que, cuando hablas o susurras, o bien, haces cosas como traerme una taza de té, siento un cosquilleo raro aquí - dijo señalando la parte posterior de su cabeza. - Es como un masaje suave…

André la miró un poco extrañado. Se permitió sentarse en el borde de la cama y sonreírle.

-Si, haces eso. Tengo un poco de miedo, por suerte, durante este tiempo has sido tú el que se frenó. Cuando terminen mis días de regla, temo hacer todo lo que me dices, solo por seguir sintiendo esa especie de masaje capilar desde adentro.

"Ay, Dios. ¿Ella también?"

-Lastimosamente, sé lo que te pasa. Si buscas el nombre de lo que te pasa, en Internet, hazlo como "orgasmos cerebrales". No es algo malo. Tranquila. No todos lo sienten, y no es nada sexual precisamente.

Ella inmediatamente se puso roja con tal expresión, más cuando vio que André le sonrió y pasó sus dedos por un mechón negro que le tapaba la visual del ojo izquierdo. Era malditamente sexy sin proponérselo.

-Es bueno saber, así tomaré mis precauciones, para que no haya ningún asalto a tu voluntad por culpa de mi forma de hablar. - prosiguió - Me sentiré tranquilo si duermo en mi habitación por estos días.

Oscar se mordió un labio en señal de auto recriminación, sin embargo, el gesto fue captado por quien estaba a punto de retirarse, y no pudo reprimirse las ganas de besarla, por lo que retrocedió y la besó sagazmente. Ella lo sintió demasiado sensual en ese contacto.

-Ya te dije que esperaré el tiempo que necesites…-se lo dijo susurrando frente a sus labios - pero debes saber que no soy dado a tener mucha paciencia cuando quiero algo. - El segundo beso que le dio también era señal de que iba cierto con esa expresión.

-Hasta mañana. Descansa. - Volvió a susurrar André y luego se retiró fugaz como un gato negro en la noche.

Antes de que lograra pasar el umbral del sueño, Óscar se entregó a unos cuantos pensamientos lujuriosos sobre el hombre que compartía departamento com ella. El hombre que existía a escasos metros de donde estaba ella, pero tras un muro gigantesco construido con ladrillos de pudor, orgullo, miedos y complejos de ambos que lo hacía tan alto e impenetrable. Sentía que era como si tuviera un vecino al que hablaba a través de ese muro sin poder realmente verlo del todo.

-Mañana será otro día… y dejaré de ser tan infantil. Me gustas André Grandier. Me gustas mucho.

-o-

La mañana la sorprendió con el sonido de su alarma. Al salir de su habitación, el olor a "Allure" de Chanel impregnaba el ambiente anulando cualquier otro aroma que pudiera provenir de la cocina.

-Buenos días. Te dejé un poco de frutas troceadas y leche de almendras en un bowl, también te espera un buen vaso de jugo verde en el refrigerador, para que lo tomes a media mañana.Tu almuerzo también está en el pequeño tupper rosa. Espero que te gusten las berenjenas asadas.

-Buen día. Tu perfume….

-¿Es muy fuerte?

-Tu perfume hace que no pueda pensar en nada más que querer besarte.

¡Lo dijo! y hasta para ella misma sonó demasiado osada esa expresión que tras ruborizarse, cruzó frente a él e ingresó al baño.

-No llegues tarde a tu primer día de trabajo - gritó ella desde adentro. "No, no por mi que solo hago idioteces"

Creyó escuchar que la puerta principal se había cerrado y decidió bañarse por unos minutos extra.

Al salir envuelta en una bata, encontró con gran sorpresa una rosa roja en su cama… y una nota que decía

" Aquí estoy " André Grandier.

Oscar enterró su nariz entre los pétalos de esa rosa para aspirar su aroma. "No sé si me gustará descubrir tu lado cursi, pero me gusta esta rosa"

Desayunó sola. como no lo hacía hace mucho, y mientras probaba cada bocado, repasaba mentalmente el atuendo que André usó para ir a trabajar. Una camisa blanca "es probable que haya sido la que usó en el cumpleaños de Alain" pantalones negros "Por Dios que otras mujeres no desvíen sus ojos hacia tu trasero" y una chaqueta negra de corte informal. Sus zapatos lustrosos llamaron también la atención de Óscar. "Es tan masculino, sencillo y a la vez elegante… pero masculino hasta en sus zapatos negros. Es perfecto"

Lo imaginaba llegando al edificio del diario, bajando de un Uber, acomodándose la chaqueta y luego pasando los dedos por su pelo negro casi húmedo. De seguro que ingresaría y saludaría con modestia a alguna secretaria y llegaría a su oficina para ponerse a disposición del jefe de redacción. De seguro que el jefe del departamento lo presentaría a todos y le daría la bienvenida al team. Luego, pasaría a explicarle qué escena sería ilustrada y así… terminaría Andre su día entre papeles y tinta manchando su hermosa camisa…

Óscar suspiró y pesadamente decidió vestirse para ir a enfrentar el malhumor de Fersen y las bromas de Alain.

Mientras tanto…

-¡Buenos días! Te presentaré al equipo André. -Robespierre le extendió la mano. -Hoy será un gran día para el diario.

-Buenos días, señor Robespierre.

-No me digas "señor Robespierre". Ese tratamiento está reservado a mi esposa en sesiones de sadomasoquismo. A mi llámame Max

"Ah bue…" fue lo primero que pensó André - Si, Si, claro...Max.

-Deberías asistir a alguna sesión. Supongo que tienes pareja, deberías ir a un club exclusivo que está por aquí cerca. Los chicos me llevaron varias veces y la verdad me estoy volviendo adicto. Ven, vamos a tu oficina y a conocer a todos.

André lo siguió y pensaba en lo tonto que se vería en algún traje de cuero dejándose latigar por Óscar… Óscar… a quien sí la podía imaginar deliciosamente ataviada con ligas y botas largas de cuero… "¡Basta!" Se recriminó a sí mismo porque el tren de sus pensamientos estaba más veloz que el TGV.

Los chicos y chicas del equipo de redacción lo saludaron con efusividad y camaradería. Conoció a Georges quien sería su jefe pero, como le había advertido también Saint Just " Es tu jefe porque en el organigrama debes tener uno… pero el que finalmente aprobará tus diseños más importantes, será el mismo Max." Así que André, ya sabía que al que tenía que complacer sería a Robespierre en persona "Si tan sólo no me hubiera hablado del tema del sadomasoquismo"

-Georges, déjame leer el editorial para el domingo. - Pidió alegre Max.

El hombretón le pasó un escrito con muchas tachaduras, texto que Robespierre lo leyó en un pestañeo.

-Pásala en limpio y muéstraselo a André por favor. -Le entregó el papel no sin antes agregar dos o tres palabras más -Mientras, vamos… te explicaré qué dibujo quiero para este texto.

Lo guió hasta su oficina y lo puso frente a un panel con una hoja A3 en blanco.

-Bueno, te adelanto un poco de lo que vamos a hablar el domingo. De la Francia de Macron.0p

- Entiendo.

-Quiero que retrates a una mujer, a una mujer hermosa en sus 30… oh si, desde las primeras reformas han pasado 30 años.

-Si.

André esbozó a una mujer con una mirada triste (sabía que la Francia de Macron no estaba feliz. No desde la óptica de ese diario)

-Mmmm…. que tenga los ojos cerrados.

André tomó la goma de borrar y eliminó sus hermosos ojos sustituyendolos por largas pestañas.

-¿Quieres que llore? - Preguntó muy seguro.

-No… Aún no. Recuerda que está desnuda. Podrías destacar unos lindos hombros que se ven de entre los rulos de su pelo?

-Si, si claro.

André siguió. Difuminó el relieve de la clavícula y siguió a los senos. Los quiso tapar con modestia con una mano de la dama, pero Max le dijo que estaba mejor al desnudo.

-La verdad que es muy bonita esta mujer. - mencionó Camille mientras ingresaba con una taza de café - ¿Por qué le haces dibujar porno a André, Max? Acaso…

-No es porno. Se nota que has faltado a tus sesiones. Esta dama es nuestro país. Es una mujer hermosa, fuerte pero triste.

André los miraba divertido. Reparó un momento en que el rostro de su Francia le estaba pareciendo familiar.

-Ahora… André, ¿Podrías hacer que rodeen su cuerpo unas matas de espinas? Es más, si puedes, que algunas púas entren en sus carnes y salga un poco de sangre.

-Uhhh si… ¿Como se llama tu nueva esposa? Se nota que si te tiene concentrado en el dolor. - El chico rubio se bebía su café con una gran sonrisa.

-Ana. No te acerques al dibujo con tu taza de café. - Lo reprendió Robespierre - La verdad André, que el rostro de esta chica es muy hermoso. A mí me transmite que hay un esfuerzo que sigue haciendo para no llorar. Las cejas me lo indican aunque tenga los ojos cerrados.

-Gracias. - André seguía concentrado en difuminar y suavizar.

-Si fuera alguien real…

André observó el cuadro completo y al escuchar las últimas palabras de Robespierre, notó el grave problema en el que se metió. Era alguien real.

¡Gracias por leer!

Nota sobre el ASMR: del inglés Autonomous Sensory Meridian Response, «Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma») Es lo que está en el fic llamado como "orgasmos cerebrales". La verdad, les estoy poniendo esto, porque es una sensación que hay gente, entra la que me cuento, que tiene esta respuesta cerebral a ciertos estímulos. Aviso que no es sexual, sino más bien es extraña. En mi caso, tengo hormigueos en la cabeza cuando alguien limpia una superficie de madera (una mesa, una silla, una puerta) y a otros objetos y a ciertos sonidos que hacen algunas personas al hablar. Si quieren leer más, en Wikipedia está la definición de este neologismo. En mi caso, lo tengo desde muy pequeña, y solo hasta hace unas semanas, no sabía que tenía nombre lo que me pasaba… Como todo está recién en etapa investigativa, voy a ver qué hago con esto que descubrí para seguir metiendo o no en el fic.

Beteo, perfección y risas intercambiadas primero con #OnlyD.

La verdad que este tema del Covid 19 me ha tenido un poco asustada y a la vez muy ocupada en mi "vida real"... sumando que ese estrés me dejó sin ganas de seguir escribiendo... así que levantaré los siguientes capítulos que ya tenía preparados y lo dejamos todo en "pendiente" a ver cuando surja de nuevo la inspiración.

Cariños desde Paraguay.

EmilSinclair77