NT: ¡2/5! ¿Cuándo queréis el siguiente? ¿Mañana o el viernes?
Capítulo 23: No, por favor.
"Uno no ama un lugar menos por haber sufrido en él, a menos que haya sido todo sufrimiento, nada más que sufrimiento." —Jane Austen.
"Pensé que sabía lo que era el miedo, pero estaba equivocado. El miedo solía ser lo desconocido. El miedo solía ser el pensamiento de que estaría solo por el resto de mi vida. Ahora sé que el miedo es que te den algo, el mejor regalo de todos, y que luego te lo quiten. Eso es miedo." —Draco Malfoy.
"¿Hubieran sido diferentes las cosas si nunca hubiéramos venido a este lugar? Si nunca hubiéramos tenido la oportunidad de ser felices, ¿no sabríamos ahora del sufrimiento? Volvería feliz a como eran las cosas antes, abandonaría toda la felicidad presente para mi paz mental." —Hermione Granger.
—¡ALICE! —gritó Hermione. Levantó el dragón de peluche y comenzó a correr por la cima de la ladera, gritando frenéticamente el nombre de su hija—. ¡ALICE! ¿Dónde estás? ¡ALICE! ¡Ven con mamá ahora mismo!
Draco estaba dominado por un miedo que nunca había conocido. Con la mandíbula apretada y la varita en la mano, envió al cielo un hechizo de cuatro puntos para localizar a la niña. No pasó nada.
Hermione corrió hacia Draco, agarró su camisa y dijo:
»¡Tenemos que encontrarla!
—¡Quédate aquí! —le ordenó antes de aparecerse de nuevo en Whitehall. Corrió por la casa sintiéndose un niño en lugar de un hombre de veintinueve años. La razón de aquel sentimiento era que necesitaba a su madre y a su padre. Los necesitaba tanto como Alice probablemente los necesitaba a Hermione y a él. Los llamó, gritándoles tan fuerte como Hermione había gritado antes por Alice—. ¡MADRE! ¡PADRE! ¡Venid aquí! ¡Por favor! ¿Dónde estáis?
Lucius salió de la biblioteca a su encuentro.
—¡Dios mío, deja de gritar como un alma en pena! ¿Qué pasa?
Narcissa comenzó a bajar las escaleras.
—¡Alice se ha ido! ¡Se ha perdido! ¡En un momento estaba durmiendo en la manta junto a un árbol, y al momento siguiente llamó a Hermione y desapareció!
Narcissa jadeó y bajó corriendo el resto de las escaleras. Lucius corrió hacia su hijo.
—¿Dónde estabais tú y Hermione cuando desapareció?
—¡Estábamos hablando a poca distancia de ella! —explicó.
—¿Estaba fuera de tu vista? —preguntó Narcissa.
—Sí, pero no estábamos lejos de ella —confesó Draco. De repente, todo se volvió claro. Era su culpa. Estaba destinado a proteger a Hermione y Alice, y había fallado. El fracaso era algo con lo que estaba familiarizado, al igual que el miedo. Se sentó en el escalón inferior, bajó la cabeza y dijo—: ¿Qué hacemos?
—¡Ve a buscarla! —espetó Narcissa.
Lucius tiró del brazo de su hijo.
—Ahora eres un hombre, hijo, así que actúa como tal. ¡Llévame al lugar donde estaba cuando desapareció! Cissy, quédate aquí, reúne a los sirvientes y envía a la mayoría de ellos hasta la ladera y a algunos a la aldea. ¡Todos deben buscarla! ¡Todos!
Draco tomó la mano de su padre para aparecerse con él en la colina. Antes de irse, sintió que el hombre le apretaba la mano. No estaba seguro de lo que eso significaba, pero lo asustó aún más.
De vuelta en la ladera, Hermione estaba llorando. Había dicho todos los hechizos de localización que conocía y nada había ayudado. Había corrido por el bosque cercano, cruzado el pequeño pasto a la izquierda del mismo, e incluso había comenzado a bajar por el camino, pero no pudo encontrar a su hija por ningún lado. El miedo paralizante se apoderó de su corazón y apretó, apretó y apretó hasta que casi no pudo respirar. ¡No había otra emoción presente sino temor! El tiempo se había detenido. Solo estaba en ese momento y no conocía nada más que terror, miedo y horror. Comenzó a pensar en todo tipo de cosas... un animal salvaje se había llevado a su hija, se había caído por un acantilado o alguien malo se la había llevado y en este momento le estaba haciendo cosas impensables.
¿Alice estaba asustada? ¿Estaba llorando? ¿Se estaría preguntando por qué su madre no había ido a por ella? Hermione no pudo contener su pena por más tiempo, cayó al suelo y gritó una vez más:
—¡ALICE!
Draco corrió hacia Hermione y la levantó, literalmente, como si fuera una niña. Lucius ladró órdenes a las otras brujas y magos que comenzaron a llegar. Draco se acercó a la manta, colocó a Hermione en el suelo y se sentó a su lado.
—La encontraremos —prometió.
—¿Y si no lo hacemos? —dijo ella, llorando—. Draco —comenzó—, nunca me he sentido impotente un solo día en mi vida. Siempre he sido alguien que se ha enfrentado al peligro y al miedo. Pero esto es diferente. Ella es mi bebé. Mi bebé. Y por primera vez en mi vida no sé qué hacer. Ayúdame.
Ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello y lloró.
Y él lloró con ella.
En el pueblo, en una tienda de golosinas, un hombre tomaba la mano de una niña. Se inclinó y señaló una vitrina de cristal.
—Se ven bien, Alice. ¿Quieres algunos? Siempre te han gustado.
La niña colocó su mano sobre el cristal de la vitrina, donde cientos de niños pequeños a lo largo de los años habían colocado sus manos y dedos, y luego se volvió hacia el hombre.
—No quiero dulces, papá. Yo quiero a mi mamá. Quiero irme a casa. ¿Me llevarás de regreso con mamá?
El hombre le sonrió, se levantó y le tomó la mano. Luego le dijo a la mujer detrás del mostrador:
—Gracias, pero supongo que hoy no compraremos nada.
Él caminó con la niña afuera. Miró calle arriba y luego calle abajo. No sabía qué hacer.
—¿Papi? —Él bajó la mirada hacia ella—. Por favor, ¿me llevarás de regreso con mamá y papá Draco?
Al escucharla llamar a Draco Malfoy "Papá" se le formó un nudo en la garganta. Nada estaba funcionando como lo había planeado. Sabía que su madre probablemente estaba manipulando cosas, como de costumbre. Probablemente incluso había planeado el encuentro entre Malfoy y Hermione en ese hotel el fin de semana pasado. Eso parecía algo que ella haría. Ella fue la que convenció a Hermione de regresar a Inglaterra. Su madre fue quien le dijo a Hermione que se tomara unas vacaciones junto al mar antes de regresar a Londres. No se sorprendería si su madre hubiera sabido que Malfoy iba a estar en ese hotel ese fin de semana.
Y si la tía de Malfoy no lo hubiera contactado, nunca hubiera sabido nada al respecto del matrimonio entre Hermione y Draco.
Comenzó a caminar, Alice a remolque. Ella caminaba lentamente, así que él la levantó y la cargó sobre su cadera. Ella puso su cabeza sobre su hombro y dijo:
»Estoy cansada.
—Puedes tomar una siesta cuando regresemos.
—¿De vuelta a Whitehall? —preguntó.
De nuevo, su mandíbula se apretó. Caminó un poco más y se sentó en un banco con Alice en su regazo.
—Alice, ¿recibiste alguna de las lechuzas que te he estado enviando?
—No, y me gusta recibir lechuzas. Me gustan las cartas y los paquetes —dijo—. Papi, ¿sabías que Draco también es mi papi? Él es mi papi real y tú eres mi papi de mentira. Eso es lo que Nanny me dijo. No sé qué significa eso. ¿Qué significa?
—No significa nada, y sí, lo sabía todo —respondió. Abrazó a la niña con fuerza. La había extrañado, realmente lo había hecho. Nadie sabía lo que era caminar en sus zapatos. Es cierto, se había casado con Hermione con falsos pretextos y el último año de su matrimonio había sido terrible, pero una cosa era cierta: amaba a esa niña como si fuera suya. Nunca quiso tener hijos al principio, pero eso no significaba que no le importara Alice.
Él la miró y notó que estaba dormida. Se puso de pie y comenzó a caminar de nuevo. No estaba seguro de lo que iba a hacer ahora. Llegó a Whitehall para tratar de detener el matrimonio entre Hermione y Malfoy. La tía de este le había ofrecido mucho dinero por hacer eso. Tomar a Alice como lo hizo fue una decisión de último momento. Si era honesto consigo mismo, había sido un acto de venganza. No hacia Hermione. No le guardaba rencor. Ella ya había sufrido suficiente por su culpa. No, su venganza era contra Draco Malfoy.
Draco Malfoy tenía todo lo que Kevin McKenzie siempre había querido. Era un sangre pura respetado a pesar de que su padre era un antiguo Mortífago. Tenía dinero, fama, y todos le habían dado siempre todo lo que había querido, lo mereciera o no. Además, se iba a casar con Hermione Granger porque ella lo amaba y él la amaba, y él era el padre 'real' de Alice.
Cuando Kevin conoció a Hermione, supo que quería casarse con ella de inmediato. No la amaba, aunque interpretaba a un ingenioso amante. Era atento, dulce, cariñoso, amoroso… pero nunca la amó, no como un amante debería. Quería casarse con ella por quien era ella. Sabía que él mismo no tenía el dinero, el nombre o los antecedentes de sangre pura para obtener las cosas que quería en la vida, por lo que pensó que podría obtener estas cosas a través del matrimonio con alguien famoso como ella.
Poco sabía él de que Hermione no quería nada de eso. Ella minimizaba su aportación en la guerra y ni siquiera iba a presentarle a Harry Potter, a pesar de que él le pidió que lo hiciera todo el tiempo al principio. El Ministerio de Magia le otorgó todo tipo de dinero, títulos y privilegios por su parte en la caída de Voldemort, pero ella los rechazó todos.
Ella solo quería ser normal, dijo. Que estúpido. Fingió que eso era lo que él también quería. La manipuló para que se casara con él, le dijo que le daría una casa llena de hijos, le prometió que la llevaría a su Canadá natal para alejarse de la notoriedad y que podrían vivir una vida agradable y tranquila allí.
Luego se hizo una vasectomía antes de su boda para asegurarse de que nunca tendrían hijos. Tener hijos era lo último que quería. ¿Y si fueran squibs, como su estúpida vaca de madre? Esperaba que al menos tuvieran una gran boda, con toneladas de prensa y personas importantes presentes. Ella lo decepcionó nuevamente cuando dijo que quería casarse en la oficina de registro del Ministerio con solo la asistencia de sus padres.
Las cosas avanzaron por un tiempo. La mantuvo en Londres, usando todo tipo de excusas sobre por qué no podían mudarse a Canadá. Entonces, (imagine su sorpresa) ella quedó embarazada. ¡Imagínese su mayor sorpresa cuando ella le dijo que sabía sobre su vasectomía, y que el padre no era otro que Draco Malfoy!
Debería haber exigido el divorcio allí mismo, pero para ese momento, realmente se preocupaba por ella hasta cierto punto, y ella era la única que trabajaba en la relación. Le gustaba no tener que trabajar. Le gustaba tener su libertad y su dinero. Cuando ella insistió en que finalmente se mudaran a Canadá para que Malfoy no se enterara de lo de ella y su bebé, él estuvo de acuerdo.
Dos meses después de que naciera el bebé, fue a Malfoy Manor con la intención de chantajear al hombre durante años y años, pero el antiguo Mortífago asustó a Kevin, y cuando le ofreció cinco mil galeones y le dijo que nunca llamara a su puerta de nuevo, aceptó.
Pasaron los años, Hermione continuó siendo el sostén de la familia, su madre vino a ayudar a cuidar a Alice y Kevin se volvió complaciente. Le gustaba tener libertad para viajar, dinero para jugar, y tenía muchas novias aparte. Él y Hermione incluso tenían una relación decente... estaban en términos lo suficientemente amigables.
Además, se hizo cercano a esa pequeña niña en sus brazos. Llegó a amarla como si fuera suya. Podría ser un bastardo perezoso y un hijo de puta, pero su única cualidad redentora era su amor por Alice. ¿Quién no amaría a Alice?
Bien, él le cedió sus derechos a ella por dinero... eso era cierto. Hermione ni siquiera puso su nombre en el certificado de nacimiento cuando nació, ni siquiera le dio su apellido, pero eso no le importó. Durante el divorcio, su abogado le dijo que según la ley mágica, el hecho de que estuvieran casados cuando el niño fue concebido significaba que él tenía un reclamo legal ante ella.
Y utilizó ese reclamo legal para exprimir hasta el último knot de Hermione cuando finalmente pidió el divorcio. ¡Él tuvo que hacerlo! No estaba trabajando y tenía una novia que quería las mejores cosas de la vida. Su única influencia era Alice, así que la usó para obtener todo el dinero de Hermione. No contaba con que Hermione lo obligara a firmar documentos diciendo que renunciaría a todos los derechos legales sobre ella.
Sin embargo, eso no fue suficiente. Necesitaba más dinero. Al principio, pensó que si comenzaba a contactar a Alice con regalos y cartas, Hermione se preocuparía de que estuviera tratando de volver a la vida de su hija. Pensó que ella le daría el dinero de la venta de su casa aquí en Inglaterra para detenerlo. Si hubiera sabido que la fortuna de Hermione estaba a punto de cambiar con su próximo matrimonio con Malfoy, habría ideado un plan mejor. ¿Por qué Kevin debería estar satisfecho con unos pocos miles de galeones por la venta de una casa, cuando Malfoy tenía millones?
Millones de galeones que Malfoy estaba a punto de perder si no se casaba en Junio. Si Kevin pudiera agitar las cosas lo suficiente como para mantenerlas inestables durante unos meses, podría obtener dinero de la tía de Malfoy (porque ella pensaría que estaba trabajando con ella) y podría obtener también dinero de Malfoy para hacer que se fuera y Draco pudiera casarse con Hermione, y finalmente tener a Alice como su hija.
Sí, tomar a Alice hoy nunca figuró entre sus planes, y ahora no sabía qué hacer. Tal vez debería contactar a Malfoy y pedirle dinero para su devolución. Él tocó su mejilla y se encogió ante la idea de hacer eso. Cuando despertara, volvería a preguntar por Hermione. Incluso podría comenzar a llorar. Ella ya lo había pedido varias veces. Kevin no podía mantener a Alice lejos de su madre por mucho tiempo porque no quería que la niña tuviera miedo. No quería que ella lo odiara. No quería que ella olvidara que durante los primeros cuatro años de su vida, él fue su padre.
Se dio la vuelta y comenzó a caminar de regreso por el camino que conducía a Whitehall. Él pensaría en su próximo movimiento por el camino.
¿Me dejas un review? :D
Cristy.
