"Otra vez seremos Wonder duo"
.
.
.
.
.
Katsuki se regresó a su departamento con los puños enardecidos de querer golpearle el rostro a ese bastardo por las cosas que le dijo.
Él creyó estúpidamente que fue novio de Deku porque en verdad le gustaba, no porque buscaba beneficiarse de aquella relación; usó de manera egoísta a Deku, con intenciones de ser el mejor, pero quizás por fuerzas del destino, Deku terminó ganándose el codicioso puesto de ser el número uno. Y era un puesto merecedor de una persona como lo era él.
Katsuki no se oponía a tales circunstancias, pues era algo con lo que Deku soñaba desde que eran niños, y con justa razón, él lo consideraba que Deku se merecía todo, hasta la belleza del cielo en cada hora del día.
El camino de regreso a su departamento era de quince minutos caminando, y cinco a carro, por lo que, Katsuki en esa ocasión se había llevado el carro para llegar antes, y eso comenzaba a volverse un hábito, porque desde que Deku vivía con él, optaba dichos hábitos para pasar el máximo de tiempo posible a su lado.
Eran deseos egoístas, incluso codiciosos, puesto a que amaba a Deku, y aunque ese amor no fuera correspondido, él se forzaría a abrir una entrada con sus propias manos y cruzar todas las barreras que le impidieran estar a su lado.
Romper cada barrera para tenerlo a él.
Y por eso se olvidaría de momento la amarga conversación que tuvo con Todoroki, al menos en su tiempo de convivencia con el nerd, luego se pondría a reflexionar sobre si era o no verdad lo último que le dijo.
—Ya estoy en casa— Anunció su presencia, ansioso de verlo.
—Kacchan! Bienvenido— Apareció la cara de Deku, con su mandil puesto y su cabello enmarañado.
Jodidamente lindo, pensó Katsuki.
—Cómo estuvo tu día?— Deku corrió hacia él, con una sonrisa emplastada en su rostro.
—Bien— Respondió, abriéndose paso por la cocina. —Qué era lo que querías cocinar?—
—Ah— Se rió Deku nervioso, llevándose una mano a la nuca. —Sí cocine—
—Eso ya lo sé— Refunfuñó, acercándose al sartén, asomándose a ver el contenido. —Qué es esto?— Apuntó, viendo que había en el sartén como una especie de tortillas con salsa roja. El olor que irradiaba la comida estaba cargado de picante, justo como a él le gustaba.
—Son chilaquiles—
—Chila, qué?—
—Chilaquiles, Kacchan— Explicó Deku. —Es un platillo mexicano que me gusta mucho y quería compartirlo contigo—
No pudo evitar sonrojarse a niveles insospechados, y el corazón dándole un vuelco.
—Hice dos versiones— Apuntó al sartén que despegaba el olor picante. —Este es el tuyo, y el otro— Apuntó a la otra sartén que no tenía olor a picante. —Es el mío—
—Por qué hiciste dos versiones?— Se ladeó a verle.
—Mi nivel de picante no es el mismo que tu nivel de picante— Hizo una mueca de nerviosismo, riéndose. —Pero, descuida, el tuyo tiene mucho picante, le puse chile de árbol sin quitarle las semillas y chile Perón para incrementar el picor en el sabor— Dijo orgulloso. —E invite a Kirishima para que probara el sabor hace rato y dijo que sí se ajustaba a tu paladar—
—Tu nivel de picante es horrible— Bromeó, poniendo una mano sobre el cabello de Deku, revolviéndolo entre sus dedos, los cuales agradecieron el contacto suave.
—Ah, Kacchan— Carcajeó. —Por que no cenas?— Sugirió ansioso de verlo probar su comida.
—Quieres que pruebe esto?— Dijo inquieto de ver algo diferente a lo que normalmente comía a diario, pero si provenía de ese nerd, no habría mucho inconveniente.
—Sí, por favor— Pidió con las manos juntas. —Te aseguro que te va a gustar, Kacchan—
—Si insistes— Siseó, tomando asiento en el comedor, escuchando cómo Deku sacaba un plato y colocaba la comida en uno, para después coger otro plato y sucesivamente servir la comida en el otro.
Vio que Deku le dio su plato, corrió a su silla, y se sentó con los ojos fijados en él. Por desgracia, se puso nervioso, por el simple hecho de tener esos ojos verdes observándolo con amplio afán, con mucha intensidad plagada en cada uno de sus pupilas.
Katsuki se sintió afortunado de tener esos ojos fijados en él, y decidió darle una probada al platillo.
—Qué te pareció?— Preguntó ilusionado. —Te gustó? Está lo suficientemente picante?—
Katsuki abrió los ojos, anonadado de pies a cabeza del sabor. Intrigado, le dio otra probada, poniendo mayor porción en el tenedor, y se lo metió directo a la boca.
Notaba que Deku no paraba de observarlo, y eso le encantó, le encantó que Deku lo miraba a él y sólo a él.
—Le agrego más picante?—
—Es suficiente— Espetó silenciándolo. —Sí me gustó— Admitió, encantado también con el sabor de ese nuevo platillo, porque el picor era tan intenso que se ajustaba a su nivel de picante y simplemente era adictivo comer tanto chile de una sentada.
—D-de verdad?— Lo vio brincar por toda la sala, en señal de triunfo. —Qué bien!—
—Ven a cenar, Deku!— Interrumpió su festejo. —Se te va enfriar la cena—
—Ah, cierto— Se detuvo y corrió a sentarse. —Que bueno que te haya gustado— Sonrió ensoñador.
—Dónde aprendiste a cocinar esto?— Cuestionó, mientras ambos cenaban.
—Bueno, una señora me lo enseñó— Explicó contento.—En una de mis idas a la Ciudad de México, yo me hospedaba en el hotel de Hernán Cortés, y ahí preparaban unos deliciosos chilaquiles, y como me encantaron tanto, le pregunte a los meseros si me podían pasar la receta para prepararlos en mi casa—
—Y al nerd no le negaron la receta— Bufó burlón.
—No— Se rió orgulloso de sí. —Me dejaron entrar a la cocina y me enseñaron el modo de preparación y los ingredientes que se necesitan para la receta; la señora fue muy amable conmigo—
No le sorprendió lo más mínimo, el que le dieran la receta para preparar algo tan delicioso como la cena que le hizo Deku con mucha emoción.
—Pero, la comida que prepara Kacchan me gusta mucho— Comentó Deku determinado; Katsuki se ruborizo al instante. —No busco sustituirte—
—Entiendo, nerd— Se forzó a responderle.
—Para mi, Kacchan es asombroso— Lo elogió, y Katsuki supo si no se detenía su corazón no aguantaría mucho, porque estallaría.
Se levantó y se puso a lavar los platos, reprimiéndose como siempre solía hacerlo con Deku. Se reprimía de abrazarlo, de besarlo, de decirle cuánto su existencia y sus palabras significaban mucho para él.
No negaría que era una sensación que sentía y que ardía como llagas en las manos, que perduraban por mucho esfuerzo que hiciera por curarse, la herida se mantenla siempre abierta a sangrar por fuera y por dentro.
—Kacchan?— Lo oyó decir desconcertado de su repentino cambio.
Era muy egoísta de su parte, quererlo tanto, al igual que era egoísta preocuparlo innecesariamente, cuando se suponía que él era su amigo de la infancia.
Él portaba esa etiqueta del amigo de la infancia, muy a su pesar, pues no quería portar esa etiqueta, ya que sus sentimientos correspondían a la etiqueta de estar enamorado sin remedio.
—Pasa algo?—
—¡Nada!— Espetó irascible, repudiándose de inmediato por su tono.
—Puedes decirme, no pasa nada— Se ofreció amable.
—¡Estoy bien!— Gritó recio.
Ni siquiera quiso girarse a ver el rostro de Deku, que de seguro en ese momento estaría sorprendido y asustado. Katuski suspiró, aborreciéndose por ser tan necio para decirle cómo se sentía verdaderamente con respeto a él.
—Por cierto, Kacchan— Supo que quiso cambiar de tema para no abrumarlo. Deku siempre era tan considerado con él. —Aceptan visitas a tu agencia?—
—Sí— Respondió, metiendo los platos limpios a la alacena. —Por qué?—
—Kirishima me dijo que les trajera chilaquiles a él y a Denki mañana— Le informó.
—Mañana?— Se giró a verle, y él sonreía con esos malditos ojos verdes tan hermosos, recordando que Todoroki iría a la agencia al día siguiente y no quería que se encontraran.
Lo vio asentir.
—No puedes— Dijo firme.
Deku se inmutó, frunciendo las cejas en confusión.
—Por qué?—
—Porque yo estaré en una misión— Farfulló quejumbroso. —Y si vienes, sería una molestia—
—Ir contigo a la misión?— Interpretó Deku, cabeceando en asimilación. —Entiendo—
Qué? Katsuki se perdió en ese instante de la conversación.
—No tengo problema en acompañarte a tu misión, Kacchan— Aseguró, dándole el visto bueno.
—¡No!— Se alarmó. —No irás a ninguna parte, Deku!—
—Pero, dijiste que fuera contigo—
—¡No dije eso!— Lo regañó. —Te quedarás aquí, en lo que cumplo con la misión; además, tu estás de vacaciones, Deku—
—Eso sí— Asintió, poniéndose de pie. —Pero, por qué no quieres que te acompañe? No tengo problema con eso, sería muy divertido trabajar contigo, Kacchan—
Ni modo que él le dijera: "porque vendrá el bastardo que rompió tu corazón, y acepto ser tu novio para aprovecharse de tu prodigioso cerebro para llegar a la cima"
No le diría eso, quizás nunca, porque lo rompería definitivamente.
—Porque serás un estorbo— Simplificó cualquier oración que se le vino a la mente, llevándose una cara de dolor por parte de Deku, al ver que sus ojos se pusieron tristes.
—Un estorbo— Repitió.
¡Maldición! Lo ofendió por tratar de protegerlo.
—Yo no quiero ser un estorbo para ti, Kacchan— Dijo Deku, dirigiéndose al sofá, sentándose con las manos juntas sobre su regazo.
No eres un estorbo para mi, Deku, pensó añorando por decírselo, mas debía de contenerse. Nunca lo serás.
—Me imagino que ha de ser muy importante— Comentó cabizbajo.
De hecho no, era una misión sencilla, que le tomaría unos minutos si todo se daba de acuerdo al plan, que por cierto, aun no había formulado con el bastardo de Todoroki, y esperaba que el maldito no se pusiera soberbio y no quisiera cooperar siquiera en ser un equipo, debido a la escuálida impresión que se llevó de él.
A puesto a que las misiones que le tocaba lidiar a Deku eran más difíciles que las suyas.
—Pero, si no quieres que vaya, lo entenderé— Aceptó entristecido, agachando la cabeza entre sus hombros.
Katsuki no supo remediar la situación, por lo que simplemente se retiró a su habitación a dormir, sintiéndose idiota y culpable por su cometido.
Si él quería proteger a Deku, tendría que hacerlo de una mejor manera.
Esa mañana se fue disparado a la agencia sin tomarse la molestia de despertar a Deku, que dormía profundamente en el sofá, acurrucado entre las cobijas.
Al verlo, se regresó unos segundos para acariciar su cabeza y luego marcharse.
Por nada del mundo, él debía de enterarse de su supuesta misión con Todoroki, y tampoco deberían de encontrarse, si no, sería una catástrofe.
Qué más quisiera realizar la misión con Deku, pero por desgracia, no se podría.
Llegando a la agencia, el bastardo ya lo esperaba desde la entrada.
—Tsk— Gruñó al verle, dirigiéndole una mirada asesina.
—Bakugou— Mencionó indiferente.
Hasta su manera de saludar lo irritaba.
—Qué esperas?— Bufó. —Vámonos a trabajar—
—Cuando quieras— Dijo en tono sarcástico. —Además, yo ya quiero terminar esto lo más rápido posible, al igual que tu—
Se fueron a la dirección que les habían dado; una localización en la parte cumbre de la ciudad, donde se hallaba un parque abierto al público, donde habían árboles pequeños y grandes, unos juegos para los niños, un camino para el senderismo, etc.
Katsuki le pareció muy peculiar que un villano de nombre Adagio se posicionara sobre esos rumbos; además, tenía un Quirk de crecimiento, es decir, se podía hacer más grande de tamaño o más pequeño. Este no era el trabajo adecuado para cualquiera, más bien, era un trabajo ideal para Deku.
—Me imagino que se ha de aparecer por aquí— Comentó Todoroki, haciéndola de turista. —De acuerdo con la información que nos dieron, dice que le gusta enfrentarse a personas fuertes y altas, que le puedan seguir el ritmo y que disfruta de torturar a sus víctimas hasta que le pidan morir a golpes—
—Sí— Se limitó a responder, portando su ceño característico,
—Qué pasa, Bakugou?— Siseó Todoroki. —Acaso mis palabras te dejaron pensando? O fueron muchas verdades para ese cerebro tuyo?—
—Cómo me dijiste?— Se volteó a verle, visiblemente crispado. Esa reacción, hizo que Todoroki sonriera complacido.
—A lo mejor es verdad— Suspiró, caminando hacia él. —Y qué me dices de Midoriya?—
—No hables de Deku— Advirtió, empuñando las manos.
—Me parece que Midoriya está muy cerca tuyo, no es así?— Vaciló.
—Cerca?— Frunció las cejas, extrañado de ese comentario.
—¡Kacchan!— Esa voz, qué hace aquí? Katsuki se giró en dirección a esa voz, y allí estaba Deku corriendo hacia él.
—Deku?!— Dijo impactado. —Pero, qué?—
—Kacchan te fuiste sin avisar— Llegó rápido corriendo a su dirección, plantándose frente suyo. Su cabello verde esponjado como una nube suave y cálida abrazaba en su acogedora apariencia, aquella sonrisa que tanto le gustaba ver y sus ojos verdes lo veían a él. No quería decirlo, pero se olvidó por unos segundos el porqué estaba él ahí y con quién estaba. —Me preocupé porque no sabía si desayunaste, así que preparé algo para ti en caso de que no hubieras desayunado, pero al llegar a la agencia, Kirishima me dijo que estabas aquí, así que fui a buscarte— Sonrió tendiéndole el Bento. —Esto es para ti—
—Midoriya?— Todoroki se asomó entre ellos a observar al aludido.
Los ojos de Deku se abrieron en sorpresa, retrocedió espantado.
—To-Todoroki?— Pronunció boquiabierto, las orbes de sus ojos parecían salírsele de los ojos.
Maldición, esto era lo que Katsuki no quería que sucediera.
—Cuánto tiempo— Musitó Deku, bajando la mirada al suelo.
No, no!.
Deku, no llores!
—Me enteré que regresaste— Dijo Todoroki educado.
—Sí— Cabeceó, soltando una risita nerviosa, encogiéndose de hombros.
Por favor, no llores, suplicó Katsuki en su mente.
—Así que ahora estás con Bakugou?— Supuso. —No me sorprende que hayas tomado en cuenta mi sugerencia— Los ojos de Deku se tornaron en terror.
—No hice eso— Negó alarmado.
—Bastardo! Deja de molestar tanto— Se quejó Katsuki, interponiéndose entre Deku y él.
No tenía idea de qué sugerencia hablaba Todoroki, pero de solo ver la expresión de terror de Deku a la mención de ella, fue suficiente para saber que lo dañaban.
Todoroki se rió de manera cínica.
—Admito que esperaba mejores cosas de ti Midoriya— Lo refirió.
—Eh?— Deku emitió a lo bajo, aterrorizado.
Katsuki se apegó más a él, crispado totalmente.
—Cállate!— Gritó encolerizado.
—Así que la rubia te protege, Midoriya?— Encaró cínicamente.
—Cómo me dijiste?!— Gritó Katsuki, caminando a golpearle, pero Deku apareció justo frente a él, restregándole un puñetazo directo al cachete a Todoroki, tirándolo al suelo de una sentada. —Deku…— Se frenó en seco, confundido de su acción.
—Puedes hablar mal de mi todo lo que quieras— Confesó Deku sentimental. —Pero, no permito que hables mal de Kacchan—
—Entonces estás con él?— Inquirió Todoroki en el suelo, sobándose la mejilla golpeada, reclinándose con una mano apoyada en el suelo. Deku no respondió, solo lo miró. —Yo no sé cómo es que eres el héroe número uno si estás de vacaciones y te juntas con este, que siempre te dije que era una mala influencia para ti—
Acaso le dijo a Katsuki "este" como lo hizo la chica que le tiró el helado a Deku en la camisa?
—No metas a Kacchan en esto— Dijo Deku en su defensa.
—Aun consideras lo nuestro como un esto?— Inquirió Todoroki en burla.
—No— Notó que el cuerpo de Deku temblaba.
—No seas ridículo, Midoriya— Se rió cínico, poniéndose de pie, para que Deku se lanzara y lo regresara al suelo, con un empujón. —Con que te hiciste más fuerte?—
Katsuki estaba impresionado de ver a Deku tan resiliente y dispuesto a defenderlo. No pudo evitar sentirse incluido en su mundo.
—Estás fuera de esta misión, Todoroki— Declaró Deku, tomando por sorpresa a los dos.
—Qué dices, Deku?— Murmuró Katsuki asombrado.
—No me puedes sacar, Izuku— A la mención de su nombre, Deku se crispó más, moviendo la cabeza para no verle la cara. —De todas maneras, dónde estabas cuando te solicitamos para esta misión? De seguro, llorando en los brazos de tu querido Kacchan—
—Aquí me tienes— Manifestó mostrándose fuerte. —Necesitan al símbolo de la paz para esto, no? Kacchan y yo podemos encargarnos de esto solos—
—No digas tonterías, Midoriya—
—No las digo— Se acercó a él, hincándose a su nivel. —El que las dice, eres tú— Se paró y se fue caminando a otro lado.
Katsuki lo siguió, conmovido hasta los huesos de la manera en la que se mostró ante su antiguo amor. Fue tan asombroso verlo así que admitió volverse a enamorar de él.
—¡Deku!— Lo tomó del brazo, reteniéndolo.
Su entero cuerpo temblaba, los ojos de Deku expresaban miedo y desconcierto.
—Por qué no me dijiste que trabajarías con Todoroki?— Preguntó , soltándose de su brazo. Katsuki lo tomó como un rechazo de su parte, entristeciéndose por esa reacción. —Me querías proteger, no es así?— Acercó su mirada.
Él no se vio con la excusa de responder, o con la suficiente madurez para decirle sus sentimientos en una pieza de papel, porque lo arruinaría como todo lo que se esforzaba por hacer bien.
Deku entendió su silencio y sonrió.
—Gracias Kacchan— Agradeció amable. —Encarguémonos de esto—
—Qué? pero estás de vacaciones— Remembró él sin mucho esfuerzo de querer retenerlo.
—A qué clase de villano nos enfrentamos?— Quiso saber, estirando sus brazos y luego sus piernas; mientras él hacía eso, Katsuki le contó los detalles que él conocía, viendo que Deku lo escuchaba con atención.
—Podemos lidiar con esto más que perfecto— Aseguró sonriente.
—Pero, Deku, ni siquiera tienes tu traje— Recalcó no queriendo ponerlo en más peligro, pero sabía que Deku era muy testarudo y a parte, era el símbolo de la paz, y por lo tanto, sentiría que es su responsabilidad encargarse de esos asuntos, aunque estuviera de vacaciones.
Y sí, Deku estaba en ropa de playa, usaba una camisa de manga corta de color azul cielo con unos estampados de flores hawaianas de color rojo carmesí que hacían nuevo con sus shorts, añadiéndole sus típicos tenis rojos.
Qué podía hacer Deku en ropa de playa?
—Está bien— Repuso con simpleza.
—No seas necio, Deku— Lo regañó.
—Está bien, Kacchan— Su calma le daba miedo, pero había en ella, un gran contenido de seguridad en él que era innegable. —Qué dices, Kacchan? Seremos Wonder duo otra vez?— Sonrió emocionado.
Wonder duo, era el nombre que les dieron en la preparatoria cuando hacían equipo; para Katsuki era un nombre tonto, pero al lado de Deku, no le importaba mucho el que les dieran ese nombre, porque tenía en él un significado de pertenencia, de que ellos eran un dúo asombroso y dinámico capaz de hacer cualquier cosa y enfrentarse a cualquier villano.
Ese nombre denotaba toda la carga que los unía.
Katsuki asintió.
.
.
.
.
P.D. Veremos a Deku y a Kacchan como Wonder dúo en el próximo capítulo.
Poco a poco se van a ir uniendo estos dos.
