7) El Fin de las Truchas y Caballos.

El incompetente y tonto Edmure Tully llego a su punto de ruptura cuando creyó conveniente el aumentar los impuestos como ultima de sus despreciables reformas.

¿Casar al joven Lord Piper de siete años con la viuda de sesenta de ser Cox? ¿Invertir en la creación de un canal a través del Diente de Oro? ¡era una jodida montaña!

Lo peor es que ninguna de estas ideas venian de el, eran del señor menor que le comia la oreja a Lord Tully en dicho momento. El pez tenia menos espina vertebral que una medusa. El ultimo en controlarlo fue Lord Bracken, quien le convenció de una union matrimonial entre sus casas, la hija de Lord Tully y su hijo. Para colmo, este impuesto era para la creación de un nuevo castillo para los futuros novios.

Como era de esperarse, las casas nobles de Tierra de los Rios entraron en rebelión y el rey tuvo que meter su mano para evitar que se derramara sangre. Una vez expuesta la incompetencia y corrupción de los Tully y Bracken, el rey les quito sus titulos y tierras al ultimo Tully, condenándolo al Muro junto a Lord Bracken, mientras que la hija de Tully fue entregada junto a su madre a las hermanas silenciosas.

Las tierras Tully fueron repartidas a los señores y el rey decidio otorgar el titulo de regente al primer lord en rebelarse, Lord Tytos Blackwood. Tambien decidio que para eliminar la mala sangre entre familias Bracken y Blackwood, deberia casarse el ultimo Bracken con vida con la hija de Lord Tytos, Bethany Blackwood, una vez cumplieran la edad.

Varios años han pasado y a una semana de la boda prometida, el rey en persona se presento en Arbol de los Cuervos para asegurarse que todo estuviera en orden... pero se encontró con mucho mas de lo esperado.

- Solo tenia ocho dias de mi nombre entonces - dijo Bethany - Pero hoy es mi decimosexto dia... y por mi casa y la Tierra de los Rios, cumpliré con mi deber al criar un heredero -

Bethany puso sus dedos en su boca. Jae se estremeció ante el toque de la joven. Ella presionó sus caderas contra las de él y trató de pensar en algo más que la tentación frente a él.

- Usted es un hombre mas que adecuado, mi rey - dijo Bethany - No solo le debemos el que se haya encargado de la inepta trucha y de los miserables caballos - dijo la tentadora adolescente antes de apartarse del rey - Tambien aseguro la paz al esparcir su semilla en las doncellas de las altas casas - dijo y el rey la miro sorprendido.

- Nosotros los Blackwood somos la sangre de los Primeros Hombres, al igual que usted, muchos en mi familia tienen ciertos dones - dijo Bethany - Esto ya lo habia visto y sentido en sueños... por favor, mi rey, hagámoslos realidad -

Bethany extendió la mano para apretar la entrepierna de Jae, lo que provocó que este la acercara a el con un abrazo.

- Deberías estar con alguien más cercano a tu edad - dijo el rey.

- Mi prometido es un sucio Bracken, el ultimo de su estirpe traidora - dijo mientras ella extendió la mano y tomo las manos en el camino. Jae no hizo ningún movimiento para mientras ella las ponia en su busto suntuoso - Nadie le prestara atención a las quejas de un traidor sobre que su esposa no llego virgen al altar... menos aun cuando nuestra hija despose al hijo de mi hermano y el apellido Bracken muera finalmente -

Bethany se inclinó hacia él y Jae se dio cuenta de cuánto deseo atravesó esos ojos hacia él. Realmente deseaba esto y definitivamente no era ina niña inocente.

- Si Greyjoy, Tyrell, Lannister y Baratheon son lo sufrientemente buenos para usted, entonces es mi deber recordarle porque sus antepasados Stark se casaron con las hijas del Rey Cambiapieles, por qué Cregan Stark abandono sus planes de conquista cuando una Blackwood se ofreció a el, y por qué Aegon el Afortunado lo fue desde antes de su coronación - dijo Bethany y dejo caer el vestido que la cubría mientras se dirigía a la cama.

Se recostó en la cama y se estiró haciendo resaltar su pecho copa CC. Jae la miró; sus bonitas tetas turgentes, una cara bonita, barriga plana, tentadoras caderas y piernas largas, Bethany lo sorprendió con su belleza. Ella se llevó un dedo a la boca y Jae vio como lo uso para untar con saliva sus rosados pezones.

- ¿Cree que soy lo sufiente? - Preguntó Bethany.

Jae la miró, se acercó a la cama y tomó a Bethany en sus brazos. Su cuerpo se sentía muy bien presionado contra el suyo. Le dio a ella un beso muy apasionado que hizo realidad todos los sueños de la adolescente a la vez.

A los diez y seis dias a su nombre, apenas legal desde hace unas horas (estándares aceptables para esta novela), la mujer respiró emocionada por el beso. Realmente podría besarla y realmente sacudir su mundo. Se calento cuando el rey la empujo sobre la cama. El beso continuó cuando Jae exploró su cuerpo y pensó que podría morir de placer.

El cálido cuerpo debajo de Jae se sintió bien. Sus pezones sobresalían y una bonita sonrisa apareció en el rostro de Bethany cuanto le bajó los pantalones y casi jadeó cuando lo vio, parecía una niña encantada con una muñeca nueva.

- ¿Decepcionada? - pregunto sarcástico Jae.

Bethany estaba a miles de km de estar decepcionada de la gran verga que tenia en frente. Fue mucho mas allá de todos los sueños más traviesos de Bethany, simplemente no se podia comparar. La chica, intimidada, nerviosamente sujeto el grueso trozo de carne. Podía sentirlo latir en su mano, era duro y venoso, no olia mal, despedía un aroma que se le antojo atractivo... era el olor de un hombre y la ponia hambrienta.

Bethany se inclinó, sacó la lengua y probo su sabor. Ella descubrió que disfrutaba el sabor de él y tomó unos centímetros en su boca. Se atrevió a empujarlo hasta su garganta, quedando amordazada. Jae la guió suavemente sosteniendo la parte posterior de su cabeza y ella chupó la mitad de su miembro, mientras frotó el resto con las manos.

Podía sentirlo latir y no dudaba en que antes dr la partida del rey ella seria adicta a su semilla, pero su coño lloraba por ser criado por este macho alfa. La joven cayó sobre la cama, con el rey encima de ella. El hombre se burló de su joven cuerpo con besos, haciendo que se retorciera sobre la cama. Jae se acercó a ella y besó su vientre plano antes de bajar hasta su flor llorosa. Despues de lamer sus labios inferiores, m empujó su lengua contra su hendidura, lamiendo sus jugos.

Bethany extendió la mano para sostener a Jae donde estaba. Cuanto más la tocaba, la probaba, más quería.

Lo único que salió de la boca de ella fueron unos gemidos muy suaves y muy llorosos. Una presa estalló en Bethany y ella arrojó jugos por toda su cara. La joven se quedó sin aliento y levantó las caderas antes de estrellarlas contra la cama. Todo su cuerpo nadaba con calor fundido.

El rey se apartó de la chica, y ella respiró pesadamente en la cama. Bethany apenas podía creer que se sintiera tan bien. Sus muslos se separaron ligeramente, ya que sabía que solo una cosa podría ser mejor que ser comida por el rey.

- Te necesito - le suplico Bethany con timidez, pero con firmeza. Ella levantó las caderas de la cama y acarició su cuerpo. Sus manos abrieron en su coño a su amante.

Jae vio lo húmedo y apretado que estaba. Su verga palpitaba ante la idea de tomar su coño virgen. Jae se alineo contra la abertura húmeda y empujo su cuerpo contra el cuerpo núbil de la joven bajo suyo.

Bethany se extendió lo más lejos posible para permitirle adentrarse en ella. Cuando empujó a través de su barrera, por instinto, Bethany le abrazo y enterró su rostro en su hombro.

Jae se metio en ella y se apartó de ella, siguiendo un patron de empujes lentos, hasta que la joven sexi debajo de él lo atrapo con sus piernas y lo forzó a acelerar sus envestidas. Sus caderas lo bombearon para tomar más de el dentro de ella.

- Mi rey, por favor - le rogó Bethany al oido - Por favor, mas rapido -

Sus empujes se hicieron un poco más estables y se aceleraron un poco. Ella puso una pierna sobre los muslos para animarlo. Los dos se inclinaron hacia un lado. Jae habia olvidado lo apretadas que podían ser las virgenes. Había pasado mucho tiempo desde que había estado dentro de un coño sin estrenar. Esas paredes cálidas se ajustan alrededor de el como un guante. Lentamente rozó el cuerpo de Bethany, asegurándose de que su joven mente registrara y apreciara cada toque y caricia, que fuera lo suficientemente bueno para recordar.

La besó en el costado de la oreja y chupó el lóbulo de la oreja. Los ojos de Bethany se desvanecieron emitía un jadeo de alegría. Jae aceleró aun mas, el cálido cuerpo joven debajo de él se sentía realmente bien. Ella lo agarró por la espalda para alentarlo mientras su coño ordeñaba su verga, anhelando su semilla. Cada centímetro pulsante de su pene deslizándose entre sus paredes mojadas hizo que Bethany se sintiera muy bien. Ella vio estrellas por el placer cuando llego por primera vez al orgasmo.

Bethany jadeó cuando disfrutó de su orgasmo y jadeó cuando esas pesadas bolas la tocaron en sus muslos. Ella se apretó a su alrededor y lo bombeó.

- Me estoy acercando - dijo su rey con una voz ronca.

Bethany le dio a su rey una sonrisa alentadora. Su mano tomo la de el y sus dedos se entrelazaron cuando los dos se encontraron. Cadera a cadera, golpe por golpe, ambos amantes se conectaron entre sí. Ella no tuvo que esperar mucho más para que su coño se lleno de la semillas del rey, cuando este disparó su esencia hacia ella.

Su semen blanco y caliente salpico contra las profundidades fértiles de la chica convertida en toda una mujer. Bethany lo ordeño y sintió más semillas de lo que su coño podía soportar. Le agradeció a los dioses por la visión de que un dia seria criada por un dragon, mientras empujaba sus caderas contra él y recibía mas de su semilla dentro de ella.

El semen pegajoso se desbordó del coño de Bethany. Los dos se apartaron y ella cayó sobre la cama. Tendría que ordenar que limpiaran estas sábanas una vez que se recuperara... y que le prepararan un baño caliente... para dos.

Tal como predijo, Lord Bracken tuvo que comerse sus palabras respecto a su novia no virgen y el tonto nunca supo que su unica hija, Bertha Bracken, no era suya. Pero eso no importaba, ella podía ver el futuro, podía ver que su hija se caso con su primo Thoros Blackwood y su nieto Brynden Blackwood gobernaría un dia como Señor Supremo del Tridente.

En cuanto a mi, podia verme compartiendo mas de un momento con el rey dragón, siendo otra de sus novias negras... alabados a los dioses antiguos, únicos y verdaderos.