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Sellon se encontraba en la ventana en la sala mirando cualquier parte de afuera, miró su teléfono, no faltaba poco ante de ponerse la hora, empezaba ser más tarde y ni un mensaje recibido del peli gris, antes que se fuera prometió volver antes de las nueves
- ¿Qué estará haciendo? – Pensó apartándose de la ventana – Keith ¿sabes a donde ha ido Anubias? – Preguntó al rubio que se encontraba sentando en el sofá.
- Ni idea, no lo he visto desde esta mañana – Respondió bostezando – ¿No te dijo a dónde iba?
- No… Dijo que no tardaría en volver – Respondió mirando nuevamente la hora de su celular.
- No te preocupes sellon, debe estar con los amigos de mi hermana, quizás este ayudando en algo que necesite –
- Son más que nosotros, Keith. Dudo que necesite alguna ayuda de Anubias o… – Pauso pensando – Sí, tal vez… –
- ¿Ves? No te impacientes, relájate al menos tuviste que lo que querías –
- Bien, bien, exagere un poco – Se sentó en el sofá.
Hydron quien se encontraba del otro lado de la ventana apartado de ellos, escuchaba todo lo que platicaban, soltó una pequeña risita, sí ''ayuda'', ayudar a que dos tortolos sin poder decirse un te amo sin que supiera por lo que está por venir [oh, qué estar por venir la pelirroja].
Camino hacia la puerta tomando un abrigo
- ¿Ha dónde irás hydron? – Pregunto la peli verde oscuro –
- Paseare un rato; tal vez me encuentre con Anubias en alguna parte –
- Podrías decirle… –
- Sellon no soy tu mensajero – La interrumpió suspirando hastiado lo madona que se ha vuelto, sellon hizo gesto de enfadó, hydron no le importó como lo mirase
- Uuh~ ¿Escuchaste eso sellon? – Shadow Soltó una carcajada – Sin embargo, yo iré por la sexy rebelde –
- Mira si tanto te preocupas, ve y búscalo – Dijo sin más y se fue.
Los clientes empezaban irse poco a poco del restaruant, los chicos se encontraban terminando la cena algunos de ellos terminado su platillo y solo se encontraba platicando con los demás, la peli azul marino estaba impaciente pues ahora que el ojí ámbar sabe el secreto y los sentimientos de Alice, que ocurrencias hará éste para que la peli roja empiece a sospechar, no podía arruinar su plan. En cambio shun se encontraba lo más tranquilo que ella, dejó de cenar luego que ahora se enterase, le dejó todo el bocado para el castaño; 21:36 marcaba en su celular, no faltaba poco para que el local se cerrara, si algo le incumbencia esos sentimientos era él, no había razón que un soso plan le echara una mano
Desvió la mirada hacia la pelirroja, luego a la azabache, se preguntó ¿Qué habría dicho Chan lee para que de repente estás dos se empezara llevarse bien como amigas? Tendrá que averiguarlo después
- Uff… Estoy lleno – Dijo el castaño sobándose el estómago lo inflado que se notaba
- Que gula – Dijo runo
- Bueno es tiempo de irnos – Dijo Marucho levantándose del asiento
- Eh, Eh…Que les parece si no quedamos un rato más – Dijo fabia deteniéndolo
- Pero fabia ya no hay casi nadie –
- Podemos pedí otro postre más – Propuso julie
- No, ya no…Aguanto – Dijo baron agotado con la cabeza en la mesa.
- Fabia tiene razón – Shun apoyó la cabeza con ambos brazos cruzados – Apenas cenamos algo, a veces es bueno reposar un rato – Sugirió el pelinegro, a pesar que tenía razón, las chicas se extrañaron en su mirada sonriendo.
- Bien, está bien – Marucho se sentó de nuevo - ¿Qué quieren hacer chicos? – Pregunto.
- ¿Podemos grabar de nuevo a Joe con la pelota? – Pregunto aburrido Ace levantando la mano
- ¿Aun Sin tu celular?– Pregunto Joe – No prefieres dejarlo –
- Podemos utilizar de Ren –
- No gracias, quisiera conservar el mío – Respondió el moreno.
- Ay chicos ya paren – Dijo chan lee irritada
El silencio contempló la mesa del grupo, sin tema de conversación.
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Ha pasado cinco minutos y los chicos se encontraban en sus asuntos antes de partir, julie había dejado de chequear momento con el celular, se concentró en lo que tenía planeado con la peli azul, se dirigió en mirar al pelinegro que no dejaba de mirar a fabia de una forma, malévola.
- Fabia… ¿Qué pasa? – Pregunto ya que fabia también no dejaba de mirarlo tan retador
- No es nada. – Pauso sin dejarle de mirar – Solo que hay buscar la forma de ganar tiempo o nos ganar… – Dejo de hablar, julie había entendido la frase
- ¿Qué ganar? ¿En que nos va ganar? –
Suspiro profundo para decirle lo que había descubierto – Ya lo sabe. Todo. Anubias aquí, los sentimiento de Alice, nuestro plan. – Julie se asombró, estaba a punto de gritar de emoción, pero tenía que aguantar hasta que se terminase – Pero aun debemos ser discretas, shun tiene un plan. Pero no le voy dejarle que se adelante. Si no fue capaz desde un principio ¿Por qué no nosotras, ha? –
- ¿Entonces? –
- Oye Alice ¿Cómo es el clima en Moscú? – Pregunto el ojí–ámbar
Todos se quedaron asombrado por la tal repentinamente pregunta del pelinegro, pues no era común que no hablara con Alice luego de hace días, en cambio, la pelirroja estaba extrañada que le preguntase ¡a ella! ¿Cómo se le ocurre hablarle luego de decirle que no le hablará más? aunque no estaba del todo convencida luego que le haya dicho eso (por otro lado no estaba molesta).
- Que...? ¿Por qué me preguntas? – Le pregunto aun sin entenderle de su comportamiento en su sonrisa.
- Curiosidad – Respondió simpleza.
- Pues… Es muy frío, hay mucha nieve. A comparación aquí, la calidez en Moscú es muy poca – Explico intentando no tartamudear,
- Es una lástima que no sientas calor seguidamente. – Pauso sin que la dejara de mirar –; Puedes sentir la calidez de muchas maneras – La guiñó.
- Oh tenemos leñas y té caliente, nos mantiene bien – Decía sin notar lo que se refería.
Algunos de los chicos entendieron la indirecta del pelinegro, no podía evitar reír por lo bajo a que se refería, runo choco su mano en la frente antes su respuesta, aunque tampoco no pudo evitar sonreír ante su inocencia, hay que admitir que algunas cosa no capta. Alice notó la risa de sus amigos en su respuesta, creyó que se había equivocado en algo lo que la hizo sonroja un poco.
- ¿Qué… Dije algo malo? – Pregunto insegura.
- No Alice – Dijo Baron – Shun se refería que hay much –
- Baron – Dijo el moreno interrumpiéndolo antes que lo que le refería, sea desagradable para Alice – En absoluto Alice, en realidad si es así. Por si quieres seguir preguntando, shun – Lo miro para que dejara de jugar.
El pelinegro no le importo lo que decía, aún mantenía la sonrisa, la pureza de la pelirroja hizo que la amará más.
Otro sonido de en el celular de fabia sonó nuevamente, estaba por llamarle Anubias para que se adelantara de las llaves, los mensajes de shun lo inquietaba pero esta vez no era de él
Mylene: No puedo esperar tanto, después de todo tienes la ayuda suficiente.
Fabia se calmó un poco y cierta parte tenía razón, las horas volaban en la noche y no tenía tiempo para suspensos o quien gana primero, asintió la cabeza para afirmarle que puede irse cuando quiera o quien sea de la mesa.
- Descanse lo suficiente pero tengo que irme. Tengo que empacar mis cosas – Dijo mylene levantándose
- Concuerdo, también empacare las mías – Dijo joe estirándose los brazos
- Voy contigo – Dijo la asiática
- Bueno, entonces nos iremos – También el pequeño rubio dijo retirándose de la mesa
Los demás dispusieron retirarse de la mesa, segundos después los mesero se aproximaron a encargarse de limpiarla. Ya afuera del restaurante los chicos siguieron al hotel, La peli celeste tomo a fabia de los brazos deteniéndola
- ¿Y? – Runo levantó las cejas - ¿Dónde está anubias? –
- Lo llamare – Fabia tomo su teléfono.
- Fabia ¿Dónde está anubias? Se nos ira la noche – Dijo julie acercándose
- Chicas necesitan ayuda con el plan? – Dijo Chan lee también llegando a ellas – puedo volver al hotel después –
- Eh yo… – Fabia no sabía que responder
- Traje la cinta ¿tienes tijeras chan? – Pregunto julie
- ¿Para que la cinta? – Preguntó extraña runo – No vamos a atar a Alice –
- Que tal si sospecha ¿eh? – Respondió la peli plateada
- Chicas silencio – Intento callar fabia pero era en vano
- Ya está sospechando, pero no vamos a atar a Alice dentro del almacén! – Dijo runo tonando la voz fuerte
- Ya la distraje con mi disculpa, eso no va sospecha nada – Respondió ahora chan lee.
- ¡Entonces utiliza tu cabeza machona! – Al decir esto, runo se exalto
- ¿Disculpa? ¿¡Cómo me llamaste!? – Runo encarnó las cejas furiosas, camino hacia la peli plateado pero una voz fina y reconocida la detuvo
- Chicas ¿Que hacen aquí todavía? – Pregunto la pelirroja extraña.
- ¿Fabia? –
Fabia se espantó oír anubias contestarle de otro lado del teléfono. Todas se silenciaron al momento en que Alice había llegado.
Los muchachos se dirigían la entrada del hotel para empacar y descansar, el castaño observó a todos a sus amigos barones, a excepción de mylene y mira que estaba presente, se detuvo encontrando a la ojí-celeste en cualquier parte al igual que las chicas, ninguna estaban en él grupo.
- ¿Oigan dónde están las chicas? – Pregunto el castaño
- ¿Eh? Es cierto – Afirmo el rubio mirando en ambos lados.
- Creo que decidieron quedarse o ir otra parte – Respondió mylene simulando como si no supiese –
También se dio cuenta que el ojí-ambar no estaba con ellos lo que empezó a sospecha de su amigo.
- Ahora vuelvo – Respondo dan dándose la vuelta
- No es necesario, ella están bien juntas no te preocupes – Se exalto mira
- No voy a donde están las chicas – Respondió dan alejándose
- Urgh excelente otro plan fracaso – Murmuró mira
- ¿Fracaso? – Ace escucho lo que dijo la pelirroja – ¿Ahora que traman está vez?
- Ah. . . Ah este -eh… – Miar no sabia que decir – Ahora vuelvo. – Dijo alejándose.
Ace alzo las cejas, miro hacia mylene
- Ahora no quiero revela nada – Se dio la vuelta al entrar el hotel, pero a poco centímetros se encontró con el que menos quería ver.
- Hola preciosa ¿ibas algún lado? – El ojí-rojizo sonrió pícaramente.
- Excelente – Murmuro bajo – ¿Podrías dejarme pasar? Estorbas. – Comento mylene del mal humor.
- Antes un beso, linda rebelde. – Se acercó inconsciente sin que le permitiera, mylene tapo su boca con sus manos antes que esté lo hiciera.
- Apártate o no tendré piedad – Advirtió mylene
- ¿Me estás amenazando, preciosa? – Pregunto sin que dejara de sonreírle
- Basta Shadow – Dijo sellon deteniéndole – ¿Oigan no han visto a anubias en alguna parte? No ha vuelto desde hace una hora –
- Lo siento, no tenemos idea – Dijo Joe
- Me pregunto que estará haciendo, adiós – Siguió adelante
- Nos dijo que nos mantendremos en contacto después de irnos – Comento marucho
- Ya veo, entonces los veré luego –
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- Mantelo cuidado, anubias o me despedirán –
- Lo prometo amigo, solo será unos minutos – Dijo anubias calmándolo a esté mientras se iba, en ese mismo, el pelinegro estaba un costado de la pared donde anubias reflejó en el momento en que el empleado caminaba delante del pelinegro.
Anubias no se asombró demasiado a verlo allí, ya que hace momento corto rápidamente a fabia, luego de escuchar a la pelirroja hablar con ella y algunas voces de las chicas.
- Shun ¿Qué haces a estas por aquí? – Le pregunto disimulando su extraña encontrada – Ya deberías estar descansado antes de irte –
- Ya sé lo que tramas con fabia – El pelinegro fue directo sin ninguna discreción como lo hacía éste o la peli azul marino – Lo diré una vez más, no necesito que alguien me dé empujón. – Pausó reincorporándola postura – De todas forma sé que Alice siente algo por mí. –
- ¡Vaya! pensé que nunca te ibas dar cuenta, kazami – Cruzo ambos brazos.
- Vete al hotel y olvídate de este absurdo plan – Se dio la vuelta – Esto es entre Alice y yo, no dejare que terminé la noche sin que ella me dé la verdades en mi cara –
- Oh en ese caso – Anubias se dirigió al almancen que estaba del lado, shun se detuvo al ver que estaba haciendo – Ella se encuentra aquí – señaló la puerta que aún se encontraba cerrada.
- Déjate de tonterías, está en el hotel –
- ¿En serio? Porque según sé, fabia la dejó entrar aquí sin que ella se diera cuenta –
Aunque no le creyera en absoluto, Se inquietó, él mismo observó a la chica que estaba con sus amigos antes de que él caminara al otro lado del camino sin que ninguno diese cuenta.
- ¿No me crees? – Anubias introdujo la llave en el picaporte
Y si… ¿No se percató que fabia había tomado un sitio con Alice y la llevo en este almacén sin que diese cuenta?
Pinche curiosidad.
Camino hacia la puerta de este, abrió lentamente la puerta, se encontraba con poca oscuridad a lo que reflejaba la luna llena con una pequeña ventanilla arriba de la pared
- ¿Alice? – La llamó, pero no había respuesta.
Ni aunque estuviera totalmente calmada en un lugar tan poca luz.
Sorprendido sin darse cuenta, anubias empujó al pelinegro dentro del almacén dejándolo imprevisto, segundos después lo encerró con llaves antes que diese un golpe en la puerta
- Aargh ¡Anubias maldición! – Enfurecido golpeo la puerta – ¡Sácame de aquí! –
- No puedo fallar con mis planes, no es lo mío – Dijo entre risas, shun no le pareció para nada gracioso – Luego me lo agradecerás, solo espera unos minutos – Se acomodó de la pared esperando la siguiente en caer.
- ¿Anubias?
El peli griseado volteo quien lo llamada su nombre, Dan camino hacia el chico que estaba muy calmado en la pared.
- ¿Qué haces aquí? – Le pregunto confundido
- Eh… –
- ¿¡Dan eres tú!? – Grito shun del otro lado.
- ¿Shun? – pegunto dan confundido.
- ¡Sácame aquí dan! – Golpeo la puerta.
- ¿Qué está pasando? – Pregunto encarnando las cejas.
- Te lo diré, pero no te interrumpas ¿bien? – Respondió anubias poniendo más confundido al castaño.
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Ninguna de las cuatros respondía a la pregunta de la pelirroja, el silencio se complementó hace unos minutos y solo sonaba el mini sonido del teléfono cortado de la peli azul
El extraño comportamiento de todas hizo aún más dudas a Alice.
- ¿Y bien? – Entonó la voz fulminando las cejas achicando los ojos. Ahora se notaba que aun ocultaba algo más.
Otra pelirroja iba acercándose llamándolas a todas
- Chicas! ¿Todavía no ha llegado anubi…? – Mira se calló cuando vio que Alice estaba con ellas. Lo que confirma ésta que es cierto, ocultaba algo Fabia y junto con las chicas.
- ¿Qué pasa con anubias? – Pregunto sin quita su tono – ¿Qué están sucediendo? – Fulminó más las cejas mirando a todas.
Ninguna respondía, así que Mira fingió lo que estaba diciendo.
- Te…. Te-tenemos una sorpresa Alice – Simulo Mira mirándolas a todas. Fabia entendió lo decía la pelirroja y fue una buena idea para arrimarla donde está su objetivo.
- ¿Así? – Ladeo la oji-marrón.
- ¡Sí! – Afirmo fabia – No queríamos decirte nada porque sé que estarías sospechando –
- No queríamos que te preocuparte Alice – Dijo runo siguiéndole
- Oh en serio? lo siento chica no quería arruinar su sorpresa – Lamento la pelirroja creyendo
- No hay que preocuparte, vamos, vamos está por aquí cerca – Dijo la peli plateado tomándola de los hombros.
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Mientras que la llevaban al objetivo de su plan. El castaño reía en carcajadas lo que decía el peli gris sobre el plan de fabia, el plan si notaba algo exagerado pero en que el ojí-ámbar cayera le resultaba gracioso e divertido para él, en cambio el pelinegro gruñaba con lo que decía éste, todo su absurdo plan ¡es un plan para niños! ¡Un juego! Ni siquiera se estaba divirtiendo su otra fechoría; estaba listo que se confrontara con Alice, pero no de este modo, ni con nadie.
- ¿En serio shun? ¿Acaso no lo viste venir? – Decía dan entre carcajadas, se aguanta de la pared y de su estómago –
- ¿Por qué no mejor sé un buen amigo y me sacas de aquí? – Dijo empezando impacientarse.
- Pero ya hablando en serio – Paro sacándose una lágrima – ¿No crees que ese plan es algo exagerado? –
- Neh… Me gusta divertirme un poco, esto no pasa a menudo con los míos. – Dijo divertido Anubias
Unas voces femeninas y reconocidas se acercaron a donde estaban ambos chicos.
- Chic–… – Runo lo calló con un dedo –
- Chicas están aquí – Murmuró runo señalándolas.
Tenían Alice con los ojos cerrado, caminaron lentamente hacia el almacén
- Oye Anubias ¿en dónde está shun? – Murmuro fabia acercándose, el peli gris lo señaló detrás de la puerta, por lo que era sumamente perfecto, su plan ya estaba hecho, al parecer no fue lo suficientemente competidor como asimilaba.
- ¿Ya está? ¿Puedo abrirlo? – Pregunto impaciencia su sonrisa no la dejaba con la curiosidad.
Shun escuchó la voz de Alice afuera sorprendido, era un hecho lo que hacía fabia y quien no la detendría, tenía que enfrentarse frente a frente o saldría Alice lastimada de la puerta por su fuerza, no quedaba opción.
- Bien Alice, déjame preguntarte antes de abrirlos – Dijo fabia tomándola de los hombros, mientras que Anubias tomaba la perilla de la puerta – ¿Qué es lo que más deseas? –
Alice no estaba segura en que deseaba, pensó primero en su abuelo Michael por llevarla hasta aquí por una nueva vida, luego en sus padres en el que el accidente no fuera ocurrido, y por último sus sentimientos fueran correspondidos por el ojí–ámbar que aún no dejaba de latir su corazón.
- Uh… Creo que tu sabrías la respuesta, fabia – Respondió sin decir ninguna opción.
- Bien, es mi elección entonces – Fabia asintió con la cabeza a que abriese la puerta
Alice abrió los ojos entusiasmada, pero luego se desvaneció la sonrisa en sus rostro al ver Anubias con ellas, miro la puerta que estaba oscura y sin previsto fue empujada en el pegando un grito dentro del almacén.
- Lo siento amiga, es por tu buena causa – Dijo asintiendo a anubias que la cerrase.
- ¿Qué? ¿Causa? – Pasmada corrió rápido hacia la puerta, el chasquido de la llave cerrando en la perilla hizo que la asustara más - ¡Fabia! ¡Déjame salir, esto no es un juego! – Grito golpeando la puerta.
- ¡Hasta que lo resuelvan; no te abriré! – Dijo del otro lado.
- ¿¡De que estás hablando!? ¿Resolver qué? –
- Yo debería hacerte esa pregunta –
Un escalofrío la invadió por todo su cuerpo oyendo la voz de cierta persona que evitaba desde un principio. Si no fuera por su curiosidad, no hubiera caído en esto; sin embargo ya estaba planeado.
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Continuara…
