CAPÍTULO 22

ANA

¡Mierda! ¡No lo podía creer! Ese tipo ya sabía quién era… Y lo peor de todo es que seguía interesado en mí, suspiré bastante frustrada, tras ver el mensaje anoche Christian intentó animarme sin éxito ¿quién podría hacerlo en mi situación? Se abrazó a mí y me estuvo arrullando hasta que me hice la dormida y él finalmente se durmió, cuando en realidad no pude pegar ojo en toda la noche dándole vueltas a todo este asunto ¿Por qué ahora? ¿Por qué yo? ¿Es por dinero? ¿Por algo más? ¡Mierda!

Me parecía increíble que ahora que empezaba a ser feliz con alguien más mi vida se complicara por esto, eso me dio que pensar… ¿Sería esa la razón? No podía ser… El tipo no sabía quién era hasta ahora, mucho menos de Christian, volví a resoplar antes de levantarme, el reloj todavía marcaba las 5:24 de la mañana, estaba agotada y no podía pegar ojo, tal vez un vaso de leche caliente ayudara con eso. Me levanté con cuidado de no despertarlo y fui a la cocina, cuando estaba por ir al sofá para sentarme a tomármelo una figura oscura cerca de la ventana me sobresaltó.

-¿Ana? ¿Qué haces levantada a esta hora?- preguntó Cayo desde la penumbra y no pude evitar preguntarme… ¿Cuándo había venido?

-¿Tú qué haces ahí en la oscuridad? ¡Me has dado un susto de muerte!

-Estaba preocupado y decidí venir yo a hacer el relevo a Quil…- vino a abrazarme, a continuación me llevó tomada de los hombros al sofá- ¿Cómo te encuentras? Y quiero la verdad…- rodé los ojos- Nada de ese "estoy bien" carente de sentido…- a pesar del tiempo sin vernos me conocía demasiado bien.

-Tengo una mezcla confusa de sentimientos…- asintió en silencio- Estoy asustada y cabreada ¡Ese hombre ya lo sabe todo! Y no parece que quiera darse por vencido…- las lágrimas comenzaron a rodar sin control y me abrazó bastante fuerte.

-Lo sé, estamos intentando rastrearlo pero no sé si podamos conseguirlo.

-No entiendo esa obsesión de tener a alguien contra su voluntad ¡Es algo ilógico!

-Debe ser alguien que no está muy cuerdo o quizás quiere dinero…- negué.

-Por su mensaje estoy convencida que sólo me quiere a mí ¡Incluso antes de saber quién era! ¿No te parece raro? ¡Ni siquiera sabía cómo era! Y por la cantidad de dinero que les pagaba a los secuestradores debe tener bastante poder adquisitivo.

-Tienes razón…- chasqueó la lengua- Pero no es hora de pensar en eso…- sonrió mirando el vaso de leche en mi mano- ¡Tómate la leche y trata de dormir! Por tu cara no has debido hacerlo todavía.

-La verdad es que no…- suspiré- Tuve que hacerme la dormida para que Christian pudiera descansar… - asintió.

-Está preocupado y no es para menos.

-Lo sé.

-Cambiando de tema, te veo feliz…- sonreí como tonta.

-Muy feliz.

-No te preocupes más…- me dio un leve codazo en el costado- Nosotros nos encargamos…- me guiñó- ¡Somos los mejores!

-Gracias…- quedamos en silencio mientras bebía mi vaso de leche- No quiero cambiar mi vida…- dije bastante seria- Os dejaré vigilarme de lejos, solo a uno y en el 4º aniversario diré quién soy. No tiene caso ocultarlo cuando ya lo sabe…- sonreí sin mucho ánimo- El acoso de la prensa no se hará esperar y como dijisteis me vendrá bien…- resoplé- Así no tendré que tener a Embry encima todo el día…- rió.

-¿Es un poco pesado, eh?- reí.

-¿Solo un poco?- pregunté con horror fingido- Yo diría insistente, aunque conociéndolo no se le puede tomar en serio…- asintió- Le gusta coquetear y yo no soy una excepción.

-Si me permites mi opinión…- asentí mientras lo miraba expectante- Creo que le gustas…- rodé los ojos- Lo de coquetear no puede evitarlo porque lo lleva en los genes…- reímos, enseguida se puso serio para continuar- ¡Es verdad! - le di un ligero codazo en el costado.

-¿Si?- pregunté con sarcasmo- Ni lo hubiera imaginado…- rodó los ojos- ¡Menos mal que el sábado tengo mi noche de chicas para distraerme de todo esto!- me apretó más fuerte a la vez que reía.

-Solo siento tener que perdérmelo.

-¿Querías verme en plan solo chicas?- pregunté divertida y rió- Soy bastante aburrida.

-No lo creo, todas juntas sois un grupo digno de conocer…- sonreí- Cada una tiene su encanto y en conjunto sois geniales…- asentí totalmente de acuerdo.

-Sí, somos geniales… Por cierto ¿Quién viene conmigo?

-Phil…- asentí.

-El pobre se aburrirá bastante.

-Sobre todo por lo tímido que es…- asentí en acuerdo, lo poco que lo había tratado me había dado cuenta que era súper tímido con las mujeres, tal vez él y Ava…

-¿Estás ideando alguna travesura?- preguntó con su sonrisa malvada.

-Solo pensaba…- asintió no muy convencido.

-¿Y Christian? ¿Cómo lleva lo de tu cita con Embry mañana? Ya me contó Quil la cara que puso al enterase que estaba aquí contigo…- rodé los ojos.

-Él entiende que solo somos amigos que van a ponerse al día…- lo miré más seria- ¡Además de tener que ser vista por todos esos reporteros que no lo dejan en paz!- rió y suspiré- Por lo menos saben que Christian es mi novio, así que no creo que haya malos entendidos esta vez.

-Eso lo dejó más que claro el otro día…- volvió a sonreír- Me alegro por ti Ana.

-Y yo…- sonreí orgullosa- Christian es maravilloso, nunca pensé enamorarme de un tipo como él.

-¿En qué sentido? Se ve buen tipo y muy atento.

-Hasta hace nada se tiraba a todo lo que llevara o pudiera llevar una falda…- dije destilando sarcasmo y rió.

-Bueno…- chasqueó la lengua- Si lo hacía siendo libre no veo lo malo.

-Así es… Lo más raro fue que tras nuestra primera vez me pidió exclusividad…- abrió los ojos asombrado.

-¿La primera vez?- asentí- Puede que ya entonces estuviera enamorado…- no pude evitar dar un respingo que no pasó desapercibido para él- ¿Todavía te escama esa palabra?

-Algo…- alcé los hombros- Pero poco a poco voy abriéndome...- sonreí- Ya he avanzado un montón, de no querer compromisos ahora tengo uno…- suspiré- De momento no puedo dar más.

-Tranquila, lo mejor de todo es que te entiende y te da tu espacio.

-Sí, es increíble…- sonreí recordándolo- Por eso lo quiero…- besó el tope de mi cabeza.

-Deberías volver a la cama, hoy será un día ajetreado y necesitas descansar…- miró su reloj- al menos un par de horas.

-¿Sabes qué? ¡Tienes razón!- me levanté más animada- Iré a acurrucarme con Christian e intentaré dormir lo poco que me queda.

-Mejor que nada es ¿No crees?- sonreí, nos despedimos y volví a la habitación para meterme en la cama abrazando a Christian y al fin pude quedarme dormida.

-Cariño despierta…- susurró mientras besaba mi cuello y no pude evitar reír por las cosquillas.

-¡Christian!

-¿No has dormido nada verdad?- preguntó preocupado.

-Un poco…- sonreí tratando de tranquilizarlo- Pero ya me recuperaré esta noche, haré lo imprescindible y volveré lo antes que posible….- tras unos segundos en silencio habló bastante serio.

-Ana, quiero que te vengas a vivir conmigo…- dijo bastante serio y decidido dejándome en shock- No quiero que te sientas incómoda con ello pero es mejor que estar aquí….- suspiró ofuscado- Ahora que sabe quién eres no tiene sentido seguir aquí… Estoy convencido que dará con este sitio… Y como sabes en mi apartamento hay más seguridad.

-Christian… No sé si estoy preparada para lo que implica vivir juntos…- a pesar de todo no borró su sonrisa.

-Pues implica…- besos- Estar más tiempo juntos…- besos- Compartir cosas entre nosotros…- besos- Y conocernos más a fondo…- alzó ambas cejas y reí- Entre otras cosas.

-Me lo pensaré ¿De acuerdo?- su rostro fue adornado con una gran sonrisa.

-¡Estupendo!- volvió a besar mi cuello- Espero que tu respuesta sea positiva.

-Ya veremos, ahora…- me levanté- Debo ducharme y arreglarme para empezar mi día.

-¡Te acompaño a la ducha y ahorramos tiempo!- no pude evitar reír.

-Sí…- me mordí el labio admirando su torso desnudo- Necesito algo con lo que despertar del todo…- tras darme su sexy sonrisa fuimos a la ducha dónde dimos rienda suelta a nuestra pasión un par de veces mientras nos enjabonábamos mutuamente. En cuanto estuvimos listos salimos y encontramos a Cayo desayunando café con bollos, al vernos nos sonrió.

-¡Buenos días parejita!

-¡Buenos días!- contestamos a la vez- ¿Hay bollos para mí?- no pude evitar preguntar.

-¡Claro! He comprado suficiente para todos…- tras servirme un café me senté junto a él, cogí uno y me puse a comer, en cuanto terminamos Cayo se puso más serio antes de hablar.

-Tenemos que pasar por comisaría para hacer el reconocimiento…- asentí.

-¿Se ha sabido algo del tipo que los contrató?- pregunté ansiosa deseando con todas mis ganas que así fuera.

-No, lo siento Ana…- dijo bastante apenado, entonces vino a mi mente una idea. Estaba segura que era lo mejor para todos.

-No es tu culpa, solo espero que todo esto termine cuanto antes ¡Es más! Voy a dar la entrevista sobre mí a esa revista antes del día de la fiesta, así me quitaré un peso de encima.

-¿Estás segura?- preguntó Christian algo nervioso- No quiero que te precipites por lo que pasó ayer.

-Lo he estado pensando…- casi toda la noche pensé- Como es algo que va a saberse de todas formas ¡Mientras antes mejor! Hace tiempo que insisten en una entrevista con Anastasia ofreciendo cifras muy elevadas, la aceptaré y donaré el dinero a las causas benéficas que apoyo…- ambos me observaban con orgullo.

-¡Eres maravillosa!- exclamó antes de besarme apasionadamente- ¡Y te amo más por eso!- la palabra cada vez se me hacía más agradable.

-¡Yo también Christian!- lo besé de vuelta y una sonrisa iluminó su cara. Nos despedimos antes de irme con Cayo a comisaría, Christian me dio un beso largo y apasionado junto a mi auto antes de irse, tras varios días sin poder tomarlo convencí a Cayo que me acompañara en el mismo, no estaba dispuesta dejarlo más, me quedé más tiempo de la cuenta admirándolo antes de entrar.

-¿Parece que lo echabas de menos?- sonreí.

-No te puedes hacer una idea…- tras montarnos fuimos a comisaría dónde tras terminar el reconocimiento nos dirigimos a la empresa y me detuve junto a Kate- Necesito que contactes con The Gossip para programar la entrevista con Anastasia…- abrió los ojos sorprendida.

-¿Qué? ¿Te has vuelto loca? ¡Ana, esos tíos todavía no sabemos seguro sí...!- la interrumpí.

-El que los mandó ya sabe quién soy…- se veía consternada- Así que ahora mismo da igual…- suspiré- Quiero terminarlo cuanto antes…- asintió- Contacta a Leah para que se encargue que todo el dinero sea destinado a las asociaciones benéficas con las que colaboro.

-Lo haré, pero… ¿Cómo lo sabes?

-Me mandó un correo anoche…- abrió los ojos bastante sorprendida- Me lo dijo bien claro, solo queda esperar que lo cojan y saber porque esa obsesión por mí.

-Podrías usarme para despistar…- la miré mal.

-¿Cómo crees que voy a arriesgarte Kate? Ahora haz lo que te dije, necesito terminarlo cuanto antes…- resopló sin replicar y se puso a hacer lo que le había dicho, tal parece que juntarse con Elliot le estaba viniendo bien. Nada más entrar en mi oficina me puse a trabajar, estaba muy concentrada cuando entró Alec, no pude ocultar mi sonrisa al verlo.

-¡Alec!- nos abrazamos.

-Vine en cuanto me enteré ¿Estás bien?- asentí- ¡Menos mal! No sabes el mal rato que pasé cuando me lo dijeron.

-Ahora solo queda saber quién los mandó…- asintió, entonces recordé que tenía que hablar con todos para decir la verdad antes que la revista lo publicara, no quería que se enfadaran conmigo- Por cierto, necesito que me hagas un favor…- asintió- Quiero que organices una comida con todos y me refiero a todos, tengo que contarles algo importante.

-¿Qué sería eso? – preguntó curioso y sonreí.

-Os lo diré entonces…- le guiñé- Si puede ser el domingo mucho mejor…- quería hacerlo antes que se diera a conocer en los medios y estaba segura que la revista haría la entrevista lo antes posible.

-De acuerdo…- en ese momento entró Kate.

-Ana, ya tengo ese asunto listo para que lo mires…- dijo mirando de reojo a Alec y asentí sabiendo perfectamente de lo que hablaba.

-Ahora lo veo…- me volví a Alec- Si no te importa ¿Podrías acompañar a Kate un segundo? Cuando acabe con esto te aviso, tenemos que hablar de nuestra cita…- me guiñó el ojo.

-¡Dalo por hecho!- se alejó con Kate- ¿Porque no me llevas a ver ese tal Embry del que todos hablan? Me han dicho que es muy simpático…- se alejaron hablando y sacudí la cabeza, parecía que se iba soltando poco a poco.

-¡Hola!- saludé a la persona al otro lado de la línea.

-¿Anastasia?

-Sí, supongo que ya les habrán informado sobre mi deseo de darme a conocer antes de lo que tenía previsto, he elegido su revista porque confío lo traten de forma respetuosa, nada de titulares cadenciosos, quiero que digan las mismas palabras que yo exprese en la entrevista ¡Es mi única petición! Respecto al dinero, acepto su última oferta y será donado a varias asociaciones ¿Alguna pregunta?

-No, parece que lo tiene todo bien atado… Respecto al periodista que la haga ¿Tiene alguno en mente?

-Solo quiero que sea alguien serio, respete mis opiniones y no las tergiverse, en cuanto a fotos se harán conmigo y con mi novio. Quiero dejar bien claro que estamos bien antes que nos molesten con rumores innecesarios y malintencionados.

-Entonces ya está comprometida ¡Una lástima!– rodé los ojos.

-Como sea, dime día, hora, lugar y allí estaremos, espero que lo avisen a él también por si tuviera inconveniente para cambiarlo, mi secretaría les dará su número de teléfono.

-Bien, le avisaré lo antes posible y gracias por pensar en nosotros, me ocuparé personalmente de hablar con él.

-Ninguna palabra de quién somos antes que salga la revista, sé que cuando sepan quién es mi novio sabrán quién soy y espero que no salga antes de tiempo.

-Sí, no se preocupe, nosotros somos los más interesados en que no se filtre nada de esto. Así que voy a organizarlo y te aviso ¡Gracias de nuevo!

-De nada, esperaré su llamada…- colgué y salí en busca de Alec, lo encontré muy entretenido conversando con Kate y Embry.

-¡Ana! - Embry me abrazó efusivamente alzándome en brazos- ¡Te ves mejor, aunque esas ojeras no quedan bien en tu hermosa cara!- sonreí con ironía.

-¡Gracias por el cumplido! Eres el mejor levantando el ánimo…- dije destilando sarcasmo mientras le daba un ligero codazo en el costado- Muchas gracias por apoyarme ayer.

-No fue nada…- alzó los hombros- Lo hice con gusto…- pasó un brazo por mis hombros para acercarme bajo la divertida mirada de Alec- Recuerda que mañana es nuestra cita.

-Sí…

-¡El sábado noche de chicas!- gritó Kate emocionada- ¡Hace tanto que no vamos todas juntas, será fantástico! ¡Nos lo pasaremos en grande!

-Pero nada de pasarse bebiendo…- dije más seria mientras la señalaba con el dedo para dar énfasis a lo que quería decir.

-Lo prometo, no beberé demasiado.

-Eso espero, la última vez que fuimos de fiesta te bebiste todo lo que pillaste…- rodó los ojos.

-Ahora es distinto, se puede decir que estoy con alguien…- abrí los ojos de la sorpresa.

-¿En serio? ¿Estáis juntos, juntos?- pregunté emocionada, los chicos observaban expectantes al igual que yo.

-Si te refieres a si somos novios todavía no, pero vamos avanzando, ayer en la comida vino a buscarme y me besó…- dijo con su mirada soñadora y feliz.

-Me alegro por ti Kate, espero que siga progresando.

-¡Y yo! Así dejará de acosarme…- gritó divertido Embry, Kate le dio un pisotón en el pie- ¡Auch! Eso duele.

-Y las tonterías que dices también…- dijo algo molesta antes de volver a su mesa.

-Parece que la has cabreado…- chasqueé la lengua- Como amiga te diré que no es bueno tenerla en contra…- me miró asustado.

-¿No me matará verdad?- rodé los ojos.

-¡No seas tonto! - me acerqué a Alec y lo agarré de la cintura para llevarlo de vuelta a mi oficina.

-¡Espera! ¿Dónde vais? – preguntó antes de alejarnos demasiado.

-Tenemos cosas que hablar…- dije como si nada y me entrecerró los ojos.

-¿Con él?- lo señaló desconcertado y asentí- No entiendo cómo os lleváis tan bien a pesar de haber sido pareja y haberlo dejado.

-No creo que sea de tu incumbencia…- le dije entre seria y divertida- Ahora vuelve lo tuyo.

-¡Pero!- se quejó y lo miré amenazante.

-¡Nada de peros! ¡A trabajar!- se alejó refunfuñando.

-Parece que le sigues gustando…- le rodé los ojos.

-No es mucho mérito cuando le gustan todas las chicas.

-No creo que le gusten todas, recuerda cuando te tomaron fotos besándote con él…

-¡No fue un beso! ¡Fue un simple roce! Pero los reporteros lo magnificaron…- grité molesta y rió.

-Lo que trato de decir es que eres con la única que se le ha pillado así…- lo volví a mirar mal, no me gustaba por dónde iba esta conversación- ¡Vale, no digo más! Aunque debido a vuestra cita Christian estará subiéndose por las paredes…

-Él lo entiende…- me alzó una ceja- No le agrada pero no será nada de otro mundo, iremos a cenar, al cine y a tomar algo, lo mismo que solíamos hacer en la universidad…- suspiró algo apenado.

-Todavía recuerdo lo mal que lo pasaba cuando te ibas con él…- rodé los ojos.

-No entiendo por qué…- me miró asombrado.

-¡Pensaba que ibas a dejarme por él! Pasé unos días realmente malos…- no pude evitar reír bajo su mirada de desconcierto.

-Tiene gracia que al final fueras tú quién me dejara a mí…- bajó la mirada apenado.

-Por ese entonces ni me imaginaba lo que me pasaría…- suspiré mientras entraba a la oficina y nos sentábamos en el sofá.

-¿Alguna vez has probado con otra aparte de mí? Puede que el problema fuera yo y no el que sea chica…- enseguida vino a abrazarme.

-Ana escúchame, no hay nada mal contigo ni conmigo simplemente soy así y ya está…- resopló- Me hubiera gustado sentir diferente cuando lo hicimos, pero no fue así y lo siento de verdad… Nunca antes me había planteado estar con hombres y sin embargo ahora no se me ocurriría estar con mujeres...- a pesar de todo me quedaba la duda.

-¿Pero no hice nada mal verdad? Muchas veces pienso en ese día y repaso todo lo acontecido una y otra vez para averiguar si fue fallo mío sin éxito…- suspiré y apretó su agarre- Solo espero que encuentres la felicidad y si puede ser con Paul mucho mejor…- se separó de mí para mirarme asombrado.

-¿Has dicho Paul? ¿Cómo Paul Clayton? ¿El cantante caliente del momento?- sonreí ampliamente.

-El mismo…- se puso a dar vueltas alrededor bastante nervioso- ¿Qué te pasa?

-¡Ana por dios! ¡Es Paul Clayton! ¿No lo entiendes?- negué y me miró como si fuera idiota- ¡Es demasiado famoso para salir con él!- rodé los ojos- Seguro que tiene tipos mejores con los que compartir su tiempo y también está el hecho que la prensa lo acosa por todos lados, lo que supone… - interrumpí su discurso mientras lo amenazaba con el dedo.

-¡Ahora no vas a fallar! Ya tenemos la cita y me importa poco lo demás…- resopló- Y a ti debería también, por lo poco que lo conozco es un gran chico y puede ser un nuevo comienzo para ti…- asintió y le sonreí- Y aunque te parezca increíble esta emocionado de conocerte.

-No sé Ana, todavía no me siento preparado para dar el salto…- resopló de nuevo- Y menos con alguien que idolatro.

-Lo estarás, ya verás…- le guiñe- Y puede que Paul te sea de ayuda, a mí me ayudó bastante…- me entrecerró los ojos.

-¿Con qué exactamente?- ¡Mierda, debería haberme callado!

-Con nada, cosas nuestras…- dije quitándole importancia mientras me levantaba rápidamente- Ahora si me disculpas, debo seguir trabajando o no terminaré nunca ¡No olvides organizar la comida para todos! Y si pueden el domingo mejor que mejor.

-¡Vale, lo haré! Pero deberías de ser más disimulada a la hora de dar largas a la gente…- dijo divertido pero lo acompañé a la puerta ignorando su comentario.

-Adiós, cuando lo sepas seguro avísame por favor…- me sonrió en respuesta, le besé la mejilla y entré de nuevo para terminar el trabajo que tenía… Por suerte me había librado de contestar a algo realmente incómodo…

CHRISTIAN

¡Joder! Me encontraba tan nervioso que no podía concentrarme en el trabajo, salí para poder tomar algo de aire y relajarme, pero en cuanto lo hice me asaltaron 3 chicas ¿Acaso no entendían que no me interesaba? Tuve que huir a la oficina de mi padre, de paso aprovecharía y me desahogaría con él. En cuanto entré se quedó mirándome como si estuviera loco.

-¡Christian, qué te pasa! ¿Acaso no recuerdas tus modales?

-Necesito hablar…- contesté muy serio y asintió de igual modo, me senté en el sofá y enseguida lo hizo junto a mí- Siento no haber llamado, pero los nervios me están matando… Necesito consejo.

-Tú dirás…- suspiró- Solo espero que no hayas hecho ninguna otra tontería…- lo miré mal.

-¡No! ¡Ya te dije que necesito hablar!- asintió más aliviado, pero… ¿Por dónde empezaba?

-¿Y?- preguntó expectante y suspiré antes de comenzar.

-Pues verás… Para no extenderme demasiado te haré un resumen…- asintió ansioso por saber- Lo primero de todo es que Ana es la famosa "Anastasia" dueña de su empresa y va a dar una entrevista para comunicarlo a todo el mundo…- mi padre se quedó en shock- ¿Papá estás bien? ¿Me estás escuchando?- pregunté desconcertado pero… ¡Nada! ¡No reaccionaba!

-¿Qué? ¿Me estás diciendo que tu novia es la soltera de oro?- asentí, él comenzó a reír y lo miré desconcertado, no me hacía ninguna gracia todo este asunto- Ahora entiendo tus nervios y preocupación.

-Papá esto es serio…- al ver mi cara se puso serio.

-Está bien, entiendo que te preocupe que quieran quitártela cuando se enteren… Pero hijo…- puso su mano sobre mi hombro- Si te quiere no debes preocuparte por otros…- resoplé.

-¡No lo sé! Hay demasiados interesados ahora mismo como para tener que agregar más…- resoplé- ¿Cuántos más saldrán?- comencé a despeinarme con nerviosismo- Lo peor de todo es que los celos me traicionan…- suspiré cansado- Ya hemos discutido antes por ellos y tengo miedo de cagarla otra vez…- sonrió.

-No deberías preocuparte tanto y hablarlo con ella ¡Es lo mejor! Para que una pareja funcione debe haber confianza, tú madre y yo nos contamos hasta lo más insignificante y nos va bastante bien…- asentí en acuerdo.

-Si ¿verdad? Me gustaría apoyarla en esa entrevista, pero no sé si me quiere allí… Por otro lado temo preguntar y piense que soy demasiado posesivo…- rodó los ojos.

-Lo de posesivo ya debe saberlo…- le alcé una ceja- ¡Créeme!- dijo divertido y le rodé los ojos- En cuanto al resto háblalo con ella y…- en ese momento sonó mi móvil, era un número desconocido ¿Quién sería? Le hice una seña a mi padre para que esperara antes de contestar.

-¡Buenas tardes! ¿Con Christian Grey?

-Si soy yo ¿Con quién hablo?

-Soy Matt, director de The Gossip, lo llamamos para informarle que la entrevista se hará en la suite del hotel Luz de Luna y debe venir vestido para la ocasión, las fotos se realizarán allí mismo…- ¿Qué? ¿Ana me quería allí? ¡Eso era maravilloso!- ¿Hola? ¿Sigue ahí?

-¡Ah! Sí perdone, es que estaba atendiendo otro asunto… Entonces debo estar allí con Ana y nos harán la entrevista juntos…

-La entrevista será solo a Anastasia y después se harán fotos juntos, por ello debe traer un par de mudas, una elegante y otra más casual.

-De acuerdo ¿Cuándo sería?

-Ya se lo comunicará su novia cuando nos avisen, todavía no es seguro pero probablemente será el lunes por la mañana…- ¡Bien! No recordaba nada importante para entonces.

-De acuerdo, si no hay nada más lo dejo que tengo mucho que hacer…- ¡Estaba eufórico!

-Nada más, que tenga un buen día señor Grey…

-Lo mismo le digo…- tras colgar me entraron unas ganas locas de saltar, mi padre me miraba divertido.

-¿Estás contento? Veo que tus dudas han sido resueltas…- asentí más que feliz, al fijarme en la hora me di cuenta que quedaba poco para la comida ¡Tenía que verla!

-¡Papá te dejo! ¡Voy a buscarla y darle un buen beso de agradecimiento!- rió.

-¡No quiero saber qué clase de besos o dónde le das a tu novia hijo!- dijo divertido alzando las manos y reí.

-De acuerdo… ¡Nos vemos luego!- salí como alma que lleva el diablo para coger mi coche y llegué lo más rápido que pude a su oficina, aunque tuve que preguntar a Kate antes.

-Kate… ¿Puedo darle una sorpresa a mi chica?- me miró sorprendida.

-¡Christian! ¿Qué haces aquí? Ana no me ha dicho que venías…- chasqueé la lengua.

-Es lo que tienen las sorpresas…- le guiñé- No se saben hasta que te las dan…- rió de forma sarcástica.

-¡Qué gracioso! Lo digo porque tiene muchas cosas qué hacer y no puedes distraerla…- rodé los ojos.

-¡Vamos! Ya es la hora de comer y quiero llevarla a un lugar especial…- me miró más intrigada.

-¿En serio?- asentí, quedó esperando en silencio que agregara algo más pero no lo hice- ¡Está bien! ¡Pasa y cierra la puerta!- le guiñé antes de ir a la misma, cuando entré la vi muy concentrada en unos papeles que tenía sobre la mesa, ni siquiera se percató de mi presencia.

-Kate, cierra la puerta por favor…- suspiró sin apartar la mirada de los papeles- Necesito ver unas cosas, tengo que hablar con Elliot…- siguió parloteando sobre trabajo, fui despacio a ponerme tras ella y me puse a hacerle un masaje en los hombros, se sobresaltó.

-¡Embry! ¡Para! ¡No me agradan este tipo de cosas!- suspiró sin mirarme siquiera- Y por mucha falta que me haga prefiero esperar a que lo haga Christian…- sonreí más que orgulloso, se volvió y cuando me vio se quedó sorprendida- ¿Christian? ¿Cuándo...?

-¿Con que no te agradan este tipo de cosas? ¿Eh?- se puso roja como un tomate.

-Bueno… Tú ya sabes cómo se pone de pesado a veces…- sonrió- Pero nada de lo que no pueda ocuparme…- me guiñó- Como has podido comprobar…- me abrazó por la cintura, me agaché a su altura y besó suavemente mis labios.

-Venía a agradecer a mi hermosa novia que me incluyera en esa entrevista que quiere hacer…-sonrió ampliamente- Significa mucho para mí…

-No quería hacerlo sola…- volvió a besarme- No tienes que preocuparte de preguntas malintencionadas porque las revisaré antes con el director, fue un requisito muy importante para hacerlo, nos tomarán fotos para enseñar al mundo mi atractivo novio o para los más chismosos…- rodó los ojos- El soltero que ha cazado a la soltera más rica de Seattle…- reí.

-¿Sabes? Me parece muy gracioso que de todas las mujeres con las que me he topado y solo me querían por mi dinero, acabara chocando con la única que no lo necesita y termináramos juntos a pesar de tan mal comienzo…- volvió a reír.

-Ese comentario tuyo no me causó muy buena impresión…- volvió a besarme a la vez que mordía suavemente mi labio- Pero eres lo bastante guapo y atractivo para llamar mi atención…- le devolví el muerdo.

-O sea…- chasqueé la lengua- ¿Que solo me quieres por mi físico?- otro muerdo.

-Ahora mismo, es lo que más necesito…- su mano agarró mi miembro ya erecto y lo apretó- Mmmmmm…- se relamió los labios- Veo que está listo para mí…- se separó de mi para desabrochar mis pantalones, sacó mi miembro y me senté sobre el escritorio mientras se colocaba entre mis piernas para chuparla ¡Dios! Comenzó lentamente alternando con ligeros muerdos que me tenían al borde, estaba en lo mejor cuando de repente se abrió la puerta ¡Mierda! ¡Se me olvidó cerrarla!

-¡Ana, tenemos que hablar!- ¡El imbécil! No pude evitar reír, por su silencio debió intuir lo que pasaba, a pesar que no pudo ver nada ya que le daba la espalda no había que ser muy listos para saber qué hacíamos- Esto... Veo que te pillo...- tosió- Ocupada… ¡Después hablamos!- enseguida se oyó de nuevo la puerta y no pude evitar reír a carcajadas, Ana se encontraba con la cara escondida entre mis piernas, así que tomé su barbilla para que me mirara.

-¡Eh! ¿Ocurre algo?- su sonrojo aumentó más si cabe.

-¡Oh dios Christian!- se puso las manos en la cara- ¡Nos han pillado en medio de...! ¡De…!- cogí sus manos para apartarlas.

-Tranquila, no ha sido nada de cuidado…- suspiró- Una mamada a tu novio no es nada raro…- sonrió- ¡Además! El que nos ha pillado seguro que lo ha experimentado varias veces ¿No crees?- comenzó a reír.

-Estoy segura de ello…- besé su cabeza.

-Te diré lo que haremos…- sonreí y me miró muy atenta- Iremos a comer a un lugar especial y terminaremos allí…- le guiñé- ¡Será fantástico! Pero debemos darnos prisa o no nos dará tiempo…- la apresuré mientras me colocaba de nuevo los pantalones, a continuación la llevé a la puerta agarrada de la cintura, antes de salir de di un caluroso beso para que dejara de pensar en lo ocurrido, pero al salir nos topamos con el causante de su incomodidad ¡Maldito idiota!

-Ana…- insistió- Hay algo que debes saber y no puedo esperar a que vuelvas…- le entregó el móvil y no pude evitar mirar, en él se reproducía el videoclip que Ana había rodado, cuando terminó se quedó mirándola a la espera que le dijera algo.

-Es un video… ¿Qué tiene que ver conmigo?- rodó los ojos.

-Según los créditos…- los buscó y se los mostró- Pone que la chica ésta eres tú, a menos que haya otra Ana Steele por aquí que yo no conozca…- abrió los ojos sorprendida al igual que yo ¡Iba a matar a José! ¿Cómo se le ocurre? ¡Ahora todos iban a verla casi desnuda sabiendo quién es!- Veo que no te hace mucha gracia Grey…- lo miré enojado.

-¡José no debió poner tu nombre en los créditos!- grité fuera de mí- ¡Me parece fuera de lugar cuando le dijiste que no querías que se supiera que eras tú! ¡Voy a...!- se puso en arras.

-¿No debería ser yo la enfadada?- asentí gruñendo- ¡Ya me encargaré de él!- dijo entre dientes- Ahora vayamos a comer…- se volvió a Kate- Dile a Leah que se encargue de esto…- le enseñó el móvil de Embry y asintió- No quiero que digan nada fuera de lugar, fue un favor a un amigo que muy pronto dejará de serlo…- rió.

-¡Entendido jefa! Lo dejo listo antes de ir a comer y si quieres puedo ver las mejores formas de vengarnos…- le guiñó divertida.

-Ya veremos…- rieron, cosa que no era un buen presagio para José ¡Que se joda! ¡Se lo merecía!

-¡Bien, arreglado! ¡Vamos!- la llevé de la cintura todo el camino hacía mi coche, Cayo nos seguiría en el suyo. Cuando llegamos a mi restaurante favorito, uno privado ubicado junto a la playa.

-¡Es precioso Christian! ¡Me encanta!- dijo irradiando felicidad, la llevé dentro y pedí la mesa donde se veía mejor el mar, tras ordenar nuestra comida seguimos hablando de nuestro día. Comimos charlando alegremente de todo y terminando pedí el postre para tomarlo fuera. Había encargado que prepararan en la cala privada del restaurante una manta con champán, fresas con nata y bombones de chocolate. Antes de bajar Cayo se aseguró que no hubiera nadie ya que la única salida y entrada era por el restaurante se quedaría arriba para darnos privacidad. En cuanto llegamos a la misma nos sentamos.

-¡Esto es maravilloso Christian! ¡Es lo más bonito que ha hecho nadie por mi jamás!- besé su mano.

-También es la primera vez que hago algo así…- le guiñé- Por ti lo que sea…- nos dimos una fresa el uno al otro y bebimos un poco del champán antes de besarnos con pasión, puse mi mano en su pierna y fui subiendo su falda hasta la cintura, aparté su tanga, me coloqué sobre ella y tras sacar mí erección la penetré con fuerza, comencé a alternar el ritmo entre lento y rápido hasta que alcanzamos el orgasmo casi a la vez. Tras colocarnos de nuevo la ropa miré el reloj y ya era hora de volver, aunque podría pasarme el día aquí con ella- Ana no quiero ser aguafiestas pero debemos volver al trabajo.

-¡Si, será lo mejor!- dijo sin mucho ánimo- Debo hacer muchas cosas…- cuando nos levantamos la abracé fuerte y besé con pasión.

-De José me encargo yo…- le guiñé- No te preocupes…- rió.

-¿No lo matarás verdad?- preguntó divertida y reímos.

-Si hace falta lo haré.

-No creo que tengamos que llegar a esos extremos…- se puso más seria- Pero también le daré su merecido…

-Se lo merece…- besé su nariz- Es uno de mis mejores amigos pero lo que ha hecho no está nada bien.

-Tienes razón, mientras no pienses en matarlo y enterrar su cadáver puedes hacer lo que quieras…-susurró mientras me guiñaba el ojo- Y no le digas nada de mi así lo pillaré desprevenido…- me gustaba como sonaba eso, a continuación subimos de nuevo junto a Cayo. Como ya era tarde nos despedirnos en la puerta, ella se fue con Cayo mientras yo volvía a mi oficina.

Al llegar al trabajo me puse con lo más importante hasta que mi secretaria me avisó de una llamada.

-Señor Grey, tiene al señor John por la línea 1.

-¡Pasámela Bree!

-Sí señor…- enseguida escuché la voz de John ¿Que querría?

-Buenas tardes Christian, necesitaba hablar contigo urgentemente.

-Usted dirá.

-He adelantado la reunión que teníamos a la semana que viene…- chasqueó la lengua- Tras saber con quién ibas a venir me gustaría incluirla en los negocios…- me dejó bastante extrañado ¿Qué quería de Ana?

-No entiendo… ¿Qué quiere decir?

-Sé que tu novia es la dueña de The Moonlight, por lo que quiero concretar unos asuntos con ella también…- rió- Eres un hombre afortunado…- suspiré- Has conseguido una chica guapa, lista y rica.

-¿Cómo se ha enterado?- rió.

-Tengo gente por todos lados, cuando me informaron recordé haber visto su nombre en la lista de invitados.

-Sí pero… ¿Qué desea tratar con ella? Todavía no sé si podrá ir el fin de semana que quiere.

-No te preocupes… Vendrá y tú también, haremos buenos negocios juntos…- mientras más vueltas le daba más ansioso por saber estaba.

-¿No va a decirme nada? En principio los negocios iban solamente conmigo y ahora que sabe quién es mi novia la mete a ella…- suspiré en cansancio, tal vez pareciera paranoico pero no me fiaba.

-¿Celoso Grey?- rió- No es nada de lo que piensas… Aunque reconozco que es muy hermosa, no es mi tipo, solo me interesa para algo que tengo entre manos…- rió de nuevo.

-Es algo innato, mi chica despierta pasiones por dónde va y debo cuidarla de buitres…- volvió a reír más fuerte.

-Se te olvida que tú también lo haces…- resoplé- ¿O no te acuerdas la última vez que estuvimos juntos? Lo pasamos muy bien…- esos tiempos pasaron a la historia- Una pena que no podamos volver a repetirlo ¿Verdad?

-Ya no es necesario…- dije bastante serio- Ahora soy un hombre comprometido y sin intención de aventuras pasajeras ¡No lo necesito con mi chica!

-Tienes suerte… Volviendo al tema coméntaselo y me dices, si pone impedimentos yo mismo me pondré en contacto con ella para convencerla ¡Estoy seguro que aceptará!

-De acuerdo…- ¿Por qué estaba tan convencido? ¿Acaso se conocían?- Yo hablo con ella y el lunes te informo de lo que me diga.

-De acuerdo, el lunes sin falta te llamo.

-En eso quedamos, adiós…- colgué todavía en shock ¿Qué diablos quería tratar con Ana?

Después de recomponerme decidí dejar de comerme la cabeza con algo que no podía remediar y me dispuse a llamar a José para darle lo suyo, le marcaba y me mandaba al contestador ¡Será! ¡Seguro que sabía para qué lo llamaba! Y había apagado el teléfono ¡Maldita sea!

Terminé mis asuntos más urgentes para pasarme por la discográfica antes que saliera y pillarlo desprevenido. Cuando llegué fui directo a su oficina, como me conocían nadie me paró por el camino. Saludé a su secretaria sin pararme a preguntar, al ver mis intenciones de entrar se levantó enseguida pero fue tarde, entré cerrando tras de mí y… ¡Mierda! ¡Debería de haber llamado! José se encontraba tirándose a una chica sobre su escritorio, iba a salir de nuevo pero se percató de mi presencia.

-¿Christian? ¿Qué haces aquí?- no quise darme la vuelta para no ver más de lo necesario, escuché movimiento supongo que se estarían vistiendo- ¡Vete! Mi amigo necesita hablar…- le susurró y no tardó en pasar por mi lado para salir dándome una mirada lasciva mientras se relamía los labios antes de cerrar tras de sí ¿De dónde sacaba José a estas mujeres? Aunque hasta hace nada yo mismo las buscaba así… Pero no había punto de comparación… Me volví de nuevo, ya se encontraba vestido y lo miré enojado.

-¿Cómo se te ocurre poner el nombre de Ana en los créditos del videoclip?- se quedó estático y hasta un poco blanco.

-¿Qué? ¡Eso no es posible! Nadie sabía su nombre, no lo dije por lo mismo.

-Pues está claro que alguien si lo sabía porque su nombre está ahí…- lo señalé con el dedo muy serio- Y déjame decirte que Ana no está nada contenta…- tragó grueso.

-¿Bombón está enfadada?- asentí- ¡Mierda! ¡Voy a llamar a Mark ahora mismo! ¡Él debe saber quién fue! – lo llamó y en cuanto entró por la puerta se veía nervioso ¡Éste lo sabía!

-Mark… ¿Me puedes decir quién puso el nombre de Bombón en los créditos?- bajó la vista apenado- Fui bastante claro en el asunto de no querer que se pusiera… ¿O no?

-Sí señor Rodríguez, pero Paul se negó a estrenarlo sin darle el mérito…- ¡Hijo de puta!- Y no pudimos negarnos…- suspiró- Él mismo nos dio el nombre.

-¡Pero eso no es competencia suya! ¡Es mía! ¡Para eso soy el dueño de todo esto!- lo miró muy mal- Y ahora por tu culpa tengo una amiga muy cabreada…- tosí para que me incluyera en eso- ¡Y a su novio más cabreado aun!

-Lo siento…- nos miró a ambos- Pero en ese momento no me pareció que fuera un gran problema y por eso acepté su petición.

-¿Se puede hacer algo para quitarlo?- negó- ¡Mierda!

-Aunque lo hiciéramos solo haría el boom más grande de lo que ya es…- ¡Joder, tenía razón!

-¡JODER!- gritó demasiado fuerte- Solo espero que ella y sus amigas no intenten jugármela porque tú pagarás las consecuencias…- lo amenazó y tragó grueso- Ahora dile a Paul que quiero hablar con él ¿Se encuentra aquí?

-No, pero puedo llamarlo para que venga…- suspiró- Le diré una pequeña mentira para que venga lo antes posible…- asintió, y se alejó un poco para llamarlo, mientras esperábamos le mandé un mensaje a Ana dónde le contaba todo y le mandé un beso fuerte, sin olvidar recordarme le daría su merecido al responsable.

-¿Está muy enojada?- rodé los ojos.

-¡Pues tú dirás! Sabes que odia todo esto, encima la has pillado en un momento que va a serlo quiera o no y tú le metes más todavía…- ¡Joder! Cuando salga a la luz lo de Anastasia pondrán el video por todos lados… ¡Hay que joderse!

Esperamos charlando hasta que apareció el tal Paul por la puerta y… ¡Joder! El tío estaba demasiado bien… No más que yo claro está… Por suerte para mí era gay.

-¿Tenemos reunión de chicos guapos y no sabía?- preguntó divertido al vernos- Si me hubieras dicho hubiera venido antes Mark…- le guiñó el ojo y sentí como me repasaba con la mirada.

-¡No tiene gracia! ¡Yo mando aquí! Di órdenes que no apareciera el nombre de Bombón en el video y me acaban de decir que tú obligaste a ponerlo ¿Con qué derecho?- rodó los ojos mientras contestaba.

-Soy el que canta…- alzó los hombros como si nada- No me parece bien que no se reconozca su trabajo…- sonrió- Lo hizo muy bien…- apreté los puños con fuerza, miró alrededor- ¿Ella está aquí?- ¡Qué demonios!

-¡No! ¡Pero yo sí! – interrumpí airado y me miró sin entender- Soy su novio y como comprenderás no estoy nada contento…- se acercó a mi mientras me repasaba de arriba abajo poniéndome nervioso, José a mi lado reía.

-¡Vaya, vaya! Ella dijo que eras guapo pero no me imaginaba cuánto…- se mordió el labio- Si algún día quisieras probar ¡Llámame guapo!...- me guiñó y por instinto me alejé- Te mostraré todo lo interesante de mi mundo más que encantado…– José volvió a reír y le di un codazo en el costado.

-No estoy interesado…- tosí- Volviendo al tema de Ana…- rodó los ojos.

-¡Está bien! No veo el problema, lo hizo perfecto y sale preciosa ¿No crees?- me guiñó de nuevo.

-No puedo negarlo ¡Pero olvidas el hecho que no quería ser reconocida! ¡Fue su petición antes de hacerlo y por tu culpa no he podido cumplirla! ¡Bombón me va a matar!- en ese momento se abrió la puerta dejando ver a una furiosa Ana con una revista en la mano y señalándolo con el dedo acusador, a su lado estaba Alec y Sam ¿Pero qué diablos?

-¡Puedes apostar tu culo que lo haré! ¡Lo dije bien claro José! ¡No quiero que se me reconozca! ¡Y mira!– tiró la revista sobre la mesa, la cogimos casi a la vez, en ella hablaban de Paul, del video y por supuesto de Ana de la que hacían mención fotograma a fotograma de su magnífica actuación… En todas se veía… ¡Mejor no lo digo! También hacían alusión a una posible ruptura por haberlo hecho ¡Cabrones!

-¡Joder Bombón! Lo siento mucho… ¡La culpa la tiene él!- señaló a Paul- Fue el que obligó a Mark a ponerte en los créditos…– se dirigió a Paul- ¡Díselo!- él se acercó a Ana y la abrazó, ella rompió a llorar y me entraron unas ganas locas de romperle la cara, Sam dirigía su mirada alternadamente entre ellos y yo mismo mientras me sonreía de forma irónica ¡Imbécil, si es gay! Alec no le quitaba ojo de encima al tipo.

-¡No deberías haberlo hecho!...- dijo entre sollozos- Mi vida ya era demasiado complicada sin esta mierda…- la separó para limpiarle las lágrimas, momento que aproveché para acercarme.

-Ana cielo… ¿Estás bien?- negó y se abrazó a mí, ahora fui yo quien le sonreí a Sam, éste se presentó con Paul que se veía algo decaído por el estado de Ana.

-Me llamo Sam encantado, soy un gran fan de su trabajo…- le dio la mano y de inmediato fue a presentar a su hermano- Él es mi hermano Alec…– al escuchar su nombre lo miró más detenidamente mientras sonreía, no tardó mucho tiempo en lanzarse a abrazarlo y besarlo ligeramente en la boca.

-¡Estaba deseando conocerte cariño!- le guiñó- Estoy seguro que lo pasaremos muy bien el domingo…- dijo relamiéndose los labios antes de besarlo de nuevo, esta vez fue uno más largo y ni siquiera hizo por apartarlo.

Todos quedaron estáticos y sorprendidos, sobre todo Ana y Sam que tenían una cara de desconcierto claramente notoria ¿Qué haría Alec ahora?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*