Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

—comentarios.

—"pensamientos".

—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *

(J.A.R.V.I.S.)

—+F.R.I.D.A.Y.+

— [Ddraig, Albion, etc.]


Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto

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Capítulo 23:

KUOH — PARTE 04


Había pasado una semana desde que Issei y Tom llegasen a la ciudad de Kuoh, antiguo hogar de Issei hasta el fallecimiento de sus padres y su adopción por Tony Stark. Como era de esperarse, luego de las charlas en el instituto y la universidad. La confirmación de su presencia había volcado a todo el pueblo. Personas que decían conocerle de cuando era pequeño y vivía allí, que si jugaban con él, que si fueron a su misma clase, etc. Prácticamente no pudo salir tranquilo, ni él ni Tom, aunque la atención sobre el artista era mucho menor, sobre todo al no hablar muy fluido el idioma local.

Respecto a los demonios, Issei, o más bien Ddraig, no había percibido la presencia en las cercanías, por lo que el portador del Dragón Rojo pudo relajarse. Al menos no iban a ser insistentes, o no tanto como cabría esperar.

— ¿Cómo lo llevas?

Issei levantó la mirada de la pantalla del ordenador donde estaba trabajando.

— ¿Qué dices?

—Que cómo lo llevas.

—Ah, perdón. Bueno, creo que todo va bien.

—+Lento pero seguro. +

—F.R.I.D.A.Y., no ayudas.

—+No es mi cometido ayudarle en esto. En todo caso, usted debería de mejorar mi personalidad. +

—Estoy pensando seriamente en reprogramarte por completo.

—+ ¿Y cómo pasaremos estos buenos momentos? +

—Ya tengo bastante con uno como para tener dos.

— [Sabes que eso no es verdad. Yo necesito a alguien con quien charlar tranquilamente]

— ¿Acaso yo no valgo?

— [Te tengo muy visto. Una cara nueva, o en este caso una voz nueva, sería sumamente agradable]

—+Coincido con don Ddraig. +

— [A cada segundo me agradas más, señorita F.R.I.D.A.Y.]

Ambos, alma de dragón en el interior de un Sacred Gear e IA creada por Issei, comenzaron a halagarse ante la mirada molesta del portador y creador de cada una y la divertida de Tom.

—Bueno, lo que me faltaba —Gruñó Issei mientras se cruzaba de brazos.

Tom, riendo divertido al escuchar a la criatura mitológica y la inteligencia artificial mientras se colocaba al lado de su mejor amigo, observando el código de F.R.I.D.A.Y. Lo que vio le mareó. Tantas líneas de comandos en aquella pantalla oscura… Soltando un suspiro, se tapó los ojos, incorporándose.

—Dios santo… Creo que me acabo de marear.

—Tampoco es tanto.

— ¿Que no es tanto? Pero, ahí debe haber… Bufff, muchísimo.

—Los hay peores, te lo aseguro.

—Me lo creo, me lo creo. ¿Has estado trabajando en esto toda la semana?

—Quería aprovechar que estamos aquí para mejorarla. Tony ha hecho mucho y de gran calidad, como siempre, pero sólo para abarcar el mantenimiento y la seguridad de esta casa.

— ¿Entonces vas a sustituir a J.A.R.V.I.S.?

—Si te refieres a la armadura, sí, así es.

—… ¿Lo has pensado bien? J.A.R.V.I.S. parece que te trata mejor.

—No te creas. Es menos directo, pero tiene sus momentos.

—Ya… Bueno, tú verás. Yo me subo para arriba. Me echaré una partida.

Issei asintió mientras volvía toda su atención nuevamente a la pantalla, repasando el código nuevo que implementaría en el ya escrito de F.R.I.D.A.Y.

XXXXX

Mientras Tom jugaba con la consola, de reojo observó a su viejo amigo caminar hacia la entrada mientras se ponía una gruesa chaqueta y una bufanda.

— ¿Vas a salir?

—Es día de diario y las cosas parecen haberse calmado un poco. Creo que iré a dar una vuelta por ahí.

— ¿Ya has terminado con F.R.I.D.A.Y.?

—Está compilando. Una vez termine lo implementará. Entonces veremos que tal.

—A peor no puede ir, ¿no?

—No seas mal agüero.

—Y tu si te vas de putas llévalas a los hoteles del amor.

—Mira que llegas a ser gilipollas.

—Lo sé.

Despidiéndose con luna peineta, Issei abandonó la casa, comenzando un esperado y tranquilo paseo por su ciudad natal. Al haber pasado una semana, la expectación y excitación de su llegada había pasado. Ciertamente aún seguía causando sensación, pero en una medida menor que una semana antes. Ya voy a pasear con total tranquilidad sin que le "asaltasen".

Aquella tarde era muy agradable ya que el calor del sol evitaba que el intenso frío le helase por completo. Sus pasos le llevaron hasta el parque donde solía jugar con Irina cuando eran pequeños. Lentamente pasó por cada uno de los columpios, toboganes, barras y demás, todo aquello con lo que los niños podían divertirse. Si era sincero no tenía muchos recuerdos de aquella lejana época, y los que tenía algunos eran un tanto borrosos. Según le explicaron los médicos y psicólogos con los que trató durante toda su vida, el horrible acontecimiento de Nevada, cuando sus padres fallecieron, le había bloqueado un poco los recuerdos anteriores a dicho momento. Era por eso que en ciertos momentos no lograba recordar nada. Por suerte los momentos más importantes estaban ahí, intocables.

Dado que la jornada estudiantil había terminado, aquel parque estaba lleno de niños, pero estos, al igual que los familiares que les acompañaban, no habían prestado atención a otra cosa que no fueran sus propios asuntos, por eso Issei podía pasear con tranquilidad. Procedió entonces a sentarse en un banco desocupado, acomodándose, observando feliz a los niños jugar en las construcciones recreativas, con pelotas, consolas o con juegos de toda la vida. En verdad le alegraba que hubiera gran ausencia de dispositivos electrónicos en las manos de esos niños como podían ser los teléfonos móviles o las videoconsolas. No criticaba que las usasen, pero en los parques prefería que jugaran como ha sido siempre, sin aquellos dispositivos.

Descansó entonces la cabeza, cerrando los ojos, disfrutando del sonido del lugar: risas de los niños, conversaciones, el propio sonido de la ciudad, el del viento, el agradable calor del sol… Sí, podría acostumbrarse a una vida así de tranquila. No tenía nada en contra de su modo de vida en los Estados Unidos, pero si sentía que allí le faltaba esa tranquilidad, ese pacifismo. Eran dos mundos completamente diferentes, cada uno con sus pros y sus contras.

Ahora lo tenía más que claro. Una vez finalizase su viaje mundial, se quedaría en aquella ciudad. Volver allí le había sentado muy bien. No importaba los demonios, no importaba lo sobrenatural. Podía vivir tranquilamente mientras cumplía con su papel como superhéroe, así como su trabajo en Industrias Stark. Con la próxima apertura, o más bien expansión, de su departamento en Industrias Fujikawa, los pros a quedarse a vivir allí, al menos durante un largo tiempo, eran más numerosos que los contras.

—Disculpa —Issei abrió los ojos, contemplando a la mujer que le hablaba.

No pudo evitar quedarse impresionado, fascinado y embobado ante la belleza que tenía frente a él. A pesar de que era un demonio, no pudo evitar quedarse en silencio, contemplándola.

— [Socio, reacciona, por favor. No dejes volar tu imaginación]

—"Si, si, lo sé".

— [Voy a recordarte toda tu vida que te quedaste embobado admirando a un demonio]

—"Tampoco es para tanto." Este es un país libre, ¿no? —Respondió encogiéndose de hombros.

—Gracias —agradeció la demonio con una sonrisa.

Issei la siguió con la mirada, enarcando una ceja al ver sus suaves y refinados movimientos, y cómo se sentaba en el banco. Aquella era una chica muy rica, no tenía la menor duda, pero esa forma de moverse, esos modales, le dieron a entender que no era un simple demonio. Aquella mujer debía pertenecer a la nobleza demoníaca. Cuando estuvo en Inglaterra pudo ver de primera mano la diferencia entre los modales de los ricos y los pertenecientes a la nobleza, y aquella pelirroja era ambas.

—Oh, que descortés de mi parte. No me he presentado. Soy Rias Gremory, un placer, Issei Hyoudou-Stark —Se presentó estirando su brazo sin perder la sonrisa.

Issei la miró con recelo, pero al final estrechó la mano. Ahora no había duda alguna. Era una heredera de una de las Casas sobrevivientes.

—Igualmente.

—Dado que has estado viviendo en América muchos años, me ha parecido adecuado hablarte como lo hace allí. Es muy distinto a como lo hace en este bello país.

—Coincido.

Por mucho que lo intentase, le resultaba imposible no sonar duro, distante y receloso, cosa que la heredera Gremory notó. A pesar de ello no pareció tomarle importancia, continuando con su tono amistoso.

—Aun eres muy reacio, por lo que puedo notar.

—Me está costando, pero hago un esfuerzo.

—Y yo te lo agradezco. Poder hablar con un superhéroe no es algo que se pueda hacer todos los días, sobre todo teniendo en cuenta lo que portas.

—Es gracias a él que soy parte de lo que soy.

—Parte, ¿eh? Eso está bien. Ser alguien sin necesidad de usar aquello que posees es digno de admirar. Incluso aunque no tuvieras la Boosted Gear, seguirías siendo alguien, y no hablo de la fama.

—Parece que sabes de lo que hablas.

—Me temo que si —asintió al tiempo que su sonrisa menguaba un poco.

— ¿Puedo preguntar qué es lo que quieres de mí?

—Lo que quiero de ti… ¿Quieres que te diga la verdad de mis pensamientos o mi cometido?

—Me gustaría escuchar las dos.

—Si con ello consigo tener un poco de tu confianza, entonces lo haré —Rias se cruzó de piernas, adoptando una postura más seria, en ningún momento desviando sus ojos de los del humano—. Me encantaría lograr que te unieras a mi nobleza —Issei se sintió un poco impresionado, pero porque le había dicho la verdad. No veía mentira en sus palabras—. Eres alguien interesante, Hyoudou-Stark. ¿Puedo llamarte Issei-kun? —El susodicho se encogió de hombros—. Has llamado mucho mi atención y veo en ti un potencial magnífico, uno que tú mismo ya estás explotando de una forma maravillosa. Tienes unos ideales profundos y fuertes, unos que no traicionarías por nada, y eso lo admiro muchísimo. Pero, por mucho que me disguste, por ahora no voy a siquiera intentarlo. Nuestros líderes quieren evitar una confrontación entre Casas, y por eso está prohibido el siquiera proponértelo.

—Unirme… Je. No creo que eso vaya a ocurrir nunca. Soy humano y moriré siendo humano. No sirvo a nadie, no respondo ante nadie, y menos aún decidiría volverme un esclavo, pues en eso se convierten vuestros siervos por mucho que queráis maquillarlo con "pagos" y "derechos".

El tono de Issei era mordaz y dejaba claro que no pensaba aceptar ninguna oferta.

—Estás muy bien informado. Eso está bien. Dejar las cosas claras desde un principio es fundamental. Y si, tienes toda la razón. Mis siervos son, políticamente hablando, mis esclavos, pero yo no los veo así. Para mí son parte de mi familia y los trato como tal. Soy más como su jefa y ellos mis subordinados, como en una empresa.

—Pocos habrá como tú.

—Desgraciadamente así es. Pero te voy a decir una cosa: nunca digas nunca. Un buen proverbio. Pero por favor, no te lo tomes como amenaza, pues no es mi intención. Tampoco como una advertencia. Además, yo nunca me rindo a la hora de perseguir lo que deseo. Es parte de ser demonio. Va en nuestra naturaleza.

—Me pregunto cuántas cosas estarán ligadas a vuestra naturaleza.

A pesar del tono hostil de Issei, Rias no perdió la sonrisa. Ya esperaba algo como aquello, pero no iba a desistir.

—Hay de todo, como en todos lados. No todos los demonios somos como nos pintan. Pero, como decía, quieren evitar una confrontación interna y, al mismo tiempo, quieren entablar una buena relación contigo.

Issei enarcó una ceja. Aquellas palabras le recordaban a las que Yasaka le había dicho durante su reunión en Kioto.

—Una buena relación.

—Así es —La sonrisa de Rias desapareció, adoptando su gesto el mismo tono que su cuerpo, seriedad total—. Lo que ocurrió en Italia fue algo horrible. No debe ser fácil pasar por algo así. Pero debes saber que esos demonios no pertenecían a nuestra Facción.

— ¿Vuestra Facción?

—Eso mismo. Son exiliados que no aceptaron al nuevo gobierno. Cuando perdieron la guerra civil, hace micho tiempo, decidieron exiliarse.

—Normal.

—Siempre están intentando aumentar su poder para reiniciar la guerra y obtener la victoria, aunque hasta ahora no lo han logrado. Tú fuiste una tentación demasiado grande como para resistirla.

— ¿Sugieres que es culpa mía?

—No, por supuesto que no. Solo quiero dejar claro el asunto.

—Entiendo. No queréis enemistaros conmigo.

—Eso mismo. Nadie, o casi nadie, quiere enemistarse con un portador de Longinus. Además, tú participación en Industrias Stark y papel como superhéroe añade pluses respecto a tu persona.

—Ya me lo imagino.

—Muy pocos portadores de Sacred Gear, y menos aún de Longinus, se han presentado ante el mundo humano de la manera que tú lo has hecho. Quieras o no, has tirado la primera ficha de un dominó cuyo rumbo y destino es incierto. No sabemos qué puede pasar mañana, o pasado, o quizás nunca. Para la mayoría del mundo humano, solo eres otro portador de armadura de Iron Man, como co-creador que eres, pero para los entendidos, fue una declaración universal. Y no eres el único así.

— ¿A qué te refieres?

—Hulk y Asgard.

Issei enarcó una ceja. Asgard… Hulk ya sabía quién era, pero Asgard no terminaba de recordar. Le sonaba, de algo, pero no lograba recordar.

— [Asgard es el hogar de los Dioses Nórdicos, los que eran adorados por los vikingos]

—"Cierto, cierto." ¿Qué pasa con Asgard?

— ¿No lo sabes? Sorprendida me hayo —Dijo con una leve sonrisa—. No sabemos cómo ni porqué, pero el Panteón Nórdico ha perdido todo contacto con el exterior. Es como si hubieran cerrado sus fronteras de golpe y porrazo, sin aviso.

— ¿Debería preocuparme?

—Para el mundo humano es insignificante, pues hace siglos que los Dioses Nórdicos dejaron de prestar atención a la Tierra. Pero para nosotros es muy extraño. Es cierto que no salían de los Nueve Reinos, pero hasta ahora no habían hecho algo semejante, ni siquiera cuando estuvieron en guerra con los Dioses Olímpicos, y eso es muy preocupante. Esos tres sucesos: la batalla de la Expo y tu posterior presentación ante el mundo, la batalla de Hulk contra Abominación, y el aislamiento de Asgard; sucedieron al mismo tiempo. No sabemos si es casualidad o no, pero es demasiado preocupante.

—Ah.

— [Debo decir que esto último si es extraño. Quizás haya que tomarlo más en serio de lo que supones]

—"¿Tú crees?"

— [Como ha dicho, los Dioses en general hace tiempo que no prestan atención a la Tierra ni a sus fieles, con alguna excepción, pero de ahí a un aislamiento… Debes tener este tema muy presente]

—"Entendido."

—Hablando con el dragón, supongo —Comentó Rias—. Te quedas callado un tiempo y tus ojos dejan de "ver".

—Es posible.

—Escúchale bien. Los dragones son fuentes de gran sabiduría. Son de las criaturas más sabias que existen en todo el Cosmos.

— [Hum. Sabe de lo que habla]

—Entonces, ¿estarías dispuesto a reunirte con nosotras? Solo con Sona y conmigo. No podríamos hacer ningún acuerdo oficial dado que no contamos con la autoridad para hacerlo, pero si podemos ayudar en dar un inicio a conversaciones amistosas entre tu persona y nuestra Facción.

Issei desvió la mirada, volviendo hacia los niños que jugaban en los columpios y toboganes.

— [Si es una simple charla amistosa, no veo que problema pueda haber]

— "No se…"

— [Compañero, como tú mismo dices, no puedes juzgar en general por los actos de unos pocos. No noto malas intenciones en estos demonios, así como no la noté con los youkais. Entiendo tus recelos sobre ellos más que sobre cualquier otro, pero puede salir algo muy productivo de esto]

El joven cerró los ojos, suspirando largamente, rascándose la nuca.

—"Me fio de ti, Ddraig. Siempre lo haré."

— [Y yo te agradezco esa confianza]

—Está bien —Aceptó Issei abriendo los ojos, volviendo a mirar a Rias—. Acepto reunirme con vosotras dos. Solo con vosotras dos. No quiero a más demonios cerca.

La sonrisa de Rias aumento al tiempo que asentía satisfecha.

—Me alegra escuchar esa respuesta. Por supuesto, te doy mi palabra. Solo seremos nosotros tres, no habrá otros cerca. ¿Te parece bien en la sala del Consejo de Estudiantes de la universidad? Podríamos reunirnos mañana mismo, si te parece bien, a esta misma hora.

—Si. Me parece bien.

—Perfecto —Rias se levantó del banco, pasando las manos por su larga falda para limpiarse el polvo que pudiera tener—. Entonces hasta mañana, Issei-kun.

El susodicho asintió levemente con la cabeza, observando al demonio alejarse lentamente hasta abandonar el parque.

—Espero no haberme equivocado.

— [No seas tan pesimista]

—Lo intento, créeme.

Imitando a Rias, Issei se levantó del banco, aunque él estiró su cuerpo, suspirando de placer al escuchar crujir su espalda. Entonces, cuando estaba por marcharse, alguien le llamó.

—Eh, Stark, espera un segundo.

Issei enarcó una ceja al ver a un tipo de su edad, o eso aparentaba, con gafas y pelo largo, corriendo hacia él. Llevaba colgando una cámara que parecía ser de primera categoría.

— ¿Qué quieres?

—Esa con la que estabas hablando, ¿era Gremory-san?

—Sí, ¿por?

—Ohhh, que suerte tienes. O bueno, quizás fuera de esperar.

—Soy Nakoto Motohama, fotógrafo profesional.

— ¿En serio?

—Bueno, estoy estudiando aún, ¡pero me queda poco para tener el certificado!

—Ahhh. Bueno, ¿qué quieres?

— ¿Eres amigo de Gremory-san?

—No, no lo soy. Nos acabamos de conocer.

—Oh, vaya. Pensaba que quizás podrías ayudarme a conseguir una sesión de fotos con ella.

Issei enarcó una ceja. ¿Qué clase de petición de ayuda era esa?

—Puedes pedírselo tú mismo.

—Imposible —Negó con rotundidad—. Ella es inalcanzable y siempre está ocupada. Estoy seguro de que se negaría si yo se lo pidiese, aunque lo haría de esa forma tan hermosa y elegante que tiene.

Al ver que aquel supuesto fotógrafo profesional comenzaba a divagar, Issei procedió a marcharse.

—Pues lo siento amigo, pero como he dicho, la acabo de conocer. Tendrás que apañártelas solo. Adiós.

Motohama extendió su brazo para intentar detenerle, pero se quedó quieto, entendiendo que pedirle ayuda a aquel tipo no iba a servir de nada.

—Ahhh. Pues nada. Tendré que seguir haciendo fotos a distancia. Espero que Toujou-san no vuelva a romperme la cámara.

Retomando el paseo de la tarde por la ciudad, el astro rey llegó a ocultarse por las montañas del oeste, por lo que la luz artificial de los hogares y las farolas sustituyeron sus rayos para iluminar la ciudad. Aquel era otro aspecto que le gustaba de la ciudad. Le recordaba a Malibú, donde la luz artificial iluminaba lo justo y necesario para no parecer que aún fuese de día. Durante su trayecto decidió pasear por los lugares que aún le quedaba por redescubrir de su ciudad natal. Un ejemplo fue la vieja iglesia abandonada. Según los recuerdos que tenía, aquella estructura no se encontraba en aquel lamentable estado cuando era niño, sino que era visitada por unos pocos feligreses. Pero aquello no era de extrañar. Después de todo, los cristianos era una minoría respecto a los religiosos totales del país.

Luego de visitar aquel lugar antes santo, paseo por la antigua zona industrial de la ciudad, la cual estaba abandonada dado que el sector había decaído con el pasar de los años a favor de otros sectores. Había varias fábricas y almacenes, todos ellos en estados muy lamentables, pero una estructura en particular llamó su atención.

Se trataba de una fábrica que llevaba tiempo abandonada. Parecía que allí se trabajaba el textil, o eso suponía. No había valla alguna que impidiera el acceso al edificio, solo carteles arruinados por la falta de cuidados. Apenas y se distinguía algo, algunas letras. Se acercó hasta llegar a la pared, posando in mano, observándola atentamente.

—J.A.R.V.I.S.

El casco de la armadura apareció, por lo que la inteligencia artificial comenzó con un rápido análisis de aquella estructura.

(Parece estar en buenas condiciones a pesar de su abandono. La estructura necesitaría algunos retoques, pero no hay riesgo de derrumbe)

—Eso suponía.

(Señor)

—Dime.

(Detecto una forma de vida inusual)

Issei dejó de observar la pared para mirar hacia el oscuro interior de la estructura.

— ¿A qué te refieres con inusual?

(Mis escáneres detectan una fuente de calor, pero no es humana. En caso de tratarse de un animal, su estructura me es desconocida)

— [Demonio] —dijo Ddraig—. [La inmensa mayoría tiene forma humana, pero hay algunos qué al corromperse en exceso adoptan formas nada humanas]

— ¿Crees que podría ser peligroso?

— [Probablemente]

De pronto una voz femenina surgió desde la oscuridad del interior de la fábrica.

—Alguien, ayúdeme…

— ¿Hay alguien ahí? —Preguntó Issei sin entrar al interior.

—Si. Por favor, necesito su ayuda.

— ¿Puede salir?

—Me temo que no. No puedo. Por favor, ayúdeme —Pedía con tono lastimero.

Cualquiera que no supiera que es un demonio no dudaría en dar para ayudar a esa persona en apuro, pero dado que sabía lo que era, decidió entrar, pero con la guardia alta. Envolviéndose en su armadura gracias al Balance Breaker, Issei ingreso en el interior de la fábrica encendiendo las luces de la armadura mientras J.A.R.V.I.S. analizaba el lugar. La maquinaria no se encontraba completa, ya que habían sustraído casi todas las piezas útiles, dejándolas al desnudo.

— ¿Dónde estás? —Preguntó al aire.

—Aquí, junto a las cajas.

Gracias a las luces de la armadura, Issei logró dar con un conjunto de cajas apiladas, formando una pequeña montaña. Por la parte más baja apareció una mujer que parecía estar desnuda. El tener sus pechos tapados con su largo cabello negro era una imagen muy sensual.

— ¿Estás solo? —Preguntó la demonio.

—Sí, lo estoy —Respondió luego de recomponerse—. ¿En qué puedo ayudarte?

—Tengo mucha hambre.

—Pues hay muchos restaurantes y puestos de comida ahí fuera —Señaló el Stark con el pulgar.

—No… yo necesito otra comida…

— ¿Y qué tipo de comida es esa?

—A ti.

Fue entonces que la demonio mostró su verdadero aspecto. A pesar de que la parte superior seguía siendo el de una voluptuosa mujer humana, su parte inferior era otro cantar: era una gigantesca monstruosidad de cuatro patas, siendo las dos delanteras unas manos humanoides con garras rojas del mismo color que sus uñas afiladas, con un estómago con una cavidad con dientes para devorar a sus oponentes y una serpiente por cola. Su rostro también cambió, teniendo ahora dientes parecidos a los de las pirañas, orejas puntiagudas y escalera negra en lugar del blanco habitual.

—… Mejor te hubieras quedado como estabas…

— [Tú eres el que se había excitado segundos atrás]

— Cállate. Desde luego forma animal no tiene… Más bien es una mezcla demasiado extraña de varios.

(Señor, le sugeriría que se prepararse para combatir)

—Ya lo estoy.

Y el combate dio inicio. Aquel demonio era muy grande y torpe, aunque más rápido de lo que su aspecto daba a entender. Issei no espero a que le alcanzarse, sino que empezó a disparar con sus blasters. Dado el inmenso tamaño de aquel demonio los disparos fueron certeros. Pero, al igual que sus ataques habían logrado impactar gracias a su enorme cuerpo, este también protegió al demonio hasta cierto punto. Fue herida, pero nada que le impidiese continuar. Ahora no solo estaba hambrienta, sino también furiosa.

— [Esto se está poniendo interesante]

—Habrá que ser más duro.

Encendió sus propulsores y se alzó en el aire justo al momento en que aquel enorme ser se abalanzó sobre él. Debido a la fuerza con la cual se abalanzó, Issei tuvo tiempo de preparar un par de misiles, los cuales fueron disparados desde sus hombreras. El demonio intentó huir, pero no pudo reaccionar con la suficiente velocidad, por lo que uno de los misiles de energía dragontina logró alcanzarla. Perdió una de sus patas, la cual comenzó a chorrear sangre, pero Issei no se detuvo ahí. Esperaba haber podido eliminar de un golpe a aquel inmundo ser, pero no lo había logrado.

—El próximo será certero.

La demonio, al verse superada, intentó huir, pero Issei no la dejó. La demonio agarraba todo lo que encontraba para lanzárselo a Issei, creyendo haber logrado distraerle lo suficiente como para salir por un agujero en la pared, pero el humano se puso en medio antes de que lo lograse. Por eso cargó con gran furia, abriendo tanto su propia mandíbula como la del estómago, mostrando sus afilados dientes. Issei apuntó con uno de sus blasters y un nuevo disparo salió cuando ya tenía a aquella criatura encima. El disparo fue muy concentrado y fino, logrando alcanzar y atravesar su objetivo, la cabeza del demonio.

El cuerpo cayó con peso muerto al suelo mientras la sangre continuaba manando de las dos heridas que poseía esa demonio: la pata perdida y la cabeza agujereada. Issei se quedó quito, de pie frente a aquel ser, observándolo. Se sentía como cuando eliminó a la mayoría de los narcotraficantes en México o los terroristas cuando la primera misión de Iron Man en Afganistán. No era una sensación agradable. Si, puede que fuera cierto que había eliminado a una criatura malévola deseosa de comerle vivo, pero también había hecho eso mismo…, matar…

— [No te resulta cómodo, ¿eh?]

—Sinceramente dudo que algún día lo sea.

— [Eso está bien. Al momento en que te resulte fácil, o incluso gratificante, entonces si tendrás un serio problema]

(Señor, detecto nuevas presencias)

— ¿Humanas?

—Eso parece.

— [Más demonios]

— ¿Hostiles?

(No estoy seguro. Se mantienen a distancia, sin acercarse o alejarse)

— [Quizás sean siervos de algún amo]

—Es posible.

A no mucha distancia, estos demonios habían observado la batalla. Habían sido informados de la llegada de un renegado a la ciudad y por tanto debían encargarse de su eliminación, pero ya no tenían que encargarse. Debían informar a su ama.

—Bien. ¿Qué hacemos con ella? —Preguntó Issei a Ddraig y J.A.R.V.I.S.

— [Propongo quemarla o desintegrarla]

—Hum.

(¿En qué piensa, señor?)

—Estoy pensando…, que es un espécimen único…

— [Quieres estudiarlo]

—Una parte de mi lo desea para así entender mejor sobre los demonios, pero…

— [No te parece que sea algo moral y éticamente correcto]

—Sí, eso mismo.

(Propongo tomar muestras para analizarlas)

—Buena idea. Ddraig, ¿puedes crear viales?

— [Por supuesto. Dame un momento. Mientras ve cogiendo muestras]

Sin importarle nada si los demonios le veían, Issei procedió a coger numerosas muestras de distinto tipo y distintas partes del cuerpo de aquel demonio deforme. Tenía suficientes muestras como para mandarle a Tony y a varias organizaciones médicas, pero no se fiaba. Él mismo le entregaría algunas a Tony, el resto se las quedaba.

Una vez tomadas las muestras contempló el cuerpo tendido en el suelo una última vez para después salir por la puerta principal. A no muchos metros, un grupo de demonios que aparentaban su edad le observaba. La mayoría tenia rostros y gestos serios, pero no parecía que fueran a ir contra él. En cambio, uno de ellos, un tipo de rubia cabellera, parecía más que dispuesto a enfrentarle.

— [Dos demonios poseen Sacred Gear, y estoy seguro que la del macho es de tipo dragón]

—"¿Como tú?"

— [Es posible. No es el Blanco. Sólo se me ocurre Vritra, pero… No sé, no sé]

—"Entiendo. Habrá que asegurarse." Todo vuestro.

Sin esperar ni un segundo, encendió sus propulsores y salió de allí volando rumbo a su casa. Los demonios le observaron alejarse sin intentar en algún momento detenerle.

— ¿Vamos a dejar que se vaya?

—Si. Las órdenes son no interferir con las acciones del Sekiryuutei a menos que dichas acciones sean contra nosotros.

—Pero…

—Ha eliminado la amenaza del renegado. Suerte hemos tenido de que no haya logrado su objetivo de devorar a nadie.

—Pero se ha llevado muestras. Todos lo hemos visto.

—Aun así, las órdenes son órdenes. ¿Vas a cuestionar las órdenes de Kaichou?

—… No…

—Bien. Pues entonces deja de quejarte. Vamos, hay que eliminar las pruebas.

A regañadientes, el único varón del grupo ingresó junto a sus compañeras al interior de la fábrica para proceder con la eliminación total del cuerpo de aquel demonio renegado.

XXXXX

—Oye, acabo de recordar algo que se me olvidó comentarte el otro día —Issei levantó la mirada de su cena para enfocarse en su amigo—. Se supone que, biológicamente, los demonios son superiores a los humanos, ¿no? Sus capacidades físicas, la curación natural del cuerpo, y todo eso es superior al humano.

Hacía unos minutos que le había comentado sobre la reunión del día siguiente con las dos demonios, reunión a la cual su amigo no se había opuesto en lo más mínimo, sino que incluso le había halagado por tomar esa decisión, aunque había obviado la batalla que había tenido en la fábrica abandonada. Además, verle rellenar su base de datos sobrenatural le había llamado la atención por las nuevas caras, siendo una algo conocida.

—Así es.

—Entonces, ¿por qué motivo esa demonio, la de la universidad, usaba gafas? Pude darme cuenta de que no eran falsas, que eran cristales auténticos. No parecía tener mucha graduación, pero tenía.

—Al contrario que los ángeles, los demonios no son "perfectos" —Issei recalcó la palabra perfecto haciendo comillas con los dedos—. Su longevidad es muchísimo más corta y tienen los mismos defectos que los humanos. Pueden enfermar o tener problemas biológicos y/o mentales.

— ¿En serio? Vaya, estoy sorprendido. Yo en verdad pensaba que serían más como los ángeles, pero corrompidos.

—Los demonios purasangres poseen gran atractivo, si es a lo que te refieres. No por nada antes eran ángeles.

—Las religiones y mitologías mienten bastante.

—A saber cuánto es verdad. Por eso me fio poco de lo que estas cuentan.

—Desde luego. Por cierto, ¿quién es la pelirroja? Ya sabes, la que has añadido a la lista. Iba a preguntarte al momento, pero te he visto muy ocupado.

—Se llama Rias Gremory, perteneciente a la Casa Gremory.

— ¿Es alguien importante?

—Entre los demonios diría que sí. Es una heredera.

—Y esa Casa, ¿es importante?

—Son Duques, si no me equivoco. Según he leído, es de los rangos más altos en la sociedad demoníaca ¿Qué tan importantes son? No lo sé. Sufrieron una guerra civil, así que no sé cómo estará su política.

— ¿Guerra civil?

—Eso me ha dicho ella. Según su versión, los demonios que…, mataron a Iris, eran exiliados, perdedores de la guerra.

—Ahhh. Ya veo. ¿Y la de gafas?

—Sona Sitri. Su Casa tiene la categoría de Príncipe. Parece ser también un rango alto, supongo que mayor al de Duque.

— ¿Cómo lo has averiguado?

—Sólo he tenido que ver los archivos estudiantiles.

—Pensaba que solo unos pocos tenían acceso a ese tipo de archivos. Ohhh, ¿has hackeado a la universidad? Vaya, vaya. Issei Hyoudou-Stark saltándose la ley. Quién lo hubiera dicho.

Ante la burla de Tom, Issei sonrió divertido.

—No son eventos normales. Prefiero saber a ser ignorante.

— ¿Y qué más has averiguado?

—He investigado un poco y creo conocer a aquellos que forman sus séquitos, o eso creo.

— ¿En qué te has basado?

—Historiales académicos. Rias tenía un club durante su etapa en la preparatoria. Allí sólo había cinco miembros. Los he investigado un poco y estoy seguro de que son demonios. Con Sona pasa lo mismo, solo que en su caso eran miembros del Consejo Estudiantil.

—Y ahora es la Presidenta del Consejo Estudiantil de la universidad. Je, le gusta ser tradicional.

—Eso parece. Pero creo que quiere ser profesora o maestra. Lo digo por su historial académico y la carrera que está cursando.

—Sí que has investigado, sí.

— ¿He saciado tu curiosidad?

—Solo la relacionada con esas chicas. Peeero ahora viene otro tema —Issei rodó los ojos, pero no se negó a responder sus cuestiones—. ¿Qué llevabas en los viales? He visto muchas cosas y me ha entrado curiosidad.

Issei suspiró al ver que el tema que había querido evitar le había dado con la mano abierta en toda la mejilla. Procedió a contarle la pelea que tuvo contra el demonio en la fábrica, así como la toma de muestras y su pequeño encuentro con los otros demonios, los que había comprobado después que se trataban de los Sitri.

—Vaya. Debo darte las gracias por no haber tenido la brillante idea de traerlo aquí. No por nada, pero lo pasé muy mal durante las clases de biología. Una cosa es pintar cosas gore y otra muy distinta es verlo cara a cara, en primera persona. ¿Y qué tal van los análisis? Hace dos horas que llegaste y supongo que el tiempo que has estado en el taller ha sido para realizar esos análisis.

—Aún estoy en ello. Llevará un tiempo obtener resultados. Además, me he centrado más en investigarles que en analizar las muestras.

— ¿Crees que vendrán para pedírtelas?

—Pueden intentarlo.

—Te gusta ser conflictivo por mucho que lo niegues.

Issei simplemente se encogió de hombros. Cuando la cena terminó Issei se dispuso a continuar con su investigación a pesar de las quejas de Tom, quien quería pasar un rato con él y divertirse con alguna película, juegos de mesa o la consola, pero la reunión del día siguiente, por la tarde, le había puesto entre ceja y ceja obtener la máxima información posible sobre aquellos demonios, así como el deforme que le había atacado en la fábrica.

XXXXX

— ¿Quieres que vaya contigo? ¿O mejor me quedo aquí?

Quedaba poco más de un cuarto de hora para el inicio de la reunión y no deseaba llegar tarde. Nunca le había gustado llegar tarde ni que otros lo hicieran. Issei observó a su amigo desde la puerta principal.

—No quieres venir, ¿verdad?

—A ver, a mí no me importa ir. La cuestión es qué sugieres tú.

—Hum. Prefiero que estés a salvo, obviamente, pero no sé si será mejor dejarte aquí o que estés conmigo. Yo estaré junto a dos demonios que, supuestamente, sólo quieren tener una reunión amistosa, pero quizás dejarte aquí, solo, no sea del todo seguro. Además, estoy totalmente seguro de que la academia estará vigilada por sus respectivos séquitos.

— ¿No has instalado seguridad anti-sobrenatural?

—No he tenido el tiempo. Demasiado ocupado con F.R.I.D.A.Y.

—+No me use de excusa, por favor. +

—No lo hago. Al paso que voy, es probable que pueda introducirte en un mes como máximo.

—+ ¿Introducirme dónde? Señor, no se olvide que sólo soy una IA, no tengo cuerpo físico. +

— [Compañero, si quieres sacar al calvo de paseo para abrillantarlo, te sugiero buscar a alguna fan]

Tom estalló en carcajadas mientras Issei apretaba los dientes y puños, tentado a borrar todo el proyecto de F.R.I.D.A.Y. y buscar alguna manera de callar al dragón ocupa.

—En serio hermano, ¿estás seguro de querer ponerles en el mismo saco?

—… Te juro que cada vez menos, pero con J.A.R.V.I.S. no es distinto, créeme.

—Me lo imagino. Aunque J.A.R.V.I.S. tiene ese extraño humor inglés. F.R.I.D.A.Y. es más del estilo irlandés.

—+Gracias por su halago, señor Wood. +

—De nada bonita. Pero nos hemos desviado del tema: ¿voy o me quedo?

—No puedo asegurarte nada en ninguna de las dos opciones, pero prefiero tenerte a mi lado, sinceramente.

— ¿Inseguro ante los demonios? Me pueden coger de rehén tanto si voy contigo como si me quedo. Habitación de seguridad no habrá, ¿verdad? Eso podría retrasarlos.

—+Me temo que la parte más segura de la estructura es el taller. +

—El taller —Tom observó atentamente toda la zona, soltando un largo suspiro—. Los cristales podrán ser gruesos y antibalas, pero ¿cuánto resistirían a tus armas? Ahhh, mejor iré contigo, ¿te parece?

—Que estás tardando en ponerte guapo.

— ¡Hey! Solo me falta ponerme una chaqueta y las convers.

—Entonces una hora, ¿no?

—Que te den. Tú tardas más tiempo en ducharte que yo en ducharme, ponerme la ropa y cenar.

—Eso es porque tengo el pelo largo.

—Deberías cortártelo un poco, ¿o acaso te gusta eso de llevarlo por los hombros?

—Para algo me hago una coleta, ¿no?

—No te lo has cortado desde principios de julio del año pasado. ¡Al menos arréglatelo, hippie!

— ¡Eh!

Rápidamente Tom terminó de ponerse lo que le faltaba. Ambos abandonaron la residencia Hyoudou para ir rumbo a la academia, más concretamente a la parte de la universidad. Durante el trayecto se encontraron con los típicos transeúntes que disfrutaban de la agradable tarde antes de volver a sus casas para cenar y dormir. Aún seguían en días laborales, después de todo. Cuando pasaron por uno de los centros comerciales que había en el trayecto a la universidad, Issei pudo observar al tipo de gafas de ayer, el supuesto fotógrafo profesional, que parecía discutir con otro tipo, uno alto con la cabeza rapada.

— ¡Pídele que me presente a alguna amiga!

— ¡No pienso hacer eso! ¡¿Acaso no recuerdas la última vez?! ¡Su amistad con su amiga casi se fue a la mierda, y a mi casi me deja! ¡No pienso volver a pedirle eso!

— ¡Oh vamos! ¡Tiene que tener a alguna amiga que odie!

— ¡Que no! ¡Búscate la vida!

— ¡Eres un mal amigo!

— ¡Y tú una persona horrible si espantas tanto a las mujeres!

Tom pareció fijarse también en aquel dúo.

—Qué tipos más raros. ¿De qué están discutiendo?

—Dos amigos, uno con novia y el otro sin.

—Ahhh. Vale, vale, entiendo.

Cuando llegaron a la universidad, Ddraig pudo percibir numerosas presencias demoníacas, las cuales se mantenían a distancia del dúo, posiblemente sirviendo como cuerpo de seguridad para la reunión.

—Te lo dije —Sonrió Issei mientras observaba a su alrededor.

No podía ver a los demonios, pero si Ddraig decía que estaban allí, entonces en algún sitio tenían que estar.

—Pero lo importante es, ¿cuántos hay ahí dentro? —Interrogó Tom señalando con la cabeza al edificio principal de la universidad.

— [Dos]

—Eso está bien. ¿Crees que se quejen de mi presencia?

—Sinceramente lo dudo. La estrategia más obvia sería ganar tu confianza para intentar acercarse a mí.

—Vamos, como cuando uno liga con su compinche.

—Más o menos.

Atravesaron el patio hasta ingresar al edificio. La universidad, a pesar de tener una estructura vieja dado que se construyó durante la década de los ochenta, había sido modernizada para adaptarse a los nuevos tiempos. A pesar de la hora tardía, la actividad estudiantil no había finalizado aún. Los alumnos que tenían clases por la tarde, así como los que tenían extra curriculares, presentaciones de proyectos, exámenes y demás daban vida al edificio. El fin de curso quedaba cerca, a finales de marzo, así que se encontraban en los momentos más cruciales.

—Disculpad, ¿puedo ayudaros? —Interrogó uno de los docentes.

—Pues nos vendría bien algo de ayuda. Estamos buscando la sala del Consejo Estudiantil.

— ¿Puedo preguntar el motivo?

—Tengo una reunión con Sona Sitri, perdón, Sitri Sona.

—Sí, nos había mencionado algo sobre eso. Subid por las escaleras hasta el segundo pido, pasillo de la derecha, tercera puerta a la izquierda.

—Muchas gracias.

El docente se quedó en su sitio, observando al dúo subir las escaleras, siguiendo las instrucciones que le había dado. Sus caras le sonaban de algo, pero no lograba recordar de qué. Encogiéndose de hombros, el hombre retomó su camino para seguir con sus asuntos. Mientras tanto, ambos amigos siguieron a rajatabla las indicaciones del docente, llegando hasta las puertas dobles que daban acceso a la sala principal del Consejo de Estudiantes. Tocaron dos veces la puerta, escuchando un adelante. Abrieron las puertas y, tal y como Rias había prometido, sólo estaban las dos: ella y Sona. Al verles ingresar ambas se pusieron en pie. Rias sonreía satisfecha al comprobar que Issei había aceptado su oferta y Sona mantenía su gesto serio, pero también parecía satisfecha con su presencia. Nadie más había allí.

—Gracias por acceder a esta reunión —Agradeció Sona mientras ingresaban en la sala, cerrando las puertas tras de si—. Aunque admito que no me esperaba su asistencia, Wood-san.

—Je, je, je… Ha sido idea suya —Tom acusó a su amigo son pensarlo.

La boca de Issei quedó colgando y sus ojos se abrieron todo lo posible. ¡¿Acaso aquel bastardo le había vendido a la primera oportunidad?! ¡Miserable hijo de puta! ¡Esa se la iba a devolver con creces!

—No creo que importe su presencia —Restó importancia Rias con un gesto de mano—. Es más, nos vendría bien tener a un testigo de esta reunión. Wood-san, ¿vas a participar o sólo estás para ver y oír?

—Bueno, obviamente esta charla es para con Ise. Yo no tomaré parte, aunque eso no quiere decir que no exponga mi opinión si se requiere.

—Me parece bien.

Los cuatro tomaron asiento en las únicas sillas disponibles. El silencio incómodo se hizo entonces amo, dueño y señor de aquella sala. Tom y Rias eran sin duda los más relajados de los presentes, manteniendo leves sonrisas mientras que Sona e Issei mantenían una actitud más seria.

—Me alegra ver que nuestra charla de ayer no fue en vano —Rias fue la primera en hablar—. Sona era bastante escéptica.

—Tenía motivos —Dijo Sona mientras le dirigía una dura mirada a Rias—. Por nuestro primer encuentro supuse que cualquier posibilidad de hablar de forma civilizada era una pérdida de tiempo.

—Pero estamos todos aquí reunidos. ¿Por qué no intentamos ser civilizados, como bien dices, y dejáis esos rostros tan intimidantes?

No Sona ni Issei supieron si aquello era una burla o en verdad mantenían una actitud intimidatoria, una que no funcionaba, obviamente, pero estuvieron de acuerdo con la Gremory, así que disminuyeron su desconfianza.

—Bueno, vosotras diréis. ¿Qué es lo que queréis hablar conmigo?

El duro y seco tono de Issei pareció molestar a Sona, quien frunció el ceño ante la falta de modales y educación del humano. A pesar de ello, Sona mantuvo su tono firme y serio, comenzando ella con la reunión. Las dos demonios hablaron con más profundidad sobre el pasto evento de Italia el verano pasado, así como también sobre el asunto que englobaba a sus líderes y el propio Issei. Para intentar dar un poco más de confianza hablaron también sobre sus respectivos sequitos, aunque eso fue más por encima, aunque nada que Issei no supiera ya, pero obviamente no iba a mencionarlo.

—Y no me olvido de tu batalla de anoche contra el renegado. Te agradezco que te hubieras encargado de ella. Mis siervos se encargaron de la eliminación del cuerpo.

—Suena un poco a mafioso —Murmuró Tom a Issei, quién sonrió ladinamente.

—Entiendo por tus palabras que ese es vuestro trabajo —dijo Issei a Sona.

—Así es. Después de todo, esta ciudad está bajo nuestra jurisdicción.

Inmediatamente el ceño de Issei se frunció levemente. Sona no cambió su gesto, pero notó aquella reacción en el portador del Dragón Rojo. Había dicho algo que le había molestado.

— ¿Vuestra jurisdicción? Que yo sepa esta ciudad está bajo la jurisdicción del ayuntamiento, el representante del gobierno japonés aquí. No tenéis ninguna autoridad. Esto no es territorio demoníaco, es humano. Ni siquiera es una embajada, así que ya te puedes ir quitando esa idea de la cabeza.

— ¿Y quién crees que se encarga de los demonios renegados que campan por aquí? Somos nosotros.

—Eso no os da el derecho a gobernar esta ciudad. Si son demonios los que causan problemas, es vuestro deber detenerlos, ¿o me equivoco?

Nuevamente el ambiente volvió a tensarse, pero a un nivel superior a como había estado al principio. Obviamente el que Sona reclamara el lugar como territorio demoníaco era algo que no gustó nada de nada a Issei. Rias ya esperaba que ese tema se tocase, pero pensaba atajarlo de otra manera, una que no provocase la molestia o enfado de Issei. Desgraciadamente Sona era más directa con ese tipo de asuntos. Nunca le había gustado dar rodeos.

—Esta ciudad, este territorio, ha estado bajo control de los demonios desde hace mucho tiempo.

—Y antes de eso, ¿a quiénes pertenecían? —El silencio de Sona fue la respuesta de Issei—. Como esperaba. Vosotros habéis usado la ignorancia de sus habitantes para con lo que sois realmente. Este territorio, la Tierra entera, pertenece a sus habitantes originales. Si queréis un territorio como tal, haced una embajada.

Issei y Sona compartieron una dura mirada ante la preocupada de Tom y la seria de Rias. Puede que fuera verdad que aquella reunión no era tan tranquila como le hubiese gustado a la Gremory, pero estaba llegando a un punto de tensión que no deseaba. Les habían ordenado tener un trato amistoso con el Sekiryuutei, pero la situación distaba mucho de poder llegar a tal objetivo.

—Te guste o no, esa es la situación.

—Me importa una mierda lo que tú o los tuyos digan. La jurisdicción es del ayuntamiento de la ciudad y, por tanto, del gobierno japonés. Aquí vuestras normas no priman por sobre las del país. Yo no reconozco ninguna supuesta autoridad vuestra ni en este territorio ni en ninguna parte del planeta.

—Por favor, calmaos un poco. Esto se está desmadrando —Pidió Tom al ver cómo su viejo amigo apretaba los puños.

—Sona, por favor.

—No voy a callarme, Rias. Él no sabe cómo funcionan las cosas aquí. Me da igual quién sea. No voy a permitir que nadie nos desautorice en nuestro territorio. Llevamos cinco años viviendo aquí, protegiendo esta ciudad, la cual ha estado bajo cuidado de los demonios desde hace mucho tiempo. Si no fuera por nosotros, a saber, cuánta gente se hubiera visto afectada por los callejeros.

—Vaya, eso lo explica todo —Dijo Issei con sarcasmo mientras sonreía—. Resulta que esos callejeros pertenecen a vuestra Facción, o al menos lo hacían, y para poder controlarlos en territorio humano decidisteis apropiaros de varios lugares a lo largo del globo para hacerlo.

—Es la mejor manera.

—Puede que así sea, pero eso sigue sin daros la autoridad de un territorio ya habitado por un pueblo. Esto no es una conquista o una colonización… ¿O me estoy equivocando?

Sona estaba a punto de responder, pero Rias dio un par de golpes suaves a la mesa, llamando la atención del resto de los presentes.

—Sona, por favor.

La Sitri inspiró profundamente, volviendo a recobrar la compostura. Ella era ese tipo de persona, pero aquel humano le había tocado un punto sensible y sus palabras no habían hecho otra cosa que molestarla hasta sacarla de sus casillas.

—Me disculpo, Rias. No ha estado bien mi falta de modales.

La Gremory sonrió a su amiga, alegrándose de ver que había vuelto a sus cabales. Desvió entonces su mirada a Issei, quien seguía molesto con la situación.

—Como bien ha dicho Sona, la Facción de los Demonios ha estado cuidando de este territorio, siendo la ciudad de Kuoh su sede principal, desde hace mucho tiempo. Toda la legalidad está bajo control del ayuntamiento. Nuestra autoridad es más bien para con lo que no aplique a los humanos: asuntos sobrenaturales. Nosotros nos ocupamos de mantener a la gente a salvo de los criminales no humanos, y eso incluye a los demonios callejeros. A eso es a lo que Sona se refería con nuestra jurisdicción. No se refería a que nosotras o nuestro gobierno mueva los hilos de esta región. Tenemos nuestros negocios, por supuesto, pero todos ellos son legales, pues están bajo las leyes de los respectivos gobiernos humanos. Las acatamos.

— ¿Has oído lo que ha dicho? —Intervino Tom, haciendo que Issei le mirase—. No hacen de gobierno, sino de guardas respecto a lo sobrenatural. No pasa nada. Se ocupan de las cosas que el ayuntamiento no puede.

Issei frunció el ceño, pero inspiró profundamente para alejar los malos sentimientos que se habían agolpado. Eso podía entenderlo. Quizás había malinterpretado a Sona…, aunque aquella mujer tampoco es que se hubiera explicado bien…, o a lo mejor él no le había dejado…

— [Ni para ti ni para ella. Dejémoslo así]

—"De acuerdo." Yo también me disculpo por mi tono.

Con el ambiente más relajado luego de la intervención de Rias y Tom, la reunión volvió a un tono más calmado.

—Bueno, ahora que el asunto está aclarado, espero que entiendas mejor la situación.

Issei observó a Rias fijamente y luego a Sona, quien había recobrado la compostura.

—Se podría decir.

—Algo es algo.

Nuevamente la sala quedó en completo silencio. A pesar de que ciertamente la situación parecía haberse relajado, la verdad es que la realidad era muy lejana. Rias suspiró mientras apoyaba su espalda en el respaldo de la silla.

—Creo que podemos dejarlo por hoy. Parece que llevamos poco tiempo, pero en verdad ha pasado hora y media. Hemos aclarado uno de los puntos más importantes. ¿Os parece bien si finalizamos la reunión de hoy? Podemos volver a quedar en otro momento.

—Si… Estoy de acuerdo —Asintió Issei.

Sona asintió. Tom intercalaba su mirada en los demonios y su amigo. En verdad aquella era la mejor idea que habían tenido desde que empezaran esa reunión.

—Bien. Pues, en ese caso, gracias a todos por venir. Espero que volvamos a reunirnos pronto.

Todos se levantaron de su asiento al mismo tiempo. Issei hizo un leve gesto con la cabeza y salió junto a Tom, dejando a ambas herederas solas.

—Debo decir que me ha impresionado tu actitud, Sona. ¿Tan mal te han sentado sus palabras?

—Nuevamente me disculpo, Rias. Sí, es así. Su tono ha sido lo que más me ha molestado. He sentido como si todo nuestro trabajo lo hubiera tirado al suelo y restregado en la porquería de la calle. La sangre me ha hervido demasiado.

—Te entiendo. Recuerdo cuanto tuvimos la reunión de los jóvenes demonios hace… ¿tres años? Cuando los miembros del Consejo se burlaron de tu sueño tu sangre hirvió en furia por su burla, pero pudiste contenerte.

—Esa fue la primera vez, y fue mi hermana quien logró callarles. Pero, desde entonces, la situación se ha repetido constantemente. Supongo que, al no ser un miembro del Consejo ni un alto cargo, mi subconsciente se ha permitido el lujo de sacar todo lo que llevaba guardado de estos años.

—Lo comprendo. Pero oye, la escuela va viento en popa. Estará terminada para cuando termines la carrera. Tu puedes ver cumplido tu sueño. El mío va a ser mucho más difícil.

—Tu derrota contra Sairaorg fue dura.

—Eso es cierto. Pero mi primo no me subestimó, fue con todo. Aún le estoy agradecida. Nos hizo ver la realidad.

—Una de tus pocas derrotas. ¿Cuántas veces has perdido desde que formamos parte oficial de la clasificación de los Rating Game?

—Muy pocas, pero más que tú.

—Necesitas aumentar tus números. Tienes mucho talento y siervos poderosos, pero seguís siendo solo cinco. Además, ninguno de ellos ha explotado todo su potencial. Tu número de victorias aumentaría si tuviesen total acceso a todo su poder.

—Lo sé. Pero no logro que se acepten por completo. Aún sigo trabajando en ello. Pero me hubiera encantado añadir a Issei-kun, pero me temo que será imposible, al menos por ahora.

Sona agrió un poco el gesto al mencionar al Stark.

—Muchas confianzas te tomas con él como para llamarlo por su nombre —Rias sonrió de forma inocente, haciendo sonreír un poco a su vieja amiga—. Tienes Piezas de sobra como para intentarlo, pero veo casi imposible que él se una a alguna Facción, y menos aún a la nuestra.

—Como le dije ayer: nunca digas nunca.

XXXXX

—Bueno…, no ha ido tan mal —Dijo Tom luego de salir de la universidad.

Desde que salieran de la sala hasta aquel momento, Issei no había abierto la boca. Entendía que estuviera pensativo, pero él necesitaba que hablase, que compartiera sus pensamientos.

—Supongo…

—Ha habido un momento de confusión y tensión, pero al final se ha aclarado todo.

—Hum…

—Por dios hermano, dime algo. Haz el favor.

— ¿Qué quieres que te diga? Prácticamente han confesado que gobiernan esta ciudad y otras muchas.

—Han dicho que acatan nuestras leyes y que sólo protegen a los ciudadanos de los peligros de lo sobrenatural. Cuando han hablado de jurisdicción se referían a eso. Sinceramente yo no veo el problema.

— ¿Y los pactos? Nada han dicho de ello.

— ¿Los qué?

—Pactos. Los pactos que tienen con los humanos. Les conceden sus deseos a cambio de algo.

—Bueno…, eso es otro tema sobre el cual podremos hablar en la próxima reunión. Oh vamos, no agries el gesto. Este ha sido sólo un primer paso. Al contrario que con los youkais, esta vez va a ser algo más complicada la negociación. Sólo están poniendo las bases para cuando hables con sus líderes.

—Pero yo no soy el representante de la Humanidad.

—Lo saben, pero eres y serás un peso pesado en el mundo. Si te tienen a ti como arma disuasoria en un intento de guerra unilateral por nuestra parte, es obvio que intentarán negociar tu cooperación.

—Hum… No me gusta.

—Te entiendo, pero es así como hacéis Tony y tú. ¿Acaso no sois armas disuasorias? Pues lo mismo, sólo que esta vez no es entre humanos, sino entre humanos y otras especies inteligentes.

—…

—Tengo razón y lo sabes.

—… Si… Supongo…

—Pues venga. Vamos a estirar un poco las piernas y a cenar algo. Tengo hambre.

XXXXX

Tal y como dijo Tom, aquella no fue la primera vez que Issei se reunió con los demonios. En casi un mes que había pasado en su antiguo hogar, las reuniones se podían contar con los dedos de una mano, y aún le sobraba un dedo. En esas reuniones, algunas bastante cortas, Issei intentaba conocer asuntos relacionados con los demonios como podía ser su política, los pactos con humanos, las reencarnaciones, etc. En ningún momento Rias o Sona le mencionaron las muestras que había tomado del demonio callejero, lo cual era de extrañar porque estaba totalmente seguro de que los siervos habían visto cómo lo hacía.

Fuera de dichas reuniones, Issei adquirió los terrenos industriales, en los cuales estaban ubicadas las fábricas abandonadas, para construir algo allí. ¿El qué? No estaba seguro del todo. Veía posibilidades en aquellos terrenos, pero sólo faltaba tener clara cuál iba a ser la idea a desarrollar.

El tercer punto fue el análisis de las muestras tomadas del demonio. Los descubrimientos que adquirió fueron bastante interesantes, aunque llevaron algo de tiempo porque tuvo que comprar el material necesario para poder llevar a cabo el estudio con total eficacia. De entre todos los resultados pudo saber que, por ejemplo, los demonios poseían capacidades físicas superiores a las de un atleta olímpico y poseían alas de murciélago que suponía ocultaban con magia, pero dichas alas no eran útiles. No podían volar con ellas, y si lo hacían no sería de forma natural. En cuanto al individuo en sí, la transformación no era natural. La parte inferior de su cuerpo era como si se lo hubieran implantado, no formaba parte de ella, al menos no de forma natural. Pero lo más interesante fue su ADN: la parte superior e inferior eran muy distintos. Parte del ADN de ambas partes coincidía, lo cual le hacía suponer que será su ADN demoniaco, pero en las muestras de la parte superior había pequeños rastros de ADN humano. Aquello le hizo preguntarse si era un reencarnado o un híbrido. Necesitaría muestras de varios individuos para obtener una respuesta.

Y por último estaba el asunto de F.R.I.D.A.Y. En aquel mes el desarrollo de su programación había aumentado a buen ritmo. Ya casi tenía todas las capacidades de J.A.R.V.I.S., por lo que decidió probar. En caso de que algo fallara, siempre podía volver a insertar a J.A.R.V.I.S. y, en caso contrario, los fallos podría arreglarlos sin necesidad de extraerla de la armadura.

—Bueno, es hora de probar.

Issei procedió entonces a instalar a F.R.I.D.A.Y. en la armadura, eliminando, por decirlo de alguna manera, la unidad de J.A.R.V.I.S. Tom observó atentamente todos los movimientos que Issei hacía. Era la primera vez que veía la armadura y a su amigo fuera de ella, con esa especie de hilo rojo que conectaba la armadura y su mano izquierda. ¿Así se vería una de las armaduras de Tony?

—Vale, ya está —Suspiró Issei mientras entraba en la armadura—. ¿F.R.I.D.A.Y.?

—+Iniciando proceso. Buenas tardes, señor. Aquí huele un poco. Debería lavar esta armadura. +

—… Si… Todo funciona bien…

—+Eso parece. Ha hecho un gran trabajo. Sólo le ha costado un mes. Debería sentirse orgulloso. +

— ¿Por qué demonios parece que estés felicitándome como si fuera un gato que acaba aprender a usar el orinal?

—+Ambos logros son igual de asombrosos. Aunque, si por mi fuera, le daría más crédito al gato. +

—… La madre que me parió… Buenos, vamos afuera. Tom, ¿quieres ser el tío de la silla?

— ¿El qué?

—Sentarte delante del ordenador y echarme una mano en todo lo posible.

— ¿Y para qué tienes al dragón y a F.R.I.D.A.Y.?

—Ddraig tiene control hasta cierto punto y F.R.I.D.A.Y. no está del todo completa.

—Hum. Bueno, vale. Será como un videojuego.

—Eso mismo, solo que en este caso soy YO el que está dentro y no puede resucitar si muere.

— ¡Pues mejor! ¡Eso le dará más emoción!

—… Hijo de… Bueno, vamos allá.

Issei se colocó bajo la apertura que había en el techo del taller. Dicha apertura era un agujero circular con el suficiente tamaño como para que pasara con la armadura de forma cómoda. Lo único que le separaba del exterior era una compuerta de acero grueso. Issei encendió los propulsores y la compuerta se abrió. Ascendió a gran velocidad por los despejados cielos de la ciudad, siguiendo y siguiendo hasta apenas reconocer los edificios.

—*¿Y bien? *

—*Bueno, no soy tu y sé cómo funciona esto, pero supongo que si algo fuera mal saldría algún mensaje de error rojo, o todo esto lo que estoy viendo se volvería rojo. *

—*En esencia sí. J.A.R.V.I.S., F.R.I.D.A.Y., compartid información. *

(Los primeros análisis son positivos. F.R.I.D.A.Y. está funcionando correctamente)

—+Obvio que iba a funcionar correctamente. Soy lo más cerca a la perfección que este chico haya programado en su vida. +

—*F.R.I.D.A.Y., a cada palabra que dice más ganas de reprogramarte. *

—+Mucho hablar y poco actuar. Si realmente quisiera hacerlo ya lo habría hecho. Admítalo, le encanta discutir conmigo. +

—*Ise, ¿eres masoca? No te tenía por masoca. *

— [Si tú supieras]

—*A callar todos. Estamos en medio de unas pruebas importantes. *

(Tiene razón señor. No debería desviar su atención, eso podría costarle la vida)

—*Dejad de ser unos cabrones conmigo y mi atención estará donde debe estar. *

—+Centrarse en su objetivo mientras nosotros nos encargamos de sacar el edificio es parte de su entrenamiento. +

—*Eso no me suena *

—+Pues lo es. +

— [Coincido con ella]

—*...*

Mientras escuchar las risas de Tom, y a las dos inteligencias artificiales y al dragón hablar de temas que intentaban sacarle de quicio, Issei sobrevoló todo Japón a gran velocidad, poniendo a prueba el manejo de F.R.I.D.A.Y. todos los sistemas. Una vez que estuvo satisfecho volvió a la mansión, esperando los datos para poder comparar los y dar un veredicto.

— ¿No te cansas de volar así? Debes tener el cuello hecho mierda. Solo te falta extender los brazos hacia delante, cerrar los puños, y serías Superman —Comentó Tom mientras Issei levantaba la visera del casco.

—Al principio era molesto e incluso doloroso, pero con el tiempo te acostumbras. Además, hago ejercicios para fortalecer mi cuello.

—Ya decía yo que lo veía más grueso. Si hasta se parece al de Fernando Alonso.

—Sí, sí, mucha broma. J.A.R.V.I.S.

(El manejo de los sistemas es óptimo en un 90 %. Hay algunos con los que no logra establecer una buena conexión, pero son de fácil solución)

—Eso está bien. Bueno, pues la meta está muy próxima. Dentro de poco podremos continuar con el viaje —Le dijo a Tom sonriente.

—Me alegra escuchar eso.


¿Qué creéis vosotros? ¿Issei borrará a F.R.I.D.A.Y. y hará una nueva desde cero? ¿Ambos le volverán loco? ¿Volverá aparecer alguno de los miembros del Trío Pervertido? ¿El gato aprendió en verdad a usar el orinal? ¡Todo esto y mucho más en el próximo capítulo de esta historia!

Naaah, broma.

Ahora quiero mencionar algo que no hice el anterior porque se me olvidó jajaja. Se trata de OC's, obviamente. Me gusta pedir personajes, pues algunos llegan a ser muy originales. Obviamente es para el grupo Gremory, pero no diré para qué puestos a excepción de los originales: Rias, Akeno, Koneko, Yuuto y Gasper. El resto de piezas no revelaré sí estarán ocupadas o no. Por eso tenéis libertad para enviarme personajes, pero sólo aceptaré por privado, nada de por comentarios. Estos son los datos:

Nombre y apellido/s, especie, edad, apariencia, personalidad, poder/habilidad/capacidad, historia, pieza.

Y recordar, prima la originalidad en todo, desde historia hasta poderes.

Ahora los comentarios:

Tenzalucard123

Tú has leído demasiados fics sádicos jajaja. ¿Irritante? Quizás la actual de las novelas, pero yo intento basarme en la Rias de la primera temporada, la que enamoró a muchos.

Goku SSJ DIOS SSJ3

Una mansión Stark 2.0 pero sin tanto ego en su estructura jajaja.

¿No lo puse? Creo que lo indiqué. En caso contrario, a gusto de cada uno.

Pues, sinceramente, no lo he pensado. No he pensado sobre cuál es su origen, su mundo natal.

Pues no he pensado en cambios, y en principio son la misma nobleza que en el primer capítulo de la serie, con excepción de Saji, que ya está con los Sitri.

omega9028

¿Tony odia la magia? Eso no lo sabía. Tom no es que sea sabio, simplemente ve el mundo de un color grisáceo en su amplia mayoría, por lo que tiene un sentido moral y ético más suave que el resto.

Shin Funnel

En estos duros días de cuarentena viene bien actualizaciones de fics que uno lee, ¿verdad? Son pequeños momentos de relajación en estos días duros. A mí me alegra que te haya alegrado.

CCSakuraforever

Pues creo que ya has podido hacerte una idea jajaja.

Y sin más que decir, me despido.

¡Nos leemos!