Los personajes son propiedad de su respectivo autor Takeshi Konomi así como tampoco la canción.
Capitulo 22
Glicinia: Me aferro a ti
-Vamos, si sigues con esa cara de pocos amigos nadie irá a apoyar nuestros partidos en las clasificadoras.
Fue el comentario del joven de cabellos castaños y compañero de curso ante la expresión de pocos amigos de Ryoma cuando unas jóvenes de grados inferiores se acercaron a ellos para conversar acerca del partido que acababa de concluir.
-uhm.
Fue el unico sonido que hizo el peliverde ante lo dicho por su compañero de equipo al momento que terminaba de recoger sus cosas para salir de las canchas.
-Parece perro sin dueño desde que Ryusaki-san se fue.
Comento el mismo chico sujetando su raqueta mientas se acercaba a Horio quien recogia parte de su equipo.
-Bueno, el siempre ha sido el tipo de persona huraña.
Fue el comentario por parte de Fuji al acercarse al club de tennis en compañía de Momo, Eiji, Kawamura, Oishi e Inui.
-¡Sempai!
Dijo sorprendido el uniseja.
-Venimos a ver como estaba Echizen pues no contesta ninguno de nuestros mensajes.
Comento Momo.
-El capitán ha estado más serio que de costumbre desde que regresamos de las vacaciones, nunca esperamos que la razón fuera la perdida de su princesa.
Expreso uno de los integrantes del equipo con cabellos negros caminando hacia ellos.
-Bueno, han pasado casi tres meses desde que Sakuno-chan se fue. Supongo que la abstinencia esta repercutiendo en él, después de todo no recuerdo que ellos hubieran estado separados por tanto tiempo.
Ninguno negó lo dicho por el pelirrojo pues tal y como él comento Ryoma y Sakuno no habían estado separados, incluso cuando el príncipe debía ir algún evento o competencia trataba de regresar en el menor tiempo posible y lo primero que hacia al llegar era ir a verla.
-Nunca esperamos que la linda Ryusaki dejara la escuela de esa manera, muchos de sus fans lloraron e incluso trataron de buscarle pelea a Echizen.
Recordó su compañero de cabellos castaños mientras Horio asentia.
-Aunque al verle la cara todos salieron corriendo, nunca lo había visto tan enojado. De solo recordar los entrenamientos mi cuerpo duele.
Se quejaba el joven hacia sus mayores mientras sentía sus piernas temblar.
-Lo peor de todo es que al no estar Ryusaki nadie podía controlarlo.
Lloriqueaba el uniceja recordando como el solo mencionarla hacia que Ryoma aumentara la cantidad de entrenamiento.
-Debe ser muy difícil para O´chibi no poder verla, más ahora que se acerca el cumpleaños de Sakuno-chan.
Aquel comentario cayó como un balde de agua fría para los presentes quienes habían olvidado que el 14 de ese mes sería el cumpleaños de la joven.
-Rayos, ahora entiendo porque desde que inicio el mes Echizen ha estado como zombie.
Externo Momo tomando su celular y haciéndole señas al resto de los ex titulares para que lo siguieran por el camino que se había marchado el príncipe.
- ¿Qué ocurre Momo?
Pregunto Taka meintras lo seguía de cerca en su carrera hacia la salida del área de secundaria.
- ¿Recuerdan el incidente del parque de diversiones?
- ¿El plantón?
Cuestiono Oishi haciendo memoria y recordado como al enterarse de lo ocurrido por parte de Tomoka reprendieron al príncipe por más tiempo del que se esperaría.
-Si, justo eso. Esto es algo que prácticamente me dije a mi mismo que seria mejor no revelar, pero creo que en situaciones como esta es mejor contarlo.
Dijo aun con duda el pelinegro deteniendo su andar y arrastrando la pantalla de su teléfono para comunicar con el resto de los involucrados.
-Shhh… Si es sobre Echizen acaba de irse.
Comento Kaido apareciendo tras ellos junto a Tomoka.
-Finalmente llegas serpiente, te dije que avisaras a Tomo-chan que venimos no que te quedaras a coquetear con ella.
Se burlo Momo provocando que el joven con el paliacate le arrojara una pelota de las que traía en su bolsillo.
-Hey! Wir wählen nicht, um sie kämpfen zu hören.
Se escucho a través del aparato la voz de Sara quien reclamaba mostrando su rostro en la pantalla del teléfono.
-Lo siento.
Se disculpo el joven elevando la pantalla para que todos fuesen capaces de participar en la videollamada.
- ¿Cómo están las cosas por allá? Ryoma ha dejado de contestar los mensajes de Hibiki y eso no habia ocurrido hasta ahora.
Expreso Sara.
-No es personal, ha estado tan decaído que incluso Ryoga nos hablo pidiéndonos que lo lleváramos a comer o algo pues su madre le dijo que ha estado tan deprimido que bajo de peso ¿Han sabido algo de Sakuno-chan?
-Oni-sama y nosotros hemos tratado de contactar con ella, pero desde hace dos semanas ha dejado de contestar nuestras llamadas. Ni siqueira Aki-nii nos responde.
Se quejaba la joven con preocupada voz.
-Si, a nosotros tampoco y Echizen no dice nada.
Hablo Fuji abriendo los ojos con seriedad.
-Momo, ¿que se supone que es lo que nos ibas a contar sobre el día del plantón?
Interrumpió Eiji captando la atención de los presentes y haciendo que aludido recordara el motivo de la llamada.
- ¡Es verdad!, creo saber la razón de la actitud de Echizen. Se que esta deprimido por no poder ver a Sakuno-chan, pero creo que esta preocupado por no poder cumplir su promesa.
La mayoría de los presentes no entendían a que se refería el pelinegro ya que ellos estaban seguros que aquella actitud por parte del príncipe era por la ausencia de la joven, sin embargo, continuaron escuchando.
-Creo que ustedes no están muy al tanto, especialmente porque se supone que nosotros no sabemos nada y contarles esto posiblemente haga que Echizen deje de hablarme si se entera que lo dije, pero necesitamos su ayuda, verán…
- ¡Vamos, Echizen!, a cualquiera pudo haberle pasado.
Le decía Momo compadeciendolo al verlo en ese estado.
-Me quede despierto hasta tarde jugando con el viejo y hoy ustedes llegaron temprano a sacarme de mi casa, aun estaba medio dormido y el tiempo se me fue muy rápido.
Trataba de justificarse el ambarino con sus brazos acunando sus piernas mientras sentía el suelo en tu retaguardia de aquellas canchas, las luces parpadeaban mientras alumbraban la oscuridad de aquel lugar haciendo que solo se reprochará más por lo ocurrido. Aquel día se supone que saldría con Sakuno al parque de diversiones pues la joven con todo su esfuerzo le había pedido pasarlo juntos, él era consiente del esfuerzo por parte de ella pues a pesar del tiempo que llevaban juntos ella no era de tomar la iniciativa, aceptando con la única condición de que no le dijera a nadie pues estaba seguro que sus amigos querrían hacer hasta lo imposible para interrumpirlos.
- ¿A que hora se suponía que se encontrarían?
Cuestiono Momo.
-A las diez treinta frente a la estación.
- ¡Oh!
Fue el único sonido proveniente de su amigo al mirar que la manecilla de su reloj marcaba pasadas las ocho.
-La estación no esta lejos de aquí, no es de extrañar que nos viera al pasar.
Externo Momo girando su cabeza y recordando el rostro de la joven ante la imagen de su amigo y él jugando despreocupadamente en las canchas. Por lo que le había dicho Ryoma aquel día saldrían a celebrar su aniversario y por los olvidos del ambarino la había dejado plantada.
-Lo siento Echizen, yo fui quien te fue a sacar de tu casa sin escuchar lo que tenias que decir y aun cuando el resto se fue me quedé jugando contigo sin ver la hora.
Ryoma no dijo nada ante la disculpa, después de todo no culpaba a los otros por lo ocurrido sino a él mismo por haber sido capaz de olvidarse de ella por tanto tiempo.
- ¡Vamos! Estoy seguro que si hablas con ella arreglan las cosas.
Intento animarlo Momo aun cuando él mismo no estaba seguro de que hubiera hecho en la posición de su amigo, después de todo jamás imagino ver ese tipo de expresión en la joven castaña.
- ¿Tú crees?
Pregunto casi implorando por un si.
-Sakuno-chan no es del tipo que te guardaría rencor por algo así, especialmente sabiendo como eres de despistado. Creo que en lugar de estar aquí deberías ir a verla y hablar con ella.
Trato de bromear, aunque su sonrisa se esfumo tan pronto volteo a ver a su acompañante.
-Nosotros hemos discutido por varias cosas.
Comenzó a hablar el príncipe para sorpresa del pelinegro quien difícilmente podía imaginarlos peleando por algo, especialmente conociendo el carácter de Sakuno y cuan flexible era Ryoma para complacerla.
-Ahora que lo pienso la mayoría sin sentido, pero mirando en retrospectiva yo he sido quien ha ignorado muchas de las cosas importantes y provocando esas discusiones. Cada vez que tengo un partido o alguna actividad ella esta ahí para mi, pero en raras ocasiones yo voy a verla cuando son eventos suyos porque no me agrada la idea de estar rodeado por sus molestas compañeras que solo quieren coquetear.
Dijo recordando como las femeninas se acercaban a él cuando Sakuno se distraía en alguna otra actividad.
-Aun así, ella no es del tipo que se queja o reprocha, a diferencia de mi que no pierdo el tiempo para ponerme celoso y reprocharle si hablo o ayudo a alguien con claro interés por ella.
Momo escuchaba cada palabra con atención y esperaba paciente ante la profunda reflexión que su amigo estaba haciendo en aquel momento.
-Aveces me pregunto si realmente es posible que ella me perdone por todo, ¿Realmente el amor puede hacer que las personas perdonen las heridas que les son infligidas y más aun cuando son provocadas por aquellos a los que se les quiere? Antes de conocerla nunca me hubiese hecho ese tipo de preguntas, pero ahora el solo pensar que puedo hacer algo que la hiera tanto que no sea capaz de seguir a mi lado hace que mis sentidos se nublen.
Su compañero abrió los ojos impactado por lo que acababa de escuchar, ¿Acaso Ryoma había declarado (indirectamente) tener miedo por algo? Eso simplemente era algo que jamás imagino escuchar.
-Cuando la vi marchar mi cuerpo instintivamente quiso seguirla, pero mi mente me lo impidió ¿Y si ella decía que ya no quería estar conmigo más? El solo pensar aquello hizo a mi cuerpo detenerse para posponer su respuesta. Sé que si no hablo con ella nada se resolverá, sin embargo, el que ella me perdone tan fácilmente como siempre lo hace solo me crea preocupación por el día en que me resulte tan natural que ella me acepte que cuando verdaderamente la hiera no me de cuenta.
Ryoma suspiro abrazándose a sí mismo con sus brazos.
- ¿Y si esta vez no me perdona? Cada vez que ocurre algo me hago esa pregunta y mi pecho duele.
Dejo salir un suspiro ahogado.
- ¿Cómo le dices a la persona que amas que te olvidaste de ella y esperas que te reciba con los brazos abiertos? Te acostumbras tanto a estar con alguien que incluso el aire se siente diferente cuando esa persona no esta.
Momo elevo su cabeza al cielo contemplando las estrellas pretendiendo no escuchar los sollozos de su amigo, sabia que Ryoma no era de los que dejara salir fácilmente sus sentimientos o inquietudes y el hecho que dejara que salieran ahora significaba que sabia que lo que había hecho provocó en Sakuno algo que jamás creyó causarle, dolor.
-Creo, que el amar no es sinónimo de perdón. Nada te garantiza que las personas que te aman te perdonaran por cada cosa que hagas y viceversa, aun cuando amas a alguien no estas obligado a perdonar si te lastima, sin embargo, algo que si creo´es que se te esta permitido es hablar, expresar lo que sientes y lo que te llevo a ese punto de inflexión. Cuando amas a alguien no es un hecho que te gustara cada pequeña cosa de esa persona, pero si puedes escucharla y tratar de comprenderla. Ryoma, no es malo tener el temor de perder a esa persona amada, eso te da el conocimiento para prevenir las acciones que te pueden alejar de ella. No soy parte de su relación y solo puedo hablar desde lo que yo he visto como su amigo, pero créeme cuando te digo que si dejas pasar el tiempo solo crearás en ella mayor ansiedad y miedo por lo que sucede.
Momoshiro cerró los ojos con la esperanza de que al abrirlos su amigo hubiese secado sus ojos y no se preocupase por si fue visto.
-Sakuno-chan se fue hace no más de treinta minutos, si corres creo que podrás alcanzarla.
No bastaron más palabras, el ambarino se levanto de un salto y corrió a través de las canchas dejando todo su equipo al cuidado de Momo quien se apresuro a recoger el de ambos para seguirlo.
-Supongo que ambos son el tipo de persona que piden perdón fácilmente cuando se trata del otro.
Expreso el pelinegro viendo a lo lejos como Sakuno se aferraba con lagrimas en los ojos a un Ryoma con expresión indescriptible, era obvio cuanto lamentaba haberla hecho sufrir sosteniéndola como si del más ligero cristal se tratase.
-El que Sakuno-chan estuviese tan cerca solo significa que regreso o espero por él. Maldición Echizen, no la hagas esperar cuando es obvio que ella siempre te recibirá.
Se quejo el sempai debatiéndose en si irse con el equipo de su amigo o dejar las cosas de Ryoma cerca para que las viese, aunque rápidamente opto por la primera pues contemplo algo que jamás creyó ver sonrojándose al instante.
-que bueno que soy el único aquí.
Pensó al cubrirse los ojos avergonzado ante los apasionados besos de aquel par que no dudaban en reconciliarse.
- ¡Vamos, Echizen! Ni siquiera yo me he besado con Ann de esa forma.
Dijo girándose para emprender su marcha hacia el lado contrario deteniéndose de improviso al escuchar la voz de Ryoma como nunca creyo posible escucharla. Tan dócil y amorosa, como si de otra persona se tratase, girando su cabeza solo un poco para asegurarse de que no había sido un error.
-Te prometo hacer lo que me pidas, celebraremos tu cumpleaños de la mejor manera que pueda, haré lo que sea, pero por favor ya no llores. Lo siento, lo siento tanto, por favor ya no llores.
Decía con implorante voz mientras la volvía a abrazar.
-En-en mi cumpleaños debes prometer estar conmigo sin importa nada, si olvidaste nuestro aniversario al menos recuerdame a mi.
Pidió entre sollozos la castaña aferrándose a él mientras el ambarino no hacia más que asentir continuando con las disculpas. Momo giro su rostro continuando con su camino mientras volvía a mirar las estrellas.
- ¿Cuánto se debe amar a alguien para llorar de felicidad al estar juntos?
Se pregunto el joven doblando con dirección a casa de Ann, después de lo que había presenciado sus ganas de verla solo se incrementaron.
La cara anonadada de los presentes cuando Takeshi termino de contar el relato no dejaba oportunidad de interrumpir o comenzar nuevamente la conversación.
-No sé si realmente debí decir todo esto, pero tal vez sabiéndolo puedan ayudarnos, el cumpleaños de Sakuno-chan es en unos días y tanto ella como Echizen prometieron estar juntos ese día ¿No hay una posibilidad para que se vean, aunque sea un momento?
Pregunto Momo mirando con decidida expresión hacia los gemelos en la pantalla.
-Sabía que se querían mucho y sin lugar a dudas ambos son la debilidad del otro, pero jamás espere que fueran tan apasionados en su relación.
Comento Sara a través del teléfono.
-Creo que es bueno que sean capaces de expresarse mutuamente cuando se necesitan, después de todo ella rara vez dice las cosas que quiere ¿Por qué no cumplimos su deseo?
Interrumpió Hibiki quitándole el dispositivo a su hermana quien dudo ante lo dicho.
-Yo me encargaré de gestionar los boletos y me aseguraré de que Aki-ni le conteste a Kun-ani-sama, después de todo no es capaz de ignorar una llamada de él.
- ¿Qué dices Hibiki? Si mamá se entera…
Interrumpió Sara con cara seria por primera vez.
-Sara, déjame ayudar a mi amigo.
Ante lo dicho tanto la rubia como Tezuka abrieron de sobremanera los ojos. Hibiki nunca antes se había interesado por nadie que no fuesen ellos, e incluso con Kunimitsu creían que era más por complacer el rol que su hermana le había propuesto.
-Escúchenme bien, no importa como haremos que ese par de tortolos se vean en el cumpleaños de Sakuno. Prepárerse para el viaje y arrástrenlo al aeropuerto de ser necesario, no me importa si Aki-ni se interpone o si cualquier adulto nos lleva la contraria los ayudaremos.
Y con esto dicho la rubia colgó la conexión dejando a unos desconcertados jugadores y a Tomoka sin entender bien lo que acababa de ocurrir.
-No tienes que esforzarte tanto Sara, puede que mamá te regañe.
Comento su mellizo viendo como su hermana tecleaba toda clase de cosas en su ordenador mientras que Tezuka realizaba llamadas desde su móvil.
-No digas tonterías, nacimos juntos y siempre hemos hecho todo juntos ¿Realmente crees que esta será la excepción? En vez de estar perdiendo el tiempo aquí será mejor que comiences a preparar las maletas que no tenemos tiempo.
-¿Qué colores usaremos?
Cuestiono acostumbrado a vestir a juego con su hermana.
-Esta bien, elige lo que quieras que yo haré lo mimo con mi maleta.
Ante lo dicho el joven salio de la habitación dejando a Sara y al joven de lentes quien finalizaba su llamada.
-Fue la primera vez.
Dijo ella deteniendo sus manos y volteando a verlo.
-Esa fue la primera vez que llamo a alguien amigo y quiso ayudarlo. Siempre he intentado arrastrarlo a lo que yo deseo y forzado mi voluntad en él ¿Sabes porque Hibiki es tan infantil al punto de dejar que las personas le digan que hacer aun cuando es perfectamente capaz de hacerlo sin alguien que se lo recuerde o que este con él?
La joven amarro su larga cabellera con una coleta alta y sacudió un poco su ropa antes de pararse.
-Porque yo soy débil, necesito que me necesiten. Un día en el jardín de niños nuestra maestra no llego así que nos separaron de clase, Hibiki rápidamente hizo amigos y jugo con ellos, pero yo me congele, sin él a mi lado no sabia que hacer o como actuar pues siempre tomaba su mano para todo, así que pase el resto del día completamente sola y cuando nos reunimos a la salida le dije "Por favor, no me dejes sola otra vez", así que él que era mi muno hizo de mi su mundo, pero eso ustedes ya lo sabían ¿No es así?
Expreso la rubia caminando hacia donde se encontraba sentado el joven de lentes con expresión seria.
-Por eso nos dejan hacer lo que queramos, más bien, me dejan hacer lo que quiera. Piensan que si cierran la puerta que yo difícilmente abrí posiblemente la cierre y no deje entrar a nadie más. Esta bien Kuni-oni-sama, Hibiki quien finalmente ha dado un paso fuera del mundo que yo cree esta tratando de avanzar y yo lo apoyaré, quiero que nuestro mundo se amplié, porque de esa manera él podrá ser libre de elegir las cosas que desee hacer y no las que crea que me harán feliz.
Tomo el teléfono que Kunimitsu sostenía y tecleo un número.
-¿Sabes la razón por la que Hibiki es tan apegado a Ryoma? Yo tampoco lo entendía así que le pregunte después de que lo conocimos.
-Es extraño encontrar a alguien que directamente te diga desvergonzado y aun así acepte escucharte. La capacidad de aceptar que no deseas la compañía de alguien así como el valor para enfrentar cuando si y buscarla, son cosas que siempre me pregunte como podía expresarlas y me sorprendí al ser testigo de ellas tan de cerca.
Recordó Sara las palabras de su hermano.
-Desde el punto de vista de Hibiki, él y Ryoma son muy parecidos, pero a diferencia de él quien solo se deja guiar por mis necesidades y las peticiones de otros Ryoma es deslumbrante, no es porque sea abierto al hablar, sino porque es capaz hacer sin arrepentimientos lo que cree correcto para la persona que quiere.
La joven pulso el botón de marcar y le entrego de vuelta el teléfono a su amigo.
-Esta bien, todos han cuidado de mi tanto tiempo que es momento de que yo cuide de ustedes.
Expreso saliendo de la habitación.
-Supongo que es su forma de decir que es momento de que todos avancemos.
Dijo Tezuka para si mismo colocando el celular en su oído para escuchar la voz de Aki.
-¿Cómo resulto la cirugía?
Pregunto con voz tranquila.
-El abuelo ya se encuentra fuera de peligro y yo continuo con el tratamiento.
Se escucho a través del aparato.
-Akihiko, es hora de que hablemos.
-Sé lo que me pedirás y no creo ser capaz, lo siento.
La comunicación fue cortada y el único sonido que llego al ex-capitán fueron los pitidos del final de la llamada.
-Akihiko, tarde o temprano debes enfrentarlo.
-¿Con quien hablabas?
Pregunto con quebradiza Sakuno quien entraba a la habitación.
-No era nada importante, cosas del trabajo.
Se excuso levantándose de su asiento junto a la cama donde su abuelo descansaba.
-Aun no despierta.
-La cirugia fue hace dos semanas, tú también deberías descansar.
Le dijo viéndola intentar levantarse de la silla de ruedas que su criada empujaba.
-El doctor dijo que estaba bien si yo comenzaba a camina, solo que te preocupas tanto que no me dejas.
Se quejo la joven poniéndose de pie y acercándose a su abuelo. Tal y como su hermano le había pedido la cirugía se había llevado a cabo y en ese momento finalmente habían regresado a la mansión donde los esperaban con todos los cuidados necesarios.
-¿Puedo quedarme un rato aquí? Verlo aquí es la única oportunidad que tengo de estar con él desde que llegue.
Aki dudo por un momento, pero al cerciorarse que su abuelo no tenia intenciones de despertar pronto acepto saliendo de la habitación mientras le daba indicaciones a la encargada de la joven de que pasado un tiempo la regresara a descansar a su habitación.
-Creo que esta es la primera vez que puedo verte tan de cerca.
Expreso la joven rosando su rostro con uno de sus dedos.
- ¿Sabes? El otro día en la biblioteca pude leer una melodía escrita en el libro que me dio tu amiga, creo que la abuela fue quien la hizo pues nunca antes las había escuchado he incluso tenia la partitura. Creo que ella quería que la escucharas si la guardo en aquel lugar aunque aun me la estoy aprendiendo, si no te molesta la cantaré después para ti, por ahora puedo cantar una nana para ti.
Con ternura, la joven sujeto la mano de aquel hombre envuelto en sabanas de seda y aparatos médicos conectados a su cuerpo.
Lacrimosa dies illa
Qua resurget ex favilla
Judicadus homo reus.
Huic ergo parce, Deus,
Pie Jesu Domine.
-Rosse.
Aquel nombre la hizo detener su canto percatándose como la mano que ella sostenía apretaba la suya.
-Abuelo.
Lo llamo viendo como el poco a poco y con dificultad abría sus ojos para mirarla con rostro indescriptible.
- ¿Rosse?
Pregunto con dificultad mientras intentaba organizar sus sentidos.
-No, soy Sakuno. Tu nieta.
- ¿Sakuno?
-Si… he venido aquí cada día desde…
-Lo sé
La interrumpió sujetando más sus manos.
-Te he escuchado cantar.
Le dijo cerrando nuevamente sus cansados ojos esperando que continuara su interpretacio. Sakuno, quien entendio lo que él quería reanudo su interpretación esta vez sin limitar su canto y elevándolo para que fuese escuchado incluso a lo lejos, poco a poco el pasillo fue llenándose de los sirvientes quienes encantados disfrutaban de la interpretación de la joven.
-¡Bravo!
Se escucharon los aplausos fuera de la habitación captando la atención de la joven quien sonrojada hizo señales para recordarles que su abuelo aun estaba en cama.
-No te preocupes por eso, ahora haremos más ruido.
Dijo Aki ingresando en compañía de algunos de sus guardias quienes cargaban un órgano y lo colocaban dentro de la habitación.
- ¿Crees que no me había dado cuenta que le cantabas cada día? A partir de ahora yo te acompañaré.
Expreso sonriendo mientras se colocaba en posición y comenzaba a entonar distintas notas las cuales su hermana acompaño con su voz.
-Toca Lullaby.
Pidió el hombre entreabriendo los ojos después de que la interpretación finalizara.
Sin decir una palabra el rubio comenzó a tocar esperando por la calida voz su hermana.
Lacrimosa dies illa
Qua resurget ex favilla
Judicadus homo reus.
Huic ergo parce, Deus,
Pie Jesu Domine.
Aquella nana hacia tanto que no la escuchaba, a través de aquellos cálidos sonidos el hombre no pudo más que remembrar su pasada, en el cual su amada esposa jugueteaba con las flores del jardín mientras cantaba felizmente.
-Vivir tanto tiempo para ver tu alma volver me permite aceptar esta vacía vida mía hasta ahora.
Pensó contemplando a su nieta cantar como si de la imagen de su querida Rosse se tratase.
-Tú…
La llamo mientras extendía su mano hasta alcanza su mejilla mientras escuchaba el sonido del organo tocar.
-…no me dejaras otra vez, ¿verdad?...
Sakuno lo miro con sorprendidos ojos. Talvez era por el hecho de que su abuelo se encontrara demasiado débil o simplemente porque aquellas melodías le traían gratos recuerdos que podía sincerarse de aquella manera, sin embargo, no pudo evitar preocuparse por lo que acababa de escuchar.
-La esperanza de aferrarme a ti no ha cedido incluso con el paso del tiempo y fue ella la que me permitió vislumbrar nuevamente tu ser.
Con aquellas palabras volvió a caer en un profundo sueño del que ni el más ruidoso sonido podía despertarlo.
-Supongo que el que haya despertado es buena señal, dejemoslo descansar un poco más.
La alerto Aki mirando su preocupada expresión.
- ¿Ahora te das cuenta? El abuelo no es más que un pobre solitario.
Y con esto dicho se dispuso a salir de la habitación enviando al resto de los empleados a seguir con sus tareas, dejando a una joven contrariada por lo que acababa de comprender.
-Oni-chan, ¿Cómo me pides ayudar a un hombre solitario mientras me dejas sola a mi?
