Están en la clase de educación física. Shadis envía a las chicas a hacer estiramientos ya que van a hacer una carrera por toda la pista. Los chicos han acabado de terminar su parte, Reiner y Thomas llegaron empate en el primer lugar. Las chicas se preparan, toman posición y Shadis sopla el silbato. Todas comienzan a correr, Diana lleva la delantera sin problemas. Luego de completar el recorrido por toda la pista ella llega primero sin mucho esfuerzo. Diana y Thomas se chocan las manos. Reiner aún está molesto por lo que hizo Diana antes de la clase así que comienza a retarla.
—Serás la chica más rápida, pero dudo mucho que me puedas ganar. Soy el más rápido del equipo y del salón
Diana lo ignora.
—Te reto a que corras contra mí... ¿Aceptas?
Todos miran sorprendidos. Diana mira a Thomas y él le dice que si. Ella acepta correr.
—Reiner tu eres puro músculo, ¿Crees que le podrás a ella? —Le pregunta Jean—
—Claro... \Le haré pagar la vergüenza que me hizo pasar horita. Traté de ser amable con ella pero ya no lo seré más/
Jean saca el celular y comienza a grabar. Diana se prepara para correr toma posición. Reiner la mira y le sonríe de forma burlona, se coloca en posición. Shadis sopla el silbato. Reiner comienza a correr, Diana se queda detenida en la meta. Todos se quedan confundidos. Ella se ríe. Cuando Reiner está por llegar a los primeros 100 metros, Diana mira a Thomas y le guiña. Comienza a correr velozmente, todos se sorprenden. Reiner mira de reojo y no la ve, piensa que lleva la delantera. Unos metros más adelante Diana viene corriendo por el carril de afuera y se le cruza al frente de él para tomar el carril de adentro. Reiner se sorprende de lo rápido que ella va. Antes de llegar a la meta ella se detiene en seco, espera que él se acerque lo suficiente y luego cruza la meta. Reiner llega y cae exhausto al suelo, sin poder casi respirar. Diana se está riendo, igual Thomas. Aún todos siguen incrédulos. A Shadis se le cae el silbato de la boca de los sorprendido que está. Diana se va a tomar agua. Shadis se le acerca.
—Eres veloz, deberías unirte al grupo de atletismo
—No me interesa por ahora
Jean se acerca a Reiner para grabarlo de cerca y comienza a reírse de él.
—Creo que te humillaron un poco
—Cierra la boca —Lo dice molesto. Lo hala por la camisa y lo tira al suelo—
En los días siguientes Diana y Thomas hacen amistad con varios de la escuela. Procuran saludarlos o tener algún contacto físico para poder ver sus memorias. Con los de su salón no encuentran nada extraño.
Thomas a comenzado los entrenamientos y los juegos en el equipo de fútbol de la escuela. Se destaca entre los demás, aunque siempre apoya a los más débiles del equipo. Han ganado varios partidos consecutivos, teniendo el invicto.
Diana se sienta en las gradas a acompañar a Thomas mientras está en los entrenamientos de fútbol ya que al día siguiente tienen un partido decisivo. Reiner está hablando con Historia. Diana los ve un poco molestos, parece que discuten. Ella le entrega un bolso con unas cosas dentro y se va. Reiner se enoja y lo tira a la basura. Camina hasta las gradas y ve unas chicas hablando, él sonríe, se les acerca y habla con una de ellas. Él le está coqueteando y la chica se sonroja. Se alza la camisa del uniforme. Diana lo observa disimuladamente.
—Si quieres puedes tocar mis abdominales —Le guiña—
La chica lo toca y se ríe. Diana pone cara de asco y mira a otra parte. Reiner le acaricia el rostro a la chica y le da un beso en la mejilla. Ella se sonroja y se va. Luego el dirigente Shadis lo llama.
—Reiner ven
Él se coloca el casco mientras mira a Diana y se va. Durante el entrenamiento Reiner hace cosas tratando de llamar la atención a Diana, pero ella lo ignora y sólo se fija en Thomas o en hacer la asignación. Thomas se percata de lo que hace Reiner y de vez en cuando lo tira contra el suelo. Diana se ríe y Thomas se disculpa desde la distancia.
Al casi acabarse los entrenamientos Reiner vuelve y se acerca a Diana. Delante de ella se quita la camisa y los protectores de los hombros. Diana lo mira disimuladamente, de reojo. Él se da cuenta.
—Puedes mirar sin miedo
Diana mira hacia atrás y luego lo mira a él.
—¿Me hablas a mí?
—Eres la única sentada en las gradas
Diana recoge sus libretas y las guarda en la mochila. Va bajando de las gradas. Reiner se mete en medio y alza la pierna sobre el asiento.
—Crees que no me doy cuenta, pero te he visto mirarme varias veces
—Tienes razón, te he mirado... Es imposible dejar de ver tu cara de imbécil
Reiner se sorprende y se ríe. Diana sigue caminando y se va con Thomas que se dirige hacia las gradas. Ambos van de camino a las duchas.
—¿Reiner te estaba molestando?
—No... Sólo haciendo un intento de coqueteo, pero le salió fallido
Thomas se ríe y le va a echar el brazo a Diana, pero ella se aparta.
—Que asco, estás muy sudado, dúchate primero... Te veo afuera
Diana sigue caminando. Thomas entra a las duchas, pero espera a que la mayoría se bañe para el ducharse. Reiner entra, se ducha y sale. Mientras tanto se queda mirando a Thomas. Él se está sintiendo envidioso y celoso de que Thomas le pudiera quitar el puesto de Capitán del equipo ya que en los entrenamientos y juegos le supera por mucho. Reiner al salir de la escuela encuentra a Diana sentada en las escaleras. Se le acerca y le da un papelito.
—Sé que no te caigo bien pero me puedes textear cuando quieras
Diana ve que es su número de teléfono y lo tira al suelo.
—Ni me interesa
—Si que eres difícil —Reiner se va—
Thomas a los minutos llega donde Diana.
—Perdón por tardarme, no me gusta ducharme cuando hay muchos compañeros, me da un poco de vergüenza bañarme frente a ellos
Diana lo abraza y se van echados de hombros hasta el carro de ella. Él va a guardar su bulto de mano en el carro, con el uniforme del equipo afuera, pero Diana lo detiene
—No, no, no. Al frente no vas a poner eso sucio. Ponlo en el baúl
—Uy disculpe —Thomas se ríe—
—Mi carro, mis reglas
Thomas lo guarda en el baúl y ambos se montan.
—Últimamente tienes las costumbres de tu primo y las mías
Diana se ríe y enciende el vehículo. De camino a su casa ven a Reiner llegando a pies a la suya. Su mamá lo espera afuera. Diana y Thomas ven como la abraza y se percatan que sus actitudes son muy diferentes a como es en la escuela.
—¿Reiner es un nene de mamá? —Pregunta Thomas sorprendido—
—Interesante... En la escuela es una cosa y en su casa es otra —Diana se queda pensativa y seria—
Reiner al entrar a la casa se sienta a la mesa a comer, ya su mamá le tiene la cena lista. Karina habla con Reiner mientras comen.
—¿Tienes alguna pretendiente este año?
—No, pero hay una chica nueva que me gusta mucho
—¿Y tiene interés en tí?
—Ella me ignora y me trata un poco mal
—Oh... Estoy segura que tu le gustas y mucho, hay personas que por vergüenza a admitir que se sienten atraídos por alguien se escudan tratando mal a esa persona
—Creo que ella tiene a alguien, no pienso que me haga caso
—Da tiempo, si de verdad tú le gustas ella de la nada se acercará a ti, ya verás. Además, eres un chico muy apuesto, ¿Quién no te haría caso?
Reiner se queda pensativo.
Una hora después Diana y Thomas están en su casa terminando de tener relaciones. Ambos están sin aliento y se recuestan.
—¿Y esto a que se debe? —Le pregunta Diana—
—Hay que aprovechar que los chicos no están en casa
—Si seguimos así vamos a terminar sumando otro miembro en la familia
—No más niños por favor
Ambos se ríen.
Al día siguiente, en la noche es el juego decisivo entre las escuelas que mantienen el invicto. Las gradas y la cancha de fútbol están llenas de estudiantes y padres. Diana está sentada en las gradas apoyando a Thomas.
El partido ha comenzado y casi es medio tiempo. Hay mucho alboroto, la gente está emocionada. La escuela superior de Paradis está llevando la delantera contra el colegio privado. Thomas está liderando el juego. Reiner está un poco molesto y de vez en cuando roza con él de mala manera.
Diana mientras está sentada siente en varias ocasiones que le andan tomando fotos a ella y a Thomas. Ve a un chico de la escuela tomar varias fotos con su cámara. Ella ve el lente con bastante zoom así que sospecha que él toma las fotos a ellos en específico. Esto le estuvo sospechoso. El chico se va. Diana disimula y lo persigue. Lo encuentra en la oscuridad pegado a la pared, al final de la verja. Por el brillo de la pantalla de la cámara Diana lo ve gesticular sus labios y sospecha que habla con alguien mientras le muestra las fotos. Diana sólo ve una sombra afuera de la verja. Ella se acerca un poco molesta. El chico al verla se va y hace un intercambio de tarjetas de memoria sin que Diana se dé cuenta. Ella lo agarra por el hombro de la camisa.
—¡Hey! ¿Por qué sólo me estás tomando fotos a mí y a Thomas?
—Yo estoy tomando fotos del partido no a ustedes
—¿Seguro?
—Puedes ver las fotos en mi cámara —Él le muestra las fotos—
Todas son de los jugadores y la gente en las gradas
—¿Ves? No hay nada... ¿Puedo irme?
Diana lo suelta del hombro.
—Lo siento
El chico se va rápido. Diana ha visto sus memorias al tocarlo, pero no encuentra nada raro. Ella aprovecha que está sola y todos están distraídos, brinca la verja y trata de ver si encuentra a la persona que estaba detrás. Busca en el estacionamiento y no ve a nadie salir.
—Debo estar loca imaginando cosas —Diana se va—
Un hombre oculto detrás de un vehículo se ríe en voz baja.
Diana regresa a las gradas. Están en medio tiempo. Van ganando el partido por bastante. Los compañeros están felicitando a Thomas. Reiner sigue molesto de que él se estuviese llevando toda la ovación. Shadis los reúne para continuar con el plan y jugadas.
El partido vuelve a comenzar. En una jugada donde los equipos caen sobre el balón, Reiner de mala manera y sin que nadie se dé cuenta le patea el tobillo a Thomas. Lastimándolo fuertemente. Él cae al suelo gritando de dolor. Thomas mira a Reiner y lo ve reírse disimuladamente. Para disimular se hace el preocupado.
—¿Que le sucedió a Thomas? ¿Estás bien compañero?
Thomas se enoja y lo ignora. Lo sacan fuera de la cancha y lo sientan, un médico lo revisa. Diana se acerca corriendo.
—Llévenlo a enfermería —El médico da la orden—
Diana está molesta porque sabe que fue Reiner. Ella lo acompaña. Thomas está recostado en la camilla, no puede caminar. El médico lo examina.
—El tobillo está muy inflamado no creo que puedas continuar... Iré a notificarlo —Él se va—
Thomas se queda molesto, Diana está a su lado.
—Maldición... Ya queda tan poco para acabar
—Creo que Reiner te odia bastante
—¿Cuándo no?... Si me regenero me tardaría a la vez que me verían hacerlo
—Te puedo ayudar a regresar rápido... Relájate —Diana frota sus manos—
—¿Ahora eres Miyagi? —Thomas se ríe—
Diana lo mira serio. Coloca sus manos en el tobillo y lo ayuda regenerarse rápido. Diana le da soporte para que se levante.
—¿Estás bien?
—Genial —Mueve el tobillo, luego la abraza. Thomas sale de la enfermería—
Cuando el médico entra y se sorprende al verlo caminar. Se queda confundido.
Thomas regresa al partido. Se coloca la zapatilla y el protector. Todos se emocionan al verlo de vuelta. Reiner está furioso. El partido va empate. La escuela ha perdido la ventaja al no tener a Thomas. Reiner no fue capaz de liderarlos bien como Capitán. Sólo queda una jugada más y a la escuela se le hará difícil recuperar el balón ya que están en la zona del equipo contrario y ellos tienen más oportunidad de anotar. Shadis mete a Thomas de nuevo. Reiner y él se miran de mala manera. Todos se preparan en posición, pero Thomas le habla al oído a Armin. Este se pone nervioso. El balón comienza a correr. Reiner logra robar el balón y lo pasa a Eren. Este corre velozmente y le pasa el balón a Jean, siguen corriendo. Armin se ha acercado bastante a la meta. Jean le vuelve a pasar el balón a Reiner, pero el equipo contrario lo empuja y él pierde el balón sin que nadie lo defendiera. Porco y Marcel tratan de llegar, pero unos jugadores los tiran al suelo. Como aún está rodando el balón, Armin logra atraparlo y corre hacía la meta. Dos del equipo contrario están por empujarlo cuando Thomas aparece de la nada y los tira al suelo. Permitiendo que Armin llegue a la meta y anote el punto de la victoria. Todos se emocionan y gritan. Diana está feliz ha grabado con su celular esa jugada. El equipo abraza a Armin y a Thomas. Reiner se enoja y en medio de la celebración se le acerca a Thomas y le habla de mala manera.
—Yo soy el Capitán... A mí era a quien debías defender
—Yo defendí a quien tenía más posibilidades de lograrlo —Thomas se une a la celebración—
Reiner se queda furioso y se va enojado a las duchas. Se cruza con Diana y la mira mal. Ella llega hasta Thomas y lo abraza emocionada. Nombran a Thomas como el jugador más valioso, pero este decide dárselo a Armin ya que trajo el punto de la victoria. Todos le celebran. Armin se emociona al ser la primera vez que recibe ese premio. Thomas está orgulloso del equipo.
Unos días después el equipo está entrenando en el gimnasio. Diana entra para llevarle algo a Thomas. Se acerca donde él, que está en la máquina para las piernas.
—Olvidaste en el carro tu bulto con la ropa
—Ah gracias, puedes dejarlo en el armario si quieres
Diana se iba, pero Thomas la detiene.
—Cariño antes de irte ¿Puedes bajar la barra? Es para añadir más peso
—Claro —Diana lo ayuda—
Reiner los observa mientras usa la barra con las pesas. Diana se va, pero Reiner la detiene.
—¿Diana me puedes traer esas dos pesas que están en la esquina?
Ella se gira y ve unas pesas bastante grandes.
—¿Esas dos?
—Si cariño... Pero ten cuidado y no te lastimes, son muy pesadas
Diana deja el bulto en el suelo y se va a buscar las pesas. Reiner se ríe. Thomas está mirando todo. Ella agarra las dos pesas, una en cada mano como si nada. Todos se sorprenden, especialmente Reiner. Thomas se ríe en voz baja. Diana coloca las pesas en la barra. Recoge el bulto, pero antes de irse le habla a Reiner.
—Cuidado y no te rompas la espalda, cariño
Diana se va. Todos se ríen a carcajadas en el gimnasio, igual Thomas. Reiner se queda molesto, intenta subir la barra, pero no puede.
Thomas se está duchando después de ejercitarse. Reiner, junto a Jean entran en silencio. Jean está grabando a escondidas. Thomas al terminar, se coloca la toalla y va a los vestidores. Al darse vuelta se topa a Reiner.
—¿Qué quieres?
—No creas que voy a permitir que Diana y tú me sigan humillando ante todos
—Eso te lo buscas por idiota —Thomas lo ignora y busca su ropa—
—No te creas que me quitarás mi posición como Capitán
—Ni me interesa hacerlo... Pero no hay duda de que soy mejor que tú
Reiner ríe un poco molesto.
—Veo que te molesta que alguien sea mejor que tú
—Llevo años en esto y no voy a permitir que el chico nuevo me quite lo que me ha costado tanto sacrificio
—Con esas actitudes ya veo porque estás solo
Los demás compañeros que están escuchando la conversación se ríen. Reiner se molesta y golpea a Thomas en el abdomen y lo empuja contra el casillero.
—No sabes cuánto te detesto y soy capaz de humillarte como sea —Reiner le quita la toalla—
Thomas se tapa con las manos. Todos ríen.
—Vaya, vaya —Reiner se sorprende—
—Por favor devuélveme la toalla
—¿Por qué? ¿Las manos no te dan? —Reiner se ríe—
Thomas siente ansiedad al ver a todos reír, recuerda el día cuando era adolescente y dos chicos abusaron de él. Thomas contiene las ganas de llorar y cruje los dientes de coraje, pero aun así suelta varias lágrimas.
—¿Eres un llorón? —Reiner se burla—
Thomas se enoja y cuando lo va a golpear, Reiner lo esquiva y lo golpea, perdiendo el balance, cayendo al suelo. Reiner saca su celular y activa la cámara. Thomas se levanta con dificultad ya que se lastimó la espalda. Al no tener sus manos para cubrirse todos ven su miembro.
—A las chicas y algunos chicos les va a gustar esto —Reiner le guiña. Toma una foto—
Thomas se enoja, agarra la toalla y se tapa. Se levanta, mira furioso a Reiner mientras aprieta su puño. Golpea el armario para canalizar el coraje que siente. Reiner se va riéndose. Jean ha grabado todo. Thomas se viste y se va. Los demás compañeros se sorprenden al ver como con un sólo golpe dobló parte del armario. Thomas se va a su casa. Diana ya ha llegado, pero él no le dice nada de lo que pasó.
Al día siguiente muchas chicas lo miran y se ríen entre ellas. Algunas se le acercan a coquetearle. Thomas las ignora. Estuvo toda la mañana molesto, hasta que llega la hora del almuerzo. Diana sospecha algo.
—¿Amor que te sucede? Te noto extraño
—Nada
Una chica se acerca.
—Hey Thomas, ni tenía idea de todo el potencial que tienes —Ríe—
Diana los mira a ambos. Luego la mira a ella seria.
—Disculpa, ¿A qué te refieres?
—¿No has visto la foto? —La chica le muestra su celular—
Diana se sorprende al ver la foto.
—Toda la escuela lo ha visto... Tienes suerte de tener a tu lado a tremendo hombre —Ríe—
Diana se molesta.
—¿Quién fue el de la foto?
—...Reiner —Thomas lo dice avergonzado—
Diana golpea la mesa y se levanta. Camina con coraje hasta Reiner. Todos la ven. Al ella estar a su lado le vira encima la bandeja con la comida. Él se sorprende.
—¿Te crees muy gracioso!?
Reiner se ríe.
—Si vuelves a acercarte a él te juro que me vengaré de la peor manera
Reiner se levanta.
—¿Que me vas a hacer?
Diana lo mira a los ojos, se le acerca cara a cara y aprieta sus puños.
—¿Me vas a golpear? Yo no peleo con niñas
—Yo no tengo miedo a pelear contigo
Todos gritan emocionados esperando la pelea entre ambos. Un profesor los separa.
—Cálmense los dos... Ni se les ocurra pelear
Diana se va furiosa. Thomas se va detrás de ella.
—Diana no tienes porqué pelear por mí. Recuerda la misión que tenemos, no busques problemas
—Yo no puedo permitir que te humillen así, te juro que se las haré pagar —Diana se va sola—
Thomas no la vuelve a ver en todo el día.
A la tarde el equipo de fútbol tiene práctica. Todos se duchan luego de terminar, pero Reiner se queda al final. Se ducha, se coloca la toalla y se gira. En ese entonces Diana entra sin él darse cuenta, chasquea sus dedos y ralentiza el tiempo. Reiner se queda casi paralizado. Se acerca a él mientras silba. Le quita la toalla y se ríe.
—Veo que te bañaste con agua muy fría —Ella toma una foto de su cara y cuerpo. Agarra la toalla y la pone lejos, sobre un banco. Se va de las duchas. Vuelve a chasquear sus dedos y el tiempo regresa a la normalidad—
Reiner se da cuenta que está desnudo, se pone nervioso y ve la toalla lejos. Corre a taparse.
—¿Que rayos? Yo tenía la toalla puesta —Reiner se queda confundido—
Al día siguiente Diana y Thomas están almorzando en la cafetería. Thomas ve una leve sonrisa en Diana, mientras ella mira el reloj y mira los televisores que hay.
—¿Qué hiciste?
—Ya verás en unos segundos —Diana controla las ganas de reírse—
De pronto los televisores muestran la foto de Reiner desnudo. Todos los estudiantes al verlo comienzan a reírse. En ese instante Diana envía la foto por mensaje privado a varios estudiantes, la foto comienza a pasar de un lado a otro rápido. Reiner no se ha percatado hasta que escucha las risas. Cuando mira la pantalla se sorprende y se avergüenza. Todos se ríen de él y otros graban el momento. Él mira a Diana y la ve reírse, mientras Thomas está sorprendido y luego empieza a reírse a carcajadas. Reiner se levanta molesto y se acerca a ella.
—¿Fuiste tú quien me tomó la foto?
—Te dije que me iba a vengar de la peor manera... ¿Tenías frío? —Le mira el pantalón y se ríe—
Reiner se pone furioso. Diana se levanta y se va junto a Thomas. Reiner se enoja y agarra una bandeja. Diana lo escucha acercase. Cuando Reiner la va a golpear en la espalda, ella se gira y golpea la bandeja tan fuerte que sale disparada por el aire y cae lejos. Reiner se sorprende, igual que todos. Algunos estudiantes se ríen.
—Te han humillado dos veces en menos de cinco minutos, sí que has batido un nuevo récord, Reiner —Le dice un estudiante—
Diana se acerca a Reiner.
—¿Que vas a hacer? ¿Ponerte a llorar y llamar a tu mami?
Reiner se aparta, recoge su mochila y se va. Armin, Eren y Mikasa están sorprendidos. Como la bandeja cayó cerca de su mesa, Armin la toma.
Diana se va de la cafetería. Armin, Mikasa y Eren buscan a Reiner. Al encontrarlo en el pasillo se acercan con la bandeja.
—Si Diana te hubiera golpeado el rostro, ahora mismo tendrías una fractura —Armin le muestra la bandeja de metal doblada—
—Esa fuerza no es normal —Eren lo dice sorprendido—
Reiner toma la bandeja y se sorprende.
Mientras tanto Thomas está hablando con Diana frente a los casilleros.
—¿Cuándo le tomaste la foto? ¿Cómo hiciste eso de poner la foto en los televisores?
—La tomé ayer luego de haberse duchado... Lo del televisor pues fuí al salón de computos y entré en la página donde programan todo y pues, ya sabes —Ríe—
—Eres cruel... pero justa —Se ríe y le da un beso en la mano—
Ven a Reiner caminando con la bandeja en mano. Todos los estudiantes siguen burlándose de él. Escucha a dos chicas hablar.
—¿Y con eso me intentó coquetear aquel día en las gradas? —La chica ríe—
—Mucho músculo para nada —La otra chica ríe—
Reiner se avergüenza y camina más rápido. Le pasa por el lado a Diana y Thomas, los mira de mala manera. Ella se está riendo.
—¿No crees que te excediste un poco?
—Si no lo hago él te iba a seguir molestando... Ya ves que ninguna chica ha vuelto a molestarte
—Lo vas a dejar traumado
—Él se lo buscó... Además, en menos de dos semanas ya nadie se acordará de esto
Ese día Reiner decide irse temprano de la escuela y se lleva la bandeja doblada para su casa. Él entra a su habitación y tira las cosas con coraje. Se tira a la cama a llorar.
—Ahora ninguna chica va a querer salir conmigo... Maldita sea, estoy arruinado
Al día siguiente están en la clase de Hange. Ese día la profesora habla de los titanes. Reiner aún sigue avergonzado por lo del día anterior y permanece en silencio, usando la mochila para taparse el pantalón. Él mira molesto a la mesa donde está Diana y Thomas. Un estudiante habla.
—¿Entonces la diferencia en tamaños entre los titanes lo podemos comparar como si Thomas fuera el Colosal y Reiner un excéntrico de cinco metros?
Todos se ríen, Reiner se avergüenza más. Hange se molesta.
—Ya dejen esos temas fuera de mi salón, no es tiempo para bromas
De pronto un personal de administración llega a salón y habla con Hange. Le entrega una nota.
—Reiner... El director Smith y el entrenador Shadis quieren hablar contigo, ve a la oficina ahora mismo
Reiner toma sus cosas y se levanta. Antes de irse mira a Diana y ella le guiña. Llega hasta la oficina. Está nervioso. El director y el entrenador están sentados frente a él.
—Nos llegó confidencias en un vídeo, donde se ve que fuiste tú quien tomó la foto a Thomas mientras está desnudo y la compartiste con todos en la escuela
—Señor director lo lamento, pero ayer también me hicieron lo mismo
—Pero no hay evidencia de quien fue, el número de teléfono de quien lo envió está bloqueado... Pudo ser cualquiera... ¿Tú sabes quién fue? —Le pregunta Erwin—
Reiner se pone nervioso y se queda callado.
—En nuestro equipo no aceptamos ese tipo de actitudes. Como Capitán es tu deber demostrar disciplina y ejemplo a los demás, pero con estos actos has demostrado ser todo lo contrario —Shadis lo dice con el ceño fruncido—
—El entrenador y yo hemos tomado una decisión... Te vamos a destituir como Capitán, aunque vas a permanecer en el equipo
Reiner se sorprende. Algunas lágrimas bajan por sus mejillas.
—Por favor no... Yo prometo cambiar
—Lo lamento Reiner, la decisión ya está tomada
—Desde ahora ya dejas de ser Capitán. Así que tienes que devolver lo que se te ha dado como privilegio
Reiner saca unas llaves y las entrega.
—Durante el día devuelve lo demás... Ya puedes retirarte
—Como ordene, señor director —Reiner se va. Ese día decide estar alejado de los demás—
En la hora de práctica, Shadis los reúne a todos.
—Hoy tenemos a otro Capitán, lo hemos elegido por ser uno de los mejores jugadores que tenemos hasta ahora. En tan poco tiempo ha demostrado ser muy competente y comprometido con el equipo... Así que quiero que todos reciban a Thomas Benton como su nuevo Capitán
Todos aplauden. Thomas se sorprende y se pone feliz. Reiner se molesta y se pone triste. Bertholdt ve el desánimo de Reiner y se acerca a darle apoyo. En las prácticas Reiner ha desmejorado, ya no tiene muchos ánimos. Thomas cada vez mejora y demuestra su liderazgo ganando varios juegos seguidos.
Están en la clase de literatura del profesor Zacharius. Thomas le coquetea a Diana. Reiner observa cuando él le toca el muslo disimuladamente. Ella le aparta la mano y le murmura.
—Cálmate
Thomas saca unas llaves, las pone sobre la mesa y les da vuelta con el dedo.
—¿Y eso?
—Privilegios de ser Capitán del equipo —Le guiña y le dice algo en el oído—
Diana se ríe en voz baja. Reiner no deja de mirarlos. En eso Hange entra al salón, interrumpiendo la clase.
—Disculpen la interrupción... Del museo de Paradis me han invitado junto a mis alumnos de salón hogar a su nueva exhibición con el tema: "La historia de los titanes" —Hange se emociona—
Thomas murmura
—¿Titanes?
—Que conveniente que inviten al salón donde están la mayoría de los que fueron titanes cambiantes
—Tenemos que ir a investigar
—Seguro que sí
Hange sigue hablando.
—El día de la gira tienen que traer este papel firmado por sus padres o tutor legal para poder ir —Hange reparte los permisos—
Diana toma uno. Ella mira a Thomas
—¿Me lo firmas? —Ríe en voz baja—
—Yo te firmo lo que quieras —Él le guiña—
Suena el timbre para la hora del almuerzo, Diana y Thomas se van rápido. Reiner intenta perseguirlos, pero los pierde de vista, así que decide ir a la cafetería junto con sus compañeros.
Varios minutos después Diana y Thomas llegan a la cafetería.
Reiner está sentado con Bertholdt, cerca de Armin, Mikasa, Eren y Marco. Reiner escucha la conversación.
—¿Ellos no les parecen raros? —Pregunta Armin—
—¿En qué sentido? —Le pregunta Marco—
—No sabemos de dónde vinieron, ni sabemos dónde viven... Siempre están juntos, pero no sabemos si son familia o pareja
—Yo escuché que eran hermanos de crianza, pero nunca los hemos visto con sus padres —Habla Eren—
—No sé si se han dado cuenta pero la forma en que hablan y sus actitudes no parecen de nuestra época ni de nuestra edad, tal vez vienen de otro lugar muy diferente —Mikasa los mira a la distancia—
—Definitivamente su familia tiene que ser de dinero, lo sospecho por la marca de ropa, los vehículos que usan, su postura al comer y al andar, al menos Thomas si es de dinero —Habla Bertholdt—
—Ellos son un misterio, no tiene redes sociales, ni hay forma de conocerlos más —Armin los mira—
Todos observan a la mesa donde están ellos. Thomas está sonriendo y mirando atento a Diana mientras ella le habla.
Reiner tiene un recuerdo.
—Antes que empezaran las clases creo que fui a su casa. Recuerdo entregar un pedido a la familia Benton. No es un apellido común, supongo que serían de sus padres. Ese día una niña de al menos ocho años fue quien abrió la puerta
—¿Dónde viven? —Le pregunta Armin—
—Cerca de la muralla María... Tienen una casa enorme y lujosa
—Debemos ir a ver —Eren mira a cada uno esperando su respuesta—
—Cuenten conmigo —Bertholdt también los mira—
—Y conmigo —Armin acepta—
Todos aceptan ir.
Diana y Thomas están hablando sobre la invitación al museo.
—Deberíamos investigar a la profesora Zoë, quisiera saber cuánta información ella tiene sobre los titanes, porque hasta ahora se ha enfocado mucho en su biología... ¿Tendrá nombres de los que vivieron en esa época?
Thomas se mira el reloj.
—Aún queda tiempo del almuerzo, deberíamos aprovechar ahora
Ambos se levantan y se van fuera de la escuela, donde nadie los viera.
—¿Cómo vamos a hacer? —Le pregunta Thomas—
—Haré algo que hace tiempo no hago —Diana se gira. Toma un poco de tierra y sopla, con el polvo que se levanta lo deja caer en su cara. Suspira fuerte. Se recoge el cabello—
Cuando se vuelve a girar Thomas se sorprende al ver que Diana tomó el aspecto de Hange.
—¿Te harás pasar por la profesora?
—Es la única forma que tengo?
Thomas se le acerca y le agarra el rostro.
—Te ves hermosa —Le da un pequeño beso—
Diana se queda confundida.
—¿Tú me estás besando a mi o por qué soy Hange?
Thomas se pone nervioso.
—¿Con que te gusta la profesora? —Diana le agarra la mejilla— Ves como descubro tus secretos
—Perdón... ¿No te vas a poner celosa?
—No, Hange es una mujer hermosa, fuerte e inteligente. Si un día yo faltase desearía que estuvieras con alguien como ella
Thomas sonríe triste. Diana se cubre el rostro con la capucha de su camisa. Ambos regresan a la escuela y se esconden cerca de la oficina de los profesores.
—¿Que haremos ahora? —Pregunta Thomas—
—Hay que sacarla de la oficina y llevarla lejos, pero necesitaré su identificación para entrar al Laboratorio si no encuentro nada en su salón
—Donde estábamos ví algo que si le gustará... Espérame en el pasillo
Se separan. Diana se queda parada ocultando su rostro. Thomas va hasta la oficina y toca a la puerta. Hange le abre.
—Profesora afuera encontré unos musgos que tal vez le interese hecharle un ojo, son un poco raros
—Genial, vamos —Hange agarra su bata de laboratorio y sale con él—
Thomas disimuladamente le quita la identificación. Al pasar cerca de Diana se la da. Ella va hasta el salón, al entrar se coloca una de sus otras batas de laboratorio y se quita la capucha. Va directo a su escritorio y comienza a buscar entre los papeles y las gavetas. Alguien dentro del salón le habla.
—Hange ¿por qué buscas como si quisieras robarte a ti misma?
Diana se asusta y grita un poco, ve a Levi limpiando.
—¡Le... Levi que susto!... Es que a veces busco de esta manera para recordar donde guardé mis cosas
Levi se queda confundido. Ella camina hasta los archivos de atrás y sigue buscando.
—Pero aprovechando que estás aquí y como sé que te encanta guardar lo tuyo y lo ajeno... ¿Sabes dónde están mis papeles de los Titanes?
—Tu misma me pediste que los guardara en los archivos del Laboratorio
—Oh verdad, tienes razón. Ya lo había olvidado... Gracias —Ella se le acerca para abrazarlo pero él la detiene con el palo de la escoba—
—¿Tú has crecido?
—Emm no... ¿Te has encogido?
—Tsk, cállate cuatro ojos... —La vuelve a mirar— ¿Y tus lentes?
—Los olvidé en la oficina, con razón no te vi al entrar
Sigue barriendo. Ella se va, pero Levi la vuelve a detener.
—¡Hange!
Ella se gira asustada y mira el suelo.
—¿Pise donde barriste?
—No... Es para recordarte lo de esta noche
—¿Lo de esta noche?
—Lo que llevamos haciendo por varias noches, no puedo decirlo en voz alta aquí por si nos escuchan, recuerda que es una sorpresa
—Oh, ah... Si, si, si... Como olvidarlo. Te veo a la noche —Le guiña. Ella se va casi corriendo hasta el laboratorio. Murmura— ¿Que se tendrán estos dos? —Ríe maliciosamente—
Mientras tanto Thomas está con Hange en la parte de atrás de la escuela. Ella está emocionada recogiendo musgos del suelo y la pared.
—Son magníficos, nunca había visto unos así y tan cerca que los tengo... Gracias Thomas
—De nada profesora
Diana llega al Laboratorio, usa la identificación para entrar. Comienza a buscar en los archivos.
—A Levi le gusta guardar los documentos en orden alfabético —Diana busca la sección donde debería estar el tema de los Titanes, pero encuentra una gaveta del archivo de sólo ese tema—
Lo abre y ve muchos papeles y documentos, pero sólo hablan de los Titanes en sí y no de sus poseedores. Hay papeles con fotos de los hallazgos arqueológicos.
Thomas se percata que Hange está acabando y le habla a la mente a Diana.
\Date prisa, Hange está por acabar/
\Ya estoy acabando, estoy en el laboratorio/
Thomas sin querer gesticula y Hange lo mira.
—¿Estás hablando solo?
—No... Estaba cantando en voz baja
Ella se levanta rápido, se le acerca y lo acorrala contra la pared.
—¿Cantas?
—Ah, si —Se pone nervioso— ¿Por qué?
Hange lo mira y sonríe.
Diana sigue buscando en la gaveta y encuentra una cajita, dentro hay un frasco con un líquido y una jeringa. Ella se paraliza al verlo.
—¿Es suero de titán? —Lo agarra, abre el frasco y prueba el líquido. En ese momento siente asco y casi vomita— Que asco es jugo aguado... Rayos, supongo que lo tendrá para demostración
Thomas y Hange vienen de regreso. Él le vuelve a hablar a Diana a la mente.
\Diana sal, ya vamos al laboratorio/
Ambos ya están dentro de la escuela. Thomas lleva los musgos. Hange está buscando en sus bolsillos su identificación para entrar al Laboratorio.
—¿Dónde está mi ID? Yo juraba haber salido con el
Diana guarda todo. Se quita la bata, toma otros papeles y sale, al cruzar rápidamente la puerta se tropieza con alguien. Ambas caen al suelo y se percata que es Hange. Ella se vuelve a cambiar a su aspecto normal. Se levanta y ayuda a Hange a levantarse. Recoge la identificación del suelo y la devuelve.
—¿Diana que haces aquí?
—Es que... Necesitaba sacar unas copias. La biblioteca está muy llena y encontré el Laboratorio abierto... Disculpa
—Oh, está bien... Thomas pon los musgos sobre la mesa, ya luego los guardo
Thomas entra y pone los musgos. Hange le agradece.
—Gracias —Le agarra la mejilla— Deberías unirte al club de biología... —Se le acerca al oído y le susurra— Recuerda lo que hablamos
—Si profesora
Diana lo espera afuera y ambos se van caminando rápido.
—¿Que encontraste?
—Nada sospechoso... La información que tiene archivada es la misma que nos ha dado en clase... Tenemos que ir a ese museo
—La gira es el lunes cuando inauguran la exhibición, ¿Esperamos hasta ese día o entramos a escondidas?
—Creo que lo mejor es esperar, no podemos darnos el lujo que nos encuentren metidos allí... Aunque podríamos ir a dar una vuelta por los alrededores a ver si vemos algún movimiento extraño
Thomas mira a Diana.
—Todo esto que hicimos ahora, ¿No era más fácil que ralentizaras el tiempo y buscar con calma?
Diana se queda sorprendida y pensativa.
—Tienes razón, pero necesitaba la adrenalina de saber que Hange me podría atrapar en cualquier momento... Además lo del tiempo no puedo hacerlo por mucho rato porque afecta mi cuerpo, como quiera necesitaba que ella estuviera afuera
Suena el timbre. Entran a su próxima clase, la de historia con el profesor Smith, el papá de Erwin. De pronto ocurre un temblor bastante fuerte haciendo caer varias cosas. Los estudiantes se esconden debajo de la mesa. Les ordenan a desalojar la escuela, todos están asustados. Estando afuera Thomas le habla a Diana.
—Ese temblor si fue extraño, me recordó a los temblores que ocurrían cuando usaba una de mis armas dentro de la base subterránea
—Tienes razón
Thomas ve en su celular la notificación del temblor y ve que el epicentro fue cerca de la escuela. Le muestra a Diana.
—Debemos irnos e investigar
Los dos se van sin que nadie se dé cuenta. Caminan hasta donde fue el epicentro y encuentran en la calle una grieta bastante grande. La gente está asustada y asombrada. Los escuchan hablar.
—Antes del temblor se escuchó como un rugido bajo la tierra. Parecía una bestia
Diana y Thomas se miran. Deciden investigar en las alcantarillas antes que llegue la policía. Buscan donde bajar sin que nadie se dé cuenta. Al bajar, encienden la linterna de sus celulares y caminan cerca de la grieta, ven una pared destruida, empujada hacia un lado.
—Parece como si algo intentó huir
—¿No percibes algo extraño en este lugar?
—Hay una presencia rara, además del mal olor —Thomas se tapa la nariz—
Ven que hay un hoyo hacía otro lado, en la pared que se rompió, pero en ese momento escuchan que bajan unas personas a investigar lo sucedido. Diana chasquea los dedos y ralentiza el tiempo. Ambos iluminan el hoyo y ven agua adentro. Thomas decide entrar.
—Se ve profundo, ten cuidado
—He bajado bastante y aún no siento el fondo —Thomas nada un poco—
Diana ilumina y ambos ven que hay un poco de vapor en el área, saliendo debajo del agua. En ese momento la nariz de Diana comienza a sangrar.
—Thomas no puedo sostener más el tiempo
Él también está sangrando por la nariz. Sale del hoyo.
—Es hora de irnos —Le agarra la mano a Diana—
Se van por otra ruta de la alcantarilla y ella chasquea lo dedos y todo vuelve a la normalidad. Debajo del agua, donde estuvo Thomas, salen unos soldados asegurándose que se fueron.
Ambos llegan a la casa, luego de ducharse prenden el televisor y ven que en las noticias hablan del temblor. Dicen que fue por una fuga de gas en el área. Ellos no creen mucho esa versión, pero a la vez descartan algo extraño ya que tampoco encontraron ninguna pista de que sucedió realmente, así que deciden aceptar lo que dijeron como lo real. No le dan más mente a lo sucedido.
Al día siguiente, sábado en la tarde, Diana y Thomas están en su casa hablando con sus hijos por vídeo llamada, como lo hacen semanalmente. Han cambiado a su aspecto normal y adulto. Es el cumpleaños #4 de Ángelo así que le están cantando. Están un rato hablando con ellos.
—Estoy estudiando en casa, viene una maestra casi todos los días para darme asignaciones, ella dice que es para no atrasarme en la escuela —Les habla Zoé—
—Que bueno, studia mucho —Thomas sonríe—
—¿Cuándo vamos a regresar a casa? —Pregunta Ángelo—
—No sé mi amor, aún seguimos trabajando —Le responde Diana—
—Los extrañamos —Ángelo llora un poco—
—Y nosotros a ustedes, pero pronto nos veremos —Thomas controla las ganas de llorar—
Varios minutos después finaliza la llamada. Diana y Thomas lloran.
Mientras tanto Reiner junto a Eren, Armin, Mikasa, Bertholdt y Marco llegan a la casa de Diana. Todos vienen en el vehículo de la familia de Eren. Estacionan un poco lejos para que no se den cuenta. Todos bajan y caminan hasta la casa y se esconden.
—Hoy estuve hablando con el conserje y me contó que Diana es huérfana y que la familia Benton la adoptó —Mikasa les habla—
—Eso explicaría el porqué ella tiene apellidos diferentes —Esto deja pensativo a Reiner— Entonces son hermanastros o posiblemente sean pareja
Se acercan a la casa.
—¿Es esta? —Pregunta Eren—
—Si... Al parecer no hay nadie —Le responde Reiner—
—Vamos a acercarnos —Armin señala— Por allí podemos entrar
Todos entran por el patio bordeando la casa. No ven a nadie. Caminan por el terreno y ven un área de entrenamiento.
—Con razón son tan fuertes y ágiles —Eren lo dice sorprendido—
Ellos van pasando cerca de un árbol cuando de la nada pasa un hacha frente a ellos y se incrusta en el tronco. Todos gritan asustados, pero el grito de Marco sobresale ya que el hacha pasó justo frente a su cara. Todos ven un hombre adulto acercarse.
—¿Que hacen aquí? —Pregunta molesto—
Al ver el gran parecido que tiene con Thomas, todos deducen que es su padre. Se quedan callados. El hombre saca el hacha del tronco.
—¿Por qué no contestan? ¿Un ratón les comió la lengua?
Empujan a Reiner para que le hable. Él está nervioso.
—Señor Benton, vinimos porque... porque queremos invitar... a Diana y a... Thomas a la feria
Él hombre lo mira de arriba para abajo. Reiner no deja de mirarle la cicatriz en su rostro.
—Esperen aquí
Se va.
Todos respiran aliviados. Marco aún sigue nervioso.
—Pensé que iba a perder medio rostro
—Si que tuviste suerte —Bertholdt le da una palmada en la espalda—
Eren murmura.
—Chicos deberían aprovechar que no hay nadie ahora y vean por el alrededor
Reiner, Mikasa y Armin caminan disimuladamente por el área de entrenamiento y encuentran un cajón. Reiner lo abre y ve un equipo tridimensional.
—¿Por qué tendrían un equipo de maniobras tridimensional? Si para eso se necesita un entrenamiento especial. Además, el ejército lo dejo de usar hace años, como dijo Hange en la clase —Mikasa se sorprende—
—Viendo al padre definitivamente los obliga a entrenar como soldados
—¿Por qué y para qué tendrían esto? —Pregunta Armin—
—Esta familia es rara —Mikasa aún sigue sorprendida—
Se vuelven a acercar a Eren, Bertholdt y Marco, les cuentan lo que encontraron.
A los minutos llega Diana.
—Hola chicos, que sorpresa verlos aquí... No recuerdo haber dicho donde vivíamos
—Fue Reiner quien nos trajo
Reiner mira de mala manera a Marco. Diana mira fijamente a Reiner y se molesta un poco.
—Vamos... No lleguemos tarde a la feria —Diana se adelanta—
Los demás le siguen. Thomas la está esperando afuera en su carro. Los demás se van en el vehículo que vinieron.
Al llegar a la feria se encuentran con Annie, Historia, Ymir, Pieck, Porco, Marcel, Sasha, Jean y Connie.
Diana le susurra a Thomas.
—Deberíamos aprovechar que hay varios estudiantes de la escuela e intentar seguir viendo las memorias
—Me parece genial la idea
Se montan en las machinas, comen juntos. Diana y Thomas aprovechan que están compartiendo con estudiantes de otros salones y grados para así sacar información. Diana durante esas horas evita hacer contacto físico, verbal y visual con Reiner, aunque él trata de acercarse a ella. Al verla disfrutando con Thomas lo hace sentirse triste.
Todos caminan juntos, están decidiéndose a que machinas se van a montar antes de irse. Diana y Thomas vienen echados de brazos. Él la mira y se muerde los labios.
—Luego te puedes montar en el rompe huesos
Diana lo mira y ve su cara de pervertido. Ella se sonroja y se ríe.
—Extrañaba tus comentarios con doble sentido... Bueno, mientras me monto en el rompe huesos te reto a montarte en la cruza dimensiones —Le guiña—
Thomas ríe. De pronto Connie se mete entre ambos.
—¿Cuál es el rompe huesos y cruza dimensiones? No he visto esas machinas y suenan genial
Diana y Thomas se miran sorprendidos, no saben que decir. Unos pasos más adelante Sasha grita y señala.
—¡Miren! Aún no nos montamos en esas dos
—¡Genial!... Son el Rompe Huesos y Cruza Dimensiones
Diana y Thomas se vuelven a mirar sorprendidos y comienzan a reírse a carcajadas entre ellos.
Luego de montarse en todas las machinas y disfrutar por varias horas deciden irse todos. De regreso a sus vehículos ven un hombre molestando a una chica de la escuela y le intenta robar. Reiner y Thomas se acercan a defenderla. Diana y los demás también se acercan.
—Hey déjala en paz
Él hombre se gira y mira a Reiner.
—No tienes que venir a decirme que hacer, mocoso
Saca una cuchilla y cuando lo va a apuñalar Thomas se interpone y recibe la apuñalada en el abdomen, cayendo a suelo. Todos gritan asustados. Diana en el desespero chasquea los dedos y ralentiza el tiempo, todos se paralizan. Se acerca a Thomas.
—¡Amor!
—Maldición sí que duele
Ella le ayuda a regenerarse más rápido.
—Defendiste a Reiner
—Lo hice por instinto, además no iba a dejar que lastimen a alguien que si podría morir
Thomas se regenera. Diana se queda pensativa y luego lo abraza.
—Quédate en el suelo yo me encargo del resto —Diana se coloca al lado del hombre. Chasquea los dedos y todo vuele a la normalidad. Rápidamente patea al hombre, cayendo al suelo—
Todos se acercan a Thomas preocupados. Él se levanta.
—Estoy bien chicos
El hombre aprovecha la distracción y se va corriendo.
—Pero vimos cuando te apuñaló —Reiner está sorprendido—
—Sólo me rozó la camisa —Les muestra el hoyo en la camisa—
Reiner aún sigue impactado. Thomas se acerca a Diana que está al lado de la chica.
—¿Estás bien Erika? —Le pregunta Thomas—
—Lo estoy —Está nerviosa— Gracias por venir a defenderme, igual tú Reiner
Reiner le sonríe. Thomas la abraza al verla aún nerviosa. Él aprovecha el contacto para ver sus memorias, pero extrañamente no puede ver nada, esto le está raro, pero piensa que puede ser producto del nerviosismo de ella.
Mientras todos se van a sus carros, Reiner ve una gota oscura en el suelo, justo donde Thomas cayó, se pone de cuclillas y lo toca, ve que es sangre. Le está raro ya que Thomas no tiene ninguna herida visible. Esto lo deja aún más pensativo.
Todos se van a sus casas.
Reiner al llegar a la suya encuentra la bandeja doblada sobre la cama. La toma y se queda pensando cuando Diana golpeó la bandeja. Le viene a la mente los comentarios de Eren y Armin.
—Esa fuerza no es normal
—¿Ellos no les parecen raros?
Reiner recuerda el día en que le fracturó el tobillo a Thomas en un juego y a los minutos él regresó como si nada. Recuerda lo que acaba de suceder con la supuesta apuñalada. Tiene recuerdos de la clase de biología de Hange.
—Los titanes tenían la capacidad de regenerar sus heridas... Algunos usuarios de titán poseían capacidades físicas mayores a la de una persona normal
Reiner recuerda todas las jugadas de Thomas. Recuerda cuando Diana compitió con él en una carrera de atletismo y le ganó por mucho, recuerda cuando agarró las pesas como si nada.
—Tengo que saber más de ellos —Reiner se toca la barbilla—
Durante la semana va a la biblioteca a buscar libros de temas de titanes. También busca por internet información, pero no encuentra mucha.
Durante los días de clases Reiner se la pasa a solas. Aún algunos siguen burlándose de él. Él se siente muy solo ya que nadie se le acerca a hablar. En las prácticas ni en los partidos no da el máximo, aunque su equipo está invicto. Reiner se siente deprimido. Un día ve a Diana salir de las gradas luego de ver a Thomas practicar. Él aprovecha y se le acerca.
—¡Diana!
Ella se gira. Reiner le habla casi llorando.
—Perdón por mis tonterías
—A mí no me tienes que pedir perdón, sino a Thomas
—Lo sé... ¿Al menos podemos ser amigos?
—Creo que es mejor dejar las cosas así, manteniendo distancia —Diana se va molesta, aunque siente lástima—
Reiner se queda triste.
Durante el fin de semana Diana y Thomas van donde estará la exhibición del museo. Se estacionan un poco lejos, pero pueden ver el movimiento de camiones, personas trabajando y guardias de seguridad.
—La exhibición será bastante grande por lo visto
—Me preocupa lo que tendrán dentro, con que versión de la historia vendrán
—Por ahora no podemos permitir que sepan la verdad... ¿Que harás si sucede?
—Borrarles las memorias si es necesario
Ambos se van al centro comercial a dar una vuelta ya que varios compañeros del salón los invitaron. Están sentados en el área de comida. Ambos se han sentado a parte. Están conversando cuando Thomas ve una pareja a su lado y los reconoce.
—Diana mira quien están al lado
Ella voltea disimuladamente, ve a Roy y Arla juntos, ambos conversan muy felices.
—¿Crees que sean pareja otra vez? —Le pregunta Thomas—
—Por la forma en que la mira estoy segura de que si lo son
—Tsk, pobre hombre
—¿Por qué?
—Arla es un poco loca y fogosa —Thomas deja de comer y se paraliza—
Diana se sorprende.
—¿No me digas que tú y ella tuvieron algo cuando eras General?... Pero si ella me dijo que aquel día no tuvo nada contigo
—Mintió... Luego de ella irse de mi oficina, cuando yo estaba en mi habitación ella apareció... Y pues una cosa llevó a la otra... Fue horrible, nunca había temido por mi vida, hasta tuve que salir huyendo de mi propia habitación
Diana se ríe, pero aún sigue sorprendida.
—Ella trajo una mochila con cosas que había encontrado en un cajón de tu habitación... Supongo que sería el mismo que vi sin querer
—Ahora entiendo porque no encontraba el cajón —Diana se toca la barbilla—
—¿Que hacías con esas cosas a ya tú sabes quién? No me digas que le gustaba —Thomas bebe de su vaso—
—¿Y cómo tú sabes lo que yo hacía con él? ¿Acaso te hicieron lo mismo y te gustó?
Thomas se ahoga y escupe el refresco del vaso. Diana se ríe a carcajadas.
—¡Te gustó!... Ay, Thomas, no me dejas de sorprender cada vez que descubro uno de tus secretos
Diana se está riendo tan alto que Roy y Arla los observan. Thomas siente vergüenza, pero se ríe. Sus compañeros también los miran y se ríen sin entender que pasa.
Llega el día de la gira al museo. Hange les está dando pareja a cada uno.
—Thomas, te toca de pareja a Bertholdt... Diana te toca con Reiner
Diana se queja, mira a Reiner y se molesta. En el autobús se sientan juntos, pero no se hablan. Llegan al museo. Se bajan del autobús e iban a cruzar la calle.
—Mucho cuidado al cruzar, miren ambos lados —Hange les hace la advertencia—
Reiner mira a Diana.
—¿Qué quieres? ¿Qué te tome de la mano para cruzar? —Diana sigue andando—
Entran al museo y todos se sorprenden al ver la exhibición. Hange grita de emoción. Diana se acerca a Thomas.
—No puede ser —Thomas lo dice sorprendido—
—Tenemos que evitar que descubran la verdad... Mantén los ojos bien abiertos
En la entrada hay figuras de los nueves poderes titánicos. Pieck se para en frente del Titán Carreta. Marcel, Ymir y Porco se paran frente al Mandíbula. Annie frente al femenino. Bertholdt y Armin frente al Colosal. Todos están maravillados.
—Este era el más grande de todos —Armin lo dice asombrado—
Eren camina hasta el Titán de Ataque. Se asombra. Mikasa se acerca a él.
—Eren ¿no sientes algo extraño viendo esto?
—De verdad lo puedo sentir, como una conexión extraña con estos seres
Diana y Reiner están frente al Acorazado. Él lo mira sorprendido. Diana lo mira y ve sus expresiones de asombro. Todos continúan caminando ya que está por empezar el recorrido. Thomas se queda parado mirando al Titán Fundador. Luego se une con los demás.
El recorrido comienza con la historia de Ymir Fritz y el Demonio de la Tierra. Habla de la creación de los titanes y el pueblo Eldiano. Diana se ríe en voz baja al escuchar la historia que estaban dando y murmura.
—Mentiras
Continúan y ven una pared enorme con dibujos tipos jeroglíficos que muestran la historia de Paradis y Mare. Él guía del museo está hablando.
—Paradis contaba con tres murallas que le protegían, María, Rose y Sina. En el año ochocientos cuarenta y cinco Paradis fue atacado por el Titán Colosal y Acorazado, destruyendo las puertas del distrito de Shiganshina provocando en el Muro María la entrada de los titanes del exterior. Los sobrevivientes huyeron a las dos murallas restantes. Paradis perdió una quinta parte de la población y un tercio del territorio. Pasando por un tiempo de hambruna y necesidad por la alta demanda de alimentos...
Reiner ve a Diana molestarse, y aprieta sus puños. Ella recuerda ese día del ataque. Thomas disimuladamente la consuela.
—En el año ochocientos cincuenta el Titán Colosal volvió a aparecer para destruir la puerta del distrito de Trost. Entrando más titanes y muriendo decenas de soldados, especialmente reclutas. En esa batalla se descubre que un soldado es poseedor del Titán de Ataque. Se logra sellar la entrada de la puerta con una enorme roca. Él queda bajo la custodia de la Legión de Reconocimiento. Un mes después se descubre otro titán, el Femenino. Hubo dos intentos de captura siendo el segundo donde su usuaria se cristalizó. En ese momento se descubrió que habían infiltrados. Otro Titán, el Bestia es encontrado por varios soldados. Durante una pequeña batalla se descubre que había otro titán cambiante, el Mandíbula. Luego de un intento de capturar a los dos infiltrados, los causantes de la caída del Muro María, el Titán Colosal y Acorazado, ellos logran huir y secuestran a los usuarios del Mandíbula y de Ataque. La Legión de Reconocimiento va tras ellos y logran rescatar al usuario del Titán de Ataque... Meses después, bajo mandato de la nueva reina, soldados se dirigen a Shiganshina en busca de cerrar los agujeros en sus puertas y recuperar el muro María para la humanidad. Luego del Titán de Ataque cerrar con éxito los hoyos, ocurre una de las batallas más grande jamás vista dentro de los muros. Muriendo ciento noventa y nueve soldados, incluido su Comandante y sobreviviendo sólo nueve. Los usuarios de los titanes cambiantes, que eran Guerreros de Mare, el Titán Bestia y Acorazado logran huir junto al Carreta, logrando devolver el Titán Mandíbula al ejército de Mare. Mientras tanto el Colosal fue derrotado y devorado por un soldado de la Legión a punto de morir que fue convertido en titán...
Diana se aparta y deja de escuchar. Ella camina un poco hacia atrás y ve los dibujos de cuando el Colosal y el Acorazado destruyeron el muro. Reiner la observa. A la distancia se escucha la continuación del tour.
—En el año ochocientos cincuenta y cuatro, Liberio fue atacado por el usuario del Titán de Ataque, quien hizo revelar la identidad del Titán Martillo de Guerra y posteriormente se quedó con su poder al derrotarlo. Del ejército de Paradis van a su rescate...
Reiner se acerca a Diana.
—Debió ser horrible ese momento... Tener una vida tranquila dentro de los muros para luego esa paz ser alterada de esa manera
—Quien no vivió esto en carne propia no tiene idea de lo difícil que fue... —Diana suspira triste— ...y más saber que los causantes fueron gente a la cual amaste demasiado
—Al menos vivimos lejos de esos tiempos, no creo que se vuelva a repetir... Ven, no podemos separarnos mucho
Continua el tour.
—El usuario del Titán de Ataque era poseedor del Titán Fundador. El Titán que tanto el ejército de Mare estuvo buscando y por quien enviaron sus mejores Guerreros en el ochocientos cuarenta y cinco... Luego del ataque en Liberio, meses después, el ejército de Mare decide atacar a Paradis y tomar el Fundador de una vez y por todas. Muriendo mucha gente, y en el desespero el usuario del Fundador logra activar el Retumbar de la Tierra pero perdió el control de todo. Muriendo miles y miles de personas, entre Eldianos y Marleyanos. Fue un caos total y el casi exterminio de la raza humana, pero a los años varias naciones se unieron para derrotar a los millares de Colosales, obteniendo la victoria... Vengan, en este lugar le enseñaremos fotos y los nombres de gente importante de esa época
Los llevan a una sala que simula una cueva. Todo tienen que doblarse al entrar. Les enseñan fotos de Mare. Diana y Thomas están nerviosos y se adelantan, encontrando un muro con los nombres y fotos de todos ellos.
—Hay que hacer algo, no podemos dejar que vean esto... ¡Thomas haz algo ya! —Diana lo dice desesperada—
Thomas piensa que hacer y ve la salida, donde también hay que doblarse a entrar. Decide salir, se golpea la cabeza fuertemente y cae al suelo, llamando la atención de todos. Él se queja de dolor. Se acercan a él.
—¿Thomas estás bien? —Le pregunta Hange—
—Si, sólo quería tomar aire, creo que tengo claustrofobia
—Ven, vamos afuera —Hange y Thomas salen—
Todos se van detrás de ellos. Diana se asegura que todos se fueron del lugar.
—Creo que ya me siento mejor —Thomas se toca la cabeza—
—La próxima vez asegúrate doblarte bien al salir, eso te pasa por ser tan alto —Hange ríe y le hala una mejilla—
Siguen el recorrido por otra parte. Mientras tanto Reiner se ha quedado escondido en la sala de la cueva. Él se paraliza cuando ve los nombres de todos sus compañeros de escuela.
—¿Eren, Mikasa, Armin? ¿Erwin y Hange eran Comandantes de la Legión?
Luego ve fotos de Mare. Del año 845 cuando los Guerreros de Mare van a Paradis a buscar al Titán Fundador
—¿Marcel, Annie, Bertholdt y yo?... Imposible
Luego encuentra la foto de Thomas y Diana en el año 851, con una breve descripción abajo, General de Seguridad y la mejor soldado de Mare.
—¿General Thomas J. Benton y Diana Smith? —Ve a Thomas con aspecto más adulto y una cicatriz en su rostro—
Sigue viendo las fotos y encuentra la de él junto a Diana. Ve que dice en la descripción que él era poseedor del Titán Acorazado y ella era su escolta y candidata a Guerrero, la foto había sido encontrada en Paradis, perteneciente a unos sobrevivientes del Retumbar de la Tierra.
Sus manos comienzan a temblar. Trata de entender todo esto. Siente dolor de cabeza. Él saca su celular y comienza a tomar fotos de los nombres y algunas fotos de Mare.
Hange se da cuenta que Reiner no está.
—¿Diana donde está tu compañero?
—Ni idea
Hange regresa y lo encuentra saliendo. Está nervioso.
—Braun, ¿Viste un fantasma?
—No... No, disculpe
—Vamos
Reiner se queda incrédulo. Diana lo observa y se percata de que descubrió algo. Continúa el tour. Los llevan a una zona religiosa.
—No sé si sepan, pero hay gente que adoran a Ymir Fritz y la veneran como una diosa y creadora de todo... Un mito o leyenda que se ha contado por años es que, en los Caminos, donde todo los eldianos al morir se unen a Ymir, hubo una guerra provocada por una usuaria del Titan Acorazado. Esa usuaria había obtenido el poder a través de un suero que fue creado en un experimento marleyano. Esa usuaria en vida provocó que la nación de Mare se desestabilizara. Luego de su muerte, con sed de venganza, ya que ella era eldiana sobreviviente al ataque en Paradis en el ochocientos cuarenta y cinco, se rebeló en contra de Ymir, robando un poder titánico desconocido y llevándose una cuarta parte de los que allí vivían... Se dicen que hay humanos descendientes de Ymir y otros descendientes de Diana
—¿Diana?... Se llama igual que tú, Diana, no sabías que eras una diosa malévola —Connie se ríe—
Todos se ríen. Diana se siente incómoda con el relato. Reiner se da cuenta. Siguen el tour y los llevan a una sala enorme. Donde hay armas de Paradis como su equipo tridimensional y armas de Mare como su rifle anti-titán. Además, hay una enorme huella de un titán Colosal. Ha sido preservada luego del Retumbar de la Tierra. Bertholdt y Armin lo miran asombrados. Todos se acercan a unos cadáveres que habían sido encontrados en una fosa en Mare, aún se mantienen bastante preservados a pesar de estar calcinados. Diana y Thomas se acercan.
—Este es el cuerpo de una mujer y el otro es de un hombre el cual fue desmembrado y decapitado. Sus identidades son desconocidas, pero se cree que eran soldados de Mare... Extrañamente eran los únicos cuerpos que se preservaron
Todos siguen caminando. Diana y Thomas tocan el cristal donde están los cuerpos. Al tener contacto se activan sus memorias. Ambos ven cuando Diana hace explotar la bomba en la boca del titán-humano de Thomas, cayendo al suelo sin cabeza y parte del torso. Luego sienten el dolor de ella al quemarse viva. Thomas se agita, siente náuseas, se va corriendo al baño. Diana se va detrás de él. Reiner se va también.
Thomas está vomitando en el inodoro. Diana entra al baño y lo ve salir del cubículo e ir al lavamanos a enjuagarse la boca. Él no para de llorar al ver su reflejo como General en el cristal. Reiner se acerca a la puerta del baño e intenta escuchar la conversación.
—Pueden pasar los años y vivir miles de vidas, pero esto que te hice es algo que jamás me voy a perdonar... —Llora— ...por más que lo he tratado de remendar
Diana lo consuela.
—Ya eso pasó hace mucho, no tienes por qué seguir lastimándote
—A veces tengo miedo de volver a ser como antes, y volver a lastimarte de esa manera
Diana lo abraza.
—Ya no eres ese General de aquella época, hoy en día eres muy diferente y estos años a mi lado has demostrado el gran ser humano que eres. Eres un padre y esposo excelente... No tienes idea de lo mucho que te amo
Reiner no pudo escuchar esto último. Diana y Thomas se abrazan, lloran juntos.
Al rato salen del baño y se unen con los demás. Ya todos están afuera en una demostración del equipo tridimensional. Diana le habla en voz baja a Thomas.
—Por un momento pensé que todo se iría a la mierda y que tendría que volver a borrar sus memorias... Definitivamente esta exhibición fue hecha a propósito... Traté de buscar en los folletos quien lo trajo, pero el que donó todo fue anónimo
—Que casualidad que durante la explicación de Paradis no se mencionó ningún nombre, pero sin embargo en aquella cueva estaba todo, fotos y nombres de cada uno
—Querían sorprendernos allí con la verdad, tal vez hasta encerrarnos... No es casualidad que nos hayan invitado sólo a nosotros
—El único nombre que se mencionó fue el tuyo
—Ahora soy la villana en la historia —Diana ríe en voz baja— Patético
—Quien está detrás de todo esto tiene que ser un descendiente de Ymir, ¿Pero quién?
—Los único bajo mi poder que son descendientes, los hice renacer de otra manera. Historia nació en otra familia, Zeke nació de la misma madre de su hermano Eren. No creo que se me haya colado alguien y no creo que haya más Fritz luego de acabar con ellos
—Entonces ¿contra quién o que estaremos luchando sin darnos cuenta?... Aquí hay mala intención, tal vez de volver a hacer lo mismo de nuevo
—No voy a permitir que haya más titanes
Termina la demostración. Van de regreso a la escuela. El viaje es un poco largo y varios estudiantes se quedaron dormidos en el camino. Thomas y Bertholdt se durmieron en la parte de atrás del autobús. Diana está recostada sobre Reiner, y él pegado al cristal. Ella tiene su mano sobre su pecho y él la sostiene con su brazo. Jean se da cuenta y se ríe, les toma varias fotos. Él agarra un hilo rojo de la mochila de Sasha y amarra cada extremo en los dedos de ambos.
Llegan a la escuela. Thomas se despierta con su propio ronquido. Ve a Bertholdt casi encima de él.
—Hey Bert, despierta ya llegamos
—Oh discúlpame... Gracias por la almohada
—¿Que almohada?
Ambos se dan cuenta que Bert tiene sus manos entre las piernas de Thomas. Ambos gritan y se levantan.
Del grito de ellos Diana se despierta y ve que está recostada en el pecho de Reiner. Ella se mueve y le da un codazo. Él se despierta confundido. Diana se va a levantar cuando algo la detiene y ve que tiene un hilo rojo amarrado en el dedo, igual Reiner.
—¿Quién fue el gracioso? —Diana lo dice molesta—
Thomas ve el hilo. Diana lo suelta de su dedo y sigue caminando. Ella se entera que fue Jean y lo golpea en la parte de atrás de la cabeza. Él se queja y soba su cabeza.
Al todos bajarse del autobús, Hange les da una asignación.
—El viernes de esta semana quiero que cada uno junto a su compañero que les tocó hoy traigan un resumen de la exhibición y cuál fue su Titán favorito
Thomas se le acerca a Diana y murmura.
—Yo tengo tu titán favorito
Diana le da un codazo en las costillas.
—¡Auch! No me refería a ese titán... —Se toca las costillas— ...sino al otro
Todos buscan sus pertenencias en los casilleros. Reiner aún tiene el hilo amarrado en su dedo. Al desamarrarlo Annie se acerca.
—El hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper
Annie sigue caminando. Reiner se queda confundido. En ese momento recibe una notificación en el celular, al abrir el mensaje ve que Jean le envió la foto de ambos durmiendo en el bus escolar. Él suspira triste.
Todos regresan a sus casas. Reiner va al hospital donde trabaja su mamá como enfermera para llevarle la cena. La encuentra en el área de récord médico.
—Me dijeron que estabas aquí, vine a traerte la cena
—Gracias cariño
—¿Ahora trabajas en esta área?
—Lo estaré por un tiempo, me encargaron verificar que los récords médicos de hace unos años se pasen electrónicamente
—Genial
—Amor ¿Puedes quedarte aquí vigilando en lo que llevo la comida a mi casillero?
—Claro que sí... Ve
Karina se va. Reiner está mirando lo que su mamá pasa a la computadora. Él se gira para ver donde guardan los récords viejos, sin querer con su mochila golpea unos récords sobre el escritorio y caen al suelo. Él se dobla a recoger cuando uno que cayó abierto ve el nombre Diana Ackerman Smith. Al abrirlo y leer por encima, ve que ella había sido hospitalizada por dos partos. Reiner se sorprende. Mira a todos lados y disimuladamente lo guarda en la mochila. Acomoda en el escritorio los demás. Al llegar su madre de regreso, él se despide y se va rápido a su casa.
Reiner en su habitación saca el récord y comienza a leer. Ve las fechas de los partos, ve su edad, la dirección donde vive confirmando que es la misma a la que él fue hace un tiempo a entregar unas pizzas y la misma a la que fue hace unos días.
—No puede ser ella, es demasiado mayor. Tal vez es su madre, pero tiene ambos apellidos igual. Además, Mikasa dijo que ella era huérfana... Maldición siento que me va a reventar la cabeza —Saca su celular y ve las fotos que había tomado en el museo. Aún sigue incrédulo— Todo esto es imposible... No puede ser real que hayamos reencarnado ¿Cómo y por qué?
Ve cada foto, hasta llegar a la de él y Diana como soldados de Mare. Recuerda que en el museo su nombre decía Diana Smith. Así que decide buscar por internet y encuentra una página de un área turística en Mare que es una antigua prisión amurallada la cual está dedicada en honor a Diana Smith, su libertadora. Al ver las fotos en la página de internet encuentra que es la misma Diana de las fotos en el museo. El siente dolor de cabeza.
—Si todo es cierto y tienes más edad de la que aparentas y en realidad vienes de otro tiempo ¿Serás un titán cambiante? ¿De igual manera que yo lo fui en esa vida pasada? —Saca de su mochila el hilo rojo y recuerda las palabras de Annie. Luego ve en el celular la foto de ambos durmiendo en el bus— Si en verdad nos conocimos en otra vida, ¿Que habrá pasado entre nosotros para que me odies tanto?
Al día siguiente Reiner está hablando con Armin, le pide que busque los récords electrónicos de Diana y Thomas, ya que el trabaja en la oficina del director. Armin acepta, también dijo que puede imprimir los documentos ya que tiene la clave de la página donde se sube la información.
Reiner va donde Bertholdt mientras mira a Diana y Thomas en los casilleros.
—Necesito acercarme a ella
—¿Estás loco? ¿Quieres morir?... ¿Por qué lo quieres hacer?
—Descubrí algo más y necesito tenerla cerca mío... La voy a invitar para ir hoy a mi casa, trataré de hacer amistad con ella
—Bueno, está bien si eso quieres, pero dudo que Thomas lo permita. Te va a matar, no ves que es más alto y fuerte que tú. Su papá sin conocernos nos lanzó un hacha, no quiero imaginar que podría hacer el hijo
—Lo haré de todas formas... Por eso quiero que me acompañes —Reiner camina—
—¿Reiner vas a hacerlo? ¿Aquí? ¿Ahora?
—Si, lo haré aquí y ahora mismo
Bertholdt pone resistencia, pero Reiner lo agarra del brazo. Reiner toma valor y camina con seguridad. Empuja algunos compañeros para quitarlos de en medio. Algunos lo ven y piensan que él va a buscar pelea. Ambos se acercan a Diana. Reiner se pone nervioso.
—Di... Diana —Le tiembla la voz—
Ella se gira y lo mira seriamente.
—¿Qué quieres?
—Recuerda que... la profesora Zoë nos envió una asignación, y quería saber si podíamos hacerlo en mi casa... me refiero a la asignación
Diana se queda confundida.
—Primero podemos ir a comer algo, como una cita pero no es una cita —Reiner lo dice nervioso—
Thomas se gira cara a cara.
—¿Disculpa?
Bertholdt le murmura nervioso a Reiner.
—Te lo dije que te iba a matar
Reiner se ríe nervioso.
—No, no lo tomes a mal es sólo para hacer la... la asignación —A Reiner le tiembla el cuerpo entero—
—Está bien Thomas —Le habla en la mente— Déjame hacerlo así sacamos más información que necesitamos
Como quieras
—Acepto ir contigo
—Pues nos vemos a las tres frente a la escuela —Reiner se va—
—¡Reiner! —Thomas lo llama en un tono serio—
Él se gira nervioso.
—Más vale que la respetes y la trates bien
—Claro que sí, capitán —Reiner sigue caminando— Ufff sobreviví
—Pensé que te iba a matar cuando dijiste cita
Ambos ríen nerviosos.
Son las tres de la tarde. Reiner espera a Diana a fuera de la escuela. Ambos se van juntos.
—Ya pedí algo de comer, espero que te guste
Diana se queda callada. Llegan caminando hasta la pizzería.
—Yo trabajo aquí los fines de semana y algunos días en la tarde, así que tengo descuento... Soy el repartidor
Diana no le habla. Le sirven la pizza a la mesa.
—Supongo que te gusta, a las chicas les gusta la pizza. Bueno, no te comparo como a las demás chicas, digo, ah olvídalo
Diana se queda pensativa y tiene una leve sonrisa. Reiner se emociona al verla sonreír.
—Al fin te hago sonreír
—No fue por ti, sino por la pizza
—Pero yo la pagué así que cuenta que fui yo
Diana lo mira con cara de aborrecimiento.
—¿Por qué ahora quieres acercarte a mí? —Ella le pregunta seriamente—
—Es sólo para la asignación, no tengo culpa que Zoë nos pusiera juntos... Además, no hay razón para que sigamos peleando sin motivos. Ya te pedí disculpas y he pagado mis errores... Sé que soy un tonto. Principalmente en la escuela… Por miedo a perder la popularidad me hago pasar por el chico rebelde y apuesto que a las chicas les gusta. Sin que nadie sepa que en realidad soy un idiota y cobarde. Por eso cuando tengo alguna novia no duran mucho tiempo conmigo —Se seca unas lágrimas que bajan por su mejilla— Tengo miedo de seguir fingiendo esta vida y termine lastimando a otros, no quiero ser una mala persona en el futuro
Diana siente lástima.
—Pues deja de ser un idiota y sé tú mismo... No creo que seas una mala persona. Aún eres joven y puedes cambiar
Reiner sonríe. Ambos siguen comiendo.
—¿Sucedió algo para que seas así? —Le pregunta Diana—
Reiner se queda pensativo y se entristece.
—Cuando tenía once años fui secuestrado de mi propia casa... Aunque no recuerdo que sucedió en la semana que desaparecí, pero de igual manera me dejó muchos traumas porqué si recuerdo cuando me secuestraron y cuando desperté en el hospital... Durante mucho tiempo mi mamá se hizo muy sobreprotectora... Llegué a una edad que ya no quise más su protección. Trataba de demostrarle a ella que me podía cuidar solo y que nunca iba a suceder lo mismo otra vez. Había chicos que me decían que me sucedió eso por flojo y tonto. Como mecanismo de defensa hice una especie de armadura en contra de las burlas y el miedo a ser lastimado. Por eso creé una versión de mi siendo el chico rudo de la escuela... Me metí tanto en ese rol que perdí el sentido a la realidad, solo lograba ser yo mismo en mi hogar
—Lamento mucho lo que te sucedió —Diana se queda pensativa—
Luego van a su casa. La mamá está preparándose para ir a trabajar. Diana entra y Reiner la presenta.
—Mamá ella es Diana, mi compañera de salón
—Mucho gusto señora —Diana le extiende la mano—
—Es un placer al fin conocerte, Reiner me ha hablado mucho de ti
Reiner mira a su madre y le hace señas para que se calle. Diana sonríe. Ambos se sientan en el comedor a hacer la asignación. La mamá de Reiner se va al trabajo y los deja solos.
—Ven, en mi habitación estaremos más cómodos, allá tengo mi computadora
Ambos suben. Diana al entrar se sorprende al ver tantos libros
—¿Eres un ratón de biblioteca? —Le pregunta asombrada—
—He estado haciendo un trabajo de investigación y necesitaba libros antiguos y los tomé prestados... Algunos son míos... Además, me gusta leer. En clase tengo buenas notas, aunque me da vergüenza admitirlo —Reiner saca sus lentes de la mochila y se los coloca— También me avergüenzo que me vean con ellos puestos
—Deberías ser más tú y olvidarte de lo que digan los demás —Diana ve que a Reiner le gusta coleccionar figuras y otras cosas más—
—Me gusta coleccionar, es mi afición. Por eso trabajo, primero para ayudar a mi mamá y con lo que sobra compro algunas cosas de colección
—Eres un friki, quien lo iba a imaginar... Igual que Mikael —Diana ve un cuadro en la pared con la portada de un periódico que dice "Secuestrador arrepentido o Ángel de la guarda"—
—Hay gente que dice que era un secuestrador, pero yo digo que fue mi ángel... Supe que los secuestradores los encontraron muertos y nunca se pudo determinar qué fue lo que sucedió... Esa persona me salvó la vida, quien sabe lo que me hubiese pasado... Si pudiera conocerle algún día le daría las gracias por darme otra oportunidad para vivir
Diana sonríe.
—Me alegro de que alguien se haya preocupado por ti... Estoy segura de que no fue la única persona que te ayudó ese día —Diana le toma la mano por un instante—
Reiner se sonroja. Ella se da cuenta y se aparta. Siguen haciendo la asignación por unas horas. Ya es muy de noche y no han terminado.
—Mañana lo podemos continuar en mi casa luego que salgamos de la escuela. Yo te llevo
—Me parece genial
Diana recoge sus cosas y baja. Reiner al abrir la puerta ve que hay un carro detenido al frente. Ve al papá de Thomas. Reiner lo saluda un poco asustado. Él lo mira serio.
—Te veo mañana —Diana se despide y se monta en el vehículo—
Se van. Ella mira a Thomas. Él se está riendo.
—¿Que?
—¿En serio tenías que venir así?
—Me gusta asustarlo un poco y ver su cara de tonto
—Eres cruel
—¿Ahora él te cae bien? Y hace unos días no querías ni verle la cara
—Sólo siento lástima por él. Tenías razón de que me excedí en subir aquella foto. Mientras estuve con él no dejaban de enviarle mensajes para burlarse —Diana se queda triste—
Al día siguiente, luego de terminar las clases, Diana espera a Reiner en su auto. Él se monta y mira maravillado el interior del carro. Ella tiene un auto musculoso.
—¿Este es tu auto? Casi no te he visto venir en el
—Si es mío
—Es muy bonito
—Gracias
Llegan a la casa y entran. Thomas no está.
—Ponte cómodo, iré a buscar mi ordenador portátil para continuar la asignación
—¿Y tus padres? Los de Thomas
—Están en un viaje —Diana se va—
Reiner se queda sorprendido con lo lujosa que es la casa. Diana regresa con el ordenador, se van al comedor a trabajar.
—Tienes una casa enorme y muy bonita
—El papá de... Thomas... es de bastante dinero
—Ya veo... Perdona la pregunta, pero Thomas y tu no son hermanos, ¿Entonces que son?
—Él es alguien muy especial para mí —Diana intenta cambiar la conversación— Ya casi es hora de cenar, ¿Quieres que prepare algo rápido?
—Yo lo hago si quieres, sé cocinar bastante bien... Continúa con la asignación mientras yo cocino
—Bien... En la nevera y en la alacena hay de todo. Puedes tomar lo que quieras
Él se levanta y va a la cocina. A los minutos Thomas llega en su motora. Reiner está cortando una carne y se pone nervioso. Thomas entra por la puerta del garaje y ve a Diana sentada en el comedor y a Reiner cortando algo. Él pone cara de serio y medio enojado. Se acerca a Diana y le da un beso en la frente. Luego va hasta Reiner, se le acerca. Él se pone nervioso y suda. Thomas agarra un cuchillo, lo pasa cerca de su cara y lo entierra en la carne. Reiner se asusta y da un brinco.
—Este cuchillo corta mejor
Thomas se va riendo. Diana no para de reírse en voz baja. Reiner suspira aliviado. Thomas cierra la puerta del sótano y sube hasta el cuarto a cambiarse la ropa. Al rato ya están cenando.
—Te quedó muy buena la comida, deberías estudiar cocina —Thomas termina de comer—
—Mi mamá me enseñó a cocinar desde niño
—Hizo bien en hacerlo —Diana sonríe—
Thomas se levanta.
—Bueno, es hora de irme, tengo un compromiso
—¿A dónde vas a esta hora?
—No puedo decirlo, es una sorpresa —Le da un beso en la frente a Diana y se va en su motora—
Al terminar la asignación Diana lleva a Reiner a su casa.
—Estos dos días los pasé genial contigo haciendo esta asignación. Deberíamos seguir juntos en la escuela, como amigos me refiero
—Acepto ser tu amiga —Diana le sonríe—
Reiner se emociona, se despide, se baja del auto y entra a la casa. Grita de emoción.
—¡Si!
Al día siguiente se reúne con Armin, Eren, Mikasa, Bertholdt y Marco en las gradas de la cancha de fútbol. Armin saca de su mochila unas copias con los documentos de Diana y Thomas.
—Se ven muy reales, pero hay algo que no me convence, todo es raro —Armin mira detenidamente los papeles—
—Ayer entré a su casa, sus padres no estaban allí porque supuestamente están de viaje, solamente ellos dos están viviendo solos
—¿Averiguaste el nombre de su papá? —Le pregunta Bertholdt—
—No, pero sé que es un hombre de dinero
—Los hijos mayores casi siempre se llaman igual a su padre, intentaré buscar algo por internet —Marco usa su celular—
Mientras los demás especulan Marco busca el nombre de Thomas Benton encuentra una página donde habla un poco de él.
—Hey encontré algo
Todos se acercan.
—El papá se llama igual, Thomas Joseph, y es inversionista en Paradis... Dice que él y su hijastro, Mikael Braun Ackerman trabajan juntos
—¿Mikael Braun Ackerman? —Reiner pregunta confundido—
—Cualquiera diría que es hijo tuyo y de Diana —Armin se ríe—
—¿Entonces hay más en la familia? —Pregunta Bertholdt—
—Tal vez sea algún familiar de Diana que también adoptaron. También está la niña que viste cuando entregaste la pizza —Habla Mikasa—
Reiner se queda confundido. Decide hacer una pregunta.
—¿Ustedes creen en la reencarnación?
Todos se sorprenden.
—¿Por qué lo dices? —Le pregunta Eren—
—¿No han sentido que ya han vivido, pero en otro tiempo?... Desde niño he tenido sueños raros y me he visto en otro lugar
—Yo igual he tenido sueños raros... En el museo sentí una sensación extraña cuando estuve parado frente a la figura del Titán de Ataque... Fue como una...
—Conexión —Eren y Reiner lo dicen a la vez—
—Si es cierto lo de la reencarnación, eso explicaría porque ellos son tan raros, como de otra época —Habla Armin—
—Para mí son como vampiros —Mikasa sonríe levemente—
—Creo que son algo más allá, para mí son titanes cambiantes —Reiner recuerda las fotos del museo—
—Imposible, hace años no hay evidencia de que hayan usuarios de algún poder titánico —Habla Bertholdt—
Reiner quiere mostrarles las fotos del museo pero decide no hacerlo. Les pregunta algo.
—¿Recuerdan el día en que me paralicé en la cafetería cuando comenzaron las clases?
—Si, parecías una estatua —Bertholdt se ríe un poco—
—Nunca les conté que tuve una visión extraña... Vi la escuela siendo atacada por titanes. Varios estudiantes murieron y otros se transformaron en titán. Había un caos en toda la ciudad... Todo eso lo sentí tan real. Nunca en mi vida me había sucedido algo así, ni en los sueños raros que he tenido
—Yo digo que nosotros vivimos en una falsa realidad que es controlada por personas de poder que nos quieren hacer creer que esta es la vida real y nos manipulan... Son pocas las personas que han estado despertando a la realidad y al parecer ustedes han sido elegidos —Armin mira a Reiner y Eren—
—Armin por favor, ya no empieces con tus teorías conspirativas —Eren se ríe— Es más probable que hayamos reencarnado en otro tiempo a estar bajo el control de unas personas de poder viviendo en una "falsa realidad"
—¿Y si ha ocurrido ambas cosas? —Pregunta Armin—
Todos se quedan pensativos. Suena el timbre y regresan a sus salones.
En la escuela Diana y Reiner se la pasan juntos. Ella le ayuda con las tareas y los exámenes. También se hace muy amiga de varios compañeros de clase, así sigue investigando, viendo sus memorias. Reiner y Diana tienen mucha confianza. Se visitan de vez en cuando a sus casas. Reiner en el equipo de fútbol fue tomando más ánimos y mejora en sus entrenamientos y partidos. Reiner decide ser él mismo en la escuela y no fingir ser quien no es. Su popularidad baja, pero a él no le importa. Jean se hace el chico popular junto a Thomas. El equipo de fútbol sigue invicto. Thomas estuvo unos días llegando muy tarde en la noche.
Llega la noche de talentos de estudiantes y profesores. Todos se reúnen en el teatro de la escuela, padres y estudiantes. Diana está sentada casi al frente junto a Thomas y Reiner. Ven cada espectáculo. Todos ríen con las actuaciones de varios estudiantes. Algunos cantan o tocan instrumentos de música, otros sólo bailan y algunos hacen monólogos. Diana va a participar en tocar un instrumento, ya es su turno. Se para en el escenario y comienza a tocar una flauta traversa. Todos se sorprenden al escuchar su melodía tan armoniosa y suave. Ella está tocando la canción de la libertad de Eldia
—Wow, Diana sí que tiene talento
—Shh, sólo escucha lo que está tocando
Reiner al prestar atención comienza a sentirse hipnotizado. Varias imágenes del pasado comienzan a pasar por su mente. Las personas que están en el lugar les sucede lo mismo. Diana y Thomas se cruzan miradas y sonríen, sus ojos están rojos. Al finalizar todos vuelven a la normalidad y nadie recuerda lo que vieron, sólo la melodía de la canción. Le aplauden fuertemente. Diana se regresa con Thomas y Reiner. Ambos la felicitan. Reiner aún no sale de su asombro. De pronto Thomas se levanta.
—Tengo que irme, ya casi es mi turno
—No me dijiste que ibas a participar
—Esa era la sorpresa —Thomas se va—
A los minutos anuncian una banda de rock.
—Los próximos en participar se componen de Thomas, el Capitán del equipo de fútbol; los profesores Hange y Mike, y el encargado de mantenimiento Levi. Juntos son la banda No Name
Todos gritan de emoción. Hange toca la guitarra eléctrica, Levi el bajo, Mike la batería y Thomas es quien canta. Todos tienen sus rostros cubiertos con vendas. Thomas tiene una chaqueta sin manga, y sin camisa por debajo. Al comenzar la música y Thomas empieza a cantar todos gritan emocionados escuchando su voz.
—Nunca imaginé que Thomas podía cantar tan bien —Reiner se sorprende—
—Mejor pregúntame que él no sabe hacer —Se queda mirando a Thomas mientras se muerde suavemente los labios y sonríe—
Thomas sigue cantando, la banda tocando y Levi haciendo coro. Diana se percata otra vez del fotógrafo del juego, está al lado de la puerta del backstage del teatro. Se queda mirándolo, pero esta vez ve a Erika a su lado, la chica que Thomas y Reiner salvaron, también ve a una persona adulta al lado de ellos pero no logra ver su rostro. Diana tiene el presentimiento de que la andan retratando de nuevo, pero esta vez con Reiner. Mientras Thomas canta él se rompe los botones de la chaqueta y baja del escenario dando un brinco. Todas las chicas comienzan a gritar emocionadas al verle su torso fornido. Diana no se da cuenta ya que está mirando fijamente a otro lado, Reiner se da cuenta que ella está distraída y también mira a la misma dirección. Al ella girarse ve a Thomas frente a ella, él le canta, agarra su mano y lo pone en sus abdominales. Las chicas gritan más fuerte. Diana se sonroja sorprendida. Reiner se siente incómodo viendo todo eso. Thomas regresa al escenario, da un brinco y sube, sigue cantando. Diana se levanta para ir al backstage. Ya finalizando la canción, sostienen la nota final por un rato y acaban. Todos se levantan, aplauden fuertemente y gritan. En ese momento Diana pierde de vista al fotógrafo y los demás. Cuando camina por el pasillo se encuentra a Thomas saliendo del escenario. Aún la gente grita su nombre y el de la banda.
—¿Te gustó? —Le pregunta Thomas muy emocionado—
—Estuvo magnífico... ¿Por qué no me dijiste que ibas a participar?
—Fue algo de no hace mucho, Hange descubrió que sabía cantar y me eligieron ya que Levi no podía mucho porque tenía la garganta afectada
Diana se queda mirando el final del pasillo.
—¿Sucede algo? Te noto extraña
—Creo que ando paranoica otra vez... Volví a ver el fotógrafo, pero esta vez al lado de Erika y alguien más. Algo se traen, lo sospecho
—A Erika aquel día no vi nada en sus memorias, no creo que sea sospechosa
Diana se regresa con Reiner. Hange, Levi y Mike van donde Thomas para darle las gracias por haberlos ayudado. Dan las premiaciones y No Name ganó como la mejor banda y Thomas como el mejor cantante.
En la cancha de la escuela hacen un pequeño compartir entre los profesores, alumnos y padres. Diana y Thomas están tratando de encontrar al fotógrafo. Diana lo ve y se le acerca, choca contra él. El chico se asusta, pero Diana no ve nada en sus memorias. Igual Thomas se acerca a Erika, pero tampoco ve nada. Al único que no encuentran es al adulto que Diana vió.
—No hay nada raro en ellos
—Maldición
—¿Qué hay de Reiner? Nunca me has dicho que viste en sus memorias
—Nunca lo he hecho
—Deberías... ¿Qué tal si él es el causante?... Aprovecha que está ahí
Diana lo ve hablando con Pieck, se acerca, disimuladamente toca a Reiner y decide chasquear los dedos ralentizando el tiempo. Ella ve sus memorias, no hay nada sospechoso, lo único que ve es a él descubriendo la verdad en el museo. Ella se sorprende.
—Reiner sospecha de nosotros
—Ves, algo tiene y debe saber más
—No hay nada más —Diana saca el celular de Reiner del bolsillo y lo desbloquea. Ve las fotos del museo. Se las muestra a Thomas—
—¿Que harás? ¿Borrarle la memoria?
—No, dejaré que sepa la verdad hasta donde él quiera llegar —Diana le coloca el celular en la mano—
Se van. Sin ellos darse cuenta el chico fotógrafo, Erika y el adulto se mueven entre la gente. Diana chasquea los dedos y el tiempo vuelve a la normalidad. Reiner al ver su celular en la mano se confunde. Mira a todos lados, pero no ve a Diana ni a Thomas. Decide irse de la cancha.
Mientras todos están compartiendo en la cancha. Diana y Thomas deciden irse a solas y se van a la piscina de la escuela donde no hay nadie.
—Deberíamos aprovechar el tiempo a solas y ya sabes —Thomas le guiña—
—Tu sólo piensas en eso
—No me refiero a eso, sino a nadar un rato... Mal pensada —Se quita la chaqueta y el pantalón, se lanza al agua—
Diana ríe y hace lo mismo. Ellos nadan un rato, se lanzan desde el trampolín. Reiner escondido los observa. Ve que ambos se coquetean el uno al otro. Ambos deciden irse y van a los vestidores a secarse y ponerse la ropa. Ambos se molestan entre sí y no se dejan vestir. Thomas se pone el pantalón y la chaqueta sin camisa, se peina, se recuesta en un casillero y mira a Diana. Ella al verlo se sonroja.
—Tommy, no me mires así por favor
—¿Que de malo tiene?
Diana lo vuelve a mirar.
—Te ves muy hermoso y sabes que soy muy débil a tu mirada —Ella lo mira con mucho amor—
Se acerca y lo abraza. Él se quita la chaqueta y pega a Diana a su cuerpo.
—Este lugar me recuerda aquel día que tuvimos relaciones en el gimnasio de Mare
—Es verdad... Desde aquella vez no pudimos parar de hacerlo —Diana ríe—
—¿Lo quieres recordar?... No hay nadie por aquí —Se muerde los labios—
Ambos se miran a los ojos y se besan con deseo. Después de varios minutos teniendo relaciones, de pronto sienten algo caer al suelo. Ambos se giran asustados y ven a Reiner parado observándolos. Él está sorprendido, había dejado caer su celular.
—¿Diana?
Ambos se separan. Thomas se cubre. Reiner agarra el celular.
—Perdón por que hayas tenido que ver esto
—No es lo que parece... Bueno si lo es —Thomas controla la risa—
—¿Por eso Thomas es especial? —Reiner lo dice molesto—
—Él es mi pareja de hace años, es complicado contarte ahora mismo
Reiner llora y se seca las lágrimas.
—Está bien... Otro día hablamos de esto, cuando estén vestidos
Diana lo mira, Reiner se tapa el pantalón con las manos y murmura.
—Tranquilo Reiner piensa en el fútbol
Thomas se da cuenta.
—¿Te gustó lo que viste? —Él se ríe—
—No —Lo dice nervioso—
—¿Cuánto rato estuviste observando? —Le pregunta Diana—
—Desde que estabas arrodillada mientras le... ¡No! No vi casi nada —Se pone sudoroso y pálido—
—¿Entonces por qué estás nervioso? —Le pregunta Thomas—
—No es lo mismo verlo en vídeo que en la realidad
—¿Nunca has...? —Le pregunta Diana cuando es interrumpida por Reiner—
—No —Él se avergüenza—
Diana y Thomas se miran y se ríen.
—No es gracioso, déjenme en paz —Reiner sale corriendo—
Diana y Thomas siguen riéndose. Ambos se visten rápido y se van.
Reiner llega corriendo a su casa. Su mamá se asusta al verlo. Él tira el celular a la cama y se mete a la ducha, la prende con agua fría. Aún sigue nervioso. Se mete debajo del agua. Respira profundo.
—Que envidia le tengo a Thomas. Diana es tan hermosa —Suspira triste— Maldición, no sé ni porqué pienso en ella. Jamás se va a fijar en mí como lo hace con él
Él no deja de pensar en lo que vió. Siente aún el mismo cosquilleo desde que salió de la escuela. Él suda frío aún debajo del agua. Baja su mano y recuesta su cabeza contra la pared. Respira rápido y profundo, se muerde el brazo. Unos minutos después se termina de bañar y sale a su cuarto. Se seca y se pone la ropa. Se acuesta en la cama pensando en Diana dándose cuenta de que está comenzando a enamorarse de ella. Luego se queda dormido.
Al día siguiente Reiner llega a la escuela, pero se mantiene apartado de Diana, se siente un poco triste. Ella lo encuentra solo en la biblioteca.
—Lamento tanto que anoche hayas tenido que ver eso
—No, no me molestó, digo, olvídalo —Sigue nervioso—
—No quiero que pienses que soy una cualquiera... Thomas ha sido mi pareja por muchos años. En decisiones difíciles que he tenido que tomar, él ha estado a mi lado apoyándome y dándome ánimos —Suspira— Hemos vivido tantas experiencias únicas, jamás me arrepiento de haberle dado una oportunidad. Por eso te dije aquel día que él era muy especial para mí... Lo amo demasiado, no sé qué sería de mí sin él —Llora—
Reiner la abraza. Ella se recuesta en su pecho. Él le acaricia el cabello.
—No sé por lo que has tenido que vivir, pero me alegro que tengas a alguien como Thomas a tu lado
Diana lo abraza fuerte.
—No tienes idea de lo especial que tú eres para mí —Sigue llorando— Ahora mismo eres mi mejor amigo
Reiner sonríe.
En la hora de almuerzo están sentados juntos. Reiner no deja de mirar con amor a Diana, ella no se da cuenta. Thomas se acerca y se sienta frente a ellos con la bandeja del almuerzo.
—Hola campeón, ¿No moriste anoche? —Thomas le pregunta a Reiner—
—Muy gracioso
Los tres se ríen en voz baja. Erika se acerca a Thomas.
—Hola, aún me siento agradecida por lo que aquella noche y decidí hacerte esta pulsera como regalo de agradecimiento —Le da una pulsera hecha a mano—
Thomas se la coloca.
—Gracias, la tendré puesta siempre
Erika se va.
—Esa chica está enamorada de ti —Diana se le queda mirando a Erika mientras se va—
—Yo también la salvé aquella noche y ni caso me hace —Reiner hace un gesto de negación—
—Ella podrá estar enamorada de mi, pero yo sólo tengo ojos para ti, mi hermosa Diana
Ella se sonroja. Reiner se pone triste y siente un poco de envidia. Diana se percata de lo que siente Reiner ya que, al estar tan cerca sentada a su lado, rozan un poco sus brazos y ella puede percibir sus sentimientos y ver sus memorias. De pronto un chico se acerca.
—Hey titán excéntrico, ¿Has podido devorar a alguien con tu tamaño?
El chico y algunos compañeros se ríen. Reiner se enoja. Thomas se levanta molesto y camina hasta los chicos, ellos se van corriendo. Diana siente lástima que aún sigan burlándose de él. Durante el día ella decide remendar el error de la foto que subió de él desnudo. Aprovecha luego del entrenamiento, ya que él se baña cuando no hay nadie. Vuelve y entra a los vestidores sin él darse cuenta. Cuanto se está poniendo la ropa interior ella chasquea los dedos. Él se paraliza, ella se acerca y le toma una foto semi desnudo. Se va y chasquea otra vez. Reiner mira a todos lados confundido.
Al día siguiente están todos en la cafetería. Reiner está sentado al lado de Diana y Thomas de frente. Igual en la mesa están Eren, Mikasa y Armin. Diana mira el reloj y el televisor varias veces. De pronto sale la foto de Reiner. Esta vez nadie se ríe sino que todos están sorprendidos. Reiner se sorprende al ver otra foto de él en los televisores. Thomas mira a Diana y la ve sonriendo. Algunos estudiantes comienzan a pitar. Algunas chicas gritan emocionadas. Se le acerca un compañero de salón.
—Felicidades Reiner, ya dejaste de ser un titán excéntrico de cinco metros a ser un Acorazado
El celular de Reiner comienza a sonar recibiendo llamadas y mensajes. Él no sabe si reírse o quedarse sorprendido. Durante el día se le acercan varias chicas a coquetearle. Al salir de la escuela Historia se cruza con él.
—Desde hace un tiempo me agrada ver el cambio que has dado. Ahora eres más sincero contigo mismo
—Ya no quiero ser el mismo idiota de antes... Perdona por no darte valor en aquel tiempo
—Aun podemos arreglar las cosas si quieres... ¿Qué tal si nos vemos el domingo en la tarde?
—Suena genial
Historia se va. Él se emociona y le escribe a Diana. Thomas evita tocarle el tema a ella, aunque se siente un poco molesto. Está sintiendo celos de que ella pase tanto tiempo con Reiner y verla tan feliz a su lado.
El domingo al mediodía Diana está en casa de Reiner ya que han acabado una asignación. Él se está duchando mientras ella juega en su televisor. Reiner sale tapándose con la toalla y va hasta su armario a buscar que ponerse. Diana al verlo se pone un poco nerviosa.
—No sé cómo ir vestido
—Ve semiformal... A nosotras nos gusta ver a los chicos bien vestidos, pero sin perder ese estilo juvenil —Diana se acerca al armario a buscarle ropa. Ella no encuentra nada apropiado para la ocasión. Se mira el reloj— Faltan dos horas, podemos ir al centro comercial y buscar algo... Vístete y vámonos
Reiner se quita la toalla frente a ella y se queda desnudo. Ella se sorprende y mira a otra parte.
—No tengo nada que no hayas visto antes... Yo sé que tu fuiste quien tomó la foto. No sé cómo te la ingenias para hacerlo —Él se coloca la ropa interior y el pantalón—
Diana está sudando frío mientras aún mira para el lado.
Van al centro comercial, llegan a una tienda de ropa de hombre. Reiner no sabe que escoger así que Diana lo hace por él. Reiner se prueba la ropa y sale del probador. Diana se sonroja al verlo tan elegante y semiformal a la vez.
—Me queda perfecto, ¿Como sabías mi tamaño?
—Tengo buen ojo para eso
—Pero no sé cómo pagaré por esto, es muy caro todo
—No te preocupes, será mi regalo
—Diana no tienes que hacerlo
El dueño se acerca.
—Me llevaré todo ahora —Diana además de la ropa, le compra zapatos y un reloj—
Están en el estacionamiento, Diana lo está peinando.
—¿Crees que ella me dé otra oportunidad
—Lo hará
Reiner mira una notificación en su celular, es de la cuenta de banco. Ve que le han depositado bastante dinero, proviene del celular y la cuenta de Diana.
—¿Por qué haces esto?
—Solo quiero ayudarte... Si quieres conquistarla de nuevo, la tienes que sorprender
—Me has dado demasiado
—No te preocupes —Diana saca de una gaveta, un perfume de Thomas. Le unta— Un hombre bien perfumado vale por mil. Créeme que a nosotras nos gusta —Diana saca otra cosa de la gaveta y se la echa en el bolsillo del pantalón—
—¿Y eso?
—Uno nunca sabe... Seguridad primero —Ella le guiña—
Reiner se ríe nervioso.
—Ya es hora de que te vayas —Diana le entrega las llaves de su carro—
—Diana pero...
—Llévala a dar una vuelta luego de comer
—¿Como vas a regresar a tu casa?
—Llamaré a Thomas para que me busque
—Gracias, no sé cómo pagarte todo esto
—No tienes que hacerlo —Diana lo abraza fuerte—
Reiner se sorprende ya que nunca le han dado un abrazo tan sincero como el de ella. Diana besa su frente.
—Si dan una vuelta en el auto y terminan entre besos y caricias haciendo otra cosa por favor no dejen nada sucio —Diana mira sus asientos limpios— Más bien no hagan nada dentro
Ambos se ríen. Reiner enciende el auto, mira a Diana, le agradece y se va. Diana lo ve irse y comienza a llorar. Ella se va a pies a su casa.
Thomas le extraña que Diana aún no llega, ya que es bastante tarde. Al ver su celular encuentra notificaciones del banco y ve que ella ha gastado bastante dinero en ropa y traspasó dinero de su cuenta a otra. Él se sorprende y se enoja un poco. Cuando mira por la ventana la ve llegando a pies. Ella sube al cuarto. Thomas la ve desanimada.
—¿Y tú auto?
—Se lo presté a Reiner
—¿Como que así sin más?
—Hoy tiene una cita con Historia, quise ayudarlo un poco
—¿Un poco? ¿Y todo ese dinero que gastaste?
—Disculpa —Diana se cambia la ropa—
—¿Por qué lo ayudas tanto?
—Yo lo estoy ayudando con la escuela y para que consiga a alguien
—Hace unas semanas lo odiabas y ahora te pasas sola con él. No recuerdas que él mismo te traicionó
—A Reiner nunca lo odié, sólo me dolía lo que me hizo. Lo traté mal sólo porque quería alejarlo de mi
—¿Segura?... ¿No te estás acercando ahora con otras intenciones al verlo tan diferente?
—¿Que intenciones? Yo no tengo nada con él, sólo somos amigos. Te dije que quiero que consiga a alguien y se aleje de mi
—Te he visto muy feliz a su lado
—Solo somos amigos. Puedes ver mis memorias y comprobarlo... No puedo creer que pienses eso de mí
—No sería la primera vez que lo haces
—¿Qué?... En serio estás sacando cosas del pasado —Diana se molesta— Thomas yo me casé contigo porque te amo, yo pude haber evitado que él desapareciera aquel día y no lo hice. Yo ahora mismo no siento nada por él, sólo cariño. Quiero ayudarlo a terminar la escuela y que pueda estudiar en la universidad, tenga su profesión y tenga una vida normal. Nada más... Me siento muy ofendida con lo que has dicho
—¿Que tal que me ocultes cosas?... ¿Crees que no me enteré de que lo habían secuestrado y un "Ángel de la guarda" lo rescató?... Yo sé que fuiste tu quien lo ayudó. Sé que aun tienes un vínculo con él aunque lo niegues delante mío... Diana, yo me he acercado a Reiner y lo he aceptado por ti, pero otra parte de mi aun lo detesta y no quiere saber nada de él y menos después de todo lo que me hizo. ¡¿Acaso olvidas que fue él quien ordenó me quitaran todo en el lugar de Tormento?! Quién me humillaba, me golpeaba y me trataba como basura... Aun así, lo he aceptado porque sé que ya no es el mismo idiota de antes. Pero tu... tus acercamientos con él me dejan mucho que pensar... ¿Aun lo amas? —Pregunta molesto—
Diana se sorprende, llora y se mete al baño, se encierra. Thomas trata de entrar, él se recuesta en la puerta.
—Diana lo lamento... No debí hablarte de esa manera —La escucha llorando. Él se siente mal y llora—
Mientras tanto Reiner e Historia salen de un restaurante. Dan una vuelta en el auto. Se detienen a ver las luces de la ciudad. Entre besos y caricias se van a la parte de atrás del auto. Ella se desviste un poco, él se abre el pantalón y baja la cremallera, la sienta sobre sus piernas. Se besan. Él acaricia su cuerpo. Historia le besa el pecho y cuello. Reiner se queda pensando en Diana, él se excita y gime.
—Diana
Historia se queda sorprendida y se detiene.
—¿Diana?
—Perdón no fue mi intención... Yo no he tenido nada con ella
—No te sientas mal, no estoy molesta —Ella se sienta al lado— Perdón por llevarte a hacer esto
—No te preocupes
—Yo sé que la amas, puedo verlo en tu mirada cuando estás con ella... Pedí salir contigo porqué la envidié un poco al verte tan feliz a su lado
—Diana y yo no tenemos nada. Ella está con Thomas
—¿Tu crees que no le gustas? Ella se muere por ti por más que intenta disimular. Soy chica y entre nosotras nos damos cuenta de las cosas. Todo esto que te dió fue tratando de no ilusionarte y alejarte, pero estoy segura de que te ama
—No creo que ella me vea más allá de ser su amigo
—Da tiempo y verás que tengo razón
Ambos se visten. Reiner lleva a Historia a su casa.
—Gracias por la cita, fue hermoso pasar un rato contigo —Historia le sonríe—
—De nada
—Podemos volver a ser amigos si quieres
—Claro que sí
Historia se va. Reiner llega a su casa y se estaciona al frente. Saca el celular y ve la foto del pasado de él y Diana, la que sacó en el museo. Él llora al pensar que en otra vida ambos estuvieron juntos, tal vez más de lo que él mismo se imagina.
Al día siguiente Diana está aún un poco molesta. Reiner llega y le devuelve las llaves del carro. Ella le susurra.
—Luego me cuentas como te fue
Reiner se sienta en su silla. Eren se le acerca.
—¿Reiner ese carro en el que viniste es el de Diana?
—Si, me lo prestó para una cita
Jean los escucha.
—¿Que te prestó su auto? Yo también lo quiero... ¿Diana me prestas tu auto? Te pago lo que sea —Jean le suplica—
—Mi carro no es un taxi
—Diana no seas mala, es sólo por un día
—No
Varios del salón le suplican por el auto.
—¿Si te pago con diez kilos de carne de la carnicería de mi papá? —Le pregunta Sasha—
Diana se queda pensando.
—Con ella si lo piensas —Jean lo dice molesto—
—Yo también te pagaría —Connie se une a la súplica—
—Está bien, tranquilos... Al único que no le cobraría sería a Eren, si promete llevar a Mikasa a dar una vuelta
—¿Que? —Eren se sonroja—
Mikasa también se sonroja y se tapa la cara. Los demás se ríen. Reiner cruza miradas con Historia y se sonríen. Thomas está un poco distraído y no conversa. Sin que nadie se dé cuenta él le saca el celular a Diana de la mochila. Lo desbloquea, busca la galería y encuentra la foto de Reiner desnudo. Él se molesta.
Al llegar a la clase de educación física Thomas habla con Diana a solas. Ella aún busca su celular, pero no lo encuentra. Él se lo da con la pantalla abierta en la foto. Ella se sorprende.
—Sabía que habías sido tu quien le tomó la foto... ¿Por qué aún la conservas?
—Perdón olvidé borrarla... No la tengo por otras intenciones —Ella borra la foto—
—Diana tu eres mi esposa y no está bien que hagas esto
—Lo siento, sólo quise remendar ese error que cometí aquella vez... Perdóname
—Yo te amo y nunca te haría algo así con una chica
—Lo sé —Diana se siente mal— Soy una tonta —Ella se va casi llorando—
En la hora de almuerzo Reiner busca a Diana para hablarle. Se van a solas en la parte de atrás de las gradas de la cancha de fútbol.
—¿Que sucedió en la cita?
—La pasamos espectacular. Casi tuvimos relaciones pero...
—¿Qué pasó?
—No seguimos... Decidimos ser sólo amigos
—¿Por qué?
—Ella se dió cuenta que amo a otra, pero no se enojó por eso
—¿Otra?
—Si, y creo que encontré a la chica que me complementa la vida
En ese momento Thomas va caminando y los ve hablando a solas, se esconde a observarlos, pero en el ángulo que está no ve bien a Diana, sólo la espalda de Reiner.
—¿Quién ese esa chica?
Reiner le agarra el rostro a Diana.
—Tú —Le va a dar un beso en la boca—
Thomas se sorprende, llora y se enoja.
Continuará...
(Volumen 6 Parte 1)
