Disclaimer:
Los personajes de esta historia y sus universos no me pertenecen en absoluto, esto lo escribo por entretenimiento y sin fines lucro.
Metroid: Originalmente perteneció a Gumpei Yokoi (DEP) y su equipo desarrollador en los primeros años hasta la época del SNES, Nintendo actualmente posee su licencia.
The Legend of Zelda: Le pertenece a Shigeru Miyamoto.
Super Smash Bros: Le pertenece a Masahiro Sakurai, creador original de Kirby y la saga de peleas de Smash Brothers.
Nota del autor:
Muy buenas, bienvenido o bienvenida una vez más a un capítulo de esta saga. Originalmente tenía planeado no continuarle por razones más que obvias, el anuncio de Metroid Prime 4 me hizo pensar que debía de dar una pausa a esta saga sin embargo, como Nintendo decidió comenzar de cero otra vez, dejar en pausa este fic ya no era una opción, esto tiene sus ventajas ya que puedo alargar la trama mediante el uso de flashback's y dar más importancia a los personajes secundarios, darles su propia historia como estoy haciendo con el fic: Negación luego aceptación.
Claro que es complicado darle continuación a un fic como este dado que lleva en pausa un largo rato, lleva parado desde el año pasado, concretamente desde Agosto. Puedo ver que algunos tienen en favoritos esta historia, sepan que no abandonaré este proyecto. Si quieren saber sobre mis otros fic's, lean mi perfil, ya he actualizado lo que sucede con los demás fic's y el por qué no le estoy dando continuación.
En fin, espero que les guste este capítulo, esperando que tengan un buena lectura, me dejo de tonteras y les dejo con el capítulo de hoy :v
Preparativos y camino a Ordon (POV Zelda) Capítulo 23
Horas antes, en algún lugar de Ikana, casa abandonada:
"Reina Zelda, hemos tenido que lidiar con el alcalde Bono. Por poco para los comercios del reino en busca de respuestas del héroe caído, afortunadamente le hemos dado cierto respiro al decir que fuiste por ayuda a la aldea de los Sheikah, de momento hemos conseguido que no paren las rutas de comercio. Alice me dio la idea de decirlo, espero que no le moleste que haya mencionado a los Sheikah, entiendo que de momento no son precisamente la ayuda que buscamos o que se mencione en actualmente pero dada las circunstancias nos vimos obligadas a dar una excusa rápida para que las cosas salieran bien"
"Sin embargo, los centinelas ya están en camino para buscarla reina Zelda, he disminuido el rumor de que Samus la tiene secuestrada, fue un malentendido de parte de Ilia, es comprensible dado que mantiene la esperanza de volver a ver a su prometido, no se preocupe reina Zelda, Alice y yo, no dijimos nada acerca de los héroes caídos, eso se mantiene en absoluto secreto, debo decir que también contamos con la ayuda de un joven consejero al cual usted le tiene confianza y que mantiene un ojo dentro del consejo, cuidándole las espaldas, sabrá que estos quieren entrevistar a Samus Aran, pensando, como siempre en beneficios propios, de momento no harán nada, solo han mandado a los centinelas con grandes bolsas de rupias para dar como recompensa aquellos que le den información de su paradero, cortesía del alcalde Bono"
"Alice y yo, estamos a la espera de nuevas instrucciones, mantendré mi postura como senescal de Hyrule, entiendo que soy como la tercera al mando, ya que la jefa y guardiana principal; Impa, sigue estando en la villa de los Sheikah, mi más profundas condolencias por Lince, el líder de los Sheikah, ignoraba que la amenaza fuera tan grave que puede afectar a todos los puntos del reino, nuevamente reina Zelda, Alice y yo, estamos a la espera de sus instrucciones, en el castillo todos están inquietos, saben que algo pasa pero no dicen nada para no propagar el miedo y la confusión aunque ya se corren rumores en la ciudadela de Hyrule, concretamente por el mercado, la gente está sospechando reina Zelda, saben que algo sucede pero están al margen de momento"
"Reina Zelda, sugiero que se muevan de donde están, si su plan funciona, los centinelas irán al valle olvidado, al pueblo fantasma donde eso los retrasaría el tiempo suficiente para que ustedes puedan salir del reino de Termina, mi reina, me temo que es todo el tiempo que le podemos dar Alice y yo, hemos ganado dos días de prorroga con el alcalde Bono, cuando terminen esos dos días, el regresará al castillo para conseguir respuestas, esperamos sus órdenes reina Zelda, que las Diosas los acompañen, Alice y yo, esperamos ansiosas su regreso con buenas noticias"
Así terminaba el pergamino de mi guardiana Lin, lo que me ha sacado de sorpresa, es su hermosa caligrafía, ella no escribe así a menos que algo le haya pasado, un momento que le haya sido gratificante de tal forma que su forma de escribir cambia drásticamente pero eso no es todo; "Alice y yo", ella no es el tipo de persona que se incluiría de en una oración, eso solo significaría que Alice, ha roto los muros que la propia Lin construyó para ella, recuerdo muy bien las palabras de Alice cuando ya llevaban tiempo de conocerse, ella mantenía oculta sus sentimientos respecto a Lin.
Inicio flashback
Estaba en la sala de trono, aburrida, siempre arreglando los problemas de los aldeanos de distintos reinos, manteniendo posturas diplomáticas con el reino de Termina que no me dejan en paz con el asunto del heredero al trono de Ikana, dicho heredero traería solución al reino, ya que, ciudad reloj era nada más el centro, un pueblo principal pero un reino sin rey o reina, eso era un problema y varios burócratas o consejeros llegaron al castillo de Hyrule pidiendo que yo fuera de momento, senescal de Termina, reina temporal hasta que se designara un rey legítimo, Dotour, ese idiota alcalde que a cada rato me manda pergaminos que me pide que le nombre el rey legítimo de Termina y que mandará a construir el gran castillo de Ikana donde gobernará hasta que su cuerpo no aguante. Menudo ególatra, egoísta de lo peor y solo quiere su prestigio de rey cuando el mismo ha metido la pata con su reino, no me quedó de otra que decirle que, de momento es un gobernante temporal pero que no está a cargo de todos los reinos conocidos de Termina, la gente de pico nevado está furiosa por eso y los Goron's tampoco son la excepción al igual que los Zora's de la gran bahía, me hacía enfadar y me ponía enferma de solo recordar esos problemas pero no tenía forma de encontrar al heredero legítimo de Termina.
.- Reina Zelda – Me dice Alice sacándome de mis pensamientos - ¿Qué ordena mi reina?
.- Perdón mi guardiana Alice – Le digo con una sonrisa, ella siempre es atenta con todos pero a la vez es seria, mucho tiempo ha pasado desde que ella pudo cerrar ese nefasto capítulo de su vida – Informe.
.- La guardiana Lin y yo hemos completado las misiones diplomáticas entorno al lago Hylia, se ha arreglado el asunto para la conexión con el valle de los Zora's, ellos están de acuerdo en hacer una ruta de comercio por el camino secreto dando inicio a una nueva ruta dirigido por Keaton, aprobado por el alcalde Bono.
.- Bien – Dije suspirando, odiaba ser reina pero tenía que velar por la seguridad de mi pueblo – Un informe bien claro y conciso como siempre Alice.
.- Gracias mi reina Zelda – Dijo Alice que se levantaba – Con su permiso, me retiro a hacer mis deberes de vigilancia.
.- Espera – Le digo, ella me voltea a ver y se inclina de nuevo a la espera de nuevas instrucciones - ¿Pudiste decirle a Lin?
.- No sé de qué me habla reina Zelda – Me responde sin mirarme a la cara pero veo su cara de vergüenza, adorable.
.- No hagas eso Alice – Le digo levantándome del trono – Te conozco, sientes algo hacia Lin, ¿no es así?
.- No puedo negarlo – Dijo Alice, ella siempre ha sido directa y no me puede mentirme, desde ese día que la adopté bajo mi cuidado siempre ha sido honesta conmigo – Pero me lo he callado, me sigo negando.
.- No deberías negar algo que te puede hacer feliz – Le digo fríamente, ella sabe que cuando digo las cosas de esta manera, es que voy muy en serio, ella levanta la mirada – Mucho tiempo te he estado observando Alice, noto como la miras, noto tu alegría cuando estás con ella, eres aventada y muy noble, eres capaz de sacrificar tu vida por ella, eres su protectora, su guardiana.
.- No diga eso mi reina – Me dice agachando la cabeza – Mi deber es protegerla a usted, no puedo permitirme sentimientos en mi trabajo.
.- ¿Cuántas noches has soñado con ella Alice? – Ella me mira asombrada, muestra su lado vergonzoso, ese lado que no suele mostrar cuando se ve arrinconada.
.- Reina – Dijo torpemente, realmente adorable, me encanta descubrirla de esta manera – No diga eso, ella me gusta, me atrae pero no puedo, está mal, está mal querer a alguien de mí mismo sexo.
.- No está mal – Le digo acercándome a ella, para mostrarle una sonrisa, ella me observa con sorpresa – No está mal tener estos sentimientos Alice, yo soy solo la reina de Hyrule y sus distintos puntos del reino, soy la máxima autoridad, es cierto, pero no puedo permitir que te cierres Alice, ella necesita saber que tienes estos sentimientos.
.- Ella pone muros – Dijo suspirando – Es difícil acercarse a ella, no se deja, refunfuña demasiado, no le agrada la idea de tener una compañera.
.- Créeme Alice – le digo volteando a mi trono para volver a sentarme – Que hay formas de romper esos muros, tú sabrás como, sé que lo harás y ella se verá indefensa, arrinconada y no le quedará de otra que aceptarlo.
.- Reina – Me responde asombrada y se levanta, me mira desafiante – Como puede hablar así de ella, su guardiana, su mano derecha.
.- ¿Ves? – Le digo volteándola a ver una sonrisa, ella se dio cuenta – Me es fácil llegar a tu corazón, te levantas para defenderla, es muestra clara de que la quieres y Lin, no es la excepción Alice, no te rindas, trata de llegar a su corazón.
.- Será difícil mi reina – Me dice suspirando pero me devuelve la sonrisa – Lo haré.
.- Esa es mi guardiana – Le digo sentándome en el trono, mirándola con evidente orgullo.
.- Mi reina – Me dice, yo la mira expectante a lo que me va a decir - ¿Usted busca a alguien como su amor?
.- No realmente Alice – Le respondo sin dudar – La mayoría de los hombres, ricos y nobles, se acercan solo por interés monetario, prestigio y renombre, buscan casarse para apoderarse de la corona del Rey y mandar a sus anchas, no tengo interés amoroso de momento menos con hombres que desean el poder, no piensan con la cabeza ni hablar de aquellos que solo desean una noche.
.- Y con el joven Link – Me dice mirándome con curiosidad, yo solo me echo a reír con esa ocurrencia, ella me mira con absoluta sorpresa.
.- No Alice – Le digo después de tanta risa – Es un amigo mío, es cierto que es probable que sea descendiente de la trifuerza del coraje, de ser así, se puede decir que estamos unidos pero es una maldición lo que nos une, además recientemente se ha comprometido con Ilia.
.- Entiendo – Me responde suspirando – Debe ser difícil ser reina.
.- No realmente – Le digo también suspirando y mostrando una mueca de fastidio – Pero es horrible y tedioso.
Fin flashback.
Ese día había descubierto los sentimientos de Alice por Lin, es una guardiana dura con un pasado espantoso, recuerdo que al ver esa aldea del infierno, estaba furiosa, no entendía como no pudimos ver lo que pasaba en ese punto del reino, estaba literalmente al pie del valle Gerudo, a unas cuantas millas de la entrada, se había formado esa aldea de los exiliados, disfrazado de tal manera que no nos molestamos en investigar, había rumores pero otros asuntos nos tenían ocupados pero yo no dejé de lado ese maldito lugar.
Vuelvo a mirar el pergamino, al ver la hermosa caligrafía de Lin, ella tenía sus maneras de escribir, tenía una caligrafía muy simple cuando tenía que reportar tonterías diplomáticas, asuntos de los burócratas del consejo de Hyrule e incluso de otros puntos del reino, no era una cosa que me sorprendiese la verdad pero a estas alturas, me asombra ver que nos han dado tiempo para poder escapar de este lugar que no es más que un valle olvidado, la casa abandonada que alguna vez perteneció a un loco que, por todos los medios hacía experimentos que terminó en desgracia.
.- Zelda – Me llama Midna que me saca de mis pensamientos, Samus también me miraba y Link estaba a la espera de lo que decía en el pergamino - ¿Qué dicen?
.- Nos han dado más tiempo – Dije con una sonrisa – Han tenido que lidiar con esos burócratas pero al parecer han evitado que cierren las rutas de comercio, es poco tiempo pero a mí me bastará con un par de horas para recuperarme por completo y poder usar el viento de Farore, así no tendremos que pasar por la frontera.
.- Esas son buenas noticias – Dijo Link recargándose en la pared – Tus guardianas hacen un espléndido trabajo, de verdad que están hechas de la una para la otra.
Sé que eso lo dijo en el sentido de que dos compañeras formaban un excelente equipo pero en mi mente ya podía encajar las piezas de rompecabezas; Alice, de alguna forma ha podido romper esos muros que Lin ha mantenido para ella, algo debió de haber pasado para que Lin comenzara a escribir de esta manera tan hermosa. Midna nota mi sonrisa maliciosa, lo percibe y me habla telepáticamente, odiaba esa habilidad suya y se me ha olvidado bloquear mi mente cuando hace eso, pero cuando me concentro en algo que me agrada, me olvido de todo lo demás.
.- Zelda – Me habla Midna de manera telepática – Sé que tú también cuentas con esta habilidad, esa manera de sonreír maliciosamente, ¿hay algo más cierto?
.- Nada en especial Midna – Le respondo mirándola con mis ojos, ella no se intimida, es una reina como es de esperar, me iguala – Parece ser que mi tonta guardiana Lin, ha podido soltar o mejor dicho, romper las murallas que tenía para Alice.
.- Así que, se han confesado – Me responde de manera alegre.
.- No realmente – Le respondo volteando a ver la ventana – Estoy segura que, quien dio el primer paso ha sido Alice.
.- Sí que conoces a tus guardianas – Me dice Midna cerrando sus ojos.
.- Las conozco demasiado bien Midna – La miro con una sonrisa – Las conozco desde el momento en que las mantuve bajo mi cuidado.
Es difícil olvidar las primeras veces que las entrené, cada una tenía sus propios problemas, esos días los recuerdo muy bien.
Inicio flashback POV Zelda (Con Lin y Alice)
La primera vez que la traje bajo mi cuidado luego de haberla descubierto en aquél momento en que esos ladrones interrumpieron en el templo del tiempo, a pesar de que el lugar es una réplica pero las gemas guardadas, no lo son, contienen magia muy poderosa y custodian el pedestal del tiempo, que no ha sido usada en mucho tiempo, el lugar original está en un bosque, dicho lugar estaba la espada maestra, no la primera, sino otra, a través del tiempo se han ido forjando diferentes espadas y héroes que han derrotado al mal denominado "Ganon", eso siempre seguirá así, es la maldición que tenemos cada uno de los que portamos la trifuerza.
Lin, en su momento, cuando estaba bajo mi cuidado, sabía que me iba a costar demasiado para tratar de cambiar sus hábitos, le tenía harta paciencia porque veía en ella un potencial tan grande, su inteligencia rebasaba los límites de las aspirantes de la academia de guardianas, ya que muchas no lograban pasar las duras pruebas y eran enviadas a otros sitios donde tendrían un rol menor o mayor dependiendo de su desempeño en el área pero Lin, pasaba cada una de las pruebas y antes de ello, tenía un hábito que le era difícil de dejar; Robar.
Es evidente que yo ya sabía de antemano que eso iba a suceder siempre por lo cual conté con la ayuda de Malon, fue una noche que la fui a visitar para que me entendiera la situación y pudiera trabajar con ella de manera estricta, Malon, no era cualquier Hyliana, a pesar de su corta edad, siendo tan joven, tiene una personalidad dura, casi maternal e estricta, era precisamente la educadora de la academia de guardianas, su rancho forma parte de la academia, una muy especial. Malon es una de las principales quienes enseñaba las especies de animales sobre todo los caballos pero en lo que más se destacaba era en corregir hábitos que no eran bien vistos en la sociedad como el hecho de robar, a Lin le venía como anillo al dedo.
.- Malon – Dije bajándome de mi corcel blanco, ella siempre admiró a mi caballo, se ponía contenta – Buenas noches, disculpa que venga un poco tarde, sé que deberías de estar dormida.
.- No pasa nada Zelda – Me dice con una sonrisa, ella era unos años menor que yo pero tiene una capacidad madurativa muy superior a cualquier muchacha de su edad y no por nada se ganó el título de maestra educadora y reina de los caballos – Seguro que tienes tus razones, ¿a qué debo esta visita inesperada?
.- Necesito tu ayuda con algo Malon – Le digo acercándome a acariciar a mi caballo.
.- ¿Qué será Zelda? – Me pregunta con curiosidad.
.- Tengo bajo mi mando a una joven – Le empiezo a decir, ella me mira expectante – Quiero que la eduques y le enseñes tu arte, educación y sanación.
.- Había escuchado algunas cosas Zelda – Me mira seria, casi con esa mirada maternal, ella siempre es así – Escuché que estás buscando a tus guardianas y me parece que has hallado a una, de una tribu de ladrones me parece.
.- No se te pasa nada por alto Malon – Dije soltando unas risillas – Necesito que me ayudes con ella, se llama Lin, pertenecía a un grupo de ladrones llamado "Los enmascarados", ella pertenece al último linaje de la aldea de antiguo Kasuto, es la única sobreviviente de dicha aldea.
.- Así que los rumores eran ciertos – Dice Malon acariciando mi caballo, ella no se sorprende, tiene esa habilidad tan extraña para saber las cosas de manera muy precisa – Una pueblerina de antiguo Kasuto, la última de su aldea, mi madre iba a esa aldea para comprar algunas cosas.
.- Sí – Le digo mirándola un tanto seria - ¿Me puedes ayudar?
.- No te negaría nada Zelda – Me responde con una sonrisa – Somos amigas desde hace tiempo, muchas veces rechacé ser tu guardiana principal.
.- No entenderé tu decisión Malon – Le respondo sin más.
.- No me agrada estar bajo presión de cosas políticas y misiones que conciernen al reino – Dijo bajando la mirada con cierta tristeza – Es demasiado para mí Zelda, por ello me uní a la academia universitaria de la realeza de Hyrule para ayudarte de alguna forma, ellos se sorprendieron de mi progreso tan rápido, era la mejor de mi clase.
.- Me alegra que lo hayas hecho – Le devuelvo la sonrisa.
.- Y bien, ¿Qué problema hay con Lin? – Me pregunta sin más.
.- Es una ladrona hecha y derecha – Le respondo mientras que esta me observa – Tiene todavía el hábito de robar.
.- Una muchachita rebelde – Responde Malon soltando unas risillas – Tráemela a primera hora Zelda y trabajaré con ella, seré muy estricta con ella.
.- No lo dudo – Le respondo mientras me doy la vuelta – Te la traeré por la mañana, te dejo a cargo de mi caballo Malon.
Como era de esperar, ella solo me responde con una sonrisa, nunca usó conmigo las formalidades, nunca me llamó princesa o futura reina, ella sabe que detestaba esas formalidades. Al día siguiente, llevé a Lin, ella me observaba con curiosidad cuando llegamos al rancho, estaba claro que no entendía bien la situación pero le había dicho que tuviese un poco de paciencia porque era una de las pruebas más duras con la que Lin tenía que lidiar en ese momento, cuando llegué con Malon, ella ya observaba con curiosidad a mi futura guardiana, me sonríe.
.- Bienvenidas, buenos días – Nos dice con una sonrisa.
.- Malon, buenos días – Le respondo de igual manera, Lin hace reverencia y dice lo mismo, ella tan solo le devuelve la sonrisa – Como te lo prometí, ella es Lin, te presento a Malon, ella va a ser una de tus educadoras, te va enseñar varias cosas importantes durante tu carrera.
.- Así será princesa Zelda – Me responde haciendo una reverencia – No le fallaré.
.- Sin embargo – Le respondo con cierta frialdad, ella se pone nerviosa – Todavía tienes un hábito horrible con el que debes lidiar.
.- Mis disculpas princesa Zelda – Dice Lin agachando la cabeza con cierta vergüenza – Sabrá que vengo de una tribu de ladrones, son hábitos difíciles de dejar.
.- Es por eso que trabajarás con ella para dejar esos hábitos – Le respondo ahora si con una sonrisa, ella se escandaliza.
.- La educadora Malon, ¿lo sabe? – Responde de manera muy nerviosa.
.- Si lo sé – Le responde esta vez Malon que la miraba de manera muy estricta, esa mirada de madre regañona, Lin solo puede hacer una reverencia.
.-No le fallaré – Dice sin más.
.- Ya veremos – Le responde Malon – Varias veces te pondré a prueba Lin, vamos a trabajar juntas para que dejes esos hábitos Lin, no puedes mantener eso, serás la futura guardiana de Zelda, seré muy estricta contigo, ya puedes dejármela Zelda, tienes trabajo que hacer.
.- Me retiro entonces Malon – Le respondo pero a la vez me fijo en Lin, ella me observa a la espera de mis instrucciones – No te confundas, sigo siendo tu maestra y guía, te dije que vendrían pruebas duras, esta es una que concierne sobre ti misma, sobre tu personalidad e hábitos que poseías antes de llegar a la ciudadela de Hyrule, que las Diosas te acompañen Lin.
.- No le fallaré mi maestra y princesa Zelda – Me dice haciendo una reverencia y se voltea a ver a Malon – Haré lo que deba de hacer para superar esta prueba, no tengo miedo.
.- No es el miedo con el que trabajaremos – Le responde Malon empezando su educación estricta – Trabajaremos en ti Lin, llevarás una vida tranquila aquí, sin embargo, yo te haré caer varias veces, voy a barrer el suelo contigo de tal forma que entiendas que debas dejar ese hábito, conozco la manera de hacer que cedas a tus deseos y si cedes, habrá castigo que lo sepas, conmigo, conocerás lo que es no tener misericordia, podré parecer muy amable, cariñosa, bondadosa, cosa que lo soy, pero a la vez, no lo soy tanto, espero que estés lista, Zelda también vendrá a supervisar.
Tan solo sonrío, Lin se sorprende por las instrucciones tan hostiles de Malon, ella siempre ha sido así, no solo con ella, con cada estudiante, muy pocas logran pasar con ella, no, de hecho es mucho menos que pocas, la mayoría no aguanta estar con ella por lo estricta que es, es meticulosa, detallista y sobre todo, se preocupa por el bienestar de cada una, cuando una falla, simplemente ella lo manda a diferentes puntos del reino para que adquieran experiencia y vuelven con ella con resultados positivos pero ya no son aptas para ser guardianas del castillo de Hyrule y futura guardiana de la reina Zelda, se van a otras áreas.
Día a día iba al rancho para ver el progreso de Lin, en los primeros días, mi futura guardiana la tuvo demasiado difícil, Malon, puso a propósito pequeñas esculturas talladas en oro, que era la representación del rancho y sus distintos puntos del reino, fue una de las cosas que dejó a la vista como cebo o presa fácil, como es de esperar, Lin sabía del valor que tenía la pequeña escultura pero pudo dominar su deseo de robar e lo ignoró por completo pero Malon no se conformaba solo con eso, sabía dónde picarle, donde derrumbarle sus muros, esas murallas en la cual Lin protege con tanto ahínco, Lin, como toda muchacha que haya crecido en la pobreza y que no tuvo de otra que robar, Malon, cuidadosamente dejó una pequeña caja llena de botellas pequeñas de leche en su casa cercana donde también Lin pasaba la noche, puede que no pareciera gran cosa pero Lin no creció en un rancho, no tuvo lujos de ese tipo, Malon había acertado con eso, mi guardiana literalmente se lo robó durante la noche y Malon, la había cachado, llegué en el día y la vi regañándola.
.- ¿Qué me tienes que decir Lin? – Le dice seriamente.
.- Mis disculpas maestra Malon – Dice Lin torpemente, es de verdad adorable – No pude controlar mi deseo.
.- ¿Por qué? – Pregunta sin más Malon, yo solo observaba.
.- No tuve estos lujos – Dice Lin todavía sin atreverse a mirarla – No viví en un rancho, fui ladrona y robaba cuanto podía junto a mi madre, no tuvimos comida ni bebidas de calidad, ver esa pequeña caja, de verdad, intenté controlar mi…
Malon sin más se acerca a ella para darle una bofetada, disciplina, como debía de ser, Lin tan solo podía mirar al piso, podía notar sus lágrimas salir, me dolía verla así pero tenía que mantener una postura impasible, yo también la miraba con severidad a pesar de que mi corazón sufría por ella.
.- No hay excusas Lin – Le dice Malon, ella podrá ser joven pero aprendió mucho de su madre, se puede decir que es una mujer muy adelantada a su tiempo, madura, optimista y a la vez realista, sabe muy bien de que va el mundo y siempre dice una opinión certera – La vida de ladrones es inexcusable, te dije que pondría a prueba tu hábito, pasaste la primera que era la escultura esculpida en oro puro y no la robaste, estabas empezando bien.
.- N-No me interesaba – Responde Lin sobándose la mejilla.
.- ¿Por qué? – Pregunta Malon.
.- No tenía motivos para robarla – Le responde sin más, sin atreverse a mirarla.
.- No se podría decir lo mismo de la pequeña caja con botellitas de leche – Dice Malon con severidad – Te seguiré poniendo a prueba, de mientras aplicaré tu castigo, a limpiar el rancho, empezarás con el molino, andando.
Lin tan solo pudo asentir la orden, no se atrevió a mirarme pero yo sentía pena por ella, me dolía verla así, Malon lo nota.
.- No me vengas con tristezas y piedad para ella Zelda – Me dice con severidad, ella también es estricta conmigo – Pronto serás reina, debes de ser dura con todos, no puedes mostrar piedad que no todos lo merecen, estoy siendo dura con Lin porque va a ser tu guardiana futura y ella tiene un talento innegable, haré que se le quite ese horrible hábito de robar.
.- A pesar de que eres joven – Le digo mirándola con una sonrisa pero a la vez seria – Eres estricta, aprendiste mucho de tu madre, hice bien en dejarla a tu cuidado, vendré a supervisar.
.- Esto también es una dura prueba para ti Zelda – Me dice que a la vez la volteo a ver con cara de sorpresa – No me vengas con esa cara, necesito poner a prueba tu corazón, no puedes tener un corazón de pollo, necesitas soportar los castigos que le impondré a Lin, que no serán los únicos castigos, necesitas dominar a tu corazón y mente, serás una muchacha seria, estricta pero tu corazón te domina y quieres ser piadosa con todos, no puedo permitir eso.
.- Malon – Digo asombrada de sus palabras.
.- No – Me dice sin más – Mañana sin falta, vienes, estoy segura de que ella cederá a sus hábitos esta noche.
Es extraño que ella, que es más joven que yo, me esté educando en ese sentido, mi guardiana Impa era severa conmigo en ese aspecto también pero se mostraba piadosa a veces, quizá porque les recordaba a mis padres pero Malon, no llegó a conocer a mis padres y aunque fuera así, no cambiaba su manera de pensar ni dirigirse a los demás, mostraba siempre su lado estricto y maternal, los cuidaba como si fuera uno de los suyos y cuando veía algo que estaba mal, siempre aplicaba castigo.
Lin, todavía tenía el hábito de robar, lo seguía haciendo esporádicamente, se resistía a las duras pruebas de Malon pero en esas ocasiones cedía, era tanta su tentación que Malon le aplicaba castigos más duros no solo en los cuidados del rancho, también le hacía hacer ejercicio, cosa que Malon hace para mantenerse en forma, vueltas alrededor del rancho también adentro en el corral de los caballos, ella le enseñó a tratar mejor a los caballos y cabalgar de forma apropiada, yo la veía con evidente orgullo a Lin, también fueron días difíciles para mí porque los castigos que le daba Malon a Lin a veces era demasiado, muchas veces me tenté de pedirle a Malon que no fuera tan dura pero me vería débil y me echaría la bronca, eso es lo que esperaba ella pero a diferencia de mi guardiana, yo si resistía la tentación, no cedía a la piedad o misericordia para ayudarla y Malon lo notaba con una sonrisa.
.- Has mejorado – Me dice mientras se tomaba una botellita de leche a la vez que observaba a Lin cuidar los caballos, darle los cuidados apropiados – Muchas veces noté que querías saltar en defensa de tu pequeña guardiana.
.- Me la pones difícil Malon – Dije suspirando que también observaba a Lin – Eres más dura con ella cada día.
.- Así tengo que ser – Dijo sin más observándola con una sonrisa – No me puedo permitir que una guardiana futura como ella tenga ese horrible hábito Zelda ni tampoco puedo permitir que tengas tanta piedad en tu corazón, serás reina y como tal, debes de ser dura con aquellos que en verdad lo merecen.
.- Hubieses sido la mejor de tu clase ¿sabías? – Dije mirándola con una sonrisa – La academia de guardianas ha querido reclutarte y en todas las rechazas.
.- Razones los sabes tan bien Zelda – Dijo mirándome seriamente – Prefiero cuidarte desde las sombras, aquí siempre tendrás un hogar, tu segundo hogar, yo estoy a tus órdenes Zelda.
.- Una guardiana sombra – Dije alzando una ceja – No lo había pensado así, gracias Malon, bueno, me disculpas, tengo que regresar al castillo, necesitan de mi presencia, como siempre.
Mis deberes como princesa tampoco es que fueran sencillos, siempre tenía que velar la seguridad del reino, iba a distintos lados, a la región de Latoan, Lanayru, Eldin entre otros sitios incluso yendo a la frontera entre Hyrule y Termina, algunas veces eran cuestiones diplomáticas en las cuales aprendía a manejar dichas situaciones, aprender de esos burócratas fue lo más aburrido de mi vida, yo crecí en un castillo, en Hyrule y a diferencia de otras niñas que la pasaron peor que yo, simplemente tenía todo a mi favor, veían mi talento y cuando supieron que yo era la portadora de la trifuerza de la sabiduría, se volvieron locos y me mandaban siempre con los Sheikah, ahí conocí a mi guardiana y nana, Impa que me veía con tristeza, me contó todo lo que sabe acerca de la trifuerza y su maldición, cuantas veces no desee ser una niña normal, tener la vida de Malon o de alguien similar.
Pero era sabido que yo, algún día tendría que tomar el trono de Hyrule, eso iba a llegar tarde o temprano, siempre fueron estrictas conmigo, metiéndome en toda clase de educación, arte, defensa personal, música y demás, no tenía tiempo para disfrutar de mi niñez, de mi infancia, no tuve muchas amigas, Malon fue de las primeras amigas que tuve, la única que no se dirige a mí de manera formal, mi guardiana Impa, muchas veces le dije que detestaba eso pero ella solo seguía la regla, odiaba las reglas y quería romperlas, odiaba ser dura con todos y quería ser piadosa pero mi vida no iba a ser así, Malon tiene razón en ese aspecto, no puedo mostrarme como alguien débil y ella justamente me enseña eso.
Pasaban los días, yo estaba caminando en el vestíbulo recibiendo atenciones de manera muy empalagosa, santas diosas, detestaba eso pero así eran las cosas en el castillo, soldados, la servidumbre, Impa devolviendo la sonrisa, yo solo podía mostrar mi frialdad, ese día regresaba de una misión diplomática de la región de Eldin que para mí fue uno de los días más aburridos de mi vida, estaban a punto de cerrar las puertas del vestíbulo cuando de repente oigo gritos de un niño, volteo a ver asombrada ante tal situación, vi al niño en ropas sucias es más, ni siquiera tenía completo una manga pero gritaba con desesperación que fuéramos al pie del valle Gerudo, que había una aldea de marginados y que rescatáramos a una niña de nombre "Alice" luego de que terminó su griterío, se desplomó, nadie se movía pero yo sí me moví, fui con el niño para ver su estado.
.- Todavía está vivo – Dije mientras que la servidumbre cuchicheaba tonterías, empiezo a gritar – Está vivo, llévenlo al área de enfermería, Impa, convoca a los soldados, iremos a ese valle, no ignoraré los deseos de este niño.
.- Pero mi dama – Dijo una servidumbre que miraba con evidente asco al niño – Le creerá a un plebeyo, esto parece un…
.- Escúchame – Dije agarrándola de su traje de mucama y mirándola con frialdad, mi mano derecha brillaba la insignia de la trifuerza, me miraban aterrados – Como menciones esa palabra, asco es el que me das tú, yo a este niño le creo, puedo sentir su deseo, puedo sentir su corazón, que no miente, llegó hasta aquí, quien sabe cómo, pero llegó pidiendo por ayuda y yo no le voy a negar esa ayuda además de que llevamos tiempo tratando de dar con una banda de secuestradores que raptan a niños y niñas de diferentes regiones, probablemente este niño sea una de sus víctimas, no voy a permitir que algo como esto, pase desapercibido, ahora mueve tu asqueroso trasero para atender a este niño, llévalo a la enfermería o de verdad me vas a conocer.
Todos me miraban aterrados pero Impa no, varios soldados me miraban con evidente orgullo, los volví a mirar.
.- A que están esperando – Grité con furia - ¿Una invitación formal?, muévanse estúpidos.
Ellos se movieron haciendo una reverencia, Impa agarró al niño y se lo encargó a una de las servidumbre para llevarlo a la enfermería, le dio los primeros auxilios pero nos estábamos preparando para irnos, ese día era muy temprano, ignoraba como ese niño habrá escapado de esa aldea, llegando a tal grado de arriesgar su condición física, no se veía en buenas condiciones, era un niño que se notaba que era de una aldea de pobres, que no tenían lujos pero eso no me importaba, podía sentir su corazón, en su mente vi desesperación, ahí comprendí un poco más mis poderes, podía meterme a la mente de las demás personas y ver sus recuerdos, en ella vi la aldea y no me agradó, me enfadó, todo este tiempo estuvieron ocultos en ese valle, así que tenía que apresurar mis pasos, tenía que rescatar a su amiga "Alice" a como diera lugar, los consejeros quisieron detenerme bajo la excusa de que tenía pendientes.
.- Al demonio – Les dije, ellos me miraban asombrados mientras me subía a mi caballo y les mostraba mi insignia de la trifuerza – Eso puede esperar, si esos burócratas me quieren enseñar planes de justicia política y demás tonterías, no gracias, tengo una misión que cumplir, es también uno de mis deberes como princesa, no, más bien, como guerrera Sheikah, velo la seguridad de mi pueblo, de mi gente, no de un estúpido consejo con sus burócratas que no hacen más que estar todo el día en una mesa discutiendo tonterías y chorradas.
.- Pero tenemos que protegerla mi princesa – Dijo uno de los consejeros alarmado de verme y poniéndose en mi camino, valiente debo decirlo pero este tenía una personalidad ególatra y era un idiota, me caía gordo su forma de ser – Es usted la futura reina de Hyrule, deje que los soldados hagan su trabajo, usted debe de quedarse aquí, por favor, hágame caso, deje que los soldados vayan a rescatar a esos plebeyos salvajes.
.- Quítate de mi camino - Dije con frialdad al mirarle e escuchar esas palabras, este se sorprende – Te quitas o te partiré en dos y poco me va a importar lo que te pase después.
Él se sorprende todavía más, uno de los soldados quien me escuchó, le agarró y le dijo:
.- Señor muévase – Dijo gritándole y apartándolo de mi vista - ¿Acaso quiere sufrir la furia de la princesa Zelda?, yo la estaré protegiendo, con mi vida o con mi muerte pero no nos estorbes.
Debo de estar agradecida por tener soldados así, el quitó de mi camino al consejero, este me amenazó con acusarme con los demás por ser tan imprudente, al demonio con ellos, nunca me interesó formar parte de ningún lugar, ni del consejo de los Sheikah ni la cámara del consejo real de Hyrule, este era de las pocas situaciones en donde podía realizar cosas que estaban a mi alcance, rescatar y velar por la seguridad de mi reino, es lo que hace una reina futura. Impa me alcanzaba pero no me decía nada, observaba su sonrisa, los soldados marchaban conmigo a toda velocidad posible.
Nos era muy difícil tratar de localizar el lugar que dijo el niño, el valle Gerudo tiene muchas entradas, tuve que dividir a mis soldados para que pudieran explorar cada entrada, las horas pasaban y ya se iba haciendo de noche, pasaban un par de horas pero mi desesperación por encontrar esa aldea era tal que trataba de explorar cada paso yo sola, recordé que había una entrada que parecía ser oculta pero que a la vez no, era como si fueras hacia una acantilado.
.- "A los pies" – Pensé recordando esas palabras y cuando me di cuenta grité – Ya sé por dónde, síganme.
Me siguieron sin dudar de lo demás, aumentaba la velocidad de mi caballo con mi magia, ninguno me podía igualar, Impa trataba pero a mí me interesaba rescatar a la amiga de ese niño y de su gente, podíamos observar ya que un grupo de monstruos de la noche, Stalfos, Goblin's se dirigían a un pueblo en llamas, esa debía de ser.
.- Tierra de los exiliados – Dije escupiendo con rabia – Estaban aquí todo este tiempo, maldita sea, muévanse y rescaten a cuanto puedan y maten a esos monstruos.
Los soldados se dirigían rápidamente hacia la aldea, yo también me dirigía hacia la aldea de no ser porque vi algo que me dejó helada, una niña que escapaba hacia la dirección de una de las villas de los Sheikah, un camino que conectaba del valle Gerudo hacia uno de los lugares más escabrosos del reino, a esa niña le perseguía un hombre cuyo ropaje era de lo más atroz, no tenía un buen aspecto, estaba herido pero podía ver en sus ojos que quería a la niña y no de buena forma, me dirigí hacia ellos a toda velocidad.
.- Princesa Zelda – Me dice Impa gritándome pero yo no la escuchaba.
.- Ve a esa aldea Impa y rescata a sobrevivientes – Le digo sin más – Vi a la niña, la está persiguiendo un hombre, ve a la aldea, estaré bien, es una orden.
Ella me obedeció, yo fui a rescatar a esa niña, tenía que darme prisa porque la situación podía irse a peor, solo pensaba en ese niño que quería que rescatáramos a su amiga, rogaba a las Diosas que fuera esa niña la que el hombre perseguía, podía notar sus deseos asquerosos de tocar a esa pobre inocente, cada vez agarraba más rabia, furia y mi caballo lo sentía por lo cual aumentaba la velocidad sin importar lo que le pasara. Veía con horror que la niña se caía y el hombre le alcanzó, estaba a punto de hacer su fechoría cuando saqué mi arco con mis flechas especiales, tiré una flecha y con astuta precisión le di en la espalda, la flecha saldría por su pecho, cuando llegué este me voltea a ver, apariencia grotesca, ropas en mal estado e olía mal, supuse en ese momento, que ese cerdo era el líder de esa aldea.
.- Tú – Me dice asombrado, le tiro otra flecha al pecho sin dudar de lo demás.
.- Quita tus asquerosas manos de esa niña, cerdo – Le digo con frialdad y chasquee mis dedos incendiando las flechas, este se quemó vivo quedando calcinado completamente.
La niña me observaba atónita, le pregunté si estaba bien con una voz suave sin mostrar una sonrisa, veía su apariencia, no era una niña normal, eso me sorprendió, cabello lacio hasta la cintura, ojos muy negros como laca recién pulida, su rostro parecía de porcelana que estaba manchada, podía ver el miedo en sus ojos, cosa normal, ha tenido que pasar por un infierno, le pregunto sobre su origen y me responde que su madre, vivía en la aldea pero que su verdadero origen venía de otro lugar, sus padres eran de Nabooru, eso encajaba perfectamente, solo en esa aldea, la de Ruto y la ciudadela de Hyrule hay niñas que están desarrolladas, muy desarrolladas por lo que no era sorpresa después de todo, le pregunto su nombre a lo cual me responde "Alice", así que era este la niña que mencionó aquél niño.
Le pregunto si tiene hambre, me responde que sí, me bajo de mi caballo para sacar un pan que me dio la servidumbre, estaba recién horneado y aun se podía percibir el olor, saqué también una botellita de leche, cortesía de Malon, cuando me acerqué a dársela, esta con una impresionante furia y ansiedad, me las quita de las manos, ella come como salvaje y toma la botella como puede, no me sorprende, a pesar de su lenguaje tan perfecto, todavía tiene actitudes de salvaje pero no era una niña normal, de eso podía estar segura, en sus ojos, notaba el potencial que tenía escondido, supe en ese momento, que había encontrado a mi segunda guardiana.
En situaciones como esta, el protocolo dicta que debía de entregárselo a los padres biológicos pero estos la abandonaron, me daba asco y repugnancia ese tipo de cobardía y decidí ignorar el protocolo e adoptarla bajo mi cuidado, tenía que hacerla mi guardiana, le digo mi propuesta, ella me dice que es una mera plebeya y que no se vería bien, justo como aquellas palabras que dijo Lin, adorable pero a mí no me importaban los estratos sociales, la subí a mi caballo, fuimos a la aldea marginada, es tal como era de esperar, ningún sobreviviente, el soldado me indicó una casa, Alice dijo que esa casa era de Lindis, su madre adoptiva, cuando entramos, lo que vi, me dejó impresionada, todo en completo orden, libros en una pequeña estantería improvisada, ropas bien acomodadas, lo que parecían ser camas, estaban bien hechas y listas para usarse, Lindis no debía de ser una madre ordinaria, era más que eso, le dije a Alice que recogiera sus cosas y que dejara sus ropajes que ya no lo iba a necesitar, ella acató la orden, hice de esa casa una tumba honorifica, en honor a Lindis, que para mí, es la verdadera madre de Alice.
Fuimos de regreso al castillo de Hyrule, la gente nos alababa, nos llenaban de elogios por rescatar a una niña, otros miraban hacia la puerta y dejaban flores en honor a los caídos de aquella aldea, Impa se acerca.
.- Mi princesa – Me dice, yo la volteo a ver – Buen trabajo, estoy orgullosa de ti, ha sido imprudente pero aun así, algo salió bien.
.- Si – Le digo mientras observo a la niña, esta se queda maravillada ante la gente, debe de ser la primera vez que ve una aldea llena de vida – Cuida al niño Impa, ya veremos qué hacemos con él.
.- Como ordene princesa Zelda – Me dice pero a la vez mira a la muchacha – La cuidará ¿verdad?
.- Estará bajo mi mando Impa – Dije sin más – Será mi segunda guardiana, algo tiene esta niña.
Ella no dijo nada más, llegué al castillo, el rey, felicitándome por el trabajo, parece ser que mandaron al rey para que me regañara pero este no le importaba mucho realmente, siempre iba a la cueva Dodongo pero no significaba que fuese flexible, era un rey estricto y me conocía, era amigo de mis padres y senescal de Hyrule, él ya sabe que yo voy ocupar el trono de Hyrule algún día, llevo a Alice a una de las habitaciones, mandé a sacar ropa especial, ella me miraba sorprendida, lo primero que hice, fue ayudarla a bañarse, ella se mostraba avergonzada pero no pasaba nada, es en verdad una niña muy hermosa, una vez que terminé con sus deberes de higiene, la servidumbre, la misma mucama quien se atrevió a contradecirme, se mostraba avergonzada.
.- Aquí está la ropa que pidió mi princesa – Dijo agachando la cabeza avergonzada – Tendrá mi renuncia por la mañana.
.- Qué dices – Le respondo con una sonrisa pero a la vez con seriedad – Somos seres vivos, humanos, nada nos hace especial, solo ten cuidado de escoger tus palabras, ya puedes regresar a tus deberes.
Ella solo me agradece, yo me ocupaba de Alice, le dije que se pusiera la ropa, ella no estaba acostumbrada a ropas de la realeza pero la que tenía puesta, era un simple pijama para dormir, elegante.
.- Por hoy, dormirás en mi castillo – Dije acercándome a ella, se sonroja y mira la cama tan suave – Necesito que recobres tus fuerzas, duerme todo lo que puedas hasta mañana, yo me ocuparé de tus cuidados, lo principal, será corregir tus hábitos durante la comida, no puedes seguir así, lo próximo será inscribirte en la academia de guardianas pero antes de eso, te llevaré con una amiga mía muy especial, mañana te unirás a una academia especial, vendrán pruebas duras Alice, por ahora, descansa, realmente lo mereces.
Salí de la habitación y di la orden de que no la molestaran bajo ninguna circunstancia, puse a soldados a vigilar la puerta, tenían la orden de golpear a quien se atreviera entrar sin importar quien fuera. Caminaba por los pasillos y el mismo consejero idiota que quiso impedir mi salida, me convoca a una reunión y me pide que le acompañase, con una mueca de fastidio, no me quedaba de otra que obedecer. Así que fui y entré a una de las salas de reuniones, ellos ya me estaban esperando, el mismo consejero tonto dice sus palabras ante el consejo.
.- Ya está aquí – Dice con una voz viva, si supieran que se acobardó ante mí – La reunión es por juzgar la imprudencia de la princesa Zelda de ir a rescatar a salvajes y encima trae a una plebeya en este castillo, en estos momentos duerme en una de las recamaras principales, esto no se debe consentir, mi consejo para estos casos, hay que ser severos con la princesa, la plebeya quedará a cuidados de una aldeana de la ciudadela, usted sabe que no debe de hacer estas cosas, una vez lo permitimos pero ya una segunda vez, no se consiente.
Realmente me ponía furiosa escuchar sus asquerosas palabras, se sentía triunfante aquel cabeza de alcornoque, iba a gritarle en su cara todo, ya no me importaba si me desterraban, quería matar a ese desgraciado pero una voz del consejo, me asombró, más bien parecía sonar un tanto avergonzado pero sonaba también con seriedad.
.- Este consejo no aprueba su petición consejero segundo – Dijo una de las voces, el propio consejero lo miraba asombrado – Verá, llevábamos tiempo tratando de localizar a una banda de secuestradores que, en efecto, eran ellos, según las investigaciones preliminares, el líder de esa aldea, era uno de los más buscados en el reino, tiene orden de captura en distintos puntos del reino sobre todo en la región de Eldin y Lanayru, tiene una larga lista de crímenes en su haber, secuestraba a niñas y niños por igual, obligaba a los adultos a vivir una vida de salvaje, a cazar con lo que tuvieran en mano, los niños, niñas y mujeres eran vendidos como mercancía, usados también como carnadas para sus cacerías y algunos eran esclavos sexuales, según los informes de la guardiana Impa, la princesa acabó con ese miserable y trajo consigo una sobreviviente, me duele el corazón de que no haya más personas rescatadas, ya que todos murieron pero esto es lo que hay, buen trabajo princesa Zelda, hemos acabado con una amenaza que llevábamos tiempo queriendo acabar.
.- Pero que es esto consejo – Dice el consejero gritando, mirándolos de uno en uno, yo solo veía con una sonrisa, me aguantaba la risa – Saben que ella trajo a una plebeya, el castillo no es un hotel y no es la primera vez que lo hace, no podemos consentir estos actos, no niego que hayan hecho un buen trabajo capturando…
.- Haga el favor de callarse, segundo – Dice otro consejero que se levantaba de la silla y lo miraba fijamente – Nosotros somos solo consejeros del rey, somos el senado de los reinos, velamos que las leyes se cumplan en cada región, la princesa Zelda tiene bajo su cuidado a Lin, quien ha tenido progresos realmente muy grandes, supera con creces a cualquier alumna de la academia e imagino que esa niña que ha rescatado la princesa Zelda, tendrá el mismo potencial, yo lo apruebo de buen grado, este es el castillo de Hyrule, un lugar donde acoge a su gente y lo protege, ese es nuestro código consejero, el castillo está como una insignia de paz, un lugar que les da seguridad a nuestra gente, que tú quieras fama y gloria, eso ya es otra cosa, si tu buscabas eso, entonces este no es tu lugar, el senado y la política no sirven para eso, somos guardianes de la paz, no deseamos la fama o fortuna, protegemos a todos sin importar la raza o especie, no se olvide de eso consejero segundo.
.- Esto es inaudito consejo, saben que hay reglas a seguir – Dijo con rabia, yo solo observaba sin decir algo, con una sonrisa y se me ocurrió algo.
.- Consejo – Dije ignorando al idiota este que seguía refunfuñando, ellos me miraban – Hay un niño que está en la enfermería, es un sobreviviente de dicha aldea de los exiliados, ¿no habrá entre los soldados de la guardia real que lo quiera adoptar?, yo no puedo cuidarlo, ya tengo a dos bajo mi mando.
.- Buena decisión – Dijo uno que se levantaba, era un anciano canoso, bonachón pero que tenía una voz severa – Mi hijo pertenece a la guardia real y está destinado a proteger la villa Kakariko, ya le dieron las órdenes, le pediré que le haga una visita a ese niño y que lo adopte bajo su cuidado, seguro que hará un buen trabajo.
.- Solo una cosa más – Dije, el otro idiota todavía con cara de sorpresa, de no creérselo, me estaba muriendo de la risa por dentro – El niño tiene actitudes de salvaje, no tiene modales a la hora de comer, así que, les pido paciencia.
.- No se preocupe por eso princesa – Dijo uno de los consejeros – En la villa Kakariko, en la aldea está Anju, le enseñará modales a la hora de comer, es una grandiosa maestra, entrenada por la mismísima Malon, se sabe que en la villa Kakariko hay una academia especial, dirigido por Anju, es la segunda de Malon.
.- Basta – Dijo aquél idiota que soltaba uno que otro grito, estaba en verdad enfadado, yo solo disfrutaba de eso, disfrutaba de su impotencia – Basta de estas chorradas, debe de haber un castigo para la princesa Zelda, tengan un poco de sentido común, están consintiendo esto, no se está tomando en serio nuestras leyes y reglas, una reina futura no debe de tener actitudes imprudentes.
.- Ah si – Dijo el anciano canoso que lo miraba con frialdad, que cruzaba sus manos – Qué tal un castigo para usted.
.- ¿Qué? – Dijo asombrado, yo también estaba un tanto confusa pero es el senado, algo deben de haber descubierto sobre el segundo consejero - ¿Qué quieren decir con eso?
.- Si, no suena mal – Dijo otro rascándose la cabeza y mirando con mala hostia al consejero – Verá segundo consejero, hemos observado sus actividades que nos parecían muy sospechosas, mandamos a un centinela que lo siguiera e investigara todos sus movimientos, los resultados son interesantes, parece ser que ha estado robando rupias doradas cuyo valor asciende entre doscientos y trescientos rupias, ha estado desfalcando dinero entre la gente, nos sorprendió la cantidad que usted ha estado robando pero entendimos que usaba sus influencias, cobrando de más en los puestos comerciantes en el mercado de Hyrule, algunos de ellos estaban a punto de cerrar sus negocios e irse a otras regiones, pues no tenían la capital para seguir costeando la renta, también en distintos puntos del reino, ha estado cobrando a mercaderes para pasar en determinados caminos pero sobre todo, mostrando una firma falsa de la princesa Zelda, ignoro como usted posee la firma de Zelda, nos hemos enterado que en Lanayru, concretamente en Mido, que ha estado acosando a diferentes familias para cobrarles absurdas deudas.
.- Qué – Dije esta vez sorprendida, lo miré con rabia, con frialdad, sabía que ese bastardo no era de fiar, este estaba nervioso – Tú, maldito desgraciado, ¿has estado abusando de tu poder?, había escuchado los rumores de que yo, he estado aumentando impuestos y rentas, me ha llegado a visitar gente de la aldea portuaria de Mido a preguntarme por qué he subido de precio ciertas cosas, por supuesto que no es verdad, tuve que ir yo misma a desmentir dicho rumor y calmar a mi gente, ese día, no estaban contentos, querían explicaciones, la zona portuaria se negaba a vender sus productos a diferentes puntos del reino, me costó convencerlos de que no había aumentos, no autoricé nada, otro poco y se habría desatado una crisis económica, una guerra comercial entre todos los puntos del reino de Hyrule, Lanayru, Eldin, Latoan, Farone, Pico nevado entre otras regiones, tuve que convocar una reunión de emergencia, por poco provocas un desequilibrio en la economía por tu codicia.
.- No tienen pruebas, esto es acusarme en falso – Dijo nervioso aquél consejero, ya me tenía harta.
.- Basta – Dije mirándolo fríamente y mi insignia de la trifuerza brillaba, se la mostré, este retrocedió – Recientemente descubrí uno de mis poderes, la sabiduría que vive en mí corazón, con solo tocarte sabré si me mientes o no, si nada temes, nada debes.
.- Ya la ha escuchado – Dijo otro consejero que lo miraba con asco.
.- Esto es imperdonable consejo – Dijo gritando – Que hagan caso a una malcriada, se dan cuenta de que no es la adecuada para ser reina, debemos de buscar a una candidata más apropiada…
.- Ya basta – Dije acercándome a él, con la insignia de la trifuerza en mi mano, se la puse en su frente, tal como pasó con ese niño, mi mano brilló esta vez con una intensidad enorme que acaparaba toda la sala, podía ver las acciones de ese bastardo, abusando de su autoridad, cobrando de más, lastimando a gente inocente, pagándole a algunos soldados para que lo dejasen tranquilo en sus horas sin saber de los planes de este, amenazaba a la gente con mandar a los soldados si no cumplían con sus demandas, incluso armaba un plan para envenenar a mi guardiana Lin y de paso a mí también, nos acosaba sobre todo a Lin, parece ser que estudiaba sus horarios y actividades, ya era suficiente, paré mi magia y la luz que brillaba en la habitación cesó de inmediato, yo lo miraba con absoluta frialdad, el consejo también, se levantaron en señal de desaprobación absoluta – Qué asco me das, entonces es verdad que has hecho esas cosas, ¿por qué has acosado a mi guardiana futura Lin? La academia sabrá de esto pero sobre todo, codiciabas el trono de Hyrule.
.- No solamente lo has visto tu princesa Zelda – Dijo el anciano canoso que no salía de su asombro pero mantenía una postura fría ante el segundo consejero – Esto es prueba de que en verdad eres la descendiente de la portadora de la sabia del tiempo, la portadora de la trifuerza de la sabiduría, eres más que digna de ser reina de Hyrule.
.- Asombrado estoy – Dijo otro mirándolos – Esto ha sido sorpresivo y a la vez indignante, he visto como acosa a las jóvenes de la academia de guardianas, mi hija estudia bajo el mandato de Malon, ignoraba que el segundo consejero acosaba a las estudiantes.
.- Que tiene que decir acerca de esto segundo consejero – Dijo otro que lo miraba con absoluta rabia e enojo – Ha estado abusando de su poder y accediendo a información que no le concierne e incluso usted planeaba cobrar cierta capital para quienes acuden a la academia de soldados, guardianes y guardianas, el informe del centinela concuerda con las visiones mostradas de la princesa Zelda, también robó en diferentes casas de apuestas, las cuentas no cuadraban y la academia ha emitido una queja sobre usted.
.- L-los ha hechizado – Dijo ahora si con temor, mirándolo de uno en uno – Estos son trucos de ella, son imágenes falsas, no tienen cómo demostrar todo, ustedes no entienden el esfuerzo que he tenido que hacer para poder mantener la economía de Hyrule.
.- No – Dijo el anciano consejero – Si lo fuera, que buen truco la verdad pero lo que vi, era a usted realmente, no me puedo equivocar, en una de las cosas que vi, fue que extorsionaste a una familia que llegó pidiendo mi ayuda hace unas semanas, eran de la región de Latoan, dicha familia debían una absurda deuda que ellos no hicieron, me sorprendió que estaban endeudados hasta el cuello, así que revisé sus cuentas yo mismo; no cuadraban, alguien los había alterado, ya que sus compras no alcanzaban la cantidad de la deuda y no pidieron nada de fuera, tuve que revocar la deuda ya que no era posible que esa familia pagara esa cantidad de rupias, entonces era verdad que usted abusaba de su poder e incrementaba las deudas sin que los aldeanos se dieran cuenta, la gente de Latoan me decían que llegaba alguien a cobrar las rentas o pasajes, algunos de ellos apenas podían costearlo, nosotros no cobramos eso, el reino de Hyrule es de libre comercio.
.- Ha sido suficiente – Dijo el consejero estaba sentado al centro – Yo como primer consejero del senado de Hyrule, le destituyo de sus cargos, no pasará por juicio de la realeza, queda usted encarcelado de por vida, los cargos son por extorsión, abuso de poder, fraude económico a los reinos y provocar una crisis económica, acoso excesivo a una guardiana de la academia e intento de armar un asesinato, quedará en la prisión del desierto, a cargo de las Gerudos, ellas impondrán el tipo de castigo para usted, ellas no tienen piedad con quienes atentan con la vida de la princesa Zelda y sus súbditas, estos cargos se elevan a clase S, no se diga más, este caso se archiva.
.- Qué – Dijo asombrado el consejero, no lo estaba creyendo – Esto se hizo sin votación, no es justo, merezco un juicio y tener a mi abogado presente, se basan en visiones dudosas de la princesa Zelda.
.- Quienes votan a favor – Dijo uno alzando la mano y al ver que todos lo levantaban incluida yo – Todos a favor, ya está entonces, juicio denegado, usted sabe ex segundo consejero, que es verdad los cargos que tiene, no hay forma de negarlo, soldados, entren y llévense a este idiota al valle Gerudo, que le quiten los privilegios y la insignia de la trifuerza, que lo encierren y torturen, a nosotros no nos importa.
Los soldados entraron, le quitaron la insignia de la realeza, me la entregaron y arrastraron a ese pobre diablo como si fuera muñeco de trapo, el seguía refunfuñando, el rey también estaba ahí, este lo miraba con severidad, el idiota ese lo miraba aterrado y de una manera sorpresiva, le da una patada a la cara, cosa que nos asombra a todos y con una viva voz dijo; "Sáquenlo de mi castillo y de esta región a este idiota malnacido, no le quiero ver nunca más", estaba en verdad sorprendida, el rey entró al consejo y con una reverencia, le saludamos, este con una mano, nos saluda.
.- Basta de estas reverencias, no son necesarias – Dijo sin más y se dirigió al consejo – Vine aquí porque me llegó a la mente imágenes de ese idiota haciendo cosas indebidas, me parece que todo el castillo lo sabe, quería saber que estaba pasando pero ya me doy cuenta que fue Zelda la que hizo esta acción, buen trabajo muchacha, eres digna de ser reina de Hyrule, por el momento no estás todavía preparada para asumir el cargo pero algún día, senado de Hyrule, les sugiero que esta vez sean estrictos con los exámenes para el cargo de segundo consejero, no quiero otro blandengue egoísta que ansía el poder por encima de su reino, de su propia gente, si no lo hacen, me encargaré personalmente de despedirlos a todos y meterlos a la cárcel por incompetentes y buscar a candidatos más apropiados, ¿está claro?
El consejo solo pudo asentir con una reverencia, el rey se puso a hablar con ellos, pero algo me deja pensando, si lo vio todo el castillo con mi poder, entonces, Alice también debió de verlo, así que me salgo corriendo de la sala hasta llegar a la habitación, los soldados me miraban con asombro y me dejan pasar, ahí la veía, levantada mirando a la ventana, ella me observa.
.- Princesa Zelda – Me dice mirándome con curiosidad pero que a la vez temerosa - ¿Qué ha sido ese extraño acontecimiento?
.- He sido yo – Dije acercándome a abrazarla, ella se sorprende – Aun no domino bien mis poderes, aún me falta mucho Alice, lo que viste, es alguien con ansias de poder, abusaba de la gente, ya hemos hecho justicia con ese sujeto lleno de maldad.
.- Si – Me dice correspondiéndome a mi abrazo – Lo vi por la ventana, el tipo no para de decir que han cometido injusticias en su contra, escuché que lo llevan a la región Gerudo.
.- No hagas caso – Dije mirándola –Vuelve a dormir Alice, mañana te espera un día duro.
Ella se vuelve acostar, debo de tener cuidado con mis poderes porque son en verdad sorprendentes pero a la vez terroríficos, tenía que salir esta noche, a ver a Malon, ya se estaba haciendo de tarde, le pedí a uno de mis soldados que mandara a enlistar mi caballo, pasaba por los pasillos y la servidumbre me hacía una reverencia pero podía notar en sus ojos que me temían pero a la vez me mostraban un gran respeto, yo solo les podía devolver el gesto con una sonrisa, indicándoles que no tienen nada que temer, voy a la caballeriza, lista para irme al rancho, hasta que un consejero me alcanzó.
.- Disculpe princesa – Dijo el primer consejero – Me temo que le debemos una disculpa.
.- No hay nada que disculpar primer consejero – Dije sin más – Algo más que deseas decirme, tengo prisa, tengo cosas que hacer y no puedo estar perdiendo tiempo.
.- Si, será rápido, no se preocupe – Me dice con una sonrisa – Es sobre el niño, el soldado ya le ha visitado y ha tomado la decisión de adoptarle, se van en tres días a más tardar.
.- ¿Por qué has venido tú de recadero? - Le pregunto alzando una ceja pero a la vez me alegra por el niño.
.- Tenía que hacerlo yo – Dijo sonriéndome – Yo seré del senado, consejero, político, como quiera llamarle, pero usted ha hecho mucho por nosotros, siempre hemos menospreciado a la servidumbre y eso va a cambiar, quise por lo menos hacer estas cosas de vez en cuando, buscaremos también a alguien capacitado para el puesto de segundo consejero, haremos unas elecciones, seremos rigurosos esta vez.
.- Hará falta mucho más que eso para entender la vida de los aldeanos – Dije mirándole con una sonrisa – Todos somos normales, si me disculpas, estoy con prisa.
Ya me iba dirigiendo al rancho, ese niño, le haré una visita al tercer día para dejarle en claro lo que pasó, merece saberlo, como siempre acelero a mi caballo para llegar al rancho, Malon me echará una bronca por hacer esforzar a mi caballo de manera imprudente. Como si fuera cosa del destino Malon ya estaba esperándome, con esa mirada de madre regañona, con los brazos cruzados, yo solo le sonreía.
.- Zelda – Me dice sin más que se acerca a mi caballo – Me entero que fuiste imprudente al ir a esa aldea de locos pero a la vez me alegra de que hayas rescatado a alguien, una niña es lo que escuché ¿no es así?
.- Como siempre, perceptiva Malon – Dije soltando unas risillas – De hecho, a eso vine, a pedirte tu ayuda nuevamente.
.- A que adivino – Dijo cerrando los ojos y suspirando – Quieres que entrene a esa niña ¿cierto?
.- Si – Dije mirándola con una sonrisa pero a la vez me pongo seria – No es una niña normal pero tiene actitudes de salvaje, modales feos a la hora de comer.
.- Ya sé por dónde vas – Dijo mirándome ahora si con esa seriedad que la caracteriza, ella se pone mandona e estricta conmigo – Zelda.
.- Ya sé – Dije agachando mi cabeza, no la podía mirar, no me atrevía.
.- Te ganó tu corazón, tu piedad, mírame Zelda – Dijo sin más, yo la miro pero me asombra cuando se acerca a abrazarme – Es evidente que no podías dejar pasar esa situación y viste potencial en esa niña, tráemela mañana temprano, seré muy estricta con ella también pero seré severa contigo, ella tiene que soportar mis castigos también.
.- Comparado con lo que ella tuvo que pasar – Dije correspondiendo al abrazo – No será nada, pero sí, sé estricta.
.- Zelda – Me dice Malon mirándome seria – Escuché que arrestaron al segundo consejero del senado de Hyrule.
.- Ah sí, ese idiota ególatra bueno para nada – Dije con enojo – Ha cometido crímenes graves, ya lo llevan con las Gerudos para darle un castigo apropiado.
.- Un problema menos – Dijo Malon suspirando, yo la miro un tanto asombrada, ella observa mi reacción y me responde – El segundo consejero venía al rancho a evaluar a las alumnas o al menos eso intentaba hacer, yo no le permití el acceso pero si llegaba a preguntar por una alumna en especial; Lin.
.- La acosaba – Dije con rabia, con eso me confirmaba todo – Si, el tramaba envenenarla, quería pase libre para tratar de llegar al trono de Hyrule.
.- Llegó a amenazar con entrar con un centinela – Dijo mirando el rancho – Pero no me dejé majadear por ese idiota, le dije que iría yo misma a convocar una reunión del consejo para saber con qué motivo quieren entrar, con eso dejó de molestarme, tenía un ojo vigilándolo a él, tuve que pagarle a un soldado para que me diera informes, sabía que ese sujeto no traía buenas intenciones.
.- Ya no importa Malon – Dije soltando un suspiro – Ya está en la cárcel, pagará por sus crímenes.
.- Si – Dijo reanudando sus pasos hacia una cabaña – Nos vemos mañana Zelda, para evaluar a Alice.
.- Si, descansa – Le respondo.
Como era de esperar, pasaron las horas hasta llegar el amanecer, llegué a la habitación de Alice, con una ropa nueva, un traje de alumna de la realeza de Hyrule, mandé parte de su guardarropa al rancho donde iba a pasar un tiempo aprendiendo a manejar los utensilios de cocina y a formar parte de la academia de Guardianas. Ver a Alice que ya estaba impaciente, se da un baño esta vez sola, aprende muy rápido y parece ser que estuvo despierta durante la madrugada e aprovechó la ocasión de leer los libros de la pequeña biblioteca que había en la habitación, dichos libros eran sobre la historia de Hyrule y otros aspectos de los reinos, me asombró su increíble memoria para haber entendido todo lo que dice en esos libros, una chica de su edad habría tardado semanas y ella lo hizo en pocas horas, es de verdad alguien con mucho potencial, le dije que nos iríamos a un rancho, a una academia, con una amiga muy especial.
Nos dirigimos al rancho una vez que enlistaron mi caballo, era un nuevo amanecer, al llegar, Malon ya nos esperaba, a Lin lo mandó desde temprano al castillo, ya había cambiado su horario, ahora Alice estaría en la mañana mientras que Lin acudiría con Malon por las tardes, tenía que separarlas para que no congeniaran, esto lo tenía que mantener a modo de sorpresa porque esas dos, tienen un pasado similar, aunque no había nada de malo que congeniaran pero por seguridad de ambas, lo tenía que hacer así.
Malon nos observaba con una sonrisa, ella se asombra de la muchacha.
.- Por las Diosas – Dijo Malon mirando a Alice – Es hermosa Zelda, su aspecto, lo puedo reconocer ¿Es originaria de Nabooru?
.- Si, en efecto, de Nabooru – Dije bajándome del caballo e ayudando a Alice a bajarse – Y muy inteligente también, Alice, te presento a Malon, educadora de la academia de guardianas, ella se encarga de algunos aspectos sociales y será tu maestra en esta academia, por el momento estarás con ella, te enseñará muchas cosas sobre todo, a cambiar tus hábitos, primero iremos a desayunar primero, necesitamos hablar acerca de tu nuevo horario e educación.
.- No tengo hambre – Dijo Alice avergonzada, ambas la miramos con incredulidad – En serio, desayunen ustedes, yo, esperaré mi turno.
.- Temes que te salgas de control ¿no es así Alice? – Le respondo acordándome de aquél momento en que literalmente me arrancó del pan de las manos.
.- Princesa Zelda – Dijo avergonzada – Yo en verdad, no tendré control.
.- Suficiente – Dijo Malon con severidad – Irás a desayunar con nosotras, ven.
Ella lo agarra de la mano, Alice se sorprende, yo las sigo con una sonrisa, estaba segura de que se iba a sorprender, estábamos solas, pedí que así fuera porque ya era demasiado la vergüenza para Alice. Malon había preparado un rico desayuno, huevo y carne con salsa acompañado de jugo, de rancho como debe de ser, le puso los cubiertos, veía con curiosidad el comportamiento de Alice, ella estaba debatiéndose entre ser amable o ceder a sus deseos de salvajismo, Malon también la observaba, le acercaba un poco más el plato y como esperaba, Alice cedió literalmente, se la quitó de las manos y comió como pudo, Malon estaba asombrada.
.- Por las D… - No pudo completar su frase, ella lo miraba con tristeza – Y tiene más o menos mi edad.
Una vez que ella terminó de desayunar entre comillas, no se atrevía a mirarnos, se fue a una esquina a llorar, me rompía el alma verla así, se supone que debía de ser fuerte y ella me hace quebrarme, no podía quedarme así, iba a dar un paso al frente pero Malon me lo impidió.
.- No – Dijo con severidad y mirándome enojada, yo solo podía agachar la cabeza, ella se dirigía con Alice – Aguántate Zelda, me decepcionas, vas a ser la futura reina de Hyrule, no puedes mostrar piedad, Alice mírame.
Ella voltea a verla con los ojos llorosos, no pude mirarla, me rompía el alma y quería ir a limpiarla pero Malon fue primero, saca un pañuelo y la limpia, creo que por esta vez, será amable pero no quitaba su voz severa.
.- Tengo que decir que estoy asombrada Alice – Le dice mientras le limpiaba la boca y sus manos – Tienes en verdad un hábito horrible pero no te preocupes, iremos poco a poco, seré severa contigo, aprenderás a tener modales, cada falla, asumirás un castigo, no suave, va a ser severo, no puedes tener estas actitudes de salvajismo en esta academia, por esta vez te lo paso, Zelda, déjamela a mi cargo que sé cómo tratar este problema.
.- Si así lo deseas, vendré a supervisar – Dije sin más.
.- Llorona – Me dice, cosa que me asombra, yo la miro incrédula, como no creyendo lo que acaba de decirme, llamarme así – Si, eres una llorona, tenías que mantenerte impasible, te has quebrado y querías consentirla, limpiarle, tienes que dominar tu corazón, aun no lo dominas, Zelda llorona, te conozco muy bien.
.- Malon – Dije todavía con el asombro – No te atrevas a llamarme así.
.- Llorona – Dijo sin más, con una sonrisa – Ahora desayunemos, Alice quiero que observes nuestros movimientos a la hora de desayunar.
Estaba enfadada pero tenía que darle la razón, por más que odiaba sentirme así, soy una llorona y tenía que cambiar eso, comíamos tranquilamente, Alice observaba nuestros movimientos, no perdía de vista el manejo del cuchillo para aprender a cortar carne, cuchara para usar la salsa y el tenedor para agarrar, ella ya no tenía hambre por lo que su deseo se habrá calmado, Malon la observaba con severidad pero también con curiosidad.
.- Alice – Dice Malon, ella la mira, le pone un plato con carne, junto su tenedor y cuchillo – Así es como debes de usar los utensilios, irás practicando poco a poco, he preparado un trozo de carne y ahora tendrás que empezar a cortar esa carne como lo hacemos nosotras, agarra el tenedor con tu mano izquierda y el cuchillo con la derecha, empieza a cortar.
Alice estaba confusa, pero empezó agarrando el tenedor y el cuchillo, nos miró una vez más, yo hice lo que tenía que hacer, cortar un pedazo de carne, parece que bastó con eso porque empezó a cortar aunque no finamente pero cortó como pudo, un pedazo un tanto grande, normal, apenas está empezando.
.- Perfecto – Dice Malon al observar el pedazo de carne que acababa de cortar Alice – Con ese pedazo que acabas de cortar, empieza a cortarlo en pequeños trozos, tienes que adquirir práctica, todos los días, en el desayuno, comida y cena, veré tu progreso, si sigues teniendo esas actitudes de salvaje, impondré castigo, te enseñaré muchas cosas así como lecciones de lectura.
.- Tan severa como siempre Malon – Dije al mirarla y tomarme un sorbo de jugo, ella me devuelve la mirada de forma seria.
.- Llorona – Dijo, yo la miraba enojada pero me aguantaba – También vendrás aquí, tengo que hacer que dejes ese sentimiento de misericordia y piadosa, solo así, dejaré de llamarte llorona.
Ella tiene una personalidad dura, fuerte y mandona, me alegra tenerla como amiga, ella que sobrepasa con creces a las demás muchachas de su edad, demasiado inteligente, muchas muchachas le temen y cuando la mandan con ella, se aterran, temen fallar con ella y con justa razón, a ella no le gustan los fallos.
Terminamos de desayunar, Alice intentó comer con calma, cosa que hizo, con esfuerzo pero todavía le costaba, Malon le dijo que se cambiara de ropa para empezar a trabajar en otros aspectos, una vez que lo hizo, ella llevaba el uniforme de la academia de Guardianas cortesía del rancho, llevaban la insignia de la trifuerza al frente y por la espalda, la insignia del rancho Lon-Lon, este lugar no es solo un rancho, forma parte de la academia de guardianas también.
.- Te queda perfecto – Dijo con una sonrisa – Sígueme Alice.
Vamos hacia uno de las casas que más bien era un aula, el rancho es demasiado grande, cuando nos metimos, puedo observar que hay otras que intentaban resolver una cuestión que les había dejado Malon, esta las mira con severidad, ellas se aterran.
.- Decepcionante – Dijo Malon observándolas con evidente enojo y decepción - ¿Cuántos días llevan atoradas con ese problema?
.- Perdónenos maestra – Dijo una de las chicas que agachaba la cabeza avergonzada – Es muy difícil.
.- Excusas – Dijo con una fuerte voz, sus alumnas solo pueden agachar la cabeza en señal de vergüenza, Alice las miraba con curiosidad – Traten de tener una mejor comprensión lectora y tendrán el resultado, por el momento dejarán eso, ayudarán a una chica nueva, esta es Alice.
Ellas hicieron una reverencia al verme, vieron a la chica e observaban con curiosidad, Alice dio un paso al frente, ella no se ponía nerviosa al interactuar con gente nueva, podía notar que tenía dudas pero parecía esforzarse por no decepcionar a su recién profesora.
.- Me llamo Alice – Dijo agachando la cabeza, las demás muchachas la observaban con curiosidad e entusiasmo – Sean gentiles conmigo.
.- Mi nombre es Alana – Dijo una de las chicas – Bienvenida a la academia Lon, aquí aprendemos varias cosas, te va a encantar, ¿De dónde vienes?
.- Bueno yo – Dijo Alice con tristeza, ellas lo notan y se miran, se habían pasado un poco con las presentaciones pero una de ellas se adelanta.
.- Me llamo Kifah – Dijo alegremente al acercarse a Alice – Perdona nuestra rudeza al presentarnos, no tienes que decirnos nada pero aquí te ayudaremos en lo que podamos.
Ella tan solo sonríe, Kifah le toma la mano y se dirige con ellas, Alice, me observa y yo solo puedo sonreírle, Malon me da un codazo, yo la miro enfadada.
.- No tienes que hacerme eso Malon – Dije con cierto enfado.
.- Zelda – Me dice sin más – Muestra tu severidad o me veré obligada a imponerte un castigo también, no porque seas princesa de Hyrule, te vas a librar de mis castigos.
.- Está bien – Dije suspirando, no podía permanecer de esa forma, tenía que darle la razón, tengo que manejar mejor mis emociones – Te la encargo Malon, me regreso al castillo.
Ella tan solo me abraza, siempre ha sido así, trato de observar a Alice pero Malon dirige mi mentón hacia ella, me mira con severidad, esos ojos que me dicen; "Ya vete, ella estará bien", solo suspiro y salgo para irme al castillo. Los días siguientes fueron una pesadilla para Alice, le costaba mucho dejar ese hábito, Malon se encargaba de educarla en secreto en ese aspecto, le costaba dominar su lado salvaje pero poco a poco iba mejorando, en los estudios, logró lo que las demás chicas no pudieron, resolver la misma problemática con la que llevaban días atoradas y era un ejercicio de nivel avanzado, cosa sorprendente, se estaba ganando la admiración de sus compañeras, a ellas no les interesaba la fama o gloria, sino aprender y tenían distintos sueños, no tenían la envidia dado que la academia tiene un código de honor.
Pasaron un par de meses, de cuando en cuando, iba a ver a Alice, a las horas de comida sobre todo, veía que aún le costaba dominar su lado salvaje y cuando cedía, Malon la detenía con una regla dándole un severo golpe a las manos de Alice, ella bajaba su cabeza de manera avergonzada sobándose ambas manos, ella sabía que si hacía eso, venía un castigo.
.- Alice – Dice Malon con severidad – Poco a poco lo vas dominando pero terminas por ceder a tu lado salvaje.
.- Lo siento – Responde Alice con la cabeza agachada por la vergüenza – Son hábitos difíciles de dejar.
.- Excusas – Dice Malon elevando su voz, Alice no se atrevía a mirarla, pero podría jurar que Malon sonrío en ese momento, esas palabras, las dijo exactamente Lin cuando comenzaba a educarla con los modales pero volvía a su semblante serio – De nuevo, enfrenta tu lado salvaje y domínala.
Alice esta vez miraba el plato, notaba que se sentía incomoda, como queriendo agarrar el plato con las manos y devorárselo entero, Malon la observaba, estaba a punto de ceder, ya tenía preparada la regla sin embargo, Alice agarró el tenedor y cuchillo, con movimientos lentos, empezó a cortar la carne en pequeños trozos, comiéndolo poco a poco, dominando su salvajismo, se moría de ganas de tragárselo todo pero no soportaba la idea de seguir siendo castigada por Malon, muchas veces la ha castigado mandándola a los establos con las demás muchachas o dar vueltas completas al rancho tanto en el corral de los caballos como afuera del rancho, limpiar las aulas, recoger mensajes e ir a pie a la ciudadela de Hyrule mientras ella iba montada en su caballo, eran castigos duros, la más dura, ha sido limpiar el rancho, palmo a palmo, le tenían un terror a Malon y con justa razón.
.- Bien Alice – Dice Malon cerrando sus ojos y mostrando una sonrisa – Sigue así pero no te libras del castigo, dos vueltas completas en el corral de los caballos luego de que termines.
Ella la observaba, le costaba dejarlo pero poco a poco, lo estaba logrando, Malon me contaba que Alice congeniaba más con sus compañeras que a diferencia de Lin que le costaba fraternizar pero ambas, superaban con creces a las demás, lo que significaba que era un progreso relativamente alto, lo cual alegraba mi corazón, estaba logrando que dejaran de lado sus hábitos junto a Malon, yo también les daba clases y me impresionaban su inteligencia para resolver diferentes cuestiones, literalmente leían los libros que les dejaba y se los devoraban, me decían con buenos resúmenes de que se trataban y cuanto habían aprendido de dichos libros. Alice finalmente había sido aceptada en siguiente nivel academia de Guardianas de Hyrule, sus compañeras la felicitaban, ellas iban a diferentes puntos del reino para continuar con sus estudios y futuro, creo que nunca llegaron a enterarse del lado salvaje de Alice cuando comía, ya que en los primeros días de la academia Alice comía en secreto, Malon siempre la observaba, varias veces la puso a prueba viéndola comer con sus demás compañeras, eso ayudó bastante pese a que era arriesgado pero fue necesario para que Alice perdiera el miedo y tuviera mejor autocontrol.
Esos días Alice ingresó al siguiente nivel de la academia de guardianas, ya dominaba su lado salvaje y hasta comía a lado de sus compañeras sin ceder al salvajismo, se llevaba bien con ellas, su nueva vida empezaba a fluir sin problema alguno, su vida anterior, fue de verdad un infierno, Malon supo de su historia cuando entró a su habitación y la encontró llorando, ella la escuchó esa noche, yo llegué y me contó todo lo que vivió, realmente estaba enfadada, una vida inocente viviendo en ese lugar tan horrible, la visité y Alice simplemente me sonrío, me senté a su lado, podía notar sus ojos rojos, como le había contado a Malon, me contó su historia, cada parte, cada detalle de su vida, como lo tuvo que pasar, no fue nada cómodo para ella pero entendía su dolor.
Lindis, era el nombre de su madre adoptiva, al igual que hice con Lin, investigué su pasado, era originaria de Ruto, otra aldea de ricos pero a diferencia de Nabooru, su gente si son amables y se toman muy enserio las leyes de protección al menor, lo último que supe de ellos, es que fueron emboscados en un camino donde resultaron ser asesinados dejando como única sobreviviente a Lindis, fue llevada con sus tíos a la región de Latoan, concretamente la villa de Ordon, ahí residían sus tíos, fui de inmediato con la excusa de una misión diplomática, pude observar a los tíos de Lindis, no parecían tener buen aspecto en el sentido emocional, estaban desesperados, un aldeano me comentó que estaban buscando a su sobrina desde hacía años, si tan solo supieran que ya murió. Decidí no decir nada y que fuera la propia Alice quien se los dijera, dejarlos con su tormento, es el mejor castigo que les puedo dar, por haber abandonado a uno de los suyos, no serviría de nada encarcelarlos además de que las leyes de Ordon no hacen gran cosa ante estas situaciones, cosa que está mal, ya hablaría con el alcalde acerca de sus leyes tan flexibles acerca del abandono hacia un miembro de su familia.
Lo cierto es que Lin y Alice, son dos muchachas que han tenido un pasado duro y han sufrido pérdidas enormes en sus vidas, Alice es un tanto más diferente, tiene a sus padres biológicos viviendo en Nabooru mientras que Lin, no tenía parientes vivos, su antigua aldea está destruida. Pero me alegra ver su progreso, a este paso, se convertirán las mejores de su clase, cuidadosamente hice que estuvieran en grupos diferentes, con distintos horarios haciendo así, difícil que coincidieran hasta el día en que yo decida juntarlas para hacerlas mis guardianas de manera oficial.
Fin Flashback.
Si, lo recuerdo como si fuera ayer, es increíble cuanto han progresado mis guardianas, les ha costado llegar a donde están pero han podido superar fases, han podido superar sus vergüenzas, ya va siendo hora de que me reúna de nuevo con ellas, me vendrían bien su ayuda, Samus se acerca a donde estoy y me saca de mis pensamientos.
.- Es un lugar un tanto extraño Zelda – Me dice Samus observando la casa.
.- Lo es – Le respondo guardándome el pergamino – Aquí sucedieron cosas extrañas, ahora tengo que escribir dos pergaminos.
.- ¿Dos? – Dijo Link mirándome con curiosidad.
.- Una será para mis guardianas – Empiezo a decir con una sonrisa – La otra será para Malon.
.- ¿Malon? – Dijo Link alzando una ceja - ¿Tú mejor amiga?
.- Sí – Le respondo con una sonrisa – Ella me ayudará con algo que necesito.
La verdad es que Malon, es casi como su segunda madre, alguien que ha ayudado en sus vidas pero Malon las considera como sus hermanas menores, le han dado mucha lata pero al final, estuvo orgullosa de ellas, les había enseñado a ser severas, a ser estrictas y que cuando tuviesen súbditos a su cuidado, le enseñarían todo lo que saben. No recuerdo otras alumnas tan brillantes que han pasado por la academia, a tal grado que los Sheikah las querían en su academia especial pero ellas la rechazaron, ya que querían estar a mi lado, como guardianas de la realeza, es una cosa que me llenó de mucho orgullo, yo, que las adopté bajo mi cuidado, que vi su potencial, han podido llegar tan lejos.
Termino de escribir los dos pergaminos, a Malon no le oculto nada, no solo es mi mejor amiga, es alguien con quien tengo mucha confianza, sabe por lo que he pasado, sabe cómo soy y de qué manera tomo mis decisiones, no por nada es mi guardiana sombra, nadie sabe que, en mis documentos oficiales que si yo caigo junto a mis guardianas, Alice, Lin y Impa, Malon es la sustituta reina, es por derecho la senescal de Hyrule, la última línea de defensa, está escrito así, nadie lo sabe más que yo y parte del consejo, lo sabía el antiguo rey también pero ya murió pero ese es el nivel de confianza que le tengo a Malon, sé que a ella no le gustan esas cosas pero su manera de hacer las cosas, como se integra y divide opiniones de la política, se preocupa por todos y sobre todo, es muy astuta en todos los campos en las que se destaca, para muchos, una simple ranchera o granjera pero en realidad, es una maestra, una guardiana de la academia que supera con creces a las demás y poderosa guerrera, experta en el manejo del hacha, espada, lanza y arco, es maestra de armas.
El pajarraco espera mis órdenes, un pájaro que solo da mal augurio, Malon pondrá una mueca al verlo pero sabrá que se trata de algo muy importante que le mando, a mis guardianas las cito en el rancho, ya que usaré mi poder de tele transportación para llegar rápidamente al reino de Hyrule, no podemos perder tiempo en viajecitos, ya me faltaba poco para recuperarme al completo. Enrollo los pergaminos y los separo en diferentes tubos poniendo el nombre del destinatario, el pajarraco lo entiende, le doy un encantamiento de velocidad para que este se apresurara.
.- Parece que ya estás a punto de recuperarte – Me dice Midna con una sonrisa - ¿Ya será pronto de partir?
.- Si – Le digo devolviéndole la sonrisa – Pronto nos iremos de aquí, los centinelas han ido al valle olvidado, tardarán horas en darse cuenta de que no estamos ahí pero no haremos un recorrido largo.
.- Así que lo vas a usar – Me responde Samus alzando una ceja, dejando perplejo a Link quien me miraba confuso - ¿No te cansará eso Zelda?, no lo tienes dominado por completo.
.- Poco a poco empiezo a entender mi magia Samus – Le respondo – No es fácil pero puedo lograr estabilizarla ahora entiendo porque no lo tenía dominado o despertado del todo, tenía que pasar por duras pruebas todavía y ahora que tengo los tres poderes de las Diosas, sé que puedo lograrlo.
.- Ya veo – Dijo Link con cierto asombro – Entonces, podríamos ir directos a Ordon con ese poder.
.- No – Le respondo seria – Hacerlo, espantaría a la gente de esa villa, cuando uso el poder de Farore, un destello grande aparece y al hacer eso.
.- La gente se alarmaría – Dijo Samus mirando por la ventana - ¿Dónde iremos entonces?
.- En las afueras del rancho Lon-Lon, la academia de Guardianas, una de sus sedes – Dije acercándome a Samus – Necesitaremos caballos, le pedí a Malon que los preparara, Alice y Lin, estarán esperándonos ahí, de ahí iremos a la región de Latoan, nos detendremos en la entrada.
.- Entiendo por dónde vas – Dijo Link sacando un mapa de su equipaje pequeño que llevaba en la cintura y poniéndolo en la mesa de un golpe que terminó por levantar polvo, señaló la región de Latoan – No es una región muy grande pero si oculta muchos secretos, el bosque de Ordon tiene varias entradas, una de ellas podemos acceder a la villa desde la parte de atrás, nadie vigila esa entrada, tendremos que hacer una parada en la fuente de Ordon, una milla antes de la aldea, desde ahí podemos acceder al bosque, pero tendremos que abandonar a los caballos o por lo menos ocultarlos, no podemos meterlos al rancho Ordon, la gente sospecharía.
.- No te preocupes por los caballos – Dije mirando el mapa – Los mandaré de vuelta con Malon, ellos conocen el camino de vuelta, solo necesito unos minutos más para estar completamente recuperada.
.- Perfecto entonces – Dijo Link que guardaba su mapa y preparaba su espada.
.- Link – Le miro seria, este me devuelve la mirada esperando mi respuesta – No necesito decirte que te ocultes mientras estemos en la villa, tendremos que esperar hasta la noche pero si ves a Ilia, no te acerques a ella, le costará demasiado trabajo mantener oculto el secreto, nadie debe saber qué es lo que estamos haciendo a pesar de que tarde o temprano lo averiguarán, intentamos erradicar este nuevo mal antes de que la gente lo sepa.
.- No te preocupes Zelda – Me responde Link con una sonrisa – Procuraré no estar tan a la vista.
.- Muy bien – Dije suspirando, los miro a todos – Llegaremos a la región de Latoan por la mañana, nos tendremos que esconder en el bosque hasta que llegue la noche, nadie nos debe de descubrir.
Me estaba recuperando rápidamente, lo cual es un poco extraño considerando que mi magia hace que me canse demasiado, ya que requiere de mucha concentración, el uso de mi poder tendría que ver algo con el traje "Zero" que llevo, no puede ser una coincidencia así que me acerco a Samus y la miro con una sonrisa, esta me la devuelve y está a la espera de que le diga algo.
.- Samus – Le digo, ella me mira – Este traje que llevo conmigo, ¿tendrá algo más?
.- ¿Lo has notado? – Dijo Samus con una sonrisa, yo no sabía a qué se refería – El traje Zero tiene digamos, energía extra, técnicamente te inyecta energía para que no te canses demasiado, está hecha de un material muy especial que permite recoger energía de alguna forma, los Chozos son seres de luz por lo cual su tecnología es avanzada e han estudiado formas de generar más energía no solo para los avances de la vida sino también para protección, el traje "Zero" fue diseñado especialmente para mí, para que pudiera soportar la carga de mis entrenamientos en Zebes.
.- Con que era eso – Dije observando mi traje – Por eso me estoy recuperando un poco más rápido.
.- Si – Me responde Samus observando mi traje – Sin embargo, la energía extra tarda en recargarse, así que será mejor que uses apropiadamente tus energías para que no te excedas, todavía me asombra que hayas podido contra esa bestia biomecánica a pesar de que era una copia casi exacta de madre cerebro en su segunda forma y menos mal que era solo un clon, la original era bestial.
.- Eso no me lo había dicho el sabio chozo cuando me dio el traje – Dije recordando aquel momento cuando apareció esa extraña cosa circular – Vi una extraña cosa cuando me lo dieron, llevaba mi insignia y la tuya.
.- Si – Me responde Samus con una sonrisa nostálgica – Es la tecnología de los Chozos, suelen meter todo en una cosa pequeña y a veces no es necesario que sea tan grande, el traje que llevas, está hecho de un material que no conoces y se ajusta muy bien a tu cuerpo, te hace sentir ligera.
Solo le devuelvo la sonrisa y le agradezco por el traje que su tío pájaro hizo para mí que incluso tuvo ayuda de mi predecesora, no era de sorprender, cuando luché contra cerebro madre, me sentí ligera, más de lo normal por lo cual ayudó bastante para que pudiera armar una estrategia apropiada para eliminar la amenaza aunque claro, si me llegó a cansar demasiado. Es increíble que Samus haya peleado contra criaturas que llegan a superar los límites de cada uno, ella tiene una preparación mucho mayor de lo que yo tuve cuando estaba en entrenamiento con los Sheikah incluso estando en la academia de las guardianas, tiene mi admiración por ello, lo cierto es que, cuando se acabe esta amenaza, ella decidirá si quedarse o no, tiene dudas en su corazón, puedo notarlo en sus ojos, que ya no quiere ni desea continuar con lo que hace, que ya no desea la guerra en su vida, quiere momentos de paz, un retiro, quizá pueda darle eso pero es su decisión al fin y al cabo.
Eso sería agradable para mí e incluso para ella misma, estar en un lugar de retiro de paz aunque tengamos un periodo de paz corto, esta amenaza puede que sea su última misión como caza recompensas y guardiana chozo, quisiera poder escuchar más de sus historias pero por el momento eso no me será posible, tenemos que terminar lo que iniciamos, lo que empezó como una búsqueda de rescate ahora es una misión complicada; Erradicar el nuevo mal que aqueja a los reinos, esa amenaza que duerme en lo profundo del bosque entre la frontera de Hyrule y Termina, en lo personal, nunca he entrado a ese bosque pero sí que he sentido energías extrañas, ahora sé con seguridad que en ese lugar yace la extinta ciudad flotante Neburia o mejor conocido en tiempos antiguos; Altárea.
Mi descanso ya casi termina, estoy casi recuperada, el mensaje ya le debe de haber llegado a Malon, he hechizado al pajarraco dado que no quería perder nada de tiempo y teníamos que darnos prisa, los centinelas no tardarán en darse cuenta de que todo fue un truco aunque evidentemente tardarán horas en regresar a Termina para luego irse de inmediato al reino de Hyrule, cuando eso suceda, nosotros ya estaremos en la región de Latoan, ocultos en el bosque de Ordon.
Sin embargo, una preocupación asalta mi mente; La pieza de la espada, yace en la casa del alcalde Bono. No le hará gracia que entremos a su casa sigilosamente, entrar de noche es la única opción viable, al menos desde donde lo veo, Lin me ha dicho que ha podido conseguir dos días de prórroga para mantener alejado al alcalde del castillo de Hyrule, si no mal recuerdo, Bono, esporádicamente viaja a distintos puntos del reino para cerrar tratos de comercios, siendo su primera parada el rancho Lon-Lon, la única falla que veo, es que, llegando a la villa durante la noche, apenas habrá pasado un día de prórroga, lo que significa que nos estamos jugando a la suerte y más con esta situación, ellos no tienen idea del paradero de Link y eso debe mantenerse así hasta que podamos erradicar la amenaza morada, con el menor sigilo posible pero algo me dice que no será así y que deberemos estar preparados para lo peor.
Pasaron unos minutos más hasta que suspiro, ya me sentía recuperada, veo afuera y la noche pasaba cada vez más rápido, así que volteo a ver el grupo, estos me miran.
.- Ya estoy lista – Les digo con una sonrisa – En un principio, me costará, no es una magia fácil de usar pero les aseguro que podremos llegar rápidamente a Hyrule, es momento de dejar Termina.
.- ¿Cómo procedemos Zelda? – Me pregunta curiosa Midna, ella sabe cómo funciona mi magia de la tele transportación – ¿Adentro o afuera?
.- Da igual donde – Dije sin más observando a mi alrededor – Creo que lo haremos aquí, no sé bien si mi magia tendrá un brillo fuerte que llame la atención a pesar de que estamos lejos pero no está de más prevenir.
Les indico donde debería de reunirse, en el centro para formar un pequeño círculo y que se tienen que tomar de las manos, mi magia apenas la puedo canalizar bien pero estoy segura de que, la experiencia que he adquirido durante este viaje, me ha permitido mejorar bastante, aun me falta más pero lo conseguiré eso poco a poco.
Una vez que ya formamos el circulo tan solo me concentro cerrando mis ojos, este poder no es fácil de controlar ya que me tengo que enfocar en donde tenemos que aparecer, francamente no sé qué pasaría si me equivocase aunque sea una sola vez pero estaba segura de que no tendría falla alguna, me sentía con energía completa y que puedo lograrlo sin problema alguno. Mi mano derecha empieza a brillar, les digo a todos que nos tomemos de la mano para que el hechizo funcione de manera apropiada, una vez que lo hicieron, tomé la mano de Samus y de Midna para completar el circulo y un poderoso luz verde aparece, sacándonos del lugar, no tengo idea de si la distancia en la que estamos pudieran ver la luz pero eso no importa demasiado, simplemente nos fuimos del lugar como si nada.
No habrán pasado más de un minuto pero se sintió como si fuera una eternidad, una vez que abrimos los ojos, observamos con sorpresa que ya no estábamos en Termina sino en los campos abiertos de Hyrule, concretamente afuera del rancho Lon-Lon, estaba en verdad sorprendida ya que, para llegar a la parte donde estábamos anteriormente se tarda mucho más tiempo a caballo, era en verdad un poder que necesitaba dominar a la perfección. También podía sentir los pensamientos de los demás, sentir lo que sienten, estaba claro que no tenía dominado mis poderes a su máxima capacidad, todavía me quedaba un largo camino que recorrer pero ahora sabiendo eso, sé cómo mejorar y de qué manera hacerlo pero antes, tenemos que encargarnos de eliminar a una amenaza que puede acabar con los reinos y no puedo permitir eso.
.- Es un gran poder Zelda – Me dice Link sorprendido, como si todavía no podía creérselo – He de imaginar que gastas mucha energía.
.- Un poco sí – Le respondo suspirando y mirando a mí alrededor – No es lo que importa ahora, lo que queda, es entrar al rancho y conseguir unos caballos, la región de Latoan está un poco lejos y debemos de llegar al punto de entrada e adentrarnos al bosque.
.- Será sencillo – Dice Link que miraba hacia la dirección de la región de Latoan – Pero debemos de ser cautelosos, hay que llegar cuanto antes, la región de Latoan no queda muy lejos, hay que darnos prisa, solo tenemos poco tiempo para cumplir la misión.
.- Si – Le digo empezando a caminar para entrar al rancho – Primero consigamos los caballos.
Nota del autor:
Hasta aquí el capítulo de hoy, esperando que les haya gustado. Como comentario final, sabrán que agarro ciertos lugares ya conocidos de The Legend of Zelda, quizá en algún momento leerán flashback de algunos acontecimientos de la vida de Samus, por decir un ejemplo; Las explicaciones que tuvo que dar cuando los laboratorios Biometrox tuvo que destruirse, cosas por el estilo.
Este fic, tiene mucho potencial y puedo poner en pausa el arco central para dar protagonismo a los personajes secundarios, cosa que no viene mal, en fin, esperando que les haya gustado el capítulo de hoy y nos vemos en la próxima actualización. x3
