Cedric Diggory — Ajeno


La tensión que se vive en el Gran Comedor luego de haber sido escogidos los tres (ahora cuatro) campeones del Torneo es palpable hasta en el jugo de calabaza que estudiantes de Hogwarts, Durmstrang y Beauxbatons beben todas las mañanas.

Están todos expectantes a lo que puede ser la primera prueba y los rumores varían entre que tendrán que enfrentar gigantes o acampar en el Bosque Prohibido por una noche en búsqueda de un tesoro escondido en lo más profundo del lugar o en la copa del árbol más alta.

Unos tienen miedo. Mucho miedo porque sus amigos están metidos en la boca del lobo y otros, que no tienen nada que ver con los participantes, solo están animados por el show que en contadas horas va a comenzar.

Pero más allá de que haya dos estudiantes escogidos para Hogwarts, la verdadera pelea se desata entre Cedric Diggory y Viktor Krum. Harry es solo un niño y, como siempre, prefieren subestimar los conocimientos de Fleur porque, ¿qué puede ofrecer alguien que ha estudiado en la academia francesa? ¿Va a vencerlos a todos con una buena postura?

Si tan solo supieran.

En fin. La mayoría han decidido apostar por Cedric y Krum, y los gemelos Weasley son los encargados de manejar la tabla. Dinero va, dinero viene. En los jardines, los más aficionados ya comienzan a hacer sus pancartas con los nombres de sus favoritos y los estudios han pasado a un segundo plano.

—Diggory.

—Krum.

Esas son todas las palabras que ambos contrincantes se dicen cada que se ven por los pasillos. Pero esa mañana, en el comedor, han coincidido en la misma mesa, bastante cerca el uno del otro. Nadie habla en ese rincón, pese a que los búlgaros pueden comunicarse en su propio idioma.

Los huevos fritos en sus platos, junto con el bacon, ya no son tan apetecidos. Viktor mira de reojo a Cedric, y Cedric a Viktor. Es un juego de miradas del que todos son conscientes pero nadie se atreve a preguntar por qué tanto odio.

Quizás, porque no es precisamente odio la vibra que se siente entre ambos muchachos.

Ambos tienen su propio grupo de fans, así que no es secreto que son los dos estudiantes más deseados en ese momento. Son buenos magos. Uno es deportista y el otro tiene infinidad de conocimientos en lo que a encantamientos se refiere. Son famosos, son deseables, son envidiables.

Todos son ajenos a lo que realmente pasa ahí.

Ah, la maravilla de la tensión sexual. Lo primero que ha pensado Cedric al ver a Krum es en sus músculos tan bien marcados y el culo que tiene. Y Krum, al ver a Cedric, se le ha venido a la cabeza que ojalá pudiera él tener ese pelo y esa sonrisa que parece que atrapa corazones.

Se desean y todos creen que se odian. Se quieren comer la boca y todos creen que se quieren golpear.

Con lo fácil que se puede resolver ese tema y lo difícil que ambos lo hacen.

Viktor se levanta, luego lo hace Cedric. Se miran. Todos los miran.

—Krum.

—Diggory.