Aquí les dejo mi nueva adaptación espero les guste.
**Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer al final les digo el nombre del autor
Advertencia: Contiene escenas sexuales, leerlo bajo tu responsabilidad
Bella
Y luego se terminó, simplemente así.
En la estación de policías, me hacen un millón de preguntas, y luego incluso uno de los decanos jóvenes de la universidad, me pregunta una y otra vez que si quiero presentar cargos.
¿Qué? No.
No, solo quiero que me dejen ir y me dejen regresar con el hombre que a…
Es esa idea lo que eventualmente me hace romper en llanto, porque justo ahí sé que es verdad, sé que ha sido verdad.
Lo amo, y lo comprendo justo que todo estallo en mi cara.
La policía y el Decano quieren que firme esta absurda declaración sobre Edward presionándome y siendo "profesionalmente irresponsable", pero me niego, una y otra vez. Eventualmente, intentan llamar a mis padres, lo cual es humillante, hasta que escucho a mi papá amenazándolos con una demanda en el teléfono si no me dejan salir de ahí.
Luego, cinco minutos más tarde, me dejan ir, y colapsó en los brazos de Rose, mientras las lágrimas finalmente comienzan a caer.
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Originalmente, después de esa horrible noche, la escuela había querido echarme después de negarme a firmar algo, hasta que mis padres aparecieron al día siguiente con un abogado y unos papeles de litigio. Cuando fui a verlos afuera de mi habitación, cuando llegaron, había estado sosteniendo la respiración, sintiendo mis mejillas encenderse y esperando por la charla de "eso fue tan irresponsable"
Pero nunca llegó, pero resulta que mis padres estaban bien con eso. Mi mamá me abrazó y acaricio la espalda cuando comencé a llorar, mientras me decía que todo estaba bien. Y mi papá solo quería asegurarse que Edward no me había lastimado, y una vez que vio cómo era la situación, creo que lo supo.
Creo que ambos pudieron ver en mi rostro que esto no era un amorío, o un error, o alguna clase de experimentación.
Era real, lo tenía escrito en el rostro, y ellos lo sabían.
Y aquí estamos, una semana más tarde, y es como si el sol se hubiera ido.
Una semana después, y todo cambio. Edward ya no está, y me han dicho partes de los cargos que enfrenta por parte de la universidad, incluyendo que no puede ponerse en contacto conmigo: teléfonos, correos, de ningún modo. Además, está vetado del campus. Y esa es la peor parte, no saber dónde está o que está sucediendo.
Debería sentirme escandalizada, y créanme existe bastante escandalo alrededor, tan solo en el campus, pero simplemente no me importa.
Pero lo quiero a él. Las miradas, la ceja levantada, los susurros, nada de eso importa, porque yo sé cómo me siento. Y sé lo que sucedió entre Edward y yo puede ser desaprobado, pero no estaba mal. Lo sé ahora. Es algo que las personas quizás no entiendan, pero eso no hace que este mal.
Estoy en clase, su clase, pero por supuesto que no es Edward el que está delante de la clase. Irina, la jefa del departamento se ha hecho cargo de todas las clases de Edward, y ahí está ahora, hablando de no sé qué. Pero no puedo concentrarme, especialmente en esta habitación que me recuerda él. Ya no estoy sentada al frente en el centro, como lo hacía antes, pero, bueno, simplemente no pudo.
Irina está a media oración cuando la puerta del pasillo se abre, y mi corazón salta a mi garganta.
Es Edward. Aquí, de pie justo aquí, y me está mirando.
Irina da un giro mientras él está entrando, y comienza a negar con la cabeza y levantando un dedo.
—¡No, Señor Cullen! Se supone que no pue….
—Uh huh —gruñe haciéndola callar, pasando junto a ella, nunca apartando sus oscuros ojos de mí.
Se escuchan unas risitas en la multitud, pero apenas y puedo escucharlos por mi pulso acelerado.
Esta aquí, regresó.
—¡Señor Cullen! —La voz de Irina es aguda mientras lo mira con el ceño fruncido y sus manos en sus caderas—.¡Le sugiero que se vaya de inmediatamente!
Se para en el centro de la clase, mirando hacia donde yo estoy sentada, en el fondo de la habitación.
—Señor Cull…
—Ya cállese —dice, callando a Irina. Guiña mientras me mira, y me estoy poniendo de pie antes de que pueda detenerme, ignorando por completo los murmuro y los gemidos sorprendidos alrededor de mí.
—¿Isabella Swan? —Los ojos de Edward brillan mientras comienza a subir las escaleras para llegar a mí, sus ojos nunca apartándose de los míos. Existen gemidos sorprendidos entre la multitud, pero ni siquiera las veo, mientras empujo a las personas de mi fila y comienzo a moverme hacia las escaleras.
—¡Señor Cullen! —Irina grita detrás de él— ¡Señorita Swan, siéntese!
Pero sus palabras se resbalan, y la habitación casi desaparece en cámara lenta mientras choco contra sus brazos. Me está besando, y yo estoy llorando mientras lanzo mis brazos alrededor de él y le devuelvo el beso.
Se aparta, esos oscuros y llorosos ojos mirándome.
—Te amo —dice, su voz calmada—. Te amo Isabella, y nunca dejaré de amarte.
Y justo en ese momento, nada más importa. Justo en ese momento, la última pieza encaja en su lugar, y a pesar de los murmullos y las risitas y los dedos que nos señalan, es perfecto.
—También te amo. —murmuro contra sus labios, antes de gemir mientras me besa una vez más.
—Sabes —digo sonriendo mientas me alejo—. Estoy bastante segura de que estas vetado del campus.
—Oh, estoy seguro de eso.
Me rio, mordiendo mi labio y lentamente niego con la cabeza, mientras lo miro, justo ahí en los escalones del salón de clase.
—¿Qué estás haciendo aquí?
Doy un grito sorprendida, mientras me levanta en sus brazos, y nos gira hacia los gemidos sorpresa y los nombres de la multitud, mientras me lleva escaleras abajo.
—Cargándote y robándote de aquí —responde.
—Suena perfecto para mí.
Waaaa ya quisiera un profesor así, nose ustedes, si alguien sabe donde encontrar uno por fa dígame. Buenas mis lindas lectoras como vieron no me aguante las ganas (además de estar aburrida por el encierro) les traje (redoble de tambores) este hermoso final, y como pudieron deducir ya solo me queda el epílogo y nos despedimos. Fue un gusto llegar hasta aqui me diverti bastante con sus comentarios ingeniosos algunos más picaros jijijiji
Nos vemos el miércoles, y sueñen con el nuestro caliente profesor.
