EN CASA DE ELMYRA

La florista reposa sus penas sentada en la mesa de su hogar tomando una tasa de té, sus hermosos ojos color esmeraldas estaban con todo el contorno hinchado de tanto llorar, la fémina no podía aceptar aquella traición cometida por su gran amiga Tifa, o la infidelidad tan descarada del rubio guerrero, por los Dioses de Gaia el hombre de cabellera dorada era su esposo, le había jurado lealtad, fidelidad, estar junto a ella hasta que la muerte los separe, como ella no pudo ver más allá, nisiquiera sus dotes como Cetra o su definida instucion femenina fue suficiente para detectar que esto podría llegar a ocurrir, por supuesto ella como mujer inteligente no ignoraba lo que Tifa sentía por el rubio, sabía en el fondo que la morena estaba coladita por quien hoy es su esposo, lo que nunca de los jamases hubiera considerado que pasaría, es que Cloud correspondería a los sentimientos de Tifa, Cloud.. aquel hombre de aspecto indiferente, tímido, retraído, con limitadas demostraciones de afecto corporal... quien habrá seducido a quien? Quien habrá dado aquel primer paso? De haberlo dado Tifa el rubio perfectamente podía negarse o expresarse con su típica frase 'no estoy interesado', por otro lado con lo reservada y tímida que es Tifa sería difícil de creer que habría dado aquel primer paso de seducción, sin embargo Cloud tampoco es del tipo de hombres que seducen o dan el primer paso, es tan confuso!, de haber sido Tifa quien tal vez dio aquel primer paso de seducción, el rubio podía negarse, pero claramente no lo hizo, si el rubio cedió a la seducción de la morena es porque algún sentimiento mutuo debe ser correspondido, cierto?. - pensaba en silencio y para sí misma la florista, como intento de aterrizar o aceptar esta traición.

- Quieres un poco de galletas de vainilla? Recién las retire del horno, te alegrarán un poco el alma son tus favoritas - expresa con dulzura Elmyra quien coloca dicha bandeja sobre la mesa y se sienta para acompañar a su desolada hija adoptiva.

- No lo entiendo madre... No se como pudieron hacerme esto, confíe ciegamente, me confíe tanto en ambos - repetía la florista mientras limpiaba las pocas lágrimas que sus entristecidos ojos lograban expulsar.

La madre de la florista coloca suavemente sus manos sobre una de las manos de su hija mientras le visualiza con compasión.

- Existen circunstancias en la vida ante las cuales nunca tendremos respuestas mi niña, las traiciones amorosas muchas veces suelen ser el resultado de emociones ocultas con una larga data de cosecha, que al llegar a su punto clave ebulliciónan sin poder ser controladas . - expresa la madre de la florista.

- Si Cloud no estaba seguro de sus sentimientos hacia mi, no debió haberse casado conmigo, no debió haberse comprometido, no debió haberme pedido ser su novia, todos estos años viví una mentira una falsa madre! Y justo ahora, ahora, cuando más le necesito - expresa la florista llevando una de sus manos hacia su abultado vientre y sin poder contener sus lágrimas - justo ahora, lo pierdo ante su verdadera familia. - responde la fémina bajando la mirada.

- No digas eso Aerith! - recalca Elmyra - ese cabeza de chocobo tendrá que responsabilizarse de tu bebé! No permitiré que te lastime, ni te haga daño, eres una mujer digna y respetable de su hogar, el no te conoció en un burdel, y tu bebé también es su responsabilidad!, no eres una cualquiera, eres su esposa, la mujer que el eligió para pasar su vida, y si yo misma debo encargarme de que Cloud se haga responsable de su hija, recurrire hasta los juzgados para probar su paternidad con una prueba de ADN!.

Ante aquellas palabras la florista decae y vuelve a comenzar a llorar desoladamente con mayor intención, Elmyra se coloca de pie y abraza firmemente a su hija con intención de consolarla de mejor manera.

- Tu quedate tranquila mi niña, yo como tu madre no permitiré que ese patán sinvergüenza de tu esposo se desentienda de su responsabilidad como padre, lucharemos hasta la última instancia - indica Elmyra, la florista procede a limpiar un poco sus lágrimas y levanta la mirada visualizando a su madre.

- Madre... yo... me temo que... yo - las palabras no lograban salir de los labios de la fémina, mientras su madre acariciaba la frente de su hija sin soltar aquel reconfortante abrazo. - me temo que, el bebé de Tifa es de Cloud... pero mi bebé... Cloud no es el padre biológico de mi bebe - informa la florista llevando sus delicadas manos sobre su rostro y llorando con mayor intensidad.

- Que?! QUEEEEE! AERITH! - expresa sorprendida y alterada Elmyra mientras sus manos proceden a apoyarse sobre los hombros de su entristecida hija. - Que? ... Pero que? ... Que estas diciendo? Estas segura?

- Si madre, estoy mas que segura - responde su hija retirando sus manos de su rostro.

- Como, pero como? Como puedes estar tan segura!? - consulta perpleja Elmyra

- En un principio tuve mis dudas y quise... quise creer y convencerme que este bebé era de Cloud, intente por años que ocurriera ese milagro, realmente yo deseaba tanto tener un hijo con Cloud... Pero por mas que lo intentábamos, no ocurría madre, llegue a pensar que uno de los dos era estéril! - indica con sollozos y voz agitada la florista - Cloud y yo dejamos de tener intimidad por alguna razón que aún desconozco, luego trajiste a nuestra casa a aquel hombre moribundo quien resultó ser... ni más ni menos que mi primer amor. - comenta con suavidad y ahora un poco más calmada la florista, su madre está estupefacta, con una de sus manos cubriendo su boca y su otra mano apoyada sobre su corazón, Elmyra no puede creer todo esto que está escuchando, como si ya no hubiese sido suficiente con enterarse de la infidelidad del rubio guerrero y del embarazo de Tifa. La florista lanza un leve suspiro y procede a continuar :

- Yo estaba desolada, me sentía abandonada, Cloud cambio repentinamente, ya no era cariñoso... bueno, siempre ha sido poco demostrativo, pero nunca tanto como para alejarse al nivel de despreciar o cortar mis besos madre, luego tuve este contacto inesperado con mi primer amor en nuestra habitación de visitas, mi primer y gran amor Zack, había perdido contacto con él sin razón aparente madre, era como si se lo hubiera tragado la tierra, él sencillamente desapareció, ... le escribí 89 cartas, 89 cartas que él nunca respondió madre! Ni una sola!, en un principio pensé que Zack sencillamente se había marchado con otra mujer, siendo que él es muy sociable con las féminas, pensé que él solo había jugado con mi corazón, me costó tanto aceptarlo en un principio por lo cual me convencí que no le necesitaba, que era un patán por lo que me hizo de desaparecer sin nisiquiera despedirse, estuve enojada, molesta, luego conocí a Cloud, en una casualidad tan similar a como conocí a Zack... con el tiempo descubrí que Cloud fue muy buen amigo de Zack, y en una visita sorpresiva hacia la casa de los padres de Zack en Gongaga, me enteré que sus padres tampoco le habían vuelto a ver desde hacía años... en ese momento, me quebré por dentro porque supe que algo muy grave debió ocurrirle, pero lo supere en silencio, demostré mi fortaleza emocional, y seguí adelante... - indica la florista poniéndose ahora de pie, la fémina lleva sus manos hacia sus hombros como un abrazo personal hacia sí misma, su madre continúa estupefacta, manteniendo una mano sobre su boca, mientras se deja caer suavemente sentada en el suelo, visualizando y escuchando con firmeza la narración de su hija adoptiva.

- Yo amaba tanto a Zack madre... me jure que había superado todo afecto que una vez sentí por él. La llegada de Cloud a mi vida fue como una lluvia fresca, su personalidad inicial tan similar a la de Zack, me hizo enganchar mis emociones enseguida, luego comenze a conocerle más y vi que Cloud era diferente, introvertido, aveces ingenuo, infantil, retraído pero a la larga fueron precisamente esos pequeños detalles los que en realidad, me atrajeron de Cloud... sus diferencias con Zack. Me enamore nuevamente, Zack era mi pasado, Cloud mi presente, y así lo sentí, que Zack era historia pasada... pero, estuve equivocada, nunca supere a Zack como yo pensaba. Aquella mañana, cuando saliste y me encargaste llevarle de comer al hombre desconocido y moribundo que alojábamos en nuestra casa... en un principio tuve miedo, miedo de entrar a esa habitación mientras tu no estabas - expresa la florista ahora con una leve sonrisa más de desolación que de alegría

- Y fue justo cuando abrí aquella puerta y me encontré con esta inesperada sorpresa... tanto él como yo,... nos reconocimos de inmediato... las palabras sobraron, no fueron necesarias, las emociones que pensé olvidadas fluyeron repentinamente, no nos dijimos nada, toda reacción, toda comunicación, toda interacción, fue este apasionado y desesperado contacto íntimo entre Zack y yo ante aquel reencuentro... - expresa con suavidad la florista mientras baja la mirada.

A estas alturas Elmyra yacía sollozando en silencio, observando aún a su desolada hija, la florista se mantiene pensativa por un momento para posteriormente liberar una bocanada de aire y continuar - fue la experiencia íntima más intensa que he tenido en toda mi vida... quedamos dormidos después de aquel acto de entrega y amor total, yo estaba tan feliz entre los brazos de Zack, me dormí completamente dispuesta a despertar para llamar a Cloud y finalizar mi relación con él... sin embargo, cuando desperté de la mejor experiencia emocional de toda mi vida, estaba sola, sola en mi habitación, ahí supe que Zack había vuelto a desaparecer, una vez más...

- Por los Dioses de Gaia Aerith... - expresa suavemente Elmyra mientras baja su mirada e intenta calmarse.

- Unas cinco semanas después de aquel acto con Zack, ahí me enteré que estaba embarazada madre.. Tuve mucho miedo, no quería estar sola, abandonada, no quería ser madre soltera! Yo no merezco eso! - expresa la florista ahora nuevamente comenzando a llorar.

- Que estas insinuando Aerith? - comenta Elmyra colocándose de pie y aproximándose hacia su hija con un tono de voz más serio, la mujer sujeta a su hija por los hombros con firmeza - Que estas tratando de decirme Aerith! Sabias que este bebé no era de Cloud y lo engañaste!?

- Era la única forma de garantizarle una familia a mi bebé madre! Era la única manera de ahorrarte la vergüenza pública en esta machista sociedad donde una chica de hogar que salga embarazada y abandonada es mal vista! - reclama la florista - Además! Cloud era y es mi pareja oficial!.

- Pero bajo un engaño Aerith! Como reclamas ante la infidelidad de tu esposo cuando tu también haz replicado su mismo error! Con que cara exiges a los demás lo que tu tampoco haz entregado! Yo no te crié así hija... es un acto muy egoísta de tu parte, los valores personales nunca deben ser opacados por el que dirán Aerith! - reclamaba Elmyra hacia su hija, la florista no dejaba de sollozar, aún manteniendo su postura de tener la razón, Elmyra baja la cabeza desolada - No te conozco Aerith, jamás pensé que serias capaz de algo tan bajo y mediocre como eso, estas destruyendo a una familia verdadera sólo para componer una falsa como la tuya... la paternidad no se impone, no cuando amas de corazón, y tu bebe merece conocer a su verdadero padre biológico, tu hijita no merece ser arrastrada a una mentira donde la quieres involucrar.

- Y si su padre biológico nunca vuelve a aparecer? - consulta desafiante la florista.

- Entonces saldremos adelante entre nosotras, solas, pero con la frente bien en alto, no puedes mantener en alto la frente cuando está es sostenida por una mentira Aerith! No te conozco... en realidad no te conozco - recalca Elmyra retirándose de aquel lugar sutilmente hacia su habitación, dejando a su hija adoptiva analizando y pensando las próximas decisiones que debería tomar para su futuro inmediato.


EN UN PROFUNDO SUEÑO:

Aquella niña de larga cabellera rubia parecía haber superado gran parte de sus penas, el rubio guerrero le escuchaba todo el tiempo, mientras está pequeña no paraba nunca de hablar, la mayor parte de sus conversaciones eran asociadas hacia su madre. El rubio guerrero había estado soñando muy seguido con esta pequeña a su lado, curiosamente en estos últimos sueños, el guerrero no se ha encontrado con más figuras escalofriantes, o aquel lugar que solía ser del terror y con neblina permanente, últimamente ha estado despejado y tranquilo, el rubio se sienta en el pavimento al lado de la pequeña niña, había avanzado con esta por un largo trayecto y no parecía que encontrarían ninguna civilización cerca. El rubio procede a compartir un poco de chocolate en barra con la infante, era lo único comestible que guardaban sus bolsillos, la pequeña no se limitó en empezar a comer.

- Los favoritos de mamá son los chocolates blancos con avellanas - expresa la chiquilla

'El chocolate blanco con avellanas... son los favoritos de Tifa también' - piensa en silencio el rubio guerrero mientras una ligera sonrisa se refleja en su rostro al recordar a su amiga de la infancia.

- A mamá siempre le han gustado las estrellas - expresa la infante visualizando el despejado firmamento, el rubio guerrero visualiza con pena a la pequeña, asume que esta habla en tiempo presente sobre su madre al no querer aceptar que está ya no está en este mundo, debe ser difícil para una niña tan pequeña perder a su madre, él bastante bien que recuerda las malas condiciones emocionales como vivió Tifa al perder a su madre durante su infancia.

- Mamá dijo que lo que hace hermosas a las estrellas es que estas fueron testigos de una importante promesa. Que es un testigo Señor? . - consulta la niña mientras visualiza al rubio guerrero con curiosidad, gran parte del rostro de la infante estaba marcado por aquel trozo de chocolate, ante aquella visión el rubio guerrero no pudo contenerse en mostrar una leve sonrisa.

- Un testigo es un individuo que está presente mirando o escuchando todo lo que ocurre. - responde con suavidad el rubio.

- Ahhhh... entonces las estrellas además de ver, también habrán escuchado la promesa que mi papá le hizo a mi mama?. - consulta inocentemente la infante.

- Es bastante probable - responde el rubio guerrero manteniendo su sonrisa, aunque no era un gesto usual verle sonreír, un fuerte sentimiento emocional hacia esta pequeña provoca que el guerrero tenga estos tipos de demostraciones con ella. La infante procede a llevar sus rodillas hasta su pecho, mientras coloca su barbilla sobre estas.

- Y como es tu padre pequeña? - consulta el rubio con curiosidad, la chiquilla en todo este tiempo no ha detallado nada sobre su progenitor.

- Yo..no lo se... no conozco a mi papá Señor - responde con tristeza la niña - Mamá dice que él nos cuida desde el cielo, pero parece que el cielo esta demasiado lejos ya que mi papa nunca llego para salvar a mamá - responde la niña con rostro angustiado.

- Que le ocurrió a tu madre pequeña? - consulta con mayor curiosidad el rubio.

- Los monstruos oscuros se la llevaron... mamá luchaba contra ellos, los monstruos querían llevarme con él, pero mamá lo evitaba.

- Llevarte con quien pequeña? - vuelve a consultar el guerrero.

- Con el hombre de la espada larga, él le dijo a mi mamá que debe entregarme, que el planeta me necesita y que solo él puede enseñarme, pero no quiero irme con él, él es un hombre muy malo y me asusta. Aquellos monstruos eran muchos, mamá me protegía, pero apareció el hombre de la espada grande y mamá me dijo que corriera lo más rápido que pudiera y que no mirara para atrás... corrí y corrí y corrí, hasta que me vi sola, traté de buscar a mamá, pero no la encontré, el hombre malo se llevó a mi mamá por mi culpa - expresó con tristeza la infante, mientras unas pocas lágrimas comienzan a salir de sus hermosos ojos carmesí .

Aquella confesión entristeció el corazón del rubio guerrero, aunque él desconoce la razón por la cual esta pequeña infante pueda estar siendo perseguida, él no está dispuesto a abandonarla a su suerte, sería un gesto inhumano no preocuparse por una infante tan vulnerable, de repente el rubio visualiza como aquella niña juguetea con algo pequeño entre sus manos, la infante limpia algunas lágrimas de sus mejillas con una de sus manos mientras vuelve a visualizar hacia el cielo despejado, el rubio guerrero tenía gran curiosidad por aquel pequeño objeto oculto en las manos de la niña, razón por lo cual procede a tocarlo con una de sus manos manteniendo su curiosidad, la infante no opuso ninguna resistencia ante aquel gesto del hombre, en su lugar procedió a facilitarle dicha pieza al guerrero, el rubio guerrero visualiza estupefacto aquel accesorio que ahora yace sobre su enguatada mano.

- Es un regalo de mi papá... - expresa suavemente la niña - mamá dijo que el anillo me protegería y que nada iba a poder hacerme daño mientras lo llevase conmigo, pero no es cierto Señor! ... Los monstruos oscuros si pueden hacerme daño, no se porque no funciona, mamá dijo que era un anillo muy especial - indica la pequeña llorando ahora con mayor intensidad mientras oculta su rostro entre sus rodillas, las cuales continúan inclinadas apegadas a su pecho. El rubio guerrero se coloca de pie, sus iris zafiro aún concentrados en aquel diminuto accesorio, su corazón comenzó a latir con mayor intensidad, su respiración se acelero, esto no podía ser posible, aquel accesorio era el anillo con la figura de lobo que él le había regalado a Tifa años atrás como un gesto de ser una familia, esta pequeña niña lo lleva consigo afirmando que es un regalo de su padre, eso quiere decir que esta niña es...

- Si Cloud... - expresó una nueva voz masculina en respuesta del pensamiento del rubio guerrero - es exactamente lo que estas pensando.

Ante aquella voz la niña levanta su mirada completamente atemorizada, colocándose rápidamente de pie y abrazándose desesperadamente hacia el rubio guerrero.

- Por favor Señor, no deje que me lleve, por favor, por favor! - gritaba histérica la pequeña hacia el rubio guerrero

El rubio guerrero coloca una de sus manos sobre la cabeza de la niña con intenciones de tratar de calmarla, aquella voz masculina podría ser reconocida a kilómetros si él así lo quisiese, el rubio levanta la mirada con el ceño fruncido mientras visualiza a aquel rival con sus ojos retadores.

- Sefirot - expresa el rubio guerrero con voz baja y de no muy buenos amigos

- Gusto en volver a verte, Cloud - responde el ex soldado con su tradicional postura prepotente, su mirada y sonrisa jocosa y perfil aterrador.