Los días pasaban rápido; Edward ya estaba en Nueva York, como prometimos éramos unos amigos con un hijo de por medio, pero era una experiencia nueva y me gustaba, lo he conocido mejor. Hoy es cumpleaños de Edward, recuerdo que hace un año estábamos de vacaciones disfrutando de sexo sin restricción, tal vez le regalara algo más. Me levanté, desayune con mamá, solo sonrió, sabia de mis planes y que cualquier cosa la llamaría.
-Hija, sé que quieres hacer las cosas bien, pero creo que debes de escuchar el corazón-dijo mamá con una sonrisa. -Y no olvides que cualquier cosa tienes nuestro apoyo.
-Lo sé, pero he tenido una experiencia mejor que antes-le dije muy segura.
Subí a mi habitación, Edward tendría unos asuntos en la iglesia, así que pasaría por mí, tome una larga ducha, Alice me ayudaría con los detalles, le encanta las sorpresas. Me puse la ropa interior sexy, estaba nerviosa, esperaba que todo saliera bien, me arreglé y bajé a esperar a mi hombre, vi un poco de televisión. Tocaron el timbre y temblé, Carmen abrió la puerta, me levanté con esfuerzo, él se acercó y lo abracé.
-Feliz cumpleaños-le dije con una sonrisa.
-Muchas gracias hermosa-dijo y sentimos la patada de mi bebé, sonrió y toca la pansa, se sintió otra patada. -Gracias pequeña-dijo y dio un beso en la barriga.
-Ow-dijo mamá emocionada. -Feliz cumpleaños Edward-dijo y lo abrazo, le entrego su regalo.
-Muchas gracias, Renee-dijo Edward mientras abría el regalo, era un hermoso reloj de marca.
-Creo que es hora de que salgan o se les hará tarde-dijo Renee llevándonos a la puerta, estaba loca, pero que le puedo hacer.
Subimos al coche, donde le dije que fuéramos al central park, llegamos y nos esperaba nuestra carroza, me ayudó a subir, dimos un paseo disfrutando del paisaje, estaba hermoso, había muchos niños, ya me imaginaba a nuestro pequeño corriendo en unos años. Llegamos a donde estaba la mesa para nosotros dos nada más, Alice se sacó un 10, la comida olía delicioso, nos sentamos con una sonrisa.
-Guau, esto está espectacular-dijo Edward sorprendido.
-Creo que debemos de dar las gracias también a Alice, sin su ayuda esto sería imposible-dije con una sonrisa.
Comimos entre risas, dios, estaba delicioso, había algo de música de fondo, bailamos pegados, llego el postre, parecía que la magia lo había traído, nunca sentimos a Alice, nos sentamos y lo comimos.
-Creo que deberías hacer una pregunta-dije con una sonrisa.
- ¿Quieres ser mi novia? -dijo con una sonrisa, hice como que pensaba.
-Claro que si-me dije segura, dios, esto era especial, se levantó y me besó, dios, había extrañado sus labios. -Te amo-le dijo con una sonrisa.
-Te amo-le dije con una sonrisa.
Caminamos tomados de la mano, comimos un helado, llegamos a la salida y nos esperaba un carro, llegamos al departamento, el me miró sorprendido, creo que no esperaba esto, subimos y abrí la puerta, tenía mucho que no venía, trataba de evitar los recuerdos, lo llevé a la habitación.
-Espera aquí-dije con una sonrisa, esperaba que Alice no olvidara mi ropa para esto, entre en el baño y si estaba, me cambié rápidamente, esperaba que le gustara, sabía que le excitaba todavía, salí y me miró, dios, con esa mirada me dijo todo. - ¿Te gusta?
-Claro que si-dijo mientras me besaba. - ¿Estas seguras?
-Si-le dije con una sonrisa, mientras le desabrochaba la camisa y la aventaba por ahí, que importaba, nadie nos molestaría.
-Me encanta mis cumpleaños contigo-dijo mientras bajaba el tirante del traje, lamió mis pezones.
-Y a mí me encanta celebrarlos contigo-dije mientras desabrochaba su pantalón, él se lo quiero con su bóxer.
Me acostó en la cama, bajo el short, besando mi pierna completa, dios, fue lo más excitante que no había experimentado, metió su lengua en mi vagina, gemí, metió un dedo, sentí mi orgasmo muy fuerte.
-Dios, te masturbar, pero no puedo agacharme-dije sonrojada.
-No te preocupes, con hacerlo contigo es mi mejor regalo-dijo mientras me besaba.
Se acomodó en mi entrada, y penetró, oh si, comenzó lento, pero rápidamente aumento la velocidad, toco mis bubis, sentí mis paredes contraerse y luego el siguió con el orgasmo. Salió de mí, y subió mis piernas a sus hombros, me levanté un poco con mis codos, lo besé y el penetro.
-Oh Edward-dije al sentirlo, me besaba mientras aumentaba la velocidad, aruñé su pecho, llegamos juntos al orgasmo. -Creo que deberíamos de cambiarnos, p llegaremos tarde a tu fiesta-dije cuando tuve aire.
-Pero espero que en la noche me recompenses-dijo mientras besaba mi cuello, que importaba si llegábamos tarde.
-Creo que nos esperaran-dije mientras hacía que se tumbada en la cama, sabia volverme loca.
Lo besé, y me introduje en su pene, oh si, tocaba su pecho, mientras iba aumentando la velocidad poco a poco, toco mis bubis, me besó y tuvimos un orgasmo fuerte. Ahora sí nos levantamos, tomé un baño, tuvimos sexo, dios, éramos unos calientes, salí y me puse un vestido para la fiesta. Salimos y tomamos un taxi, y llegamos a la iglesia, donde nos esperaban, que vergüenza, pero no importaba. Todo mundo comenzó a felicitarlo, me encontré con un hombre igual a mi novio, creo que era hora de conocer a mis suegros.
-Hijo, muchas felicidades-dijo el hombre con una sonrisa mientras lo abrazaba, dios, que nervios, que pensarían de mí.
-Pequeño, muchas felicidades-dijo una mujer con los mismos ojos que Edward, sin duda su madre, mi novio me hizo seña de que me acercara, me abrazó con una sonrisa, vi la cara de sorpresa de sus padres.
-Mama, papá, les presento a mi novia Isabella-dijo Edward con una sonrisa, su madre me sonrió, su padre creo que seguía sorprendido. -Mi Bella, mis padres Carlisle y Esme.
-Es un gusto conocerlos-dije con una sonrisa, su madre se acercó y tomo mi mano.
-Me alegro de que mi hijo sea feliz-dijo mientras me abrazaba, toco mi pansa. -Espero que sea mi nieto-dijo con una sonrisa y sentimos su patada.
-En unos meses más, serán abuelos de un niño-dije con una sonrisa.
-Muchas felicidades y es un gusto conocerte-dijo Carlisle con una sonrisa, y me abrazo, no esperaba conocerlos hoy, no hubiera llegado tan tarde.
Pasamos a la fiesta, había mucha gente de donde vivíamos, como padre era muy querido, fue muy divertido, hubo muchos regalos, mis padres nos regalaron una sesión de fotos de nuestro embarazo, eso nos hizo feliz. Comimos y sus padres contaron cosas de niño, era muy travieso, bailamos, jugamos, fue muy divertido, conocer a su familia, todo mundo se fue, quedamos con mis padres y suegros, nos sentamos en la mesa, estaba nerviosa.
-Disculpen la pregunta, ¿pero por qué no se casan? -dijo mi suegra con curiosidad, hice una mueca, ni siquiera sabía dónde quedó mi anillo. - ¿Qué paso? -dijo al ver las muecas de mis padres, hasta Edward se puso triste.
-Pues, pasamos por la parte más difícil de ser parre-dijo Edward mientras hacía una pausa, sabía que todavía era duro para mí. -De hecho, hubo pedida de mano y entrega de anillo, una semana después, tuve una junta con mis jefes y me pusieron entre la espada y la pared, e hice algo que nunca me perdonaré, hice como que tenía relaciones con otra mujer, ella dejó el anillo y se separó de mí.
-Espera, ¿y cómo es que ahora están juntos?, ¿y él bebe? -dijo Carlisle con curiosidad.
-Nuestro bebé, fue concebido antes de comprometernos y todo el drama, no lo esperábamos-dije muy segura. -Pero sé que es lo mejor que nos ha pasado, de hecho, por él, volví a verlo y decirle que vendría a Nueva York con mis padres a terminar mi embarazo-dije con una sonrisa, si no hubiera tenido el valor, ahorita seguiríamos separados.
-Verla y decirme que se alejaría de mí, me hizo reflexionar sobre lo que estaba eligiendo, la amaba y no quería vivir alejado de ella-dijo mientras tomaba mi mano. -Tuve que enfrentar cosas, tuve que pedirle la oportunidad, me la dio, pero tuvimos que no ser nada, pero gracias a eso, nos conocimos mejor.
-Y justo hoy, volvimos a ser novios-dije mientras le daba un piquito.
-Es una historia de novela-dijo mi suegra con una sonrisa.
-Pero es la verdad y espero pronto poner de nuevo esa sortija en su maldijo con una sonrisa. -Pero por mientras, esperaremos a nuestro pequeño, al que hay que elegir un nombre.
-Un paso a la vez-dije con una sonrisa, no pensaba en eso.
Platicamos de algunas cosas, ya era tarde cuando se fueron, estaba tan cansada que no dijo nada cuando me quedé dormida.
