JAIME

Subió por las escaleras hacia sus habitaciones de la bóveda de las doncellas. Se trataba de una larga torre, con tejado de pizarra, donde solían alojarse los invitados ilustres. Su padre había permitido que el ejército que Dany había llevado hasta la capital se alojase en la ciudad, por lo que Jaime había tenido que cabalgar hasta el campamento para reagrupar a las tropas, mientras que Tyrion y Dany se quedaron con ser Barristan redactando la carta que enviarían a Jon Nieve para pedirle que viajase directamente a la capital. En otros tiempos el hombre que quisiese casarse con Cersei se habría encontrado con una espada en las tripas, con su espada... Pero ahora todo era distinto. Jaime ya no quería a Cersei, o al menos no de ese modo. Aunque seguía sin gustarle la perspectiva de ver a su hermana casada con otro hombre.

Terminó de subir las escaleras y abrió la puerta de su dormitorio, donde Dany ya le esperaba. Estaba junto a la ventana abierta contemplando las murallas del castillo y el mar, más allá, donde volaban sus tres dragones, incansables. El viento de la bahía soplaba en torno a ella y le ceñía el vestido al cuerpo de una manera que a Jaime le aceleró el pulso. La túnica era blanca, tan blanca como la nieve de los primeros días del invierno. El escote de la túnica dejaba al descubierto los hombros, sobre los que caía la el largo pelo plateado. Tenía un pedazo de papel entre las manos.

Qué hermosa es- Se dijo. En ese momento, lo único que deseaba en el mundo era tomarla entre sus brazos.

Jaime- dijo ella cuando le vio entrar.

¿Esa es la carta?- preguntó el Lannister.

Sí...

No parece muy larga-

Porque no lo es, he decidido que le contaré todo cuando llegue-

Como regalo de bienvenida-

¿Qué quieres que haga?- protestó ella- es mejor decírselo en persona. Dime... ¿Crees que he hecho bien comprometiendo a Jon?-

Jaime se sentó junto a Dany y pasó su brazo por los delicados hombros de la joven.

¿Qué importa eso ya?- dijo él- has hecho lo que has creído que debías hacer-

Si tú lo dices... ¿Cómo es tu hermana?-

Rubia-

Digo como esposa- Dany le golpeó con una almohada, riendo.

Difícil. Un día que yo estaba de guardia escuché como Robert golpeaba a Joffrey. Mi hermana le dijo que si le volvía a poner la mano encima lo mataría mientras dormía-

Eso no me tranquiliza-

Tampoco tranquilizó a Robert- respondió Jaime- Después de que mi hermana le amenazase escuché como le golpeaba a ella también-

¿Lo dices enserio?- preguntó Dany- ¿Qué hiciste tú?-

¿Yo?- Jaime cerró los ojos- Nada. No era la primera vez que tuve que escuchar como ese hombre golpeaba a mi hermana. Me obligaba a estar de guardia todas las noches que llegaba borracho y se metía a trompicones en la cama de Cersei. Yo sólo podía preguntarme si le exigiría que cumpliese sus deberes como esposa-

¿Crees que lo hacía porque sabía que ella y tú...?-

Jaime negó con la cabeza.

Si lo hubiese sabido nos habría matado a los dos- dijo el Lannister- quizá hubiese sido lo mejor. Así habría tenido una excusa para hundirle una espada en el pecho-

¿Qué clase de rey maltrata así a su esposa?-

La clase de rey que conozco- respondió Jaime- tu padre hacía lo mismo-

Se arrepintió al instante de haber dicho eso. Eran sus padres- pensó.

Yo no seré como ellos- dijo poniéndose en pie.

La luz del atardecer penetró por la ventana, arrancando destellos plateados del cabello de Daenerys. Habrá existido alguna vez una mujer más hermosa- Se preguntó. Se acercó a ella y le apoyó la nariz en el pelo, llenándose de su olor.

Jaime... Si alguna vez me convierto en algo parecido a ellos, prométeme que me lo dirás-

Tú no eres como ellos- dijo antes de besarla.

Prométemelo- dijo ella cuando comenzaba a jadear.

Te lo prometo.

Después, mientras yacían juntos sobre la cama, Dany parecía menos preocupada.

Al final no me has hablado de tu hermana-

Lo habré olvidado-

Venga... Quiero saber cosas de ella- dijo mientras apoyaba la cabeza sobre su pecho- dentro de poco será mi familia-

Ella siempre dice que es igual que nuestro padre, pero con tetas.

¿Y tú que piensas?-

Que está en un error- dijo Jaime- mi padre es despiadado e implacable, como un glaciar y Cersei es todo lo contrario, más aún cuando le llevan la contraria. No le falta cerebro, pero no tiene ni criterio ni paciencia-

¿Y qué crees que piensa de Jon?-

Le odiará casi tanto como a ti- rió Jaime.

¿Por qué iba a odiarle?- preguntó Dany- el no le ha hecho nada-

Porque es igual que Ned Stark-

De repente, Jaime se dio cuenta de que debería hablar con su hermana.

Será mejor que vaya a hablar con Cersei- dijo poniéndose de pie- Sobre todo si quieres evitar que envenene a tu Jon Nieve en la noche de bodas-

Tu hermana puede esperar- dijo ella tirando de su brazo- todavía no hemos terminado. Vuelve a la cama y bésame-

Cuando terminaron, la oscuridad había caído sobre Desembarco del Rey. La única luz que entraba en la habitación era la de la luna, que se colaba por la ventana. Se levantaron tambaleándose y tropezando el uno contra el otro, mientras intentaban vestirse en la oscuridad.

Jaime salió de la torre acompañado por Daenerys. Ella fue en busca de Tyrion y ser Barristan, mientras que él se dirigió al Torreón de Maegor, donde estaban las dependencias de su hermana.

La encontró en sus aposentos, sentada en una mesa junto a la ventana, con la vista perdida en el horizonte.

Cersei...- cerró la puerta con suavidad-

¿Qué quieres?

Jaime advirtió que la reina regente había bebido demasiado, algo que según le habían dicho, había tomado como hábito. Ella, que tanto despreciaba a Robert Baratheon por sus borracheras. Aquello no le gustaba, pero últimamente no le gustaba nada de lo que hacía su hermana.

Hablar contigo-

Qué sorpresa- respondió ella- Podrá soportar tu chica Targaryen que te separes cinco minutos de ella- cuando se volvió, vio que su hermana tenía los ojos llenos de lágrimas.

Creo que lo soportará- respondió el Lannister, irónico.

¿Teníais todo pensado, verdad?-

¿El qué?-

Entregarme a ese bastardo para que padre os diese vía libre para vuestro matrimonio-

Cersei...-

Padre me obligará a marcharme con él a Invernalia- dijo entre sollozos- Me separará de Tommen... Joff está muerto, Myrcella está en Dorne y tú me has abandonado. Solo me queda Tommen-

¿Y qué quieres que haga?-

Habla con padre... O con esa Daenerys- Cersei se dejó caer de rodillas delante de él- por favor, Jaime, no dejes que me casen con ese bastardo. Por favor-

No me han pedido mi aprobación-

Te escucharán si hablas con ellos- su hermana trató de contener las lágrimas- Jaime, para mi sigues siendo mi caballero de brillante armadura... ¡No puedes abandonarme cuando más te necesito! Me van a arrebatar a mi hijo, me van a enviar lejos... Por favor...-

Ya te he dicho que no es mi decisión- dijo el Lannister- Además, ese chico no es tan mal partido. En el Bosque Susurrante demostró que no le falta valor-

Jaime- sollozó ella- ¿no te das cuenta de que a quien quiero es a ti? No me importa con quién vallan a casarme, a quien quiero a mi lado es a ti, a quien quiero en mi cama es a ti. Entre nosotros no a cambiado nada. Te lo voy a demostrar-

Le levantó la túnica y emezó a desatarle la lazada de los calzones.

Cersei, para- dijo Jaime- estoy comprometido con Daenerys-

Cállate. Voy a arreglar las cosas entre nosotros-

¡No! ¡Te he dicho que no!-

Dio una zancada hacia detrás. Durante un momento vio confusión y miedo en los verdes ojos de su hermana. Después, solo rabia. Cersei se recompuso, se levantó y se arregló las faldas.

¿Qué te ha hecho esa Targaryen? ¿te ha cortado la virilidad y se la ha dado de comer a los dragones?- Sacudió la cabeza, y la cabellera se le agitó sobre los blancos hombros- Que estúpida fui pensando en que tu me ayudarías. No tuviste valor para vengar a Joff, ¿por qué ibas a tenerlo para ayudar a tu hermana?

Yo nunca he dejado de protegerte, Cersei, y lo seguiré haciendo aunque no quieras verlo-

Claro que lo veo. Me enviarás a Invernalia a calentarle la cama a un bastardo. Allí estaré a salvo-

Será mejor que me vaya-

Sí, vete- gritó ella- Vete con esa puta de los dragones. Lástima que Lord Tywin Lannister no tuvierna ningún hijo varón. Yo podría haber defendido a nuestra familia, pero nací sin polla-

Adiós, Cersei.

DAENERYS

Había sido un día frío, gris y húmedo. Diluvió toda la mañana, y las nubes no se despejaron por la tarde, cuando escampó. En ningún momento vieron el sol. Un clima tan adverso bastaba para desalentar incluso a la futura reina. Más aún sabiendo que iba a tener que recibir a Jon esa misma tarde y contarle que le había comprometido con Cersei Lannister. Había decidido ir ella misma en persona a recibir a Jon. Era lo mínimo.

Cabalgó hasta las puertas de la ciudad, acompañada por Tyrion y un grupo de caballeros que servían de escolta. Desde allí pudo divisar los estandartes de las casas del Valle que Jon había reclutado, que ondeaban al viento a medida que los jinetes salína del follaje del bosque en una pequeña columna polvorienta. Dany reconoció el lobo de la casa Stark, el halcón de la casa Arryn y el dragón de los Targaryen, pero no sabía identificar los demás.

Lord Tyrion- dijo ella- ¿Podéis distinguir los estandartes?-

No alcanzo a verlos, no se puede decir que tenga vista de águila- dijo el Gnomo- si me describís los estandartes os diré de qué casa son-

La joven entrecerró los ojos, tratando de distinguir los dibujos.

Veo tres aves negras- dijo- llevan algo rojo en las garras-

La casa Corbray- respondió Tyrion al instante- Tres cuervos negros. Lo que llevan en las garras son corazones-

Qué dantesco...- Dany hizo una muerca de asco- También veo tres puntas de lanza, sobre un fondo blanco-

Es la casa Moore, alteza-

Hay una más... Un sol, una luna y...-

...Y una estrella. La casa Egen- la interrumpió Tyrion- son todas casas nobles-

Bien. Iremos a su encuentro- dijo Dany picando espuelas.

Cuando los caballeros de la columna los vieron acercarse, también ellos espolearon sus monturas. Casi todos llevaban armadura, y muchas de ellas tenían esmaltes y motivos de plata reluciente. No así la de Jon. El norteño llevaba una cota de malla de color oscuro cubierta por un chaleco acolchado y, sobre los hombros, una capa de piel de oso. A Dany se le humedecieron los ojos al verle llegar.

Bienvenidos, mis señores, Es un honor recibir a señores de tan alto linaje-

Su mirada se cruzó con la de Jon.

Lord Tyrion les acompañará hasta sus aposentos en la Fortaleza Roja- dijo ella, haciendo un gesto al más joven de los Lannister, indicando que quería quedarse a solas con Jon. Los caballeros del Valle la obedecieron al instante, dejando a los dos jóvenes a solas.

Entonces miró a Jon. Apenas llevaba unos meses sin verle, pero estaba cambiado. Se había dejado crecer la barba y tenía el rostro endurecido, más maduro. Dany quería correr a abrazarlo, pero no podía hacerlo. Ahora que le tenía delante se sentía aún más culpable.

Jon... He hecho algo terrible- dijo al fin- yo... Lo siento mucho-

¿Tú?, pero... ¿Estás bien?. ¿Qué ha pasado?-

Dany se acercó al fin para abrazarlo. Le rodeó con los dos brazos y se permitió unos segundos antes de hablar.

Aquí no... Ven, te lo contaré todo-

Entraron juntos en la ciudad por la Puerta del Rey. Jon le contó que había conseguido el apoyo de las casas nobles del Valle, que habían aportado más de veinte mil hombres a su ejército. Le dijo también que había organizado el asedio a los Gemelos cuando recibió la carta de Dany pidiéndole que viajase a la capital.

Ella le contó que habían levantado el asedio de Aguasdulces y que Lord Tywin había aceptado su pretensión a la corona, pero con una condición...

Entraron en la Fortaleza Roja cruzando el puente levadizo y cabalgaron hasta la misma Bóveda de las doncellas. Sólo cuando cruzaron la puerta de sus estancias sintió que era el momento de explicarle lo que había ocurrido.

Dany. ¿Qué ha pasado? Actúas muy raro-

Siento mucho lo que he hecho-

¿El qué?- dijo Jon- me estás poniendo nervioso. Cuentam...-

Lord Tywin aceptó mi pretensión al Trono- le interrumpió ella- pero puso condiciones-

¿Qué clase de condiciones? ¿Qué has hecho?-

Quería que Tyrion consumase su matrimonio con Sansa-

¿Cómo?- Exclamó Jon- ¿No habréis accedido?-

No- dijo al instante.

Ah... Bien-

Después ofreció a su hija Cersei- dijo ella, agachando la cabeza.

¿Cersei?- Jon pareció entenderlo todo en ese momento- ¿Y con quien se casará?-

Pues... Contigo-