Crónicas del viaje de un Fan NH al mundo Shinobi:

Especial: San Valentín en Konoha edición Shippuden

Medio día en Konoha, un aire lleno de amor se podía respirar en las personas, que se encontraban celebrando el San Valentín como cada año. El tiempo podía pasar, las guerras y conflictos podrían llegar de un día para otro, pero es el amor la clave para superar cualquier adversidad, no importando quien o quienes se interpongan. Pero algo que debemos tener claro, es que cada persona tiene una forma distinta de apreciar, celebrar o de incluso pasar este día. Es ahí que nos enfocamos en Alejandro y Sabi, que observaban apoyados sobre un muro como las tiendas de chocolates eran visitadas constantemente al igual que la Florería Yamanaka y otras tiendas de peluches y regalos.

— San Valentín, ese día al año, en donde dejamos que nuestros sentimientos hablen por si solos. Donde dejamos que el amor guie nuestros actos y nos conectamos con esa persona que ocupa un lugar muy especial en nuestro corazón – Sabi recitaba eso con una sonrisa para luego hacer una señal obscena al cielo – y una mierda

— Qué alivio, por un momento creí que hablabas en serio – Alejandro sonrió ante la actitud de su compañera/contraparte – ya deberías saber cómo funciona este día. Disfrazan con regalos y chocolates el consumismo que en verdad representa

— ¡¿Verdad que sí?! – Sabi le dio la razón con burla – en mi caso siempre fue un show de tercera clase. Si una chica se me declaraba porque creía que era un chico, se asustaba. Si un chico intentaba declararse conmigo creyendo que era un chico como él, se sorprendían que hasta creo que se volvían heterosexuales. Para mi este día solo es uno más en el calendario que deberían borrar para siempre

— Las malas experiencias nos han ocurrido a todos, bienvenida al club – Alejandro poso su mano derecha un poco por el collar en su cuello – pero, a todos nos puede tocar una oportunidad. No es que espere eso en este mundo en estos momentos, pero bueno, si Oscar y Javier pudieron, ¿Por qué yo no?

— En fin, por el momento me quedare aquí y aborreceré el día con tranquilidad…

— Hola chicos, por fin los encuentro – en eso llego Oziel con una mochila – no creí que estarían aquí

— Solo vinimos aquí a observar el desfile lleno de empalagosos, enamorados y rechazados – respondido Sabi con una sonrisa - ¿Y tú porque no estas con tu súper prometida?

— Ya que yo le di una sorpresa el año pasado, ella quiere darme una sorpresa en esta ocasión. Así que decidí darle por el lado amistoso de este día – el caballero saco un regalo de su mochila y se lo entrego al rubio científico – toma Alejandro, son chocolates negros hechos por Elma, algunos materiales que pueden servirte del Valle de los Dragones y, por último, unos mini pergaminos para tu herramienta con algunos jutsus para ti

— Valla, gracias amigo – Alejandro tomo el presente con mucha impresión – sí que no me lo esperaba

— Después de todo, este también es el día de la amistad – el caballero busco de nuevo en su mochila mientras se acercaba a la chica – Sabi-chan, también tengo algo para ti

— Oh vamos sempai, no es necesario. Apenas nos conocemos…

— Lo sé, pero esto es para celebrar esta amistad. Y aunque no conozca mucho de ti, espero que el tiempo lo permita – el caballero saco un pequeño presente y una bolsita con chocolates – espero te gusten. Después de todo, valoro mucho tu apoyo y amistad. Gracias Sabi-chan

— Valla, gracias… - la chica oculto sus ojos debajo de su cabello, con un rubor que solo Alejandro pudo ver

— Bueno, los dejo para buscar a los demás. Disfruten el día chicos

— Creo que si pudimos disfrutar de este día en particular – el rubio pálido sonrió al lado de la chica que solo empezó a reírse para dirigir la vista al cielo

— ¡Ja, buen intento autor, pero a mí no me atrapas con esto! – la chica empezó a reír para después abrazar el regalo en silencio – bueno, tal vez un poquito

— Ya tranquila. Es el efecto que causa este día en particular – Alejandro palmeo la cabeza de la chica para caminar al centro de la aldea – vamos por un Ramen Especial de la Amistad

— … tú pagas

La chica le siguió en silencio mientras comía los chocolates que había recibido. A pesar de todo, este podría ser un buen día de la Amistad. En otra parte de la aldea, las kunoichi de Konoha salían de la academia, llevando en sus manos dulces, regalos y chocolates que habían preparado en una clase especial impartida por Kushina, Hana y Riki, aunque esta última no tuviera el don de la cocina.

— Espero que a Naruto-kun le guste lo que prepare para el – sonrió Hinata viendo el chocolate que preparo – lo hice con mucho cariño

— Todo lo que tú le regales le gustara, no lo dudes – alego Ino con burla – yo sorprenderé a Sai-kun con este ramo de rosas de chocolate

— Solo porque tu pudiste hacerlas cerda, no las hace tan especiales – Sakura solo bufo enojada viendo lo que tenía en sus manos – mi tarta de cerezos dejara encantado a Sasuke-kun…

— Por cierto frentona, ¿Qué es ese cascabel que usas?

— Sasuke-kun me lo regalo hace un tiempo, creo que se lo consiguió Oscar-sensei – la chica lo hizo sonar con calma – aunque no es muy especial

— Eso es porque solo Sasuke puede darle uso correcto – comento Karin detrás de las chicas, reconociendo el poderoso Genjutsu dentro del cascabel

— ¿En serio necesitas todo ese chocolate Karin-chan? – señalo Hinata con sorpresa los dos botes de chocolate liquido en las manos de la pelirroja

— Por supuesto, es para mi sorpresa a Neji-kun, solo me faltan las fresas y estará listo – la pelirroja sonrió con perversión al imaginarse lo que haría

— Es increíble como los Uzumaki pueden ser tan pervertidos – Hana miraba a la chica pelirroja y luego a su amiga

— Lo dice la mujer con dos hijas y mucho chocolate aromático para su esposo – codeo Kushina a Hana con burla – yo voy a aprovechar que Minato y yo tendremos esta noche para nosotros solos, en serio

— ¿Acaso quieres un tercer hijo?

— Puede ser – la madre pelirroja sonrió ante el comentario de su amiga para después ver a Riki – de nuevo gracias por cuidar de Yuna el día de hoy

— Para mí es un placer, ya lo sabe – Riki miro el chocolate quemado en sus manos con resignación – lo bueno de esto, es que no debo preocuparme por regalárselo a alguien en especial

— Aun si no, tener a alguien en tu corazón es una parte de nosotros – Hana sonrió al mirar a la pelirroja – después de todo, el amor es un buen motor para nuestro corazón

— Yo no necesito el amor de otro para moverme. Soy capaz de darme mucho, "mucho" amor por mi propia cuenta

— ¿A qué se refiere Riki-sensei? – la pregunta de Hinata termino en confusión junto a sus compañeras al ver como su madre y futura suegra contener la risa por las palabras Riki

— Nada mi pequeña Hinata, solo que prefiero estar sola que mal acompañada – Riki acaricio los cabellos de Hinata para después sacar una bolsa de chocolates de entre sus cosas – además, los pocos hombres que podrían entrar en mi corazón ya tienen familia, así que nadie sería capaz de ocupar ese lugar en especial…

— ¡Mami, Riki-san! – en eso llego Yuna en los brazos de Hageshi - ¡Ya terminé mi clase de dulces!

— Ya lo vi mi pequeña – Kushina tomo a la pequeña en brazos - ¿Qué hiciste con tus compañeritos de la guardería?

— Hicimos chocolates para mis amigos y personas a las que quiero – Yuna bajo de los brazos de su madre para acerarse a Riki – como Riki-onechan. Este es para usted…

— ¡Kyaaaa, Yuna-chan es kawai! – la pelirroja miko cargo a la niña para besarle con cariño – ojalá fueras más grande, así podría comerte no solo a besos

— Mi hija va a ser una mujer muy hermosa de grande, en serio – Kushina se acercó a su hija para apretar sus mejillas – pero ella encontrara a su príncipe azul, a menos que Hana-chan nos quiera dar una sorpresa pronto o tal vez mañana…

— Eso quisieras, pero no – la mujer Hyuga solo se burló ante los comentarios picaros de su amiga

— Lamento interrumpir, pero los preparativos están listos Riki-sensei – hablo Hageshi con naturalidad – los "tortolos" están en su paseo aéreo aun

— Gracias Hageshi-kun – Riki miro al cielo donde Yuugure paso volando a una velocidad moderada – aprovecharemos que la parejita de Pinochito-kun y Guren-chan están ocupados y prepararemos una cena romántica para los dos, con resultados "casi" sexuales

— El acto de amor solo refuerza los sentimientos en una pareja. Suena a un buen plan para mí – concluyo Hageshi con tranquilidad

— ¿Voy a tener primitos Riki-onechan?

— Por supuesto que si Yuna-chan, lo más pronto posible

Riki volvió a tomar en sus brazos a la pequeña pelirroja para mimarla como ella sabía, mientras sobre el cielo volaban Sasori y Guren sobre Yuugure en un paseo romántico, con la chica siendo abrazada por el pelirrojo, que a pesar de lo vergonzoso de la situación, no podía dejar de abrazar a la chica frente suyo. En otra zona, en los campos de entrenamiento, los jóvenes ninjas se encontraban disfrutando su momento en compañía a su propio estilo, siendo acompañados por Nana, Daniel y Yachiru, esta última comiendo con mucho gusto un paquete de chocolates que la fan de hielo le había comprado.

— A ver, di "aaahhh" – Tamaki estaba sentada al lado de Kiba, el cual tenía el rostro en su forma de lobo – buen chico, eres muy lindo Kiba-kun

— Y tú eres muy linda Tamaki-chan – el chico lobo le dio una rápida lamida a la chica en su mejilla para después volver a su forma humana

— Solo espero que no estés así en la cena de esta noche – hablo Shino sentado en la sombra de otro árbol con Fuu dormida en sus piernas

— Deberías dejarlo hacerlo ahora, para que no nos fastidie esta noche – hablo Shikamaru contemplando las nubes con tranquilidad – hace tiempo que no tenía un momento de paz así…

— ¡Oye perezoso! – el grito de Temari hizo que Shikamaru bufara con molestia

— Creí que no vendrías… - el peli negro no se pudo levantar cuando Temari se sentó sobre el – oye, ¿Cuál es tu…?

— Solo tómalo – Temari le mostro una caja de chocolates muy apenada – feliz día de San Valentín

— Que fastidio – Shikamaru lo tomo mientras usaba el cable de su herramienta para acercar un ramo de flores que oculto en las ramas del árbol detrás suyo – supongo que la sorpresa se arruino

— Shikamaru… - la chica se sonrojo al tener el ramo en sus manos y luego oculto su rostro en las flores – gracias…

— No te escuche… - Shikamaru fue besado por Temari lo que le dejo sin palabras

— Que romántico – Nana miraba las escenitas de los chicos con corazones en sus ojos – no puedo creer que sea testigo de algo tan emotivo

— Pues créelo, tenemos la suerte de disfrutar de estos momentos – Daniel se encontraba a su lado con Yachiru dormida en sus piernas, con el rostro lleno de chocolate - ¿Te gusto el regalo que te conseguí?

— Creo que fue demasiado para mí – Nana jadeaba con emoción al ver en sus manos una foto de Javier y Oscar haciendo un "delicioso" Yaoi - ¿Cómo la conseguiste?

— Con máximo esfuerzo – el sujeto rio de forma nerviosa mientras recordaba cómo les pidió el favor a sus amigos – todo por ti nena…

— ¡Corran! – en eso, llego Peridot muy asustada junto a Amatista convertida en caballo

— ¿Qué ocurre Peridot? – Nana se alarmo al igual que las otras parejas

— Hope-chan, ella… ¡Lo encontró!

— Oh no…

Daniel y Nana vieron como a lo lejos varios árboles eran derrumbados con facilidad mientras se escuchaba el sonido de un tubo metálico sonar con fuerza. En eso apareció Hope con un tubo metálico en su mano derecha, el cual agitaba con fuerza y con una sonrisa despiadada.

— Ho-hola Hope-chan… - Nana se interpuso frente a su amiga mientras Daniel le rodeaba - ¿Co-como encontraste el "Fierro Golpeador de Parejas"?

— No lo sé, ni me importa – la chica miraba a las parejas detrás de su amiga que le miraban con preocupación – pero en estos momentos pienso usarlo para liberar un poco de mi tensión y estrés

— Hope-san, por favor – Daniel se acercó a la chica intentando sacar su arma – vamo a calmarno…

— ¡No me digas que me calme! – la chica alzo el arma con enojo - ¡Voy a golpearnos con mucha fuerza…

— Hope-chan, relájate – en eso apareció Oziel quien tomo el arma con tranquilidad – no tienes por qué ponerte así

— Pero… es que yo… no es justo… - la chica empezó a balbucear mientras una lagrima traicionera se deslizaba por su mejilla – es mi culpa…

— No lo es, tu eres una mujer orgullosa, pero debes ser capaz de aceptar tus propios defectos – el caballero le entrego una bolsa de chocolates a la chica, la cual empezó a calmarse – y descuida, si decides a cambiar, todo se arreglará

Oziel se acercó a Nana y Daniel a quienes les entrego unos regalos y después se retiró. Hope miraba la bolsa de chocolates en su mano, pero en eso, un par de cuervos apareció delante suyo, depositando un regalo en sus piernas, con una nota con el símbolo del clan Uchiha, la cual ella leyó: Para la señorita Hope. Acepte este humilde obsequio de un camarada a otro como agradecimiento por su apoyo en contra de los enemigos de Konoha. Atte. Shisui Uchiha. Al leer la nota, Hope solo se alejó en silencio pensando en lo que tendría que hacer para remediar su error.

— Qué alivio, al menos ya termino el horror – suspiro Nana con alivio

— Yo no diría eso – Daniel señalo con miedo como alguien tomaba el Fierro golpeador de parejas

— ¡Ha-ha! Se olvidaron de mi – Sabi apareció con el arma en manos mostrando su sonrisa malvada – pero solo porque soy buena persona, les daré unos minutos de ventaja. Corran hijos míos, mamá está inspirada

Aunque la sonrisa de la chica parecía de locura, Alejandro se encontraba detrás de la chica, haciendo señas de que le siguieran el juego, para que, de esta forma, las parejas presentes pudieron salir de ahí para ponerse a salvos. En el centro de la aldea, Riki revisaba la reservación que había hecho para Sasori y Guren de la noche, notando que también había una hecha por Chouji y Karui, lo que enterneció a la joven miko. En eso, ven a Rin llevando unas cosas junto a Anko y Tayuya.

— Veo que también están en sus preparativos – señalo Riki a las chicas – por suerte Oscar y Javier junto a los demás regresaran en unas horas mas

— Es más que tiempo suficiente para nuestra sorpresita – Anko codeo a Tayuya que se mostraba muy apenada – vamos, no te vayas a echar para atrás

— ¡Cla-claro que no! – Tayuya se ruborizo ante el comentario de Anko – ya decidí que Oscar Oni-chan también será mío

Quien diría que Oscar si conseguiría un mini harem en este mundo – pensó Riki con burla

— Por cierto, gracias por su ayuda Riki-san – Rin le susurro a la peli roja mientras Anko y Tayuya discutían entre si – si pude enviarle mi regalo a él. Pero me siento un poco culpable por esto…

— Recuerda, quien envió ese presente fue Kaneko, no tu – Rin le palmeo el hombro con una sonrisa de complicidad – te prometo que arreglaremos ese detalle después. Por mientras, dale a Obito la felicidad que merece

Rin se despidió para ir con Obito a su departamento para darle el mejor regalo de San Valentín que pudiera imaginar, pensando también en que Kisame estaría feliz por su regalo recibido por parte de quien fue ella en el pasado. Lejos de ahí, en la nueva guarida de Akatsuki, Kisame se encontraba recostado en su habitación, descansando un poco en su día libre otorgado por el nuevo líder Sebas. Entre sus pensamientos, se encontraba quien había sido su antigua camarada, Kaneko. Sabía muy bien su verdadera identidad y el amor que le profetizaba a otro hombre, pero no podía negar que en su tiempo con ella había surgido un sentimiento sincero, algo que él nunca creyó sentir nunca en su vida. En eso, siente que algo se apoya en su pecho, al abrir los ojos descubre a un curioso kitsune de pelaje negro con ojos blancos, que llevaba en su boca un paquete.

— ¿Es usted Kisame Hoshigaki? – pregunto el kitsune sobre el espadachín

— Eh, si lo soy – hablo el sujeto un poco confundido

— Qué bueno que lo encontré a la primera – el kitsune bajo del pecho del sujeto para colocar el paquete con cuidado en el suelo – un presente para usted. Solo por esta ocasión los kitsunes le harán este favor. Buen día

Al decir esto, el kitsune hizo aparecer un pequeño vórtice espacia para desaparecer dentro de este. Kisame tomo el paquete un poco confundido, pero al ver el remitente, descubrió con sorpresa que Kaneko se lo había enviado. Con un poco de prisa abrió el paquete, en donde había una gran cantidad de dulces, chocolates, galletas caseras y un regalo, en el cual había un brazalete plateado con pequeñas figuritas de tiburones. Por ultimo una foto de Kaneko sobre la roca Hokage, saludando con una linda sonrisa, con una nota detrás de esta que decía: Kisame, Feliz San Valentín, tú tienes un lugar especial en mi corazón. Kaneko. Kisame solo pudo reír ante el regalo, agradeciendo el gesto mientras compartía su regalo con Samehaeda, supongo que, a pesar de todo, era bueno pensar en ella. En otra parte de la guarida, Kaede y Shizune se encontraban entrenando, siendo esta ultima la que parecía estar más concentrada en el combate, con algo de enojo y fuerza en sus ataques, algo que Kaede no podía evitar ni devolver contra ella. Unos segundos después, el combate termino, con ambas chicas agotadas, sobre todo con Kaede.

— Sí que fue un combate muy reñido, pero me fue imposible seguirle el ritmo Shizune-san – hablo la chica samurái retirando su banda - ¿Se encuentra bien?

— Perdona Kaede-san, es solo que este día en particular no es de mis favoritos – la chica tomo un poco de agua para después mojarse la cabeza – San Valentín, ver a todas esas parejas felices, estregando su amor y felicidad a los rostros de aquellos que no gozan de ese sentimiento. Y lo peor es que te involucran en sus propias celebraciones. Hace dos años, Tsunade me "pidió" que le prepara una tarta de corazón para Jiraiya. Nunca pude conocer a nadie porque siempre viví a su sombra

— Creo entender ese sentimiento – Kaede apretó la venda en sus manos con molestia – los chicos me evitaban porque no les gustaban mis ojos

— Las personas son arrogantes cuando gozan del sentimiento del amor. Deberían morirse…

Creo que ha pasado mucho tiempo con Sebas-san – pensó Kaede un poco intimidada por el aura oscura que desprendía la chica

— Hola Shizune-chan – al lugar llego Sebas con tranquilidad

— Hola Sebas-kun, ¿Entrenaremos el día de hoy? – la chica se giró a verlo, pero se ruborizo al ver un gran ramo de flores coloridas y un gran corazón de chocolate en sus manos – eso es…

— Todo esto y más para la chica que ocupa todo el espacio en mi corazón – Sebas le entrego el presente a su novia, quien se quedó perpleja y sin palabras - ¿Qué te pareció?

— ¡Adoro el día de San Valentín! – Shizune se lanzó a los brazos de Sebas para besarle con pasión y un poco de lujuria

¿Qué rayos? – Kaede solo pensó eso ultimo muy confundida por el cambio de actitud de la chica, hasta que sintió que alguien le llamaba desde abajo - ¿Qué ocurre?

Con su poca visión vio a un lobo con una pequeña flor en su hocico, la cual ella tomo para después ser guiada por el lobo a otra parte de la guarida. Al llegar a una habitación, sintió un agradable aroma a flores y dulce, para después ver a Zen preparando una mesa para dos, donde sus lobos parecían preparar todo.

— Zen-kun… - Kaede estaba ruborizada al ver esa escena - ¿Es para mí?

— Por supuesto. Tal vez ya no sea tan joven como para enamorarme como antes… - Zen se acercó para colocar una pequeña flor en el cabello de la chica – pero estoy seguro que puedo entregar un agradable sentimiento en estos momentos. ¿Aceptas ser mi Valentín?

— Estaría muy encantada – la chica tomo las manos de Zen y las acerco a su rostro – eso me hace feliz

Dejando la escena melosa de los dos samuráis, en otra habitación se encontraba Jishin recostado en su cama, con Shizuka sobre él, agitando sus caderas mientras con sus dedos tomaba un poco del chocolate que se escurría por su cuerpo y lo llevaba a sus labios, del cual salían suspiros, casi gemidos de placer de la chica.

— ¿Y… qué opinas ahora? – pregunto Shizuka con leves suspiros

— La toxina afrodisiaca funciona muy bien, incluso en una chica caricatura como tú – Jishin tomo una pequeña libreta que estaba sobre la cama, sintiendo los movimientos de Shizuka sobre el – es efectivo…

— No tonto, ¿Acaso esto no es suficiente para ti? – la chica se acurruco sobre su pecho para besarlo - ¿Aun piensas que San Valentín es un día para tontos?

— Esta fiesta solo es la extensión del consumismo, no tiene valor para mí. Además… - el sujeto se movió con fuerza, haciendo que la chica soltara un sonoro gemido de placer – ya llevamos más de 5 rondas, ya deberías estar satisfecha con eso

— Tu afrodisiaco me pone así. Además, necesito tener muchos hijos para Nadeshiko, así que – la chica saco un lápiz y empezó a dibujarse unos pechos más grandes – vamos por 5 rondas más. Así te hare cambiar de opinión

— Lo dudo, pero me gusta este experimento

La pareja se entregó a ese momento de lujuria, ocultándolo con "experimentos" que al final no darían resultados que les sirvieran en el futuro. Regresando a Konoha, Javier llegaba a su departamento un poco cansado por la misión de ese día. Había asistido con Oscar, Naruto y Sasuke y en serio necesitaba un baño y luego descansar por el estrés. Al llegar a su departamento, vio a Natsu sentada en la sala, en silencio, esperándolo con seriedad en su rostro.

— Hola Natsu, ¿Qué tal tu día?

— Normal, al parecer sin nada impresionante – respondió la peli verde de forma tajante - ¿Qué tal tu misión? ¿Algo interesante?

— No realmente, solo fuimos a que nos diera el sol de lo lindo – Javier se retiró la camisa mientras se dirigía a la bañera - ¿Quieres que yo haga la cena?

— No hace falta – la chica solo se retiró a la habitación mientras cerraba la puerta con fuerza - ¡Eres un insensible!

Javier solo negó con una sonrisa mientras miraba el reloj de la cocina, luego conto hasta tres y lo siguiente que escucho fue una dulce melodía que sonaba en toda la casa, seguido de una pequeña explosión de humo desde su habitación. El sujeto entro al lugar y vio como Natsu se encontraba con una mirada incrédula, rodeada de pétalos de flores, dos peluches de oso gigantes y su cama llena de chocolates y otros dulces. Javier se acercó a la chica, para acercarla al balcón de la habitación, donde un grupo musical se encontraba debajo del balcón tocando música romántica, dejando aún más sorprendida a la chica.

— Quería hacerlo más de "sorpresa", pero sé que no te gusta que lo haga así – el sujeto le paso una caja de pañuelos a su novia que se encontraba gimoteando por la sorpresa - ¿Te gusto?

— Eres un tonto, me asustaste y me hiciste enojar – la chica lo abrazo mientras seguía escuchando la música de la serenata – pero me gusto. Gracias

— ¿También recibiré mi regalo?

— Por el susto, no deberías. Pero… - la chica se acercó al oído de su novio para susurrarle algo

— Diablos señorita – Javier le miro sorprendido - ¿Y puedo ponerte jarabe de chocolate?

— Me parece bien

Natsu acepto el regalo sorpresa de su novio, a pesar de que por un momento había sentido que este lo había olvidado. Y aunque Javier ya había planeado esa sorpresa desde antes, se había olvidado de activar el jutsu en la mañana, por lo que en su misión Oscar le ayudo a recordar ese pequeño, pero muy importante detalle para su regreso. Por otro lado, Oscar llegaba a su departamento cargando algunas cosas. Al entrar, quedo sorprendido e impactado al ver quien le recibió.

— Bienvenido a casa Oscarcito – saludo Anko que solo usaba un ajustado delantal de cocina con su pelo suelto – buen trabajo el día de hoy. ¿Deseas cenar primero, un baño?

— O quizás deseas algo mas – Tayuya estaba al lado de Anko con un delantal similar muy ajustado, sobre todo en la zona de la cintura – tal vez, ¿a-no-so-tras?

— Valla, chicas en serio que fue una grata sorpresa el verlas así – el sujeto empezó a olfatear el lugar hasta que noto algo – chicas, en la cocina…

— Ya habrá tiempo para eso cariñito, por mientras – Anko se acercó a su amado para pegarse a su pecho - ¿Qué opinas si primero probamos el postre?

— Ni se te ocurra – Tayuya se acercó al rostro de su amado sensei para darle unos besitos en su rostro y luego en su cuello – yo también quiero satisfacer a Oni-chan con mis propios biscochos

— Chicas, en serio que me gustan sus apapachos – Oscar empezaba a ser derribado por las chicas que se le pegaban mucho – pero, ¿no huelen a quemado?

— … ¡los dangos!

Por desgracia para las chicas, al llegar a la cocina, la cena que habían preparado se arruino por completo por ese descuido. Pero fue una suerte que Oscar supo prevenir ese escenario, por lo que había pasado a Ichiraku por su pedido especial de Ramen de San Valentín. Al final, la cena fue algo sencillo entre los tres, aunque Oscar no se quedó sin su bien merecido postre con resultados sexuales. En el complejo Hyuga, Kanna se encontraba en compañía de Hanabi y el grupo de Konohamaru, siendo la adolescente dragón quien disfrutaba de los chocolates recibidos por varios de los chicos que se topaba en su paseo del día de hoy, poniendo celosos a sus amigos.

— Como todos los años, Kanna-chan siempre es la favorita – hablo Hanabi comiendo un rol de canela junto a Moegi – pero me sorprende que Oziel-sama no esté detrás de ti protegiéndote como hace unos años

— Papi está ocupado entregando sus propios regalos, mientras que Mami le prepara su sorpresa – Kanna terminaba otro chocolate mientras se apoyaba en el hombro de Hanabi – gracias por dejarme dormir aquí esta noche Hanabi-chan. Mami y Papi serían muy ruidosos en la noche

— Te comprendo muy bien – la oji perla solo sonrió nerviosa al saber cómo podía ser su madre

— ¿Cómo dijiste que se llamaban estos chocolates? – Moegi saco uno que Kanna llevaba consigo – Oziel-sama te lo dio ¿verdad?

— Creo que se llamaban "Kisses" – Kanna le quito el aluminio al pequeño regalo, revelando un pequeño chocolate con forma de gotita

— Creo que se traduce como "besos" – Udon miro el curioso chocolate en su mano – ¿Tiene algún truco para comerse o algo así?

— Si se llama beso, tal vez se coma así – Konohamaru se lo puso en los labios simulando un beso - ¿Y ahora?

— A ver… - Hanabi se acercó rápidamente al chico para tomar el chocolate con un beso, conectando sus labios por un breve momento

— ¡Kyaaaa, que lindo! – Moegi se rio al ver el rostro ruborizado de Konohamaru

— ¡N-no hagas eso, me sorprendiste! – el chico solo se molestó sin poder ocultar el rubor en su rostro

— Bueno, si no lo hacías tú, tenía que hacerlo yo – hablo Hanabi con una risita coqueta

— Sigo yo…

Sin esperar a una respuesta, Kanna coloco un Kiss en los labios de los cuatro presentes y rápidamente les planto un pequeño beso tomando los chocolates con sus propios labios, pero lo mejor de eso, es que Kanna había hecho el beso un poco más profundo. El resultado fue que Udon y Konohamaru terminaran desmayados por lo fuerte del momento, mientras Moegi y Hanabi terminaron con el rostro rojo como tomate y muy sorprendidas por el gusto pecaminoso que despertaban en sus mentes. Kanna por otro lado solo se limitó a decir: Esos besos estaban ricos. Ya de noche, el caballero dragón llego a su hogar, siendo recibido por su amada prometida, la cual usaba un hermoso vestido de noche azul oscuro, el cual resaltaba su hermosa figura. La Jinchuriki le recibió con un cálido beso lleno de amor, el cual el caballero le correspondió con cariño. Esa noche tuvieron una fabulosa cena preparada por Yugito. Terminando la cena, ambos terminaron recostados en la cama de su alcoba, donde Oziel pudo apreciar una muy sexy lencería roja que su amada llevaba solo para él, con el cual consumaron el acto del amor, algo que la pareja ya llevaba deseando desde hace mucho tiempo, terminando con unas sinceras palabras que mutuamente reflejaban todo su sentir: Te amo.

Un día de San Valentín que fue inolvidable para todos…

Fin del Especial…

Continuara…


Nota del Autor:

Saludos a todos.

Creo que se me ha ido la mano con tantos especiales, pero bueno, que se le va a hacer.

Este es un regalo para mis amigos, aquellos que siguen apoyandome a pesar de la adversidad.

Gracias por su amistad compañeros, atesoro y atesorare por siempre su amistad, sin ustedes, yo no estaria aqui.

Espero que lo hayan disfrutado, y que tengan un buen dia

Emperor92, fuera. ¡Paz!