Quería avisar que este es un fanfic único, es decir que los personajes que salgan aquí no siguen ningún otro fanfic que yo haga, es simplemente uno aparte.
Capítulo 5:
El sol empezó a salir filtrándose los primeros rayos de sol por la ventana los cuales me dieron en el ojo.+
Abrí lentamente los ojos viendo la cara de Lucas, estaba apoyada en su pecho, no me moví pero me sonrojé ligeramente, no estaba incómoda y tampoco tenía ganas de moverme así que volví a dormirme.
Me desperté de nuevo cuando sentí que mi cabeza se volvía a mover, Lucas se había levantado y se estaba vistiendo Buenos días Luna Me dijo al verme que me movía.
Buenos días le respondí levantándome mientras me dirigía al baño para lavarme y hacer mis necesidades.
Tras un rato me transformé de vuelta y nos dirigimos afuera Por la noche volveremos Dijo Lucas mientras abría la puerta y pasaba por delante de él.
¿Tan pronto? Pregunté sorprendida, tenía la esperanza de quedarme un poco más.
No podemos hacer más, todos menos Rafa trabajan los sábados yo también, pero estoy en vacaciones Dijo encogiéndose de hombros, no podía quejarme era lo que había, al menos me lo había pasado bien.
Salimos afuera Están en la colina, un poco más adelante Dijo Lucas empezando a caminar hacia las montañas mientras le seguía.
Unos cuantos minutos después dejamos la arboleda atrás encontrándonos con una extensión de prado limitada por las montañas, el sol pasaba perfectamente ya que estaba por la zona arbolada, al fondo en un riachuelo distinguimos a los demás corriendo a encontrarnos con ellos.
No sabía que había este sitio tan bonito Dije al llegar con los demás, el flaco se había metido en el agua mientras que los demás estaban fuera tomando el sol.
Es un pequeño sitio que tenemos, no suele venir demasiadas personas al estar parcialmente escondido entre montañas Dijo Rafa.
Sabemos que existe por que Lucas cuando éramos pequeños se perdió en el bosque Dijo Flaco riéndose Estuvimos toda la noche buscándolo, desaparecía a cada rato.
Me giré mirando a Lucas mientras me reía entre dientes, el solo giró ligeramente la cabeza indignado pero acabó riéndose.
La mañana pasó poco a poco dando paso al atardecer, todos nos habíamos ido a ver una película, cuando oscureció todos estuvimos hablando un rato y riendo, eran muy divertidos y se llevaban muy bien entre todos, yo me había hecho muy amiga de Rafa, un chico muy educado pero que sabía divertirse y me hacía reír, más tarde nos despedimos entre todos y cada uno de fue con su propio coche, Lucas y yo decidimos quedarnos a pasar esta noche en la casa e irnos por la mañana.
¿Te los has pasado bien? Me preguntó Lucas mientras se sentaba a mi lado en el sofá.
Si, tus amigos son muy amables Le dije sonriendo volviendo a transformarme a mi forma original de nuevo ya que estábamos solos.
Me alegra Dijo sonriendo, me estiré haciendo crujir un par de huesos, las alas no las había usado en un tiempo.
Voy a salir un poco a volar, tengo que mover un poco las alas Le dije mientras me levantaba del sofá, hacia una hora casi que se habían ido todos por lo que suponía que ya no habría peligro.
Te acompaño Me dijo levantándose también, cuando llegamos fuera el simplemente se sentó a fumar mientras yo empezaba a volar un poco, tenía las alas un poco agarrotadas por el poco uso pero rápidamente se me fue calmando.
Que gusto Dije bajando para descansar al poco rato, echaba de menos el poder volar, al menos aquí tengo algo de libertad.
¿Ya has tenido suficiente vuelo? mirándome desde el banco.
Descansaré un poco i volaré algo más Me acerco a el ¿Me acompañas?
¿que? Yo no se volar exclamó algo sorprendido.
Tengo magia, puedo traerte Dije sonriendo activando mi cuerno.
Gracias, pero yo me quedo a ras de suelo Sonrió negándome mientras veía como volvía a alzar el vuelo, tal vez no le hubiese dicho que no pero las alturas no me gustaban demasiado.
No pasó demasiado tiempo hasta que bajé de nuevo ya cansada Gracias por salir fuera conmigo, me hubiese aburrido sola Dije sonriendo.
Volvimos adentro, ya era una noche cerrada y la luna se hacía presente, estaba llena y se podían apreciar bastantes estrellas cubriendo el cielo.
Como se habían ido todos se quedaron bastantes habitaciones libres por lo que no tendría problema dónde dormir, cuando salí del baño Lucas estaba en el sofá de la sala, me acerqué a él ¿No deberíamos irnos ya a dormir? Le pregunté mientras también me subía en el sofá.
Claro, solo estaba sentándome un momento Dijo mientras se levantaba y me miraba como me iba a otra habitación ¿dónde vas?
Las otras habitaciones han quedado libres Le dije mientras me giraba para mirarlo.
Oh... es cierto Dijo entre dientes.
¿quieres que vaya contigo? Le contesté habiendo que girara la cabeza algo avergonzado.
C...Como quieras, solo me había acostumbrado Dijo sin mirarme, yo solo sonreí y me acerqué a él moviendo la cabeza para indicarle que estaba bien.
A decir verdad en parte yo también me había acostumbrado, Lucas a mitad de la noche tenía la costumbre que mientras soñaba me abrazaba cosa que no me ha disgustado en ningún momento, sino que a veces me apetecía.
Ya en la habitación se quito casi por completo la ropa para ponerse una fina camiseta a modo de pijama, yo solo le observé subida en la cama mientras me tumbaba ligeramente.
El hizo lo mismo apagando las luces y se estiraba en la cama, cuando se estiró por completo me acerqué a él pegando mi espalda a su barriga, ninguno de los dos emitimos sonido alguno, lo único que sentí de él fueron sus brazos que rodeaban mi cintura abrazándome y poco después me dormí.
No se que hora sería pero empezó a darme el sol en la cara, cuando me giré Lucas estaba despierto aún abrazándome, me sentía muy contenta, feliz como si hubiese hecho cosas que siempre había necesitado hacer, no lo pensé mucho pero me acerque a él y lo besé cerrando mis ojos instintivamente, no sentí que el se resistiese por lo que continué un buen rato.
Wow... Murmuré mientras me separaba, dándome cuenta de lo que acababa de hacer, no me arrepentía pero tal vez Lucas no le hubiese hecho mucha gracia.
¿A...A que ha venido eso? Preguntó, parecía sorprendido, no enfadado se le formó una pequeña risa irónica.
..Lo siento no había pensado En ese momento estaba roja de vergüenza.
No has hecho algo malo Me dijo mientras me empezó a acariciar el pelo suavemente sin moverse de donde estaba e impidiendo que me vaya por la vergüenza En verdad me ha gustado, ha sido una gran forma de decir buenos días.
Estaba sorprendida, mis pensamientos iniciales se basaban en que la había fastidiado mucho, pero en verdad oír esas palabras me gustó bastante, sonreí Cuando quieras otro solo pídemelo.
El se acercó aún más a mí cogiéndome del mentón y volviéndome a besar, en verdad lo disfrutaba, en el pasado había tenido muchas relaciones con sementales de clase alta pero siempre había de dos tipos, los que solo me querían por mi cargo o los que de verdad habría funcionado pero eran demasiado tímidos y siempre eran formales, pero Lucas no mostró interés alguno por la corona y era algo tímido pero seguro de si mismo, no era un pony pero desde luego no me importaba, solo me concentré en disfrutar de aquel beso.
En cuanto nos separamos Lucas sonrió y me abrazó pegándome a el Durmamos un poco más, todavía hay tiempo, te quiero invitar a comer.
Está bien Dije mientras me acurrucaba con el, no volví a dormirme al contrario que Lucas que si lo hizo pero disfruté no haberme dormido.
Por la tarde ya habíamos cogido todo lo nuestro y nos habíamos puesto en marcha, me explicó que a mitad de camino había un sitio donde podíamos parar a comer que le gustaba muchísimo.
Espero que te guste lo que hacen aquí Me dijo mientras bajábamos del coche, yo ya había vuelto a adoptar una forma humana.
Tiene buena pinta Dije mientras miraba el local, era parecido a una taberna allá en Canterlot pero tenía un estilo que recordaba a un restaurante, tenía una terraza con mesas y sillas de mimbre y justo al lado un parque infantil, habían tres niños jugando.
Vamos dentro Propuso mientras me abría la puerta.
Me apetecería tomar algo el sol Le dije antes de cruzar la puerta.
El soltó una pequeña mueca de fastidio Lo siento, en verdad no me gustan mucho los niños, por eso siempre me siento dentro en una mesa en la esquina.
Decidí quedarme dentro con él, no íbamos ahora a discutir por dónde sentarnos, lo seguí mientras el camarero y él se saludaban mutuamente Veo que hoy viene acompañado joven Dijo aquel hombre con un acento un poco extraño Vengan, siéntense y ahora les atiendo.
Me senté enfrente de Lucas ¿por que odias a los niños? Le pregunté súbitamente.
No los odio, simplemente cuando como o cuando vengo a un restaurante me gusta estar tranquilo Dijo suspirando lo que odio es oírlos chillar o llorar cuando como, me irrita muchísimo, por eso suelo sentarme siempre así.
Entiendo, también tengo a conocidos que cuando venían a comer al palacio su hija no era muy silenciosa Dije riéndome un poco, Lucas también rió un poco.
¿Que quieres de beber? Dijo aquel camarero dejándonos las cartas en la mesa y preparándose para apuntar.
Yo tomaré un tinto de verano, pero ponga más gaseosa que tinto, luego me toca conducir Dijo Lucas.
¿Y la señorita que va a pedir? Me preguntó mientras me miraba.
No era muy aficionada al alcohol Un agua tomaré Le dije, el asintió y se fue.
¿ves algo interesante? Me preguntó Lucas después de verme un rato ojear la carta, no tenía demasiadas opciones, pero todas sonaban bien.
Creo que iré por la ensalada de queso de cabra y de postre la tarta de zanahoria Dije ya decidida, me gusta el queso, puede estar muy bien ¿tu tienes ya pensado algo?
Los raviolis, aún no los he probado nunca aquí Dijo cerrando su carta y poniéndola en una esquina de la mesa, lo mismo hice yo.
Cuando el camarero vio que dejamos las cartas se acercó y tomó nota yéndose poco después, Lucas y yo estuvimos hablando hasta que la comida llegó, a decir verdad llegó bastante pronto aunque no había demasiadas personas, la comida estaba deliciosa, la presentación me encantó y Lucas también parecía estar disfrutando de su plato, cuando terminamos pagamos y nos despedimos, salimos del restaurante y nos fuimos al coche poniéndonos de nuevo en marcha, cuando llegamos eran las cinco de la tarde, en verdad era un buen recorrido en coche, los demás viven más cerca que Lucas, mala suerte.
No tardamos demasiado en encontrar aparcamiento y bajar del coche, aunque desafortunadamente no estábamos demasiado cerca de casa, harían falta un par de minutos largos para llegar.
¿Te puedo preguntar algo? Dijo de repente Lucas mirándome.
Claro, dime Dije mirándole también.
Dime de verdad la razón de el beso de esta mañana Su tono de voz era serio pero sin llegar a ser demasiado duro, no estaba enfadado.
La verdad no lo sabría explicar muy bien Dije titubeando Me sentía feliz de haber hecho tantas cosas que en Equestria no pude y que haya sido posible por que alguien a quien no conocía de nada me ayudó Solté todo ese rollo en un momento y Lucas tenía una cara de sorprendido Lo que quiero decir Lucas, es que te estaba dando las gracias y diciéndote lo mucho que te quiero.
¿Me quieres? Dijo algo extrañado, a mi también se me hacía algo difícil.
Suspiré si, se que hace poco pero en verdad me gusta estar contigo, aunque no seamos iguales.
Solo rió un poco En verdad si, aquí en la tierra estar con un equino no se ve demasiado bien, yo tampoco lo veo bien Eso en verdad me lastimó, no sabía que pensara así Pero nunca han dicho de equinos con alas y cuernos que puedan hablar así que yo no veo nada malo Dijo para después abrazarme, me incliné para besarle pero me esquivó.
¿I eso? Pregunté confundida.
No me agrada demasiado cuando no eres tu misma de verdad, el beso lo guardo para luego dijo guiñándome el ojo a lo que yo sonreí.
Cuando llegamos a casa ya era de noche, el día pasaba demasiado rápido a veces me asustaba, nada más entrar en casa y que me quitara la transformación Lucas me cogió de la cadera para besarme, me encantaba, desde que nací nunca me había sentido así, tan querida, en el palacio todos mis súbditos incluida mi hermana me quieren muchísimo pero yo necesitaba otro amor, uno de aquellos en los que puedes confiar plenamente, en los que no se guardan secretos mutuos y no hay infidelidad, de en verdad esperaba que esta relación fuese así, lo necesitaba.
