CAPÍTULO XXIV
"PAPÁ Y MAMÁ"
(Dos días después)
Sentada sobre el suave y limpio lecho, la hermosa mujer de cabellos aguamarina arrullaba a su hijo.
Envuelto en un pobre trozo de manta, el pequeño dormía muy cerca del cálido seno de su amorosa madre, el cual se había convertido en su lugar favorito.
Extasiada por su inocente presencia, con un profundo cariño la mujer de vez en cuando suavemente le acariciaba las sonrosadas mejillas. "Eres demasiado perfecto", murmuro besandole la frente.
Haruka ingreso llevando consigo los frutos que había logrado conseguir y apenas los coloco sobre el arenoso suelo, de inmediato dirigió sus veloces pasos hacia ellos.
"¿Cómo está?", pregunto inclinándose un poco para también besarle la tierna frente. "¿Ha dormido?"
"Sí, desde que amaneció ha estado demasiado tranquilo. No se compara en nada a cuando estaba dentro de mi"
"Ahora que él duerme, tú también deberías descansar y tratar de dormir aunque sea un poco. Su nacimiento fue demasiado difícil para ti"
"En cuanto este travieso coma, trataré de hacerlo"
"Traje esas cosas de los arboles, además de frutos y peces", dijo y entonces de los brazos de su amada tomo a Océano en los suyos. "Ahí arriba mire a muchos bebés como tú, pero debo decir que tú eres el más hermoso"
Michiru se cubrió los labios para reír un poco; "Se parece a ti"
"Ahora puedo presumir que además de una mujer muy bella, tengo un hermoso bebé"
Neptuno se quedó pensando unos momentos. Por el semblante que su rostro había tomado, era obvio que en ella había nacido una pregunta; "Haruka… es obvio que Océano no puede ser una sirena, pero… ¿Algún día tendrá alas como tú las tuviste?"
"No lo sé Michi, pero de una cosa ahora estoy muy seguro", Urano replico con total seriedad y con cierto tono de preocupación.
"¿De qué?", cuestiono un poco preocupada.
"Qué este bebé es diferente a lo que yo fui. Si ellos lo ven, correrá un gran peligro"
El corazón de la aguamarina se entristeció profundamente y los ojos se le llenaron de amargas lágrimas; "Entonces también debemos cuidarlo de ellas. Ellas jamás deben verlo"
La rubia sonrió y acariciándole la mejilla, con dulces palabras tranquilizo sus terribles penas; "Calma pequeña, sabes que no todas son malas, la prueba de ello eres tú"
"Tienes razón, además no todos los ángeles son perversos"
"Mejor deja de lado esos malos pensamientos. Por ahora solo tenemos que ocuparnos porque este bien", Haruka expreso y entonces la sonrisa de sus labios se desdibujo.
"¿Qué ocurre?", pregunto su amada al ver la mueca de desagrado que en su rostro se había formado.
"Sí Michi, estoy bien. Es solo que...", expreso sin terminar la frase.
"Entonces, ¿Que ocurre?"
Tenousei soltó una pequeña risa; "Qué este bebé mas que mojarme, me ha ensuciado"
Kaioseui río un poco; "Entonces ve a lavarte, yo me ocupo de él", tomándolo en sus brazos, lo acuno un poco al mismo tiempo que procuraba no mancharse.
"No me tardo"
"¿Podrías traer agua?... este bebé sucio y apestoso necesita un muy buen baño"
"Lo haré Michi", Urano expreso y tomando una túnica y un cuenco, tomo camino hacía el lecho de la cascada.
Con una sonrisa en los labios, Michiru coloco a su hijo sobre su improvisada cama.
"Eres demasiado travieso, espero y Haruka no se haya molestado por lo que le hiciste", dijo riendo un poco y al mismo tiempo que lo desenvolvía.
Desnudo y solo cubierto con un sucio pañal el cual había sido hecho con el trozo de una sabana, la mujer comenzó a asearlo.
"Estoy segura de que Haruka era igual de travieso que tú"
"Eso no es cierto", la rubia ingreso llevando consigo el agua agua que su amada había pedido.
"¿Estas molesto?"
"¿Molesto?, ¿Por qué debería estarlo?"
"Por lo que te hizo. Él tan solo es un inocente e inofensivo bebé... anda, sostenlo"
Haruka tomo pequeño en los brazos, luego con cuidado lo sumergieron dentro de un cuenco.
"¿Estas segura de lo que hacemos, Michi?", Tenousei pregunto sosteniéndolo mientras que la aguamarina le lavaba el frágil cuerpo.
"No, pero si no llora, eso quiere decir que está bien", replico confiada en su labor.
"¿Crees que pueda nadar?", Tenousei pregunto al ver como lleno de vigor su hijo pateaba la cristalina agua.
"No lo sé, pero por favor no lo vayas a soltar así como aquel día yo lo hice contigo en el lecho de la cascada"
"No lo haré, ¿Verdad Océano?"
"En una ocasión dijiste que si era un pez lo pondrías en la cascada, espero y no se te ocurra arrojarlo en ella", la mujer dijo pensando en las ocurrencias de su amado.
"No lo haré Michi, tú te ocuparas de enseñarlo a nadar... yo lo enseñare a cazar y a trepar los arboles"
"Así sera, pero no ahora, es demasiado pequeño", la mujer replico envolviéndolo en suaves y limpios paños.
(Otro día)
Aunque faltaban unos cuantos minutos para que el sol bañara los cielos con su brillo, las primeras aves comenzaban a inundarlo con sus cantos.
Ante sus coloridas voces, Urano despertó.
Girándose un poco, a su lado contemplo a su hijo. Seguramente Michiru en algún momento de la madrugada lo había colocado en ese lugar.
"Hola", susurro al observar que también había despertado, quizás no por haber escuchado las ruidosas aves que sobre los cielos se amontonaban, sino porque era la hora del dulce desayuno. "¿Qué haces aquí?... ¿Solo viniste?", pregunto sabiendo que eso seria imposible.
Tomandolo en sus brazos, lo acuno un poco para que no llorara y terminara por despertar a su amada; "¿Tienes hambre?", cuestiono al verlo llevarse las frágiles manos a los tiernos labios. "Yo también", contesto escuchando el ruido que su propio estómago produjo. "¿Qué quieres que hoy traiga para ti?... ¿Un ave?... ¿Peces?"
Océano emitió un sonido y entonces se refugio en su pecho; "Ya sé que no puedes comer esas cosas, pero ahora mamá duerme y… ¿mamá?", al escucharse decir aquella palabra tan desconocida, se quedó pensando en ello.
Océano en ese punto comenzó hacer más ruidos.
"Ya sé que tienes hambre... solo espero que Michiru no me mate por hacer esto", dijo y entonces con una de sus manos comenzó a desnudarle el pecho. "Sí se enoja, le decimos que tú me dijiste que lo hiciera... contigo no se molestara"
Michiru se estremeció un poco y abriendo los ojos, fijo la mirada en la de su amado; "¿Que haces?", cuestionó con cierta molestia.
"Océano tiene hambre, no quería despertarte", titubeante contesto y al mismo tiempo que con temor volvía a cubrirle el seno.
"Ya entiendo, ¿Hace mucho que despertaron?", su tono se volvió relajado.
Urano negó con la cabeza; "Yo no, pero cuando lo hice este pequeño ya lo había hecho… tiene hambre", dijo aún pensando en esa palabra tan desconocida. Depositando un beso en la mejilla de su hijo, lo coloco al lado de su madre.
Michiru sonrió y reincorporándose un poco lo tomo en sus brazos; "Tengo que ir a lavar al lecho de la cascada, ¿Podrías cuidarlo mientras me ocupo en ello?", la mujer pregunto al mismo tiempo que comenzaba con su labor de madre.
Urano negó con la cabeza; "No Michi, no puedo hacerlo"
Ante su negativa, Neptuno desdibujo la sonrisa de sus labios; "¿Ah no?, ¿Por qué?, te recuerdo que este bebé lo hiciste tú... y yo también. Y no, no quiero que pienses que estoy enojada con él, pero contigo por no querer cuidarlo"
Tenousei volvió a negar con la cabeza; "No pienses que no te quiero ayudar a cuidarlo, pero pienso que es demasiado pequeño como para que este lejos de ti. Sabes que yo no puedo alimentarlo, por eso es mejor que yo vaya y lo haga, tú quédate a su lado"
Sorprendida por sus palabras, la mujer volvió a cuestionar; "¿Harias eso por nosotros?"
"Por supuesto que si Michi, muchas veces te he visto hacerlo… anda, confía en mi", con cariño acaricio los cabellos plata de su hijo.
"¿Estas seguro?"
"Sí mi amor, muchas veces tú me ayudaste a reunir alimento, ahora deja que yo te ayude en eso, además necesitas descansar. Fue demasiado duro para ti"
"Muchas gracias"
"No tienes que agradecer, debo ayudarte, pero… ¿Qué quieres que traiga para ti?"
"Lo que tú quieras estará bien"
"Tratare de traer abundantes frutos para varios días. De noche colocare la trampa y antes de que ambos despierten iré a recogerla. No quiero separarme de ustedes. Me necesitas a tu lado, ademas tienes que comer muy bien para que puedas alimentar a mi bebé", con gran orgullo expreso.
"Muchas gracias por ocuparte de nosotros"
Tomando sus herramientas de caza, la rubia se giro para con ambos; "Michi, cuando salga asegura la puerta. Esos animales son salvajes y pueden entrar"
"Lo haré, Haruka"
Volviendo a recordar esa palabra tan desconocida, pero fácil de recordar, sonrió; "Por favor cuida muy bien a Océano. Océano, cuida a mamá", dijo y entonces tomo camino hacia el otro lado de la isla.
"¿Mamá?... ¿Soy tu mamá?", sin saber que significaba esa maravillosa palabra, cuestiono a su hijo. "Eso es algo que se escucha muy lindo. Ya quiero que crezcas y seas un niño grande para que me llames mamá", expreso y entonces beso sus mejillas. "A Haruka lo llamarás papá"
(Esa noche. En la cumbre)
Rodeada por las bastas estrellas y las densas nubes, la hermosa luna llena se apodero de los altos y oscuros cielos.
Bañando con su luz todo a su alrededor, pronto atrajo la mirada de aquella joven mujer, quien de cuando en cuando dirigía la vista hacia la fértil y solitaria isla.
Concentrándose en escuchar el rumor de la noche, solo la paz en la que se encontraba era perturbada por el suave palpitar de su benevolente corazón.
Llevando su mano hacia sus inmaculadas prendas, de entre su túnica extrajo las ensangrentadas plumas de Urano y observándolas, recordó la ya casi marchita flor que el infame Linus había pisoteado.
Así pues, extendiendo sus blancas alas la joven se lanzo hacia la isla, de donde Haruka la había tomado.
(Fondo marino)
Por entre las rocas que coronaban la orilla y más allá entre los coloridos corales, el rayo de la preciosa luna penetro los oscuros océanos. Atrayendo con la caricia de su luz la atención de tan magníficos seres.
"Es la luna", la hermosa joven Amy murmuro al mismo tiempo que inútilmente trataba de tomar el bello rayo entre sus pálidas manos.
Con la cabeza baja, Nix la observaba, hasta que alzando la voz se dirigió a ella; "Imposible sera que lo atrapes. La luna esta maldita"
"¿Porque dices eso de algo tan bello?", la pelinegra, Rei, cuestiono sin entender a lo que se podría referir.
Nix torció los labios y entonces añadió; "Todo, absolutamente todo lo que habita en la superficie esta maldito... comenzando por ellos. Son abominables a la vista"
Rei sonrió y acercándose a ella, procedió a torturarla con preguntas; "Hace días festejabas la desaparición de Michiru, festejabas que uno de ellos le hubiera dado caza, ¿es que acaso ahora lo lamentas?"
El impío ser negó con la cabeza; "Michiru esta muerta, bien merecido lo tenia por desobedecer los mandatos de Aegea... seguramente fue ese monstruo quien la hirió", refirió recordando lo que sus ojos habían atestiguado.
"¿Que monstruo?... ¿Haz estado hay arriba", la hermosa joven Lita cuestiono.
"Lo he visto. Más allá de estas aguas habita un horrible ser. He visto a uno de ellos agonizar bajo sus filosas y despiadadas garras. Aún en mis oídos retumba su agónico lamento", habiendo dicho su cuerpo se estremeció ante el horror que el recuerdo de aquella grotesca escena le producía. "Es mucho más horrible que ellos"
"¿Y piensas que te creemos?", la pelinegra sonrió. "En este mundo solo habitamos nosotras y esos seres"
"Entonces vayan, sí las atrapa, correrán el mismo trágico destino que la estúpida de Michiru", dijo y entonces se alejo.
"Miente y lo hace para que no nos alejemos", la castaña expreso.
(En la caverna)
La hoguera había sido encendida, sobre ella, una carnosa ave se cocinaba.
"¿Tienen frió?" , la rubia cuestionó al ver a su amada con una manta sobre su bello cuerpo.
Recostada sobre el lecho, Kaiousei amamantaba a su pequeño hijo; "No, esta frazada lo mantiene cálido. Pero para asegurarme de que no pase frió y hambre, dormirá cerca del pecho de mamá"
"¿Mamá?", ante esa palabra, Tenousei dibujo una sonrisa en sus labios.
"Esta mañana así me llamaste y la verdad me parece algo muy linda. Cuando crezca así me llamara", llena de ilusión expresó.
Haruka se quedó pensando un momento, luego contestó; "Sí, a ti te llamara mamá, pero ¿Cómo me llamara a mí"
Michiru sonrió y entones replico; "Toda la mañana pensé en ello, cuando sea un niño grande te llamara papá"
"¿Papá?... Me agrada", la rubia dijo acercandose a ella para besarle los labios y luego besar las sonrosadas mejillas de su hijo. " De ahora en adelante somos papá y mamá "
(En la orilla)
Ignorando las palabras de la infame Nix y sin el consentimiento de la anciana, las jóvenes se aventuraron hacía a la superficie.
Contentas por sentir la dulce caricia del viento sobre sus desnudos cuerpos, con juguetonas risas amenizaron el casi callado ambiente.
"¿Que es eso?", la hermosa joven Mina se pregunto en silencio y al mismo tiempo que con sigilo encaminaba sus dulces pasos hacia el lugar donde las había escuchado jugar. Colocandoce detrás de una palmera, con atención fijo la vista en las tres figuras femeninas.
"Atrapame", la hermosa castaña grito a la peli azul al mismo tiempo que se alejaba un poco.
"No deberían hacer tanto ruido. Sí Aegea nos ve, nos castigara", como siempre, la joven Amy llamo al recato.
"Qué lo haga", la hermosa Lita expreso antes de soltar una ligera risa. "¿Acaso no estas harta de sus prohibiciones?"
Ante sus palabras, Rei se mordió los delicados labios. "Quizás en medio de todo esto ella tiene un poco de razón... sí no fue un ángel quien hirió a Michiru, seguramente fue ese monstruo del que Nix hablo"
Amy negó con la cabeza; "Sí esos seres realmente fueran malos, hace mucho hubieran bajado para echarnos de nuestros dominios"
"En eso estoy de acuerdo. Qué un ángel haya herido a una de las nuestras, no significa que todos ellos puedan llegar a hacerlo, entre todos debe haber alguno bueno"
Tan despreocupadas palabras hicieron que la pelinegra negara con la cabeza; "¿Y Michiru?, todas lo vimos... quizás si fue uno de ellos quien la lastimo"
La peli azul sin poder desmentirlo, simplemente se encogió de hombros. Prefería que todas creyeran que estaba muerta, a que supieran la verdad y entonces la anciana Aegea la castigara por su imprudencia.
Tan absortas se encontraban, que no eran conscientes de que eran espiadas.
"Son demasiado perfectas. No son cómo ellos dicen", Mina pensó sin poder apartar la vista de ellas.
"Dejemos de hablar y mejor aprovechemos el poco tiempo que tenemos", Amy dijo.
"Sí pudiéramos tener uno de esos redondos frutos, en verdad podríamos divertirnos", Rei expreso a sus amigas.
Escuchando lo que la mujer había dicho, Mina se sintió profundamente tentada.
"¿Y si vamos más allá de la orilla y tomamos uno?", ilusionada, Lita expreso.
"En todo caso iré yo, la idea ha sido mía. Sí algo me sucede, al menos ustedes estarán a salvo. Si no regreso, vuelvan a la seguridad del castillo de coral"
Mina observo hacia una alta rama y fijando la vista en uno de los dulces frutos que de ella pendían, se aferro a una buena o quizás mala idea.
Alzando una de sus blancas manos lo arranco y entonces fuertemente los sostuvo entre sus finos dedos. Más allá, observo que la hermosa sirena de cabellos negros se aproximaba con total dificultad.
Haciendo caso a sus sentidos, en medio de esa oscuridad la bella mujer se sintió observada y entonces se quedo quieta; "¿Quien anda ahí... eres tú Michiru?... respondeme"
Mina fuertemente apretó los labios y aún sosteniendo el fruto en sus manos, pensó en volver a su hogar.
"¿Eres el monstruo del que Nix hablo?... ¿Eres un ángel... o una sirena?", volvió a interrogar a las sombras de los arboles.
"Yo no soy un monstruo, ni tampoco esa persona por la que preguntas", ofendida por sus palabras, la rubia finalmente replico.
Asustada por su voz y aun más por su respuesta, los miembros de la pelinegra se congelaron. Logrando salir de ese profundo asombro, llena de miedo pudo alzar la voz; "Eres uno de ellos... ¿Verdad?"
La jovencita se lleno el pecho de valor y entonces emergió de su escondite; "Soy yo"
Reconociéndola, la pelinegra frunció el entrecejo; "Eres tú quien alguna vez trato de contaminar nuestras aguas con su grotesca presencia, ¿Que haces aquí?, ¿Qué para ustedes no es una blasfemia pisar nuestros dominios?"
Ante sus crueles palabras, Mina bajo la mirada; "Yo solo vine a buscar algo que se nos perdió... no estoy aquí para lastimar a nadie... anda, toma", dijo tendiéndole el fruto que de la rama había arrancado.
"¿Pero que?... ¿Qué haces?", sin entender a que se debía ese gesto, la pelinegra titubeo.
"Es solo un fruto, escuche que querías uno y yo lo he cortado para ti... tómalo y entonces me iré", humildemente el ángel se dirigió a ella.
Sorprendida por su infinita bondad, temblorosa Rei lo tomo; "Muchas gracias"
Mina llena de confianza sonrió. "¿Lo ves?, no soy mala. Me doy cuenta de que tú tampoco lo eres"
"Rei ¿Qué haces?, ¿Por qué tardas tanto?", la castaña grito desde la cercaba distancia.
"¿Estas bien?", su otra compañera también alzo la voz.
"Sí, estoy bien", replico la joven sin desviar la mirada del ángel. "Tengo que volver"
"Entonces adiós", la rubia replico y extendiendo las alas en rápido vuelo se alejo.
Impaciente por no verla regresar, Lita se acerco hasta ese lugar. Contemplando a Rei, quien con la mirada fija miraba hacia el oscuro cielo, cuestionó; "¿Estas bien?... ¿Has visto a uno de ellos?"
La sirena sonrió y volviendo el rostro hacia su amiga, contesto; "No, no he visto nada"
Notas de autor;
Pues bien, sirenas y ángeles no deben reproduciré porque esta prohibido (y es antinatural) para tal fin unos y otros tendrían que volverse humanos y eso supone su inminente extinción (a eso se debe que no puedan verse y se odien, pero como el verdadero motivo es algo que no deben conocer, Linux y Aegea mantienen en secreto el porque de su odio y por eso les infunden miedo). Por eso le hicieron eso tan feo a Fénix y a su familia. Océano como el primer hombre en la Tierra supone un peligro para todos ellos, así como alguna vez lo fue Endimion.
Es por eso que Aegea no dejaba que Michiru se acercara a la orilla, porque por ser tan bella bien podría atraer la atención de uno de ellos y con ello comenzarían a nacer hombres y mujeres que al final terminarían por sustituirlos. Ella tenia razón en ser tan dura, pero no debió abusar tanto de Michiru. Esa es la razón por la cual decía que prefería a Michiru muerta que al lado de uno de ellos, y si es que vivía con un ángel, esperaba y fueran estériles para que no los castigaran por su desobediencia.
Sé que ustedes quieren un Rei/Nako, y un Mako (Lita)/Amy, pero no se si pueda ser posible por el mero hecho de que Endimion esta muerto. Tendríamos tres parejas y entonces Serenity seria la única que estaría sola. No podemos hacerle eso. :( :(
Isavellcota; Sí, luego de tantas dudas y miedos finalmente nació su bebé.
GreciaTenoh; especialmente para ti es el encuentro entre Mina y Rei :)
Osaka; pobre de Haruka sin su eso (cada vez que escribo "eso", pienso en el payaso xd xd), de ahora en adelante deberán tomar más conciencia de sus actos, si no no serán 3, sino 4 y luego 5 y así xd xd
Kyoky; aunque en esta historia llamemos pecesito a Océano, para nosotros siempre sera un pollito :3
VaMkHt; Michiru aprenderá muchas cosas del mono.
Vicky; menos mal en medio de sus dolores Michiru no golpeo a Haruka xd xd, ó se la comió como dijo Nix
1982; fue demasiado difícil para ambos, pero que bueno que al final todo salio bien.
