Capitulo 23
Clavel rojo: Te amo y así lo haré siempre.
-Señorita, la cena esta lista.
Llamo una de las mucamas a su cuidado.
-Ahora voy, dijo la joven regresando depositando nuevamente aquella flor de color tan profundo como el rubi.
- ¿Mi hermano aun no ha llegado?
Pregunto caminando a paso lento delante de la joven que acababa de llamarla.
-El joven amo aviso que llegaría hoy llegaría un poco más tarde de lo normal y que se adelantaran a almorzar.
Dio un suspiro por lo bajo, hacia un par de días que su hermano había comenzado a llegar después de la cena e incluso la noche anterior había arribado después de que ella se durmiera por lo que no fue capaz de verla en todo el día.
- "Y justo cuando pensé que las cosas estaban mejorando"
Pensaba Sakuno recordando como los días después de que su abuelo despertara comenzaban a ser más amenos y llevaderos. El día posterior a que el abuelo de ambos jóvenes finalmente se animara a pedir escuchar una canción comenzó a interactuar más con Aki y su hermana, al principio con pequeñas peticiones para el órgano hacia su nieto, pero conforme pasaron los días se animo a hacer solicitudes a Sakuno quien en cada ocasión aceptaba con una sonrisa, mayor fue su sorpresa cuando finalmente fue capaz de dejar la cama y pidió tener una cena en comapañia de ambos por primera vez desde que ella había llegado a vivir en aquel lugar.
-"Creía que después de todo lo que ocurrió mi hermano finalmente seria sincero conmigo con respecto a todo lo que habia ocurrido".
Habían pasado pocos días desde que la joven había llegado a la inmensa mansión y su soledad se hacia cada vez más evidente aun rodeada de tantas personas a su servicio, pues su abuelo prácticamente evitaba a toda costa encontrarse con ella y su hermano quien originalmente le pidió ir se encontraba tan concentrado en actividades que rara vez podía verlo.
-Lo siento hermanita, tengo que supervisar los negocios de la familia.
Era la respuesta habitual que le daba cuando le pedía reunirse para variar. Se encontraba contrariada por la actitud de Aki, debido a que parecía contrariado al verla como si constantemente se debatiera si debía decirle algo o no inclinándose siempre por la segunda opción.
-Creo que puedes aprovechar estos ratos libres con algún pasatiempo.
Sugirió la anciana de la biblioteca al verla paseándose por aquel lugar tan frecuentemente.
-¿Cómo que?
Pregunto despegando un momento la mirada del libro que sostenía.
-Un pasatiempo es algo que uno disfruta y por tanto es algo que uno mismo debe buscar.
Lo hacia sonar tan fácil, pero para ella resultaba más complicado de lo que uno pensaría pues en general desde que había comenzado a salir con Ryoma todos sus pasatiempos giraban en torno a él.
-Incluso si hay cancha de tenis aquí no tengo con quien jugar.
Pensó mientras caminaba por el jardín luego de salir de la biblioteca recordando como se entero de que sus guardaespaldas habían sido instruidos para no interactuar con ella al rechazar jugar con ella un partido de ajedrez y alejarse en el acto.
-Aun así, tres metros de distancia es mucho.
Dijo mirando a lo lejos a uno de sus guardianes con lentes oscuros. Camino sin rumbo fijo a lo largo del inmenso jardín buscando un lugar para sentarse a leer el libro que había tomado prestado, cuando en su caminar se topo con algo que llamo su atención sacando en ella una cálida sonrisa.
-Así que aquí también hay flores de asago.
Con dulzura acaricio la flor azul e inhalo su aroma.
-Vinculo de amor, ese fue el mensaje que me diste con la primera flor que me mandaste al llegar.
Dijo siguiendo el camino que formaban las flores, fue tal su ensoñación que no se percato del momento en que llego a una pequeña sección que no sabia que existía en aquel lugar, especialmente porque a diferencia del resto de la arquitectura no parecía haber sido pulcramente diseñado y metódicamente organizado, sino más bien se veía abandonado.
-Aun así, creo que hay mucha más variedad de flores que en el resto de la casa.
Expreso feliz al ver todas las flores escondidas entre la malesa. Contemplar aquellas flores le hizo recordar cada mensaje y flor que recibía cada día por parte de su amado lo que genero en ella un sentimiento de añoranza mezclado con ternura.
-Supongo que si lo tienen así de abandonado a nadie le importará que lo limpie un poco.
Con firmeza comenzó a arrancar toda la mala hierba y a mover algunas de las macetas que parecían al borde del colapso pidiendo a los guardias llevar herramientas para realizar el trabajo.
-¡Oh, vaya! Que preciosa anémona, supongo que le enviare una foto a Ryoma-kun después de terminar con esto.
Expreso feliz tomando una foto con su teléfono y guardándolo en el acto, con temor de que fuese descubierto, pues no sabia si le dirían algo por tenerlo.
-Hace poco finalmente florecieron las nomeolvides.
Dijo feliz sintiéndose orgullosa de su esfuerzo. Al llegar al salón se percato que su abuelo, con quien se suponía comería no se encontraba sentado en su lugar habitual por lo que decidió emprender búsqueda a través de las diversas habitaciones topándose con unas bellas puertas firmemente cerrada y de las cuales no se había percatado al preferir ignorar el resto de la mansión prefiriendo pasar su tiempo en el jardín.
-Mil disculpas señorita, pero entrar a esa habitación esta prohibido.
Informo la mucama tras de ella al comprender las intenciones de la joven de ingresar al recinto.
-¿Te interesa?
Pregunto una imponente voz acercándose a ellas causando que la mucama acachase la cabeza y se alejara al instante.
-Abuelo.
Le llamo al mirarlo. El hombre se coloco a su lado dejando en evidencia la gran diferencia de altura cubierta por un fino traje Louis Vuitton.
-Solo me dio curiosidad porque unas puerta tan hermosas se encuentran cerradas.
Aun no entendía las razones del comportamiento de su abuelo cuando se dirigía a ella pareciendo inspeccionar cada pequeña reacción que tuviese ante las preguntas que él le hacia. Lo había visto mantener conversaciones con Akihiko en las cuales el tema principal era la forma en la que estaba llevando las empresas familiares y en los cuales ella normalmente evitaba involucrarse pues no conocía en demasiado los negocios por lo que se limitaba a contestar cuando le hacían preguntas directamente a ella. A pesar del primer encuentro con su abuelo en el que le había dicho que se enfocara en aprender de las empresas, luego de la operación y de que comenzaran a pasar tiempo juntos dejo el tema de lado permitiéndole pasar su tiempo de la manera en que más quisiera.
- ¿Te gustaría verlo por dentro?
- ¿Puedo?
Pregunto con ojos brillantes mirando directamente a los contrarios.
-A mi también me gustaría entrar, hace mucho que no lo veo porque cambiaron la llave.
Dijo la conocida voz de Aki quien saludaba respetuosamente a su abuelo.
-Eso fue porque tu te escabuias al interior después de robarla del mayordomo.
Aquella respuesta tan tranquila por parte del hombre la desconcertó. Aun podía recordar la manera en la que su hermano le había informado de la condición de su abuelo y la necesidad de un trasplante y como se había inclinado en el suelo rogándole para que los ayudase mientras se disculpaba por aquella súbita información.
-Esta bien Oni-chan, no necesitas hacer eso. Entiendo que eso no fuese lo primero que quisieras decirme después de reunirnos, además también es mi abuelo.
Fue la respuesta de ella tras comprender que su hermano verdaderamente estaba desesperado por ayudar a su abuelo, si lo pensaba ella hubiera hecho lo mismo si su abuela se encontraba en aquel estado por lo que aun cuando tenia miedo de la cirugía acepto.
-Bueno, siempre he tenido el mal habito de romper puertas, aunque mejore con los años. Ahora solo me entretengo abriendo cerraduras.
Explico el joven rubio enseñando una llave dorada mientras observaba suspirar al hombre con barba quien era consiente de su fascinación por destrozar las puertas y recordando como a su llegada tuvo que solicitar reparar varias de ellas al tener aquella mala mañia.
-La robaste de mi oficina mientras me encuentro ausente.
Sakuno rió por lo bajo recordando cuando eran pequeños sus padres tuvieron que quitar la puerta del cuarto de su hermano cansados de que la rompiera, mientras contemplaba una de las charlas usuales por parte de ambos en donde de alguna forma Aki lograba sacar una sonrisa de su abuelo con alguna de sus usuales picardías. La primera vez que lo vio se sorprendió, no obstante, ahora era tan natural verlos que le generaba una sensación de armonía y felicidad.
-Vamos hermanita, celebremos que logre escaparme del trabajo para comer con ustedes abriendo la habitación Dianthus.
- ¿Dianthus?
Pregunto sorprendida por tan curioso nombre.
- ¿Cómo que escapaste?
-Bueno, ese es el nombre de la habitación. La abuela fue quien se lo puso.
Respondió el chico tratando de desviar el tema acerca de su escape de la oficina y abriendo la puerta de inmediato con lo cual dejo ver una imagen que solo se comparaba a la de los cuadros del museo, con finos adornos sobre mesas de madera y ambiente victoriano el cual resaltaba aun más con aquel esplendido piano de cola blanco en el centro.
-Que hermoso
Fue lo dicho por Sakuno ante la admiración de lo que veía mientras recorría la habitación.
-Esos son…
-Claveles.
Completo la frase Alberth al notarla centrar sus ojos en las imágenes pintadas a detalle en la pared.
-¿Lo sabias hermanita? El nombre original de los claveles es Dianthus o al menos ese es el nombre por el que se conocía en Grecia. El nombre deriva de dos palabras griegas: "Dia", o dios; y "anthos", que significa flor. En otras palabras, los claveles fueron reconocidos por su belleza como "las flores de Dios". Incluso hay una leyenda sobre eso para el cristianismo, la cual indica que los claveles nacieron de las lágrimas de la Virgen María cuando Cristo era llevado hacia el monte Gólgota cargando la cruz. Por eso es común ver esta flor adornando templos católicos.
Explicaba el joven sentándose en la banca del piano y comenzando a tocar una melodía bastante conocida para Sakuno.
-Veo que has estado estudiando.
-Bueno, siempre me intrigo el nombre así que tuve que buscar respuestas.
Dijo con orgullo mientras continuaba tocando aquella delicada melodía ante las palabras de su abuelo.
-Eso me recuerda que en el jardín han crecido claveles rojos y rosas.
Menciono con entusiasmo la joven al pensar en aquel lugar que había estado cuidando.
-No recuerdo haber ordenado plantar claveles en el jardín.
Afirmo su abuelo sabiendo que si él no daba la orden no había posibilidad que ocurriese.
-Bueno, poco después de que llegara me encontré con una pequeña parte del jardín algo maltratada pero que tenia una gran variedad de flores así que he estado cuidando de él como pasatiempo. Le pedí a algunas de las mucamas que me trajeran más flores y replante otras que ya estaban y ahora los claveles finalmente abrieron sus pétalos.
Confirmaba con entusiasmo para asombro de los presentes quienes la escuchaban incrédulos.
-Así que tu fuiste quien arreglo el cottage garden flower, aunque fue bastante obvio ya que nadie más se atrevería.
Akihiko sonrió ante la mención recordando que al no tener tiempo de conseguir la petición de ese día se había arriesgado a robar una de las flores de aquel jardín.
- ¿Tú, has entrado a ese jardín?
Pregunto incrédulo.
- ¿Tiene algo de malo?
Respondió con temor al pensar que había cometido un error al mirar la expresión del hombre.
-No, es solo que nadie había entrado a aquel lugar desde que…
Trato de decir, sin embargo, al pensar un poco más prefirió guardar silencio.
-Entonces los claveles de esta habitación deben ser una forma de bendición o al menos esa es mi conclusión.
Trato de cambiar el tema Aki al notar la incomodidad que se formaba.
-Creo que el significado es un poco más profundo que eso, en el lenguaje de las flores los claveles tienen distintos significados dependiendo su color y el significado de los rojos es "Te amo y así lo haré siempre", creo que quien pinto este lugar con estas flores pensaba en expresarle a su persona amada cuanto la quería y aun si estaban lejos eso no cambiara a pesar del tiempo separados.
Con una sonrisa contemplo aquel tapizado extendiendo su mano para acariciar aquel dibujo recordando el aroma de la flor que ese día Ryoma le había dedicado.
- ¿Conoces el lenguaje de las flores?
Pregunto con asombro Alberth abriendo los ojos de sobremanera.
-Si.
Respondió por inercia al ser sorprendida por la voz tan demandante del hombre el cual al notar su perdida de compostura intento tranquilizarse.
-No solo lo conoce, estoy seguro de que es experta en ese campo. ¿Lo sabias? Ella recibe cada día una flor por parte de su amado.
Aquella declaración desequilibro al hombre quien la miro con horror.
- ¿De que hablas? Yo no estaba enterado de nada de esto Matthew.
Dijo con exigencia el hombre mientras el joven continuaba tocando como si de nada se tratase.
-En Japón…
Comenzó Sakuno captando la atención del hombre.
-En Japón esta alguien a quien amo con todo mi ser y él me ama también. Aprendimos el lenguaje de las flores juntos y ahora que estamos lejos me envía una flor por día ya que no podemos vernos.
Dijo con una amorosa sonrisa.
-Así que así es.
Sakuno abrió grandes los ojos al toparse con una expresión que no creyó ver la cual le causo un sentimiento de culpabilidad que no comprendía, especialmente al ver como aquel hombre se retiraba sin decir una sola palabra y los dejaba en aquella habitación.
-Sabes hermanita, dentro de este sitio uno de los lugares tabú son esta habitación y el cottage garden flower ¿Tienes idea quien hizo ambos?
La joven lo miro sin comprender del todo lo que estaba diciendo su hermano.
-La abuela, ella pinto las flores de esta habitación para el abuelo. Incluso si nos permiten entrar a este lugar aquel jardín era impensable, ni siquiera mamá se acerco ahí tras la muerte de la abuela, pero tú sin saber nada llegaste a él y lo hiciste tuyo.
Finalmente, la pieza que tocaba termino y dejo de tocar solo para poder mirarla fijamente.
- ¿Cómo es que has podido hacer en menos de medio año lo que a mi me ha llevado más de seis años lograr?
Dijo finalmente con dolidos ojos mirándola.
-Oni-chan, yo…
Sakuno no entendía lo que ocurría por lo que al verla Aki no pudo más que sonreír.
- ¿Sabes cual es el significado de mi nombre?
Pregunto
-Es persona brillante
Respondió.
- ¿Y sabes el significado del nombre del abuelo?
Al no obtener respuesta él continuo hablando.
- Alberth significa hombre noble y brillante. Nuestra madre me nombro en honor a él, aun después de todo lo que paso ella quería seguir conectados y fue esa misma razón por la que me puso un nombre ingles al inicio.
Sakuno escuchaba con cuidado las declaraciones de su hermano plantada fijamente en el sitio donde la había dejado su abuelo al marcharse.
-Yo… siempre he tenido miedo de enfrentar el mundo fuera del que yo mismo cree para protegerme... de enfrentarte. Sakuno.
La llamo.
- ¿Escucharías mi historia? Creo que ya no puedo posponerlo más.
Sakuno asintió sin emitir palabra alguna.
-Cuando eres pequeño el mundo puede parecer tan inmenso y aun así buscas saber todo de él, algo que es difícil de hacer si vives dentro de una burbuja llamada hospital. Tal vez eras demasiado joven para recordar, pero hubo un tiempo en el que yo viví en un lugar así, el sentir que no podía ser libre de mirar el exterior al estar postrado en una cama mientras las puertas constantemente se cerraban ante mi era la sensación más sofocante para mi, tal vez eso no justifique mi mala mañia por abrir las cerraduras de las puertas al punto de romperlas, pero el hacer eso me hace sentir que puedo ir a donde quiera. He sentido envidia de ti por ser capaz de hacer las cosas que para mi son simplemente impensable, no quiero que me mal entiendas, soy tan feliz de verte sonreír porque tu sonrisa es tan pura como la de un recién nacido, sin embargo, en mi roto ser tuve que solventar mis debilidades con acciones. Trabaje muy duro para superar mi enfermedad y trabaje aun más duro para vivir mi vida de la mejor manera posible porque entendí que vivirla acompañado era mejor que estar solo, mi único deseo era ser necesitado ¿tienes una idea de lo que es no saber el propósito de tu vida? Yo me di cuenta de aquello muy joven, un día mientras esperaba por una cirigia en la clínica la enfermera dejo sin querer mi registro medico en mi habitación y con curiosidad lo leí, fue aterrador.
Expreso mirando sus temblorosas manos frente a él para abrazarse a si mismo.
-No sentí miedo por lo que decía acerca de mi próxima cirugía sino más bien porque me di cuenta que en aquella pequeña carpeta se encontraba mi vida y no decía nada de mi. Había enfrentado la muerte muchas veces antes de eso, pero no habia entendido lo que significaba hasta que lo vi, si yo moría en ese momento la única cosa que quedaría para demostrar mi existencia serian aquellos papeles. El miedo que sentí en ese momento me hizo tomar una resolución, haría que mi vida tuviese un significado; lo curioso es que cuando eres pequeño los que le dan significado a tu ser son tus padres así que me esforcé por ellos, para estar con ellos. Dirigí mi vida a ser parte de la familia porque quería ser necesitado para que si en algún momento me iba pudiera ser recordado.
Cerro los ojos con fuerza abriéndolo con un profundo dolor en ellos.
-Sakuno, yo mate a nuestros padres.
Ante lo dicho, la joven no hizo más que tragar aire y mirarlo con incredulidad.
-Mamá murió protegiéndome y papá al darme su corazón. Entre en frenesí ¿Cómo se suponía que iba a verte a la cara después de que nuestros padres murieran por salvarme? Incluso los llame tontos al decir que hubiese sido más fácil dejarme morir pues mi tiempo estaba contado, aun ahora tengo rezagos de mi enfermedad y constantemente tengo que tener supervicion medica así que de que servia me decía constantemente.
Empuño sus manos con fuerza mientras la miraba a los ojos.
-Estaba en histeria, más aún cuando me di cuenta que había perdido la razón de mi vida. Mis padres quienes me daban significado se habían ido por mi y la culpa de habértelos arrebatado no me permitía volver a ti, fue entonces cuando apareció el abuelo y le dio sentido nuevamente a mi ser.
Dijo con un intento de sonrisa.
-Tal vez no lo sepas, pero el abuelo intento buscarnos antes del accidente. Había contactado con papá y le pidió conocernos, supongo que cuando envejeces ves cosas que antes no podías y priorizas lo que es realmente importante. No sé la razón exacta, pero fue a verme primero a mi en el hospital, quizá porque yo era el enfermo herido así que me aproveche de la situación para huir.
Con lagrimas brotando por sus cristalinos se arrodillo frente a ella.
-Lo siento Sakuno, yo fui el único que le pidió llevarme lejos. No quería enfrentarte a ti o al hecho de haberme quedado sin todo lo que había anhelado, necesitaba un nuevo propósito para que mi vida no fuera en vano, deseaba borrar la culpa de haber matado a nuestros padres. Me encerré tanto en mi que me olvide por completo de ti y tus necesidades, estoy seguro que me necesitaste en tantas ocasiones, pero el solo pensar que debía enfrentarte hacia que mis sentidos se perdían.
Lagrimas caían por sus mejillas rojas.
-Cuando llegue aquí no era más que un cascaron vació, así que use todo de mi para aprender y nutrirme con todo lo que pudiese hacerme olvidar, pero el abuelo se dio cuenta de mi desesperación y me enseño que aun cuando eres un desgraciado el recuerdo y la esperanza de que algo bueno llegara te ayudan a avanzar. Me aferré a esta vida con la esperanza de que si vivía mucho tiempo cosas buenas pasarían y por eso al enterarme de que el abuelo podía morir hice todo para que él tampoco me dejara ya que él fue el unico quien me ayudo a salir de mi desesperación. Lo siento Sakuno, te quite lo más preciado, te abandone, te utilice y volví a alejarte de todo lo que ya habias formado por mi egoísmo, pero simplemente no podía permitir que las cosas que había vivido se quedaran en nada, al final tuve que renunciar a lo que me hizo convertirme en lo que soy.
Un silencio reino la habitación mientras Akihiko ahogaba su llanto.
-Aferrarte a algo no es malo, especialmente cuando no tienes nada. Ya sabia acerca de la muerte de mamá y papá, no lo recuardas porque en ese momento estabas en coma, pero papá hablo conmigo antes de la cirugía.
Con incredulidad la miro desde el suelo.
- "En una familia, el padre tiene su papel, la madre el suyo, los padres protegen a los hijos, los hermanos mayores protegen a los menores y los menores también pueden proteger a los mayores, aunque para ello deban arriesgar su vida". Dijo.
Con paso lento se acerco hasta donde él se encontraba si se arrodillo frente a él regalándose un cálido abrazo.
-Si para ti fue necesario todo lo que hiciste yo lo acepto y no te culpo por ello, pues al final me permitiste volver a ti.
Ante aquellas palabras el joven no pudo más que aferrarse al cálido abrazo que le regalaban y rezando porque en esta ocasión pudiese hacer las cosas de una manera mejor para quien lo había aceptado.
La voz familiar lo hizo girar para encontrarse de frente con las figuras familiares de aquellos llamativos mellizos.
-Finalmente llegan, los hemos estado esperando.
Se quejo Sara haciendo señales para que sus guardaespaldas acomodaran los equipajes dentro de los autos.
-Lo sentimos, el vuelo se retraso y los permisos para la escuela no fueron fáciles de conseguir.
Se disculpo Momo viendo como Hibiki comenzaba con su usual pose de koala sobre Ryoma.
-Fue bueno que les permitieran venir.
Hablo Tezuka detrás de los mellizos.
-Bueno, el que Ryuzaki-sensei hiciera de mediadora realmente ayudo.
Confeso Fuji recordando como su sensei tuvo que ir a hablar con cada uno de sus padres para interceder por ellos.
-Pero al final ella no pudo venir con nosotros.
Expreso con tristeza Kawamura ayudando con las maletas en compañía de Kaido.
-Bien, ya que estamos en Londres es momento de planear nuestra estrategia.
Grito con animo Eiji mientras trataba de ser controlado por Oishi.
-Eso es verdad, la estrategia es importante, así como las duchas por lo que antes que nada debemos ir a nuestro alojamiento para que se cambien.
Confirmo Sara guiándolos a las camionetas.
-No luces muy feliz a pesar de que pronto veras a Sakuno.
Le hablo al oído como si de un susurro se tratase a lo que Ryoma se limito a elevar sus hombros.
- ¿No tendrán problemas por esto?
Pregunto el ambarino a lo que el rubio solo sonrió por lo bajo.
-Si voy a tener problemas que mejor forma que ayudando a un amigo.
Ante aquella respuesta Ryoma sonrió bajo su gorra.
-Supongo que me harás deberte una grande por esto.
Un susurro en su oreja le dio la respuesta, aunque si realmente ese era el precio no se quejaría.
-Vamos Ryoma, la princesa espera.
Dijo Hibiki señalando el auto y encaminándose hacia él en compañía de su amigo.
