Thomas comienza a temblar del coraje que siente. Va a ir donde ellos, pero decide marcharse. Camina enojado.
Diana ha detenido el beso de Reiner interponiendo sus dedos en los labios de él.
—Reiner no... No hagas esto... No a mí —Ella se aparta— Yo no soy una buena persona, he hecho cosas terribles. No quiero que te enamores de alguien como yo... Tu mereces a alguien mejor. Yo no tengo nada que ofrecerte y a mi lado no serás feliz... No pierdas el tiempo conmigo
—Diana, te amo porque lo elegí así. Tú tienes todo lo que quiero y necesito. Eres hermosa y fuerte... Me gustas desde que te vi la primera vez. Eres en quién pienso día y noche. No imagino mi vida con otra persona que no seas tú
—Reiner sabes que estoy con Thomas. No te hagas ilusiones de algo que no va a suceder... Yo amo a Thomas, él es mi hombre, es mi todo. Ahora mismo no tengo ojos para nadie más... Perdóname si te ilusioné en algún momento, pero no era mi intención... Sólo te veo como un amigo y nada más
Reiner comienza a llorar. Ella lo consuela.
—Yo sé lo que tú eres Diana... Eres un titán cambiante igual que Thomas... Sé que nos conocimos en otra vida. Sé que yo era el Acorazado y tu eras mi escolta y candidata a Guerrero. Thomas era nuestro General —Reiner saca el celular y le muestra la foto del museo—
Diana no pone cara de sorpresa porque ya sabía de su descubrimiento.
—Estoy seguro de que ambos tuvimos algo más allá de ser compañeros del ejército... ¿No crees que sea el destino que siempre nos une de alguna manera? ¿El hilo rojo invisible?
—Reiner, no creo en nada del destino. Fui yo quien eligió venir a esta escuela. Ya sabía que tenía posibilidades de encontrarte aquí. No hay nada mágico ni nada romántico. No hay vínculo entre nosotros que nos una
—Dijiste que yo era muy especial para ti
—Lo dije, pero no en el sentido que tú crees que fue
Reiner se desanima.
—¿Entonces porque viniste?
—Tuve una visión extraña, donde vi la escuela siendo atacada por titanes. Vine porqué quiero descubrir que está sucediendo y poder protegerlos si llegase a ocurrir. Por eso Thomas y yo estamos aquí... Ya que sabes la verdad, y si, la de esa foto soy yo. Ambos somos titanes y él es mi esposo... Yo soy la Diana que peleó contra Ymir Fritz, lo que contaron en el museo. Yo llevo muchísimos años viviendo aquí, luchando por mantener la paz que hay en el mundo sin los titanes
Reiner se queda sorprendido y recuerda la visión que tuvo, lo mismo que ella describió, pero decide quedarse callado y no contarle eso. Le hace una pregunta.
—¿Por qué todos estamos viviendo en esta época? ¿Reencarnamos?
Diana guarda silencio.
—Yo les di una segunda oportunidad para vivir en un mundo sin la amenaza de titanes. Todos ustedes murieron en el pasado sin lograr la libertad
Reiner suspira, aún está procesando todo en su mente.
—¿Entonces estás aquí por una misión?
—Si, y en cuanto la terminé Thomas y yo nos regresaremos a nuestras vidas normales junto a nuestros hijos
—¿Hijos? —Reiner aún no sale de su asombro. Camina de un lado a otro— ¿Por qué no puedo recordar nada de mi pasado?
—Porqué les borré sus memorias. No quiero que recuerden todo el dolor que tuvieron que vivir
—Pasó algo entre nosotros, ¿verdad? ¿Yo fui el responsable de todo?
Diana aparta su mirada.
—Ya que sabes parte de la verdad, ¿puedes ayudarnos?... Ya queremos terminar y no damos con pistas de nada
Reiner se queda pensativo.
—Lo haré... Pero cuando acabe todo quiero a cambio que me devuelvas la memoria
—Reiner no tienes nada que buscar en el pasado, solo hay dolor y sufrimiento
—Quiero saber quién yo era y no volver a cometer los mismos errores... Si prometes hacerlo, los ayudaré
—Tsk... Está bien —Le da la mano— Pero no puedes contarle a nadie de esto
—Lo prometo
Ambos se dan la mano cerrando el trato.
Regresan a clase. Diana ve a Thomas un poco apartado y molesto. Como ella también sigue molesta por lo del día anterior no le da importancia a lo que le pasa.
Llegan a la casa y Thomas se va sin decir nada. Se fue al muelle del río para estar a solas.
Al día siguiente, en la escuela, a la hora del almuerzo Diana y Reiner se sientan a solas a conversar.
—Entonces ¿lo que buscan son los sueros de titán?
—Si, pero como te dije, la última vez que supe de la existencia de los sueros a penas los podía percibir, no dudo que haya más. Tal vez los estén alterando para que yo no los rastree... Igual pienso que hay Fritz encubiertos. De alguna manera lograron evitar que yo los encuentre
Diana y Reiner siguen hablando. Thomas está mirándolos mientras está sentado en otra mesa. Erika se acerca a él con su bandeja del almuerzo.
—¿Puedo sentarme aquí?
—Claro
Ella se sienta a su lado. Disimuladamente roza su rodilla con la de Thomas.
Él comienza a ver a Diana y a Reiner como soldados de Mare. Ambos están sentados muy cerca hablando. Reiner de vez en cuando acaricia el rostro a Diana y ella sonríe.
Thomas se enfurece y aprieta tanto la bandeja de metal que comienza a doblarla poco a poco.
—Disculpa tengo que irme —Él se levanta y se va rápido. Va caminando con coraje—
Diana y Reiner lo ven irse.
—¿Qué le pasa a Thomas? —Le pregunta Reiner—
—Discutimos hace dos días y pues llevamos sin hablar desde ese entonces porque estamos molestos
—¿Fue por mi culpa?
—No, fue de otra cosa —Diana desvía la mirada—
—Deberían hablar y arreglar las cosas
—Lo intentaré... Los dos somos muy orgullosos y no damos el brazo a torcer tan fácil
Thomas se queda sentado en las escaleras de la escuela, está pensativo. Hange al verlo tan triste se le acerca para hablar con él, pero no quiere y se va. Thomas cambia a su apariencia adulta y muy en la tarde llega hasta un bar y comienza a beber. Ya lleva varias cervezas. Está pensando en Diana, contiene las lágrimas mientras aprieta el mango del vaso. Luego siente lástima.
—Debería hablar con ella, tal vez estoy malinterpretando las cosas
En ese momento una mujer se le acerca a coquetearle.
—¿Que hace un hombre tan apuesto por aquí solo?
Thomas la ignora. Ella pone su mano en la espalda.
—Se ve que estás sufriendo por alguien... Si Diana te hace sufrir, no vale la pena
Él deja de beber y la mira. Está muy borracho para razonar lo que ella dijo. Vuelven los pensamientos de Diana y Reiner juntos, él se enoja nuevamente. La mujer al verlo enojado y triste decide acercarse más.
—Ven vamos a bailar, estoy segura de que así se te olvida todo —Lo agarra de la mano y se lo lleva a bailar. Mientras bailan ella lo intenta besar, pero él se aparta— No tengas miedo a ser feliz por tu cuenta. Piensa en ti —Ella le da un pequeño beso—
Thomas le devuelve el beso. Ambos se miran a los ojos y él se la lleva al baño, se encierran y comienzan a tener relaciones. Thomas la alza contra la pared, la mujer grita de placer. A los minutos él termina, se sube el pantalón y se va. Comienza a sentirse mal por lo que hizo, sale del bar, al cruzar la calle vomita y llora a la vez.
—¿Que hice? —Se sienta a llorar—
La mujer se le acerca y le da su número de teléfono. Thomas se va a la casa y encuentra a Diana durmiendo, él se acuesta al lado y se duerme.
Al día siguiente Diana trata de hablar con Thomas, pero él no le presta atención ya que tiene la mente muy distraída. Ella se desanima y deja de hablarle.
En la escuela, durante la hora de almuerzo, Thomas vuelve a ver a Diana y a Reiner pero esta vez junto a otros compañeros. Erika está al lado de él y se percata que está enojado.
Thomas los vuelve a ver como soldados de Mare. Ve a Reiner acariciando el cuerpo de Diana, mientras le besa el cuello y ella se excita, luego Reiner lo mira fijamente, le sonríe y le guiña.
Reiner se marcha de la cafetería. Thomas se va detrás hasta un pasillo donde casi no hay nadie. Allá lo empuja y lo golpea fuerte en el rostro. Reiner cae al suelo confundido mientras se tapa la nariz y la sangre recorre por sus dedos.
—Si te vuelvo a ver cerca de mi mujer te juro que te... —Thomas se calla—
Los estudiantes alrededor están sorprendidos con lo que está pasando.
—Te he visto cómo te le acercas y la deseas
—Thomas, yo no tengo nada con ella
—Mientes, maldito —Thomas comienza a golpearlo fuerte, Reiner intenta defenderse pero no puede—
Cuando va a lanzar un puño con mayor fuerza, de la nada una mano se interpone y detiene el golpe cerca de la cara de Reiner. Thomas siente una corriente recorrer desde su puño hasta todo el brazo. De pronto le patean las piernas, recibe un golpe fuerte en el pecho y cae al suelo. Él se queja de dolor y se sorprende al ver que ha sido Diana. Ella está un poco molesta y luego reacciona.
—Ves que aun tienes el vínculo con él
—No... Thomas perdón
—Lo tienes y lo sé porque pude sentirlo
—Fue sin querer, fue involuntario
Thomas se levanta molesto y se va. Diana corre detrás de él.
—Thomas lo lamento, no quise golpearte tan fuerte sólo quería detener la pelea
Él se gira molesto.
—No vuelvas a meterte en mis asuntos... ¿Entendido? —Se va furioso—
Diana contiene las lágrimas y aprieta su puño. Ella se regresa y encuentra a Reiner sentado en unas escaleras mientras intenta detener el sangrado en la nariz.
—Deberías ir a enfermería
—No, porque tendría que decir lo que pasó y no quiero que le afecte a Thomas en el equipo, lo necesitamos
—Entonces al menos déjame ayudarte —Diana se va. Casi al instante regresa con unas gazas y otras cosas—
Reiner se sorprende. Ella se lo lleva afuera aprovechando que los estudiantes ya entraron a clase. Lo sienta y comienza a detener el sangrado con las gazas.
—Perdóname por esto
Reiner habla fañoso.
—No te tienes que disculpar
Diana contiene la risa al escucharlo. Reiner se intenta reír, pero no puede.
—Espero que esto no te afecte en el partido de hoy
—Estaré bien de aquí a la noche —Reiner siente molestia cuando Diana saca la gaza de la nariz— Fue como si me hubiera golpeado contra un muro
—Thomas de por si tiene mucha fuerza física y más cuando se enoja, pero siento que se excedió contigo, no fue lo correcto
En la noche la escuela está en un partido. Ya quedan poco minutos y van perdiendo. Thomas en todo el partido no está concentrado y juega con coraje. Reiner aún siente mucha molestia en la nariz y no puede jugar bien. Cada vez que Reiner se sienta a descansar, Thomas ve a Diana a su lado acariciando su cabello, él se vuelve a enojar. Al acabar el juego y perder la escuela, Thomas se enfurece, se va de la cancha. Al llegar al auto se quita parte del uniforme, lo tira dentro del carro y se va dejando a Diana sola. Llega hasta el muelle en el río. Al bajarse del carro aún sigue molesto y patea un contenedor de basura. Se recuesta en un barandal y mira el agua. Repentinamente un hombre se le acerca para robarle. Lo amenaza con un cuchillo.
—Dame las llaves del auto
—¿Que te de qué?
—Lo que dije —El hombre intenta apuñalarlo, pero Thomas lo esquiva y tira la cuchilla al suelo—
Thomas le dice "no" haciendo señas con su dedo índice. El hombre intenta darle un puño, pero él lo detiene con su mano y frente al hombre se transfigura a su aspecto adulto.
—¿Qué demonios eres? —Pregunta sorprendido el hombre. Se asusta, saca un revólver y le dispara en el pecho—
Thomas se mira la herida y empieza a reírse. Le da un golpe tan fuerte que el hombre cae al suelo, se abalanza sobre él y lo sigue golpeando sin control. El hombre intenta defenderse. Su rostro sangra demasiado ya que tiene la nariz rota y la boca partida.
—¡Por favor detente! —Grita desesperado el hombre—
Thomas lo comienza a ahorcar con sus manos. El hombre intenta empujar hacia atrás la cabeza de él, llenando su rostro de mucha sangre. Thomas le agarra la mano y la parte. El hombre grita de dolor. Acoraza su puño y lo vuelve a golpear en la cabeza en repetidas ocasiones hasta destrozarla, matando al hombre. Thomas al ver al hombre muerto con su cabeza destrozada cae sentado al suelo mirando sus manos ensangrentadas. No demuestra ningún signo de arrepentimiento. Se levanta y arroja el cuerpo al río. Se va en su auto antes que alguien lo viera. Durante el camino mira varias veces por el espejo retrovisor vigilando que nadie lo persigue. La luz de la pantalla de su celular está encendida, al mirar, ve que Diana está llamado, él no contesta la llamada. Al llegar a la casa aprovecha que ella no ha llegado y mete su uniforme a la lavadora y todo lo que tiene rastros de sangre lo lava rápidamente. Se va al baño y se mira frente al espejo. Ve sangre en su rostro y sus nudillos, entre seca y aún húmeda. Mientras se mira sonríe y aprieta sus puños. Se mete a la ducha, mientras se lava quitándose la sangre empieza a reírse recordando cuando fue soldado en Mare. Vuelve a sentir la misma satisfacción al matar a ese hombre. Vuelve a sentirse capaz de lo que sea. Recordando cuando estuvo con la mujer en el bar siente placer y comienza a autosatisfacerse.
Reiner en motora lleva a Diana hasta su casa.
—Ya llegó —Ella se baja de la moto—
—Habrá venido directo y por eso no lo vimos en el camino
—Tal vez... Aprovecharé para hablar con él
—Espera que esté más calmado... Cualquier cosa me avisas
—Gracias Reiner... Y por favor dale las gracias al dueño de la pizzería por prestarte una de sus motos. Dile que luego le pago por el gasto
—No te preocupes —Reiner le sonríe—
Diana entra a su casa y Reiner se va un poco preocupado. Ella entra al cuarto y escucha la ducha encendida. Al entrar al baño ve a Thomas tocándose.
—¿Qué haces?
—Oh, Diana, no te escuché llegar... Estaba pensado en ti y no me pude contener las ganas —Le sonríe—
—Tengo que hablar contigo, ahora... ¿Que te sucede en estos días? Sin razón siempre estás de mal humor, ya ni me hablas ni me buscas, y golpeaste a Reiner por que sí
—Disculpa —Se entristece—
—Sé que en estos días me molesté por lo que dijiste, pero he tratado de acercarme a ti y me ignoras cuando te hablo
—Tienes razón en lo que dices... Ven —Extiende sus brazos para abrazarla—
Diana se acerca y lo abraza. Ella intenta ver sus memorias, pero él no la deja.
—Perdóname por favor —Thomas acaricia su cabello y sonríe cínicamente sin ella darse cuenta. Él le agarra el rostro y la besa—
Diana está perdiendo la razón ya que él la está controlando mentalmente sin ella darse cuenta.
—Mi mujer hermosa —La sigue besando—Ven, dúchate conmigo, aprovechemos el tiempo perdido
Diana se desviste. Él se muerde los labios al verla desnuda. Entra y se ducha también mientras él le besa el cuello y acaricia su piel. Diana se siente relajada y comienza a excitarse al sentir sus roces. Ella se gira y comienza a acariciar y besar su pecho.
—Te amo tanto
—Lo sé... Continua lo que haces —Él la arrodilla—
Ella besa su abdomen hasta abajo. Thomas le agarra la cabeza y la obliga a pegarse a él. Él muerde sus labios, luego suspira y se estremece. La levanta y la lleva hasta la cama. Thomas le besa el cuerpo, ella suspira fuerte varias veces. Luego la voltea boca abajo y pasa su lengua por toda la espalda. Se detiene y busca en una gaveta las cadenas y la mordaza que usaron en un aniversario. La amarra de las manos mientras está boca abajo, la amordaza. Diana no pone resistencia al no estar consciente de lo que pasa. Thomas la agarra de la cadera y sin mucho cuidado la embiste duro y rápido por atrás. Diana siente molestia, pero lo deja continuar. Ella gime y se estremece. Él sonríe al escucharla. La agarra por el cabello y presiona levemente su cabeza contra la cama mientras sigue por varios minutos embistiéndola. Él gime muy fuerte y termina dentro de ella. Le quita las cadenas y la mordaza, se acuesta y suspira. Diana se queda dormida.
A la mañana siguiente ella se levanta y no lo encuentra en la casa. Comienza a tener dolor de cabeza y tiene leves recuerdos de lo que pasó en la noche. Ella se siente mal y se va de la casa.
Reiner llega al trabajo luego de entregar un pedido. Se sorprende al ver a Diana sentada allí.
—Que se sorpresa verte aquí —Él ve que ella está triste— ¿Pasó algo?
—Tengo que hablar contigo
—Salgo en media hora, espera que entregue un último pedido y hablamos
—Está bien
Cuando Reiner termina su turno se sienta a la mesa con ella a comer. Le trae pizza.
—Gracias, he estado tan desanimada todo el día que he olvidado comer
—¿Que sucedió con Thomas? ¿Qué pasó anoche cuando llegaste?
—Fue algo extraño, todo pasó tan rápido que casi ni recuerdo, pero sé que me sentí muy mal
—¿Te golpeo?
—No... Creo que él... —Siente náuseas— ...abuso de mí
—¡¿Que?! —Reiner se enfurece— ¿Segura?
—No estoy muy segura, apenas tengo recuerdos
—Diana tienes que acusarlo en la policía
—¿Acusarlo? ¿Tú crees que la policía va a poder arrestarlo?
—Tsk... ¿Él siempre te trató mal?
—No... Bueno si... Cuando lo conocí en Mare ya era así, pero durante el tiempo en que estuvo conmigo él cambió. Luego de elegir estar contigo él no lo aceptó bien e hizo cosas muy malas. Hasta que... —Diana controla las ganas de llorar— Luego de morir, en los Caminos de Ymir lo volví a encontrar. Yo lo perdoné y él prometió no volver hacerme daño y así lo hizo por mucho tiempo. Siempre se portó tan bien, me apoyó y me dió tanto amor. Éramos muy felices juntos... Pero desde hace unos días lo he notado extraño y no sé qué pasa. He tratado de ver sus memorias, pero no me deja... Creo que anoche de alguna manera él me controló mentalmente por eso no recuerdo casi nada
—Maldito... Te juro que en cuanto lo vea...
—Reiner no... No lo hagas. Ya ves cómo te dejó ayer siendo sólo humano, Imagínate si se transforma en titán. Él puede perder el control fácilmente
—Diana tienes que hacerle frente, no dejes que esto siga pasando
—Yo no puedo hacerlo. No sé cómo reaccionará... La última vez que me enfrenté a él, ambos... —Se queda pensativa— ...acabamos mal. Yo casi ni tengo control de su Titán, llevo años tratando de dominarlo para que piense que mi titán es más fuerte que el suyo. Ante él creo que no puedo hacer mucho si pierde el control
—¿Le tienes miedo?
Diana lo mira a los ojos.
—¿Que titán él tiene?
—No es lugar ni momento para hablar de eso
Ambos se quedan pensativos. Reiner intenta cambiar la conversación.
—En la noche es la fiesta de disfraces en la escuela, pero primero tengo que ir al centro comercial a comprar unas cosas... ¿Me acompañas y luego vamos a mi casa?
—Está bien, puedo acompañarte
—También quería invitarte a la fiesta. Sé que no estás de ánimo, pero te puede ayudar a distraer la mente un rato y luego intentamos resolver todo esto
Diana accede. Ambos se van a comprar unas cosas. Llegan a la casa de él. Luego de ducharse Reiner se queda frente al baño del espejo para comenzar el disfraz.
—¿Y de qué vas a ir? —Le pregunta Diana—
—De Titán Acorazado
—Tsk, ¿no tenías otra idea?
—Todo el mundo siempre va de fantasma, zombie o vampiro. Esta vez quiero ir diferente... Deberías hacerlo, pero como tu titán —Reiner saca pintura y maquillaje corporal—
—¿Compraste todo eso por la fiesta de hoy?
—El mes próximo tenemos una obra de teatro en la escuela. He estado practicando el maquillaje corporal... Ten, puedes usarlo si quieres
Ambos comienzan a maquillarse. Reiner al verse con ella empieza a reírse.
—Se siente extraño maquillarme al lado de una chica
—Lo haces mejor que yo
—Entonces debería hacerlo a diario... Como últimamente no tengo mucha suerte con las chicas, tal vez deba explorar otras áreas —Reiner se desabotona un poco la camisa y se peina. Toma pintura roja y se la pone en los labios. Luego con sus brazos aprieta su pecho y lo alza— ¿Crees que así conquiste a algún chico? —Para los labios—
Diana al verlo comienza a reírse a carcajadas.
—Reiner no me hagas llorar de la risa, se me va a correr el maquillaje
Él se siente feliz al verla reírse. Ambos empiezan a pintar su cara tomando forma de titán.
—Estoy pensando pintarme el cuerpo entero
—¿Por qué?
—Ir desnudo y que vean el Titán del Titán Acorazado —Le guiña—
Diana se ríe.
—Tus tonterías definitivamente me hacen sentir mejor
—Siempre que pueda lo haré con mis tonterías
Ambos se sonríen. A la hora terminan de pintarse el rostro. Reiner se sorprende al ver el maquillaje del Titán de Diana.
—¿Así luces?... Eres como el Acorazado, pero un poco diferente
—Mi titán es uno muy primitivo
—¿Supongo que yo lucía así?
—Bastante exacto —Diana se queda pensativa—
—Perdona que traiga este tema otra vez, pero dijiste que en el pasado me habías elegido y no a Thomas... ¿Eso significa que teníamos una relación?
—Si y estuvimos comprometidos a escondidas
Reiner se sorprende y ve la cara de tristeza de Diana.
—Pido disculpas si algo te hice en aquel tiempo
—No te preocupes por eso... Vamos, hay que terminar o llegaremos tarde
Se van a la fiesta de la escuela. Fueron el centro de atención por lo bien del maquillaje. Ambos bailan con sus compañeros, ríen, cantan, se hacen maldades. Pasan un buen rato feliz.
Diana lleva a Reiner a su casa. Luego ella llega a la suya y ve que Thomas no ha llegado.
Mientras tanto él está en un hotel con la mujer que conoció en el bar y una amiga. Los tres beben hasta emborracharse, se drogan y tienen relaciones.
En la escuela Reiner busca furioso a Thomas. Lo encuentra cerca de las gradas hablando por celular. Reiner va hasta donde él. Sin pensarlo se acerca y lo golpea fuertemente en el rostro. Thomas cae al suelo, se cubre la boca ya que está sangrando mucho. Mira a Reiner, se ríe y escupe varios dientes.
—Yo sé que eres un titán cambiante, maldito hijo de perra y no te tengo miedo... Eres escoria, como te atreviste a hacerle daño a Diana
—Ella es mi mujer, yo puedo hacer lo que quiera
Reiner se enoja y lo vuelve a golpear en el rostro. Thomas se está riendo.
—Pegas como niña... Ay Reiner, nunca has sido capaz ni de defenderla
Reiner se enfurece y lo patea en la entrepierna. Thomas se queja de dolor y casi cae al suelo. Se empieza a reír.
—Puedes golpearme lo que quieras, pero al menos yo me puedo regenerar
Reiner le lanza otro puño al rostro, pero Thomas lo detiene con la mano. Sus ojos cambian a color rojo.
—Golpéame de nuevo y te quedarás sin poder jugar en ningún equipo por el resto de tu vida —Thomas lo empuja. Él limpia la sangre de su nariz y boca—
Reiner sigue enojado.
—Si te le vuelves a acercar con malas intenciones te juro que te mato
—¿Que vas a hacerme? ¿Crees que estos golpes me van a hacer algo como titán? —Thomas se ríe y empieza a regenerar sus heridas—
Reiner lo sigue mirando con coraje mientras aprieta sus puños.
\La fuerza de este desgraciado es más de lo normal... Ni en los partidos era así/ —Thomas usa su visón como titán, ve el calor corporal de Reiner, su corazón latiendo rápidamente y una corriente recorriendo por su cuerpo. Él comienza a reírse— \Ya sé lo que hiciste, Diana/ —Thomas lo mira con desprecio— ¿Qué? ¿Vas a estar todo el día mirándome?
Reiner lo escupe y se va. A la distancia alguien les estuvo tomando varias fotos.
Por varios días Thomas estuvo llegando muy en la noche y casi no va a la escuela. Una noche llega borracho, Diana se despierta y lo ve entrar al cuarto. Él se tira a la cama. Ella se le acerca y lo acaricia.
—Hoy no tengo ganas
—¿Que has estado haciendo?
—Trabajar, ¿cómo crees que se van a pagar los gastos de la casa? ¿el mantener la familia? Estar en la escuela no me va a pagar las cuentas
Ella siente un olor a alcohol.
—¿Estuviste bebiendo?
—Fui a darme unos tragos con unos compañeros... ¿Acaso no puedo ir a distraerme un rato?... Quiero descansar por favor
—Buenas noches —Diana se acuesta triste—
Al día siguiente Diana no fue a la escuela. Ya ella tiene certeza que Thomas le oculta algo, ya que tiene las mismas actitudes de Reiner en el pasado. Ella intenta averiguar en la casa, pero no ve nada sospechoso. Diana evita hacer contacto con Thomas y se concentra en la misión. Así que le pide a Reiner seguir investigando ya que ella estuvo percibiendo nuevamente algo extraño.
—¿Tienes algún sospechoso? —Le pregunta Reiner—
—El chico fotógrafo
—Yo no lo conozco mucho, siempre está solo
—Sé que él sabe algo más, tal vez nos dé una pista
—¿Qué quieres hacer?
—Robar su cámara, al menos la tarjeta de memoria
Reiner se sorprende.
—Yo lo haré, sólo tienes que distraerlo de alguna manera
—Pues hagámoslo ahora
Ambos se levantan y buscan al chico. Lo ven a la distancia sentado sólo en la cafetería.
—Iré a hablarle, tu aprovecha y roba la tarjeta —Reiner se acerca a él— Hey, hola
—Hola
—Pronto es la obra de teatro y quería saber si tienes ese día disponible para ir a tomar fotos a los participantes... —Reiner sigue hablando—
Diana se acerca disimuladamente por detrás y chasquea los dedos. El tiempo se ralentiza. Ella se acerca al chico y saca de su mochila la cámara y extrae la tarjeta de memoria. Él la mira de reojo y suda nervioso. Diana no se da cuenta de eso. Ella devuelve la cámara a su sitio y se lleva la tarjeta. Se va lejos y chasquea de nuevo los dedos. Ella desde la distancia le hace señas a Reiner. Él disimula, habla un rato más, quedan a un acuerdo y luego se va. El fotógrafo se molesta un poco y llama por teléfono. Reiner llega hasta Diana.
—Podemos usar mi ordenador portátil para ver qué hay —Reiner lo busca en su casillero—
Se van solos y comienzan a ver las fotos una por una. Al principio sólo ven fotos de lugares, animales o algunas personas, nada sospechoso. Luego ven unas fotos en el almacén del museo.
—¿Él estuvo en el almacén? —Diana pregunta—
—No recuerdo que en la gira hayan ido estudiantes hasta ahí
—Mira la fecha, son recientes
Al pasar las fotos ve unos soldados llevando un cajón mientras un hombre de espalda sostiene un frasco en su mano.
—¿Eso es suero? Tal vez por eso me he sentido extraña percibiendo algo
—Si es real entonces deberíamos investigar
—Hay que hacerlo ya... Copia esas fotos en el ordenador y vámonos
Reiner copia las fotos. Diana va a devolver la tarjeta de memoria, ella se acerca al fotógrafo y chasquea lo dedos. Va y lo coloca de vuelta. Luego se va y chasquea de nuevo. Ambos se van de la escuela en el auto de Diana. Llegan al museo y ella se estaciona lejos.
—¿Cómo él habrá tenido acceso a ese lugar? Si se ve que lo custodian en todas partes
—No sé, ese chico siempre me ha sido raro, pero nunca encuentro nada extraño en sus memorias... Tal vez tenga algún familiar que trabaje aquí y al ver el movimiento tomó fotos
—¿Vas a entrar?
—Si, tu quédate aquí, iré rápido —Diana se baja del vehículo—
Se acerca, chasquea los dedos paralizando a todos los empleados del museo. Entra dando un salto a la verja que rodea el almacén. Corre lo más rápido que puede y entra. Ve que en el almacén hay demasiados cajones, intenta percibir donde está lo que ha estado sintiendo. Llega hasta un cajón, al abrirlo encuentra un suero escondido. Ella se sorprende. Trata de buscar si hay más, pero no encuentra. Mira a todos lados porque presiente que alguien la observa. Cuando ella se va a ir del lugar ve un nombre escrito en varias cajas, dice: Damon F. Esto le está curioso y toma una foto. Ella comienza a sangrar por la nariz y se va, pero sin darse cuenta de que un hombre se movió y la está siguiendo. Ella sale del almacén y corre hasta el auto. Vuelve a chasquear. Reiner la ve afuera del auto tosiendo sangre.
—¿Diana estás bien? ¿Sucedió algo?
—No, no... Me pasa cuando detengo por mucho rato el tiempo, mi cuerpo humano no lo tolera
Reiner le da un pañuelo. Ella se limpia la nariz y la boca.
—¿Encontraste algo?
—Si, pero vámonos de aquí
—Déjame conducir en lo que te recuperas
Se van del lugar.
Mientras tanto el hombre del almacén, está hablando con un soldado.
—Hay que despistarla aún más
—¿Cómo va el otro plan?
—Está yendo a la perfección, sé que muy pronto quedará desprotegida y ahí atacaremos, hay que quitarla de en medio, su Titán es muy peligroso
Reiner conduce hasta un lugar un poco apartado, cerca de un monumento.
—¿Crees que esa sea la razón para la visión que tuviste?
—Creo que es parte... Deben haber más, pero de alguna manera ya no los puedo percibir como antes. Hace varias semanas me sucedió igual. Han alterado el suero, de igual manera estoy segura que hay Fritz con la genética alterada
—¿Por qué crees que harían eso?
—Para que yo no los encuentre
—Por decirlo así es tratar de pasar por debajo del radar, que tu no sientas su presencia
—Algo así... Y si lo hicieron eso dice que algo están tramando algo en las sombras. Algo muy malo
—Por la historia que nos dieron en el museo, ¿Ymir y tu son enemigas?
—Lo fuimos, pero ya no, ella y yo quedamos bien. Estoy segura de que son descendientes aun rencorosos por lo que hice... Pero me extraña que no hayan usado algún titán para atacarme, no han usado su Fundador —Diana se queda mirando el suero—
—¿Que haremos con esto?
—Destruirlo, no podemos correr el riesgo que caiga en manos equivocadas —Diana se baja del vehículo. Lanza el frasco contra el monumento y se rompe—
El líquido comienza a evaporarse. Reiner también se baja y se para a su lado mirando el monumento.
—¿Este lugar es donde estaba una de las puertas de Shiganshina? —Pregunta Reiner—
—Si, a kilómetros hay otro monumento similar donde estuvo la otra puerta
Reiner lee una descripción que hay escrita cerca del monumento.
—Esta es la puerta que estaba dentro de la muralla María. La que el Titán Acorazado destruyó —Ve que Diana está pensativa— No había caído en cuenta hasta ahora... ¿El Acorazado que destruyó esa puerta fui yo?
Diana lo mira con los ojos lagrimosos.
—¿Yo fui uno de los causantes de la muerte de miles de personas?... ¿Yo fui un terrorista? ¿Un asesino? —Por las mejillas de Reiner comienzan a bajar varias lágrimas— Diana quiero ver que pasó
—Reiner no
—Es parte del trato para ayudarte, quiero verlo ahora
Diana lo agarra de la mano y le permite ver parte de sus memorias. Del día en que destruyó la puerta.
El Titán Acorazado viene huyendo de varios titanes que le atacan llegando hasta la puerta interior de Shiganshina.
—Bien, ahora sólo tengo que destruir esa puerta y estos malditos demonios caerán en un caos aún peor —Toma posición y comienza a correr cada vez más rápido—
Le comienzan a disparar cañones, pero no lo detienen.
—Tontos, pensarán que con eso me pueden detener, mi coraza es muy resistente. Ni tan siquiera puedo sentir sus cañones en mi cuerpo —Ríe—
Sigue corriendo aún más rápido. Puede ver a los soldados muy asustados tratando de huir. Sin piedad destruye la puerta, matando varios soldados en el acto
—Tengo que salir de aquí antes que los Titanes entren —Se desconecta del Titán y sale—
Aprovecha todo el humo y polvo que se ha levantado para tratar de huir con algunos sobrevivientes. Cuando se aparta un poco del Titán escucha que cargan un arma. Entre el humo ve a alguien apuntándole.
—Soy un niño, no dispare
Él ve a una soldado muy mal herida con un rifle. Ella baja el arma.
Reiner la reconoce.
—Diana, ¿ahí fue cuando nos conocimos? Desde que era un niño... Un maldito niño asesino —Llora. Siente náuseas y vomita—
Diana lo abraza, él llora sin consuelo sobre su hombro.
—Por eso no querías que vieras esto
—Perdóname Diana —Cae arrodillado frente a ella— Perdóname por todo lo el daño que hice a Paradis
—Eso quedó en el pasado, ya no sufras por esos recuerdos
—Yo no sería capaz de ahora hacer algo así, siento asco con tan solo pensarlo
—Lo sé —Ella lo pega a su cuerpo, besa su cabeza y lo abraza—
Se van del lugar. De regreso Diana conduce mientras Reiner está mirando hacia afuera por la ventanilla.
—¿Quién de mis compañeros fue el Colosal que destruyó la otra puerta?
—Fue Bertholdt
Reiner mira a Diana sorprendido. Ella lo lleva hasta su casa, él se va triste. Diana siente lástima. Se regresa a la suya y ve que Thomas no está. Decide usar el ordenador para buscar el nombre que vió en las cajas del almacén. Al buscar Damon F no aparece nada que dé pista de su verdadera identidad. Esto la frustra. Comienza a tener pensamientos con Thomas y esto la distrae de lo que hace. Empieza a recordar el pasado cuando él la torturó. Cuando lo perdonó y él cambió totalmente.
—Prometo que no te volveré a lastimar
Recuerda esos momentos bonitos que se han desvanecido por Thomas volver a ser como antes. Ella llora sin consuelo al sentirse vacía. Recuerda a Reiner y como la traicionó luego de volverse a reencontrar.
—Lo hice porque estoy harto de siempre estar sufriendo por los demás. Sólo quería de una vez vivir en paz y no iba a permitir que nadie me lo quitara
Ella sigue llorando sin consuelo.
—Definitivamente siempre termino sufriendo. Nunca podré ser feliz con nadie... Los amo a los dos, los amo con mi vida... Pero Thomas me ha lastimado demasiado, no sé si pueda aguantar más
Tiene recuerdos de Reiner y lo diferente que es hoy en día. Como trata de hacerla feliz cuando está triste. Lo ve como la mira con tanto amor y le sonríe. Siente que él a comenzado a llenar ese vacío que Thomas le está dejando. De tanto llorar se queda dormida sobre la mesa. Comienza a tener un sueño/recuerdo del día en que salió a solas con Reiner a una misión en una ciudad Marleyana.
Ambos están acostados en la cama. Reiner se acurruca de frente pegado a las espaldas de Diana. Sin querer le hace sentir algo a ella.
—Reiner no empieces. Quiero dormir
—¿Qué? Yo no hice nada
Ambos se ríen. Él comienza a darle besos cerca de la oreja. Diana se gira frente a él. Se miran a los ojos.
—El sueño puede esperar... No todo el tiempo tenemos la oportunidad de estar solos —Ella le sonríe—
Reiner la besa. Luego se levanta, tomándola de la mano. Ya de pies se vuelven a besar. Ambos se quitan la ropa. Diana besa su pecho hasta bajar a los abdominales. Reiner se excita, la levanta y abraza, mientras va tocando y apretando todo su cuerpo, le besa el cuello. Diana mantiene silencio, pero él siente como su respiración aumenta. Reiner se acuesta en la cama y la sienta sobre su cadera, la penetra. Diana gime y se mueve lentamente. Él ve como ella tiene los ojos cerrados, concentrada en lo que está sintiendo, gime en voz baja. Reiner no para de mirarla mientras le toca suavemente su cuerpo y sus senos, siente mucho placer.
Mientras tanto Thomas llega a la casa y la ve dormida. Él se acerca y decide tocar suavemente su mano para ver sus memorias. Se sorprende.
Reiner ve como Diana se estremece, su piel se eriza. Ella gime más fuerte y termina de sentir placer. Sonríe al verla, él se gira y la acuesta en la cama. Comienza a embestirla lentamente pero duro. Ambos se besan. Reiner gime y la embiste más rápido. La cama rechina.
—Nos van a escuchar los vecinos
—Que importa
Diana le besa el cuello. Esto lo excita tanto que termina dentro de ella. Se recuesta a su lado y le besa la frente.
—No sabes cuánto me encanta ver todo el placer que te hago sentir... Ver como todo tu cuerpo se estremece, escucharte gemir y ver tu piel erizar... Nunca pensé que sería capaz de hacer sentir todo eso en alguien —Reiner le acaricia el rostro— De verdad me encanta estar dentro de ti. Es el único lugar donde siento paz. Sentir tu piel y tu calor me da vida... Eres mi amor, mi mujer, mi Diana —La besa—
Ella se acurruca en su pecho.
—Reiner, quisiera decirte tantas cosas de lo que me haces sentir, pero no sé cómo empezar
—Lo puedes demostrar como siempre intento hacer —Reiner se recuesta sobre su espalda— Las ventajas de ser un titán cambiante es que me puedo recuperar más rápido —Ríe. Le besa el cuello y la nuca, acaricia su espalda. Luego la agarra de la cadera y la alza. La embiste suave y duro—
Diana se vuelve a estremecer.
—Te amo Diana y nunca lo olvides... Pueden pasar mil años y mi amor por ti siempre será el mismo —Se vuelve a recostar sobre ella y le habla al oído— Te amo y pase lo que pase, el destino siempre nos unirá
Thomas se aparta molesto y se va. Diana despierta casi llorando. Ella ve a Thomas subiendo las escaleras. Diana sube y escucha que él está tirando cosas en el cuarto y azota la puerta varias veces. Ella prefiere alejarse y se va fuera de la casa. Él se ducha y se viste. Se va de la casa en su coche. Diana se queda llorando sentada mientras se quita el anillo de bodas y lo aprieta fuerte con su mano.
Thomas llega hasta un restaurante lujoso. Dentro del coche se peina y se echa perfume. Él está vestido elegante, con su cabello echado hacia atrás y su aspecto adulto.
—¿Quién será hoy la nueva presa de mis encantos? —Se guiña a si mismo mientras se ve en el espejo retrovisor. Se baja y llega a la barra del restaurante, se sienta a esperar mientras bebe—
A la distancia ve a la profesora Zoë sentada esperando por alguien. Pasa casi media hora y ella sigue allí. De vez en cuando ambos cruzan miradas. Él ve que ella está triste, aún no pide nada de comer. Thomas manda al mesero que le lleve vino. Ella se sorprende cuando se lo entregan, lo mira y le sonríe. Él la mira varias veces y le intenta coquetear desde la distancia. Ella no deja de mirarlo. Luego de varios minutos Thomas se acerca.
—¿Que hace una mujer tan hermosa aquí sola?
Hange se sonroja.
—¿Me permite sentarme con usted a la mesa?
—Ah, claro, sí, siéntese —Lo dice nerviosa—
Thomas se sienta.
—¿Por qué tan sola en este lugar?
—Tenía una cita, pero creo que él no vendrá
—Que lástima y que falta de respeto para usted
Se acerca el mesero.
—¿Le traigo el vino de siempre Señor Benton?
—Si, cuando regrese tómele la orden a la dama
Hange se sorprende al escuchar su apellido. El mesero se va en busca del vino.
—¿Usted es el papá de Thomas?
Él la mira y sonríe.
—Su hijo está en mi salón hogar, es un chico muy bueno y educado... Un día nos ayudó en la banda de rock que tengo con unos compañeros, y cantó espectacular
—Ese chico me llena de orgullo —Disimula la risa—
Llega el mesero y les sirve vino. Les toma la orden a ambos.
—Pide lo que quieras, yo invito
Ella le agradece. Ambos piden de comer.
—Me puede llamar Hange —Le sonríe—
—Hange —Bebe del vino y sonríe—
—¿A qué se dedica Señor Benton?
—Soy inversionista aquí en Paradis
—Oh wow —Se sorprende— Entonces es hombre de dinero
—Lo suficiente para vivir bien y con lujos
—¿Y la Señora Benton?
—Ella... —Bebe vino— ...y yo nos separamos
—Lo lamento
—Hábleme de usted, ¿qué clase da en la escuela?
—Biología... Su hijo siempre ha mostrado interés en la clase hasta me ayudó a conseguir musgos para mis investigaciones
Continúan hablando mientras cenan. Hange se está interesando en él al verlo tan apuesto y lo bien que se expresa en el diálogo que tienen. Thomas la escucha hablar de sus temas de biología y los Titanes. Hange se emociona al ver el interés de él. Ella se habla a si misma.
\El Señor Benton es tan apuesto... —Grita internamente— ...e inteligente/
—¿Necesita algo en que la pueda ayudar para la escuela?
—No me gusta pedir, pero tal vez al conocer tanta gente tenga contacto con alguien para poder conseguir nuevo equipo para mi laboratorio. Junto al director hemos enviado peticiones al gobierno, pero ellos no contestan y desde hace un tiempo el equipo quedó obsoleto
—Yo les puedo ayudar, deme unos días y verá en su laboratorio todo el equipo nuevo que necesita
—Gracias —Hange se emociona—
Ambos se miran a los ojos y sonríen.
—¿Tienes algo que hacer después? —Le pregunta Thomas—
—No tengo nada
—Podemos ir a otra parte a disfrutar, la noche aún es larga
—Seria genial —Hange se muerde los labios—
Luego van juntos a un pub de gente de clase alta. Tienen música.
—Este lugar es muy lujoso nunca había venido aquí —Hange lo dice maravillada—
—Vamos le invito varias copas
Van a la barra a beber.
—¿Señor Benton lo mismo de siempre? —Le pregunta el bartender—
—Si, pero esta vez dámelo doble —Él mira a Hange y le guiña, ella se sonroja—
Ambos están un poco borrachos. Hange comienza a llorar sin razón y él la consuela.
—¿Que te sucede?
—Se supone que hoy hubiera tenido una cita diferente con alguien y no sé cómo me dejó plantada —Se recuesta en su pecho a llorar. Comienza a hablar de otras cosas—He intentado buscar el amor, pero tengo mala suerte... Salí por un tiempo con el conserje, luego con el asistente administrativo de la escuela y nada resulta
Thomas se sorprende al escucharla y contiene la risa.
—¿Acaso es que soy fea?
—Usted es muy linda —Le agarra del mentón y la mira a los ojos— Tiene una mirada encantadora y esas pestañas largas le hacen lucir aún más hermosa
Hange se sonroja. Thomas para hacerla sentir mejor comienza a bailar al ritmo de la música, ella no para de reírse. Él se trepa sobre la barra y baila, hace varios movimientos pélvicos que hacen sudar a Hange. Thomas se baja y se le acerca, ella está nerviosa. Él le acaricia el rostro.
Varios minutos después están en un lugar apartado teniendo relaciones dentro del vehículo de Thomas, en el asiento de atrás. Ambos gimen fuerte y terminan. Se miran a los ojos y ríen.
—Si que fue intenso —Él lo dice sin aliento—
Hange lo besa.
—Aun podemos tener más si quieres —Ella le guiña—
—Puedo hacer esto toda la noche —La besa—
Hange lo lleva a su casa. Al entrar ella lo agarra de la corbata y lo lleva a su cuarto. Tienen relaciones durante la noche. A las pocas horas suena la alarma.
—¿Qué demonios? —Thomas entreabre los ojos con pesadez—
—Rayos, olvidé que hoy hay clases —Hange se levanta rápido—
Thomas se sienta con dificultad, se levanta y camina cojo. Se bañan, se visten y salen. Al él irse Hange se despide.
—Fue un placer conocerlo Señor Benton
—Igual el mío
Ambos se sonríen y se van cada uno por su lado. Thomas conduce y suspira.
—Qué mujer tan intensa, pobre del hombre que esté a su lado —Comienza a regenerar las marcas de las mordidas—
A mitad de camino se detiene, cambia a su apariencia joven. Se cambia la ropa y se va a la escuela. Entra a la primera clase y ve a Hange muy emocionada. Ella al ver a Thomas se le acerca. Él se pone nervioso.
—Anoche conocí a tu padre, es un hombre muy agradable
—Oh... si lo es —Ríe nervioso y mira a otro lado—
A la hora sus estudiantes cambian de clase. Hange tiene su hora libre así que se queda haciendo unos trabajos. Erwin llega al salón. Ella al verlo lo ignora.
—Disculpa por quedar mal
—¿No pudiste llamar?... Íbamos a tomar una decisión importante
—Lo sé, pero sucedió algo y dejé mi celular en la casa
—¿Que sucedió?
—Llevaba semanas sin saber de mis tíos y ayer en la tarde fui un momento a su casa y encontré que no había nadie
Hange se sorprende y él se sienta a su lado.
—Los vecinos dijeron que ellos se fueron de prisa de un día para otro... Mi papá también fue conmigo y se sorprendió al ver que su hermano Andrew y su hermana Beth, junto a su cuñada Clara y sus sobrinas Leena y Eva se fueron sin avisarle
—Espero que no haya ocurrido nada
—Eso espero también... Desde hace unos años, diría como ocho o nueve, mis tíos cambiaron mucho. A veces se iban días sin avisar a nadie... En ocasiones vi que cuidaban dos niños, supuestamente eran familia de Clara. También llegué a ver un hombre alto y con una cicatriz en su rostro venir a buscarlos
—¿Una cicatriz en el rostro? ¿Te refieres al Señor Benton?
—¿Lo conoces? —Pregunta asombrado— Espera, ¿Benton? ¿No me digas que es el papá de Thomas, tu alumno? ¿Como lo conoces?
—Si lo conocí —Sonríe avergonzada— Él me quería ayudar con el nuevo equipo del laboratorio
Ella le cuenta la verdad. Erwin se sorprende y se molesta.
Thomas está en la última clase de la mañana cuando el asistente administrativo Berner va a buscarlo al salón. De camino le dice que el director necesita hablar con él. Thomas entra a la oficina y ve a Erwin muy serio.
—¿Para que pidió que viniera señor director?
—Quiero que le digas a tu padre que sea la última vez que se acerca a uno de mis profesores a ofrecerles ayuda a cambio de... —Erwin contiene lo que iba a decir—
Thomas controla la risa. Erwin se enfurece y aprieta los puños.
—También no quiero volver a verlo cerca de mi familia, ¿entendido? —Le señala con el dedo—
—Ah, claro que sí señor director... Lamento lo que haya pasado
—Ya puedes retirarte
Thomas se levanta. Al salir de la oficina no contiene más la risa. Él se va al almorzar, Erika está a su lado hablando con él.
—Que extraño no ver a Diana hoy
—Ah, verdad, creo que anda en sus días. Ya sabes, cosas de chicas
—Veo que sigues usando el brazalete que te di
—No me lo quito nunca, me encanta
—Me alegro
Ambos se sonríen.
A la tarde Thomas llega a la casa. Al entrar ve a Diana enojada mientras está sentada en la sala.
—¿Y esa cara larga?
—Ahora es que vienes a llegar, desde ayer te estoy esperando
—Ya te dije que estoy trabajando, salí muy tarde y decidí descansar en la oficina para no conducir con sueño y luego fui a la escuela
—Mientes... Llevas días llegando tarde, borracho y creo que drogado también...
—Créete lo que te dé la gana —Thomas sigue caminando—
Diana lo sigue hasta el cuarto.
—¡Thomas! Dime que estás haciendo. ¡Dímelo ya!
Él se enoja.
—¿Quieres saber? ¡Te lo diré!... Me he estado acostando con mujeres
Diana se sorprende. Va a llorar, pero se contiene y se enoja.
—¿De nuevo estás haciendo eso?... Me dijiste aquel día que no tenías ojos para nadie sino sólo para mí, pero veo que me mentiste. Te has convertido otra vez en... —Diana siente náuseas—
Thomas siente lástima y la intenta tocar, pero ella lo empuja. Al estar en contacto Diana ve sus memorias. Ella se sorprende
—¿Mataste un hombre a golpes?
—Lo hice porque me intentó robar, pero ya él aprendió la lección —Sonríe—
Diana se queda incrédula con todo lo que vió en sus memorias.
—¿Estuviste con Hange? ¿La engañaste como haces con todas?... Yo al principio para ti era una más entre tantas, sólo con la diferencia de que te enamoraste de mí... Siempre haces lo mismo, le hablas bonito, le ofreces cosas, le coqueteas y cuando acceden te aprovechas para cumplir tus fetiches... Lo hiciste conmigo, con Arla, con Hange y estoy segura de que con todas las demás haces igual... ¿Por qué lo haces Thomas? ¿Yo no soy suficiente para ti?
—Eso te pregunto, ¿yo no soy suficiente para ti?... He visto el interés que tienes en Reiner y como te le acercas con deseos
—¿Que dices? Yo no siento nada por él
—¿No? ¿Y aquel sueño que tuviste?... Pase lo que pase, el destino siempre nos unirá —Lo dice con burla—
Diana se sorprende.
—Tu misma eres quien me lleva a hacer esto, siempre ha sido tu culpa... ¡Toda tu culpa! —Thomas grita furioso—
Diana llora.
—Perdón si te hice pensar que estaba con Reiner, pero me duele mucho esto que me has hecho... Thomas yo soy tú esposa y tuviste relaciones con quien sabe cuántas mujeres. Todo por creer algo que nunca ha ocurrido y en vez de hablar conmigo preferiste irte por ahí haciéndote el despechado
—No tenía nada que hablar contigo porque me quedó claro lo que pasaba entre ustedes
—¡No pasó nada!... Si soñé con él, pero por culpa de la soledad que siento ahora mismo —Llora— Ya no te importo, me has dejado en el olvido y me fallaste. No tan sólo me fallaste a mí, sino a nuestros hijos. Fallaste a todos esos hermosos momentos que hemos pasado juntos... Has echado todo a perder por no pensar las cosas correctamente
Thomas se entristece.
—Tienes razón Diana... He sido un tonto y perdóname por no pensar en el daño que te estaba haciendo
Diana se sienta a llorar en la cama. Él se acerca y la toca. Ella comienza a relajarse hasta ir perdiendo el control de sí misma y de las cosas.
—Shhh no llores más —Thomas le acaricia el rostro y le limpia las lágrimas—
—Yo te necesito Thomas, te necesito a mi lado, necesito sentirte —Diana cae acostada en la cama, ha perdido totalmente la razón—
Él sonríe cínicamente. Le acaricia el cuerpo y mete sus manos debajo de la camisa. Él se recuesta sobre ella y la besa. Le sube la camisa y le comienza a bajar el pantalón. Diana está seminconsciente.
—Mujer, tu sí que me la pones tan dura —Él se levanta para bajarse el pantalón—
Diana reacciona y lo ve desvistiéndose.
—¿Qué haces? ¡¿Thomas que me ibas a hacer?! —Grita furiosa. Se levanta de la cama—
Él intenta calmarla.
—¡No me toques maldita sea!... ¿Con que eso fue lo que hiciste la otra vez?
—¿Hacer qué?
—Me controlas mentalmente para... para... —Siente náuseas—
Thomas ríe y se intenta acercar a ella.
—Cálmate estás paranoica
—¡Aléjate de mí! —Ella lo empuja— Me das asco... Estás enfermo Thomas... —Llora— Yo te perdoné y olvidé todo aquello que me hiciste sufrir porque te amaba demasiado... Me prometiste que no me volverías a lastimar, pero lo hiciste... He sido una tonta en volver a creer en ti
Thomas reacciona y trata de entender lo que está pasando.
—¿Diana que hice?
—¿Qué hiciste? No te hagas ahora el que no sabe —Ríe con ironía—
—Tengo mucho dolor de cabeza... No sé qué está pasando, no entiendo nada
—Ahora pones excusas —Se enoja—
—Diana perdóname —Llora—
—¿Perdonarte? Después que me has humillado... Ya es tarde y la decisión está tomada. Nuestra relación fue bonita mientras duró, pero se acabó —Diana se quita el anillo y lo pone sobre la mesa—
Thomas se sorprende. Diana se va de la casa. Él corre detrás de ella.
—Diana no, espera por favor... ¡Diana!
Ella se va corriendo. Thomas trata de irse detrás, pero la pierde vista. Se monta en su vehículo para buscarla, la llama por el celular varias veces. Él llora mientras conduce.
—No entiendo nada... ¿Qué demonios estuve haciendo?
Pasan dos días y no sabe nada de ella. La llama en varias ocasiones y tiene el celular apagado. Se desespera y la intenta buscar en todas partes. Intenta hablarle a su mente, pero no puede. En la escuela siempre está esperando por ella, mira a cada estudiante que llega con la esperanza de verla. Está sentado en la cafetería a ver si escucha a alguien hablar de ella. Thomas ve a Reiner llegar y va hasta él.
—¿Por favor dime qué sabes algo de Diana?
—¿Qué pasó? ¿Ella está bien?
—Lleva dos días desaparecida después de irse de la casa. He intentado llamarla, pero no contesta. La he buscado en todas partes y no la encuentro
—¿Que sucedió para que se fuera?
—Discutimos, pero aun no entiendo por qué, ¿qué le hice?
Reiner lo mira fijamente, se queda pensativo y confundido.
—¿No recuerdas nada?... Una de tantas cosas que hiciste fue abusar de ella en una noche
—¿Qué? Mentira, yo nunca le haría daño. Jamás le haría algo así, a Diana la amo demasiado —Thomas se agarra la cabeza—
—Pero lo hiciste... Yo no sé si te haces el que no sabe nada, pero contigo yo no quiero hablar más —Reiner se aparta de su lado—
Thomas está confundido y casi llorando. Él se va de la escuela. A la distancia Erika se está riendo y llama por teléfono a alguien.
Pasa una semana de la desaparición de Diana. Thomas aún la sigue buscando en todas partes. Reiner decide dar una caminata por la orilla del río, pero encuentra una zona acordonada y rodeada por muchos policías. Reiner se preocupa y se acerca. Encuentra al sheriff.
—Sheriff Dok
—Hola joven Braun, que gusto en verte
—¿Que sucedió?
—Un pescador encontró el cuerpo descompuesto de un hombre
—Wow que terrible
—Tenía el cráneo destrozado. Aún no se sabe si fue un crimen o accidente... Si te enteras de algo relacionado a esto no dudes en informarle
—Si... Disculpe, pero hace una semana desapareció una compañera de mi salón
—¿Hicieron el reporte de la desaparición?
—No
—¿Cómo ella se llama?
—Diana Ackerman Smith
Nile saca una libreta.
—Dame todos los datos que sepas de ella y tu número de teléfono —Nile apunta todo lo que Reiner le dice— Cuan pronto acabe hoy este caso te estaré llamando para hacer el reporte, ¿te parece bien?
—Si... Gracias —Reiner se va triste—
Ya es de noche. Reiner camina hasta el muelle del río aún en busca de Diana. Intenta llamarla por el celular y le textea. Pasa por un callejón y a lo lejos ve a alguien con una cámara hablando con otro y lo señalan. Varios hombres salen de la nada y lo acorralan. Parecen parte de alguna ganga. Reiner está nervioso y trata de huir, pero lo empujan al suelo. Los hombres se ríen al verlo tan nervioso.
—Por favor no me hagan nada —Reiner les suplica varias veces—
Lo agarran y lo van arrastrando por todo el suelo hasta la orilla del muelle. De pronto alguien se acerca a él, los hombres se retiran un poco. Reiner sólo puede ver sus piernas y un puño apretado fuertemente. Cuando el alza la mirada ve que es Diana. Ella está enojada. Reiner se sorprende.
—Si lo vuelven a tocar les juro que los mataré uno por uno
Los hombres se ríen.
—¿Que vas a hacer?... No le tenemos miedo a niñitas como tú —Le habla el líder de la ganga—
Los ojos de Diana comienzan a brillar. Los hombres se asustan y empiezan a dispararle. Reiner corre para cubrirse. Ella pelea en su forma titán-humana y mata algunos, ya que son varios de la ganga algunos logran lastimarla un poco con los disparos. Ella los patea y golpea. Comienzan a disparar cerca de Reiner, ella corre hasta él y lo cubre con su cuerpo. Al estar de espalda se desconcentra y alguien que no es de la ganga se acerca y dispara con un rifle del alto calibre en la cabeza de Diana. La sangre cae sobre Reiner y parte de su cabeza se desparrama en el suelo. El disparo fue fulminante, la dejó totalmente decapitada y su cráneo destrozado. Reiner se queda paralizado y comienza a llorar. El cuerpo de Diana comienza a botar mucho humo.
A la distancia, hay dos hombres hablando.
—Wow tremenda arma que nos dejó Benton, mira cómo le voló la cabeza
—Quien diría que su propio esposo la mataría con unos de sus inventos del pasado
El líder de la ganga comienza a reírse.
—Miren su cerebro en el suelo —Toma un pedazo y se lo tira en la cara a Reiner. Al verle su cara de espanto sigue riéndose—
Reiner llora aún incrédulo. Los hombres a la distancia siguen hablando.
—Emana mucho vapor, eso significa que está desintegrándose... Uno menos
—Ella no nos importa, ahora nos podemos concentrar en él, ya que no tiene a nadie que lo proteja... ¿Ese chico que está ahí es Reiner?
—Si, el que era Titán Acorazado, pero ahora es un simple humano
El líder de la ganga llama por celular a uno de los hombres a la distancia.
—¿Qué hacemos con el chico?
—Mátenlo, no podemos dejar testigos
El líder da la orden, algunos de sus hombres se acercan lentamente, pero sólo el líder se acerca lo suficiente a Diana. Ve como emana mucho vapor, de pronto ve sus dedos moverse
—Esperen, vi el cuerpo de ella moverse
—Es imposible, su cuerpo se estará desintegrando con tanto vapor. Ese disparo fue mortal... Tal vez sea un reflejo —Dice por el celular uno de los hombres a la distancia—
El líder se acerca más al cuerpo de Diana.
—Tremenda calor hace... Esperen, veo algo
De momento golpean fuertemente al líder en el rostro, partiéndole la quijada. Todos se asustan. Reiner se sorprende. Diana se levanta. Su cabeza se está regenerando, pero aún le falta mucho, se puede ver el cerebro, los huesos y algunos músculos con sus venas y arterias. Al no tener completa la vista usa su visión como titán para ver dónde están los hombres, ve su calor corporal y su corazón latiendo, usa los sonidos para guiarse. Sin pensarlo ella comienza a atacarlos. De la nada salen más hombres de unos vehículos que acaban de llegar. Le disparan intentando derivarla de nuevo. Reiner aún sigue asombrado. Diana le dice que huya. Él comienza a correr, pero ella escucha a un hombre recargar otra vez el rifle de alto calibre, está a punto de dispararle a Reiner que ha caído al suelo. Diana corre y se interpone entre ambos mientras una corriente recorre por todo su cuerpo. Un rayo cae en el lugar, todos los que están cerca salen disparados por el aire. Reiner logra sostenerse de una parte del muelle y mira sorprendido como Diana se transforma en titán. Los hombres a la distancia se asustan y prefieren huir dejando a los demás a la merced de Diana. Hay hombres tratando de huir, pero ella los mata uno a uno, pisándolos, golpeándolos o apretándolos en sus manos. Otros intentan subir por la grúa del muelle para golpearla, pero ella lo empuja cayendo la grúa al río. Los hombres que estaban a la distancia se van huyendo. Ella mata a todos, sin que nadie pudiera escapar, al menos los que ella piensa. Se escuchan sirenas de policías a lo lejos. Ella con su Titán se lanza al río para no dejar rastro de su cuerpo. Ella se desconecta del Titán y sube rápido al muelle. Al no tener su vista completa aún usa su visión como titán, ve el corazón de Reiner latiendo rápidamente, le toca su rostro.
—¿Estás herido? —Habla con dificultad—
—No, estoy bien —Él la ayuda a caminar ya que está muy débil. Le coloca su abrigo para cubrirla—
La policía llega al lugar, pero ambos pudieron huir.
—¿Dónde iremos? No puedes ir a un hospital... Vamos a mi casa, mi mamá está trabajando —Reiner la lleva a su casa, entra al cuarto y la acuesta en la cama—
Diana se queda inconsciente. Reiner se desespera y llama a alguien por teléfono.
A la media hora ella se despierta y ve a Thomas sosteniendo su mano. Diana la aparta de mala manera y mira a Reiner.
—Lo lamento, tenía miedo y sólo pensé en él
Ella se sienta. Tiene un poco de dolor de cabeza.
—¿Dónde estuviste estos días? —Le pregunta Thomas—
—¿Ahora te importo?... Al menos estuve haciendo lo que supongo que tu no harías, seguir investigando —Diana lo mira molesta—
Thomas está triste.
—Ya puedes irte
—Diana yo...
—Lárgate
Thomas se levanta casi llorando y se va de la casa.
—Perdóname por llamarlo, él te ayudo a regenerarte más rápido
Diana ve que Reiner aún tiene la ropa manchada con sangre.
—Deberías cambiarte la ropa antes que tú mamá llegue
—¿Y tú que harás? ¿Te vas a ir de nuevo?
—No sé qué hacer... A la casa no voy a regresar
—Por ahora puedes ir a ducharte en lo que te decides. Mi mamá no llegará en varias horas... También mientras te duchas puedo lavarte la ropa
Diana accede. Reiner le busca de su ropa para que la use en lo que se lava la de ella. Diana va al baño y se desviste, mientras se ducha comienza a recordar cuando el Teniente Davis enterró la espada en su espalda. Siente dolor en esa zona y se toca. A la vez siente dolor en el cuello, ese disparo la lastimó bastante.
Mientras tanto Thomas llega a la casa. Al bajarse del carro en el garaje siente coraje y patea algunas cosas. Se sienta al suelo a llorar. Mientras se agarra el cabello comienza a tener recuerdos de lo que estuvo haciendo. Él se sorprende al recordar sus pensamientos y acciones. Siente asco de sí mismo
—¿Por qué lo hice? Si amo tanto a Diana... No puedo creer que ya sido capaz de todo esto... De alguna manera siempre la termino lastimando por ser un idiota... ¡Maldita sea! —Él mira su motora. Se levanta—
Diana sale de la ducha. Va al cuarto de Reiner y se sienta. Él la ve llorando, decide no interrumpir y se baña en la ducha de su mamá. A la hora él regresa a su cuarto.
—Diana... Ya tu ropa está limpia y seca
—Gracias Reiner
—Si no sabes dónde ir puedes quedarte escondida aquí, al menos unos días
—¿Crees que tu mamá no se dará cuenta? Las madres percibimos las cosas desde lejos
—Si lo hace estoy seguro de que te dejará estar aquí... Por ahora deberías descansar —Reiner le prepara la cama—
Diana se acuesta aún muy triste, ella se queda dormida rápido. Reiner cierra la puerta del cuarto con seguro. En eso su celular suena, ve que es del cuartel de la policía, él contesta.
—Hola Reiner, ¿qué noticias tienes de tu amiga desaparecida?
—Ella está bien, fue un problema familiar que tuvo, decidió irse con su otra familia y no avisó. Todo fue un malentendido
—Oh, ¿seguro que ella está bien?
—Si, ahora mismo estoy con ella, no se preocupe
—Si necesitas ayuda no dudes en llamarme
—Seguro que sí, Sheriff Dok
Termina la llamada. Reiner se acuesta y se duerme al lado de Diana.
Ya es de madrugada, el sol está comenzando a salir. Thomas está sentado en el muelle a la orilla del mar. Decide hacer una llamada a alguien que él conoce para que compre y envíe el equipo nuevo al laboratorio de la escuela con el dinero que ha enviado. Él se queda pensativo, se quita el brazalete y lo arroja al agua. En ese momento siente que se va el dolor de cabeza que sentía. A lo lejos se escucha la bocina del ferry. Él se monta en su motora y se va.
Reiner se despierta primero, no deja de mirar a Diana con tanto amor mientras duerme. Ella se despierta.
—Buenos días Diana
Ella le sonríe.
—Dormiste toda la noche, por lo visto estabas muy cansada
Diana se sienta.
—Estuve días sin dormir... Vamos a arreglarnos llegaremos tarde a la escuela —Diana hala la frisa—
Reiner se cubre con las manos y ríe nervioso.
—No te preocupes, estoy cansada de ver eso todas las mañanas
De pronto alguien toca a la puerta e intenta abrir.
—Reiner, ¿cariño que haces?
Ambos se miran asustados. Diana corre y se esconde en el clóset.
—Voy... mamá —Lo dice nervioso. Esconde la ropa de Diana. Abre la puerta y mira a su madre—
—¿Por qué tienes seguro en la puerta?
—Es la costumbre
—¿Y por qué tan nervioso?
—Me asusté, estoy medio dormido —Finge un bostezo—
Karina entra al cuarto.
—Pensé que tu amigo Berth venía a quedarse
—Él... Él no pudo... estaba… ocupado
—Espero que no hayas metido a nadie más
—No... No mamá —Lo dice nervioso y mira para el lado—
Diana se tapa la boca para no reírse. Reiner sigue nervioso.
—¿Tan temprano y ya estás sudando?
—Es que estaba haciendo calentamiento, hoy tengo práctica
—¿Y no estabas medio dormido? —Lo mira de arriba para abajo y lo ve nervioso— Bueno, mi amor me voy, hoy me toca doblar turno, sólo vine a verificar que estuvieras bien, ten —Le da dinero—
—Gracias mamá
—Adiós mi galán —Le agarra la mejilla— Pórtate bien —Le da un beso en la frente—
—Mamá —Se avergüenza—
Karina se va. Diana sale del clóset y comienza a reírse en voz baja.
—Adiós mi galán —Lo dice con burla—
—Que vergüenza el que hayas tenido que escuchar eso
—No me molesta... Me alegra saber que tú y tu mamá se quieren mucho y son felices —Diana lo abraza— Te dije que las madres nos damos cuenta de las cosas, estoy segura que sospecha que alguien estuvo aquí
—Estoy seguro que no se molestaría si te hubiera descubierto
Al llegar a la escuela el Sheriff Dok está esperando a Reiner.
—Vine porque quería asegurarme de que en realidad tu amiga apareció
—Ah... Es ella, Diana Ackerman
—¿Puedo hablar a solas contigo, Diana?
—Seguro
Reiner se va aparte y Eren se le acerca.
—¿Has seguido investigando a Diana?
—Ya no... Descubrí que es una chica normal, ella y su familia no tienen nada misterioso —Mira a otra parte—
—Últimamente te he visto mucho con Diana a pesar de que ella te odiaba... Aunque estuve unos días que no supe nada de ella
—Ahora somos amigos... Estuvo días sin venir por problemas familiares
—Oh... Bueno, te veo en la clase
Pasan los días, Diana se queda escondida en la casa de Reiner sin que la mamá se dé cuenta. Ambos siguen investigando sin encontrar otra pista. Ya Diana está viendo a Reiner con otros ojos. Un día él decide hablar con su mamá y le cuenta la situación de Diana. Ella acepta que se quede, pero le da unas condiciones para hacerlo. En la escuela Reiner le cuenta a Diana.
—Hablé con mi mamá y aceptó que te quedaras, obvio le mentí un poco no le conté lo que realmente pasó... Como el cuarto de huéspedes está en arreglos pues te quedarás en mi cuarto, pero yo dormiré en el suelo y con la puerta abierta. Dijo que nosotros los jóvenes por el cambio hormonal nos dan muchas cosquillas y no quiere que pues ya sabes
Diana se ríe.
—No va a pasar nada, que no se preocupe... Hoy es la obra, ¿verdad?
—Si, estoy nervioso
—Va a salir bien... Pero primero tengo que ir a la casa a buscar más ropa... ¿Me acompañas?
—Claro
Al salir de la escuela van a la casa de Diana. Reiner está nervioso.
—No te asustes, Thomas se fue. No está su motora
Ambos suben al cuarto. Diana busca ropa.
—Si quieres ve duchándote para que adelantes en lo que preparo mi maleta
Reiner se ducha. Mientras se lava la cabeza, de pronto Diana entra también y él se asusta. Se sorprende al verla desnuda frente a él. Se tapa la cara con ambas manos, luego se tapa abajo con ambas manos, luego la cara y abajo. Diana se ríe.
—Disculpa es que tengo que lavarme el cabello y necesito ahorrar tiempo
—No te preocupes —Lo dice nervioso. No deja de mirarla y admirar su cuerpo— Es tan hermosa y perfecta —Él se le acerca, lo suficiente para que Diana sintiera su respiración en el cuello—
Ella se pone nerviosa. Él toma el shampoo y la ayuda a lavarse el cabello. La respiración de Reiner aumenta y siente un cosquilleo dejando en evidencia lo que está sintiendo por ella. Diana trata de disimular lo que también siente, tiene su corazón latiendo muy rápido. Al terminar de lavarle el cabello él sale, se seca. Diana también sale y mientras se seca lo ve vestirse, poniéndose su ropa interior. Ambos se miran y se sonríen. Van de regreso a la casa de Reiner a buscar su madre y de ahí van a la escuela.
La obra empieza. Diana está al lado de Karina. Todos se ríen con las actuaciones. Reiner le toca su turno de salir y da la casualidad de que va a simular que rompe una puerta con su cuerpo. Él al recordar lo de Shiganshina se paraliza. Todos le hacen señas para que continúe. Reacciona y continúa rompiendo la puerta.
Diana comienza a sentirse mal, no puede dejar de pensar en Thomas al ver algunas escenas en la obra, se levanta y se va a buscar algo de beber. Se encuentra a Reiner que ha salido a descansar unos minutos.
—Estás actuando muy bien
—Gracias... Pero me sentí tan mal cuando destruí esa puerta, no podía dejar de pensar en lo que hice en el pasado —Se entristece—
Diana lo abraza. Reiner comienza a acariciar suavemente su rostro. Ambos se miran a los ojos. Ella toma la mano con la que él la acaricia y le da un beso. Reiner le agarra el rostro, se acercan lo suficiente para rozar sus labios cuando Connie aparece y lo llama ya que está por llegar su otra escena. Ambos se miran y se ríen. Él se gira, contiene un poco el coraje y lo mira fijamente.
—Gracias por avisarme —Lo dice sarcásticamente. Se va echado de brazos con Connie, pero casi ahorcándolo—
Pasan los días ya Diana se ha rendido en seguir investigando, está muy frustrada al no encontrar nada más. Reiner la consuela al ver su frustración.
A Reiner lo vuelven a nombrar Capitán del equipo de fútbol al Thomas no regresar. Su equipo llega a finales ganando el campeonato. Todos en la escuela están felices por su victoria y Diana está orgullosa de Reiner. Ambos de la emoción se abrazan fuerte frente a todos.
Antes que se acaben las clases del primer semestre Diana está sentada en las escaleras de afuera de la escuela con Reiner, cuando ve al conserje Levi hablando con Kenny mientras le entrega el almuerzo que su madre le envío. Diana se emociona. Reiner ve su expresión.
—¿Quién es él? Lo he visto algunas veces
—Es mi papá biológico
—Entonces, ¿tu apellido Ackerman es de la misma familia de Levi?
—Si, él es mi primo por parte de padre, igual el director Smith es mi primo por parte de madre
—Wow no lo había pensado
Ya las clases acabaron y un día Diana está hablando con sus hijos por vídeo llamada. Ella tiene un semblante triste.
—¿Papá está bien? —Le pregunta Ángelo—
—Si mi amor, él salió de viaje y está muy ocupado
—Dile que lo amamos mucho y que lo extrañamos, que por favor nos llame —Zoé se entristece—
Mikael y Areli piden hablar con ella a solas.
—¿Mamá de seguro que Thomas se fue de viaje? —Le pregunta Mikael—
Diana llora un poco. Areli se entristece al verla.
—Algo pasó, ¿verdad?
—No tengo ganas de hablar de eso
En ese momento entra Reiner.
—Diana ya la cena está servida. Baja, te estamos esperando
—Dame un minuto —Diana le sonríe triste—
Reiner se va. Mikael y Areli se sorprenden al reconocer la voz.
—¿Ese es papá? —Pregunta Areli—
—Es él
—Suena como un chico joven —Mikael se emociona—
—Porque lo es
—También hiciste que papá renaciera... Gracias —Mikael llora de emoción—
Diana y Areli se miran.
—Ya es tiempo de irme... Los amo y felices fiestas
Ella se va a cenar. Reiner junto a su mamá, tíos y prima la esperan. Luego de cenar juntos se entregan los regalos. Diana le regala muchas cosas a Reiner y él se emociona. También le da dinero a Karina para que pueda terminar de remodelar la habitación de huéspedes. Reiner y su mamá le entregan un regalo a Diana. Ella abre una pequeña cajita y se sorprende al ver el anillo, muy parecido al que él le dió en los Caminos de Ymir. Es plateado con una piedra de color verde. Diana llora de felicidad y los abraza.
Días después están despidiendo el año. Diana y Reiner están en el tejado viendo los fuegos artificiales. Ella está triste.
—Extraño mucho a mi familia, pero hasta que esto no se resuelva no quiero que regresen... Es la primera vez que nos separamos y no compartimos juntos en un día como este
—Tal vez no llene ese vacío, pero prometo estar a tu lado todo el tiempo que lo necesites
Diana recuesta su cabeza sobre su hombro, Reiner recuesta su cabeza sobre la de ella. Varios minutos después ella se duerme mientras lo agarra de la mano. Él se levanta con cuidado, la toma en brazos y la lleva hasta el cuarto. La recuesta en la cama y la arropa. Se queda un rato mirándola, le acaricia el rostro y besa su frente.
Comienza el otro semestre escolar.
Ya Diana ha perdido las esperanzas de encontrar algo y sólo se mantiene en la expectativa de que algo ocurrirá.
Unos días después sin esperarlo Reiner se tropieza con el chico fotógrafo. Este lleva varios documentos, libretas y libros. Caen todas en el suelo. El chico se pone nervioso, recoge rápido y se va. Reiner le extraña su actitud, cuando se gira ve que ha dejado algo en el suelo. Es un sobre, al abrirlo ve un collage de fotos de estudiantes, algunos los tienen marcados en círculos. Esto le está raro y rápido va donde Diana. Ella se sorprende. Se van a la biblioteca y se meten entre los libreros.
—Todos los que están en esta foto fueron titanes cambiantes en el pasado... Tus compañeros incluido el papá de Eren y otros más
—¿Crees que tenga que ver algo con lo que estamos investigando?
—Tal vez los marcaron como sujetos de interés... Si te fijas Thomas y yo estamos también... Ese chico me da muy mala espina, deberíamos en la noche aprovechar que no hay nadie y entrar al salón de revelado del club de fotografía
—Excelente idea
—Presiento que estamos cerca de dar con quien está detrás de todo esto... El maldito se ha ocultado muy bien
—Tal vez, bueno si quieres, puedo intentar ver mis memorias pasadas para ver si reconozco a alguien... Así podremos tener alguna pista
—En parte me gusta la idea, quien sabe y fue alguien que se infiltró cuando me rebelé contra Ymir, pero a la vez no quiero que veas tu pasado, ya sabes cómo te sentiste con tan solo ver aquello
—Como quiera lo haré es parte de nuestro trato... Además, es mejor dos cerebros que uno, lo que yo no vea tal vez tú si y viceversa
—Lo haré, pero no será todo —Diana suspira. Coloca sus manos frente a él mirando hacia arriba, él coloca sus manos sobre las de ella. Comienza a dejarle ver los recuerdos de él—
Pasan algunas imágenes rápidas de cuando él estaba en Paradis, luego en Mare, otras de cuando estaba en los Caminos de Ymir. Siguen pasando imágenes y Diana sin querer les muestra recuerdos de ambos teniendo relaciones y de su embarazo. Ella se detiene.
—Discúlpame, no era mi intención
—No te preocupes... Fue bonito recordar eso
—¿Pudiste ver alguien sospechoso?
—No vi a nadie
Diana se frustra otra vez.
—Maldición
—Te vi embarazada, ¿ese bebé era de Thomas o mío?
—Thomas no podía tener hijos en ese tiempo
—¿Ese es Mikael Braun?
Diana se sorprende.
—¿Lo conoces?
—No, sólo encontré de casualidad su nombre cuando te estuve espiando junto a mis amigos… ¿Ese bebé que esperabas es él?
—Si, pero Mikael no vino sólo. Él tiene una hermana gemela llamada Areli
Reiner se sorprende y se emociona. Diana le muestra de su celular fotos de ellos. Él llora un poco.
—Soy papá... Bueno, es un poco raro que mis hijos sean mayores que yo —Ríe— Son bellísimos los dos
—Ambos son chicos buenos, Areli es la más que se parece a ti
—¿Entonces ellos son titanes cambiantes también?
—Si lo son, excepto mis hijos con Thomas, ellos ni tan siquiera saben lo que somos
Reiner abraza a Diana.
—Gracias por dejarme recordar esto y lo mucho que te amaba —Reiner le acaricia el rostro a Diana—
Ella lo acerca a su cuerpo y lo vuelve a abrazar recostando su cabeza en el pecho para escuchar los latidos de su corazón. Reiner le acaricia el cabello. Luego alza su mentón y la mira a los ojos. Se sigue acercando poco a poco. Diana lo agarra del rostro y lo besa apasionadamente. Reiner la pega aún más a su cuerpo. Sus latidos y respiraciones aumentan. Diana está llorando de felicidad. Reiner la abraza y mira que ella ha ralentizado el tiempo al ver a todos paralizados, la sigue besando con deseo. Diana mete sus manos por debajo de su camisa y toca su abdomen. Reiner la agarra de la cadera y la sienta sobre una mesa, le besa el cuello. Diana hace varios gemidos leves mientras Reiner la roza con fuerza. Luego ambos se detienen. Ella se aparta y se va. Reiner corre detrás. La encuentra llorando en el pasillo. Aún todos están paralizados.
—¡Diana!
—Lo lamento Reiner, no quiero ilusionarte
—Perdón por provocarte
Diana comienza a sangrar por la nariz, igual Reiner. Ella chasquea los dedos y el tiempo vuelve a la normalidad. Él se acerca y la toma de la mano. Ambos se quedan juntos investigando por el resto del día. Ellos se quedan escondidos en un salón de la escuela hasta bien tarde en la noche. Diana se queda dormida, mientras Reiner vigila que nadie entre. Ella comienza a tener un sueño.
Ella se ve en su casa. En la mesa del comedor ve un niño sentado, su cabello largo le tapa el rostro.
—Ya las cosas están yendo a tu favor… No será fácil lo que vas a vivir, pero dentro de muy poco llegaré a consolarte —El niño se levanta—
Diana se queda pensativa.
—¿Crees que soy una mala persona por hacer todo esto?... Siempre he sido una asesina y egoísta. Ya no quiero seguir manchándome las manos con sangre ajena
—Sólo haces lo justo… En unos años verás cumplido lo que hemos hablado y al fin tendrás la paz y felicidad que siempre has anhelado
Diana lo agarra de la mano.
—Eres idéntico a tu padre… Te amo. No sabes cuánto te espero con ansias
—Yo también mamá, prometo que te cuidaré y nada malo te va a pasar —El niño la abraza con fuerzas—
Diana despierta. Ve a Reiner sentado, él al verla le sonríe. Ella se queda pensativa.
—Ya no hay nadie en la escuela —Reiner la ayuda a levantarse—
Van a escondidas hasta el salón de revelado, buscan las pertenencias y encuentra un armario del chico fotógrafo, que se llama Steve. Miran entre sus cosas y encuentran fotos de solamente Reiner, Diana y Thomas.
—Ya sabía que no podía estar paranoica
—Siempre nos estuvo vigilando cada paso... ¿Él será un informante?
—De quien, es lo que nos falta averiguar —Diana se molesta—
Se llevan las fotos y salen del salón. Al pasar por el salón del laboratorio de biología escuchan ruidos extraños. Diana y Reiner se acercan. Escuchan a Hange hablar.
—Ya el equipo nuevo llegó, estoy tan feliz
—Me alegro
Ambos reconocen la otra voz y miran por la rendija de la puerta que está entreabierta. Se sorprenden al ver quiénes están juntos y solos. Ambos escuchan besos y risas.
—¡Es enorme! —Hange grita emocionada—
Diana y Reiner se van casi corriendo de puntillas. Al salir de la escuela estallan en risa.
—Estoy orgullosa de mi primo
—Quien lo iba a imaginar
Siguen riéndose hasta montarse en el carro. Diana lleva a Reiner a su casa ya que es muy tarde y ella tiene que ir a la suya a hacer unas cosas.
—Te recojo temprano para ir a la escuela, descansa... Mañana confrontaremos al fotógrafo para hacerlo hablar
—Va a hablar si o si
Diana le da un beso muy cerca de la boca.
—Ojalá algún día me permitas hacerte sentir lo que vimos en la escuela
—Reiner —Ella se sonroja—
—Disculpa, es que eso me dejó un poco mal —Ríe nervioso— Perdón
Ambos se ríen. Reiner se baja rápido del auto y entra a la casa. Suspira y se sonroja. Diana se va riendo sonrojada.
Ella llega a su casa, entra a su cuarto y se pone triste al ver todo tan solo. Comienza a recoger algunas pertenencias cuando encuentra una foto de ella y Thomas sonriendo muy felices. Ella toma la foto y la acaricia. Sonríe triste y empieza a llorar. Tira la foto sobre la cama y se sienta.
—Ya quiero que todo esto acabe, ojalá pudiera despertar y que sea una pesadilla
Luego va a ducharse. Se mete debajo del agua y se queda pensativa. Diana siente dolor de cabeza y comienza a ver las fotos que Reiner encontró. Recuerda ver las fotos marcadas en círculo, pero dos son de un color diferente. Al caer en cuenta quienes son se sorprende y llama a Reiner. Él contesta.
—Reiner busca las fotos que encontraste
—Voy —Él saca de su mochila el sobre— Ya lo tengo
—¿Dime si las fotos de Eren y su papá tienen un círculo de color diferente?
—Si... ¿Por qué? ¿Crees que el ataque será a ellos?
—Tal vez... Pero lo que me está curioso es que Eren y su padre fueron portadores del Titán Fundador, el mismo que retuve luego de rebelarme contra Ymir. Yo no lo devolví cuando me sacrifiqué quedándome con él… Es parte del Titán original de Ymir, pero de igual manera puede controlar a todos los Titanes y Eldianos... Ellos, los que están detrás de esto, buscan al Fundador... Lo que significa es que Ymir no ha permitido que ningún descendiente lo posea
—Lo estarán haciendo por su cuenta si ella no lo ha cedido
—Es lo que pienso ahora
—Si están buscando al Fundador, ¿tú lo tienes?
—Yo no lo tengo
—¿Y quién lo tiene?
Diana se sorprende.
—Maldición... Reiner toma tu mochila y prepárate, iré a buscarte
—¿A dónde vamos?
—Te diré luego
—¿Cómo haré para salir a esta hora?
—Escápate por la ventana, yo te llamo cuando llegue —Diana recoge ropa y se va rápido—
Reiner se escapa en silencio por la ventana del cuarto, baja con cuidado hasta el suelo. Corre hasta el carro de Diana y se van. Ella conduce de prisa hasta el aeropuerto.
—¿Dónde iremos de viaje?
—A Mare
—Vamos a faltar mañana a la escuela, no podremos buscar a fotógrafo
—Eso lo pospondremos, ahora tenemos otra prioridad —Diana compra los boletos del próximo viaje por salir. Al montarse al avión ella está ansiosa, Reiner intenta calmarla—
Llegan a Mare al amanecer. Diana alquila un taxi. Este los lleva hasta la ciudad que ella indicó. Diana habla con el taxista.
—Si nos espera y nos lleva de regreso le prometo que le pagaré el doble
—Ah, claro, sin problema tómese su tiempo, aquí los espero... Iré a la esquina a tomarme un café
Diana y Reiner se bajan del taxi y caminan cerca de un pequeño bosque. Se adentran un poco hasta llegar a una montaña.
—¿Que es este lugar?
—Fue la base secreta de Thomas cuando era General
Encuentran la puerta y entran. Todo está muy oscuro así que Diana y Reiner encienden las linternas de su celular. Van caminando por un pasillo largo.
—¿Crees que esté aquí? Da la impresión de que nadie ha entrado en años
—Lo está, este es el único lugar donde nunca lo buscarían
Entran a una oficina no ven nada. Diana comienza a llamarlo.
—¡Thomas!... ¡Thomas!
Ambos ven el techo quemado. Con mucho cuidado entran a una sala. Alumbran con el celular. Diana se paraliza al ver adentro.
—¿Que demonios sucedió aquí? Parece que hubo una explosión —Reiner ve a Diana temblar— ¿Estás bien?
Diana guarda silencio y mira el suelo, ha pisado una mancha enorme. Ella contiene las ganas de llorar, comienza a tener recuerdos de ese lugar. Vuelve a mirar el suelo y ve el cuerpo destrozado de Thomas, luego mira a la pared y ve su cuerpo calcinado. Reiner está caminando cerca de donde estuvo el cuerpo de ella.
—Este lugar me da escalofríos... ¿Que hacía Thomas aquí?
Diana no le contesta. De pronto unas cosas caen al suelo y se escucha a lo lejos los gritos de dolor de muchas personas. Reiner se asusta.
—Ahora sí que me ha dado miedo este lugar
—Vamos a seguir buscando
Ambos salen, siguen buscando. Diana está pensativa.
—Me voy a adelantar, te veré aquí —Reiner se va corriendo, aunque un poco asustado, mientras llama a Thomas—
Diana camina lento por el pasillo hasta el final, donde hay una puerta. Ella no puede contener las lágrimas. Se detiene frente a la puerta del calabozo y la mira. Reiner regresa corriendo.
—Hay una zona inundada, dudo que esté allá
Diana abre lentamente la puerta y apaga la luz. Ve unos ojos brillando en la oscuridad.
—Dame un momento
Reiner se queda afuera alumbrando. Ella entra y ve a Thomas sentado en el suelo. Se ha convertido en titán-humano. Él no le hace caso al verla entrar.
—Thomas... Soy yo, Diana
Reiner lo alumbra un poco y Thomas intenta esconderse más en la oscuridad.
—Tranquilo, no te vamos a hacer nada —Diana se sienta de cuclillas frente a él—
Thomas está temblando. Ella ve que tiene un cuchillo en su mano con sangre bastante seca, ella se lo quita y lo tira lejos. Al Reiner volver a alumbrar, Diana ve que le falta la mitad del brazo izquierdo. Se sorprende.
—¿Estuviste todo este tiempo aquí?
Thomas asiente con su cabeza.
—¿Por qué aún te torturas con esto?
Thomas habla incoherencias y luego se entiende lo que dice.
—¿Ves esos rasguños en la puerta?... Lo hizo mi padre mientras lo tuve encerrado aquí y lo torturaba. Él no soportaba el dolor y todos los días gritaba por clemencia... ¿Ves esas cadenas dobladas y esas manchas oscuras en el suelo y la pared?... Eso es sangre, tu sangre Diana —Llora— Aún puedo escuchar en mi cabeza tus gritos de dolor y como yo me reía al verte sufrir. Me gustaba hacerlo, sentía placer al escucharte gritar. Me gustaba ver tu sangre en mis manos, sentía que tenía poder —Sigue llorando— Me gustaba tenerte pisoteada y sometida
Reiner se sorprende y se queda pensativo.
\Con que eso fue lo que pasó... Thomas en el pasado torturó a Diana hasta más no poder/ —Reiner se enoja un poco, pero siente lástima—
Diana se siente triste y le acaricia el rostro. Thomas vuelve a su estado normal. Su barba ha crecido y su pelo está un poco largo. Tiene su brazo derecho con cortaduras, ya con sangre seca. La cicatriz en su rostro se la había lastimado a sí mismo. Diana siente lástima al verlo.
—Prefiero hacerme daño a mí mismo que volver a lastimarte... Pero por más que he intentado cambiar aún sigo siendo él mismo de antes, el mismo General con el corazón acorazado —Thomas llora—
—No te lastimes más con esto, por favor, ya no —Ella lo abraza—
—Diana perdóname por todo lo que te hice. No sé qué me pasó. Perdí totalmente la razón, pensaba que te había vuelto a perder. Tuve coraje y llené mi corazón nuevamente de mucho odio y sin poder controlarlo. Cuando al fin pude reaccionar y ver todo lo que hice me di cuenta de que tuve pensamientos de hasta volverte a lastimar aún peor, quería volver a hacerte sufrir lentamente
Diana se sorprende.
—De verdad lo pensé, no sabes cuánto asco sentí y preferí alejarme de todos... ¿Ves que aún sigo siendo el mismo? —Thomas llora—
—No digas eso, ya no eres el mismo, tu cambiaste... Tienes una familia que te ama, tus hijos te aman demasiado, si fueras el mismo de antes nadie sería feliz en nuestro hogar, pero todos lo somos
Thomas lo niega. Se agarra el cabello.
—¿Diana y si esta cosa tomó control de mí? ¿Y si vuelvo a lo mismo y nadie me pueda detener?
—No va a suceder
Reiner siente lástima y entra, se arrodilla frente a él. A Thomas le tiembla la mano.
—Vamos amigo, no te quedes ahí tirado. Es hora de que regreses. Te necesitamos —Reiner lo ayuda a levantarse, pero ve una foto en el suelo y la recoge—
Ambos lo levantan del suelo.
—Regresemos a casa —Ella le sonríe—
Los tres salen de la base. Diana saca una manta de la mochila de Reiner y la coloca sobre Thomas para que pudiera regenerar su brazo sin llamar la atención.
—Esperen aquí, iré a buscar el taxista —Diana se va corriendo—
Mientras tanto Reiner habla con Thomas.
—Ten, esto te pertenece —Le devuelve la foto—
Thomas la agarra.
—En tu mirada se refleja todo el amor que le tuviste a ella en aquel tiempo. Mucho más del que tal vez pude sentir por ella
Thomas se queda confundido.
—Diana me permitió ver un poco de mi pasado. Hay cosas que no me quiso mostrar y lo que pasó entre ustedes un tiempo después de esta foto fue una de ellas, hasta hoy que pude imaginarlo por tus palabras... Ella te ama demasiado, lo pude sentir a través de sus memorias, mucho más de lo que sintió por mí. Entre ustedes no hubo nada que lo influenciara, fue un amor puro. Conmigo siempre estuvo influenciado por el vínculo que hizo al salvarme la vida cuando niño. Ella me explicó que el Ackerbond no es un vínculo romántico, pero si influenció mucho en sus sentimientos hacia mí. Aún ese vínculo está presente, pero te juro que ella y yo no hemos tenido nada para que pienses que la vas a perder nuevamente... Admito que ella me gusta mucho, pero los respeto a ustedes, y nunca sería capaz de romper su relación tan bonita que han cultivado por años... Yo quiero que terminen está misión y vuelvan a ser la familia feliz que eran
—Gracias por cuidar de ella en este tiempo que no estuve —Thomas se seca las lágrimas—
Ambos se estrechan las manos. Diana regresa.
—Vamos, hay que irnos rápido
—Diana, mi motora la dejé oculta en los arbustos
—Oh Thomas... ¿Que se ha dicho de no sacar los juguetes de la casa? —Ella le agarra una mejilla—
—Perdón —Thomas sonríe—
—Ahora tendremos que irnos en el ferry para que te la puedas llevar de regreso a casa hoy mismo
—Yo la puedo manejar
—Me parece bien... Vamos
Reiner busca la motora y se va en ella. Diana y Thomas se van en el taxi. Por el camino ella mira a Reiner conducir, lo vela para que nada le fuera a pasar. Mientras tanto Thomas está viendo en su mente la misma visión extraña que estuvo viendo por un tiempo. Sólo ve muchos titanes sobre Diana, intentando comérsela mientras destruyen su Titán. Thomas reacciona, se asusta y la mira. Ella no se da cuenta al estar mirando hacia afuera.
Llegan al terminal del ferry. Diana le paga el doble al taxista y este se va feliz. Ella le da dinero a Reiner para pagar los boletos, ella se va a comprar unas cosas. A la hora el ferry sale. Como el viaje es largo se van al camarote a descansar. Diana le da lo que compró a Thomas para que se bañe y se cambie de ropa. Él se mete a la ducha. Ella se sienta a descansar, Reiner se sienta a su lado.
Luego de casi media hora Thomas sale de la ducha, ya afeitado y bañado, cambiado de ropa y sin heridas.
—Ahora sí volviste a ser el mismo —Reiner se sorprende—
—Gracias a los dos por buscarme
Thomas se sienta en la cama, aún con la mirada triste. Diana va hasta él.
—Descansa, aún quedan unas horas para llegar —Le da un beso en la frente. Lo acuesta y lo arropa. Cuando Diana se gira él le toma de la mano—
—No me dejes solo por favor
—No lo haré, estaré aquí —Diana se sienta al lado de él hasta que se duerme. Luego se va con Reiner a hablar—
—Me alegro de que lo hayamos encontrado
—Gracias por acompañarme —Ella le da un beso cerca de la boca, haciendo que Reiner se sonroje—
—De nada... Ahora hay que cuidar mucho de él
—Es nuestra prioridad
Reiner le ofrece de lo que está comiendo. Ambos se quedan hablando y descansando.
Llegan a Paradis muy tarde en la noche. Diana se molesta al recordar que ha dejado su carro en el aeropuerto así que alquila un taxi para que la lleven. Ella se va junto a Reiner y Thomas guía su motora. Luego de buscar su carro los tres se regresan a la casa a seguir investigando lo encontrado. Thomas al entrar de nuevo a su casa se siente aliviado y suspira.
Dos horas después de seguir investigando, Diana y Reiner se quedan dormidos en el sofá. Ella al rato se despierta y ve a Thomas a su lado.
—¿Me quedé dormida?
—Sí... Extrañaba escuchar tus ronquidos
—Shh nadie debe saber eso
Ambos se ríen en voz baja. Diana se levanta y se para al lado de Reiner.
—¿Lo llevamos a la casa o está muy dormido? —Le pregunta Thomas—
—Por la posición que tiene está muy dormido
—¿Como lo sabes?
—Tanto tiempo durmiendo a su lado que reconozco cada posición que hace al dormir... Además, está roncando y babeando, créeme que está profundamente dormido —Diana busca en el laundry dos sábanas. Con una arropa a Reiner, le acaricia el cabello y ella sonríe triste—
La otra sábana la agarra Thomas.
—Voy a llamar a su mamá —Diana busca su teléfono y llama a la madre de Reiner — Hola Karina
—Ya es muy tarde, ¿mi hijo está bien? No lo veo desde ayer, él me llamó esta mañana diciendo que estaba haciendo un trabajo investigativo y se fue muy temprano
—Si, eso estuvimos haciendo hasta hace poco y nos quedamos dormidos... ¿Hay algún problema que pase la noche con nosotros? No quisiera despertarlo
—No, para nada... Ya mañana que regrese... Gracias por llamar... Y por favor cuídalo mucho
—Señora lo cuidaré hasta con mi vida si es necesario... Adiós
Diana se acuesta al lado de Thomas y se arropan. Ella se acerca a su pecho.
—Extrañaba tu calor
—Yo también extrañaba el tuyo —Thomas le da un beso en la frente y le acaricia el rostro—
Ambos se abrazan y duermen toda la noche acurrucados.
Durante toda la noche Reiner tiene unos sueños extraños, ve las memorias de su pasado que Diana le permitió ver. En la mañana se despierta primero y se acerca a ambos, susurra.
—Diana —Le toca el brazo—
Ella se despierta y se asusta.
—¡Que susto!... Había olvidado que estabas aquí
Thomas se despierta.
—¿Que sucede Reiner? —Pregunta Thomas—
—Tuve un sueño extraño o una revelación divina... Al chico fotógrafo, Steve, recuerdo haberlo visto en las memorias que me mostraste aquel día, pero no recuerdo en qué lugar fue
—¿Puedes describirme lo que recuerdas?
—Había un árbol enorme, era un lugar hermoso, como un templo
—Los caminos de Ymir Fritz —Diana se levanta rápido— Déjame ver lo que recuerdas —Ella toca a Reiner y ambos ven esa memoria— Ese chico es de la familia Fritz
—El día en que me atacaron no fue para robarme, recuerdo ver a alguien con una cámara señalarme. Él se fue, pero en ese momento no vi su rostro ni nada que lo identificara y con todo lo que pasó después, hasta lo olvidé
—¿Pero por qué atacarte?
—Mas bien fue para provocarte... Ellos saben que eres una Ackerman y de tu vínculo conmigo. Esa noche...
—Me transformé en titán
—Lo que ellos querían... Así estaban seguros de lo que eras
—Por eso usaron aquel rifle, querían matarme y quitarme del medio para dejar desprotegido a…
Reiner y Diana miran a Thomas.
—¿Los días en que estuvimos separados tuviste algún acercamiento extraño?
—Antes de hacer todo lo que hice una mujer de la nada se acercó a mí... Yo estaba bebiendo en un bar
—¿Ella tuvo algún contacto físico contigo?
—Tuvimos relaciones
—¿Pero antes de eso?
—Mientras estaba sentado ella me tocó la espalda, y ahora que lo recuerdo mencionó tu nombre, en ese momento estaba tan borracho que no le presté atención
Diana toca a Thomas y ve sus memorias de ese día.
—Yo a ella si la recuerdo... Estuvo presente en las veces que Ymir Fritz ordenó castigarme... Ella es descendiente. Al tocarte pudo ver tus memorias por eso te mencionó mi nombre
—Ese día, antes que ella llegara yo quería hablar contigo, ya luego mi pensamiento de extraña manera cambió por completo e hice lo que hice sin poder razonar
—Al ser de sangre real te manipuló las memorias haciéndote ser lo que eras antes
—O sea ¿que todo lo que hice fue sin yo quererlo?... Se aprovechó de mi debilidad mental
—Nos hicieron separar a propósito... El que te fueras a Mare no estaba en sus planes por eso no fueron detrás de ti o no pudieron rastrearte —Diana se queda pensativa hasta que recuerda algo— ¿Y el brazalete que te dieron?
—¿El de Erika? Lo arrojé al mar antes de irme
—Esa chica también es sospechosa. No me sorprendería que fuera una Fritz... Tal vez con el brazalete lo usaron como punto de contacto para manipularte y rastrearte a la vez
—Ahora todo tiene sentido —Thomas cae arrodillado frente a Diana— Jamás hubiera sido capaz de hacer todo eso por mí cuenta
Ella lo abraza.
—Perdónenme los dos por ser un idiota... Reiner de verdad me merecí recibir a golpes todo aquel coraje que tenías aquel día
—No fue tu culpa, no tenías control de ti mismo
Thomas se levanta y le da la mano a Reiner.
—¿Sin resentimientos?
—Sin resentimientos
Se estrechan de manos.
—Entonces ya tenemos esto casi resuelto, pasado mañana cuando vayamos a la escuela buscaremos a Steve y a Erika... ¿Erika? Ahora que recuerdo haberla visto antes —Thomas se sorprende—
—¿De dónde? —Pregunta Diana—
—Luego de tu sacrificio en los Caminos, ella se apareció de la nada por donde vivía. Yo la ayudé a llevar una canasta con frutas. Ella me había dicho que no llevaba mucho tiempo en ese lugar y por eso se había perdido... Al ella irse, recuerdo que la gente del pueblo al verme con ella me comenzó a humillar pensando que le haría algo... Ya luego no la volví a ver en ese lugar. Nunca la asocié como una mala persona hasta ahora
—Era una espía. Ya sabía quién eras... Por ahora tratemos de mantener esto como si no supiéramos nada
—Es lo mejor, para no levantar sospechas
Diana y Thomas llevan a Reiner de vuelta a su casa.
—Tengo que entrar a buscar mis pertenencias... Sería bueno que hables con la mamá de Reiner y no preocuparla al verme ir
—¿Voy en modo joven o modo adulto?
Diana ríe.
—Adulto, para que sea más creíble
Los tres entran, le presentan a Thomas como el padrastro de Diana. Karina y Thomas se van a la sala a hablar mientras Diana y Reiner suben al cuarto. Ella comienza a recoger su ropa.
—Voy a extrañarte mucho, ya no tendré una compañera para pasar las noches jugando videojuegos
—Yo también te voy a extrañar
—Creo que te extrañaré el doble... Sé que esta misión está por acabar y pronto te irás a seguir viviendo tu vida normal con toda tu familia... Ya no tendré espacio en tu vida
—No digas eso —Diana se gira y se acerca a él— Tu eres muy importante para mí y prometo que jamás me apartaré de tu lado —Ella le acaricia el rostro, luego busca en la mesa la sortija que le regalaron y se la coloca— Siempre llevaré esto como señal de que jamás te sacaré de mi vida
Ambos se abrazan. Reiner la mira a los ojos mientras le acaricia el rostro.
—Antes de irte, quisiera al menos sentir tus labios por última vez —Reiner pasa su dedo pulgar por los labios de Diana—
Ella sonríe. Él se acerca y roza sus labios, besa su comisura. Nota que la respiración de ella aumenta. Cuando Reiner va a besar su boca, se desvía y le da un beso en la frente. Luego le agarra la mano y la pone sobre su corazón.
—Cada uno de mis latidos te pertenecen... Sólo espero que en esta vida o en la otra pueda volver a sentirte... Te amo más de lo que te imaginas —Él seca las lágrimas que han bajado por las mejillas a Diana. La abraza fuertemente—
Reiner baja la maleta. Diana se despide de Karina y le da las gracias. Thomas le da un beso en la mano a la mamá y ella se sonroja. Reiner mira fijamente a Thomas, él se sonríe y se va rápido. Diana contiene la risa.
Ambos se van de regreso a su casa. Mientras Diana va a guardar la sortija dentro de un cofre, le viene un pensamiento a la mente.
—Si tu estuviste manipulado todo este tiempo sin darnos cuenta, entonces a Reiner le pudo haber pasado lo mismo durante aquel tiempo
—¿Dices el tiempo en que te traicionó?
—Si, él tuvo actitudes muy similares a las tuyas... Él cambió demasiado y estoy segura que todo lo que hizo y dijo fue por manipulación hacia él... Historia y Zeke eran Fritz tal vez fue a través de ellos. Reiner estuvo con Historia
—¿Crees que ellos lo hayan hecho a propósito?
—No, pero la pudieron haber usado como punto de contacto como lo hicieron con el brazalete... Maldición, creo que eso fue la verdad que trató de decirme Ymir, pero no pudo... Todo aquello fue a propósito para destruirme por dentro. Fue por venganza
—¿Ymir lo permitió?
—No, fueron sus descendientes. Estoy segura de que son los mismos que están detrás del Fundador... Entonces si tan solo hubiera sabido esto antes no tenía por qué hacerlos renacer... —Llora un poco— ...y yo hubiera estado a su...
—Lado
Diana mira a Thomas.
—Se hubieran casado y vivido felices por la eternidad junto a sus hijos, Mikael y Areli —Thomas se entristece y se sienta en la cama—
Diana se siente mal.
—Thomas perdón. Soné muy egoísta... Si yo no hubiera hecho eso, nunca hubiera permitido vivir tantos momentos hermosos a tu lado. Nuestros hijos nunca hubieran nacido y jamás hubieras podido sentir lo que es ser un padre
Thomas se levanta.
—Si durante este tiempo separados tuviste algo con Reiner, créeme que no me voy a enojar... Con mis acciones lo único que hice fue empujarte a sus brazos, como sucedió en el pasado, pero en aquel entonces fue al revés
—Reiner y yo sólo nos besamos, nada más
—Sé que a pesar de todo aun tienes sentimientos por él. Reiner fue tú primer amor y tiene un lugar en tu corazón que jamás lo voy a llenar. Todos estos años juntos, a pesar de tener todo a tu alrededor me he dado cuenta del vacío que tienes y lo he podido ver en tu mirada... Y ese vacío sólo lo llena él —Thomas la abraza y ella llora sobre su hombro—
—Dentro de todo el dolor que sentí en aquel momento cuando saqué a Reiner de mi vida, el elegirte para que estuvieras a mi lado fue mi mejor decisión... Descubrí que tú eres todo para mí, eres mi vida y mi razón de ser... Te amo Thomas y nunca me cansaré de decírtelo... Te amo y te necesito siempre a mi lado, tú también llenas mi vacío
Ambos lloran.
—Me siento feliz de poderte llamar mi amada esposa. Tú tienes todo lo que necesito y todo lo que quiero
Ambos dejan de llorar y se secan las lágrimas.
—Deberías llamar a los niños, están deseosos por verte
Llaman por videollamada a sus hijos, ellos gritan de emoción al ver a su padre. Thomas también está emocionado.
Durante la noche, mientras ambos duermen juntos, Thomas tiene una pesadilla.
Escucha a Diana gritar su nombre con desespero, él intenta moverse, pero no puede, sólo ve oscuridad y siente como un líquido viscoso recubre su rostro y parte del cuerpo. En su desespero por escapar, ya que algo lo agarra fuertemente, él con mucho miedo intenta empujar hacia arriba y luego siente un dolor inmenso en todo su cuerpo, que a los segundos se va. Escucha a los lejos el grito de impotencia de Diana mientras él se siente desvanecer.
Thomas despierta asustado, está sudoroso y frío. Mira hacia el lado y ve a Diana durmiendo tranquilamente. Él se levanta y va a la cocina por un vaso de agua, se queda pensativo. Durante el día no deja de sentirse triste, aunque lo disimula. Él tiene un mal presentimiento, el mismo que tiene desde hace buen tiempo. Todo el día disfruta cada momento al lado de Diana, en varias ocasiones sólo se sienta a contemplarla mientras ella hace sus quehaceres. En la tarde llaman de nuevo a sus hijos por vídeo llamada.
—Estamos deseando ya estar en casa y jugar con ustedes —Zoé sonríe triste—
—Nosotros igual, no saben lo mucho que los extrañamos cada día
—Cuando regresen haremos una fiesta enorme con la familia y amigos, ¿qué les parece? —Pregunta Diana—
—Siii —Ángelo y Zoé gritan emocionados—
Ya están por acabar la video llamada. Mikael y Areli notan la mirada triste de Thomas.
—Nunca olviden lo mucho que los amo, a los cuatro... Nos veremos pronto
Thomas y Diana les envían un beso.
Al finalizar la llamada Mikael y Areli se quedan preocupados. Se miran entre sí.
Diana se va a preparar la cena. Thomas se queda sentado llorando un poco. Al cenar él la mira y le sonríe. Durante la noche ambos se van al lugar donde tienen las casetas de acampar. Se sientan a mirar las estrellas. Thomas no deja de darle besos en la mejilla a Diana. La abraza fuerte y se recuesta a su lado. Ambos suspiran.
—Te he notado triste durante el día
—Estoy bien, sólo que extraño demasiado a los chicos
—Mañana si logramos hacer lo que planeamos, tal vez terminemos todo más pronto de lo que pensamos
—Eso espero... Ya quiero que todo acabe —Thomas se queda pensativo—
De pronto Diana tirita de frío.
—La temperatura cambió de momento, tengo mucho frío
Él la abraza y la calienta con su cuerpo. Luego se regresan a la casa. Mientras Diana se cambia la ropa, Thomas prepara algo. Él la invita a la sala, ella al bajar se sorprende al ver la luz tenue y algunas velas encendidas.
—¿Y esto?
—Hoy es nuestro noveno aniversario
—Cariño, lo había olvidado
—No te preocupes, a mí también se me había olvidado con tantas cosas en la mente... Hoy quiero hacer algo diferente. Algo que hace mucho no hacemos y a la vez reponer el tiempo perdido
Diana se acerca a él. Thomas enciende la música desde el control remoto. Ella al escuchar la canción se emociona y le sonríe.
—La de nuestra boda
Thomas extiende su mano, Diana se acerca y él besa su mano. Comienzan a bailar lentamente con el ritmo de la canción. Thomas le da una vuelta y la vuelve a pegar a él. Diana pone su cabeza en el pecho y escucha su corazón latir fuerte y rápido. Siguen bailando lento. Se agarran de las manos y cuando vuelve a darle otra vuelta, Thomas hace cambiar el panorama en su mente y ahora se encuentran en el cultivo de flores en Mare. Él tiene la apariencia de cuando era General y Diana de cuando era soldado, ambos con sus uniformes militares. Ella se emociona. Ambos se sonríen. Thomas no deja de mirarla con amor. Al bailar se mueven de un lado a otro, al ritmo lento de la música. Él comienza a llorar y la besa con mucho deseo. Diana también llora al sentir todos sus sentimientos por ella. La sigue besando apasionadamente, luego la abraza tan fuerte que pueden sentir como sus cuerpos se unen cada vez más. Al terminar la canción se vuelven a ver en la sala de la casa. Ambos no pueden contener las lágrimas. Thomas agarra a Diana en brazos y la lleva hasta el cuarto. La acuesta en la cama y consuman su amor. Entre roces, besos, caricias, lágrimas y sonrisas sus cuerpos se unen. Él sólo quiere que Diana sienta lo mucho que él la ama. Ella le demuestra que lo necesita y que lo ama demasiado. Nunca se han sentido tan compenetrados como en esa noche, fue un sello del gran amor que se sienten el uno por el otro y el comienzo de una vida nueva.
Diana se queda dormida. Él se aparta de su lado e intenta no despertarla. Agarra su celular y baja las escaleras. Entra al sótano y se queda mirando los recuerdos familiares, suspira y llora un poco. Abre la cámara del celular y comienza a grabarse.
Al día siguiente están en la escuela. Entran a la clase de biología que va a ser en el laboratorio. Los compañeros del salón al ver a Thomas de vuelta se emocionan y lo abrazan.
—Si que nos hiciste falta, grandulón —Jean le da un leve puño en el brazo. Le duele la mano, pero lo disimula—
—Yo también los extrañé
—Tienes mucho trabajo que reponer —Eren le muestra la libreta—
—Intentaré estar al día
Diana y Reiner se van a sentar en una mesa, pero al recordar algo se detienen. Ponen cara de asco.
—No creo que debamos...
—Definitivamente no
Se sientan en otra mesa. Thomas se sienta a su lado. La profesora Zoë entra y al verlo se emociona y corre hasta él.
—Dale las gracias a tu papá por todo el equipo nuevo que nos consiguió... Es un hombre maravilloso, nunca pensé que en realidad lo haría... Las otras noches estuve montando todo el equipo nuevo. Me siento tan feliz
Él le sonríe. Hange se va a sacar los microscopios nuevos. Diana se le queda mirando a Thomas.
—Tenía que cumplir mi palabra
Diana se siente feliz y le acaricia el cabello. Thomas se levanta a ayudar a la profesora.
—¿Crees que deberíamos contarle lo que vimos y escuchamos? —Le pregunta Reiner—
—Mejor no
Durante la clase Thomas observa con cariño a sus compañeros mientras se molestan entre sí y los ver reír con sus tonterías. Diana le ha hecho una broma a Reiner, todos se ríen. Thomas se siente feliz, pero a la vez una pesadez invade su corazón. Aún sigue con el mal presentimiento de que algo terrible está por ocurrir. En ocasiones se siente nervioso. Diana al verlo lo calma, abrazándolo y dándole un beso.
Ya es la hora de almuerzo; Thomas, Diana y Reiner se reúnen frente a los casilleros.
—Hoy no he visto a Erika ni a Steve en ninguna clase
—Que casualidad que hoy no viene ninguno de los dos —Diana se enoja—
Thomas se les acerca.
—Deberíamos hablar con Armin a ver si puede sacar copia del expediente de ambos y saber dónde viven
—Me parece genial y así darles una visita sorpresa
—Yo iré a hablar con él —Reiner busca con la mirada a Armin—
De pronto los interrumpen al chocar Connie con ellos. Viene huyendo de Sasha ya que sin querer hizo que se le cayera el almuerzo.
—Hoy voy a morir, ayuda —Se esconde detrás de Thomas—
Sasha viene corriendo sin control. Thomas al verla tan enojada se asusta.
—No, no amiguito a mí en esto no me metas —Thomas se aparta y deja a Connie al descubierto—
Sasha da un salto y cae sobre él. Eren, Mikasa y Armin intentan separarla. Ella parece una bestia sin control. Reiner decide no acercarse. Historia, Ymir, Bertholdt, Annie y Marco no paran de reír al ver la escena en el pasillo.
—¡Ahora no tengo como comprar otro almuerzo! ¡Aaaahhhh! ¡Sabes que me pongo de muy mal humor si no como algo!
Connie grita con terror. Jean se acerca para darle unos snacks a ella, pero lo empuja y él termina cayendo al suelo. Diana no para de reír y la llama.
—Hey Sasha
Ella se gira y la mira fijamente. Diana se asusta y mira a Thomas. Él saca algo de su bolsillo.
—Toma dinero para que compres otro almuerzo y lo compres doble
Sasha se emociona, da un salto, agarra el dinero y se va corriendo. Mientras corre grita: gracias. Todos se alivian. Reiner aprovecha la oportunidad y le habla a Armin, este dice que los puede ayudar con la información y se va rápido. Reiner se acerca a Diana y Thomas.
—Esa chica con hambre tiene la fuerza de mil titanes —Diana ríe—
—Por eso no quise ni acercarme. Si lo hacía iba a terminar en el suelo y no sería gracioso que los demás me vean así de sometido
—Reiner, cualquier chica puede contigo —Thomas controla las ganas de reír—
—¿Me estás diciendo débil? —Reiner toma posición para pelear— La única chica que me ha hecho someter es Diana y porque no es normal
—¿Me estás diciendo anormal?
—No, no, no Diana —Reiner lo dice nervioso—
Ella se para en frente de él y lo mira serio, pero no resiste y comienza a reírse al verle la cara de miedo. Diana entierra su dedo índice en su costado y le hace cosquillas. Reiner se ríe.
—Diana no hagas eso
—Tras de débil es cosquilloso —Thomas rodea el cuello de Reiner con sus brazos, sin dejarlo moverse, y con sus nudillos le hace una fricción fuerte en la cabeza—
A la vez que Diana sigue haciéndole cosquillas. Reiner no para de reír y siente un poco de vergüenza al ver que los demás estudiantes los miran. Ambos lo dejan quieto. Diana se seca las lágrimas de tanto reírse.
—Vamos, tenemos que almorzar
—Si es que Sasha dejó algo
Dejan sus pertenencias en sus casilleros. Thomas vuelve a sentir esa pesadez en su corazón. Al dejar su mochila también deja su celular dentro de ella. Luego se acerca a Diana que ya viene caminando con Reiner y decide hacer algo que nunca han hecho frente a todos. Thomas le agarra su rostro.
—Te amo Diana —La besa delante de todos los estudiantes—
Ellos empiezan a pitar y a gritar de emoción. Reiner sonríe y se alegra por ambos, aunque en el fondo se siente un poco triste. Thomas y Diana se van echados de brazos, ella no para de sonrojarse al ver la cara de emoción de los demás estudiantes. Thomas agarra a Reiner y también lo abraza mientras caminan, le da un beso en la cabeza.
—Wacala, lávate el cabello —Thomas pone cara de asco—
Los tres se ríen. Llegan al comedor. Se sientan con sus compañeros a almorzar. Armin les deja unos papeles.
—¿Tan rápido lo conseguiste? —Reiner pregunta sorprendido—
—No había nadie en la oficina
Los tres ven los papeles. Notan que Erika y Steve viven en la misma dirección. Se sorprenden al ver sus apellidos iguales.
—¿Ellos son hermanos? —Diana pregunta sorprendida—
—El tiempo que los llevo conociendo nunca los asocié como familia —Reiner se queda sorprendido y pensativo—
—Se fijan que al lado de sus nombres tienen una F como inicial, pero en ningún documento dice el nombre de esa inicial —Thomas les señala—
—¿Crees que hayan dejado eso a propósito y esa inicial no sea un nombre, sino que es su apellido Fritz?... Igual cuando fui al museo encontré unas cajas que decían Damon F, busqué por internet y no encontré nada
—Ya tenemos tres nombres y sospechosos... Definitivamente hay que hacerles una visita sorpresa
—Aprovechemos ahora y vayamos
—Reiner, ¿vas a cortar clase?
—No es la primera vez que lo hago
Los tres se levantan rápido y se van. Reiner se adelanta un poco. De momento Diana tiene una visión rápida, ve a decenas de titanes sobre ella. Ella se paraliza. En ese instante Diana y Thomas escuchan como cargan un arma. Sin tiempo a reaccionar un disparo retumba en el pasillo de la escuela. Todos se asustan. Diana cae arrodillada mientras de su pecho comienza a salir bastante sangre. Thomas se sorprende y se paraliza. Todos gritan de terror. Diana vuelve a escuchar que cargan otra arma más grande y disparan. Rápidamente ella chasquea los dedos y ralentiza el tiempo. Thomas ve dos hombres con armas, tienen vestimenta de estudiantes. Uno está detrás de Diana y el otro en la salida de la escuela. Thomas la levanta del suelo.
—¡Amor!
—Estoy bien, he recibido disparos peores
La ayuda a generar rápido su herida. Ella ve que uno lleva un arma larga.
—Esos no son estudiantes, son soldados infiltrados —Diana agarra al que está detrás de ella y toma su arma, lo lleva arrastrando por el suelo—
Thomas camina hasta el otro. Agarra la bala que quedó en el aire y la tira al suelo. Toma su arma y la parte en dos. También lo arrastra por el suelo. Los llevan hasta afuera de la escuela. Diana chasquea los dedos y el tiempo vuelve a la normalidad. Todos aún siguen gritando y ahora están desorientados. Reiner sale corriendo hacia afuera. Ve los hombres vomitando en el suelo ya que sus cuerpos no toleraron la velocidad.
—¡¿Para quién trabajan ustedes?! —Diana pregunta con coraje—
En ese momento los interrumpen. Diana y Thomas son rodeados por soldados y les apuntan con armas. Ellos dos se paralizan. Todos los estudiantes se asombran. Los soldados sacan unos rifles anti-titán. Diana le murmura a Thomas.
—Esos rifles me están familiares, creo que fue con el mismo que me dispararon aquella noche
—Eso es mío —Thomas dice sorprendido—
Ambos se ponen en posición de defensa al ver un hombre acercarse a ellos.
—Vaya, vaya, vaya, miren quienes terminaron juntos después de todo
—¿Quién eres? —Pregunta Diana—
—Me llamo Damon Fritz
—¿Qué quieres? —Pregunta enojada—
—Ya deberías saberlo
—Yo no tengo nada que darte
—¿Segura?... Los registros que tenemos de ustedes dos nos dicen lo contrario... Han vivido demasiados años como para ser dos simples humanos... ¿Supongo que a sus compañeros no les han dicho la verdad sobre su edad y que son realmente?
Eren le susurra a Mikasa.
—¿No son humanos?
—Lo sabía, son vampiros
Damon sigue hablando.
—Qué casualidad que sus nombres y rostros son los mismos del Escuadrón Elite en el año ochocientos cincuenta y uno en Mare... General Thomas Benton y Diana Smith
—Cierra la boca maldito —Diana lo dice nerviosa—
Armin le susurra a sus compañeros.
—Imposible que conozcan a Mare y Paradis en ese año
—Tal vez son titanes —Jean también susurra—
—Ni lo digas, es imposible —Susurra Eren—
—Eso era lo que Reiner investigaba de ellos —Susurra Bertholdt—
—¿Tu lo sabías? —Pregunta Annie—
—Al principio, pero ya luego no me mencionó nada más
Junto a Damon se acercan Steve y Erika. Ambos cambian su apariencia a una adulta. Thomas se sorprende al ver quien es Erika.
—Es la mujer del bar
—Por eso siempre se acercaba a ti, maldita zorra
Damon se ríe al ver sus caras de enojo y asombro.
—Yo junto a mis hijos estuvimos años detrás de ustedes, buscándolos para recuperar lo que nos pertenece, el Titán Fundador
—Si tanto lo quieren pídanselo a Ymir
—Ojalá fuera tan fácil... —Murmura— Esa maldita esclava —Damon mira a Thomas—
—Ni pierdas el tiempo porque no te daré nada... Esto es mío y me pertenece —Thomas lo dice molesto—
—Ese Titán Fundador que tienes es parte y esencia del Titán original de Ymir Fritz y por ende también lo podemos controlar... Sólo danos el Titán
—No —Diana se interpone—
—Bueno, ya que se hacen los difíciles, tendré que comenzar a darte donde más te duele —Él da la orden a varios soldados—
Muchos soldados se acercan con equipos tridimensionales modernos. Diana y Thomas se sorprenden. Los soldados los rodean en el techo de la escuela.
—Supongo que conocerás a varios de los que mencionaré... —Habla en voz alta— Estos estudiantes que mencione fueron titanes cambiantes en el pasado... Annie Leonhart, Bertholdt Hoover, Marcel y Porco Galliard, Pieck Finger, Armin Arlert, Eren Jaeger y Reiner Braun
Todos ellos se sorprenden al escuchar sus nombres. Excepto Reiner.
—¿Fuimos titanes en el pasado? —Eren pregunta sorprendido— Por eso la conexión que sentía con el Titán de Ataque
—Imposible —Marco está incrédulo—
—No era casualidad las coincidencias que Reiner nos dijo —Armin no sale de su asombro— Era cierto lo que dije de una falsa realidad
Diana está enojada.
—¡Cállate!
—Sabes que es la verdad, una verdad que has mantenido oculta... ¿Que sucedió? ¿Nada te resultó como esperabas y tuviste que traspasar sus memorias a otro tiempo?
Diana mira a Reiner. Todos aún siguen incrédulos.
—Hice lo que tenía que hacer —Diana mira con coraje a Damon—
—Bien... Veo que siguen tercos en no devolverlo —Damon da la orden para que ataquen a Thomas y a Diana—
Los soldados vienen corriendo y los atacan con espadas. Ambos las esquivan, pelean con los soldados, pero Diana pierde una mano y a Thomas lo hieren en el abdomen. Ambos caen al suelo y se quejan de dolor, están sangrando mucho. Diana se cubre la herida con la otra mano.
—¿Supongo que no se transformarán tan cerca de gente inocente?... Si no me dan ahora mismo el Fundador de Thomas, los que mencioné serán los primeros en morir
—¡Ni se te ocurra! —Diana grita con coraje—
Damon da la orden a los soldados. Ellos se transforman en titanes acorazados-humanos.
—Mi invento si funcionó —Thomas se sorprende—
Damon también da la orden de buscar y matar a los que él mencionó.
Diana se desespera. Golpea el suelo, con el polvo que se levanta hace unos movimientos con su mano y sopla. El polvo de la tierra se convierte en un titán de bajo tamaño. Diana le da la orden de atacar a los soldados. Comienzan a pelear. Thomas también se transforma, pero en titán-humano y ataca. Algunos soldados comienzan a perseguir los estudiantes, Diana corre tras ellos y los mata. Todos los estudiantes están asustados.
—¡Reiner llévatelos lejos, tienen que huir ahora! —Le grita Diana—
Reiner está desesperado.
—¡Vete! —Ella lo empuja—
Todos se van corriendo, pero más adelante se detienen.
El titán que Diana creó aún sigue peleando. Varios rayos caen cerca de la escuela. Todos caen al suelo por el estruendo y temblor. Diana mira afuera y ve titanes acercarse velozmente a la escuela. Thomas se acerca a la entrada y junto a Diana se transforman en titanes. Se paran en la puerta, cristalizan las paredes y gran parte del edificio para que los titanes no pudieran entrar. Todos no pueden salir de su asombro. Ambos se desconectan del titán. Su aspecto cambia, vuelven a ser adultos. Algunos estudiantes los observan por los espacios de los cristales que ellos dejaron, al verlos cambiar de apariencia se asombran y otros se asustan. Diana junto a Thomas corren hacía los titanes para pelear contra ellos. Ambos se transforman en titanes de 15 metros, Thomas de Fundador y Diana con un titán de aspecto diferente y tétrico parecido a su Acorazado. Comienzan a pelear.
—Si eran titanes cambiantes —Eren lo dice sorprendido—
—Diana y Thomas nos mintieron —Sasha llora—
Algunos titanes comienzan a irse a la ciudad.
\Thomas, algunos se van... Tenemos que atraerlos pero lejos de todo/
\El campo de fútbol tiene bastante espacio/ —Thomas en su Titán ruge fuerte haciendo que todos los Titanes se acercan a él—
Soldados activan un humo cerca de la escuela. Los que están afuera al inhalarlo y escuchar el grito de Damon se convierten en titanes. Van corriendo de prisa hacia Diana y Thomas. Todos los titanes les atacan, pero ellos los van matando poco a poco. Un titán agarra a Diana por la nuca y la saca parcialmente de su Titán. Thomas al ver que la va a atacar otra vez se cruza entre ambos y lo mata aplastando su cabeza. Diana intenta salirse de su Titán para transformarse nuevamente, pero muchos se le acercan y la atacan tratando de devorarla. Thomas ruge y los llama para que fueran hacia él y los mata uno a uno. Ella intenta otra vez salir del titán, pero soldados se le acercan y decide quedarse dentro.
Damon se desespera al ver que su plan no funciona. Agarra un suero y le pide a un soldado que lo lleve cerca de ellos usando el equipo tridimensional. Al estar cerca, Damon se inyecta el suero y se transforma en un titán sobre Diana. Thomas se cruza en medio para cubrirla y el Titán de Damon lo muerde por la nuca, agarrando su cuerpo con la boca. Diana sale parcialmente del Titán e intenta chasquear sus dedos, pero un soldado se acerca por detrás y le pone un collar que neutraliza su poder. Ella se desconecta totalmente del Titán, quedando sin protección. Reiner ha salido de la escuela y ve que otros soldados se acercan a ella, él comienza a correr hacia Diana.
El Titán agarra fuerte a Thomas, impidiéndole casi moverse ya que tiene ambos brazos atorados. Él siente como mucha saliva cae en su rostro y cuerpo. Thomas logra sacar su brazo izquierdo e intenta detenerlo, empujando su boca, mientras grita asustado. Todo pasa tan rápido que Diana no puede reaccionar ni hacer nada y sólo grita con desespero. Al Thomas verse dentro de la boca del titán se asusta al no poder defenderse ya que le ha roto su espalda con la fuerza que hace.
—¡Diana! ¡Dianaaa! —Thomas grita desesperado—
Su vida comienza a pasar rápido. Recuerda todos los momentos felices que vivió, donde Diana siempre estuvo a su lado. Lo último que ve es así mismo abrazando a Mikael, Areli, Zoé y Ángelo mientras mira con felicidad a Diana.
Thomas llora y tiene una leve sonrisa. El Titán lo muerde fuerte y arranca parte de su cabeza, torso y brazo izquierdo. Diana ve como él titán lo suelta, cayendo la mitad de su cuerpo al suelo. Ella está asombrada, comienza a llorar y a gritar con impotencia.
—¡THOMAS! —Diana se paraliza a la vez que siente como algo en su interior se rompe en mil pedazos—
Reiner llega y patea a un soldado. Agarra a Diana en brazos y corre con ella de nuevo a la escuela. Ella ve como Damon sale del titán y un soldado lo recoge.
Todos en la escuela están asombrados.
—Thomas... murió —Eren lo dice incrédulo—
Diana no se mueve y siente mucho dolor. Se llena de un coraje que recorre su cuerpo y en su interior algo se activa. Comienza a forcejear con Reiner y él la baja de sus hombros. Ella vuelve a correr hacia el cuerpo de Thomas. Reiner la intenta detener.
—¡Diana!
Ella arranca con furia el collar y lo parte en dos. Se transforma en titán-humano y ruge fuerte. Toda la escuela y la ciudad se estremecen. Los estudiantes y profesores tienen dolor de cabeza. Las memorias de su vida pasada fueron devueltas. Reiner puede recordar todo.
Diana mata a varios soldados y lanza sus cuerpos dentro de la escuela. Los estudiantes y profesores se asustan. Todos están confundidos y asombrados. Erwin mira a sus alumnos.
—Mis soldados
Eren mira los cuerpos de los soldados muertos.
—Diana quiere que la ayudemos, debemos hacer algo
Todos toman valor.
—¿Están dispuestos a sacrificar de nuevo sus vidas por la humanidad? —Erwin les pregunta—
Todos gritan que sí. Toman los cuerpos y les quitan los equipos tridimensionales. Al ser equipos modernos son más livianos y fáciles de poner. Eren, Armin, Mikasa, Connie, Sasha, Jean, Bertholdt, Ymir, Historia, Annie, Marco, Levi, Hange, Moblit, Mike y Erwin se preparan rápidamente
Diana camina lentamente hasta el cuerpo de Thomas. Ella no para de llorar. Al estar al frente cae arrodillada, sus manos tiemblan. Reiner llega, se arrodilla detrás de ella y la abraza, también comienza a llorar. Él ve el cuerpo de Thomas desangrándose, sólo quedan las piernas, mitad de la espalda y su brazo derecho. Su Titán Fundador se desintegra.
—Él está muerto... No puedo sentirlo... No puedo escuchar el latir de su corazón en mi mente —Diana llora y se agarra el pecho—
—Lo lamento —La abraza con fuerza—
Un rayo cae a la distancia. Damon se transforma en Titán Fundador. En la ciudad los soldados sueltan un gas que cubre todo el lugar. Con su rugido como Fundador convierte a todos los eldianos en titanes. Todos los alumnos y profesores se sorprenden al ver lo que pasa y buscan refugio en la escuela. La gente en la ciudad entra en pánico.
Reiner se desespera al ver los titanes corriendo hacia ellos.
—Diana tienes que devolverme el Acorazado... Hazlo o moriremos todos —La sacude varias veces para que reaccione—
Ella se levanta desanimada. Mira a Reiner a los ojos.
—Yo no puedo darte algo que ya tienes
Él se sorprende.
—¿Desde cuándo?
—Yo fui quien te rescató cuando eras un niño... Te salvé la vida dándote de nuevo el Acorazado
Reiner mira sus manos mientras le tiemblan. Él mira a la distancia y ve los titanes acercarse cada vez más. Agarra un pedazo de espada en el suelo y sale corriendo con mucho coraje. Se corta la mano y una corriente fluye por su cuerpo. Un rayo cae y se transforma en Titán Acorazado. Ruge y corre hasta los titanes.
Las alarmas de emergencias de la ciudad comienzan a sonar. La gente corre despavorida, mientras algunos son devorados por los titanes.
Erwin y sus soldados están por terminar de preparase, se sorprenden al ver a Reiner nuevamente como titán.
—Esta vez lucharemos a su lado... De prisa mis soldados
Todos avanzan en terminar de prepararse. Se ayudan entre sí para ahorrar tiempo.
Mientras tanto Diana está llorando al lado del cuerpo de Thomas. Lo toca y ya percibe como su cuerpo comienza a perder su calor.
Reiner pelea con los titanes, pero son demasiados. Él le habla a Diana a través de la mente.
\Diana necesito que me ayudes, no puedes rendirte ahora mismo... ¡Pelea!/
Ella no le hace caso, aún sigue incrédula. Toma un poco de tierra, la tira sobre el cuerpo de Thomas y sopla. Espera unos segundos y ve que nada sucede. Agarra el cuerpo y llora sobre él. Todos los recuerdos con Thomas llegan a su mente.
—Amor mío, vida mía... Perdóname porque no pude defenderte... Como siempre no pude hacer nada —Llora— ¡Maldita sea! —Con las manos ensangrentadas se agarra la cabeza y comienza a gritar con desesperación. Sigue llorando. Luego comienza a tener una risa nerviosa— No importa lo que haga, siempre pasa lo mismo... —Grita con coraje— ¡El mismo maldito dolor una y otra vez!
Reiner se sorprende al escucharla.
Ella sigue riéndose, luego empieza a llorar. Su respiración se hace cada vez más fuerte y se ve su aliento. Su semblante cambia a uno con mucho odio, sus ojos se vuelven color miel. Cierra los ojos y aprieta sus manos contra el suelo. Al abrirlo sus ojos se vuelven rojos y sus venas negras. Su semblante cambia a titán-humano, una corriente recorre su cuerpo y ruge con furia. Ella se levanta comienza a caminar hacia los titanes, luego corre y se transforma en titán de 15 metros. Su furia y una corriente fluye por todo su cuerpo titánico, está sin control. Golpea el suelo y con la tierra que se levanta sopla y crea varios titanes. Ruge y les da la orden de pelear.
Continuará…
Volumen 6 parte 2)
