"Wonder duo en acción"
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—Deku, qué rayos haces?— Cuestionó Katsuki, al ver que Deku caminaba a toda marcha hacia la colina, qué decir? Parecía que estaba trotando.
—Dijiste que es un villano que reta a gente alta— Remarcó, en lo que Katsuki iba detrás suyo como una sombra. —Y si le gusta retar a la gente alta, lo más probable es que se sitúe en lugares altos—
—¡No corras tan rápido, maldito nerd!— Lo regañó, viendo que Deku, en efecto, se había vuelto más veloz que él, cuando antes era al revés; bueno, siempre había sido al revés. Pero Deku, trotaba, en su caso, Katsuki corría. Era una gran diferencia.
Qué habrá vivido Deku para que hubiera desarrollado mayor fuerza en esos dos años, si él por su cuenta, hizo ejercicio para incrementar su rendimiento?
Cómo fue que adquirió más fuerza que él?
De pronto, vio que Deku se detuvo a investigar con la mirada los alrededores, girando su cabeza de un lado a otro, deteniéndose cada tanto, en lo que él simplemente se le pegaba como chicle, tratando de comprender la mente más enigmática que conocía desde la infancia.
El nerd era un enigma, a pesar de que su rostro se podía leer como un libro abierto, sus pensamientos eran tan confusos y sus palabras a veces tan complicadas de procesar.
—Deku, deja de hurgar ese árbol— Le dijo a regañadientes, al ver que Deku comenzaba a toquetear el tronco de un árbol, y luego de un salto lo trepó hasta la cima.
Qué tanto hace? Se preguntó, confundido, sin comprender al nerd en su simpleza.
—Kacchan, hay una vista espectacular desde aquí— Lo oyó decir contento.
—No vine a escuchar cosas sobre la vista— Se quejó, cruzándose de brazos. —¡Vine a patear traseros!—
Deku se echó a reír.
Para Katsuki, ese ambiente sería idóneo para convivir con el nerd en un día cualquiera, pero no cuando se trataba de estar preparados para enfrentarse a un villano. Es más, él desconocía como era físicamente el sujeto ese. Por que se pareciera a la barba de su abuela, pero su alocada imaginación la dejaría ahí prendada de su mente, hasta que la misión se acabara.
De la nada, apareció un señor enorme de aspecto fornido y de un cuerpo tonificado, caminando en dirección al árbol donde estaba situado Deku. Será ese el villano bastardo?
Katsuki enarcó una ceja, interesado.
—Disculpe— Dijo el sujeto a Deku, quien giró su cabeza hacia abajo. —A ti no te había visto por aquí, eres un turista?—
—Sí— Respondió campante, bajándose del árbol de un salto ágil. El hombre pareció estupefacto viendo el movimiento sutil de Deku al bajarse del árbol; lo observó de pies a cabeza, poniendo una mano sólida debajo de su barbilla.
—Vienes de Hawai?—
—No— Negó sonriente, mostrando esa cara de inocente que derretía al más diabólico ser. Katsuki quiso acercarse, pero decidió mantenerse lejos, entre las líneas, por si acaso era el villano, intervenir desde lejos. —Parezco de Hawai?—
—Eres japonés, niño— El hombre testificó, poniéndole un dedo en el pecho a Deku, apuntándole. Katsuki se molestó al ver aquello, y dio unos pasos cerca de ellos. —No me engañes, porque eso me molesta—
—No es un engaño— Deku le ojeó a Katsuki que se pusiera en guardia. —Señor—
Al decir "señor" el hombre se crispó exaltándose a velocidad descomunal, tomando a Deku de las solapas, estampando su espalda contra el tronco del árbol que anteriormente estuvo trepado.
Ese era el villano.
—¡No me rebajes a tu nivel, niño!— Advirtió furioso.
—Nivel?— Deku emitió inocentón.
—Deja de hacer esa cara de estúpido!— Diciendo eso, lanzó su cuerpo contra el suelo, pero Deku fue más ágil y se zafó de los brazos del villano Adagio, pasándole por debajo de los pies. Adagio se giró anonadado por aquello.
—¡Kacchan!— Deku gritó. —Tu turno—
—No me digas que hacer, Deku— Katsuki sonrió macabro, dispuesto a destruir aquel que osa tocar a su nerd de esa manera.
—Qué clase de niño eres tu?— Encaró Adagio corriendo hacia ellos con el ceño fruncido y las venas resaltándole de los brazos y del cuello.
—Deku no es un niño, bastardo!— Katsuki realizó su AP shot, causando que el villano saliera disparado hacia atrás.
—¡Asombroso, Kacchan!— Comentó Deku emocionado al ver su movimiento; éste corría hacia él, y se recorrió para que él realizara su movimiento. Katsuki al oír eso, se ruborizó.
—Ya sé que soy asombroso— Reafirmó, mostrando su sonrisa macabra nuevamente. —Aunque no creo que mi AP shot detenga a ese bastardo—
Y dicho esto, Adagio apareció en el aire, aterrizando al suelo justo frente a ellos, estampando sus enormes pies en el suelo.
Se veía más alto que la vez anterior.
—A ver niño, por qué esa cara de tonto?— Se burló, dirigiendo su atención a Deku.
—Qué le dijiste?!— Rugió Katsuki, Deku se situó a su lado. —Vuélveselo a decir!— Se lanzó, propulsándose con sus explosiones en su dirección, oyendo que Deku le decía que se esperara, y aterrizó una patada seguida de una explosion en el rostro de Adagio, quien lo bloqueó en el primer ataque, mas no en el segundo.
—¡Asombroso, Kacchan!— Gritó Deku en admiración.
Extrañó tanto escuchar esos comentarios que lo adulaban, y remembrando que siempre le decían las fans esas cosas, el que Deku se lo dijera, tenía cierta connotación emocional dentro de él que era la inmensa diferencia que lo separaba de las fans y de sus amigos, inclusive de su familia, pues, a sus ojos, Deku era irremplazable.
Katsuki quería mostrarle sus mejores golpes, pero Adagio le dio un puñetazo en el rostro en ese breve lapso en que se distrajo de la adulación de Deku.
—¡Kacchan!— Deku gritó horrorizado.
—¡Maldito imbécil!— Gruñó Katsuki, restregándole una serie de puñetazos en el rostro de Adagio, propulsándose con sus explosiones para aumentar la fuerza del impacto.
De una u otra manera, presentía que esa pelea no estaba llegando a nada, al contrario, prolongaba el tiempo de ese intercambio absurdo de golpes, agotando inútilmente su energía y dándole a Deku una mala impresión de sus talentos; pero entre el enojo de haber visto que insultaba a su adorado nerd en su cara, era imperdonable.
Acaso no veía ese bastardo cuán adorables son sus pecas y sus enormes ojos verdes?!
Al parecer no, supuso Katsuki, al momento en que tomó con una mano el cabello de Adagio y el borde de su camiseta de tirantes y lo lanzó, volteándolo en una maroma hacia adelante.
—Ves, Deku?— Le dijo, señalando a Adagio que se estampó contra el suelo.
Deku lo miró con los ojos abiertos, asintiendo; sin embargo, ese instante no le duró mucho, pues el villano se levantó enseguida, detrás suyo.
No se rinde, pensó Katsuki, preparado para el ataque.
—¡Cuidado Kacchan!— Deku apareció delante suyo en una ventisca de viento —Yo me encargo— Dijo, envolviéndolo con sus brazos en el cuello, jalándolo a él junto con el resto de su peso en torno a otra dirección, y él vislumbró en ese momento en que fue agarrado de esa manera por Deku, cómo ajustó una patada perfecta en todo el rostro de Adagio. Aprovechó esos segundos para ingerir el dulce aroma del nerd, que era igual a menta y bosque fresco.
Deku lo soltó al terminar su patada, situándose detrás suyo.
En eso, Adagio se repuso del golpe y quiso volver a atacarlos.
—Por arriba, Kacchan!— Dijo Deku, y no supo si fue por instinto o porque se lo dijo el nerd, pero se propulsó para arriba, haciendo una finta con ese movimiento, y con su otra mano, le lanzó una explosión más grande a su espalda. Al ver que el cuerpo de Adagio se fue para adelante, debido al impacto, Deku le restregó un puñetazo de derecha directo a la nariz de Adagio, y logró escuchar que algo se quebró.
Adagio aulló del dolor, cayendo estrepitosamente al suelo.
—De qué es tu Quirk, niño estúpido?!— Exigió saber, incorporándose a los segundos.
—Qué le dijiste?— Katsuki, quien había aterrizado atrás de Adagio, se molestó ante ese comentario dirigido a su nerd, y quiso volverle a dar una sarta de golpes en el rostro, pero Deku reaccionó a su intención y le hizo una señal de que se detuviera. —Qué haces, Deku? ¡Déjame acabar con él!— Parloteó, haciendo una mueca de regañado.
—¡Responde, estúpido!— Adagio se abalanzó contra Deku, que se mostraba muy calmado, y esa calma le daba incertidumbre porque había un mundo de posibilidades dentro de esa calma, y aun así, no acertar cuál era la correcta intención de Deku referente a esa calma.
En un parpadeo, Deku se movió unos centímetros a la izquierda, sin ejercer el menor esfuerzo en hacerlo.
Adagio se molestó por eso, y volvió a atacar, pero el resultado fue igual; Deku se movió sin esfuerzo de por medio, y dejaba una corta brecha de distancia entre ellos.
Acaso Deku estaba jugando con el villano? Es decir, jugando de a de veras?
—¡Quédate quieto para acabar contigo!— Procedió al ataque, obteniendo el mismo resultado. —Tienes un Quirk de velocidad muy fastidioso!—
—No es un Quirk de velocidad— Habló Deku, surgiendo a escasos centímetros de Adagio, mostrando toda su cara, y de un parpadeo estaba a tres metros de distancia de él.
Cómo rayos hizo eso?! Pensó Katsuki boquiabierto. Otra vez se había vuelto a enamorar de Deku como si fuera la primera vez.
—Te atreves a engañarme?— Rugió indignado, acrecentando sus brazos gracias a su Quirk.
—No es un engaño— Corrigió Deku, acercándose a él.
—¡No seas cobarde y enfréntame!— Se señaló a sí mismo en ademán de poder. Deku a eso, se encaminó a él. Una sonrisa se formó en sus labios, cuando se dirigía a Adagio. —Qué es tan gracioso?!— Alardeó, perdiendo la paciencia, pues la sonrisa de Deku era suficiente para encandilar a cualquiera.
—¡Esto!— Dijo Deku, formando un puño en su mano derecha, que dirigió al rostro de Adagio, haciéndolo estallar en segundos. No le dio oportunidad alguna para gritar, porque en un palpitar se había esfumado por completo de su vista.
Katsuki contempló impresionado el poder de Deku, el efecto que causó en él fue tal que no lo recordaba así de intenso, pero fue real, lo acababa de ver con sus propios ojos el inmenso poder que poseía ahora Deku.
—Deku, qué carajos fue eso?— Gritó, viendo que Deku observaba el suelo donde los restos del villano reposaban inertes en el suelo, y su ropa estaba sucia de sangre.
—Eh?— Parpadeó, ladeándose a verlo
Le dio pavor verlo cubierto de sangre, entonces, Katsuki corrió a él, necesitaba tenerlo de cerca para saber que su experiencia había sido, en efecto, real, porque aun le parecía una mentira.
Se paró frente a Deku, ingiriendo cada onza de su ser al verlo con sus duros ojos rojos, embelesado de esos hermosos ojos verdes que tatuaban su piel.
—Hicimos un gran equipo, Kacchan— Comentó Deku, sonriéndole.
Él asintió.
Deku bajó la mirada, viéndose la ropa que estaba cubierta de sangre en algunas partes. Él notó que frunció el entrecejo en extrañeza, y de repente echó un grito que lo exaltó.
—Qué carajos, Deku?!— Inquirió sobresaltado.
—¡Mi camisa!— Dijo en dramatismo horrorizado. Sus manos se fijaron en la tela de la camisa, tocándola en frenesí.
—¡Qué demonios!— Farfulló Katsuki.
—¡Otra camisa arruinada!— Exclamó en desazón.
—Esas camisas tuyas son horribles, Deku— Criticó él, sin saber cómo calmar a Deku de su desdicha al ver su camisa hawaiana ensuciada de sangre.
—Qué haré? ¡Está arruinada!— Puso ambas manos sobre sus mejillas, jalándolas. —Mi camisa!— Se hincó. Katsuki lo miraba en blanco; para él, era una simple camisa, pero tal vez para Deku no se trataba de una simple camisa, sino probablemente cargaba con una carga emocional en ella. —Oh no!— De repente se puso de pie, tomando bajo guardia a Katsuki, y se fue corriendo colina arriba.
—A dónde vas, maldito Deku?!—
—¡A arreglar mi camisa!— Exclamó en desazón.
—Oye regresa!— Le gritó en su defensa, pero Deku se había esfumado entre los árboles de la colina, dejándolo a él solo.
Semejante Wonder duo terminaron siendo, con él solo al final.
Deku parecía de otra categoría a como lo recordaba, casi como alguien salido de un cómic. La velocidad en la que fulminó por completo al villano daba miedo, y quizás un poco de escalofríos, pero seguía siendo el mismo nerd de siempre.
Sin embargo, aún le faltaba mucho para estar al día con él, aun faltaba descubrir dónde había obtenido él tanta confianza para derrotar a un villano con tan poco esfuerzo y tan poco tiempo, a comparación de cómo era él de desastroso al pelear cuando estaban en la preparatoria, pero se recordó que ya no estaban en la escuela, sino en el mundo real.
Deku era otro a como lo recordaba y eso dolía, le encendía en él un agudo fuego interior que le indicaba que siguiera insistiendo en romper esas barreras que lo separaban de él desde la infancia y quedarse con él, si eso era lo último que haría en su vida.
Cerró un puño, determinado en que no se daría por vencido tan fácilmente, si él era Katsuki Bakugou, y él no se rendía porque el nerd hubiera evolucionado como héroe.
Al fin y al cabo, Deku siempre sería Deku y eso no cambiaría por muchos años que les pasara encima.
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P.D. No es Katsudeku si no tiene un "Kacchan Sugoi!" en él y ahí lo metí en el capítulo.
Trataré de subirlos con más frecuencia.
Disfruten de la lectura.
