Disclaimer: No soy Jotaká ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece.
Este relato participa en la tabla Alergias de Primavera organizado por De aquí y de allá by TanitBenNajash.
Palabra: Ajeno.
Personaje: Cedric Diggory.
Palabras: 797.
ALERGIAS DE PRIMAVERA.
...
VEINTIDÓS.
—Bastardo mentiroso.
Hay solo una persona en todo el colegio que consigue esa nota exacta de resentimiento y desprecio en su mejor amiga: Blaise Zabini. Cedric le quita la atención a su libro de Aritmancia y sigue la mirada de Dallie. Efectivamente, Zabini es la razón de su expresión asqueada.
—¿Sabes qué es lo peor? —pregunta Dallie, pero no espera respuesta—. Nos obliga a todos a ver su perversión. Cómo si fuese una especie de acto de cuarta que todos tenemos que ver porque ¡oh! es el Gran Señor Blaise Zabini.
Cedric inclina la cabeza hacia un lado. El motivo del ataque de ira verbal de su mejor amiga se encuentra mentiéndose lengua y mano con un chico de su curso completamente ajeno a las intenciones homicidas de Dallie. Están en pleno jardín principal y Cedric se está preguntando cuando aparecerá McGonagall cuando se recuerda que es fin de semana de visita a Hogsmeade. La mayoría de los profesores están en el pueblo y el resto recluidos en sus despachos haciendo Merlín sabrá qué (Cedric tiene la teoría de que se encierran a beber y quemar exámenes antiguos). Y Filch, que es el único que se dedica día sí y día también a vigilarlos, seguro está torturando a algún alma en pena dentro del castillo.
Es un perfecto día de otoño; sin brisa y con un sol tibio. Y he aquí otra teoría de Cedric: Filch le tiene alergia al sol, porque jamás lo ha visto fuera del castillo en los días soleados.
—¡DEGENERADO!
Cedric pega un brinco que casi se le cae el libro. El corazón le late deprisa y mira inmediatamente a la chica a su lado.
Dallie tiene la cara roja, arrugada y destilando importantes vibras de odio.
"¿Qué demonios...?"
A Blaise Zabini se le adivina una gran erección que empuja contra el chico debajo de él. Están acostados en la grama y Cedric, todavía con el susto en el cuerpo, tiene que admitir que no es una visión nada desagradable.
—¿Los ESTÁS VIENDO? —Él y todo el que tenga ojos, pero no le contesta a Dallie—. ¡Van a cojerse ahí! ¡Muy campantes! ¡Y nadie va a hacer nada!
—¿Qué te molesta, Kendall? —pregunta Cedric eligiendo usar el nombre de pila de su amiga y no uno de sus apodos. Ella lo voltea a ver como si fuese un troll especialmente estúpido.
—¡¿Acaso no me estás escuchando?! ¡Se la están montando y nadie hace nada!
—¿Y?
Dallie respira en un gesto brusco y dramático.
—¡¿Cómo que "Y"?!
Kendall Deep, de cariño Dallie o Didi, una de las brujas más inteligentes que conoce, con una capacidad de pensar las cosas con lógica poco común en los brujos y brujas es la misma chica frente a él perdiendo los estribos por la falta de pudor de Zabini. Ah, pero Cedric sabe que no solo es por eso.
—Sé honesta, por favor.
El tono de Cedric hace que un montón de expresiones deformen la cara de su amiga hasta que deja ver una expresión más frágil, más sensible, culpable. Kendall baja la cara antes de hablar.
—Él prometió cambiar, Ced. Se lo dijo a mi hermana: «voy a cambiar por ti». Y ella estúpidamente enamorada creyó que él también estaba igual de enamorado y confío. En él. Confío en él y me lo dijo. —Dallie levanta la cara y clava sus ojos angustiados en Cedric—. Le dije que estaba bien, Ced. Deje a mi hermanita en las manos de ese degenerado insensible. Ahora ella cree que tiene un problema, que hay algo mal en ella y yo contribuí a ello.
Primero las palabras no le llegan, porque Dallie respira bajito y casi sin fuerzas, porque su labio inferior sobresale y comienza a temblar, porque nunca sabe qué responder o hacer en situaciones así. Luego, como siempre, las palabras van llegando poco a poco.
—Nadie cambia por amor —puntualiza Cedric sintiendo las palabras agaloparse en su boca—. ¿Puede ser una razón que te lleve a cambiar? Sí. Igual que la muerte de un ser querido, la soledad, el miedo o una resaca muy fuerte. —A Dallie se le escapa una carcajada. Cedric sonríe de lado—. La razón, a final de cuentas, es poco importante. Es un medio que te conduce al cambio, pero el cambio solo ocurre, y escúchame bien, si uno lo decide. Mientras el cambio no venga de ti; no harás nada. Puedes decirlo, claro, pero al final todos seguirá igual, porque no te comprometiste contigo mismo. No tomas una decisión consciente y tajante de cambiar, sino que creíste que estar enamorado es igual a cambio.
Cedric se inclina hacia Dallie y la atrae en una abrazo. La chica termina con la mitad del cuerpo sobre él.
»Al final, Didi, nada cambia si tú no cambias.
¡Hooooooolaaaaaaaaaa!
Fun fact: el drabble iba a ir de Cedric estando de acuerdo y soportando las quejas de Dallie sobre Blaise Zabini y luego se iba a ir a meter mano con él. Embeces los caminos de la vida no son como una pensaba.
